BILBAO: RETIRO DEL MOVIMIENTO DE VIDA ASCENDENTE/ BIZIAN GORA

Con la asistencia de una representación de las personas que conforman el Movimiento de Vida Ascendente/Bizian Gora, se desarrolló en el salón de actos de Barria el retiro de Cuaresma.

Acompañados por Félix Alonso, se trabajaron los temas de la conversión y la reconciliación, enmarcados ambos en el año Jubilar.

En un primer momento, se presentaron aspectos medulares de ambos temas. Destacamos por la repercusión tenida entre las personas asistentes los siguientes:

El centro de la conversión es el amor de Dios. Dios es misericordioso y quiere perdonar al que peca para que viva. Pero Dios no violenta nuestra voluntad, ni nos impone su perdón. La conversión ha de ser una actitud permanente en la vida del creyente. Somos invitados e invitadas a ser siempre agentes de paz, a cultivar la espiritualidad del cuidado tanto físico como mental. La auténtica conversión debe traducirse en gestos concretos.

La reconciliación es un encuentro a-tres: Dios-sujeto penitente-la Iglesia. Perdonar es mucho más que olvidar una ofensa. Estamos llamados y llamadas a derribar muros que excluyen, dividen y marginan. En su lugar, ser constructores de puentes, que unen, suman y reconcilian. Per-donar es el don por excelencia. Un acto de amor.

Perdonar no es un “evento”, con fecha y hora de inicio y terminación; es, sobre todo, un “proceso”, un camino siempre abierto. Hay que respetar los tiempos de cada persona. Aunque difícil, el primer paso para la reconciliación lo tiene que dar el ofendido, no el que ha producido la ofensa.

Ambos momentos, estuvieron sucedidos, por espacios para la meditación personal y breve puesta en común.

Como procesos que son tanto la conversión como la reconciliación, nos fuimos a casa con “deberes” concretos para continuar orando, meditando y actuando en correspondencia. Conscientes de que Dios no se cansa de perdonar; somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón.

LA XXXII ASAMBLEA GENERAL DEL FORO DE LAICOS INAUGURA CON ESPERANZA SINODAL UNA NUEVA ETAPA

El Centro La Salle ARLEP de Madrid acogió el sábado 5 de abril la XXXII Asamblea del Foro de Laicos. Presidentes y representantes de los movimientos y asociaciones que integran este organismo eclesial compartieron, de manera presencial y online, una jornada de oración, reflexión y discernimiento con el lema “Laicos en clave de esperanza sinodal’’.

La jornada comenzó con unas palabras de la presidenta del Foro, Dolores Loreto García Pi (Movimiento de los Focolares) que, tras agradecer su presencia a los asistentes, les dio la bienvenida a “un día de convivencia, de crear lazos y crecer en comunión”. Seguidamente tomó la palabra monseñor Sergi Gordo Rodríguez, obispo de Tortosa y encargado de acompañar al Foro de Laicos, que exhortó a no olvidar la invitación del papa Francisco a dejarse “atraer por la esperanza”. D. Sergi recordó que el Santo Padre “nos invita a vivir una esperanza activa” que lleve a dar “un testimonio que contagie”, con “la misión en el horizonte”. “Qué mejor testimonio que el de unas asociaciones y movimientos de ámbito nacional que se reúnen para vivir la comunión, la misión y la participación”, concluyó el obispo.

A continuación, se proyectó el saludo de monseñor Carlos Escribano Subías, presidente de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, de la Conferencia Episcopal Española (CEE). El también arzobispo de Zaragoza recordó a las asociaciones y movimientos que “participáis en la Asamblea como parte de vuestro compromiso en la construcción del reino de Dios” y manifestó su agradecimiento a la presidenta, Dolores Loreto García Pi, por su dedicación.

Después de un momento de oración que sirvió para enmarcar los trabajos de la Asamblea, varios participantes en el Sínodo compartieron su experiencia y ofrecieron claves para la  lectura y profundización en el documento final. Entre ellos, el subsecretario del Sínodo, monseñor Luis Marín de San Martín; la presidenta de Acción Católica General, Eva Fernández Mateo o el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, que participaron mediante grabaciones de vídeo.

La Asamblea también pudo escuchar de viva voz el testimonio de Luis Manuel Romero Sánchez, director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la CEE y de María Luisa Berzosa González, consultora de la Secretaría General del Sínodo, que participaron directamente en el aula sinodal. Romero narró la “experiencia de comunión y descubrimiento de la belleza de la Iglesia” que vivió durante su participación en las sesiones del Sínodo. El sacerdote pacense invitó a “tomar conciencia de que el documento final del Sínodo a lo que nos invita es a la evangelización, a la misión”. Por su parte, María Luisa Berzosa destacó la necesidad de establecer “comunidades de fe y vida. Vivencia personal y comunitaria deben ir unidas de la mano”.

Los trabajos de la mañana culminaron con una reunión por grupos en la que se utilizó el método de la conversación espiritual, el mismo que fue utilizado en las sesiones del Sínodo en Roma.

Renovación de la Comisión Permanente

Tras la Eucaristía y la comida se inició la Asamblea estatutaria, con la aprobación de la entrada como miembro en el Foro de Laicos del movimiento Encuentro y Solidaridad. Acto seguido fueron aprobados el Informe de Gestión y el Informe Económico, presentados por la secretaria del Foro, Pilar Gascón Langa (Institución Teresiana) y por Raúl Fernández Abad (Asociación Salesianos Cooperadores), respectivamente.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió cuando la presidenta, Dolores Loreto García Pi, que culminaba su segundo mandato, dirigió unas palabras a la Asamblea, antes de las votaciones que debían renovar parte de la Comisión Permanente, incluida la Presidencia. García Pi agradeció “a Dios, a la Iglesia y a tantos hermanos y hermanas que me han permitido vivir esta experiencia”, marcada por las palabras sinodalidad y encuentro. A lo largo de su intervención, García Pi rememoró algunos de los hitos que se han producido en la vida de la Iglesia durante los 8 años y 5 meses en que ha prestado servicio en el Foro, como el Congreso de Laicos de 2020 o el Sínodo de la Sinodalidad. También quiso tener unas palabras emocionadas para los miembros de la Comisión Permanente fallecidos: el vicepresidente Guillermo Aparicio, de Vida Ascendente, y Ana Ayuga, de Hermandades del Trabajo. “Gracias por la acogida y por ser compañeros del santo viaje de la vida”, concluyó. Por su parte, el vicepresidente del Foro, José Alberto Rugeles Martínez, entregó un ramo de flores y un obsequio en nombre de la Comisión Permanente.

A continuación, los asambleístas eligieron por unanimidad a María Belén Santamaría Eraña (Comunidad de Vida Cristiana- CVX) como nueva presidenta del Foro de Laicos. Además, fue reelegido como tesorero a Raúl Fernández Abad (Asociación Salesianos Cooperadores) y se procedió a la renovación de parte de la Comisión Permanente, resultando elegidos Miriam Berazaluce de Arístegui (Movimiento Cursillos de Cristiandad), Raúl González Galán (Equipos de Nuestra Señora) y Jaime Tamarit Rodríguez (Vida Ascendente).

Tras la invitación de la presidenta electa a seguir caminando juntos, se clausuró esta XXXII Asamblea Ordinaria y Extraordinaria del Foro de Laicos.

El Foro de Laicos es un lugar de encuentro, diálogo y comunión, cauce de representación del apostolado seglar asociado de España, e impulsor de la presencia pública del laicado asociado.

Madrid, 5 de abril de 2025.

Nueva Comisión

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN TELMO

Es uno de los santos medievales más populares, cuya figura se agrandó por el juego de la fábula y cuyos milagros verdaderos o menos contribuyeron a meterlo en las entrañas del pueblo.

Su verdadero nombre de pila es Pedro y llevó como apellidos González Telmo. Nació en una familia muy cristiana alrededor del año 1185, cuando es rey en León Fernando II y en Castilla Alfonso VIII; se bautizó en la iglesia románica de san Martín de Frómista, en Palencia.

Un tío suyo que es canónigo y llega a obispo se encarga de su educación. El joven Telmo entra en los Estudios Generales – centro, orgullo de los palentinos, recientemente establecido por Alfonso VIII, el vencedor de las Navas, antes aún que el de Salamanca, fundado en el siglo XIII por Alfonso IX-. Su inteligencia está mejor dotada que la de muchos; rinde más por los buenos maestros que por el esfuerzo que pone. No está Palencia para mucho intelectual esfuerzo ya que en la época no mandan los letrados teólogos sino los armados caballeros; es el tiempo del romance con juglares y trovadores que ganan su vida cantando batallas por el camino de Santiago bien cercano. A decir verdad, a Telmo le va la jarana, la bulla, la chanza y los torneos. Influye en la estudiantina y en el pueblo. Tiene éxito entre las mozas y es ¡sobrino mimado del obispo! Aunque las disposiciones son mínimas y parece que no habrá muchas promesas de buen clérigo, su tío lo hace canónigo y al poco tiempo lo eleva a deán con pingüe beneficio.

Rechaza el deanato, renuncia a la canongía y a sus prebendas. Llama a las puertas del convento de Dominicos que ha poco fundó en Palencia Domingo de Guzmán y donde se forman monjes que para la disputa con los albigenses. Allí se entrega a la oración, con disciplina y sacrificio, orden, obediencia, sacrificio, humildad, estudio, servicio a los demás y… ¡con alegría por dentro! Pasado un tiempo, con dotes de predicador innatas, explica la doctrina al pueblo, se producen conversiones, dedica tiempo a los pobres y visita a los enfermos.

Andalucía es promesa ahora que Fernando el Santo es rey de los dos reinos. Se ha pasado la línea de Sierra Morena y la arrebatar el sur a la Media Luna es el empeño de la cruzada. Los ejércitos están necesitados de ilusión, los soldados tienen alma que cuidar cuando los avances y retrocesos son vandálicos y las pasiones entran en juego. Allá está Telmo predicando, perdonando, alentando y encauzando a caballeros y mesnadas.

De nuevo en Galicia, es Lugo quien se beneficia de su actividad apostólica. Las predicaciones son multitudinarias y con frecuencia son insuficientes los templos. Difunde ampliamente el Santo Rosario y tiene los primeros contactos con los marineros.

Córdoba es también, cuando la toman en el 1236, el lugar donde ejerce Telmo el ministerio y ahora es consejero y confesor del rey Fernando, además de atender a los ejércitos. Una preciosa tabla de la catedral de Tuy representa al rey arrodillado dentro de la real tienda con Telmo sentado impartiéndole perdón y consejo. Pero, como no es palaciego, terminado el encargo, vuelve a la Galicia de sus sueños.

Tuy se aprovechará de sus desvelos. Enseña lo que sabe, tiene cura de almas, resalta su oficio de padre de los pobres, dirige conciencias, socialmente influye -con la formación que da a los pescadores y marineros- poniendo los cimientos de lo que luego serán las cofradías y los gremios. Dicen que le vieron hacer milagros, mandar a las nubes, aplacar tormentas, atravesar a pie el Miño, conseguir milagrosamente comida y predecir el día y hora de su muerte conocidos por aviso del Cielo.

El obispo don Lucas -el autor del Chronicon Mundi- presidió sus funerales, mandó fabricar su mausoleo, conservar religiosamente sus reliquias y recoger información judicial para abrir su proceso.

Fuente: SANTOPEDIA

CATEQUESIS PAPA FRANCISCO. II. LA VIDA DE JESÚS. LOS ENCUENTROS. 2. LA SAMARITANA. «¡DAME DE BEBER!» (JN 4,7)

Después de haber meditado sobre el encuentro de Jesús con Nicodemo, quien había ido a buscar a Jesús, hoy reflexionamos sobre aquellos momentos en los que parece que Él nos estaba esperando justo allí, en esa encrucijada de nuestro camino. Son encuentros que nos sorprenden, y al principio tal vez sentimos un poco de desconfianza: tratamos de ser prudentes y entender lo que está sucediendo.

Esta probablemente fue también la experiencia de la mujer samaritana, de la que se habla en el capítulo cuarto del Evangelio de Juan (cf. 4,5-26). Ella no esperaba encontrar a un hombre en el pozo al mediodía, sino que esperaba no encontrar a nadie. De hecho, va a buscar agua al pozo a una hora inusual, cuando hace mucho calor. Quizá esta mujer se avergüenza de su vida, quizá se ha sentido juzgada, condenada, incomprendida, y por eso se ha aislado, ha roto las relaciones con todos.

Para ir a Galilea desde Judea, Jesús podría haber elegido otro camino y no atravesar Samaria. Habría sido incluso más seguro, dadas las tensas relaciones entre judíos y samaritanos. En cambio, ¡Él quiere pasar por allí y se detiene en ese pozo justo a esa hora! Jesús nos espera y hace que lo encontremos justo cuando pensamos que ya no hay esperanza para nosotros. El pozo, en el antiguo Oriente Medio, es un lugar de encuentro, donde a veces se conciertan matrimonios, es un lugar de compromiso. Jesús quiere ayudar a esta mujer a comprender dónde buscar la verdadera respuesta a su deseo de ser amada.

El tema del deseo es fundamental para entender este encuentro. Jesús es el primero en expresar su deseo: «¡Dame de beber!» (v. 10). Con tal de entablar un diálogo, Jesús se muestra débil, así hace que la otra persona se sienta cómoda, hace que no se asuste. La sed es a menudo, también en la Biblia, la imagen del deseo. Pero Jesús aquí tiene sed ante todo de la salvación de esa mujer. «El que pedía de beber —dice San Agustín— tenía sed de la fe de esta mujer».  [1]

Si Nicodemo había ido a Jesús de noche, aquí Jesús se encuentra con la samaritana al mediodía, el momento en que hay más luz. De hecho, es un momento de revelación. Jesús se da a conocer ante ella como el Mesías y, además, arroja luz sobre su vida. La ayuda a releer de una manera nueva su historia, que es complicada y dolorosa: ha tenido cinco maridos y ahora está con un sexto que no es su marido. El número seis no es casual, sino que suele indicar imperfección. Quizá sea una alusión al séptimo esposo, el que finalmente podrá saciar el deseo de esta mujer de ser amada de verdad. Y ese esposo solo puede ser Jesús.

Cuando se da cuenta de que Jesús conoce su vida, la mujer cambia el tema a la cuestión religiosa que dividía a judíos y samaritanos. Esto nos pasa a veces también a nosotros cuando rezamos: en el momento en que Dios toca nuestra vida con sus problemas, a veces nos perdemos en reflexiones que nos dan la ilusión de una oración bien hecha. En realidad, hemos levantado barreras de protección. Pero el Señor es siempre más grande, y a aquella mujer samaritana, a la que según los esquemas culturales ni siquiera debería haberle dirigido la palabra, le regala la revelación más alta: le habla del Padre, que debe ser adorado en espíritu y en verdad. Y cuando ella, sorprendida una vez más, observa que es mejor esperar al Mesías para estas cosas, Él le dice: «Soy yo, el que habla contigo» (v. 26). Es como una declaración de amor: Aquel a quien esperas soy yo; Aquel que puede responder finalmente a tu deseo de ser amada.

En ese momento, la mujer corre a llamar a la gente del pueblo, porque es precisamente de la experiencia de sentirse amada de donde surge la misión. ¿Y qué anuncio podría haber llevado sino su experiencia de ser comprendida, acogida, perdonada? Es una imagen que debería hacernos reflexionar sobre nuestra búsqueda de nuevas formas de evangelizar.

Como una persona enamorada, la samaritana olvida su ánfora a los pies de Jesús. El peso de esa ánfora sobre su cabeza, cada vez que volvía a casa, le recordaba su condición, su vida atribulada. Pero ahora el ánfora está depositada a los pies de Jesús. El pasado ya no es una carga; ella está reconciliada. Y lo mismo nos pasa a nosotros: para ir a anunciar el Evangelio, primero tenemos que dejar la carga de nuestra historia a los pies del Señor, entregarle la carga de nuestro pasado. Solo las personas reconciliadas pueden llevar el Evangelio.

Queridos hermanos y hermanas, ¡no perdamos la esperanza! Aunque nuestra historia nos parezca pesada, complicada, tal vez incluso destrozada, siempre tenemos la posibilidad de entregarla a Dios y comenzar de nuevo nuestro camino. ¡Dios es misericordia y siempre nos espere

[1]   Omelia 15,11.

Fuente : The Holy See

EL TRIDUO PASCUAL

La palabra triduo en la práctica devocional católica sugiere la idea de preparación. A veces nos preparamos para la fiesta de un santo con tres días de oración en su honor, o bien pedimos una gracia especial mediante un triduo de plegarias de intercesión.

El triduo pascual se consideraba como tres días de preparación a la fiesta de pascua; comprendía el jueves, el viernes y el sábado de la semana santa. Era un triduo de la pasión.

En el nuevo calendario y en las normas litúrgicas para la semana santa, el enfoque es diferente. El triduo se presenta no como un tiempo de preparación, sino como una sola cosa con la pascua. Es un triduo de la pasión y resurrección, que abarca la totalidad del misterio pascual. Así se expresa en el calendario:

Cristo redimió al género humano y dio perfecta gloria a Dios principalmente a través de su misterio pascual: muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida. El triduo pascual de la pasión y resurrección de Cristo es, por tanto, la culminación de todo el año litúrgico.

Luego establece la duración exacta del triduo:

El triduo comienza el Jueves Santo con la misa vespertina de la cena del Señor, alcanza su cima el viernes con la celebración de la Pasión de Cristo y cierra con las vísperas del domingo de pascua (Vigilia Pascual en Sábado).

Esta unificación de la celebración pascual es más acorde con el espíritu del Nuevo Testamento y con la tradición cristiana primitiva. El mismo Cristo, cuando aludía a su pasión y muerte, nunca las disociaba de su resurrección. En el evangelio del miércoles de la segunda semana de cuaresma (Mt 20,17-28) habla de ellas en conjunto: «Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen, y al tercer día resucitará».

Es significativo que los padres de la Iglesia, tanto san Ambrosio como san Agustín, conciban el triduo pascual como un todo que incluye el sufrimiento de Jesús y también su glorificación. El obispo de Milán, en uno de sus escritos, se refiere a los tres santos días (triduum illud sacrum) como a los tres días en los cuales sufrió, estuvo en la tumba y resucitó, los tres días a los que se refirió cuando dijo: «Destruid este templo y en tres días lo reedificaré». San Agustín, en una de sus cartas, se refiere a ellos como «los tres sacratísimos días de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo».

Esos tres días, que comienzan con la misa vespertina del jueves santo y concluyen con la oración de vísperas del domingo de pascua, forman una unidad, y como tal deben ser considerados. Por consiguiente, la pascua cristiana consiste esencialmente en una celebración de tres días, que comprende las partes sombrías y las facetas brillantes del misterio salvífico de Cristo. Las diferentes fases del misterio pascual se extienden a lo largo de los tres días como en un tríptico: cada uno de los tres cuadros ilustra una parte de la escena; juntos forman un todo. Cada cuadro es en sí completo, pero debe ser visto en relación con los otros dos.

Interesa saber que tanto el viernes como el sábado santo, oficialmente, no forman parte de la cuaresma. Según el nuevo calendario, la cuaresma comienza el miércoles de ceniza y concluye el jueves santo, excluyendo la misa de la cena del Señor 1. El viernes y el sábado de la semana santa no son los últimos dos días de cuaresma, sino los primeros dos días del «sagrado triduo».

Pensamientos para el Triduo

La unidad del misterio pascual tiene algo importante que enseñarnos. Nos dice que el dolor no solamente es seguido por el gozo, sino que ya lo contiene en sí. Jesús expresó esto de diferentes maneras. Por ejemplo, en la última cena dijo a sus apóstoles: «Vosotros os entristeceréis, pero vuestra tristeza se cambiará en alegría» (Jn 16,20). Parece como si el dolor fuese uno de los ingredientes imprescindibles para forjar la alegría. La metáfora de la mujer con dolores de parto lo expresa maravillosamente. Su dolor, efectivamente, engendra alegría, la alegría «de que al mundo le ha nacido un hombre».

Otras imágenes acuden a la memoria. Todo el ciclo de la naturaleza habla de vida que sale de la muerte: «Si el grano de trigo, que cae en la tierra, no muere, queda solo; pero si muere, produce mucho fruto» (Jn 12,24).

La resurrección es nuestra pascua; es un paso de la muerte a la vida, de la oscuridad a la luz, del ayuno a la fiesta. El Señor dijo: «Tú, en cambio, cuando ayunes, úngete la cabeza y lávate la cara» (Mt 6,17). El ayuno es el comienzo de la fiesta.

El sufrimiento no es bueno en sí mismo; por tanto, no debemos buscarlo como tal. La postura cristiana referente a él es positiva y realista. En la vida de Cristo, y sobre todo en su cruz, vemos su valor redentor. El crucifijo no debe reducirse a un doloroso recuerdo de lo mucho que Jesús sufrió por nosotros. Es un objeto en el que podemos gloriarnos porque está transfigurado por la gloria de la resurrección.

Nuestras vidas están entretejidas de gozo y de dolor. Huir del dolor y las penas a toda costa y buscar gozo y placer por sí mismos son actitudes equivocadas. El camino cristiano es el camino iluminado por las enseñanzas y ejemplos de Jesús. Es el camino de la cruz, que es también el de la resurrección; es olvido de sí, es perderse por Cristo, es vida que brota de la muerte. El misterio pascual que celebramos en los días del sagrado triduo es la pauta y el programa que debemos seguir en nuestras vidas.

Fuente: Aciprensa

SEGORBE-CASTELLÓN: RETIRO CUARESMAL

El pasado 10 de marzo, los grupos de Vida Ascendente de la Diócesis celebraron un retiro de Cuaresma en la parroquia de San Miguel Arcángel de Castellón, un encuentro que permitió a los asistentes reflexionar sobre el tiempo litúrgico de la Cuaresma y profundizar en la Palabra de Dios.

A las 11 de la mañana, se inició el retiro con una ponencia a cargo del párroco, D. Joaquín Tejedo, quien, con su elocuencia y profunda espiritualidad, ofreció una reflexión sobre el amor de Dios y la importancia de escuchar su voz. D. Joaquín destacó cómo Dios nos habla a cada uno de nosotros y nos dio la capacidad de oír para poder recibir su mensaje. Habló también sobre la necesidad de discernir la Palabra de Dios y cómo, a través de ella, el Señor pone las cosas en su lugar. En su intervención, abordó el tema del perdón, instando a orar para pedir al Señor que aumente nuestra fe para perdonar a quienes nos han calumniado. «Cuando Dios cura el ojo, cura el corazón», aseguró el párroco, subrayando la sanación interior que provoca la escucha atenta de la Palabra de Dios.

La jornada continuó con la celebración de la Eucaristía, en la que el párroco estuvo acompañado por D. Juan Forcada, consiliario de Vida Ascendente, y por D. José María Bou, acólito de la parroquia, siempre dispuesto a colaborar en este tipo de encuentros. Tras la Misa, se compartió una comida de hermandad.

La Presidenta de Vida Ascendente, Berta Sancho, agradeció a todos los que hicieron posible este día tan especial, destacando la importancia de la reflexión cuaresmal y la unión entre los miembros en un clima de fraternidad y oración.

LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA CASILDA DE TOLEDO

En el lugar llamado San Vicente, cerca de Briviesca, en la región de Castilla, en España, santa Casilda, virgen, que, nacida en la religión mahometana, ayudó con misericordia a los cristianos detenidos en la cárcel y después, ya cristiana, vivió como eremita.

En el cerro que domina el valle, en el santuario actual, descansan desde el 1750 las reliquias de Santa Casilda, -«la virgen mora que vino de Toledo», muy venerada en Burgos-, en la urna, obra de Diego de Siloé, rematada por su propia imagen yacente. El lugar ha sido centro de peregrinación durante siglos y no deja de frecuentarlo la piedad de nuestros contemporáneos.

En torno a santa Casilda todo lo que encontramos es incierto, confuso y contradictorio. Pero su figura tiene el encanto de la sencillez y el sabor de lo heroico en el amor. Cautivó al pueblo cristiano medieval y le animó a la fidelidad. Su propio nombre -casida en árabe significa cantar- es como un verso con alas de canción.

Ni siquiera se conoce con exactitud el nombre de su padre, rey moro de Toledo, al que se nombra como Almacrin o Almamún. Sobre su condición, unos lo describen como un sanguinario perseguidor de los cristianos, mientras que otros lo presentan como apacible y bondadoso.

La princesita mora tiene un natural abundante en clemencia y ternura. Rodeada de todo tipo de comodidades y atenciones en la fastuosidad de la corte, no soporta la aflicción de los desafortunados que están en las mazmorras. Siente una especial piedad con los cautivos pobres y los intenta consolar llevándoles viandas en el hondón de su falda. Un día, cuando realizaba esta labor misericordiosa, fue sorprendida por su padre que le preguntó por lo que transportaba, contestando ella que «rosas» y ¡rosas aparecieron al extender la falda!

Quizá fueron los mismos cautivos cristianos quienes, viendo lo recto de su conducta, le hablaron de Cristo; posiblemente correspondieron a sus múltiples delicadezas y dádivas de la mejor manera que podían, instruyéndola en la fe cristiana.

Pero, aunque en su corazón era ya de Cristo, ¿cómo podría recibir ella el Bautismo con los lazos tan fuertes del Islam que la rodeaban?

Comienza una grave dolencia. El flujo de sangre aumenta y la ciencia médica de palacio es incapaz de curarla. El Cielo le revela que encontrará remedio en las aguas milagrosas de San Vicente, allá por la Castilla cristiana. Almamún prepara el viaje de su hija con comitiva real. En Burgos recibe Casilda el Bautismo y marcha luego a los lagos de San Vicente, junto al Buezo, cerca de Briviesca. Recuperada la salud según se le dijo, decide consagrar a Cristo la virginidad de su cuerpo milagrosamente curado y resuelve pasar el resto de sus días en la soledad, dedicada a la oración y a la penitencia.

Murió de muy avanzada edad, siendo sepultada en la misma ermita que ella mandó construir. Pronto se convirtió en lugar de peregrinación. Cuentan que los caminantes sintieron desde entonces su especial protección y las mujeres la invocan contra el flujo de sangre, y hasta dicen que basta que una mujer pruebe las aguas y eche una piedra al lago para tener asegurada la descendencia.

Se juntan la historia, la imaginación del pueblo sencillo y la bruma del misterio en torno a la santa. Resta aprender la lección del ejemplo. El amor a Cristo hace posible el trueque del regalo propio de la corte morisca por la aspereza de una vida austera y penitente.

VÍDEOS Y ROBOS INAPROPIADOS

El pasado 23 de marzo el Observatorio de Derechos Humanos Samba Martine (nombre de la mujer africana que murió, por no recibir la debida atención médica, cuando permanecía retenida en un Centro de internamiento de extranjeros de Madrid) organizó una conferencia bajo el título: “La trata en nuestra sociedad: una mirada global y local”. Si mis datos son buenos, la conferencia se estaba retransmitiendo en cuatro salas: en una de modo presencial y en tres por medio de zoom. Pues bien, la reunión fue saboteada con videos de contenido inapropiado, vamos, de pornografía pura y dura, lo que hizo imposible continuar con la sesión e incluso dificultó el cierre de la misma. Este es un ejemplo más de los desafíos a los que se enfrentan quiénes abordan temas tan sensibles y urgentes como la trata de personas.

La técnica moderna es maravillosa cuando se utiliza para bien. Pero es nefasta cuando con ella se busca hacer el mal. El problema no es la técnica (y dicho sea de paso el problema no es la inteligencia artificial), sino el modo de utilizarla y lo que se pretende hacer con ella. Dígase lo mismo de cualquier otro medio. La lengua humana es maravillosa, pero como dice la carta de Santiago “con ella bendecimos al Señor, y con ella maldecimos a los seres humanos, hechos a imagen de Dios; de una misma boca proceden la bendición y la maldición”.

Hablando de inteligencia artificial puedo contar un caso reciente del que tengo información de primera mano. Una buena persona recibe una llamada telefónica. Al otro lado del teléfono hay una voz muy conocida, de un personaje importante para ella. La voz le pide una serie de cosas y de datos, y la persona que ha recibido la llamada la hace caso. Resulta que la voz ha sido creada con inteligencia artificial. Yo aconsejo que, en caso de recibir llamadas así, sobre todo si piden dinero o datos bancarios, aunque parezca que quien llama es la propia madre, antes de hacerle caso, hagan alguna pregunta cuya respuesta solo ella pueda conocer. Recuerdo que un dominico anglicano (sí, ¡hay dominicos anglicanos!) un día me llamo desde bastante lejos, me pidió un pequeño favor, y me dijo: para que veas que soy yo, te voy a dar el nombre de “nuestra abuela”. Al principio me despistó, pero cuando me dijo: “se llama Juana”, comprendí enseguida. Juana es el nombre de la madre de Santo Domingo de Guzmán, “el padre” de los dominicos.

Voy a contar una anécdota de la que soy protagonista. No caí en la trampa. Por eso la cuento: hace unos quince años recibí una carta de un supuesto eclesiástico conocido de un país europeo. En el sobre había un cheque, que todavía conservo, de 225.000 libras esterlinas. Ya saben: una moneda más valiosa que el dólar o el euro. En la carta me pedía que ingresara el cheque en una cuenta mía, que enviara 200.000 libras a una cuenta de un país africano, de una supuesta institución caritativa, ya que (me decía el falso corresponsal) desde su país no era posible hacer esa transacción. Y añadía (tentando mi ambición y mi egoísmo) que me quedará 25.000 libras esterlinas para “mis gastos” o “mis pobres”. Moraleja: si alguien le pide o le ofrece dinero y no es cara a cara, piense que es una estafa. Si es cara a cara, usted verá lo que hace.

CATEQUESIS PAPA FRANCISCO. II. LA VIDA DE JESÚS. LOS ENCUENTROS. 1. NICODEMO. “USTEDES DEBEN RENACER DE LO ALTO” (JN 3,7B)

Con esta catequesis comenzamos a contemplar algunos encuentros narrados en los Evangelios, para comprender la forma en que Jesús da esperanza. De hecho, hay encuentros que iluminan la vida y traen esperanza. Puede suceder, por ejemplo, que alguien nos ayude a ver desde una perspectiva diferente una dificultad o un problema que estamos viviendo; o puede suceder que alguien simplemente nos regale una palabra que no nos haga sentir solos en el dolor que estamos atravesando. A veces también puede haber encuentros silenciosos, en los que no se dice nada, y sin embargo esos momentos nos ayudan a retomar el camino.

El primer encuentro en el que me gustaría detenerme es el de Jesús con Nicodemo, narrado en el capítulo 3 del Evangelio de Juan. Empiezo por este episodio porque Nicodemo es un hombre que, con su historia, demuestra que es posible salir de la oscuridad y encontrar la valentía para seguir a Cristo.

Nicodemo va a ver a Jesús de noche: una hora inusual para un encuentro. En el lenguaje de Juan, las referencias temporales a menudo tienen un valor simbólico: aquí la noche es probablemente la que hay en el corazón de Nicodemo. Es un hombre que se encuentra en la oscuridad de las dudas, en esa oscuridad que vivimos cuando ya no entendemos lo que está sucediendo en nuestra vida y no vemos bien el camino a seguir.

Si uno está en la oscuridad, obviamente busca la luz. Y Juan, al comienzo de su Evangelio, escribe así: «Vino a este mundo la luz verdadera, la que ilumina a todo hombre» (1,9). Nicodemo busca a Jesús porque intuye que Él puede iluminar la oscuridad de su corazón.

Sin embargo, el Evangelio nos cuenta que Nicodemo no logra comprender de inmediato lo que Jesús le dice. Y así vemos que hay muchos malentendidos en este diálogo, y también mucha ironía, que es una característica del evangelista Juan. Nicodemo no entiende lo que Jesús le dice porque sigue pensando con su lógica y sus categorías. Es un hombre con una personalidad bien definida, tiene un papel público, es uno de los jefes de los judíos. Pero probablemente las cuentas ya no le salen. Nicodemo siente que algo ya no funciona en su vida. Siente la necesidad de cambiar, pero no sabe por dónde empezar.

En algunos momentos de la vida esto nos sucede a todos. Si no aceptamos cambiar, si nos encerramos en nuestra rigidez, en nuestras costumbres o en nuestras formas de pensar, corremos el riesgo de morir. La vida radica en la capacidad de cambiar para encontrar una nueva forma de amar. De hecho, Jesús habla a Nicodemo de un nuevo nacimiento, que no solo es posible, sino incluso necesario en algunos momentos de nuestro camino. A decir verdad, la expresión utilizada en el texto ya es ambivalente en sí misma, porque anōthen (ἄνωθεν) puede traducirse tanto como «desde arriba» como «de nuevo». Poco a poco, Nicodemo comprenderá que estos dos significados van juntos: si dejamos que el Espíritu Santo genere en nosotros una nueva vida, volveremos a nacer. Recuperaremos esa vida que quizás se estaba apagando en nosotros.

He elegido empezar por Nicodemo también porque es un hombre que, con su propia vida, demuestra que este cambio es posible. Nicodemo lo conseguirá: ¡al final estará entre los que van a Pilato a pedir el cuerpo de Jesús (cf. Jn 19,39)! Nicodemo ha salido a la luz por fin, ha renacido y ya no necesita estar en la noche.

Los cambios a veces nos asustan. Por un lado, nos atraen, a veces los deseamos, pero por otro preferiríamos quedarnos en nuestras comodidades. Por eso el Espíritu nos anima a afrontar estos miedos. Jesús le recuerda a Nicodemo- que es un maestro en Israel- que también los israelitas tuvieron miedo mientras caminaban por el desierto. Y se fijaron tanto en sus preocupaciones que en un momento dado esos miedos tomaron la forma de serpientes venenosas (cf. Nm 21,4-9). Para ser liberados, debían mirar la serpiente de bronce que Moisés había colocado en una vara, es decir, debían levantar la vista y estar frente al objeto que representaba sus miedos. Solo mirando de frente a lo que nos da miedo, podemos empezar a ser liberados.

Nicodemo, como todos nosotros, podrá mirar al Crucificado, Aquel que venció la muerte, la raíz de todos nuestros miedos. Levantemos también nosotros la mirada hacia Aquel a quien traspasaron, dejemos que Jesús también se encuentre con nosotros. En Él encontramos la esperanza para afrontar los cambios de nuestra vida y renacer.

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EL VIERNES DE DOLORES

El Viernes de Dolores (también conocido como el Sexto Viernes de Cuaresma) es el viernes anterior al Domingo de Ramos, comprendido dentro de la quinta semana de la Cuaresma, conocida por la religión cristiana como Semana de Pasión. En algunas regiones es considerado como el inicio de la Semana Santa o Semana Mayor, al iniciarse en éste las procesiones.

Los Católicos manifiestan su fervor religioso en la celebración de los Dolores de Nuestra Señora, incluyendo por ejemplo en la liturgia de la Misa la secuencia del Stabat Mater.

En algunos lugares se le denomina Viernes de Concilio, y se toma como día de ayuno y abstinencia, quedando prohibido el consumo de carnes.

Historia de una festividad

Esta antigua celebración mariana tuvo mucho arraigo en toda Europa y América, y aún hoy muchas de las devociones de la Santísima Virgen del tiempo de Semana Santa, tienen su día festivo o principal durante el Viernes de Dolores, que conmemora los sufrimientos de la Madre de Cristo durante la Semana Santa.

El Concilio Vaticano II consideró, dentro de las diversas modificaciones al calendario litúrgico, suprimir las fiestas consideradas «duplicadas», esto es, que se celebren dos veces en un mismo año; por ello la fiesta primigenia de los Dolores de Nuestra Señora el viernes antes del Domingo de Ramos fue suprimida, siendo reemplazada por la moderna fiesta de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre. Aun así, en la tercera edición del Misal Romano (2000), hay un recuerdo especial a los Dolores de la Santísima Virgen en la celebración ferial de ese día, introducida por San Juan Pablo II.

La Santa Sede y las normas del Calendario Litúrgico contemplan que, en los lugares donde se halle fervorosamente fecunda la devoción a los Dolores de María y en sus calendarios propios sea tenida como fiesta o solemnidad, este día puede celebrarse sin ningún inconveniente con todas las prerrogativas que le son propias. (Cf. Tabla de los días Litúrgicos, Misal Romano)

En España dan comienzo en muchos lugares las procesiones de Semana Santa.

Además, desde hace más de 200 años, el Gobierno de la Nación concede los llamados «indultos de Semana Santa», a petición de las cofradías religiosas con motivo de esta festividad.

Andalucía

En la Semana Santa en Jerez de la Frontera, en el viernes de dolores son características algunas veneraciones como la de la Hermandad del Mayor Dolor, así como el vía crucis de la Hermandad de las Angustias, la Salvación, la Borriquita, la Paz de Fátima o Amargura. Fruto de la gran tradición por la Semana Santa en Jerez también se celebran decenas de procesiones infantiles y juveniles «no oficiales» por diferentes barrios y zonas de la localidad, algunas de ellas organizadas en lo que en Jerez se llaman «asociaciones juveniles del viernes santo», las cuales se mantienen al margen del orden eclesiástico.

En la Semana Santa en Córdoba procesiona la Fraternidad de la Providencia por las calles del casco histórico, también son muy característicos los Besamanos de María Santísima de la Paz, Santísimo Cristo de Gracia, Santísimo Cristo de la Misericordia, y sendos viacrucis por la feligresía cordobesa: Hermandad del Remedio de Ánimas, Hermandad de la Sangre o El Císter, Hermandad del Prendimiento. Además es muy singular este día visitar a la Virgen de los Dolores, señora de Córdoba.

En la Semana Santa en Sevilla procesionan sin realizar la Carrera Oficial un total de siete hermandades: Hermandad de Jesús de Nazaret, Hermandad de la Misión, Hermandad de La Corona, Hermandad de Pasión y Muerte, Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista y la Agrupación parroquial de Bendición y Esperanza (Sal y Luz).

En Carmona procesiona realizando la Carrera Oficial la Virgen de los Dolores (comúnmente conocida como «La Servita»), titular de la Orden Seglar de los Siervos de María.

En Alcalá del Río, la Hermandad de la Soledad celebra, como culminación del Solemne Septenario a su titular, Ntra. Sra. de los Dolores en su Soledad Coronada, la Solemne Función Principal de Instituto, con Protestación de Fe, Ofrenda de Caridad y ofrenda floral. A pesar de ser un día laborable, el pueblo lo acoge como festivo, contándose por cientos las personas que participan en la Función. Ya en la noche, tras concluir el Septenario y la Procesión Claustral con Su Divina Majestad, la Santísima Virgen es expuesta en Devoto Besamanos, postrándose ante sus plantas cientos de devotos no sólo de la localidad, sino de distintos puntos de la comarca.

En Fuente Vaqueros, Granada , realiza la carrera oficial Nuestra Señora de los Dolores desde la Iglesia Parroquial de la Encarnación.

En La Rinconada , procesiona el Viernes de Dolores: Nuestra Señora de los Dolores Patrona y Alcaldesa perpetua de La Rinconada desde la Iglesia a su capilla para entronizarse en su paso de palio del próximo Sábado Santo.

En Loja (Granada) el Viernes de Dolores Procesiona la Santísima Hermandad de la Virgen de los Dolores, de la orden Servita, esto es el inicio de la Semana Santa en Loja

En Purchil – Vegas del Genil (Granada) sale procesionalmente la patrona, Nuestra Señora de los Dolores.

En Málaga procesionan 3 Hermandades y una Pro-Hermandad:

La Cofradía del Medinaceli, situada entre los barrios de La Roca y Martiricos, ha sido la primera hermandad no agrupada en procesionar por los entornos de la catedral, asimismo, ha sido también la primera en pedir una solicitud para entrar en la Agrupación de Cofradías de Málaga.

La Asociación de Fieles Despojado y Encarnación, en la barriada de Dos Hermanas, procesiona desde 2005 con dos imágenes; fruto de un culto privado, que al final se posicionó como culto público y llegó hasta lo que conocemos. Actualmente salen desde un tinglado y realizan los cultos en una pequeña capilla abierta al público.

La Hermandad de Dolores del Puerto, que procesiona en entornos extradiarrales, es la segunda más antigua no agrupada que procesiona en las calles de Málaga. Con dos imágenes, desde 1949, saca a sus titulares por el Distrito Puerto de la Torre, de ahí su nombre.

Y por último, la Hermandad de los Dolores de Churriana (Málaga), la más antigua no agrupada de la capital, cuenta con dos imágenes,(siendo el Nazareno la más antigua) que procesionan también en el extrarradio de Málaga, en el conocido barrio de Churriana.

El municipio granadino de Orce celebra la festividad de su patrona, la virgen de los Dolores, con misa y procesión por las calles del pueblo al anochecer. Nueve días antes se celebra un novenario.

En El Viso del Alcor la Hermandad Sacramental de los Dolores celebra solemne función y besamanos en honor a la Santísima Virgen de los Dolores. Durante la semana anterior se celebra un septenario, un día por cada dolor, a dicha imagen.

La Semana Santa en el Valle de Abdalajís, Málaga comienza con el Viernes de Dolores, al procesionar María Santísima de los Dolores, patrona de todos los vallesteros.

En Cádiz, procesiona la Virgen de los Dolores de la Orden Tercera de los Servitas.

Asturias

En la ciudad de Oviedo, se concluye el Triduo a Nuestra Señora de los Dolores celebrado en la parroquia de San Isidoro el Real en la que tiene su sede la Cofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores. El triduo comienza el miércoles anterior al Domingo de Ramos y se cierra, como se ha dicho, el Viernes de Dolores con el rezo de la Corona de los Dolores seguido de la Misa Solemne. La Dolorosa custodiada en esta parroquia goza de especial devoción entre los ovetenses por lo que es conocida como la Señora de Oviedo.

Canarias

Procesión de la Virgen de los Dolores en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife).

En San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), se celebra desde la Parroquia Matriz de la Concepción la procesión de Nuestra Señora de los Dolores («La Predilecta») por las calles de la ciudad. Acompaña la procesión la Cofradía del Santísimo Cristo del Rescate y Nuestra Señora de los Dolores.

En Santa Cruz de Tenerife parte desde la Parroquia Matriz de la Concepción la procesión de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores.[3]​

Cataluña

En la Semana Santa de Mataró

Castilla-La Mancha

En Ciudad Real, donde tiene lugar la procesión de la Virgen de los Dolores de Santiago, conocida popularmente como la Perchelera, que recorre las calles de su barrio anunciando a toda la ciudad la proximidad de las fechas de la Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo.

Del mismo modo ocurre en la ciudad de Hellín (Albacete) cuando al anochecer se celebra el conocido «Vía Crucis de las Antorchas» que recorriendo el Camino de las Columnas llega hasta la Ermita del Monte Calvario, donde después se procede a la veneración del Crucificado y a las doce de la noche da comienzo la primera Tamborrada, dando así inicio a las celebraciones de la Pasión de Cristo.

En Corral de Almaguer provincia de Toledo se celebra una solemne procesión a primera hora de la noche, sin banda de música, símbolo de dolor, tristeza.

En Fuente el Fresno, donde tiene lugar el Vía Crucis del Cristo de la Piedad, llevado a hombros y acompañado de velas y cantos que acompañan a cada rezo de cada una de las 14 estaciones.

En Atienza (Guadalajara) se celebra, a primera hora de la noche, una procesión. En ella salen la imagen de la Virgen de los Dolores, patrona de la villa, precedida de un rosario de sesenta faroles de vivos colores.

En Abengibre, provincia de Albacete, se celebra un Triduo en honor a Ntra. Sra. de los Dolores, que finaliza el Viernes de Dolores. Este día, al atardecer, se celebra Santa Misa y procesión de Nuestra Señora de los Dolores por las calles del pueblo.

En Montiel, después de la misa, la Virgen de los Dolores es portada a hombros por las mujeres de la localidad mientras de reza el Vía Crucis.

Castilla y León

Virgen dolorosa en la procesión de los dolores de Ponferrada

En León, también es celebrado el día de su antigua patrona, saliendo en procesión la Virgen del Mercado.

En Salamanca, culmina la novena a la Dolorosa de la Cofradía de la Vera Cruz, celebrándose un Vía Matris con la procesión de dicha imagen.

En Palencia hace su estación de penitencia el Cristo de la Sentencia por el barrio del Ave María.

En Ponferrada procesiona La Dolorosa a cargo de la Hermandad de Jesús Nazareno por el casco antiguo de la ciudad.

En Valladolid este día comienzan las procesiones de Semana Santa, con el desfile de la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores que procesiona por el popular barrio de las Delicias para rezar un viacrucis. Anteriormente la Cofradía del Santo Entierro también ha salido en procesión yendo desde el Museo del Monasterio de San Joaquín y de Santa Ana, bajando hasta la cercana parroquia de San Lorenzo, donde se realiza el ejercicio del Vía Crucis.

En Ávila se inician los actos oficiales de la Semana Santa con la procesión del Vía Matris, organizada por la Cofradía del Santísimo Cristo de los Afligidos y Ntra. Sra. de la Paz. La procesión parte del Convento de Santa Teresa de Jesús y los hermanos visten túnica marrón ‘carmelita’ con capa y capuchas beige (no antifaz con capirote).

En Zamora se celebra la Procesión del Santísimo Cristo del Espíritu Santo al cual le acompaña una gran multitud de personas.

En Medina del campo el viernes de dolores es un día especial, los medinenses acompañan a Ntra. Sra. de las Angustias. Dicha imagen es la patrona y alcaldesa perpetua de la villa, el alcalde le cede el bastón de mando durante la celebración de la procesión, y al finalizar todo el pueblo fiel entona la salve ante la imagen de la madre.

Extremadura

Ntra. Sra. de los Dolores, templo parroquial de la Asunción, Serradilla.

En Serradilla (Cáceres), se celebra (desde hace siglos) la procesión de los Faroles, en la que con faroles de Papel, portados en cañas, se alumbra a la Dolorosa. 9 días antes, se celebra la Novena de los Dolores (En la iglesia parroquial Ntra. Sra. de la Asunción) cantando cada día los 7 Dolores, a la Virgen.

En Navas del Madroño (Cáceres), la Virgen de los Dolores, también conocida como «la Dolorosa», tiene muchos devotos. El viernes de Dolores procesiona por las calles del pueblo. Las novenas a la Virgen de los Dolores son muy seguidas por los feligreses de la localidad. A mediados del siglo XX, en un incendio que hubo en la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la O (Navas del Madroño), se quemó la antigua imagen de la Virgen de los Dolores junto a un Cristo Yacente atribuido a Martínez Montañés.

País Vasco

Bilbao, la Virgen de los Dolores, popularmente llamada “La Dolorosa” procesiona por las calles del barrio de Abando, siendo así, la primera procesión de la Semana Santa en Bilbao.

Región de Murcia

Águilas, igualmente celebra el día de su patrona, la Virgen de los Dolores, por la mañana se realiza una misa en honor a la patrona, seguido de una ofrenda floral por parte de los aguileños y aguileñas, ataviados con los trajes de huertanos y huertanas. A mediodía, durante los últimos años se celebra una feria de día, una idea de los jóvenes de la ilustrisima Cofradía de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores, Jesús del Prendimiento y Oración en el Huerto. Por la tarde, se vuelve a realizar una misa, una vez terminada, en torno a las 21.00 horas aproximadamente tiene lugar la Solemne Procesión con la imagen de la Patrona, Nuestra Señora Virgen de los Dolores portada a hombros,acompañada por distintas agrupaciones musicales y los estandartes de todas las cofradías aguileñas.

Cartagena, que celebra el día de su Patrona, la Virgen de la Caridad, vive en la madrugada de este día la que muchos consideran cronológicamente la primera procesión de la Semana Santa española, que parte a las cuatro de la madrugada de las inmediaciones de la Catedral y que es organizada por la Cofradía del Cristo del Socorro. A lo largo de todo el día se suceden en la ciudad actos oficiales y populares para honrar a su Santa Patrona. Igualmente tiene lugar una multitudinaria ofrenda floral, un viacrucis vespertino, y ya por la noche, la primera de las procesiones de la Cofradía California, con el Cristo de la Misericordia y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Lorca. Empieza su Semana Santa, día grande de la Cofradía de la Hermandad de Labradores o paso azul de Nuestra Señora de los Dolores.

Murcia, al igual que otros puntos de la Región, comienza su Semana Grande de Pasión con el Viernes de Dolores, en la que abre el cortejo de la Venerable Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores, con sede en la Iglesia de San Nicolás de Bari de la Capital Murciana.

Cehegín, la celebración de «Viernes de Dolores» comienza con la eucaristía en honor a la titular, Nuestra Señora de los Dolores, donde se produce el canto de los siete dolores a la Virgen, su particular pregón, por parte de la Cofradía de la Virgen de los Dolores, organizadora de los actos en la Iglesia de la Soledad y al finalizar el acto, transcurre por las estrechas calles del casco antiguo de Cehegín, declarado Conjunto Histórico por el Ministerio de Cultura, una solemne procesión al estilo de las antigua procesiones del municipio, portando el trono con el que procesionaria en siglos pasados, por los barrios de «Soledad», » «Mesoncico», «Puntarrón», «El hoyo», finalizando en la Iglesia de Santa María Magdalena.

Yecla Este día comienza oficialmente en la ciudad de Yecla la Semana Santa con la procesión de las 7 palabras que parte de la Ermita de San Nicolás y desemboca en la Basílica de la Purísima, en ella procesionan 4 cofradías y los pasos de Ntra. Señora del Dulce Nombre y Stmo. Cristo de la Misericordia.