EL SANTO DE LA SEMANA: SAN BEATO DE LIÉBANA

El Beato de Liébana o San Beato, fue un monje del monasterio de San Martín de Turieno. Actualmente, se conoce como monasterio de Santo Toribio de Liébana. Se encuentra en la comarca de Liébana, a los pies de los Picos de Europa de Cantabria (España).

Se ignora la fecha y el lugar, siquiera aproximados, de su nacimiento. Algunos le atribuyen origen lebaniego y otros asturiano,  puesto  que vivió allí. Beato, es el nombre masculino de Beatriz, de origen germánico. Se dedicó a escribir manuscritos en los campos de la teología, la política y la geografía.

Fue una importante figura político-religiosa

Es de vital importancia contextualizar el momento de la historia del mundo del que estamos hablando, donde religión y política iban estrechamente unidas, en plena Edad Media. Por un lado, Beato gana la batalla intelectual dentro de la Iglesia sobre el adopcionismo. Por otro lado, se considera el primer ideólogo de la reconquista española. Vamos a profundizar en estos aspectos.

Fiel defensor de la ortodoxia católica

Beato se enfrentó a Elipando, arzobispo de Toledo, para defender la ortodoxia católica frente a la herejía adopcionista que éste defendía, ya que, aunque cristiano, vivía en zona musulmana.

El adopcionismo defendía la idea de que Jesus tan sólo era el hijo adoptivo de Dios. En oposición de la cristología cristiana que considera que Jesús es hijo de sangre de Dios, Jesús es Cristo y no «el Hijo de María» como lo llamaban los musulmanes.

Esta discusión llevó a que el Beato de Liébana denominase como hereje al Obispo; llegó a llamarlo «el testículo del anticristo«.

Beato gana la lucha apoyado fielmente por Alcuino de York, primer consejero del Emperador Carlomagno, así se alza como exponente político de la época, y una única corriente de pensamiento prevalece a partir de ese momento.

Jugó un papel clave en el culto al Santiago Apóstol

Marcó un determinado rumbo en la historia de España que comenzaba a ser reconquistada y unificada. Fue el creador e impulsor del ensalzamiento de la figura de Santiago El Mayor a través de su poema «O Dei Verbum«, que contribuyó a considerarlo patrón de España, como San Jorge en Inglaterra o San Patricio en Irlanda, por citar algunos.

Oh, muy digno y muy santo Apóstol [Santiago],

Dorada cabeza refulgente de Hispania,

Defensor poderoso y patrón especialísimo

Asiste piadoso a la grey que te ha sido encomendada.

Defiende que la idea de que el Apóstol era el evangelizador de España y, con ello, se aglutina una idea de unión y comunión alrededor de su figura. Beato se consideraba en posesión de la traditio, el heredero de la verdadera palabra del Apóstol Santiago que había elegido España para renacer.

El origen del camino de Santiago

En el 813, Teodomiro, arzobispo de Iria Flavia, descubre el sepulcro del Apóstol en Compostela. El hallazgo obtuvo el apoyo del propio Rey, Alfonso II el Casto, quien sería el primer peregrino desde la corte de Oviedo a la tumba del Apóstol, donde mandó levantar un templo en su honor. Asimismo, Beato mantuvo gran amistad con el abad de Tours, Alcuino de York, consejero del emperador Carlomagno por lo que sus ideas llegaron a todos los rincones de Europa impulsando la lucha contra el Islam.

La obra cumbre

La obra cumbre del Beato fue su Comentario del Apocalipsis de San Juan. Fue una pieza fundamental en la historia del arte y la cultura. Lleg obra que llegó a ser el primer bestseller de la Edad Media y que acabaría denominándose «beato» en honor a su autor. Se realizaron múltiples copias de la misma que sufrían pequeñas variaciones. Una de ellas fue la que encargaron los reyes Fernando y Sancha, de la cual tenemos la edición facsímil.

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: CUIDADO CON ESA TRISTEZA QUE EROSIONA EL CORAZÓN

Durante la audiencia general de esta mañana del 7 de febrero  el Papa reflexionó sobre una «enfermedad del alma» que puede insinuarse y postrar a una persona hasta derrumbarla: este «demonio astuto» debe combatirse pensando en Jesús, que «nos trae la alegría de la resurrección»

La tristeza entendida como «un abatimiento del alma, una aflicción constante que impide al hombre experimentar la alegría», fue el tema al que el Papa Francisco dedicó su catequesis de este miércoles 7 de febrero, la séptima de su serie dedicada a los vicios y las virtudes que celebró en el Aula Pablo VI, ante la presencia de unas cinco mil quinientas personas entre fieles y peregrinos de los cinco continentes.

“¿Hasta cuándo se engrosará mi alma de pensamientos, tristeza en mi corazón todo el día? Pero en tu fidelidad he confiado; exultaré en tu salvación, cantaré al Señor, que me ha bendecido” (del Salmo 13, 2-3.6)”

Una tristeza amiga y una tristeza no buena

El Papa dijo que es necesario distinguir entre dos tipos distintos de tristeza: la que forma parte del camino de conversión del cristiano, y que la gracia de Dios transforma en alegría, y la que «se insinúa en el alma y la postra en un estado de abatimiento». Es esta tristeza la que hay que combatir, dijo Francisco.

Hay, pues, una tristeza amiga, que nos conduce a la salvación. Pensemos en el hijo pródigo de la parábola: cuando toca el fondo de su degeneración, siente una gran amargura, y esto le impulsa a entrar en razón y decidir volver a la casa de su padre.

“Es una gracia gemir por los propios pecados, recordar el estado de gracia del que hemos caído, llorar porque hemos perdido la pureza en la que Dios nos soñó”

La melancolía que exaspera el corazón

El segundo tipo de tristeza, en cambio, es «una enfermedad del alma». Y Francisco explicó que está ligada a la experiencia de una pérdida, que nace en el corazón por el desvanecimiento de un deseo, de un sueño, de una esperanza. El Santo Padre citó el episodio de los discípulos de Emaús que caminaban hacia Jerusalén «con el corazón desilusionado», y observó:

“Cuando esto sucede, es como si el corazón del hombre cayera en un precipicio, y los sentimientos que experimenta son desánimo, debilidad de espíritu, depresión, angustia. Todos pasamos por pruebas que generan tristeza en nosotros, porque la vida nos hace concebir sueños que luego se hacen añicos. En esta situación, algunos, tras un tiempo de agitación, se apoyan en la esperanza; pero otros se revuelcan en la melancolía, dejando que supure en su corazón”

Cuidado con la tristeza que lleva al egoísmo

Francisco definió este tipo de tristeza como «el placer del no placer», es «alegrarse de que esto no haya sucedido, es como tomar un caramelo amargo, amargo, amargo sin azúcar y chupar ese caramelo».

Y propuso algunos ejemplos: «Ciertos lutos prolongados», observó, así como «ciertas amarguras rencorosas» que llevan a la persona a vivir perpetuamente en un estado de ánimo vengativo o de victimismo que no produce una vida sana, ni mucho menos cristiana. De ser una emoción natural, advirtió el Papa, la tristeza se convierte entonces en algo maligno. Es un demonio astuto, el de la tristeza», dijo y concluyó hablan do espontáneamente:

“Debemos estar atentos a esta tristeza y pensar que Jesús nos trae la alegría de la resurrección. Pero, ¿qué debo hacer cuando estoy triste? Detenerte y ver: ¿Es una tristeza buena? ¿Esta tristeza no es buena? Y reaccionar según la naturaleza de la tristeza. No se olviden que la tristeza puede ser algo muy malo que nos lleva al pesimismo, nos lleva a un egoísmo difícil de curar”

En el siguiente enlace podeis leer integra la catequesis

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2024/documents/20240207-udienza-generale.html

Adriana Masotti – Ciudad del Vaticano

Vatican News

¿QUÉ ES REZAR?

No es habitual que un artículo dedicado estrictamente a la oración tenga una página entera en la sección de opinión de un gran periódico.

Esto ha ocurrido con el texto que firma Miguel Ángel Robles y que sale publicado en ABC Sevilla bajo el título “Reza por mí” que se ha vuelto viral.

“REZA POR MÍ”

Rezar es una conversación con Dios. Es el momento de más calma del día, y, en mi caso, el de primera hora de la mañana, poco más de las seis, y el agua de la ducha caliente cayendo despacio sobre los hombros.

Rezar es una fotografía en sepia, un regreso a la casa de tus abuelos y al tiempo sin tiempo de tu infancia.

Es un Padre Nuestro hablando con Dios para que te ayude en los exámenes.

Es el refugio del frío, y el silencio acogedor.

Rezar es tener memoria.

Rezar es lo que va antes del trabajo o después del trabajo, y lo que nunca lo suplanta

Es lo único que puedes hacer cuando ya no puedes hacer más, y es la forma de comprometerse de quien no tiene otro medio de hacerlo, como cuando rezamos por un enfermo que se va a operar y ya está todo en manos del cirujano (y de Dios).

Rezar hace milagros, ofrece consuelo al que reza y a aquel por quien se reza.

Rezar nunca es inútil, porque siempre conforta.

Rezar es decir rezaré por ti y también reza por mí.

Y es, por tanto, lo contrario a la vanidad.

Rezar es la aceptación de tus limitaciones.

Es aprender a resignarse cuando lo que pudo ser no ha sido.

Es vivir sin rencor, aprender a olvidar, aceptar la derrota con dignidad y celebrar el triunfo con humildad.

Rezar es buscar las fuerzas si no se tienen y confiar en que las cosas van a ser como deberían ser.

Rezar es optimismo, no dar nada por perdido, luchar y resistir.

Rezar es fragilidad y entereza.

Rezar es desconectar y apagar el móvil.

Es introspección en la sociedad del exhibicionismo.

Es relajarse y calmar los nervios. y prepararse mentalmente para lo que ha de venir.

No es solo buscar el coraje, sino también la inspiración, la idea, el enfoque, la luz, el claro en medio de la espesura.

Rezar es razonar, aunque parezca lo más irracional que haya.

Es la mente funcionando como cuando juegas un partido de tenis.

Es planificar y anticipar las jugadas.

Es abstracción en los tiempos de lo concreto y lo material.

Es pausa en un mundo excitado.

Es calma cuando todo es ansiedad.

Y es aburrido en la dictadura de lo divertido.

Rezar es una forma extrema de independencia.

Rezar es un placer oculto, que se reserva para la intimidad.

Un acto privado, y casi a escondidas, que, cuando se hace acompañado, necesita mucha confianza.

Rezar es una declaración de amor por la persona que tienes en tus rezos.

Es derramar tu cariño sobre los que más quieres y sentir el cariño de los que rezan por ti.

Rezar es tener a otros en tus oraciones y estar en las oraciones de otros, que es mucho más que estar solo en su memoria.

Rezar, y sobre todo que recen por ti, es la mayor aspiración que uno puede tener en la vida.

Un privilegio inmenso.

Es querer tanto a alguien como para rezar por él, y que alguien te quiera tanto como para rezar por ti.

¿Cabe mayor orgullo?

¿Existe mayor plenitud que la de saber que hay una madre, un hermano, un hijo o un amigo que quiere que Dios te proteja, y te dé salud, y te ilumine, y te ayude, y te acompañe, y esté siempre contigo?

Rezar es tener fé.

Tener fé en la vida, en las personas, en tus amigos, en tus hijos, en tus padres, en Dios.

Rezar es un súper poder que nos predispone al bien.

“Rezar es creer y ser practicante de un mundo mejor.”

Miguel Ángel Robles

ABC de Sevilla.

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: ARCHIDIÓCESIS DE ZARAGOZA

Después de un tiempo un poco difícil, os paso a informar un poco de cómo vamos en la diócesis de Zaragoza, hemos celebrado el día 2 la fiesta de los Santos Patronos de nuestro movimiento con una Eucaristía presidida por el Consiliario Diocesano y concelebrando cuatro  Consiliarios Parroquiales en la “parroquieta” de La Seo, fue muy emotiva y con una participación más que aceptable,  ya que hay muchas personas que no se pueden desplazar fuera de su barrio, se pidió por todos y recordando a los que ya no están entre nosotros en la tierra pero nos seguirán desde el  cielo.

Después compartimos una comida en un gran ambiente de amistad y cariño por parte de todos

No tenemos un buen documento gráfico pero algo hay y os lo mando, a mí me jugo una mala pasada la cámara que no quiso funcionar y tampoco hicimos la foto de grupo ya que era muy justo para acudir al restaurante y la iglesia es muy pequeña y todos muy mayores y ya no podemos ser muy ágiles.

Si queréis ver la parroquieta de la Seo,  os paso el siguiente enlace, es un pelín largo pero merece la pena verlo,

https://youtu.be/SNfF-iEEnbg?si=yZYeNbgp2kdtasuG

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: ARCHIDIÓCESIS DE TOLEDO

José Antonio Vaquerizo, nos hacía llegar al correo del Boletin” En Camino”, cómo han celebrado este año en su diócesis la preciosa festividad de nuestros Satos Patronos Simeón y Ana

El  día 2 de febrero celebrábamos  en la Parroquia de San Julián de Toledo a nuestros patronos Simeón y Ana, en una Eucaristía  a la que han asistido unas 50 personas.

La Eucaristía ha sido presidida por nuestro consiliario y concelebrada por algunos consiliarios de los  grupos, reunidos para la ocasión.

Después de la misa hemos continuado con el ágape y  compartido un refresco con tapas saladas  y dulces.

Hemos pasado una mañana muy agradable en comunión y fraternidad, en la que han brillado los tres pilares del movimiento, Oración, apostolado y amistad.

Un saludo

Jose Antonio Vaquerizo

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: DIÓCESIS DE SEVILLA

El pasado día 2 del presente mes en nuestra Diócesis, celebramos la festividad de Simeón y Ana, nuestros Patronos.

Se celebró la Santa Misa en la Parroquia de la Santa Cruz, oficiada por el Sacerdote Don Francisco de los Reyes Rodríguez López, Párroco de San Andrés y responsable del Grupo de Vida Ascendente de dicha parroquia y,  concelebrada por los Sacerdotes Don Manuel Mateo Fraile, Canónigo de la S.I. Catedral y fundador del grupo de Vida Ascendente de las parroquias de San Nicolás y Santa María la Blanca) y Don Juan José González González, Párroco de San Gonzalo, responsable del grupo de Vida Ascendente de la citada parroquia.

Asimismo queremos agradecer a Don Eduardo Martín Clemens, Párroco de la Parroquia de Santa Cruz y, responsable del grupo de Vida Ascendente de dicha parroquia. por todas las facilidades dada para dicha celebración.

En la Homilía Don Francisco de los Reyes, exaltó a nuestro Movimiento y nos animó a seguir adelante con los objetivos que nos hemos marcados.

Recordó a nuestros Patronos y los puso de ejemplo por su ancianidad, su lucha y Fe cuando en sus brazos cogió al Salvador del Mundo.

Nos ofreció su colaboración para todo lo que necesitemos de él.

Una vez finalizada la Santa Misa, estuvimos de convivencia  departiendo opiniones y proyectos a realizar.

Afortunadamente hemos crecido en grupos y ya estamos en 12 grupos en la Diócesis, estando pendiente de reagrupar a tres grupos más que debido a la Pandemia estuvieron a punto de desaparecer por las bajas tenidas.

Sevilla, 4 de febrero 2024.

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: DIÓCESIS DE JAÉN

Mayores de la Diócesis de Jaén se reúnen en torno a las figuras del viejo Simeón y la profetisa Ana

La Casa de la Iglesia acogía, el pasado viernes, 2 de febrero, la Fiesta del Mayor, que Vida Ascendente celebra anualmente, en torno a Festividad de la Presentación del Señor.

 Se congregaron alrededor de 180 miembros pertenecientes a 35 grupos de Vida Ascendente y otros mayores, venidos de distintos puntos de la Diócesis.

A partir de las once comenzaron los actos programados para celebrar la fiesta de sus patronos, Simeón y Ana.

 En primer, lugar la Presidenta, Dña. Mª Dolores Núñez García, y el Consiliario, D. Facundo López Sanjuán, dieron la bienvenida a los asistentes con gran alegría, la afluencia de personas que habían acudido y la alegría de la presencia de los nuevos grupos que se han creado en nuestra diócesis como Valdepeñas, Los Villares, Torreblascopedro,  Villanueva de la Reina, Alcalá la Real…

A continuación, D. Facundo López, Delegado para la Pastoral de las Personas Mayores y Consiliario diocesano de Vida Ascendente, presentó al ponente escogido este año para la charla de Formación D. Andrés Huete Martos, médico de la ciudad de Martos quien ofreció una conferencia muy instructiva para todos los asistentes al tratar la fragilidad de las personas mayores, los retos y los aspectos físicos, psicológicos y espirituales a los que se enfrenta una persona mayor hoy en día, las distintas dificultades que se han planteado tras la pandemia para las personas mayores, incidiendo en el cuidado y amor que requieren.

A la 1 de la tarde daba comienzo la Eucaristía presidida por el Obispo de nuestra Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez y concelebrada, además, por el Consiliario diocesano de Vida Ascendente, D. Facundo López; y los sacerdotes diocesanos D. Miguel José Cano, D. Domingo Pérez, D. Ángel Sánchez, D. Jose María Romero y D. Antonio Pozo, D. Francisco Javier Cova y D. Joel Nsenkey.

Durante su homilía, el Obispo  se dirigió a los miembros del movimiento de Vida Ascendente, que tanto bien están haciendo en nuestra iglesia diocesana y a tantas personas, le invito a “pensar en nuestra vida como si fuera un cirio encendido que se va consumiendo mientras da luz a los demás. Esta fiesta nos invita a seguir a Jesucristo luz del mundo para que no se apague nunca nuestra luz”.

“En vuestra vida hay mucha riqueza, hay mucha luz, que la vida os ha dado. Gracias por ser luz para los que vamos caminando detrás de vosotros y seguid iluminando… no dejéis de iluminar con vuestros ojos, con vuestras palabras y con vuestros gestos” concluyó el Obispo diocesano.

Tras la celebración de la Eucaristía los miembros de Vida Ascendente y otros mayores pudieron compartir un rato de convivencia y comida fraterna.

Vida Ascendente Jaén

LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA EULALIA DE BARCELONA

Eulalia de Barcelona vivió cerca de Barcina, Hispania (actual Barcelona, España) en los tiempos del emperador Diocleciano (284-305) durante el siglo III o IV, siendo papa Marcelino.

Durante la persecución de los cristianos en la región, Eulalia, una muchacha de entre 13 y 15 años escapó de una casa de campo donde sus padres la habían encerrado para que no se entregase a las autoridades, abiertamente confesó su fe y fue entregada al martirio. Fue víctima de diferentes tormentos y murió en la cruz.

De acuerdo con la tradición, uno de estos tormentos consistió en lanzarla rodando dentro de un tonel lleno de vidrios rotos por la calle (actualmente llamada Baixada de Santa Eulàlia -Bajada de Santa Eulalia-), donde hay una imagen de la santa en una pequeña capilla.

Dice la leyenda que fue clavada desnuda en una cruz de forma de ‘X’ (forma conocida como cruz de Santa Eulalia). En aquel momento para preservar su intimidad le crecieron los cabellos y comenzó a nevar.

Al final de su oración de que el Señor la tomara a Su Reino, la gente vio volar hacia el cielo de su boca una paloma blanca.

Fue canonizada y se considera santa tanto por la Iglesia Católica Romana, como por la Ortodoxa.

Sus despojos fueron localizados en 878 por el obispo Frodoi y trasladados solemnemente a la catedral.

    Fuente: Spider Martirologio + wikipedia

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: LA IRA ES UN VICIO DESTRUCTIVO DE LAS RELACIONES HUMANAS

Este vicio, definido como destructor de las relaciones humanas, estuvo en el centro de la reflexión de Francisco en la audiencia general: tiene una fuerza penetrante que perdura en el tiempo, por lo que debe remediarse rápidamente ejercitando «el arte del perdón, en la medida en que esto sea humanamente posible». Pero no se es humano ni cristiano si uno no se indigna ante una injusticia.

Las pasiones no son siempre malas, «nos corresponde a nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo”, encontrar su “justa medida», nos corresponde a nosotros «educarlas bien para que se vuelvan hacia el bien».  Al final de su catequesis en la audiencia general de hoy, tras hablar del vicio de la ira y de su poder «destructivo», el Papa Francisco afirmó que también existe «una santa indignación», como la que es necesario sentir ante una injusticia.

    “No permitan que la noche los sorprenda enojados, dando así ocasión al demonio […]. Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo. (Ef 4,26-27.31-32).”

La ira es un vicio desenfrenado

«Es un vicio que no deja tregua», afirmó el Papa en el Aula Pablo VI, hablando de la ira y continuando así la serie de profundizaciones sobre los vicios y las virtudes iniciada en la audiencia del pasado miércoles 27 de diciembre. A menudo la ira, de hecho, no se dirige sólo contra quien creemos que nos ha hecho mal, sino también contra la primera persona que resulta estar a nuestro alcance. Y Francisco dió un ejemplo de ello:

Hay hombres que contienen su ira en el lugar de trabajo, demostrándose tranquilos y compasivos, pero que una vez llegados a la casa se vuelven insoportables para la esposa y los hijos. La ira es un vicio desenfrenado: es capaz de quitar el sueño y de hacernos continuamente maquinar en nuestra mente, sin lograr encontrar una barrera para razonamientos y pensamientos.

Llegar pronto a la reconciliación

La ira, prosiguió Francisco, «es un vicio destructivo de las relaciones humanas», y expresa la incapacidad de aceptar a quien es distinto de nosotros o piensa de manera diferente; provoca resentimiento que termina involucrando no sólo ciertos comportamientos, sino a toda la persona que tenemos delante. Es un vicio que quita lucidez y que a menudo no se calma con el paso del tiempo. Por eso es importante, sostuvo el Papa, tratar de afrontar enseguida el problema y llegar a la reconciliación:

Si durante el día puede surgir algún malentendido, y dos personas dejan de entenderse, percibiéndose de pronto alejadas, no hay que entregar la noche al diablo. El vicio nos mantendría despiertos en la oscuridad, rumiando nuestras razones y errores inexplicables que nunca son nuestros y siempre del otro. Es así: cuando una persona está dominada por la ira, siempre dice que el problema es del otro. Nunca es capaz de reconocer sus propias faltas, sus propios defectos.

Ejercitarse en el arte del perdón

Jesús en el «Padrenuestro» nos hace orar para nuestras relaciones humanas: en la vida tenemos que tratar con los deudores incumplidores frente a nosotros; como ciertamente nosotros – observó Francisco – “no siempre hemos amado a todos en justa medida”:

Todos somos pecadores, todos, y todos tenemos las cuentas en números rojos: no lo olviden. Y, por tanto, todo tenemos que aprender a perdonar para ser perdonados. Los hombres no permanecen juntos si no se practican también en el arte del perdón, siempre que esto sea humanamente posible. Lo que contrarresta la ira es la benevolencia, la amplitud de corazón, la mansedumbre, la paciencia.

Existe una «santa indignación»

Si la ira es un vicio terrible porque está «en el origen de las guerras y la violencia», subrayó a continuación el Pontífice, no siempre somos responsables de que surja en nosotros, somos, sin embargo, responsables de su desarrollo. Además, prosiguió, es un sentimiento que no siempre hay que negar, pues existe una «santa indignación, que no es ‘ira’, sino un movimiento interior:

Y a veces es bueno que la ira se desahogue de la manera adecuada. Si una persona no se enfada nunca, si no se indigna ante la injusticia, si no siente algo que le estremece las entrañas ante la opresión de un débil, entonces significaría que no es humana, y mucho menos cristiana.

Francisco señala a Jesús, a quien el Evangelio describe a veces como indignado, pero que «nunca respondió al mal con el mal». «Nos corresponde a nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo – concluyó – encontrar la justa medida de las pasiones», nos corresponde «educarlas bien para que se vuelvan al bien y no al mal».

Catequesis completa

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2024/documents/20240131-udienza-generale.html

En el enlace podéis acceder al vídeo de la catequesis

https://youtu.be/tP_xEybJAok

Vatican News

Adriana Masotti – Ciudad del Vaticano

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2024: A TRAVÉS DEL DESIERTO DIOS NOS GUÍA A LA LIBERTAD

Es hora de sacudirnos esa «inexplicable añoranza por la esclavitud» que llevamos dentro y abandonar las «ataduras opresoras» que nos paralizan y nos impiden soñar con un mundo distinto. Lo escribe el Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma 2024.

 “Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí ―en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés―, también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar”. Esta constatación es planteada por el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma 2024, titulado “A través del desierto Dios nos guía a la libertad” y publicado el jueves 1 de febrero, a 13 días del inicio del tiempo litúrgico el 14 de febrero, Miércoles de Ceniza.

Francisco: El camino cuaresmal es sinodal. Una invitación a ponerse en camino siguiendo a Jesús para profundizar y acoger su misterio de salvación, desprendiéndose de la mediocridad y de la vanidad. Es lo que aborda el Papa…

El Santo Padre subraya que nos damos cuenta de ello “cuando nos falta esperanza y vagamos por la vida como en un páramo desolado, sin una tierra prometida hacia la cual encaminarnos juntos”. En este sentido, recuerda que “la Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser ―como anuncia el profeta Oseas― el lugar del primer amor” (cf. Os 2,16-17).

Refiriéndose al éxodo del pueblo de Israel, el Pontífice asegura que el éxodo de la esclavitud a la libertad “no es un camino abstracto” y sostiene que “para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad”. Para ilustrar mejor este punto, el Obispo de Roma cita un pasaje de la Escritura, cuando en la zarza ardiente el Señor atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y sobre todo escucha: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel» (Ex 3,7-8).

Cuaresma, un camino de conversion y sinodalidad. Presentado en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2023. El cardenal Czerny recuerda la llamada del Pontífice a vivir la oración…

“También hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen”, añade.

El Sucesor de Pedro recuerda su viaje a Lampedusa, en el que ante la globalización de la indiferencia planteó dos preguntas, que son cada vez más actuales: «¿Dónde estás?» (Gn 3,9) y «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9).

“El camino cuaresmal será concreto si, al escucharlas de nuevo, confesamos que seguimos bajo el dominio del Faraón. Es un dominio que nos deja exhaustos y nos vuelve insensibles. Es un modelo de crecimiento que nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas (…)”.

El Obispo de Roma evidencia un detalle relevante en el relato del Éxodo: “Es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide”. Y nos propone dos interrogantes: “¿Deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo?”.

Dios no quiere súbditos sino hijos

Francisco reitera que “Dios no se cansa de nosotros” y anima a acoger la Cuaresma “como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2)”.

“Es tiempo de conversión, tiempo de libertad”, asevera, y explica que “el desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud”.

“En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido”.

Esto implica una lucha, reconoce Francisco, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto nos narran claramente: «Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros. El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado”.

El Papa Francisco presidirá la santa misa con la bendición e imposición de las cenizas en la Basílica de Santa Sabina de Roma el 13 de febrero de 2024, Miércoles de Ceniza, a las 17:00 hora de Roma. (ANSA)

Por ese motivo, el Papa afirma que “podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas”.

“Esas cosas en lugar de impulsarnos, nos paralizarán. En lugar de unirnos, nos enfrentarán. Existe, sin embargo, una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira. Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo”.

Tiempo de actuar y de detenerse

El Santo Padre sugiere detenernos en oración para acoger la Palabra de Dios y detenernos ante el samaritano, ante el hermano herido.

“El amor a Dios y al prójimo es un único amor. No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo”, escribe. Por ello, Francisco recomienda la práctica de la oración, la limosna y el ayuno, que “no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan”.

Para el Pontífice, la dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías:

“Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje. Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la esclavitud”.

Tiempo de decisiones comunitarias

El Sucesor de Pedro alude a la forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, y sugiere que en la Cuaresma se tomen “pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados”.

Francisco invita a todas las comunidades cristianas a “ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo”.

“Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana”.

El destello de una nueva esperanza

En la medida en que esta etapa sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad, agrega. El Santo Padre incentiva a todos los fieles a buscar y arriesgar, como dirigió la invitación a los jóvenes durante la JMJ Lisboa 2023.

En su discurso a los universitarios, el Obispo de Roma decía que “en este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos —estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos—, pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo. Y hace falta coraje para pensar esto».

“Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud. La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante”, escribe Francisco y desea a todos un buen camino cuaresmal.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano

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