SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA 134
Con buen humor

Con buen humor…
la vida tiene otro color
porque el humor tiene efectos muy positivos
para nosotros mismos y para los demás:
mejora el ánimo,
desintoxica de la realidad cotidiana
y alegra la propia vida y la ajena.

Con buen humor…
porque el humor es la punta del iceberg
que descubre la “cara B” de las personas y las cosas
dando pie a nuevos puntos de vista,
a veces tan vastos como la parte sumergida del iceberg,
que nos hace más perspicaces y humanos.

Con buen humor…
como el que tiene Dios
que es “alegría infinita” (Santa Teresa de los Andes),
porque si no fuera así estaría “entristecido y apenado”
al ver la insensatez y la malicia irreductibles de los humanos;
y sin embargo Él sigue siendo fiel a sus bondades,
sin perder la compostura.
“Si eres sabio, eres alegre”, sentenció Marco Marcial,
poeta latino del siglo I,
y Dios es el más sabio de éste y del otro mundo.
“No estéis tristes, porque la alegría de nuestro Señor
es nuestro refugio” (Neh 8,10).

Con buen humor…
y mejor todavía cuando el buen humor es “compartido”
porque entonces la alegría es de ida y vuelta,
tiene doble valor
y contagia a los que están en la tierra y en el cielo.
“Os digo que hay más alegría en el cielo
por un pecador que se convierte,
que por noventa y nueve justos
que no necesitan convertirse” (Lc 15,7).

Con buen humor…
porque de “malos humores” estamos sobrados,
pero el chiste oportuno de un amigo
o el ingenio de un humorista
pueden hacernos cambiar positivamente por dentro y por fuera,
porque el buen humor tiene efectos “sanadores” y “salvadores”
para el cuerpo y el espíritu.
¡Que nunca falte creatividad para hacer buenos chistes,
gracia para contarlos
y sensibilidad para apreciarlos!

“Cuando Dios entra en acción,
sus enemigos se dispersan,
pero los que le aman se alegran;
ante Dios se llenan de gozo
y saltan de alegría” (Sal 68,1).

Julián del Olmo
Domingo, 22 de febrero de 2026