“Luces de situación” para estar en buena posición
Luces de situación para estar en buena posición…
sin correr riesgos innecesarios
en un mundo en el que el “malestar social”,
el individualismo, la inseguridad,
la crisis de la democracia,
la incertidumbre ante el futuro,
la desconfianza y el miedo
avanzan a toda velocidad
haciendo que la “siniestralidad existencial”
aumente de año en año.
Luces de situación para estar en buena posición…
cuando “paremos”, que deberíamos parar más,
a tomar café con los amigos, sin prisa, pero sin pausa;
a relajar la tensión del tráfico interior y exterior
que altera los nervios y acelera el ritmo cardiaco;
a reflexionar sobre lo divino y lo humano,
que ambos nos atañen a todos,
porque no sólo de pan y “circo” vivimos las personas,
aunque en muchos lugares hay mucho circo y poco pan.
Luces de situación para estar en buena posición…
y podernos “identificar” a nosotros mismos
porque con tanto tránsito como hay dentro y fuera de nosotros
es muy fácil desubicarse y no saber dónde estamos exactamente,
y aunque parece que sabemos todo,
estamos en una burbuja de “ignorancia programada”
y de “individualismo” que contempla, por encima de todo,
el “bienestar” de uno mismo
al margen del sufrimiento de los demás
y de la comunidad donde nos interrelacionamos y convivimos.
Luces de situación para estar en una buena posición…
luces blancas por delante y rojas por detrás
para que los demás nos “identifiquen” y nos “respeten”,
y a la inversa, también nosotros “identifiquemos”
y “respetemos” a los demás,
aceptando las mutuas diferencias ideológicas,
culturales y religiosas
para poder vivir en paz y democráticamente,
en comunidad y en fraternidad.
Luces de situación para estar en buena posición…
pero no para quedarse “quieto parao”,
sino para ponernos en marcha y seguir nuestro camino,
con los intermitentes, a la derecha o a la izquierda,
según la dirección que queramos tomar,
superando los límites sociales, étnicos, religiosos y políticos,
como Jesús en sus encuentros
con la mujer cananea (Mt 15,21) y con la samaritana (Jn 4,1).
“Felices los que se conducen sin tacha
y siguen las enseñanzas del Señor
Felices los que cumplen sus mandatos
y le buscan de todo corazón” (Sal 119,1).
Julián del Olmo
Domingo, 31 de mayo de 2026

