SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

 

Las palabras se las lleva el viento

 

Las palabras se las lleva el viento…

porque las palabras tienen alas

y vuelan como los pájaros.

Sus acrobacias aéreas nos maravillan,

pero cuando finaliza el espectáculo

desaparecen

y lo que entró por un oído salió por otro.

Las palabras se las lleva el viento…

sólo hay que ver lo que sucede:

con los mítines políticos

que, como son palabras huecas

se esfuman con el fragor de los plausos;

con tanta palabrería que sale de nuestras bocas

para matar el tiempo,

para no decir nada de provecho,

para contar mentiras y cobrar por ellas,

para ocultar las propias carencias.

“Dime de qué hablas y te diré quién eres”.

Las palabras se las lleva el viento…

pero hay palabras cuerdas y sabias

que resisten el envite y el embuste

de palabreros, tertulianos, influencers y telepredicadores

porque van acompañadas de gestos de amor,

empatía, compasión y bendición

que traspasan el corazón

y transforman a la persona.

Las palabras se las lleva el viento…

pero algunas son oro puro,

como la “palabra de Dios”

recogida en la Biblia

y pronunciada en la conciencia de las personas.

“La palabra de Dios tiene vida y poder.

Es más aguda que cualquier espada de dos filos;

penetra hasta lo más íntimo de la persona

y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón.

Nada de lo que Dios ha creado puede esconderse de él:

todo está claramente expuesto

ante aquél a quien tenemos que rendirle cuentas” (Hb 4,12).

Las palabras se las lleva el viento…

pero antes de levantar el vuelo

pueden ser peligrosas para quien las dice

y como las dice:

“Las palabras del necio son su propia ruina;

con sus labios se echa la soga al cuello.

Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo;

el que mucho habla se arruina solo” (Pr 13,3).

Hay silencios que dicen más que mil palabras.

“Señor, tu palabra es una lámpara a mis pies

y una luz en mi camino.

Tu palabra es eterna;

¡afirmada está en el cielo!” (Sal 119, 105).

Julián del Olmo

Domingo, 15 de junio de 2026