ECOS EIM 2022: DE VIAJE CON MIS MAYORES

Este viaje ha sido para mí, una experiencia maravillosa que, volvería a repetir y no cambiaría ni una sola coma de él.

Desde que Pepa, mi madre, me contó la preparación de un viaje de peregrinación a Fátima y Santiago allá por primavera, me gustó la idea, y se han tenido que dar muchas casualidades o «diosidades» para que yo pudiera ir a este viaje.

Hice mi maleta con mucha ilusión y ganas, porque por fin iba a pisar la sagrada tierra de Fátima y ver al Apóstol. Pero, a la vez, una sensación de sentirme desubicada, debido a la diferencia de edad, de más de 30 años, con mis compañeros de viaje.

Ese sentimiento se esfumó, cuando nos subimos en ese bus a las 6 am en Granada el pasado 26 de septiembre, y fuimos recogiendo personas maravillosas por toda Andalucía, hasta llegar a la bella tierra de Fátima, donde se unió también a nuestro grupo, una hermosa familia de Barcelona.

Con tantas horas de bus daba por hecho que, a mi vuelta a casa mi libro de dibujo iba a llegar estudiado y mi bloc cargado de bocetos, ¡que ilusa yo!. Los trayectos estaban llenos de risas, de alegría, de canciones, también hubo tiempo para hacer oración, pero el bus tuvo la magia de convertirnos de grupo, a ser una familia unida.

Viví de una manera intensa cada día, cada lugar, cada visita, cada parada, cada comida, todo fue especial, e incluso las noches con mi ya, Amiga Emilia, que a sus 70 años hizo que nuestra habitación fuera una «fiesta pijama», donde nos daban las tantas hablando y riendo de nuestras cosas.

Disfruté de todos los lugares que visitamos, cada uno con su encanto y su luz, pero el momento de encontrarme en la Capilla de las Apariciones de Nuestra Señora de Fátima, fue muy especial, tantas cosas tenía que contarle a la Madre que, la emoción me invadió, y sólo pude contemplarla y ponerle todo mi corazón en sus manos. Y ya a la noche, con esa luz de mi vela, alumbrar a la Virgen en su Procesión de las Antorchas.

El otro momento mágico que nunca olvidaré, fue el encontrarme cara a cara con San Santiago Apóstol, encomendarme a él y entregarle todas mis intenciones y peticiones que llevaba de mi familia, amigos y mías. Contemplar esa hermosa Catedral, sus dos órganos, ver ese inmenso botafumeiro balanceándose de un lado a otro y desprendiendo su aroma especial.

Todo el viaje fue pura magia y emoción, me convertí en «la niña» del grupo y cuidábamos todos de todos. Pasar una semana rodeada de personas mayores, es una de las mejores vivencias de mi vida, y recomendaría a todos los jóvenes de cualquier edad, que no se pierdan esa experiencia de vida.

De ellos he aprendido viendo su comportamiento día a día, su compañerismo, su educación, me han enseñado sus valores solamente siendo ellos mismos.

Me han compartido su alegría, sus ganas de vivir, sus proyectos y sus ganas de hacer mucho más por ellos mismos, su familia y el mundo. También me han enseñado la importancia de la Fe y de la creencia en Dios, para afrontar todas las dificultades que la vida nos presenta, y que teniendo el alma cultivada se es mejor persona, se vive más feliz, y se es más agradecido con todo y con todos.

El haber viajado con mis padres, Pepe y Pepa, ha sido algo muy bonito y positivo a nivel familiar, los he visto disfrutar, reír y rejuvenecer, olvidándose por unos días de la vida cotidiana.

Agradezco de manera especial a Mary y Ricardo, no sólo por dejarme ir al viaje sino por confiar en mí y darme siempre su cariño. También a todo mi Grupo por los días tan hermosos y momentos tan divertidos que hemos vivido. A nuestro guía Alberto y al conductor Santiago, por el gran trabajo y esfuerzo realizado. A mis nuevos amigos el P. Facundo desde Jaén, el P. Manolo desde Alicante y el P. Javier desde Soria. Gracias a TODOS, porque para mí ha sido un antes y un después, un reseteo en mi ajetreada vida, un volver a empezar con una nueva actitud más alegre, optimista y mirando la vida de una manera más positiva y cristiana.

Yemina Hernández  Varón

Granada,

LA CANTAUTORA CUBANA ANGELA ALVAREZ NOMINADA AL GRAMMY LATINO A SUS 95 AÑOS.

A sus 95 años la cantautora cubana Ángela Álvarez es prueba viviente de que los sueños pueden hacerse realidad, siempre que nazca del corazón, Ángela ha sido nominada  a los Grammy latinos en la categoría de Mejor Nuevo Artista.

Su nieto el compositor cinematográfico Carlos José Álvarez ayudo a su abuela a compartir con el mundo su tesoro más preciado, formando un equipo ganadores de premios grammy  para grabar sus maravillosas canciones.

En 2021 lanzó un álbum integrado por 15 temas

Angela Alvarez representa a muchas personas que ven pasar la vida y los años ante sus ojos mientras dejan atrás los sueños que algún día los motivó para vivir.

Desde los doce años ha disfrutado componiendo canciones y siempre soñó con grabarlas, pero abandonó la idea de ser artista a petición de su padre.

En 1962 abandonóla isla de Cuba, tenía 35 años se casó y tuvo hijos. Ha vvido la mayor parte de su adultez enel sur de EEUU, donde conservó las canciones que la han acompañado toda su vida,

Un dia recibió la visita de uno de sus nietos y este le pregunto si tenia algún sueño por cumplir Ella entre chiste y chiste le comento que  lo largo de su vida habia escrito muchas canciones que nunca pudo grabar y que ya pensaba que no iba a ser posible, debido a su edad.

El busco los músicos y los recursos para grabar las canciones en un estudio de grabación  profesional, el nieto se tomó el trabajo en serio porque la música de su abuela era como un tesoro que adie había descubierto.

La mayoría de los músicos son cubanos, ese disco se convirtió en la banda sonora de su vida, canciones que cuentas historias personales que ocurrieron entre Cuba y Estados Unidos.

CONOCEMOS LA ERMITA DE SAN FRUTOS

El priorato de San Frutos, hoy conocido como ermita de San Frutos, son los restos de un antiguo conjunto monástico ubicado en la provincia de Segovia y perteneciente a la localidad de Carrascal del Río en Castilla y León (España). Eclesiásticamente, pertenece a la parroquia de Sepúlveda. De las antiguas construcciones monacales solamente se mantiene en pie y en actividad el templo dedicado a San Frutos.

En la ermita finaliza el Camino de San Frutos, ruta de peregrinación al santo segoviano de unos 80 km que comienza en la ciudad de Segovia.​

El conjunto monacal se sitúa sobre uno de los meandros que forman las hoces del río Duratón en el mismo corazón del parque de las Hoces del río Duratón y el lugar del mismo que más visitas recibe. Su ubicación, al borde del acantilado, permite apreciar óptimamente el cañón que forma el río Duratón y el remanso que se crea con el embalse de la cercana presa de Burgomillodo.

Desde este lugar se aprecian las tres zonas diferentes y determinadas que configuran el parque, la paramera en la zona superior, el bosque de ribera a la orilla del río y los cortados. Destaca la observación de aves, en particular de los buitres leonados, cuyas buitreras se observan en la pared opuesta y las aves a poca distancia del visitante.

1.-La ermita y el monasterio

La ermita es una construcción románica de siglo XII que se realizó sobre otra visigótica del siglo VII.

La fundación se atribuye a San Frutos (642 – 715) y sus dos hermanos, San Valentín y Santa Engracia, que eligieron el lugar para dedicarse a la vida contemplativa.

Posteriormente se completó el complejo con un monasterio y un cementerio.

Desde aquí se ofrece la vista más conocida de las hoces al ser uno de los lugares más atractivos del parque.

Se accede al complejo religioso mediante un pequeño puente de piedra construido en 1757 que salva una grieta, La Cuchillada. Entre la grieta y la ermita están los restos de un monasterio benedictino.

Un poco más adelante se encuentra la ermita y al pie de su ábside se conservan varias tumbas antropomórficas datadas en la Alta Edad Media y relacionadas con la reconquista de la zona por Fernán González en el siglo X y reutilizadas por los monjes del priorato.

Entre el complejo religioso y el borde del acantilado se ubica un cementerio y a su lado, en una pequeña construcción, se encuentran las tumbas que la tradición adjudica al santo y sus dos hermanos, ahora vacías. Al lado izquierdo de La Cuchillada quedan los restos de una primitiva escalera tallada en la roca para bajar al fondo del cañón.

A la entrada del complejo hay una cruz de hierro sobre un pedestal de piedra en el que figuran las siete llaves de Sepúlveda. Esta cruz fue levantada en el año 1900 para conmemorar la gran peregrinación que se realizó ese año auspiciada por el obispo de Segovia Quesada. En estos lares el número siete tiene especial relevancia siendo una constante en la zona: los siete milagros de San frutos, las siete puertas de Sepúlveda, la cueva de los Siete Altares, etc.

La iglesia

La iglesia se comenzó a construir en el año 1093 y fue consagrada en el año 1100 por el arzobispo de Toledo Bernardo de Sedirac.

Se halla sobre restos de construcciones romanas. Su construcción está atribuida a un monje llamado Michael siendo el Abad Fortunio. Consta de una sola nave de 8 metros de ancho con dobles arquerías ciegas a sus lados que se levantan sobre pequeñas columnas y se cubre por una bóveda de cañón en tres tramos y arco de triunfo rebajado, al fondo de la nave está el ábside.​ Su acceso se realiza a través de dos puertas, la del lado norte es la principal, la otra está tapiada. Está formada por tres arquivoltas y guardapolvo. Las arquivoltas apoyan en cimarios adornados con motivos vegetales y en piletas lisas.

Todo el conjunto sobresale del plano de la fachada. Sobre él se abre una ventana que se forma con un arco de medio punto apoyado en columnillas con capiteles exentos de decoración. El arco tiene un guardapolvos ajedrezado y baquetón liso. Hay que destacar una colección de 14 capiteles con ornamentación vegetal y escenas mitológicas. Ha sufrido varias remodelaciones que han afectado al ábside además de dos añadidos laterales. Bajo el altar hay un sillar que recibe el nombre de piedra del santo; la tradición dice que si se dan tres vueltas (el paso es muy estrecho) se cura la hernia y con menos vueltas desaparecen los dolores.​

El templo se reformó en el siglo XII con tres nuevos ábsides semicirculares, pero no fue hasta comienzos del siglo XVIII cuando se realizaron obras importantes en el interior de la iglesia. Se hizo un retablo nuevo para el altar de San Frutos y se trasladaron allí sus reliquias. Unos años más tarde se construyó la capilla nueva para el santo.

El 18 de junio de 1126 el rey Alfonso VII de León concedió fuero para poblar el monasterio de San Frutos y confirmó la anexión de este lugar al monasterio de Santo Domingo de Silos. La presencia de los monjes benedictinos se mantuvo hasta que se vieron obligados a abandonar las instalaciones debido a la desamortización de Mendizábal en 1834.​ El abandono y un incendio ocurrido en el siglo XIX acabaron llevando a la ruina al monumento. En junio de 1931 fue calificado como Monumento Nacional.

San Frutos es el patrón de la provincia de Segovia y el 25 de octubre se realiza la romería en su honor. En 1992 se creó la Hermandad de San Frutos del Duratón que se encarga de la conservación del lugar.

Leyendas y milagros

«La Cuchillada» es la grieta que hay que salvar, en la actualidad mediante un puente de piedra, para acceder al recinto monacal. Según la tradición fue abierta por San Frutos con su bastón para detener a los sarracenos y proteger a los vecinos de Sepúlveda que pedían ayuda, siendo así que la grieta define el terreno «sagrado» que los infieles no debían pisar.​

Tan conocido como el milagro de «La Cuchillada» es el de «la mujer despeñada». La leyenda cuenta que en 1225 un marido celoso empujó a su mujer, en la creencia que esta le engañaba, al precipicio. La mujer fue salvada de la muerte por San Frutos, ya que era inocente, y en agradecimiento donó todos sus bienes al priorato. En uno de los muros del templo se puede leer la siguiente inscripción: “Aquí yace sepultada una muger de su marido despeñada y no morió i hizo a esta casa lymosna de sus bienes”. ​

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN FRUTOS DE SEGOVIA

San Frutos (Segovia, 642 – Carrascal del Río, 715), también llamado San Frutos pajarero, fue un eremita hispano del último periodo visigodo, hermano de santa Engracia y san Valentín.

Biografía

La tradición cuenta que nació en Segovia en el año 642, en el seno de una importante familia acomodada que la leyenda hace descendiente de patricios romanos de enraizadas creencias religiosas.

Tras la prematura muerte de sus padres hubo de tomar la decisión repartir los cuantiosos bienes familiares entre los necesitados y alejarse de la ciudad en busca de soledad.

Sus hermanos menores Valentín y Engracia le secundan en la idea y lo acompañan, eligiendo para su retiro un inhóspito paraje a las orillas del río Duratón, en el actual término municipal de Carrascal del Río.

Primero se establecieron en cuevas naturales, y después en ermitas alejadas entre sí buscando satisfacer el deseo de soledad, penitencia y oración.

Falleció en la ermita de San Frutos a los 73 años de edad, y fue enterrado en ella por sus hermanos; ellos se retiraron al municipio de Caballar, donde continuaron su vida solitaria en la ermita de san Zoilo hasta morir decapitados a manos de los sarracenos.

Los restos mortales de san Frutos fueron trasladados junto con los de sus dos hermanos en el siglo XI a la antigua catedral de Segovia, y con el tiempo desaparecieron por el templo.

Juan Arias Dávila (1436-1497), durante su gobierno de la diócesis como obispo de Segovia, ordenó su búsqueda teniendo en cuenta la tradición que aseguraba estaban enterrados en alguna parte del templo.

En la actualidad se siguen venerando como reliquias, que se encuentran en la localidad de Caballar, donde se celebra la festividad de «Las Mojadas».

Milagros atribuidos

Se le atribuyen cuatro milagros, uno de ellos hipotéticamente realizado una vez muerto, que la tradición relata de la siguiente manera:

 Una de las campañas musulmanas llegó hasta las Hoces del Duratón, y las poblaciones cercanas utilizaron los salientes de las rocas para refugiarse.

Al llegar los sarracenos al lugar, y siguiendo la tradición el santo, hizo antes que llegasen una raya en el suelo mandándoles que no pasasen de allí: porque les quería mostrar por bastantes razones, la gran ceguera y el error de la ley en que vivían.

Y al punto que hizo la raya con el báculo que llevaba, se abrió la tierra, y se hendió la peña, y se hizo tan grande abertura, que no pudieron pasar adelante; mostrando nuestro Señor por este milagro, ser verdad lo que el Santo les predicaba. Ante la situación los moros estupefactos al ver tamaño portento, huyeron, dejando en paz a Frutos y a su compañía.

Esta resquebrajadura del terreno se conoce en la actualidad como la cuchillada de san Frutos.

En otra ocasión, queriendo edificar un santuario a la Virgen María, pidió a un ganadero le prestara una yunta de bueyes para el transporte de las piedras. Este sólo pudo dejarle un par de fieros toros, que Frutos, milagrosamente, convirtió en dóciles bestias de carga.

Siendo anciano obró su último milagro en vida, cuando un musulmán que habitaba en la zona blasfemó y negó la Eucaristía, advirtiendo que la sagrada forma no podía albergar el cuerpo de Cristo, y que cualquier animal se comería la hostia consagrada si se la echasen en la cebada, a lo que el santo respondió no se atreverá ningún animal a llegar a mi Señor Jesucristo, estando debajo el de aquellos accidentes de pan después que es consagrado; antes en viéndolo, lo reverenciará, y le hará acatamiento cuando lo viere, y lo conociere por su Dios y Señor. La tradición cuenta que el santo hizo que un burro se arrodillase ante una hostia consagrada que le habían ocultado entre la comida.

    Se le atribuye un último milagro, ocurrido en el año 1225, conocido con el sobrenombre de La despeñada.

Cuenta la tradición que un marido celoso sospechando que su mujer le era infiel, la engañó y llevó a la romería del santo y la arrojó al vacío en las Hoces del Duratón; ella, implorando la intercesión del santo, consigue que este detenga su caída, salvando la vida.

Tras el milagro, donó todos sus bienes al priorato de la ermita de San Frutos, donde se dejó constancia del milagro en un sillar que flanquea la puerta sur del templo, que refleja la siguiente inscripción: AQUI YAZE SEPULTA/DA UNA MUGER DE/SU MARIDO DESPEÑA/DA I NO MORIO I HIZO / A ESTA CASA LYMOSNA DE / SUS BIENES…

Patronazgo

Es patrón de la Diócesis de Segovia, celebrándose su festividad el 25 de octubre con una romería a la ermita de San Frutos. Además, es patrón del municipio de Aguilafuente (Segovia) celebrándose su festividad el fin de semana más cercano al 25 de octubre.

D. VICTORIO OLIVER, 50 AÑOS DE OBISPO.

El pasado 12 de octubre en la Concatedral de San Nicolás, se celebró el 50 aniversario de la ordenación de D. Victorio como Obispo.

Fue un acto entrañable ya que muy pocos obispos llegan a ello. Asistieron para acompañarle obispos, sacerdotes, seminaristas y una cantidad grande de fieles que llenaron el templo así como sus familiares.

Muchos de ellos representaban a los distintos movimientos laicales, cofradías, religiosos y el pueblo santo de Dios.

Con toda solemnidad se celebró la Eucaristía y la homilía, hermosísima y escrita por el mismo D. Victorio, fue leída como profeta por el obispo actual D. José Ignacio.

Al final la diócesis le entrego una cruz pectoral como recuerdo de este maravilloso día de acción de gracias, compartimos este bello encuentro de la iglesia que honra a sus mayores con ternura y dedicación.

D. Victorio pasó un día lleno de emociones teniendo tiempo para, a su vez recordar a sus padres y a todos los que le han acompañado en este largo caminar.

¡Gracias Señor, por este maravilloso dia

Mercedes Montoya Diaz

Presidente Vida Ascendente Diocesana.

En el siguiente enlace podeis ver la homilia completa

En la revista  Religión digital entrevistaron a D. Victorio con esta ocasión,  en el siguiente enlace podéis acceder a ella.

https://www.religiondigital.org/josep_miquel_bausset_24970/obispo-Victorio-Oliver-montiniano-taranconiano_7_2495520438.ht

EL PAPA FRANCISCO A LOS JÓVENES: «DÉJENSE ILUMINAR POR LOS CONSEJOS Y EL TESTIMONIO DE LOS MAYORES»

El Papa Francisco recibió hace poco a un grupo de 300 jóvenes procedentes de Bélgica con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de 2023, que tendrá lugar en Portugal.

El pontífice destacó el valor de los jóvenes y aseguró que «admira la audacia de su fe, su compromiso y su testimonio cristiano en una sociedad cada vez más secularizada»

“Es bello ver a jóvenes de su edad dispuestos a dedicarse a proyectos de evangelización y a vivir el mensaje de Cristo en medio de las ocupaciones cotidianas. Ustedes no sólo son el futuro de la Iglesia, sino sobre todo su presente”, aseguro el Papa.

El pontífice transmitió a los jóvenes lo necesarios que son para la Iglesia, y les recordó que también deben permitirse estar mal: “No tengan miedo de las crisis, porque las crisis nos hacen crecer. Te ponen frente a diversas situaciones tú debes ir adelante y resolver los problemas. No hay que confundir crisis con conflicto: el conflicto te cierra, la crisis te hace crecer”.

Y como no, Francisco volvió a incidir en la importancia de dejarse iluminar por la sabiduría de los mayores: «Creciendo en el diálogo con los mayores podemos formarnos una personalidad sólida para las luchas cotidianas y, además, ellos nos transmiten su fe y sus convicciones religiosas. Una de estas luchas es la de la paz”.

“Como bien saben, estamos atravesando momentos difíciles para la humanidad, que está en gran peligro. Por lo tanto les digo: sean artesanos de la paz a su alrededor y dentro de ustedes; embajadores de la paz, para que el mundo redescubra la belleza del amor, del vivir juntos, de la fraternidad, de la solidaridad”

El Papa terminó invitando a los jóvenes a no tener miedo y a que “eleven la mirada para afrontar los retos de la vida”.

¿POR QUÉ HAY «SÚPERANCIANOS» CON MEJOR MEMORIA QUE PERSONAS 30 AÑOS MÁS JÓVENES?

Hay ancianos con habilidades cognitivas superiores a personas hasta treinta años más jóvenes y un grupo de científicos de Estados Unidos está tratando de dar con una explicación a este fenómeno.

Los investigadores se refieren a estas personas octogenarias como «súperancianos» y consideran que podrían tener células nerviosas más grandes en los sectores del cerebro que se encargan de la memoria.

Esto podría deberse a dos motivos: o que estas personas han nacido con dichas células o que sus neuronas han ido creciendo más y no se han encogido con el paso de los años.

El estudio, publicado en la revista Journal of Neuroscience, considera que se necesitan más investigaciones para luchar contra la demencia. El equipo quiso centrarse en cómo los cambios en las células nerviosas podrían impactar en la salud del cerebro.

El equipo se centró en cómo los cambios en las células nerviosas impactan en la salud

El objetivo del programa de investigación de la Universidad de Northwestern es averiguar qué es lo que mantiene la agudeza cerebral cognitiva y cómo protegerla de la demencia.

Los participantes son personas que superan los ochenta años, con una memoria privilegiada, dentro de los estándares del programa. Deben estar dispuestos a donar sus cerebros una vez hayan fallecido.

Basándose en el análisis de resonancias magnéticas, los investigadores han concluido que los cerebros de estas personas funcionan igual que el de alguien de cincuenta años.

Se analizaron seis cerebros de «súperancianos», siete cerebros de adultos mayores promedio, cinco con indicios de Alzheimer y seis de jóvenes que fallecieron por causas no relacionadas con enfermedades cerebrales. Las autopsias de los cerebros se han centrado en analizar la corteza entorrinal, encargada de controlar la memoria.

Los investigadores comprobaron que los «súperancianos» tenían neuronas más grandes y saludables que otros cerebros examinados.

Otro de los hallazgos ha sido que estos cerebros eran menos propensos a tener depósitos anormales de proteínas, algo común en los pacientes con Alzheimer. Rosa Sancho, del equipo Research Alzheimer de Reino Unido, comenta a la BBC que «se necesitarán más investigaciones para descubrir exactamente qué hace que estas células cerebrales de los súperancianos sean más grandes y estén mejor protegidas».

Sancho añade que «mientras los investigadores trabajan para comprender cómo detener los cambios en el cerebro que causan la demencia, hay pequeños pasos que todos podemos tomar para mantener nuestro cerebro saludable a medida que envejecemos». Tamar Gefen, investigadora principal del estudio, comentaba a la BBC que quieren construir una imagen detallada de las personas mayores que estudiaron para comprender más lo que está detrás de estos cerebros no envejecidos.

Leido en La Vanguardia

CONOCEMOS A SAN LUCAS EVANGELISTA

“Sed misericordiosos como vuestro Padre Celestial es misericordioso” (San Lucas 6,36).

El nombre de Lucas viene del latín «luce» = luz y significa «Portador de luz,  luminoso, iluminado». Se le atribuye la autoría del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles, obras que en realidad conforman un mismo libro. Se ignoran los detalles de su biografía, y si bien la tradición indica que nació en Antioquía (Siria), pudo haber nacido en la ciudad de Filipos, o al menos en Macedonia, porque los pasajes donde habla en primera persona se refieren, precisamente, a acontecimientos de estos lugares, por él mejor conocidos que los restantes. Así, nacido griego, de padres paganos, sería el único escritor del Nuevo Testamento no israelita, aunque algunos estudiosos y teólogos piensan que Lucas fue un judío de la diáspora. Sí es cierto que es de cultura griega y dirigió su mensaje a gentiles cristianos.

Estaba muy bien educado en la Literatura, es un escritor muy agradable, y el que tiene el estilo más hermoso en el Nuevo Testamento. Sus libros se leen con verdadero agrado. La tradición lo considera médico de profesión, así como dotado para la pintura; probablemente, sin embargo, tal noticia no es sino la transposición al campo pictórico del arte con que Lucas supo describir a los personajes en sus textos, llenos de afecto y sentimiento. Su festividad se celebra el 18 de octubre en las denominaciones cristianas más numerosas.

Lucas recibió la fe alrededor del año 40. Se cree que fue discípulo de San Pablo, al que habría conocido en Antioquía y las primeras referencias a su persona están contenidas precisamente en sus epístolas en las que se le cita como «colaborador» y como «querido médico». De sus obras se infiere que acompañó a San Pablo a lo largo de toda su vida, que dedicó a la enseñanza y a la predicación. Fue su compañero de viajes y en los Hechos de los apóstoles, al narrar los grandes viajes del Apóstol, habla en plural diciendo «fuimos a… navegamos a…» Y va narrando con todo detalle los sucesos tan impresionantes que le sucedieron a San Pablo en sus 4 famosos viajes. Lucas acompañó a San Pablo cuando éste estuvo prisionero, primero dos años en Cesarea y después otros dos en Roma en cuyo viaje sufrieron naufragio y otros peligros. En la víspera de su martirio Pablo recordó que «sólo Lucas está conmigo» (II Timoteo 4:11). Lucas fue el último fiel compañero de Pablo hasta su muerte.

Ninguno de los dos conoció a Jesús durante su vida en la tierra. El propio San Lucas se excluye a sí mismo de las personas que fueron testigos directos de Cristo. Sin embargo Lucas, interesado por la verdad histórica, reprodujo en su Evangelio aquello que había oído directamente a los apóstoles y discípulos de Jesús, como se puede encontrar en el prólogo del Evangelio: «… según nos lo transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y luego servidores de la palabra, también yo, después de haber investigado con exactitud todos esos sucesos desde su origen, me he determinado a escribírtelos ordenadamente…» (Lucas 1, 2-3). En efecto, más de una vez fue con Pablo a Jerusalén y a Cesarea, donde las primeras comunidades guardaban los documentos en los cuales se inspiraban los tres primeros evangelios. Es el único que narra la infancia de Jesús y el que trata más sobre la Virgen María, quizás porque ella misma lo instruyó en Éfeso en un viaje que hizo con Pablo.

El Evangelio de San Lucas es el más extenso de los cuatro y también es el de expresión y composición literaria más culta y elegante, debido a la preparación cultural de su autor, aunque éste huye del lenguaje clásico para hacerlo más comprensible al pueblo, acomodándose al lenguaje común lo que lo hace el más fácil de leer de todos los cuatro. Su prosa, muy rica, denota una alta formación académica y es, sin duda alguna, la más literaria de los autores del Nuevo Testamento. Escrito en griego, su evangelio relata la predicación y los hechos de Jesús, aunque afirma que no fue testigo de sus obras. Por ello, y también por el estilo y vocabulario utilizado, la crítica suele fechar sus escritos  entre 70 y 80 d c. Probablemente en los dos años que San Pablo estuvo preso en Cesarea (Hechos 20, 21).

Lucas escribe para el mundo gentil. Resalta el aspecto universal de la redención y la predicación a todas las naciones, comenzando por Jerusalén (Cf Lc. 24, 46-47). Él está consciente de los peligros de la legalidad judía, de las herejías y de la frivolidad pagana. Su Evangelio muestra una atención especial hacia los pobres, los pecadores arrepentidos y hacia la oración.  El poeta Dante le dio a San Lucas este apelativo: «el que describe la amabilidad de Cristo». Y con razón el Cardenal Mercier cuando un alumno le dijo: «Por favor aconséjeme cuál es el mejor libro que se ha escrito acerca de Jesucristo», le respondió: «El mejor libro que se ha escrito acerca de Jesucristo se llama: El Evangelio de San Lucas». Un autor llamó a este escrito: «El libro más encantador del mundo». San Lucas veía a las personas tal cual son (mitad debilidad y mitad buena voluntad) y las amaba y las comprendía. En su evangelio demuestra una gran estima por la mujer. Todas las que allí aparecen son amables y Jesús siempre les demuestra gran aprecio y verdadera comprensión.

A su evangelio lo han llamado «el evangelio de los pobres», porque allí aparece Jesús prefiriendo siempre a los pequeños, a los enfermos, a los pobres y a los pecadores arrepentidos. Es un Jesús que corre al encuentro de aquellos para quienes la vida es más dura y angustiosa. También se ha llamado: “el evangelio de la oración«, porque presenta a Jesús orando en todos los grandes momentos de su vida e insistiendo continuamente en la necesidad de orar siempre y de no cansarse de orar. Otro nombre que le han dado a su escrito es  » el evangelio de los pecadores», porque presenta siempre a Jesús infinitamente comprensivo con los que han sido víctimas de las pasiones humanas. San Lucas quiere insistir en que el amor de Dios no tiene límites ni rechaza a quien desea arrepentirse y cambiar de vida. Por eso los pecadores leen con tanto agrado y consuelo el evangelio de San Lucas. Es que fue escrito pensando en ellos.

Lucas conservó, como Marcos, los dos grandes bloques en que se basaba la catequesis primitiva: la actividad de Jesús en Galilea, y sus últimos días en Jerusalén, pero insertó entre ellos el contenido de otro documento que contenía muchas palabras de Jesús (fuente Q). Otros documentos de las primeras comunidades de Palestina le proporcionaron el contenido de sus dos primeros capítulos consagrados a la infancia de Jesús. Aquí está el testimonio de la comunidad primitiva de la cual formaba parte María. Esos capítulos otorgan de partida al evangelio de Lucas su carácter propio; si hubiera que caracterizarlo con una palabra, habría que decir que es el más humano de los cuatro evangelios.

Ese sentido profundamente humano de Lucas, lo vemos por ejemplo en el cuidado que puso para recordar la actitud de Jesús con respecto a las mujeres. Pero, en seguida, ya que Lucas había dejado a su familia para seguir a Pablo misionero, viviendo en la inseguridad, recalcó más que otros la incompatibilidad entre el Evangelio y las posesiones. Lucas, discípulo de Pablo, puso de relieve las palabras de Jesús que recuerdan que la salvación es ante todo, no la recompensa por nuestros méritos, sino un don de Dios. Por eso quiso salvar las parábolas que ilustran la muy asombrosa misericordia de Dios.

Tras una breve introducción, Lucas inicia su relato con el nacimiento y los primeros años de la vida de Jesús, y lo finaliza con la ascensión de Cristo a los cielos, enlazándolo de esta forma con el versículo inicial de los Hechos de los Apóstoles. Después del evangelio de la infancia (Lc 1,1-2,52) y el relato del bautismo de Jesús en Judea, el evangelio de Lucas comprende tres secciones:

-El ministerio de Jesús en Galilea: Lc 3,1-9,56

-El viaje a Jerusalén atravesando Samaria: Lc 9,56-18,17)

-Los acontecimientos de Jerusalén: Lc 18,18-23,56

Después de la muerte de Pedro y Pablo, no se sabe bien el destino de Lucas. Son diversas las versiones sobre su muerte: Según una tradición antigua (Gaudencio PL 20, 962), Lucas habría sido martirizado junto al apóstol Andrés, colgado de un árbol en Patrás en la provincia romana de Acaya; otras tradiciones suponen su muerte en Roma; otras, en fin, en Tebas de Beocia.

Se discute aún si fue martirizado o si, según el antiguo «Prefatio vel Argumentum Lucae», murió de anciano. Algunos autores sostienen que habría predicado en Macedonia, Acaya y Galacia, y que supuestamente falleció en Beocia y que murió soltero, a la edad de 84 años, después de haber gastado su vida en hacer conocer y amar a Jesucristo.

La tradición indica que San Lucas mandó ser enterrado junto a la imagen tallada de «Nuestra Señora» que él mismo había confeccionado. Luego, como refiere San Jerónimo (cf. De viris ill. VI, I), sus huesos fueron transportados a Constantinopla, a la basílica de los Santos Apóstoles. Cuando sus restos sufrieron aquel primer traslado, el emperador se hizo cargo de aquella imagen tallada, la cual originaría (siglos después) el culto a muchas advocaciones marianas.

En tiempos de las Cruzadas, las reliquias del santo llegaron a Padua. Desde entonces se conservan en la iglesia de Santa Justina, Padua, Italia. Estudios conducidos allí en 1998 concuerdan con los datos sobre San Lucas conocidos por la tradición. El cráneo fue en cambio trasladado en 1354  de Padua a Praga a la catedral de San Vito por voluntad del emperador Carlos IV. Las principales localidades que se atribuyen la posesión de las reliquias son Constantinopla, Padua, Praga y Venecia. La traslación de las reliquias de Lucas el Evangelista a Constantinopla en el siglo IV cuenta con suficiente documentación. Por su parte, la de Padua es mencionada en el Martirologio romano; y la Basílica de Santa Justina en Padua conserva un arca, llamada de san Lucas, que custodiaría su cuerpo menos la cabeza.

Es el patrón de artistas, doctores, cirujanos, solteros, carniceros, encuadernadores, cerveceros, escultores, notarios…; y su símbolo como evangelista es el toro (buey o becerro) alado. También representado con libro, como médico, y a menudo se lo representa como un pintor la mayoría de las veces pintando  el ícono de María.

Ese símbolo del toro es antiguo y se inspira en el Libro de Ezequiel (Ez 1,10) y en las palabras del Apocalipsis (4,6-7) que señalan la presencia de cuatro seres vivientes delante del trono del Cordero (que se suelen interpretar como los cuatro evangelistas (Tetramorfos), uno de los cuales tenía forma de toro o becerro.

El SANTO DE LA SEMANA: SAN JUAN PABLO II

Karol Wojtyla nació  en  Wadowice, Cracovia, 1920 – Roma, 2005. Elegido para el solio de Pedro en octubre de 1978, cuando ocupaba el puesto de cardenal-arzobispo de Cracovia, fue el primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos.

Hijo de un oficial de la administración del Ejército polaco y de una maestra de escuela, de joven practicó el atletismo, el fútbol y la natación; fue también un alumno excelente y presidió diversos grupos estudiantiles.

Desarrolló además una gran pasión por el teatro, y durante algún tiempo aspiró a estudiar literatura y convertirse en actor profesional.

Durante la ocupación nazi de Polonia compaginó sus estudios y su labor de actor con el trabajo de obrero en una fábrica, para mantenerse y evitar su deportación o encarcelamiento. Fue miembro activo de la UNIA, organización democrática clandestina que ayudaba a muchos judíos a encontrar refugio y escapar de la persecución nazi.

En tales circunstancias, la muerte de su padre le causó un profundo dolor. La lectura de San Juan de la Cruz, que entonces buscó como consuelo, y la heroica conducta de los curas católicos que morían en los campos de concentración nazi fueron decisivas para que decidiera seguir el camino de la fe.

Mientras se recuperaba de un accidente, el futuro pontífice decidió seguir su vocación religiosa, y en 1942 inició su formación sacerdotal. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, fue ordenado sacerdote (1 de noviembre de 1946), amplió sus estudios en Roma y obtuvo el doctorado en Teología en el Pontifico Ateneo Angelicum.

De regreso a Polonia desarrolló una doble actividad evangelizadora y docente: llevó a cabo su labor pastoral en diversas parroquias obreras de Cracovia e impartió clases de ética en la Universidad Católica de Lublin y en la Facultad de Teología de Cracovia.

En 1958 fue nombrado auxiliar del arzobispo de Cracovia, a quien sucedió en 1964. Ya en esa época era un líder visible que a menudo asumía posiciones críticas contra el comunismo y los funcionarios del gobierno polaco.

Durante el Concilio Vaticano II destacó por sus intervenciones sobre el esquema eclesiástico y en los debates acerca de la constitución pastoral Gaudium et spes, dedicada al papel de la Iglesia en el mundo contemporáneo.

En 1967 el Papa Pablo VI lo nombró cardenal, y el 16 de octubre de 1978, a la edad de cincuenta y ocho años, fue elegido para suceder al papa Juan Pablo I, fallecido tras treinta y cuatro días de pontificado. De este modo se convirtió en el primer Papa no italiano desde 1523, y en el primero procedente de un país del bloque comunista.

Desde sus primeras encíclicas, Redemptoris hominis (1979) y Dives in misericordia (1980), Juan Pablo II exaltó el papel de la Iglesia como maestra de los hombres y destacó la necesidad de una fe robusta, arraigada en el patrimonio teológico tradicional, y de una sólida moral, sin mengua de una apertura cristiana al mundo del siglo XX.

Denunció la Teología de la Liberación, criticó la relajación moral y proclamó la unidad espiritual de Europa.

El 13 de mayo de 1981 sufrió un grave atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde resultó herido por los disparos del terrorista turco Mehmet Ali Agca. A raíz de este suceso, Juan Pablo II tuvo que permanecer hospitalizado durante dos meses y medio.

El 13 de mayo de 1982 sufrió un intento de atentado en el Santuario de Fátima durante su viaje a Portugal. Sin embargo, el pontífice continuó con su labor evangelizadora, visitando incansablemente numerosas regiones, en especial los países del Tercer Mundo de África, Asia y América del Sur.

Igualmente, siguió manteniendo contactos con numerosos líderes religiosos y políticos, destacando siempre por su carácter conservador en cuestiones doctrinales y por su resistencia a la modernización de la institución eclesiástica.

Entre sus encíclicas cabe mencionar Laborem exercens (El hombre en su trabajo, 1981), Redemptoris mater (La madre del Redentor, 1987), Sollicitudo rei socialis (La preocupación social, 1987), Redemptoris missio (La misión del Redentor, 1990) y Centessimus annus (El centenario, 1991).

Entre sus exhortaciones y cartas apostólicas destacan Catechesi tradendae (Sobre la catequesis, hoy, 1979), Familiaris consortio (La familia, 1981), Salvifici doloris (El dolor salvífico, 1984), Reconciliato et paenitentia (Reconciliación y penitencia, 1984), Mulieris dignitatem (La dignidad de la mujer, 1988), Christifidelis laici (Los fieles cristianos, 1988) y Redemptoris custos (El custodio del Redentor, 1989).

En Evangelium vitae (1995) trató las cuestiones del aborto, las técnicas de reproducción asistida y la eutanasia. Ut unum sint (Que todos sean uno, 1995) fue la primera encíclica de la historia dedicada al ecumenismo. En 1994 publicó el libro Cruzando el umbral de la esperanza.

El pontificado de Juan Pablo II no estuvo exento de polémica. Su talante tradicional le llevó a sostener algunos enfoques característicos del catolicismo conservador, sobre todo en lo referente a la prohibición del aborto y los anticonceptivos, la condena del divorcio y la negativa a que las mujeres se incorporen al sacerdocio. Sin embargo, también fue un gran defensor de la justicia social y económica, abogando en todo momento por la mejora de las condiciones de vida en los países más pobres del mundo.

Tras un proceso de intenso deterioro físico que le impidió cumplir en reiteradas ocasiones con las habituales apariciones públicas en la plaza de San Pedro, Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005.

Su desaparición significó para algunos la pérdida de uno de los líderes más carismáticos de la historia reciente; para otros implicó la posibilidad de imaginar una Iglesia católica más acorde a la sociedad moderna.

En cualquier caso, su muerte ocurrió en un momento de revisionismo en el seno de la institución, de una evaluación sobre el protagonismo que ha de tener en el mundo contemporáneo y el que pretende tener en el del futuro.

Su sucesor, Benedicto XVI, anunció ese mismo año el inicio del proceso para la beatificación de Juan Pablo II, que tuvo lugar el 1 de mayo de 2011. El 27 de abril de 2014 fue canonizado, junto con Juan XIII, en una ceremonia oficiada por el papa Francisco, que había sido elegido pontífice en marzo de 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI.

Cómo citar este artículo:

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Juan Pablo II». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/juan_pablo_ii.htm [fecha de acceso: 12 de octubre de 2022].

HOY VISITAMOS: CATEDRAL MAGISTRAL DE ALCALA DE HENARES

La pasada semana se celebraba la dedicación de la Catedral- Magistral  de Alcalá, dedicada a los Santos Niños Justo y Pastor.

Historia de la Catedral-Magistral

La Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor, templo que alberga las reliquias de nuestros patronos, es un templo católico de estilo gótico, sede del Obispo .

Debe su existencia, precisamente, al martirio de los Santos Niños Justo y Pastor.

En la Hispania romana, durante la Gran Persecución de los cristianos por parte del emperador Diocleciano (284–305), unos niños de 7 y 9 años que vivían en la ciudad romana de Complutum, son decapitados en el año 306 en una zona a las afueras de dicha ciudad romana por negarse a renunciar a su fe cristiana.

En el mismo lugar donde fueron ejecutados, y con el cristianismo dominando en el Imperio Romano, en el año 414 y por orden del Obispo Asturio de Toledo, se levanta una capilla para albergar los restos de los dos niños. Durante el período visigodo se convirtió en catedral, y sus obispos aparecen en los distintos concilios de Toledo desde el siglo VI. Es en ese momento cuando la ciudad se empieza organizar y crecer tal y como la conocemos ahora, en torno al templo que guarda las reliquias de los pequeños mártires.

En el año 1053 Al-Qala Nahar, el asentamiento árabe situado en un monte junto al río Henares, fue conquistado por Fernando I de Castilla. Al año siguiente, los musulmanes la reconquistan, destruyendo como represalia la catedral, obligando a los mozárabes a trasladarse a Guadalajara y siendo enviados los restos de los Santos Niños a la actual provincia de Huesca, hasta que en 1118 se reconquista la ciudad y el templo se reconstruye en 1122. Sin embargo, el Arzobispo de Toledo Raimundo de Sauvetat consigue, gracias a su amistad con el Papa Urbano II que no se restituya la Diócesis de Alcalá, y obtiene en 1129 la donación de Alcalá y sus tierras al Arzobispado de Toledo de parte de Alfonso VII.

El Arzobispo Carrillo (1446–1482) reconstruye la iglesia y la eleva a la categoría de Colegiata. En la época del Cardenal Cisneros (1495–1517) se la otorga el título de «Magistral», que obligaba a que sus canónigos fueran doctores en Teología, y se proyecta el actual edificio, construyéndose entre 1497 y 1515 en un estilo gótico isabelino.​

En 1904 la Magistral es declarada Monumento Nacional. Durante la Guerra Civil Española el templo es incendiado perdiendo prácticamente todos sus tesoros, salvándose algunas rejas y unas sillas del antiguo coro. En 1991 se restaura la Diócesis de Alcalá y es elevada de nuevo a la categoría de Catedral-Magistral, recuperando aquella diócesis complutense que hubo desde el siglo V hasta el año 1099, y que sigue guardando y honrando con devoción los restos de aquellos niños romanos que ofrecieron su vida por el Señor.

ARQUITECTURA  EXTERIOR

El exterior del templo es sencillo y austero. Las paredes están cubiertas por esgrafiados de tipo segoviano. Destacan la portada de la fachada occidental, de estilo gótico florido, en cuyo medallón central se representa a san Ildefonso; y la alta torre, obra de Rodrigo Gil de Hontañón y Rodrigo Argüello, de estilo renacentista, con una altura de 62,05 metros. Remata esta torre un hermoso chapitel con pizarra de indudable estilo herreriano.

La catedral cuenta con un severo claustro del siglo XVII con arquerías entre pilastras. Los suelos aparecen cubiertos por alfombras renacentistas procedentes de conventos alcalaínos. Desde el claustro se accede a la Sala Capitular y a la antigua biblioteca, decorada por Angelo Nardi, ahora Museo Catedralicio que cuenta con el sepulcro del Arzobispo Carrillo.

INTERIOR

El interior del edificio está dividido en tres naves, cubiertas por bóvedas de crucería apoyadas sobre pilares fasciculados. La forma general del edificio se asemeja a la tradicional planta de cruz latina con marcado transepto. El edificio entero sufrió mucho en 1936 durante la Guerra Civil Española, y se perdieron innumerables obras de arte y objetos de gran valor histórico, devocional y sentimental. Actualmente el templo alberga, aparte de sus funciones religiosas, un Centro de Interpretación y el Museo Catedralicio.

NAVE CENTRAL

Alzada sobre las naves laterales, sorprende la falta del retablo mayor, que fue una obra gótica con tablas pintadas alusivas a la Pasión de Cristo. En el presbiterio, se conserva una mesa regalada por el papa Sixto V a Felipe II. El espacio está presidido por la imagen de la llamada Virgen de Cisneros, y cerrado por una excelente reja, una de las que sobrevivieron al incendio de 1936. El ábside posee recios contrafuertes al exterior y una girola en la que se alternan tramos triangulares y rectangulares apoyados en pilastras góticas con cardinas. En la misma girola está la cripta de los santos Justo y Pastor. Allí se conserva una urna, con relieves en plata y oro, obra de los hermanos Zureno (1702), en el que reposan los restos de los santos y la piedra en la que fueron martirizados. Estas reliquias fueron trasladadas a Huesca y posteriormente a Francia durante la invasión musulmana.

NAVE DEL EVANGELIO

Prácticamente no se conserva nada del templo antiguo en esta nave. El espacio se ha destinado a Centro de interpretación de la catedral.

NAVE DE LA EPÍSTOLA

En esta nave se sitúan las capillas más importantes, y la parroquia de San Pedro. Esta última fue construida en 1622; presenta una portada de granito en estilo herreriano y un interior barroco, con cúpula de media naranja.

La capilla de la Virgen del Val alberga la imagen de la patrona de Alcalá. La del Ecce Homo presenta una singular estructura en la techumbre que contrasta con la sencilla entrada en arco de medio punto. En la capilla que lleva su nombre se venera el cuerpo incorrupto de san Diego de Alcalá, que se expone a los fieles cada 13 de noviembre, día de su festividad.

De las once capillas que poseía la catedral originariamente, solo se conservan cinco, y los lados correspondientes a las otras seis están pintados en la pared sugiriendo el espacio faltante.

Tras la elevación del templo a catedral, el interior fue restaurado y renovado. Se efectuaron excavaciones que pusieron de manifiesto enterramientos de los siglos XVI, XVII y XVIII.

UN PEQUEÑO DETALLE

En el templo complutense nos pasa a todos desapercibido un pequeño medallón, rehundido, de catorce centímetros de alto por trece de ancho, que está en el primer pilar de la izquierda, según entramos por la puerta principal. Lo protege la reja-cancela, una de las que se salvaron de la barbarie.

Es una pequeña obra de arte, una bella escultura y un “leit-motiv”. Es una cabeza de Cristo, de un Cristo muy siriaco, tanto que, incluso la barba es puntiaguda y el pelo caído sobre el cuello en su parte posterior y comienzo de la espalda, donde se riza más abundantemente, de modo que llega a recordar los perfiles de los arqueros aqueménidas de los palacios persas.

Bajo una ceja muy arqueada se ve una mirada penetrante. La frente es amplia y en el centro del cráneo puede verse una “diadema” que podría indicar la aureola de santidad. La nariz tiende a ser prominente y ligeramente curvada, que podemos tomar como fidelidad del desconocido autor al origen israelita de Jesús. La boca avanza con resolución en un gesto de elocuencia, quizá para darnos idea de que está hablando. Esa resolución se muestra también en el tendón tenso del cuello y en la pronunciada nuez o bocado de Adán.

 Por su factura, es algo posterior a la erección del templo, más tardía, por supuesto, que la portada de Antón y Enrique Egas, posterior a las pilastras y arcos de la que es hoy capilla de la Virgen del Val.

Aparte las segundas intenciones de todo artista, cabe pensar que, por la posición y el lugar, más la cruz rehundida también que aparece debajo y el JHS que sobre el pequeño tondo campea, indique que allí se situaba una pila para que los fieles pudiesen tomar agua bendita.