EL TRIDUO PASCUAL: LOS DÍAS MÁS IMPORTANTES DE LA SEMANA SANTA

El Triduo Pascual es el periodo de tiempo que va del Jueves Santo al Domingo de Pascua en el que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Son los días más importantes de la Semana Santa. Esta celebración comienza en la tarde del Jueves Santo con la Misa in Coena Domini, que conmemora lo que sucedió en la Última Cena.

El Jueves Santo

Esta noche se celebra la Última Cena que hizo Jesús con los doce apóstoles. Esa misma tarde, Jesús lavó los pies de sus discípulos, lo que significa que los cristianos deben vivir en caridad y servicio.

El Viernes Santo

Este día es uno de los importantes del calendario y de la Semana Santa. Tras el Domingo de Ramos, en el Jueves Santo Cristo ha cenado con sus discípulos y es apresado para completar lo que ya había avisado. Jesús, que fue juzgado por Pilato y condenado a muerte en la Cruz, murió el Viernes Santo y vivió su dura Pasión hacia el Calvario por nosotros. Los católicos asisten a los oficios, donde recuerdan la Pasión y Muerte de Cristo. Además, los creyentes realizan un periodo de ayuno y abstinencia.

El Sábado Santo

Este día es atípico en el calendario. Un día de silencio, reflexión, soledad… No celebramos nada. Cristo acaba de morir, y el trauma que ha supuesto en la vida y la historia pasa factura. Un día de espera y preparación para el culmen de la Semana Santa. Los sagrarios de las iglesias de todo el mundo están vacíos. Solo queda la oración, la tristeza y la reflexión. Lo que acaba de acontecer es tan duro, que merece un día así.

El Domingo de Resurrección

El Domingo de Resurrección es el día más importante del año. Jesucristo ha resucitado. Jesús ha cumplido su promesa y nos ha salvado a todos. No cabe la menor duda de la importancia de este acontecimiento histórico que incumbe a toda la humanidad.

¿Qué dice el Papa sobre el Triduo Pascual?

El Papa Francisco describi en qué consiste el Triduo Pascual, días centrales del Año litúrgico, en que la Iglesia celebra el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. La tarde del Jueves Santo “es la tarde en la que Cristo dejó a sus discípulos el testamento de su amor en la Eucaristía, no como recuerdo, sino como memorial, como su presencia perenne”, señaló el Papa quien añadió que “cada vez que se celebra la Eucaristía, se hace de nuevo, se renueva este misterio de la redención”.

“Este misterio lo vivimos cada vez que celebramos la Eucaristía, cuando nosotros vamos a Misa no vamos solo a rezar, vamos a renovar, a hacer de nuevo este misterio pascual, esto es importante no olvidarlo. Es como si nosotros fuéramos al calvario, lo mismo, para renovar, para hacer de nuevo el misterio pascual”, indicó el Papa.

Además, el Pontífice recordó que en el Jueves Santo Jesucristo “nos pide que nos amemos haciéndonos siervos los unos de los otros, como hizo Él lavando los pies a los discípulos. Un gesto que anticipa la cruenta oblación en la Cruz” y agregó que “fue una ocasión de servicio a todos nosotros porque aquel servicio de su sacrificio nos ha redimido a todos. Un gesto que el Maestro y Señor morirá el día después para limpiar no los pies, sino los corazones y toda la vida de sus discípulos”.

El Viernes Santo “es día de penitencia, de ayuno y de oración” en los que “a través de los textos de la Sagrada Escritura y las oraciones litúrgicas, estaremos como reunidos en el Calvario para conmemorar la Pasión y la Muerte redentora de Jesucristo”, explicó el Papa quien añadió que “adorando la Cruz, reviviremos el camino del Cordero inocente inmolado por nuestra salvación”.

“En la hora del supremo Sacrificio en la cruz, lleva a cumplimiento la obra encomendada por el Padre: entra en el abismo del sufrimiento, entra en el sufrimiento, entra en estas calamidades de este mundo para redimirlo, transformarlo y para liberar a cada uno de nosotros del poder de las tinieblas, de la soberbia, de la resistencia a ser amados, a ser amados por Dios”, afirmó.

En esta línea, recordó las palabras de San Pedro “por sus llamas hemos sigo sanados” para subrayar que “solo el amor de Dios puede hacer esto” y añadir que “gracias a Él, abandonado en la cruz, nunca nadie está solo en la oscuridad de la muerte, nunca, Él siempre está al lado, solamente es necesario abrir el corazón y dejarse mirar por Él”.

El Sábado Santo remarcó el Papa “es llamado el día del silencio, un grande silencio en toda la tierra, un silencio vivido en el llanto y en el desconcierto de los primeros discípulos, conmocionados por la muerte ignominiosa de Jesús” porque “mientras el Verbo calla, mientras la Vida está en el sepulcro, aquellos que habían esperado en Él son sometidos a dura prueba, se sienten huérfanos, quizá también huérfanos de Dios”.

“Este sábado es también el día de María: también ella lo vive en llanto, pero su corazón está lleno de fe, lleno de esperanza, lleno de amor. La Madre había seguido al Hijo a lo largo de la vía dolorosa y se había quedado a los pies de la cruz, con el alma traspasada. Pero cuando todo parece haber terminado, ella vela, vela a la espera manteniendo la esperanza en la promesa de Dios que resucita a los muertos. Así, en la hora más oscura del mundo, se ha convertido en Madre de los creyentes, Madre de la Iglesia y signo de la esperanza. Su testimonio y su intercesión nos sostienen cuando el peso de la cruz se vuelve demasiado pesado para nosotros”, advirtió.

Luego, el Santo Padre recordó que en la noche de ese sábado con los ritos de la Vigilia Pascual “las tinieblas del Sábado Santo irrumpirán la alegría y la luz” y será “el canto festivo del Aleluya”. Se trata del “encuentro en la fe con Cristo resucitado y la alegría pascual se prolongará durante los cincuenta días que seguirán, hasta la venida del Espíritu Santo”.

“¡Aquel que había sido crucificado ha resucitado! Todas las preguntas y las incertidumbres, las vacilaciones y los miedos son disipados por esta revelación. El Resucitado nos da la certeza de que el bien triunfa siempre sobre el mal, que la vida vence siempre a la muerte y nuestro final no es bajar cada vez más abajo, de tristeza en tristeza, sino subir a lo alto. El Resucitado es la confirmación de que Jesís tiene razón en todo: en el prometernos la vida más allá de la muerte y el perdón más allá de los pecados”, señaló el Papa.

Por último, el Santo Padre subrayó que este año también viviremos las celebraciones pascuales “en el contexto de la pandemia” y añadió que las “muchas situaciones de sufrimiento, especialmente cuando quienes las sufren son personas, familias y poblaciones ya probadas por la pobreza, calamidades y conflictos, la Cruz de Cristo es como un faro que indica el puerto a las naves todavía en el mar tempestuoso”. “La Cruz de Cristo es el signo de la esperanza que no decepciona; y siquiera nos dice que ni  una lagrima, ni siquiera un lamento se pierden en el diseño de salvación de Dios. Pidamos al Señor que nos de la gracia de servir, de reconocer este Señor y no dejarnos pagar para olvidarlo”, concluyó el Papa.

NAVARRA IMPULSA UN PROYECTO DE ATENCIÓN SOCIOSANITARIA A MAYORES EN EL ENTORNO RURAL

El vicepresidente primero del Gobierno de Navarra y consejero de Presidencia e Igualdad, Félix Taberna, y el consejero de Salud, Fernando Domínguez, visitaron este lunes, 4 de marzo, la residencia de mayores de Erro y un domicilio del valle de los que participan en el proyecto ‘Acercar’, un programa de atención sociosanitaria para personas mayores y vulnerables en el entorno rural.

El proyecto, que ha desarrollado su primer año de experiencia piloto, propone un modelo por medio de equipos multidisciplinares itinerantes coordinados por el personal médico de Atención Primaria. Se ofrecen servicios de fisioterapia, neurorrehabilitación y logopedia en domicilios, en proximidad y de forma virtual. Igualmente, ‘Acercar’ dota al personal médico de nuevas tecnologías para la toma a distancia de constantes de salud que permite una monitorización permanente de los usuarios para actuar en caso de necesitarlo.

En el encuentro han participado también el presidente del Colegio de Médicos de Navarra, Rafael Teijeira; el presidente de Adacen, José Luis Herrera; la directora de la Residencia Amavir Ibañeta de Erro, Ana Zalba; la alcaldesa de Erro, Leire Remiro; así como personal de los diferentes equipos del ámbito sociosanitario y las empresas de tecnología participantes, entre otros.

Este proyecto, subvencionado por el Gobierno de Navarra y financiado por la Unión Europea – Next Generation EU, nace de la convocatoria de subvenciones a entidades del Tercer Sector en Navarra para proyectos de innovación social en el ámbito rural publicada en junio de 2022 y en la actualidad gestionada por la Dirección General de Planificación, Coordinación, Innovación y Evaluación de Políticas Públicas del Gobierno de Navarra, cuyo director general, Luis Campos, también ha estado presente en la visita. Esta es la primera vez a nivel estatal que se impulsa una convocatoria de estas características, la cual está sujeta a los marcos establecidos dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

    Adacen y Colegio de Médicos de Navarra presentan un proyecto innovador para la atención sociosanitaria en el entorno rural de Navarra

El proyecto ‘Acercar’ responde al objetivo del Ejecutivo foral de dar impulso a proyectos piloto de innovación social promovidos por entidades del tercer sector y dirigidos a la mejora de la calidad de vida de las personas en el ámbito rural en el marco de los servicios sociosanitarios.

Según ha destacado el vicepresidente Taberna durante la visita, «Navarra afronta grandes retos que se nos presentan como país, como sociedad». «El reto demográfico, el envejecimiento, la transformación digital, el cambio climático, la reindustrialización, retos que deben ser entendidos como prioridades y oportunidades dentro de un nuevo modelo de país alineado con la Agenda 2030. En este marco, presentamos el proyecto ‘Acercar’ como un proyecto de innovación social que persigue mejorar la calidad de vida de personas mayores, dependientes y con discapacidad en zonas rurales de Navarra», ha explicado.

Por su parte, el consejero Domínguez ha insistido en la importancia de «adaptar el sistema a los nuevos retos que presenta la sociedad, como el envejecimiento de la población, los pacientes pluripatológicos y la necesidad de asistencia sanitaria en el territorio pero, mucho más, la necesidad de cuidados». «A través de diferentes modelos de atención integral y coordinada con los diferentes ámbitos, Atención Primaria, Hospitalaria, sociosanitario, etc. y, esencial, Sistemas de Información que ofrecen las herramientas más facilitadoras y resolutivas, queremos potenciar la autonomía de las personas en sus cuidados y alargar su permanencia en el domicilio, evitar ingresos tanto hospitalarios como en centros de mayores».

Durante el primer año de experiencia piloto se ha trabajado con 72 personas en Erro (35) y en Cascante (37). De ellas, el 53% vive en residencias y el 47% en sus domicilios, el 69% son mujeres y el 31% hombres y la edad media es de 82,3 años. El 64% del total de participantes está monitorizado. Tras los resultados obtenidos el primer año, se va a ampliar el proyecto a la zona de Olite (con una muestra en cada una de las tres residencias y cuatro domicilios) y se mantendrá en las tres zonas hasta el 31 de marzo de 2025 con un presupuesto disponible de 429.690 euros. El perfil de las personas beneficiarias se ajusta con la estrategia del paciente crónico y pluripatológico, destacando sobre todo la insuficiencia cardiaca.

Además de proporcionar un nuevo modelo de atención sociosanitaria integral, el proyecto tiene como objetivo vertebrar el territorio e incrementar la cohesión social, fijar población, evitando la despoblación y atrayendo a personas jóvenes y cualificadas a las áreas rurales, y asegurar el tratamiento de datos y los derechos digitales de los ciudadanos desde el uso y registro de usuarios participantes y familiares a través de los sistemas del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, según ha explicado el Gobierno foral.

DETENERSE EN ORACIÓN

Nuestro amigo Mons. Sergi Gordo, Obispo de Tortosa nos comparte este interesante escrito que reproducimos:

“En su mensaje para la Cuaresma de este año 2024, el Papa Francisco hace esta afirmación muy sugerente: “Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido. (…) Por tanto, desacelerar y detenerse. La dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías. ”Ciertamente, vamos demasiado acelerados, a veces sin respiro.

Detengámonos, pues, en oración. Detengámonos, pero no alejándonos de los hechos de nuestra vida cotidiana, buscando una evasión, queriendo olvidarnos de todo y de todo el mundo. Si nuestra oración es oración cristiana, a imagen de Jesús que rezaba siempre y en toda ocasión, entonces experimentaremos que la plegaria “no puede escaparse de la historia ni divorciarse de la vida” (Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 2727).Si la oración dependiera de una determinada psicología personal, o de una educación muy elevada, o de un estado de vida particular, sería un privilegio solo propio de personas cultas, de pensadores o poetas inspirados, de personalidades muy reflexivas. Pero lo más importante no son las técnicas – concentración, meditación, posiciones corporales- sino sobre todo la purificación de actitudes -relación, gratuidad, rectitud de intención-. En definitiva, lo que es capital no es tanto conversar más o menos adecuadamente, analizar textos con ingenio, encontrar consideraciones originales, sino más bien dejarnos tomar por Cristo y, como la Virgen María, vivir con confianza y disponibilidad llena en el Señor. Es ante Él que rezamos y no simplemente pensamos, analizamos, revisamos o sentimos de manera impersonal o introspectiva. Rezar no implica replegarnos o ensimismarnos, sino abrirnos al Señor, progresando cada vez más en la relación personal con Él, de amigo a Amigo, contando siempre con su gracia, su auxilio, su ayuda, su amor misericordioso.

Detengámonos en oración, sin máscaras ni disfraces, desde el corazón, con actitud de pobre, de mendigo, porque Dios se comunica a los sencillos, a quienes no van hinchados por la vida, a quienes reconocen las propias fragilidades, contradicciones y debilidades, el propio pecado. Detengámonos en oración con la plena confianza de sentir que el Señor nos ama tal y como somos y nos sueña mejor de lo que somos.”

† Sergi Gordo Rodríguez

Obispo de Tortosa

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: LA SOBERBIA, UN VICIO QUE ENVENENA EL SENTIMIENTO DE FRATERNIDAD

A la multitud congregada en la plaza de San Pedro para la audiencia general, el Papa invitó a aprovechar la Cuaresma para luchar contra este mal, detrás del cual «se esconde el pecado radical, la absurda pretensión de ser como Dios». El «verdadero remedio» es la humildad

«La soberbia es la auto-exaltación, el engreimiento, la vanidad»: la catequesis de la audiencia general de hoy en la plaza de San Pedro está dedicada a este vicio, el último del recorrido sobre los vicios y las virtudes iniciado el pasado 27 de diciembre. La leyó monseñor Pierluigi Giroli, padre rosminiano de la Secretaría de Estado, «un ayudante mío», comentó el Papa al presentarlo, «porque todavía estoy resfriado y no puedo leer bien». La lectura que la precede está tomada del libro del Eclesiástico:

 “La soberbia es odiosa al Señor y a los hombres (…) ¿De qué se ensoberbece el que es polvo y ceniza? (…) El Señor derribó los tronos de los poderosos y entronizó a los mansos en lugar de ellos.”

De todos los vicios, la soberbia es la «gran reina»

Francisco describió al soberbio: «es aquel que cree ser mucho más de lo que es en realidad; aquel que se estremece por ser reconocido mayor que los demás», a los que desprecia por considerarlos inferiores. El Papa recordó la catequesis del pasado miércoles, en la que se habló de un vicio similar, la vanagloria, pero «es una enfermedad infantil» si se compara con la soberbia. Y afirmó:

Analizando las locuras del hombre, los monjes de la antigüedad reconocían un cierto orden en la secuencia de los males: se empieza por los pecados más groseros, como la gula, y se llega a los monstruos más inquietantes. De todos los vicios, la soberbia es la gran reina. (…) Quien cede a este vicio está lejos de Dios, y la enmienda de este mal requiere tiempo y esfuerzo, más que cualquier otra batalla a la que esté llamado el cristiano.

Jesús nos enseñó a no juzgar nunca

Dentro del mal de la soberbia, continuó el Papa, está «la absurda pretensión de ser como Dios», está por tanto el pecado radical. Arruina las relaciones humanas, envenena ese «sentimiento de fraternidad» que debería unirnos a todos. El soberbio también se revela como tal en su físico y en actitudes particulares:

Es un hombre fácil de juzgar desdeñosamente: por nada emite juicios irrevocables sobre los demás, que le parecen irremediablemente ineptos e incapaces. En su arrogancia, olvida que Jesús en los Evangelios nos dio muy pocos preceptos morales, pero en uno de ellos fue inflexible: no juzgar nunca.

El ejemplo del apóstol Pedro

A la persona soberbia es imposible hacerle ni siquiera una pequeña crítica u observación, continuó el Pontífice. Es imposible corregirle, con ella sólo hay que tener paciencia «porque un día su edificio se derrumbará». Y citó el ejemplo del apóstol Pedro, que alardeaba al máximo su fidelidad: «Aunque todos te abandonen, yo no lo haré» (cf. Mt 26,33), para luego descubrirse tan temeroso como los demás ante el peligro de muerte.

Y así, el segundo Pedro, el que ya no levanta el mentón, sino que llora lágrimas saladas, será medicado por Jesús y será por fin apto para soportar el peso de la Iglesia.

La salvación pasa por la humildad

«El verdadero remedio para todo acto de soberbia» es la humildad por la que pasa la salvación y María es ejemplo de ello. En el Magnificat, da testimonio del Dios que «dispersa con su poder a los soberbios en los pensamientos enfermos de sus corazones». Por último, Francisco recordó al apóstol Santiago, que escribió a una comunidad herida por las luchas internas originadas en el orgullo: ««Dios resiste a los soberbios, pero a los humildes les da su gracia» (St 4,6). Y concluyó con una referencia al tiempo que estamos viviendo:

Por tanto, queridos hermanos y hermanas, aprovechemos esta Cuaresma para luchar contra nuestra soberbia.

CENTENARIA EN SEVILLA

Como cada trece de cada mes, nuestro grupo de Vida Ascendente y algunos feligreses de la Parroquia, rezamos el Santo Rosario ante la Virgen de Fátima, pero hoy ha sido un día muy especial, ya que es el aniversario de nuestra querida Mari Carmen López Domínguez

Terminado el rezo, Africa, hizo un precioso panegírico de Mari Carmen que nos emocionó tanto a ella como todos los presentes. A continuación y acompañados por el párroco, P. Alfonso, pasamos al salón parroquial para compartir la tradicional tarta de cumpleaños.

Mari Carmen, es un espejo en el que todos quisiéramos mirarnos de una intensa vida familiar y perteneciente a varios grupos de la parroquia e incluso, durante largo tiempo, fue voluntaria en el comedor social de las Hermanas de la Caridad y se unió a Vida Ascendente cuándo el Grupo se instituyó en la parroquia y con su espíritu, sencillo y amable, nos cautivó, haciendo cada semana, unos acertadísimos comentarios, escritos a puño y letra, al evangelio que correspondía.

Gracias Mari Carmen por cuanto nos has dado y que Dios siga siempre contigo.

Manolo y Paqui

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN JOSÉ

Esposo de María, madre de Jesús. Descendiente de David, José era el padre putativo de Jesús, a cuyo nacimiento asistió en Belén.

Vivió en Nazaret ejerciendo el oficio de carpintero y, al parecer, murió antes de que comenzase la vida pública de Jesús.

Su culto, extendido en Oriente antes del siglo V, no llegó a Occidente hasta la Edad Media. En 1870 fue proclamado patrón de la Iglesia universal; es también patrono de los carpinteros y de los moribundos.

Dentro del cristianismo, San José encarna las virtudes de la honestidad, el amor al trabajo y la fe inquebrantable en Dios.

Los hechos relativos a la vida de San José aparecen en los Evangelios, sobre todo en los de San Mateo y San Lucas.

Descendiente de la casa del rey David, José se casó con María, pero, antes de que cohabitasen, supo que María había concebido un hijo.

San José, «como era realmente bueno y no quería denunciarla, determinó repudiarla en secreto» (Mateo 1:19). Sin embargo, un ángel se le apareció en sueños y le reveló que el hijo que María tenía en su seno había sido concebido por obra del Espíritu Santo.

Tras el nacimiento de Jesús en Belén, San José, avisado de nuevo por un ángel, tomó a Jesús y a la Virgen María y los condujo a Egipto para huir de la furia del rey de Judea, Herodes el Grande.

A la muerte del monarca, y después de una nueva revelación del ángel, San José retornó a su país; pero, por temor al sucesor de Herodes, la familia no se estableció en Belén, sino en Nazaret de Galilea. Allí San José ejerció su oficio de carpintero.

Los evangelios citan por última vez a San José en el episodio (narrado por San Lucas) en el que Jesús se perdió durante una visita a Jerusalén, y fue hallado por sus padres en el templo, discutiendo con los doctores.

Nada cierto se sabe acerca de la muerte de San José, aunque por la narración evangélica parece probable que fuera antes de que Jesús iniciara su vida pública.

El culto a San José comenzó posiblemente entre las comunidades cristianas de Egipto.

En Occidente fueron los servitas, una orden mendicante, quienes en el siglo XIV comenzaron a festejar el 19 de marzo como la fecha de la muerte de San José, y esta devoción tendría luego impulsores como el papa Sixto IV y la mística española Santa Teresa de Jesús.

El papa Pío IX lo declaró patrono de la Iglesia universal el año 1870. Casi cien años después, en 1955, Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero el 1 de mayo.

LAS TRES CLAVES DEL PAPA PARA LAS CONFESIONES: AFABILIDAD, PATERNIDAD Y TERNURA MATERNA

El Papa recibió en audiencia a los participantes en el Curso sobre el Fuero Interno organizado por la Penitenciaría Apostólica y entregó el discurso preparado, en el que propone una reflexión sobre el Acto de Contrición: quien ama a Dios, ama al hermano y busca su bien, confesores y penitentes deben comprometerse para que en este año de preparación al Jubileo florezca en muchos corazones y lugares el sentido del perdón divino.

Vivir «cada confesión como un momento único e irrepetible de gracia» y dar «generosamente el perdón del Señor, con afabilidad, paternidad» y «ternura materna»: es el aliento que el papa Francisco dirigió, tras un breve saludo, en el discurso entregado a los participantes en el Curso sobre el Fuero Interno organizado por la Penitenciaría Apostólica y recibidos en audiencia en la Sala Clementina del Palacio Apostólico.

Una tarea «hermosa y crucial» confiada al confesionario, ya que «permite ayudar a tantos hermanos y hermanas a experimentar la dulzura del amor de Dios», reza el texto, que propone una meditación sobre el Acto de Contrición, la oración que se recita durante el rito de la Reconciliación, compuesta por san Alfonso María de Ligorio, «pastor cercano a la gente y hombre de gran equilibrio».

Acto de Contrición: tres actitudes

En la reflexión preparada, el Papa se detiene en «tres actitudes expresadas en el Acto de Contrición», para ayudar a meditar sobre la propia relación personal con la misericordia de Dios: «el arrepentimiento ante Dios, la confianza en Él y el propósito de no recaer». El primero «no es fruto del autoanálisis ni de un sentimiento psíquico de culpa», explica Francisco, sino que brota «de la conciencia de nuestra miseria ante el amor infinito de Dios, de su misericordia sin límites». Esto impulsa a «pedirle perdón» rezando: «Dios mío, me arrepiento y me duelen, de todo corazón, mis pecados, porque te he ofendido a Ti, infinitamente bueno», e induce a convertirse, a reflexionar sobre uno mismo y sobre las propias obras.

«En realidad, en la persona, el sentido del pecado es proporcional precisamente a la percepción del amor infinito de Dios: cuanto más sentimos su ternura, más deseamos estar en plena comunión con Él, y más se nos hace evidente la fealdad del mal en nuestra vida», señala el Papa. Y debemos recordar, añade Francisco, que «Dios no se cansa nunca de perdonarnos», por lo que nosotros no debemos cansarnos nunca de pedirle perdón.

Confesando, pues, haber ofendido a Dios «infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas», se reconoce la «infinita bondad de Dios» y la primacía de Su amor en la propia vida, aclara Francisco. De hecho, «amar ‘sobre todas las cosas'» a Dios significa ponerlo «en el centro de todo, como luz en el camino y fundamento de todo orden de valores, confiándole cada cosa». Esto «anima todo otro amor: a los hombres y a la creación -precisa el Pontífice- porque quien ama a Dios ama a su hermano y busca su bien, siempre, en la justicia y en la paz».

El humilde propósito de no pecar

Por último, el Acto de Dolor expresa la voluntad de «no volver a caer en el pecado cometido». Se trata de un propósito y no de una promesa, señala Francisco, hasta el punto de que «san Juan María Vianney, el Cura de Ars, solía repetir que ‘Dios nos perdona, aunque sabe que volveremos a pecar'».

De hecho, ninguno de nosotros puede prometer a Dios que no volverá a pecar, y lo que se requiere para recibir el perdón no es una garantía de impecabilidad, sino un propósito actual, hecho con recta intención en el momento de la confesión. Además, es un compromiso que hacemos siempre con humildad, como subrayan las palabras “con tu santa ayuda”.

Misericordia es el nombre de Dios

En cuanto a la conclusión de la oración del penitente -«Señor, misericordia, perdóname»-, coloca las palabras «Señor» y «misericordia» «como sinónimos», haciendo notar que «Dios es misericordia, misericordia es su nombre» y que «en todo acto de misericordia, en todo acto de amor, resplandece el rostro de Dios». Y sobre esta consideración, el Papa invita a confesores y penitentes a rezar y comprometerse para que este año de preparación al Jubileo «pueda ver florecer la misericordia del Padre en muchos corazones y en muchos lugares».

Fuente Vatican News

¿QUÉ ES LA SEMANA DE PASIÓN?

La Palabra del Señor nos dice cómo convertir la muerte en vida, los llantos en cantares, la tristeza en gozo.
No hay tiempo que perder, los acontecimientos se precipitan. La Palabra del Señor nos dice cómo convertir la muerte en vida, los llantos en cantares, la tristeza en gozo. Es la paradoja del Evangelio: «Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna» (Jn 12,24-25).
A esta semana se la llama «de Pasión» por la proximidad de la Semana Santa. Debemos disponernos a celebrar la Pascua, fiesta del nuevo nacimiento, de novedad de vida, de reiniciar con gozo el seguimiento de Cristo, quien nos presenta el paradigma cristiano: «Cristo, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna» (Hbr 7, 9).
Dispongámonos a renovar el pacto sagrado, el de nuestro bautismo, porque «mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva (Jr 31, 31).
La forma que todos tenemos a nuestro alcance es la reconciliación, la súplica del perdón. Si por lo que sea no hemos caminado por senda llana en los días cuaresmales, siempre se nos ofrece la misericordia, y es posible celebrarla, si la pedimos con humildad: «Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme» (Sal 50).
La enseñanza de Santa Teresa
Tenemos la llamada a la renovación de las promesas bautismales, aunque con dolor debamos reconocer, como hace Santa Teresa, nuestras incoherencias. «¿Qué remedio, Señor, para poder después vivir, que no sea muriendo con la memoria de haber perdido tanto bien como tuviera estando en la inocencia que quedó del bautismo?» (Las Exclamaciones del Amor de Dios 3, 2).
Son días de concentrar la mirada en Cristo. Antiguamente, durante esta semana permanecían cubiertas todas las imágenes, y sólo se mostraba a Cristo Crucificado en la celebración del «Miserere», canto del salmo 50. Aunque actualmente, en general, no se cubren los altares, sin embargo tenemos la recomendación de centrar nuestros ojos en el Señor, según nos enseña la maestra espiritual.
«Miradle cargado con la cruz, que aun no le dejaban hartar de huelgo. Miraros ha El con unos ojos tan hermosos y piadosos, llenos de lágrimas, y olvidará sus dolores por consolar los vuestros, sólo porque os vayáis vos con El a consolar y volváis la cabeza a mirarle» (Camino de Perfección 25, 5).
Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama y Vos, bien mío, queréis mirar con amor. Paréceme que sola una vez de este mirar tan suave a las almas que tenéis por vuestras, basta por premio de muchos años de servicio (Las Exclamaciones del Amor de Dios 14, 1).
Por: Don Ángel Moreno de Buenafuente | Fuente: http://www.la-oracion.com

ADVIERTEN DEL «IMPORTANTE» INFRADIAGNÓSTICO DEL VIRUS SINCITIAL EN PERSONAS MAYORES

La doctora Esther Redondo, miembro del grupo de trabajo IMVAP (infeccioso, migrante, vacunas y actividades preventivas) de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (@IMVAPsemergen) y miembro de NeumoExpertos, ha advertido de que el (VRS) es una patología que supone «una importante carga de enfermedad infradiagnosticada entre los adultos mayores». Así se ha pronunciado en dos jornadas científicas en torno a la prevención de la enfermedad neumocócica y el virus respiratorio sincitial organizada por Pfizer.

Asimismo, la doctora Redondo ha afirmado que la enfermedad neumocócica también afecta a los adultos y, aunque hay vacunas que protegen frente a esta infección, las coberturas frente al neumococo en personas mayores son, en general, y en todas las CCAA «subóptimas».

Por estos motivos, esta experta ha destacado que «la vacunación es la mejor estrategia para prevenir ambas patologías respiratorias» y ha abogado por la utilización de las nuevas vacunas disponibles frente al VRS y el neumococo para las personas de 60 o más años.

Incidencia en mayores está infraestimada

«La incidencia y carga de enfermedad asociada al VRS en adultos está infraestimada y hay estudios que indican que habría que multiplicar por 2,3 el número de casos diagnosticados de VRS en adultos para obtener la verdadera carga de enfermedad», ha concretado Redondo, añadiendo que al contraer una infección por VRS, los adultos mayores tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Entre ellas, una enfermedad del tracto respiratorio inferior (ETRI) que puede causar neumonía y que también son frecuentes las complicaciones cardiovasculares como arritmias o infartos, que pueden ocurrir hasta en un 24 por ciento de los pacientes adultos con ETRI por VRS. «Además, otro hecho frecuentemente observado en las personas mayores de edad más avanzada es que quedan en un estado de fragilidad o dependencia tras la enfermedad», según ha comentado.

Por último, Redondo ha apuntado que esta susceptibilidad al VRS en el adulto mayor se ve incrementada por la disminución de la función inmunitaria relacionada con la edad (inmunosenescencia) y que esto les impide defenderse adecuadamente contra el virus, también por la mayor frecuencia de patologías crónicas subyacentes como la EPOC, la diabetes, la patología cardiovascular crónica, las enfermedades renales y hepáticas crónicas o ciertas enfermedades neurológicas crónicas, que incrementan el riesgo de infección y complicaciones.

«La disponibilidad de nuevas soluciones, eficaces y seguras, para prevenir una ETRI asociada al VRS en personas de 60 o más años es, sin duda, una gran noticia. Desde el grupo NeumoExpertos en Prevención (NEP) entendemos que, desde el punto de vista de la protección individual, cualquier persona a partir de los 60 años podría beneficiarse de la vacunación frente al VRS en cuanto las vacunas estén comercializadas», explica la portavoz de NeumoExpertos.

Enfermedad neumocócica

La doctora María Garcés-Sánchez, pediatra y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, ha destacado que el impacto de las vacunas conjugadas frente a neumococo en estos últimos 10 años ha sido «muy significativo».

«En concreto, se estima que por cada mil niños vacunados se evita la mortalidad en casi 3 de ellos. Esto implicaría que esta vacunación ha evitado más de 170 millones de casos de enfermedad neumocócica invasora y neumonía neumocócica y más de 600.000 fallecimientos en niños menores de 5 años», apunta la especialista, que ha recalcado que la enfermedad neumocócica afecta a las edades extremas de la vida y tiene también un impacto muy significativo en la población de mayor edad.

«La vacunación infantil también ha contribuido significativamente a proteger de forma indirecta a las personas mayores. A pesar de ello, no podemos olvidar que existen más de 95 serotipos de esta bacteria y, aunque la vacunación va directamente dirigida a los serotipos más frecuentes y con mayor potencial invasor, otros serotipos pueden modificar su potencial patogénico y producir también este tipo de enfermedades», indica la doctora Garcés-Sánchez.

En este sentido, la pediatra y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría afirma que, a pesar de su impacto y las excelentes coberturas de vacunación actuales, todavía existen serotipos capaces de generar enfermedad en los niños, como el 11A, el 24F y el 23B.

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MAYORES QUE SE UNEN EN VALENCIA PARA VIVIR JUNTOS Y LUCHAR CONTRA LA SOLEDAD

La falta de inversores y de ayudas públicas dificulta el camino para que estos grupos puedan poner en marcha sus proyectos de cohousing sénior.

Nosotros somos solo unos matados que no queremos ir a una residencia, ni queremos estar solos. Queremos hacer cosas juntos en una comunidad formada por abuelos».

Con estas palabras explica Martín García las razones por las que forma parte de una cooperativa valenciana que lucha por poner en marcha las primeras viviendas colaborativas para personas mayores de la Comunitat Valenciana.

Tiene 74 años y, junto a un grupo de amigos y amigas, disponen ya de un terreno en Godella (Valencia) donde ya se han iniciado las obras. En uno o dos años, podrán mudarse a una de las 21 unidades habitacionales con zonas comunes en una casa rehabilitada de unos 500 metros cuadrados.

En términos similares se pronuncia Marisa Baz, de otra cooperativa de viviendas colaborativas. Su proyecto, sin embargo, está estancado, a la espera de financiación. Y es que la falta de inversores y de ayudas públicas hace que empezar a construir sea una misión casi imposible.

A sus 70 años, afirma que no quieren estar «solos en casa aislados». Se estima que el 40% de las personas mayores vive sola.

La pandemia de la Covid-19, con el confinamiento, además, agravó este sentimiento de soledad y el aislamiento de miles de personas. En este contexto, el cohousing ha ido cobrando fuerza como una de las soluciones para evitar la soledad no deseada.

De hecho, la Comunitat Valenciana cuenta con una ley, de marzo de 2023, de viviendas colaborativas que fue la primera de España. Este fenómeno de viviendas colaborativas consiste en una forma de vida en la que los vecinos disponen de viviendas individuales y espacios comunes compartidos.

Se trata en definitiva, de un modelo de convivencia para que los mayores puedan envejecer de manera activa y evitar el aislamiento. Con el objetivo de poner en marcha proyectos de cohousing sénior, en la Comunitat Valenciana hay una decena de grupos que se han constituido en cooperativa, aunque ninguno todavía ha podido concluir con éxito su propósito.Además, el encarecimiento de las materias primas por la guerra de Ucrania, ha dificultado el camino para que estos proyectos se hagan realidad.

Único proyecto en obras

La falta de financiación y de apoyo por parte de las Administraciones públicas hace que todavía no se haya puesto en marcha ninguna obra de este tipo en Valencia. Sin embargo, la cooperativa Resistir ha conseguido que ya se inicien las obras de su proyecto.

Su presidente, Martín García, explica a EL ESPAÑOL que llevan siete años luchando con el objetivo de «acabar con la soledad no deseada».Su proyecto consiste en la construcción, en un solar del municipio valenciano de Godella, de 21 unidades habitacionales (de unos 50 metros cuadrados aproximadamente) y la rehabilitación de una antigua casa protegida de unos 500 metros cuadrados, para destinarla al uso social.

Tras más de tres años de burocracia y trámites administrativos, el Ayuntamiento de Godella les concedió la licencia de obra, que ya ha comenzado. Sin embargo, el camino hasta llegar ahí no ha sido fácil.

Según cuenta García, el plan inicial era conseguir la cesión de un suelo público. No lo consiguieron. Se pusieron entonces en contacto con un inversor privado que tenía varios proyectos de alquileres y llegaron a un acuerdo. Él construye el proyecto y después lo alquila a la cooperativa, que a su vez realquila los espacios a los socios.

«Somos el primer proyecto que se va a firmar en Valencia», destaca. La previsión es que la obra dure entre 18 y 24 meses. El éxito de la iniciativa es tal que, según explica Martín García, tienen ocho solicitudes para formar parte de la comunidad en lista de espera.

«Los poderes públicos se han negado a darnos ningún suelo público», denuncia el presidente de la cooperativa. Al respecto, lamenta la falta de apoyo y de ayudas públicas: «Es una lucha larga y desalentadora, pero si no hago esto, ¿qué hago?».

En búsqueda de socios

Otro de los proyectos más avanzados es el de la cooperativa Vacaciones Permanentes, creada por un grupo de amigos de «toda la vida», que vivían en Albacete y Valencia y que querían afrontar «de una manera saludable» la vejez.

Lo explica Javier Vicente, que tiene 69 años y forma parte de la comisión de comunicación del grupo. «Queremos evitar la soledad no deseada que es el azote de los mayores», afirma.

La asociación adquirió un solar de casi 40.000 metros cuadrados en Alfara de la Baronía (Valencia) en 2021 y ahora están tramitando los permisos de obras. La idea es que concluyan en 2025.

El proyecto prevé la construcción de 44 viviendas de 60 metros cuadrados y de unos espacios comunes, como comedor comunitario, lavandería, salas multiusos, gimnasio, biblioteca, sala de televisión o enfermería. El resto del terreno se destinará a jardines

Son en estos momentos 32 socios, por lo que todavía tienen unidades habitacionales de sobra.

El camino para hacer realidad el sueño es largo, reconoce, pero intenta ser positivo, en ese tiempo les da tiempo a conocerse mejor y a pasar tiempo juntos antes de mudarse en comunidad.

¿Por qué elegir este modelo de vida? «No nos apetece ni ser un miembro pasivo de una residencia habitual ni ser un abuelo que llamamos maleta, que está unos meses con cada hijo», asegura.

En este sentido, defiende esta «forma diferente de envejecer, acompañado por un grupo de amigos, con unos servicios comunes y compartidos». «Colaboración, apoyo mutuo y autogestión» son las palabras que usa para definir el cohousing.

«Ofrecemos una visión optimista de la vejez, teniendo en cuenta que es un periodo de la vida que tiene muchos sinsabores de salud», destaca.

Marisa Baz, de Cau Cohousing, coincide en que este modelo de vivienda está todavía «muy verde». En su caso, llevan más de un año intentando encontrar un inversor. Son tres parejas y cuatro personas solas. Todos rondan los 70 años.

Explica que eligió el cohousing desde joven, cuando se juntaba con su grupo de amigos en el terreno de uno de ellos. «Sin pareja, ni hijos, ni hermanos, ni padres, buscas acompañamiento y esta idea es genial», defiende, aunque lamenta que la cuestión económica se interpone entre ellos y su sueño.

«Hay mucho desconocimiento y una falta de conciencia sobre lo que aportan estos proyectos a la sociedad», asegura. En esta línea, por su experiencia, afirma que los empresarios buscan construir edificios convencionales para «convertirlos en apartamentos y sacarles rentabilidad».

Considera que la falta de crédito es uno de los principales problemas a los que se enfrentan. «Necesitas un inversor o una entidad bancaria que haga un préstamos para empezar la obra, pero a nuestra edad, nadie nos presta nada», asegura. Al respecto, propone que sea la Generalitat Valenciana la que les avale.

Ayudas de la Generalitat

De hecho, el Gobierno valenciano anunció el inicio de la elaboración de la orden para aprobar las bases y la convocatoria de ayudas para fomentar el cohousing para las personas mayores.

El objetivo es incrementar la oferta de vivienda en alquiler asequible o social tanto en entornos urbanos, como en rurales.

Así, la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda dirigida por Susana Camarero ha puesto en marcha una línea de subvenciones, complementarias a las del Ejecutivo central, para personas mayores de 65 años que se encuentran en determinadas circunstancias de vulnerabilidad.

La cuantía total máxima de estas ayudas para el ejercicio 2024 será de 6,5 millones de euros, de los que 4,3 corresponden a la aportación del Ministerio de Vivienda y 2,18 a la Generalitat.

Tendrán un carácter plurianual y podrán beneficiarse tanto personas mayores como entidades y empresas.

Las ayudas se destinarán a la creación de unidades residenciales tipo cohousing de nueva construcción o rehabilitadas. Los promotores de dichas actuaciones podrán recibir de hasta el 75% de la inversión, 630 euros por metro cuadrado o 75.000 euros por unidad residencial.

Fuente: Raquel Miralles  @ramiralles Valencia para EL ESPAÑOL