A VINO NUEVO, ODRES NUEVOS

Un mensaje trasnochado e incoherente respecto a los avances científicos y técnicos, por muy espiritual y religioso que pretenda ser, acabará en la bolsa de basura sin posibilidad de reciclaje alguno. Así nos dicen algunas personas con las que intercambiamos nuestra condición de creyentes. Consideran que somos creyentes de un cúmulo de verdades irreales y supersticiosas que dañan más que ayudan en el momento presente. Y, lo peor es que algunos creyentes se lo creen y callan su identidad religiosa en público para ser considerados personas “actuales” y no reliquias del pasado.

¿Y si lo viejo no fuera el vino sino los odres? ¿Y si el mensaje de Jesús siguiera teniendo un potencial transformador y dador de sentido impresionante? ¿Y si el problema estuviera en quienes lo oyen y que han sido catequizados por posturas diametralmente opuestas al perdón y la compasión, a la fraternidad universal o la capacidad de entrega generosa al bien del prójimo? ¿Y si el problema estuviera en la cultura que nos domina y no en la noticia nueva y buena que se anuncia?

El individualismo desvinculado que domina esta sociedad y la incapacita para imaginar que el otro es parte de nuestra identidad y sentido. No es culpa del mensaje, sino del que lo escucha. Habrá que generar preguntas que merezcan esta respuesta. El mejor de los vinos posibles se corromperá en un continente inadecuado. Nadie descorcha una botella que ha estado durmiendo la espera en su bodega años y años para aderezar un mojo. Bueno, eso de “nadie” es una exageración, porque alguna situación al respecto conozco. A vino nuevo, odres nuevos; o mejor, busquemos odres nuevos para este sabroso vino nuevo y siempre joven que sorprende al que lo busca.

¿Cómo fabricar odres nuevos en este tiempo presente? Tal vez si lo intentamos, en este próximo adviento que prepara y preanuncia la Navidad, al ver nacer la buena noticia en un pesebre -vino bueno y el mejor- podríamos ofrecerle de verdad, además del zurrón y la pandereta, un odre nuevo. Cuatro ideas:

1.- Superar el hedonismo insolidario que piensa el mundo a nuestra imagen. Si solo el paladar es criterio de verdad, el ombligo aparece como la clave de discernimiento. ¿Cómo custodiar dolores ajenos en un odre tan estrecho?

2.- Dejar de tolerar lo intolerable superando el relativismo ciego. Si nada es intolerable, todo vale; y si vale todo, nada tiene valor. Se tolera a las personas, pero no tenemos que tolerar toda idea que, no tiene por qué ser verdadera.

3.- Reconocer el valor fundamental de la persona, por encima de todo lo demás. Nada precede a una persona.

4.- Inmunizar nuestra mente de la mentira desacostumbrándonos a manipular. Si nos gobiernan las mentiras, se siembra la desconfianza. Y esa semilla crece en la planta del conflicto y sus frutos no son la paz.

Este odre necesario, evidentemente, tiene mucho del vino nuevo.

Juan Pedro Rivero González

SOBRE LA NECESIDAD DEL ADVIENTO

Es necesario estar muy atentos a este Adviento 2023 porque es el más corto de todos los Advientos posibles, puesto que el 24 de diciembre coincide con el cuarto domingo y, de este modo, la última semana ¡queda reducida a unas horas!

Es urgente, por ello y más que nunca, estar despiertos, preparados, vigilantes, como nos invitan los evangelios en este tiempo, para que el Adviento no pase sin darnos cuenta y la navidad nos pille despistados.

El Adviento es un tiempo amenazado. Cada vez más percibo un peligro creciente de olvidarlo, pasar por encima de él en un intento forzoso, e impuesto desde fuera, por adelantar la Navidad.

Ya están puestas las luces de nuestras ciudades, se oye música de villancicos por todos lados, los anuncios comerciales proponen multitud de ofertas para festejar este tiempo y, estrenando el mes de diciembre, las agendas están bloqueadas con cenas y comidas pero… ¿Ha empezado ya la Navidad?

La realidad es que pocos, muy pocos, saben qué se celebra y, por eso, cada vez más hay quienes se resisten a hacer fiesta sin motivo, sin saber bien por qué, y sienten un cierto disgusto ante estas celebraciones «obligatorias», porque estar contento a la fuerza es algo irritante. Este malestar nos afecta, incluso, a los creyentes porque la falta de preparación, de espera, de deseo ante una navidad sobrevenida nos impide gustar y saborear el don recibido, como cuando uno está empachado y pierde la capacidad de disfrutar, hastiado de tanto. A esto se referían los evangelios de estos días previos al inicio del Adviento: «Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día» (Lc 21,34).

Por lo tanto, la espera y la preparación ante lo que nos llega es fundamental. Es importante cuidar la víspera. Ella nos prepara para la acogida, nos ordena y agranda los espacios interiores a través del deseo que nos capacita para recibir, gozar y agradecer el don.

El Adviento nos introduce en el arte de la paciencia, de la vigilancia y de la acogida, en medio de nuestro mundo donde todo es inmediato, rápido y, por ello, considerado evidente, es decir, donde no hay lugar para la sorpresa, el asombro, la gratitud y la fiesta.

La paciencia es incómoda porque supone aceptar un vacío. Primero, por tanto, hay que tomar conciencia de que somos seres «de deseo». Es decir, que estamos incompletos y hechos para algo más grande que nosotros mismos. Hay un hueco profundo en el corazón humano que permanece a pesar de todo cuanto tenemos y compramos y devoramos. Cuando aceptamos vivir con este vacío y, aún más, cuando aceptamos no satisfacerlo de inmediato, no distraerlo, no engañarlo… entonces, el deseo duele, se convierte en gemido, es como un pellizco de hambre que se agranda y, en positivo, nos ensancha por dentro, nos dilata, nos convierte en seres de esperanza.

Este es el sentido de la austeridad que caracteriza el Adviento donde se invita a un cierto ayuno que favorece el despertar del deseo. Ligeros por no poseer, por no acaparar, por renunciar a tapar el hondón del alma que busca una dicha que aún no tiene, la mirada del corazón se levanta hacia el horizonte y esto nos pone en camino: «Poneos en pie y alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). La paciencia, entonces, no paraliza, no nos deja quietos ni nos adormece, sino al contrario, es lo que hace del ser humano pura capacidad.

De la paciencia se pasa a la vigilancia. Durante la espera, en la vigilia de día y de noche, la sed y el hambre agudizan los sentidos y el anhelo permite reconocer al que llega desde lejos, verlo en la noche, distinguir sus movimientos entre la multitud. La vigilancia es un rasgo del amor que ve más allá: ubi amor, ibi oculus. El amor ilumina el camino y el que vela, reconoce y grita, corre, salta de gozo cuando distingue al que ama, al que anhela su corazón.

Todo se vuelve don y la forma de recibir este don se llama acogida, recepción, gratitud… en definitiva, María. Lo esperado, lo deseado, lo no conquistado ni comprado, lo que viene después de una larga espera y no puede ser exigido, sino solo agradecido y abrazado como respuesta divina a los deseos más íntimos de felicidad y bien se nos da en el Hijo de Dios hecho hombre que visita nuestra existencia y la colma con su presencia.

Entonces, sí, después de este camino, podemos celebrar la Navidad.

Carolina Blázquez OSA

Revista Ecclesia

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: ORIHUELA – ALICANTE VISITA A LA CONCATEDRAL CON OCASIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN PONTIFICIA DE LA VIRGEN DEL REMEDIO

El sábado 24 de noviembre,  este otoño que parece más una primavera, nos regalaba un día espléndido en Alicante, Vida Ascendente Diocesana hemos visitado la Concatedral de San Nicolás dentro de los actos conmemorativos de la celebración del 25 aniversario de la coronación pontificia de la Virgen del Remedio, también se encontraba allí la Imagen Peregrina de la Virgen de los Desamparados de Valencia. ¡Que grata sorpresa!

Habíamos sido invitados a rezar el Rosario de las Familias, junto al Instituto Secular Ignis Ardens, La Real Archicofradía de La Virgen del Remedio, Radio María y el grupo del Rosario de la Concatedral de San Nicolás, nuestro misterio era el cuarto, la presentación de Jesús en el Templo, y es muy bonito que hayan pensado en nosotros que estamos íntimamente ligados a ese misterio por nuestros Santos Patronos Simeón y Ana.

El Acto ha estado muy bien organizado, con unas meditaciones preciosas de cada misterio, preparadas por nuestro Consiliario diocesano D. Tomás Bordera y unos cantos marianos muy apropiados, acompañados del Organista de la Catedral, al final el canto de la Salve lo ha interpretado nuestra presidente diocesana.

Siempre es un refuerzo del sentido de pertenencia a algo que trasciende el grupo parroquial cuando nos reunimos fuera de la comodidad de nuestro entorno, a pesar del Kilometraje, de salir de la rutina, reunirse con los hermanos de otras parroquias para hacer algo entre todos. ¡Gracias a todos los que nos habéis acompañado, en esta ocasión poniendo por delante de vuestras obligaciones y comodidades esta invitación!

UN NIETO Y SU ABUELA CUMPLEN EL DESEO DE ELLA DE CONOCER MÉXICO Y VISITAR A LA VIRGEN DE GUADALUPE

Cuando falleció Juan, el marido de Luisa, hace más de veinte años,  tenían pendiente viajar a México y visitar la Basílica de la Virgen de Guadalupe, Pepe, su nieto,  era solo un niño pero en su memoria quedo grabada la queja de su abuela “ya no podremos ir a México a visitar a la Virgen” y le dijo “yo te llevaré a ver a la Virgen de Guadalupe”.

El día 17 de noviembre partían ambos desde Alicante, a Madrid y de allí a México, a la expedición se sumó posteriormente la hija de Luisa, han visitado al menos en 3 ocasiones a la Virgen de Guadalupe en su Basílica, pero además han realizado numerosas visitas turísticas que Pepe había ido contratando con mucho amor, Luisa es amante de las rancheras, y no le han faltado Mariachis en el recorrido, en los restaurante donde iban siempre han tenido un detalle con ella dándole la bienvenida con bengalas, con vajilla especial con rótulos como “Bienvenida a México”…

El pasado día 20  Luisa cumplía 80 años y su nieto Pepe cumplió su promesa, celebrándole su cumpleaños en México   y visitando con ella la Basílica de la Guadalupana. Desde el verano ha ido preparando este maravilloso viaje en el que a Luisa la han tratado como a una reina, todo han sido atenciones para ella, durante una semana su nieto la ha hecho sentir que es una gran abuela.

 El día 26 cuando regresó se encontraba muy cansada  por el vuelo tan largo  y el posterior viaje en coche hasta casa, pero la felicidad irradiaba por todo los poros de su piel, y es que esta  Luisa es una abuela que ha suplido la falta del abuelo, abuela cómplice, educadora, catequista, acogedora, curiosamente sus nietos no la llaman abuela, la llaman Luisa.

EL PINTOR ANTONIO BERENGUER FUENTES EXPONE UNA COLECCIÓN DE PINTURAS DE MAYORES

La pasada semana, después de la reunión del grupo y de la Eucaristía nos fuimos  a una cafetería a tomar un café calentito,  cuando entramos al Tizzio, que así se llama el local nos encontramos una encantadora sorpresa, estaban preparando la última colección del pintor colivenc Antonio Berenguer Fuentes para  que pueda ser disfrutada por el público.

Se trata de una colección monográfica  de 17 cuadros  de personas mayores, el artista estaba presente y charlamos un rato con él.

Antonio  cual es el motivo de que te hayas decidido a plasmar la vejez en tu obra?

La vejez es una etapa más de la vida, yo mismo estoy en ella aunque físicamente este bien, como pintor he decidido que ¡Ya está bien de pintar rostros de jóvenes! La expresión de la belleza en las arrugas de un rostro muestra la riqueza de las emociones vividas a lo largo de la vida

Nos ha llamado mucho la alegría, frescura y armonía que desprende tu obra

La vejez no tiene por qué ser lúgubre ni aburrida. ¿Quién nos impide disfrutar del color en nuestro atuendo, salir con nuestros amigos, o estar felices por haber llegado hasta aquí, aprovechando todo lo bueno que la vida pone a nuestro alcance? Los mayores, pictóricamente hablando, y en la vida también, tenemos que poner equilibrio y armonía en este mundo que nos toca vivir, y también, por qué no, una chispa de locura.

Le dejamos que termine de instalar sus obras y nos vamos a tomar nuestro café, las pinturas nos han alegrado la tarde, esas  pinturas irradian felicidad, los vivos colores animan a vivir esta etapa de la vida.

EL VÍDEO DEL PAPA

En el Video del Papa de diciembre, Francisco pide a la Iglesia y a las instituciones civiles «abrazar la inclusión» de las personas con discapacidad

«Hacen falta programas, iniciativas que favorezcan la inclusión», con estas palabras se expresa  Francisco en la edición del mes de diciembre de El Video del Papa, en el cual llama a rezar por las personas con discapacidad. A través de la Red Mundial de Oración del Papa, el Santo Padre pide «para que las personas con discapacidad estén en el centro de la atención de la sociedad, y que las instituciones promuevan programas de inclusión que potencien su participación activa».

Esta intención de oración coincide con el mes en el que la ONU estableció el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre) con el objetivo de promover sus derechos y bienestar. El Papa Francisco insiste en el concepto de «capacidades diferentes» para subrayar la gran contribución que puede aportar a la sociedad, la plena inclusión y valorización de los más frágiles.

Así lo atestiguan las imágenes que acompañan sus palabras: historias diferentes, unidas por la capacidad de potenciar el talento de las personas con discapacidad. Desde los atletas paralímpicos que desafían con éxito sus propios límites en las diversas competiciones internacionales, hasta los amigos de la Comunidad de Sant’Egidio que pintan obras de arte o sirven en las mesas de una trattoria; desde el jesuita con discapacidad visual, teólogo en Australia, hasta la monja con síndrome de down comprometida en Lourdes, que participaron en la Asamblea General del Sínodo y que se cuentan en la campaña #IamChurch del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El Vídeo del Papa de este mes es un canto a la vida misma, así como una llamada a cambiar nuestra forma de pensar.

La sociedad y la Iglesia

En el mundo actual, denuncia Francisco, algunas personas con discapacidad «sufren rechazo, basado en la ignorancia o basado en los prejuicios, que los convierte en marginados». Por tanto, es hora de «cambiar un poco nuestra mentalidad para abrirnos a las aportaciones y abrirnos a los talentos de esas personas con capacidades diferentes, tanto en la sociedad como dentro de la vida eclesial». El Papa pide a las instituciones civiles que apoyen los proyectos de las personas discapacitadas «con el acceso a la educación, al empleo y a los espacios donde se expresa la creatividad» y con «iniciativas que favorezcan la inclusión». A la Iglesia, no limitarse a «eliminar las barreras físicas, sino también asumir que hemos de dejar de hablar de ‘ellos’ y pasar a hablar de ‘nosotros’». A todos, pues, reitera que «hacen falta corazones grandes que quieran acompañar».

La inclusión, la roca sobre la que debemos construir

El Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, refuerza la invitación de Francisco: «El foco de la intención de oración del Papa de este mes es promover la participación activa de las personas con discapacidad, construyendo programas e iniciativas para que nadie quede excluido, para que sean apoyados, acogidos, integrados y reconocidos por la sociedad. Es lo que hacía Jesús, acogía a todos y con él nadie se sentía excluido. Lo sabemos, pero tenemos dificultad a vivirlo, por eso necesitamos rezar, pues pide un cambio de mentalidad, de mirada, empezando por la nuestra. Es así, nos dice el Papa, que podremos ‘abrirnos a las aportaciones y a los talentos de esas personas con capacidades diferentes, tanto en la sociedad como dentro de la vida eclesial’».

Pincha en el enlace para ver el vídeo

https://youtu.be/ar0rkqiENNs?si=ghrUyMt3s__y_JRn

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN AMBROSIO

San Ambrosio se celebra el día 7 de diciembre,  Ambrosio significa «Inmortal».

Este santo es uno de los más famosos doctores que la Iglesia de occidente tuvo en la antigüedad (junto con San Agustín, San Jerónimo y San León).

Nació en Tréveris (sur de Alemania) en el año 340. Su padre que era romano y gobernador del sur de Francia, murió cuando Ambrosio era todavía muy niño, y la madre volvió a Roma y se dedicó a darle al hijo la más exquisita educación moral, intelectual, artística y religiosa. El joven aprendió griego, llegó a ser un buen poeta, se especializó en hablar muy bien en público y se dedicó a la abogacía.

Las defensas que hacía de los inocentes ante las autoridades romanas eran tan brillantes, que el alcalde de Roma lo nombró su secretario y ayudante principal. Y cuando apenas tenía 30 años fue nombrado gobernador de todo el norte de Italia, con residencia en Milán. Cuando su formador en Roma lo despidió para que fuera a posesionarse de su alto cargo dijo: «Trate de gobernar más como un obispo que como un gobernador». Y así lo hizo.

En la gran ciudad de Milán, Ambrosio se ganó muy pronto la simpatía del pueblo. Más que un gobernante era un padre para todos, y no negaba un favor cuando en sus manos estaba el poder hacerlo. Y sucedió que murió el Arzobispo de Milán, y cuando se trató de nombrarle sucesor, el pueblo se dividió en dos bandos, unos por un candidato y otros por el otro. Ambrosio temeroso de que pudiera resultar un tumulto y producirse violencia se fue a la catedral donde estaban reunidos y empezó a recomendarles que procedieran con calma y en paz. Y de pronto una voz entre el pueblo gritó: «Ambrosio obispo, Ambrosio obispo». Inmediatamente todo aquel gentío empezó a gritar lo mismo: «Ambrosio obispo». Los demás obispos que estaban allí reunidos y también los sacerdotes lo aclamaron como nuevo obispo de la ciudad. Él se negaba a aceptar (pues no era ni siquiera sacerdote), pero se hicieron memoriales y el emperador mandó un decreto diciendo que Ambrosio debía aceptar ese cargo.

Desde entonces no piensa sino en instruirse lo más posible para llegar a ser un excelente obispo. Se dedica por horas y días a estudiar la S. Biblia, hasta llegar a comprenderla maravillosamente. Lee los escritos de los más sabios escritores religiosos, especialmente San Basilio y San Gregorio Nacianceno, y una vez ordenado sacerdote y consagrado obispo, empieza su gran tarea: instruir al pueblo en su religión.

Sus sermones comienzan a volverse muy populares. Entre sus oyentes hay uno que no le pierde palabra: es San Agustín (que todavía no se ha convertido). Éste se queda profundamente impresionado por la personalidad venerable y tan amable que tiene el obispo Ambrosio. Y al fin se hace bautizar por él y empieza una vida santa.

Nuestro santo era prácticamente el único que se atrevía a oponerse a los altos gobernantes cuando estos cometían injusticias. Escribía al emperador y a las altas autoridades corrigiéndoles sus errores. El emperador Valentino le decía en una carta: «Nos agrada la valentía con que sabe decirnos las cosas. No deje de corregirnos, sus palabras nos hacen mucho bien». Cuando la emperatriz quiso quitarles un templo a los católicos para dárselo a los herejes, Ambrosio se encerró con todo el pueblo en la iglesia, y no dejó entrar allí a los invasores oficiales.

El emperador de ese tiempo era Teodosio, un creyente católico, gran guerrero, pero que se dejaba llevar por sus arrebatos de cólera. Un día los habitantes de la ciudad de Tesalónica mataron a un empleado del emperador, y éste envió a su ejército y mató a siete mil personas. Esta noticia conmovió a todos. San Ambrosio se apresuró a escribirle una fuerte carta al mandatario diciéndole: «Eres humano y te has dejado vencer por la tentación. Ahora tienes que hacer penitencia por este gran pecado». El emperador le escribió diciéndole: «Dios perdonó a David; luego a mí también me perdonará». Y nuestro santo le contestó: «Ya que has imitado a David en cometer un gran pecado, imítalo ahora haciendo una gran penitencia, como la que hizo él».

Teodosio aceptó. Pidió perdón. Hizo grandes penitencias, y en el día de Navidad del año 390, San Ambrosio lo recibió en la puerta de la Catedral de Milán, como pecador arrepentido. Después ese gran general murió en brazos de nuestro santo, el cual en su oración fúnebre exclamó: «siendo la primera autoridad civil y militar, aceptó hacer penitencia como cualquier otro pecador, y lloró su falta toda la vida. No se avergonzó de pedir perdón a Dios y a la Santa Iglesia, y seguramente que ha conseguido el perdón».

San Ambrosio componía hermosos cantos y los enseñaba al pueblo. Cuando tuvo que estarse encerrado con todos sus fieles durante toda una semana en un templo para no dejar que se lo regalaran a los herejes, aprovechó esas largas horas para enseñarles muchas canciones religiosas compuestas por él mismo. Después los herejes lo acusaban de que les quitaba toda la clientela de sus iglesias, porque con sus bellos cantos se los llevaba a todos para la catedral de Milán. Sabía ejercitar su arte para conseguirle más amigos a Dios.

Este gran sabio compuso muy bellos libros explicando la S. Biblia, y aconsejando métodos prácticos para progresar en la santidad. Especialmente famoso se hizo un tratado que compuso acerca de la virginidad y de la pureza. Las mamás tenían miedo de que sus hijas charlaran con este gran santo porque las convencía de que era mejor conservarse vírgenes y dedicarse a la vida religiosa (Él exclamaba: «en toda mi vida nunca he visto que un hombre haya tenido que quedarse soltero porque no encontró una mujer con la cual casarse»). Pero además de su sabiduría para escribir, tenía el don de poner las paces entre los enemistados. Así que muchísimas veces lo llamaron del alto gobierno para que les sirviera como embajador para obtener la paz con los que deseaban la guerra, y conseguía muy provechosos armisticios o tratados de paz.

El viernes santo del año 397, a la edad de 57 años, murió plácidamente exclamando: «He tratado de vivir de tal manera que no tenga que sentir miedo al presentarme ante el Divino Juez» (San Agustín decía que le parecía admirable esta exclamación).

Tiene una preciosa oración:

San Ambrosio: que así como tu palacio de Arzobispo estaba siempre abierto para que entraran todos los necesitados de ayudas materiales o espirituales, que así también cada uno de nosotros estemos siempre disponibles para hacer todo el mayor bien posible a los demás.

ENCUENTRO FORMATIVO DE ANIMADORES EN MADRID

¡Qué bueno todos los hermanos reunidos! En estos días pasados hemos tenido la alegría de reencontrarnos en la casa de las Esclavas de Cristo Rey para quitarnos las telarañas y ponernos al día con un programa muy variado y divertido que ha ido desde actualizarnos en el transcurrir del Sínodo de la Sinodalidad, hasta el Apostolado Seglar: el Primer Anuncio, pasando por el arte de Escuchar y como debe ser un buen animador de grupo.

Eva, presidenta de Acción Católica  y participante en el Sínodo  de los Obispos en Roma este pasado mes de octubre, nos ha contado su experiencia durante aquellos días, donde todos se han remangado para discernir hacia donde quiere el Espíritu que caminemos, nos ha transmitido la  forma de trabajo que han desarrollado y nos ha animado a leer  el informe de síntesis que os compartíamos en por el boletín número 90 y que está en la página web del movimiento. El documento está en pdf  y pinchando en siguiente enlace podréis acceder

 https://vidaascendente.es/wp-content/uploads/2020/08/2023.10.28-ESP-Synthesis-Report_IMP.pdf

Tras el Ángelus y la foto de familia comenzamos a trabajar en la Escucha, desde el texto del Evangelio de San Lucas del sordo mudo de nacimiento, Padre Nacho nos introdujo en la diferencia entre oir y escuchar, después por grupos  nos pusimos en modo Lectio Divina para desgranar La Palabra y profundizar en ella, para terminar escribimos una oración en cada grupo,  relativa al texto.

Por la, tocaba profundizar en lo que es un Animador de Grupo, Mercedes Montoya y Marisol Tormo nos condujeron por este tema tan árido en una tarde muy participativa y divertida, en la puesta en común de los 3 grupos de trabajo, concluimos que éramos unos estupendos animadores los que estábamos allí, bueno se nos subió un poquito el ego, siempre hay que estar reciclándose y dejarse conducir por el Espíritu que es el que hace bien las cosas.

Terminábamos  la formación el jueves  con la segunda parte de la Escucha, Padre Nacho nos introducía en lo que debe ser la Escucha y como debe realizarse para que sea efectiva, y cumpla su misión de que el otro, el que habla sienta que es escuchado, con efectividad y sobre todo con mucho amor. Esta ponencia nos ha resultado de mucha utilidad porque oímos pero estamos pensando cómo  responder en vez de poner todo nuestro ser en la escucha, nos precipitamos y dejamos al otro peor casi que antes de contarnos  lo que le sucede. El trabajo en grupos fue de gran utilidad porque se puso de manifiesto lo que Padre Nacho no dijo que no era escuchar, cada cual nos empeñábamos en revelar nuestro rollo sin escuchar que se nos preguntaba en realidad, al final el Espíritu obró y nos centramos en escuchar lo que nos pedían en el trabajo en grupo.

Finalizamos con una ponencia de Jaime Tamarit  sobre el Apostolado Seglar y el primer anuncio, y esto ya fue el ponernos las pilas a tope, sobre nuestra misión en el mundo, hay que llevar la Buena noticia del Evangelio por donde vayamos.

Hemos visto caras nuevas, bastantes, lo que es una satisfacción porque el movimiento se renueva, también hemos echado en falta a algunas diócesis que no vienen a estos encuentros tan importantes y necesarios para el reciclaje, éramos 39, en total, y a mi e me viene a la mente esta pregunta ¿Por qué no vienen cuando la Comisión se deja la piel en preparar estos encuentros? ¿Es cuestión de Tesorería? ¿Falta sentido de pertenencia al Movimiento?, ¿Estamos muy cómodos en casita y no nos apetece salir?.  En mi humilde opinión nos lo deberíamos plantear todos, estamos prestos a recibir, pero para que haya comunicación ha de haber dos partes, si fuéramos conscientes de lo que se pierde por no acudir a estos encuentros estaríamos anhelantes y esperándolos ansiosos, no se trata de que vengan ponentes y nos cuentes sus experiencias, que también, la convivencia entre hermanos enriquece y aporta, cada diócesis tiene su idiosincrasia y cuando no vamos a los encuentros estamos privando al resto de animadores de nuestra experiencia y nuestro buen saber hacer. NO SEAMOS COMODONES Y RESPETEMOS EL TRABAJO DE LAS PERSONAS QUE NOS PREPARAN ESTOS ENCUENTROS, ES UNA FORMA DE AMAR.

LOS PERSONAJES DEL ADVIENTO

En la liturgia de Adviento, la Iglesia deposita su mirada principalmente sobre cuatro grandes figuras bíblicas (Isaías, Juan Bautista, María y José), que le ayudan a vivir este tiempo con autenticidad.

Isaías

El primer personaje es el que muchos autores antiguos llaman el evangelista del Antiguo Testamento. Se lee durante el Adviento según una costumbre presente en todas las tradiciones litúrgicas, ya que él expresa con gran belleza la esperanza que ha confortado al pueblo elegido en los momentos difíciles de su historia. Esperanza que brota de la fe, tal como recuerda Benedicto XVI: «El profeta encuentra su alegría y su fuerza en la Palabra del Señor y, mientras los hombres buscan a menudo la felicidad por caminos que resultan equivocados, él anuncia la verdadera esperanza, la que no falla porque tiene su fundamento en la fidelidad de Dios» (Ángelus, 12-12-2010).

Es el profeta más citado por los escritores del Nuevo Testamento, ya que habla tanto de la gloria del Mesías como de los sufrimientos del siervo de YHWH, que traerán la salvación al pueblo. En Adviento, de él se toman la mayoría de las primeras lecturas de la misa (tanto ferial como dominical) y del Oficio de Lectura. Estos textos son un anuncio de esperanza para los hombres de todos los tiempos, independientemente de las circunstancias concretas que les toque vivir. Todos ansiamos un tiempo en el que las víctimas del egoísmo encuentren justicia, en que las armas se transformen en instrumentos de trabajo y los pueblos vivan unidos.

Al mismo tiempo, Isaías invita a no permanecer con los brazos cruzados, a preparar activamente el camino del Señor, a hacer posible su venida al mundo: «Preparad el camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale» (Is 40,3-4). Estas palabras serán el corazón del anuncio de san Juan Bautista. La Iglesia las repite en las oraciones de Adviento. El Señor viene, pero quiere que le preparemos el camino abajando los montes del orgullo y rellenando los valles de la indiferencia, enderezando los comportamientos que se han desviado, igualando los derechos de todos. La salvación será un don de Dios en Cristo, pero Él quiere que nos dispongamos convenientemente y, de alguna manera, la adelantemos con nuestras buenas obras.

Juan Bautista

Es el segundo personaje de Adviento, cuya historia se lee los domingos segundos (en sus tres ciclos) y tercero (ciclos a y b) y los días feriales (desde el sábado de la segunda semana hasta el viernes de la tercera). Las lecturas patrísticas del segundo y tercer domingo, tomadas de Eusebio de Cesarea y de san Agustín, reflexionan sobre su mensaje. Su ayuno, su ascetismo y su oración en la soledad del desierto son un estímulo para los que quieren acoger al «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Bien encarna, por lo tanto, el espíritu de Adviento.

Juan es el punto de unión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, entre las promesas y su cumplimiento. Es el último de los profetas de Israel (Anuncia, como ellos, la llegada del Mesías, invitando a la conversión) y el primero de los evangelistas (Da testimonio de que el Mesías ya ha venido, señalándolo entre los hombres). Después de varios años de retiro y soledad, comenzó su tarea de predicación. Muchos lo escucharon y se acercaron al río para participar en el rito penitencial que él proponía. Insistía en que la urgencia de la conversión estaba motivada por la llegada inminente del reino de Dios, tantas veces anunciado por los profetas. Supo reconocer al Mesías y dar testimonio de Él.

Quizás su testimonio más significativo sea el que da poco antes de morir, cuando manda mensajeros a preguntar a Jesús: «¿Eres tú el que tenía que venir o esperamos a otro?» (Lc 7,19). La franqueza de la pregunta es la garantía de su seriedad. Juan se encuentra al final de su existencia, caracterizada por las privaciones. Vivir de saltamontes y miel silvestre en el desierto no tiene nada que ver con las excursiones turísticas a los lugares santos o con las idealizaciones de las personas devotas. Él lo ha hecho sostenido por el convencimiento de una misión divina. Ahora todo parece hundirse, ya que Jesús no respondía a las expectativas de Juan.

La respuesta de Cristo sirve para confirmarle en la fe y para ponerle un nuevo reto: «Contad a Juan Bautista lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres se les anuncia el Evangelio, y ¡dichosos los que no se escandalicen de mí!» (Lc 7,22-23). Efectivamente, se han cumplido las palabras de Isaías, que indicaban las señales de los días últimos. Si el bien vence sobre el mal y la buena noticia se anuncia a los anawin, al resto humilde de Israel que confiaba en las promesas de Dios y esperaba su realización, es porque han llegado los días de la salvación.

Cuando los embajadores de Juan se retiran, Jesús dice que éste no era «una caña batida por el viento», es decir: un hombre sin raíces ni convicciones, sino un profeta, «e incluso más que un profeta». Juan conocía las obras de Jesús, pero en cierto momento duda de que Él se ajustara a la figura de Mesías que sus contemporáneos esperaban, por lo que corre el riesgo de «escandalizarse». Efectivamente, con Jesús irrumpe en el mundo la novedad de Dios, que cumple las promesas del Antiguo Testamento superándolas, que va más allá de nuestras expectativas, que rompe nuestros esquemas, que nos obliga a hacernos pequeños para ver, más allá de las apariencias, los signos que muestran que Jesús es el que vino, el que vendrá, el que está viniendo.

 Jesús invita a creer no solo cuando Dios se adapta a nuestras ideas sino, especialmente, cuando las rompe. Precisamente Juan Bautista, que dará el testimonio supremo al derramar su sangre, se convierte en figura de Jesús, que nos salva por medio del anonadamiento y del don total de sí. El Adviento de Dios sigue aconteciendo en la humildad. Él viene a los corazones de aquellos que no se dejan escandalizar por el hecho de que Dios no se presente como ellos deseaban. Viene a los corazones de los que están abiertos a la perenne novedad de Dios, que nunca se encierra en los pensamientos y deseos de los hombres, por muy nobles que sean.

María

El Vaticano II recuerda que en María confluyen las esperanzas mesiánicas del Antiguo Testamento: «Con ella, excelsa Hija de Sión, tras larga espera de la promesa, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva Economía, cuando el Hijo de Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne» (LG 55). María es modelo excelso de las actitudes propias del Adviento: la confianza en la Palabra de Dios, que cumple sus promesas, y la disponibilidad para acoger al Señor que viene. Por eso, Benedicto XVI la llama «Mujer del Adviento» (Ángelus 28-11-2010) y la propone como modelo para este tiempo litúrgico. Pablo VI, en su encíclica sobre el culto mariano, indica la profunda relación existente entre el Adviento y María: «La liturgia de Adviento, uniendo la espera mesiánica y la espera del glorioso retorno de Cristo al admirable recuerdo de la Madre, presenta un feliz equilibrio cultual que puede ser tomado como norma para impedir toda tendencia a separar el culto a la Virgen de su necesario punto de referencia: Cristo. Resulta así que este periodo, como han observado los especialistas en liturgia, debe ser considerado como un tiempo particularmente apto para el culto de la Madre del Señor» (Marialis Cultus, 3-4).

De hecho, en las misas de Adviento, María está presente en los textos bíblicos y en las oraciones, subrayando el paralelismo Adán-Cristo y Eva-María, muy común en los Santos Padres. Los textos de la liturgia de las horas también la citan e invocan desde el principio. Ya al final del Adviento, la figura de María se une de una manera indisoluble con el cumplimiento de las promesas y la llegada del tiempo esperado. En el Oficio de Lectura se proponen dos importantes textos de san Ireneo (sobre Eva como anticipo de María) y del beato Isaac de Stella (sobre María como tipo de la Iglesia).

Las actitudes de María se convierten en el modelo que los cristianos deben seguir para vivir el Adviento: su fe, su silencio, su oración, su alabanza agradecida al Padre, su disponibilidad a la voluntad de Dios y al servicio. Las fiestas de la Inmaculada, de Nuestra Señora de Guadalupe y de Nuestra Señora de la Esperanza, celebradas en el corazón de este tiempo litúrgico, subrayan aún más la relación de María con el Adviento, tal como recuerda la Congregación para el Culto Divino: «La Concepción purísima y sin mancha de María, en cuanto preparación fontal al nacimiento de Jesús, se armoniza bien con algunos temas principales del Adviento: nos remite a la larga espera mesiánica y recuerda profecías y símbolos del Antiguo Testamento, empleados también en la liturgia del Adviento […] La fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe (12 de diciembre) acrecienta en buena medida la disposición para recibir al Salvador» (Directorio, 102).

José

Terminemos esta reflexión recordando a san José, especialmente presente en los evangelios de los días anteriores a la fiesta de Navidad. Ciertamente, José y María vivieron de una manera única el tiempo de la espera y del nacimiento de Jesús. Como subraya Benedicto XVI, dos aspectos hacen de san José uno de los personajes importantes del Adviento y de toda la historia de la salvación: su descendencia davídica (que él transmite a Jesús) y su condición de justo.

Respecto al primer punto, recuerda que José pertenece a la estirpe de David (cf. Mt 1,20). En cuanto que Jesús es legalmente el «hijo de José» (Lc 4,22), puede reclamar para sí el título mesiánico de «hijo de David» (cf. Mt 22,41-46), dando cumplimiento en su persona a las promesas hechas a su antepasado: «Mantendré el linaje salido de ti y consolidaré tu reino» (2Sm 7,12ss). El Pontífice afirma que, «a través de él, el Niño resultaba legalmente insertado en la descendencia davídica y así daba cumplimiento a las Escrituras, en las que el Mesías había sido profetizado como “hijo de David”» (Ángelus, 18-12-2005). José es el anillo que une a Jesús con la historia de Israel, desde Abrahán en adelante, según la genealogía de Mateo (1,1-16), y con las esperanzas de toda la humanidad, desde Adán, según la genealogía de Lucas (3,23-38).

Respecto al segundo punto, cuando la Escritura llama «justo» a José quiere decir, ante todo, que es un hombre de fe, que ha acogido en su vida la Palabra de Dios y su proyecto sobre él. Como Abrahán, ha renunciado a sus seguridades y se ha puesto en camino sin saber adónde iba, fiándose de Dios. En este sentido, el Papa recuerda que José es «modelo del hombre “justo” (Mt 1,19) que, en perfecta sintonía con su esposa, acoge al Hijo de Dios hecho hombre y vela por su crecimiento humano» (Ángelus, 18-12-2005). De esta manera, vive las verdaderas actitudes del Adviento: la fe inquebrantable en la bondad de Dios, la acogida solícita de su Palabra y la obediencia incondicional a su voluntad. Por eso, añade el Papa, «en él se anuncia el hombre nuevo que mira con fe y fortaleza al futuro, no sigue su propio proyecto, sino que se confía a la infinita misericordia de Aquel que cumple las profecías y abre el tiempo de la salvación» (Idem).

Hablando de la relación entre san José y el Adviento, Benedicto XVI reflexiona sobre el silencio del santo Patriarca, manifestación de su actitud contemplativa, del asombro ante el misterio de Dios. Siguiendo su ejemplo, nos invita a vivir este tiempo en actitud de recogimiento interior, para meditar la Palabra de Dios y acogerle cuando viene a nuestra vida: «El silencio de san José no manifiesta un vacío interior, sino la plenitud de fe que lleva en su corazón y que guía todos sus pensamientos y todos sus actos. Un silencio gracias al cual san José, al unísono con María, guarda la palabra de Dios, conocida a través de las sagradas Escrituras, confrontándola continuamente con los acontecimientos de la vida de Jesús; un silencio entretejido de oración constante, oración de bendición del Señor, de adoración de su santísima voluntad y de confianza sin reservas en su providencia» (Ángelus, 18-12-2005).

Eduardo Sanz de Miguel, O.C.D.

SÁNCHEZ AUMENTA LA MEDIA DE EDAD DE SU GOBIERNO, PERO LOS MAYORES SIGUEN INFRARREPRESENTADOS

Las nuevas caras del Gobierno de Pedro Sanchez arrojan un sabor agridulce respecto al talento sénior. Aunque la media de edad de los ministros ha subido ligeramente frente a la anterior legislatura, los mayores de 65 años siguen estando infrarrepresentados en el nuevo Ejecutivo.

Solo Luis Planas y Margarita Robles, sostendrán el baluarte de ministros mayores de 65 años, en lo que el presidente ha calificado de nuevo gabinete que «mezcla de madurez y juventud».

Esto supone apenas un 9% del total de los 22 ministros dados a conocer este lunes, en representación de los casi 10 millones de personas mayores (más del 20% del electorado). En esta ocasión, tampoco se ha apostado por un un Ministerio de Mayores, tal como reivindicaban varias asociaciones de mayores y el propio Carlos San Juan, impulsor del movimiento ‘Soy Mayor, no idiota’ ante la revolución demográfica en ciernes y sí por un ministerio de Infancia y Juventud.

Respecto a la edad media del nuevo Consejo de Ministros, ésta se sitúa en 52,7 años, ligeramente superior a la anterior, que se encontraba en los 51,5 años. Sin embargo, hay que recordar que en 2018, la edad media de los ministros elegidos por Sánchez tras la moción de censura contra Rajoy fue de 58 años y que tras la remodelación del verano de 2021, cayó a 50 años, una de las más bajas de los últimos años.

Aún así, estas cifras están lejos del Gobierno que nombró Felipe González al llegar al poder en 1982, que tenía una media de edad de 42,3 años, el más joven de la democracia. Con todo, se podría decir que Sánchez ha ido rejuveneciendo a su Ejecutivo en los últimos años rodeándose de personas de su propia Generación X (aquellos nacidos entre 1969-1980) y que ahora tienen entre 43 y 54 años. Así, la mayoría de los nuevos ministros (54%) son menores de 55 años.

Solo dos ministros mayores de 65 años

El nuevo equipo continuista de la Moncloa, en el que Sánchez se ha rodeado de su núcleo duro, solo contará con dos mayores de 65 años en su nuevo Gabinete, uno menos que en el Ejecutivo anterior con la salida del ministro de cultura (72 años) Joan Subirats. De esta manera Sánchez volverá a contar por el lado de la «madurez» con el diputado del PSOE por Córdoba, Luis Planas (71 años), que seguirá como ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. El que fuera consejero de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía y exembajador en Marruecos tendrá como retos al frente de Agricultura impulsar la nueva Ley de Agricultura Familiar, así como hacer frente a la crisis inflacionista de los alimentos.

La actual ministra de Defensa, Margarita Robles (67 años), también repetirá como titular del departamento en el próximo Gobierno de Pedro Sánchez, después de años encabezando los ránking de ministros mejor valorados y siendo la que más roces ha protagonizado con Podemos. Robles, ex secretaria de Estado del Interior con Felipe González y que nunca se ha afiliado al PSOE es jueza de profesión. El mayor reto al que se ha enfrentado durante los cuatro años que lleva en Defensa ha sido la respuesta a la guerra de Ucrania, las crisis del ‘Pegasus’ y del CNI. La también andaluza María Jesús Montero continuará como titular de Hacienda, que ascenderá al puesto de vicepresidenta cuarta del Ejecutivo. En el otro lado, los dos ministros más jóvenes serán Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun, con 40 y 41, respectivamente.

Los mayores piden que se les tenga en cuenta

Los mayores piden tener voz y voto y contar con representación política. Así, las principales asociaciones de mayores consultadas defienden la participación política como uno de los ejes de la lucha contra el edadismo. Desde la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (@CEOMA_ong) piden al Gobierno que tenga en cuenta a los mayores, se luche contra la discriminación por edad y se asuman los retos pendientes. «Que haya dos ministros mayores, aunque no es mucho, algo es de cara a nuestra representación. Para estos puestos, que no son para recién llegados, se necesita un mínimo de experiencia y sabiduría y no como ha ocurrido en otras ocasiones, que se ha caído en la ‘efebocracia’ y en cuanto no eres joven, se te retira», señala su presidente de Honor Eduardo Rodríguez Rovira, quien celebra la reelección como ministros de Planas y Robles.

Por su parte, el médico jubilado Carlos San Juan ha recordado que los mayores son «casi 10 millones de mayores y no tenemos ninguna representación, cuando cada vez hay más países con un ministerio que se ocupa en exclusiva de nosotros”. San Juan resalta además que se siente molesto con el hecho de que Pedro Sánchez “presumió» en su día de haber formado el «gobierno más joven de la democracia española”, despreciando la experiencia de los más veteranos.

Elma Saiz, la nueva ministra que gestionará las pensiones

Repecto a las carteras clave para los mayores, el nombramiento de Elma Saiz (48 años), hará que la exconcejala del partido socialista en el ayuntamiento de Navarra sustituya a José Luis Escrivá (62 años) en uno de los asuntos que más preocupa a los mayores: las pensiones. Desde CEOMA reclaman a la nueva ministra que las pensiones se revaloricen de acuerdo con la inflación – compromiso confirmado por Sánchez y que estima que las contributivas subirán un 4%– y que se elimine la jubilación obligatoria, «al considerar que no debe establecerse un límite de edad para el trabajo en un régimen de libertades individuales y de derechos fundamentales». En este sentido, la entidad ha insistido en la necesidad de fomentar el trabajo más allá de los 50 años y que se establezcan acuerdos de colaboración para no discriminar a las personas por motivos de edad.

Y es que entre los retos que enfrenta Saiz, está la segunda pata de la reforma de las pensiones, con asuntos pendientes como la reforma de la jubilación parcial o la puesta en marcha del macrofondo de pensiones de promoción pública diseñado por el Ministerio de Escrivá en la anterior legislatura. También la reforma del sistema de cotización de los autónomos en función de sus rendimientos netos y la reforma de la Ley de Planes de Pensiones de Empleo, con la que se estableció un marco normativo actualizado para impulsar el ahorro vinculado al ámbito laboral entre todos los trabajadores. Entre las reivindicaciones de los pensionistas también se encuentra que se haga pública la Auditoría de Cuentas de la Seguridad Social, para desterrar las dudas sobre la sostenibilidad del sistema.

El futuro de las residencias y el Imserso, en manos de Pablo Bustinduy

El nuevo ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, el exdirigente de Podemos afín a Errejón que rescata Díaz para reemplazar a Belarra en Derechos Sociales, Pablo Bustinduy (40 años) será uno de los focos de las demandas de los mayores. De hecho desde CEOMA, le piden al nuevo ministro, la ampliación y la dotación presupuestaria suficiente para la aplicación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, así como la supresión de las listas de espera, para recibir las ayudas, que afecta a unas 200.000 personas que están en el limbo de la dependencia.

Otro reto del ministerio de Bustinduy son los viajes del Imserso y hacer frente a las críticas que aseguran que su oferta debe modernizarse y adecuarse a las necesidades de los nuevos sénior. Las asociaciones de mayores reclaman al Imserso que es básico que se cuente con ellas para conocer de primera mano las necesidades reales de los mayores, como por ejemplo, eliminar barreras arquitectónicas o mejorar los menús y denuncian que para rediseñar esta temporada apenas se ha contado con ellos. Pero hay que recordar que el instituto de Mayores se ocupa además de las pensiones no contributivas, gestionando un presupuesto total este años que ha superado los 6.700 millones de euros.

Las listas de espera en Sanidad, el gran reto de Mónica García

La nueva ministra de Sanidad, hasta ahora diputada de la Asamblea de Madrid por Sumar, Mónica García (49 años), se ha comprometido a «recuperar la grandeza de la Sanidad Pública» que se encuentra «en sus horas más bajas con largas listas de espera, profesionales desbordados y una Atención Primaria que está seriamente debilitada». «Voy a poner el alma, el corazón y el cerebro para defender nuestra Sanidad Pública desde el Ministerio con el mismo ahínco con el que lo hice desde las mareas blancas», ha declarado en un vídeo comunicado a través de su cuenta de Twitter.

La médica de la Marea Blanca que llega al Ministerio de Sanidad tras ser líder de la oposición en la Comunidad de Madrid comienza la nueva legislatura con una serie de retos y leyes pendientes, como acabar con las listas de espera – una de las principales peticiones de los mayores–, llevar a cabo un gran pacto de Estado de Salud Mental, aprobar el nuevo plan contra el tabaco, la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública o culminar la Ley de Equidad y Universalidad. Los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad a 31 de diciembre de 2022, señalaban un máximo histórico de pacientes en lista de espera para una intervención quirúrgica no urgente en el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS), con 793.521. El tiempo medio para una intervención fue 122 días, frente a los 113 de junio de 2022.

Los mayores, también infrarrepresentados en el Congreso

El colectivo de los mayores también esta infrarrepresentado en el Congreso de los Diputados de esta XV Legislatura. Actualmente, solo 19 parlamentarios, sobre un total de 350, superan los 65 años. Es decir, que apenas supone el 5% de los diputados. Aunque el número de diputados de más de 65 años ha aumentado respecto a la anterior legislatura, en la que había 15, es ligeramente inferior a los 23 del curso político que transcurrió entre 2016 y 2019. Es más, esta legislatura no hay parlamentarios de más de 75 años.

Entre las más longevas destaca la socialista Cristina Narbona (PSOE), de 72 años, junto a los también socialistas Carmen Calvo (66 años) o los propios Luis Planas (71) o Margarita Robles (67), siendo el PSOE el que en este caso más apuesta más por la experiencia entre sus diputados electos, siendo el 7% del total. En el caso del Partido Popular, sólo el 3% de sus diputados tienen más de 65 años, con Ana Pastor (66 años), Manuel Cobo (67) o Carlos Aragonés (66) a la cabeza. Le siguen Vox, con tres representantes veteranos, y Sumar, PNV y EH Bildu, con uno cada uno.

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