Aprovechando este número especial, 200 del boletín digital, el grupo de la parroquia de San Lorenzo quiere saludar a toda la familia de Vida Ascendente. Aunque somos el grupo más nuevo de la Diócesis de Segovia —formado apenas en 2024—, ya nos sentimos parte de este camino compartido.
Este sentimiento de pertenencia nace de que, desde el primer momento, se nos acogió muy bien y se nos guio en nuestros inicios. Actualmente formamos el grupo unas 22 personas, acompañadas por dos animadoras y con el apoyo cercano de nuestro párroco, D. Francisco Jimeno Mardomingo. Juntos hemos ido aprendiendo y creciendo, fieles a los tres pilares del movimiento: la amistad que nace en el grupo, la espiritualidad que brota del Evangelio y el apostolado que surge de vivir y compartir la fe.
Con este espíritu, nuestro deseo es dar a las personas mayores un lugar visible dentro de la vida parroquial, integrándolas plenamente en las celebraciones y en el día a día de la comunidad. Tenemos una convicción muy clara: las personas mayores todavía tienen mucho que aportar y ofrecer a la Iglesia, a la familia y a la sociedad.
Y es que la experiencia y la sabiduría acumuladas son un gran tesoro. En la parroquia, su presencia es muy valiosa: son la imagen viva de la tradición que nos recuerda de dónde venimos. Aportan fe vivida, perseverancia, testimonio y mucha alegría. Enseñan el valor de la paciencia, la fidelidad y la confianza en Dios, incluso en las dificultades.
Somos conscientes de que con los años se van acumulando las características propias de la edad, pero eso no nos impide seguir caminando y creciendo en la fe. En nuestras reuniones hemos encontrado un espacio sencillo y cercano donde compartir la vida, escuchar la Palabra y sentirnos acompañados.
Si al principio fue la fe la que nos reunió, hoy celebramos que nos une una verdadera fraternidad. En este tiempo, hemos creado un clima de amistad sincera donde compartimos experiencias, alegrías y preocupaciones; un espacio donde cada uno aporta su vivencia y todos nos sentimos acogidos, escuchados y fortalecidos.
Es esta fortaleza la que nos hace recordar las palabras del Evangelio: «Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia» (Jn 10,10). Aunque los años pasen, siempre hay tiempo para crecer en amor, en fe y en esperanza, y para seguir aportando a la Iglesia y a la sociedad lo mejor de nosotros mismos.
Con sencillez y gratitud seguimos caminando juntos, deseando que Vida Ascendente siga creciendo. Este número 200 es una ocasión especial para agradecer al movimiento y a todos los que nos han precedido; su testimonio y entrega silenciosa han sido, y siguen siendo, un pilar fundamental. Que este boletín continúe muchos años siendo un lugar de encuentro, esperanza y comunión para todos los que formamos esta gran familia.
Grupo de Vida Ascendente
Parroquia de San Lorenzo (Segovia)
