SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

BUENO Y MALO

 

Bueno y malo…

todo junto y revuelto

porque es imposible separarlos

ya que constitutivamente todas las personas

tenemos bueno y malo,

en distintas cantidades y calidades,

y lo mismo sucede en la sociedad;

hay personas, colectivos, instituciones y partidos políticos

que quieren quitarse de en medio a las personas

que “no reúnen las condiciones que sólo ellos establecen”

para ser reconocidas y aceptadas socialmente.

En cambio, “Dios no hace diferencia

entre una persona y otra” (Hech 10,34).

– Tú haces acepción de personas?

Bueno y malo…

aunque el hecho real es que hay “mucho más bueno que malo”

en las personas, en la sociedad y en el mundo,

pero lamentablemente “lo malo”

llama más la atención del público que “lo bueno”,

ocupa más espacio en los informativos y las tertulias

de los medios de comunicación

y negativiza aún más la visión que tenemos

de las personas y del mundo,

sabiendo de antemano que “todos y todo”

dejamos mucho que desear.

– ¿Tú eres de los que se fijan más en lo malo que en lo bueno

de las personas y de la sociedad?

Bueno y malo…

según el criterio y los valores que se apliquen

a la hora de definir lo que es bueno y malo

porque lo que para unos es “bueno” para otros es “malo”,

aunque hay “líneas rojas” que nadie debería pasar

y menos a la hora de calificar a las personas

baremándolas como “buenas” si piensan y actúan como nosotros

y como “malas” si disienten.

A las pruebas me remito:

Para unos, el racismo, la xenofobia y la aporofobia

son “buenos”,

y tienen muchos seguidores;

en cambio, para otros, entre los que me encuentro, son “malos”

porque no respetan los derechos humanos y divinos.

– ¿Cuál es tu criterio a la hora de calificar a las personas?

Bueno y malo…

pero también hay “buenísimo” y “malísimo”,

cualidades que se dan no sólo en las personas

sino también en el acontecer de la vida cotidiana.

A las personas “buenísimas”, cuya lista es muy larga,

los canonizan la gente y la Iglesia

y a las “malísimas”, que haberlas haylas,

las condenan el pueblo y los juzgados.

– ¿Quiénes son para ti las personas “buenísimas” y “malísimas”?

Bueno y malo…

“buenos y malos”

en sana convivencia, como Jesús recomienda:

“Un labrador sembró buena semilla en su campo,

pero mientras dormía llegó un enemigo suyo,

que sembró mala hierba entre el trigo, y se marchó.

Cuando creció el trigo y se formó la espiga,

los obreros dijeron al dueño:

– ¿Quieres que vayamos a arrancar la hierba?

Pero él les dijo:

– No, porque al arrancar la mala hierba

podéis arrancar también el trigo,

es mejor dejarlos crecer juntos, hasta a la siega;

entonces mandaré a los segadores:

primero a recoger la mala hierba

y atarla en manojos para quemarla

y luego a que guarden el trigo en mi granero” (Mt 13,24).

– ¿Qué te parece esta respuesta de Jesús?

“No te enojes por causa de los malvados

ni sientas envidia de los malhechores,

pues pronto se secan, como el heno

y se marchitan como la hierba” (Sal 37,1).

Julián del Olmo

Domingo, 1 de febrero de 2026