SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA 135
Cansados y fracturados
Cansados y fracturados…
en una sociedad “polarizada en extremo”
por intereses políticos,
económicos,
ideológicos
y religiosos,
todo con el pretexto de no perder “nuestra identidad”,
ni la de nuestro país, ni nuestro credo, ni nuestros privilegios.
-¿Tú también estás “polarizado”? ¿Por qué razón?
Cansados y fracturados…
por la velocidad y la voracidad de una sociedad
en continuo movimiento humano y tecnológico
y “por la pérdida de un sentido más elevado
de la vida humana, del valor de la familia y de la sociedad
y por la brecha, cada vez más amplia,
entre el nivel de ingresos de la clase trabajadora y el de los ricos.
He leído que Elon Musk es el primer trillonario
(tres millones de millones) del mundo,
y si eso es lo único que tiene valor hoy
entonces tenemos un grave problema” (Papa León XIV).
-¿Tú estás “cansado y fracturado”? ¿A qué se debe?
Cansados y fracturados…
atrincherados cada uno en su “grupo”,
levantando “muros” de intolerancia y de odio
rematados por concertinas,
cuando deberíamos ser constructores de “puentes”,
siguiendo las “reglas” de edificación recogidas en los Evangelios
que, frente al “desencuentro” y la “división”,
proponen el “diálogo”, la “fraternidad” y la “comunión”.
-¿Tú levantas “muros” o construyes “puentes”?
Cansados y fracturados…
también espiritualmente,
porque la polarización ha “ideologizado el Evangelio”
para hacer que diga lo que a mí y a mi grupo nos interesa que diga.
“La ideología quiere utilizar el Evangelio
en lugar de que sea el mensaje auténtico del Evangelio
en lo que debemos centrarnos” (Papa León XIV).
-¿Qué buscas cuando “lees” el Evangelio?
Cansados y fracturados…
pero no derrotados
porque la “esperanza” nos mantiene firmes
y nos da certeza de que saldremos adelante
a pesar de “la que está cayendo”.
“Así, aunque llenos de problemas, tenemos salida;
estamos preocupados, pero no nos desesperamos;
nos persiguen, pero no estamos abandonados;
nos derriban, pero no nos destruyen” (2Cor 4,8).
“Debemos devolver la esperanza a nuestras vidas personales,
a nuestras familias, a nuestros países y a nuestro mundo
en la convicción de que un nuevo mundo es posible” (Papa León XIV).
-¿Cuál es el fundamento de tu esperanza?
“La ayuda a las personas buenas viene del Señor,
que es su refugio en tiempos difíciles.
El Señor les ayuda a escapar.
Les hace escapar de los malvados,
y les salva porque en Él buscaron protección” (Sal 37,39).
Julián del Olmo
Domingo, 1 de marzo de 2026

