Amanece la mañana del día 11 de junio con un sol esplendoroso, presagio de que vamos a pasar una buena jornada, y los miembros de nuestro Movimiento esperando el autobús que nos trasladará al Santuario Mariano de la Virgen Nuestra Sra. de la Oliva, en donde nos uniremos a nuestros hermanos de Algeciras
Hacia las once horas, en que estaba programado el inicio de los actos de finalización del curso, nuestra presidenta, Ana María, nos da la bienvenida y agradece nuestra asistencia a este acto que servirá como finalización del curso y despedida hasta el inicio del próximo.
A continuación el consiliario diocesano, P. Martín Baro, siempre con una biblia en sus manos, nos dice que hablará sobre ella. Comienza diciendo que es un libro Patrimonio de la Humanidad y que es imprescindible para la vida del cristiano. Dice que en su larga vida sacerdotal y en todas las parroquias que ha estado siempre ha existido un Grupo de Vida Ascendente y le encantaba visitar sus reuniones ya que siempre había, en el centro de la mesa, una biblia y una vela encendida al Espíritu Santo y cada uno de los asistentes tenía delante los santos evangelios para leerlos, comentarlos y tener conocimiento del evangelio del próximo domingo, lo que les hace poder vivir con mayor atención la homilía. Vida Ascendente es el único Movimiento de la Iglesia que así lo hace.
Empieza a realizar un camino sobre la biblia para decirnos porqué tenemos que leerla. Habla de la transmisión generacional que ya existía en la época de Jesús, al hablarnos de la visita de María, una jovencita, a su prima Isabel ya en edad muy madura. El evangelio entra por la cabeza y sale por la boca, por tanto esa será nuestra misión con respecto a nuestros nietos. Cita el salmo 119, versiculo 105 que dice » Lámpara son tus palabras para mis pasos / luz en mi sendero» por lo cual la Biblia tiene que ser «mi luz para caminar por la vida». A continuación nos lleva a la primera carta de Pedro (cap. 2, V. 2) que dice «como niños recien nacidos, ansiad la leche espiritual, para que con ella vayais progresando a la salvación «. Nos lleva al consejo que dió Ezequiel ( Libro,2 Cap.8) a su pueblo «Abre la boca y come lo que te doy». Por todas estas razones tenemos que «comernos» la Biblia para nuestra salvación.
Finalizada la Eucaristía, retomamos la parte seglar y nos dirigimos a un restaurante, en Barbate, para disfrutar de una agradable comida y de la compañía de todos los miembros de los distintos grupos.
Nos despedimos con el deseo de pasar un feliz veranos y las ganas de poder retomar las actividades en el mes de septiembre.
M.D.
