LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA MARÍA EUGENIA DE JESÚS MILLERET DE BROUPARA

Nacida en una familia burguesa, en 1817 en Metz (Francia), tras la derrota definitiva de Napoleón y la Restauración de la Monarquía, Ana-Eugenia Milleret no parecía estar destinada a trazar un camino espiritual en la Iglesia de Francia.

Su padre, liberal y seguidor de las ideas de Voltaire, desarrolla su actividad como banquero y en la vida política. Ana-Eugenia, dotada de una gran sensibilidad, recibe de su madre una educación que le da un carácter fuerte y el sentido del deber.

La vida familiar desarrolla en ella una curiosidad intelectual y el espíritu romántico, un interés por las cuestiones sociales y una amplitud de mirada.

Esta educación, lejos de la Iglesia, de Cristo, de la escuela, está marcada por una gran libertad unida a un gran sentido de la responsabilidad. La bondad, la generosidad, la rectitud y la sencillez aprendidas junto a su madre, le llevará a decir más tarde que su educación era más cristiana que la de muchos católicos piadosos de su tiempo.

Según la costumbre, como su contemporánea George Sand, Ana-Eugenia asistía a la Misa los días de fiesta y había recibido los sacramentos de la iniciación cristiana sin comprometerse a nada.

Su primera comunión fue, con todo, una gran experiencia mística para Ana–Eugenia en la que ya se encontraba todo el secreto del futuro. Solo más tarde, captará el sentido profético de esta experiencia y reconocerá en ella el fundamento de su camino hacia una pertenencia total a Cristo y a la Iglesia.

Vivió una juventud feliz, aunque no faltó el sufrimiento. La muerte de un hermano mayor que ella, la de una hermana pequeña, una salud frágil y una caída que le dejará sus secuelas, marcaron su infancia. Ana-Eugenia mostrará una madurez superior a la de su edad, sabrá esconder sus sentimientos y hacer frente a lo que va viniendo.

Más tarde, tras un periodo de gloria, tendrá que enfrentarse al fracaso de los bancos de su padre, a la incomprensión y separación de sus padres, a la pérdida de toda seguridad. Ana-Eugenia tiene que abandonar la casa de su infancia e ir a París con su madre, mientras que su hermano Luis, su gran compañero de juegos, se marchará con su padre.

En París, junto a su madre a la que adoraba, la verá afectada terriblemente por el cólera que se la llevó en unas horas, dejando a su hija de 15 años sola en el mundo, en una sociedad mundana y superficial. En esta situación y a través de una búsqueda angustiosa y casi desesperada de la verdad, Ana-Eugenia llegará a su conversión sedienta del Absoluto y abierta a lo trascendente.

A los 19 años, Ana–Eugenia asiste a las Conferencias cuaresmales en la Catedral de Nuestra Señora, en París, predicadas por el Padre Lacordaire, joven pero ya conocido por su talento como orador. Antiguo discípulo de Lamennais —habitado como él por la visión de una Iglesia renovada jugando un papel nuevo en el mundo— Lacordaire comprende su tiempo y quiere cambiarlo. Conoce los interrogantes y las aspiraciones de los jóvenes, su idealismo y su ignorancia sobre Cristo y la Iglesia. Su palabra llega al corazón de Ana-Eugenia, responde a sus propios interrogantes y despierta en ella una gran generosidad.

Ana Eugenia ve a Cristo como Liberador universal y su Reino en la tierra a través una sociedad fraterna y justa. Me sentía realmente convertida, escribe, y sentía el deseo de entregar todas mis fuerzas, o mas bien toda mi debilidad, a esta Iglesia que desde entonces me parecía que era la única que poseía aquí abajo el secreto y el poder del bien.

En este momento, conoce a otro predicador, también antiguo discípulo de Lammenais, el Padre Combalot, que escogerá como confesor. El Padre Combalot se da cuenta que tiene ante a él a un alma privilegiada y designa a Ana-Eugenia como fundadora de la Congregación que él soñaba desde hacía tiempo. Insistiendo en que esta fundación es la voluntad de Dios y que Dios la había escogido para realizar esta obra, el Padre Combalot convence a Ana-Eugenia para que asuma este proyecto: una obra de educación. El P. Combalot está convencido de que solamente a través de la educación, se podrá evangelizar las inteligencias, hacer que las familias sean verdaderamente cristianas y así transformar la sociedad de su tiempo. Ana-Eugenia acepta este proyecto como un deseo de Dios y se deja guiar por el P. Combalot.

A los 22 años, María Eugenia se convierte en Fundadora de las Religiosas de la Asunción, entregadas a consagrar toda su vida y todas sus fuerzas para extender el Reino de Cristo en el mundo.

En 1839, con otras dos jóvenes, Ana-Eugenia Milleret empieza una vida comunitaria de oración y de estudio en un apartamento de la calle Férou, muy cerca de la Iglesia de San Sulpicio en París. En 1841, abren la primera escuela con el apoyo de Mme de Chateaubriand, Lacordaire, Montalembert y sus amigos. Años más tarde la comunidad contará con 16 hermanas de cuatro nacionalidades.

Maria Eugenia y las primeras hermanas de la Asunción quisieron unir lo antiguo y lo nuevo: unir los antiguos tesoros de la espiritualidad y de la sabiduría de la Iglesia con una nueva forma de vida religiosa y de educación que respondieran a las necesidades de las mentalidades modernas.

Se trata de asumir los valores de su tiempo, y a la vez, transmitir valores evangélicos a la cultura naciente de una nueva era industrial y científica. La Congregación desarrollará una espiritualidad centrada en Cristo y en el misterio de la Encarnación, a la vez profundamente contemplativa y profundamente apostólica. Será una vida vivida en la búsqueda de Dios y en un fuerte compromiso apostólico.

La vida de María Eugenia de Jesús fue larga, una vida que atravesó casi todo el siglo XIX. Amaba profundamente su tiempo y quería participar activamente en su historia.

Progresivamente todas sus energías se fueron unificando, de una u otra manera, en el desarrollo y la extensión de la Congregación, la obra de su vida. Dios le iba enviando hermanas y amigos. Una de las primeras fue una irlandesa, mística y amiga íntima a la que María Eugenia, al final de su vida, la llama “la mitad de mi ser”. Kate O’Neill, en religión Madre Thérèse Emmanuel, se considera como co-fundadora.

El P. Emmanuel d’Alzon, que llegó a ser el director espiritual de María Eugenia poco después de la fundación, será para ella padre, hermano, amigo según las etapas de la vida.

En 1845, el P. d’Alzon fundó los Agustinos de la Asunción y los dos fundadores se ayudaron mutuamente a lo largo de 40 años. Los dos tenía un don para la amistad y trabajaron en la Iglesia con numerosos laicos. Juntos, en seguimiento de Jesús, religiosas, religiosos y laicos han trazado el camino de la Asunción y forman parte de la inmensa nube de testigos.

En los últimos años de su vida, M. María Eugenia de Jesús experimentará poco a poco el debilitamiento físico, vivido en la humildad y en el silencio, en una vida totalmente centrada en Jesucristo. El 9 de marzo de 1898 recibe por última vez la comunión y en la noche del 10 de marzo se duerme dulcemente en el Señor.

Fue beatificada por Pablo VI, en Roma, el 9 de febrero de 1975 y canonizada por Benedicto XVI el 3 de junio del 2007.

ASÍ LIDERÓ LA IGLESIA EL NUEVO PARADIGMA DE ATENCIÓN A LAS PERSONAS MAYORES EN ITALIA

Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, propuso al Gobierno de izquierdas durante la pandemia la creación de una comisión para reflexionar sobre el nuevo pueblo de 14 millones de personas mayores

Durante lo peor de la pandemia, Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, mantuvo una conversación de 45 minutos con uno de los ministros del entonces Gobierno progresista de Italia. El ministro de la extrema izquierda, reconoce el obispo italiano. En aquella conversación, Paglia planteó al dirigente la necesidad, al mismo tiempo que se combatía la COVID-19, de crear una comisión para reflexionar sobre un nuevo pueblo: los 14 millones de ancianos.

Y le llama nuevo pueblo, porque todo este caudal humano es resultado del hecho de que vivimos entre 20 y 30 años más. Y, sin embargo, no hay ningún pensamiento sobre él, ni siquiera, dice, «somos capaces de mantener la vida».

El ministro quedó convencido tras el intercambio y decidió ir adelante con la propuesta, pero con una condición: que el Vaticano y, en concreto, Paglia, la liderase.

—Pero yo soy un cura, un obispo, trabajo en el Vaticano…

—Y yo soy el ministro de extrema izquierda. No necesitamos técnicos, necesitamos visión y yo quiero esta visión.

Así, no sin dificultades, pues hubo quien no consideró pertinente que un obispo participase de esta cuestión, la comisión se formó. Presidida por el obispo italiano y con los miembros que él decidió.

Se pusieron manos a la obra. En primer lugar, para entender quién formaba parte de este nuevo pueblo del que hablaba, cómo vivía, cuáles son sus derechos y los deberes de la sociedad con ellos. Y con un grupo de juristas católicos redactó la Carta de derechos de las Personas Mayores y los Deberes de la Comunidad. Un texto que acaba de editar y presentar en España la Fundación Pablo VI, precisamente, con la presencia de Vincenzo Paglia.

El valor de este documento, según se puede leer en el preámbulo, es el siguiente: «Incidir en el ordenamiento jurídico proporcionando al legislador principios y derechos fundamentales que puedan ser reconocidos formalmente en actos jurídicos concretos y, por otro, ofrece indicaciones operativas y organizativas a las instituciones y operadores llamados a ocuparse de las personas».

El primer objetivo se alcanzó el año pasado, con la aprobación de una nueva ley. Se hizo por unanimidad y tras un cambio de Gobierno. A Paglia no le llevó más de diez minutos convencer al nuevo primer ministro.

Todos los ancianos en sus casas

El nuevo paradigma se resume en la siguiente afirmación, tal y como manifestó el propio dirigente vaticano en un diálogo con la exministra de Sanidad de España, María Luisa Carcedo, en la Fundación Pablo VI: «Los ancianos queremos estar en nuestra casa. Es una crueldad que seamos descartados».

Puso encima de la mesa propuestas como la asistencia domiciliaria, la cohabitación, centros de día y aseguró que los mayores viven mejor y, además, de este modo se ahorra dinero a las arcas del Estado, pues tienen que ir menos al hospital.

Toda esta concepción quiere superar el olvido al que están sometidos los mayores e implicarlos en la construcción de la sociedad. De hecho, dejó una frase muy contundente al referirse a la pandemia: «La COVID-19 encontró a los ancianos  y murieron porque los habíamos descartado».

En este sentido, los mayores también tienen una responsabilidad, pues tienen que ser conscientes de que son sujetos políticos, eclesiales, económicos… y redescubran una nueva vocación.

Todo este trabajo realizado, presentado este martes, 20 de febrero, quiere extenderse por todos los países de Europa, también en España.

¿POR QUÉ EL CUARTO DOMINGO DE CUARESMA ES EL DOMINGO DE LA ALEGRÍA?

“Laetare” es el nombre en latín que se le da a este domingo, término que significa ‘Alégrate’, en este día la Iglesia Católica nos invita a alegrarnos porque ya está más cerca la Pascua, día en que Cristo venció el pecado y la muerte. Se llama Domingo de la Alegría porque así comienza el introito de la misa: “Alégrate Jerusalén, reuníos todos los que la amáis, regocijaos los que estuvisteis tristes para que exultéis; mamareis a sus pechos y os saciareis de sus consuelos”.

Y en señal de dicha alegría, los sacerdotes este día visten de rosa, en lugar del tradicional morado de Cuaresma.

Solo hay dos momentos en el año litúrgico en que los sacerdotes visten de rosa, se trata del Domingo de Laetare – cuarto domingo de Cuaresma-, y el Domingo de Gaudete,  tercer domingo de Adviento.

En este cuarto domingo de Cuaresma la Iglesia nos invita a tomar conciencia del amor entrañable del Padre, que en su misericordia levanta al hombre de su pecado, como escribió san Lucas: “porque hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente…”.

Como estamos a medio camino de la Pascua, también es un buen momento para examinar cómo estamos viviendo las prácticas cuaresmales, ¿cómo vamos en relación a la oración, la limosna y la abstinencia?

Algunas preguntas para el Domingo de Laetare o Domingo de la Alegría:

¿Sobre la abstinencia qué podemos revisar?: Que nuestras privaciones no estén siendo ‘light’ ni tampoco exageradas; y asegurarnos de que no sólo nos ayuden a crecer espiritualmente, sino también sean de provecho para los demás, por ejemplo, lo que estamos ahorrando por no comer cierto alimento o golosina, regalarlo a una persona necesitada.

¿Y sobre la oración?

Por ejemplo, si no oramos nunca o casi nunca, debemos esforzarnos por hacerlo diario; si nuestra oración es muy breve, dedicarle más tiempo; si sólo hablamos, aprender a oír a Dios; no sólo pedirle sino agradecerle, alabarlo, y no por cumplir sino de corazón.

Y ¿qué tenemos que revisar con relación a la limosna?

Dijo el Papa Francisco: ‘desconfío de la limosna que no cuesta y no duele’. Debemos examinar que no estemos conformándonos con lo que nos sobra, sino darnos: dar nuestro tiempo, nuestra atención, nuestro cariño, nuestra ayuda. Acuérdese que Jesús afirmó que “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hch 20, 35), y san Pablo dijo que “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7).

Visto en Desde la FE

ARACELI HIDALGO, LA PRIMERA ESPAÑOLA EN RECIBIR LA VACUNA DEL COVID, CUMPLE 100 AÑOS

Araceli Hidalgo se convirtió en 2020 en un símbolo de esperanza al ser la primera española en vacunarse contra el coronavirus. Ahora, la granadina vuelve a ser noticia porque acaba de cumplir 100 años, el día 20 de febrero.

Atrás queda aquella mañana del 27 de diciembre que marcó un antes y un después en la pandemia. Delante de todas las cámaras y periodistas, Araceli aseguraba que a pesar de estar «muy nerviosa», la inyección no había sido «nada». Ella marcó el camino que siguieron más de 40,7 millones de personas.

Como no podía ser de otra manera, las felicitaciones no están faltando, entre ellas destaca la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page: «Hoy es un día muy especial en el calendario. Araceli Hidalgo cumple, ni más ni menos, que 100 años. Recuerdo su actitud alegre y su buena disposición al recibir la primera vacuna contra el COVID-19 en España. Ella se convirtió en un faro de esperanza. ¡Muchas felicidades!», escribía en su cuenta de ‘X’ (antes Twitter).

También la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha expresado: «Hoy cumple 100 años Araceli, la primera persona en recibir la vacuna contra el Covid-19 en España. Fue la cara visible de la campaña de vacunación y del compromiso de la sociedad española, y acabó convirtiéndose en un ejemplo ante el mundo. ¡Feliz cumpleaños, Araceli!».

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: ASAMBLEA Y RETIRO EN CORIA-CACERES

Maribel, presidente diocesana de Coria – Caceres nos envía esta reseña sobre este encuentro:

El pasado día 21 de febrero hemos tenido asamblea y retiro.

La asamblea general, aprovechando que estábamos reunidos para ir calentando motores y preparando la renovación de la junta diocesana. Estimular a que los miembros de Vida Ascendente se vayan responsabilizando y comprometiendo en el Movimiento. Después hemos creado un grupo de vocales que representen el Movimiento en todos los actos de la Diócesis.

En el descanso y en «petit comité» se ha tratado de animar a que den el paso en las distintas tareas.

No se han tomado decisiones definitivas pero se ha creado un ambiente favorable.

Se ha hecho partícipe de los actos y encuentros que con tanta alegría hemos participado y posteriormente hemos pasado al retiro de cuaresma, todo en la casa de la Iglesia, que por lo céntrico y buena accesibilidad es donde más nos gusta celebrar los actos.

Nos lo ha dado el Consiliario diocesano, D. Juan Manuel Garcia Acedo. Y ha comenzado diciendo que :»El Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto y la cuaresma nos empuja a nosotros al desierto del corazón para que escuchemos a Dios». Ha continuado con un decálogo muy interesante dónde, cómo y cuándo nos habla Dios al corazón.

Al final nos ha pedido que grabemos a fuego en nuestro corazón que: «Hay que hacer el bien por todos los medios y evitar el mal a toda costa».

No quiero ser pesada, pero con tanto ánimo acumulado podía pasar horas contando cosas y aunque reprima más palabras, no quiero reprimir el cariño por los mayores.

Un fuerte abrazo.

Maribel.

VIDA ASCENDENTE EN EL ENCUENTRO DE LAICOS SOBRE EL PRIMER ANUNCIO

Maribel de la Diócesis de Coria Cáceres, que acompañó junto a Ascensión de la Diócesis de Madrid,  a  nuestro presidente  nacional Jaime Tamarit al Encuentro,   nos cuenta su experiencia:

«Con gran alegría hemos participado en el Encuentro de Laicos, que tanta repercusión mediática está teniendo y con razón.

Desde mi punto de vista ha sido maratoniano, en contenido, innovación, nueva metodología y para cargar las pilas a todas las realidades de la Iglesia.

Nos hemos visto sorprendidos en una especie de jornadas nacionales multicolor. Ahí sí se apreciaba que el pueblo y la Iglesia está unida por la fuerza del Espíritu Santo que todo lo hace bien. No se veían corrientes laicistas, religiosas o clericales. Éramos unos hermanos felices viviendo fraternalmente, en sinodalidad, el anuncio del envío. Con una fuerza fuera de lo habitual. Trabajando con entusiasmo. Con tecnología que te calaba en lo profundo. Te fomentaba las ansias de trabajar en y por la Iglesia de Jesús. Que sigue viva y potente. Es para decir a todos: «Ven y veras»

El Cardenal Cobo en la Homilía de la  Eucaristía de clausura del Encuentro de Laicos sobre el Primer Anuncio, que se realizó bajo el lema “Pueblo de Dios unido en la misión”, decía “En la misión evangelizadora no podemos excluir a nadie: ni a los lejanos, ni a los alejados, ni a muchos otros, que, con una fe débil, necesitan volver a acoger la Buena Noticia de Jesucristo”.

“Hoy se nos abren providenciales oportunidades para la misión evangelizadora. Se abren nuevos brotes que nos piden creer en el evangelio. Creer significa aprender a ver y confesar testimonialmente a Dios en esta realidad”.

Debemos salir de nuestra área de confort y comprobar con nuestros propios ojos que Dios nos ama y nos llama a que vayamos a anunciarlo a los demás, que este mundo de hoy necesita más que nunca que le llevemos al Dios de la alegría, que con su muerte y resurrección nos rescató.»

En el siguiente enlace puedes escuchar la homilía completa:

https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2024-02/espana-madrid-cardenal-cobo-cano-laicos-encuentro-mision.html

EL IMSERSO SE COMPROMETE A RESOLVER EL RETRASO DE LAS SUBVENCIONES A LAS ASOCIACIONES DE MAYORES

La directora del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) Mayte Sancho (@sancho_mayte), ha anticipado, en una entrevista concedida a 65YMÁS, cuáles serán sus principales objetivos a los mandos del Instituto adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030

Gerontóloga de formación, funcionaria del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) durante 30 años y una de las mayores expertas en el sistema de cuidados de España, fue nombrada directora del Imserso el pasado 27 de diciembre de 2023, en sustitución de Luis Barriga.

Durante la entrevista, Sancho se pronuncia acerca del retraso de la convocatoria del año 2023 de las subvenciones para el «mantenimiento, funcionamiento y actividades habituales de entidades de implantación estatal de mayores».

Además, opina sobre la viabilidad del nuevo modelo de residencias y desvela si se seguirá modernizando el programa de Turismo Social.

Subvenciones

Sobre el retraso de la publicación de las subvenciones de 2023, Sancho asegura que les «gustaría, y pensamos que va a ser posible, hacer una convocatoria correspondiente a ese año, con los fondos remanentes de los presupuestos, que se cierran dentro de dos o tres meses».

Por otro lado, respecto a las subvenciones de 2024, la convocatoria se llevará «a la mayor celeridad», señala. Y lanza un mensaje de tranquilidad a las asociaciones: «Por mi parte y la del Ministerio, tenemos meridianamente claro que es necesario apoyar a las organizaciones dedicadas a mayores y a otras como las de enfermos de alzhéimer o a las que acompañan procesos de soledad».

Por ello, comenta, han pedido al «mundo asociativo compartir y sugerirnos cuáles son los temas en los que se querrían centrar y las actividades que desean realizar, para hacer realmente una convocatoria fundamentada sobre sus deseos y preferencias».

«Obviamente, tienen que ser compatibles con los de la administración pública y lo que considera que son las necesidades de la ciudadanía», apostilla.

Tribunal de Cuentas

La directora del Imserso también se ha pronunciado sobre los expedientes abiertos por el Tribunal de Cuentas por la adjudicación de subvenciones de 2020.

Cabe recordar que en 2023 este tribunal observó «deficiencias significativas» en el «control interno» que realizó el Imserso en 2020, en la gestión de estas ayudas para la atención a mayores, a las que se destina un presupuesto anual de 2,3 millones de euros. Todo ello derivó en que se exigiese a varias organizaciones que devolviesen parte o casi todo el dinero concedido en los periodos fiscalizados, más los correspondientes intereses.

Sobre este tema, Sancho asegura que no tiene «un criterio sólido» y que se trata de un tema que «se está cerrando», «con todos los procesos jurídicos correspondientes de estimaciones, alegaciones, desestimaciones y demás».

No obstante, indica, desde el Imserso no pueden revertir las sanciones generadas, «Ha habido asociaciones que nos han pedido quitar los intereses, y yo les digo que qué más quisiera, pero vivimos en un Estado de derecho que tiene unas normas, y hay que cumplirlas», comenta.

Con todo, afirma, «estamos intentando mantener este modelo». Aunque, matiza, «no es fácil, porque bien sabemos que tenemos muchos problemas competenciales».

Por ello, adelanta, «esta convocatoria tiene unas condiciones que, como todas, hay que cumplirlas». «Si no se hace, es mejor ni siquiera presentarse», apunta.

Y es que, justifica, desde el Imserso van a velar por que no vuelva a ocurrir un problema como el de los expedientes abiertos por el Tribunal de Cuentas, por lo que «vamos a procurar ser estrictos», anticipa.

Visto en 65 y MAS

INTENCIONES DE ORACIÓN

“El Papa Francisco confía cada mes a su Red Mundial de Oración, intenciones de oración que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia”, afirma el sitio web de la iniciativa.
“Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos», es una brújula para una misión de compasión por el mundo”, agrega.
Este mes de marzo oramos POR LOS NUEVOS MÁRTIRES
Oremos para que quienes en diversas partes del mundo arriesgan su vida por el Evangelio contagien a la Iglesia su valentía y su impulso misionero.
La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobó en su 121º reunión, que tuvo lugar del 17 al 21 de abril de 2023, las intenciones de la CEE para el año 2024 por las que reza la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración).
Marzo: POR LAS VOCACIONES AL SACERDOCIO MINISTERIAL, para que los jóvenes puedan escuchar la llamada de Dios y encuentren testigos y guías para este camino.

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN DOSITEO

Los años bisiestos tienen el inconveniente de celebrar un tanto aislada en clara desventaja con respecto a los demás santos la fiesta de los que el santoral coloca en este día.

Menos mal que desde la altura de la santidad esa situación peculiar, debida a las imperfecciones humanas que no encuentran otra forma para medir el tiempo,  se me antoja que puede ser una más de las oportunidades que en el Cielo deben tener los bienaventurados para bromear entre ellos aquello de la gloria accidental y para ejercer su función de intercesores al compadecerse mejor de las flaquezas tan comprobables de los hombres.

Es el caso de Dositeo. Cuenta una antiquísima biografía suya que pasó los años de su juventud alineado en las filas del ejército, peleón como el primero y entusiasta de las victorias como el que más.

Era cristiano. Entre guerra y guerra tuvo la oportunidad de visitar los Santos Lugares; peregrino piadoso, fue rememorando los acontecimientos de la Salvación que allí se realizaron; su amor a Jesucristo fue creciendo entre las piedras que ahora podía tocar y besar; en Getsemaní se quedó profundamente impresionado ante la visión de un cuadro que representaba los tormentos del Infierno.

Aquello fue la ocasión para que diera un vuelco su vida. Decidió abandonar sus bien estudiados planes de futuro y los cambió por hacerse monje en Gaza (Palestina); desde entonces, intentó poner en juego todas sus energías con el fin de lograr la más perfecta imitación de Jesucristo, bajo la dirección del abad san Doroteo.

Desprendimiento es la palabra clave desde entonces.

Comprendió con claridad que cualquier persona, cosa y situación de la tierra podría servirle de enredo y estorbo para el anhelo del Cielo. Y con el paso del tiempo cuentan sus biógrafos, logró un desapego completo y perfecto de todas las cosas, manifestado incluso en el desprendimiento de los libros para los rezos y de las herramientas con las que trabajaba su huerto.

Debían tener razón, porque ¡tantas veces se oculta el apegamiento detrás de la razonable excusa de poseer las cosas consideradas imprescindibles para el ejercicio de la profesión, o de las que son un medio para vivir! De esta manera, se presenta al asceta san Dositeo como un inmenso mazo de amor a Dios, un hombre cuya voluntad está plena deseos, de ansias, de anhelos de vivir en exclusiva para el Señor, con la decisión de entrar en su eterna posesión sin la rémora o lastre que pueda suponer el más ínfimo cariño a las cosas terrenas.

Pensándolo bien, no es extraño que con esa desnudez heroica de afectos a lo que la mayoría de los mortales aprecian, Dositeo haya dado una prueba más al acertar a morirse en el día del año que sólo cada cuatro llega. Así, ni siquiera está apegado a su recuerdo.

Fuente: http://www.archimadrid.es/princi/princip/otros/santoral/santoral.htm

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: CUANDO TODO ES ABURRIMIENTO Y SINSENTIDO, LA «PACIENCIA DE LA FE» NOS SALVA

Es la “acedia” el vicio sobre el que el Papa invita a reflexionar en la audiencia general en el Aula Pablo VI. «Una tentación muy peligrosa» que incita casi «a desear la muerte». Cuando asalta hay que contrarrestarla con «una medida de compromiso más pequeña», pero con perseverancia «apoyándose en Jesús»

Jesús «se acercó a los discípulos y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: ‘¿Así que no has podido velar conmigo ni una hora? Velad y orad, no sea que caigáis en tentación. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil». Este es el pasaje del evangelista Mateo que introduce la reflexión del Papa Francisco en la audiencia general de este primer día de Cuaresma, dedicado al vicio de la acedia, término que a menudo se sustituye por otro: pereza.

La acedia, una tentación muy peligrosa

Acedia, del griego significa «falta de cuidado», explica el Papa, y es la causa de la pereza que hace a la persona «inoperante, indolente, apática». Y prosigue:

Esta es una tentación muy peligrosa; no bromees con ella. Quien cae víctima de ella está como aplastado por un deseo de muerte: siente asco por todo; su relación con Dios se le hace aburrida; e incluso los actos más santos, los que en el pasado le habían calentado el corazón, ahora le parecen completamente inútiles.

La pérdida del sentido

Para aclarar aún más el significado de la acedia, Francisco recuerda un escrito del monje Evagrio que describe el comportamiento de los perezosos: «… Cuando lee, el perezoso bosteza a menudo y se deja vencer fácilmente por el sueño, arruga los ojos, se frota las manos y, retirando los ojos del libro, mira fijamente a la pared; luego volviéndolos de nuevo al libro, lee un poco más (…); finalmente, inclinando la cabeza, pone el libro debajo y se duerme en un sueño ligero…». Se trata de una descripción en la que, según el Papa, es posible vislumbrar algo cercano a la depresión.

En efecto, para quien está atrapado en la acedia, la vida pierde su sentido, rezar es aburrido, cada batalla parece carente de significado. Si ya en la juventud alimentábamos pasiones, ahora parecen ilógicas, sueños que no nos hacían felices. Así que nos dejamos llevar y la distracción, el no pensar, aparecen como las únicas salidas.

Un remedio es «la paciencia de la fe»

Pero, ¿cuáles son los verdaderos remedios contra la acedia? Recurriendo a los maestros de la espiritualidad, el Papa indica el más eficaz y lo llama «la paciencia de la fe».

Aunque bajo el azote de la acedia el deseo del hombre es estar «en otra parte», escapar de la realidad, en cambio hay que tener el valor de permanecer y acoger en mi «aquí y ahora», en mi situación tal como es, la presencia de Dios.

Resistir y perseverar en la fe apoyándose en Jesús

La acedia quiere destruir la alegría sencilla del presente que se vive y quiere hacernos creer «que nada tiene sentido, que no vale la pena preocuparse por nada ni por nadie», dice el Papa. Así, por culpa de la acedia, muchos abandonan «la vida de bien» que habían emprendido. Es una tentación grave, por tanto, que incluso los santos han experimentado y que hay que vencer.

Estos santos nos enseñan a atravesar la noche de la paciencia aceptando la pobreza de la fe. Recomiendan, bajo la opresión de la acedia, mantener una medida menor de compromiso, fijarse metas más al alcance de la mano, pero al mismo tiempo resistir y perseverar apoyándose en Jesús, que nunca nos abandona en la tentación.

La fe que cree humildemente

La fe, vuelve a afirmar Francisco, no pierde su valor aunque sea tentada por la pereza, sino que demuestra su autenticidad resistiendo a pesar de todo, y concluye:

Es esa fe que permanece en el corazón, como quedan las brasas bajo las cenizas. Siempre permanece. Y si alguno de nosotros cae en este vicio o tentación de la pereza, que intente mirar en su interior y guardar las brasas de la fe. Y así seguimos.

Pinchando en el enlace puedes ver la audiencia completa,

https://youtu.be/-Y_8EV4Yw8M

Fuente Vatican News