NOCHE DE PAZ, UNA CANCION PARA EL MUNDO

Noche de paz, una canción para el mundo’, es un documental musical sobre la creación y el impacto cultural del villancico más famoso del mundo compuesto en Salzburgo (Austria) en 1818. Traducido a 140 idiomas, Noche de Paz, causó un alto el fuego en Navidad, durante la Primera Guerra Mundial, y la versión de Bing Crosby, es el tercer sencillo más vendido de la historia.

El documental cuenta la historia de ‘Noche de paz’ con nuevas grabaciones interpretadas por estrellas mundiales en diferentes idiomas y Hugh Bonneville como narrador de la historia.

https://www.rtve.es/play/videos/documaster/noche-de-paz-una-cancion-para-el-mundo/6755493/

Noche de paz, noche de amor (Stille Nacht, heilige Nacht) es un célebre villancico austriaco compuesto originalmente en alemán por el maestro de escuela y organista austriaco Franz Xaver Gruber. La letra fue escrita por el sacerdote austriaco Joseph Mohr.

Fue declarado Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad en 2011. Ha sido grabado por múltiples cantantes y en diversos géneros musicales. La versión de Bing Crosby («Silent Night», 1935) es la más popular en todo el mundo, siendo el tercer sencillo más vendido de la historia.

La música que se interpreta en la actualidad difiere levemente de la original de Gruber, particularmente en las notas finales.

Fue interpretado por primera vez el 24 de diciembre de 1818 en la iglesia de San Nicolás (Nikolauskirche) de Oberndorf, Austria. La letra había sido compuesta en 1816 por Mohr en la parroquia de Santa María (Mariapfarr), pero en la víspera de Navidad se la llevó a Gruber y le pidió que le hiciera una composición musical y un acompañamiento en guitarra para el servicio de la Iglesia.

Sobre la composición de la obra hay diferentes versiones. Se le atribuye a Franz Xaver Gruber, pues el mismo Gruber no mencionó los hechos que la inspiraron. De acuerdo con la «Sociedad Noche de Paz» de España, una de las suposiciones es que el órgano de la iglesia quedó inutilizable y Mohr pidió a Gruber que compusiera una canción que el coro pudiera cantar acompañado solo por la guitarra. El historiador Manuel Expósito dice que la primera mención del órgano averiado apareció en un libro publicado en Estados Unidos en 1909.

Lo histórico es que en esa primera ocasión la canción se escuchó acompañada efectivamente solo por la guitarra e interpretada por Mohr. Otros historiadores creen que lo que Mohr quería simplemente era un nuevo villancico para interpretar con su guitarra. Al respecto, la misma Sociedad Noche de Paz dice que existen «muchas historias románticas y leyendas» que se han ido creando alrededor de la historia de la canción.

La difusión del villancico fuera del ámbito restringido de aquella población parece que comenzó en 1833 gracias a un organista de Fügen en el Zillertal (Austria), de nombre Maurach. Cuando ese año interpretó junto a otros músicos melodías tirolesas en Leipzig, esta canción fue la que atrajo el interés del público.

La Nikolauskirche fue demolida a principios del siglo XX debido a una inundación que la dañó, y el centro del poblado fue reubicado en un lugar más seguro río arriba con una nueva edificación cercana al nuevo puente. Se edificó una capilla con el nombre de «Stille-Nacht-Gedächtniskapelle» (Capilla memorial Noche de paz) en homenaje a la antigua iglesia demolida y cerca del actual museo, que atrae turistas de todo el mundo, especialmente en el mes de diciembre.

El manuscrito original se perdió, pero en 1995 se descubrió un manuscrito original de Mohr y que los analistas dataron hacia el año 1820. Es por medio de ese documento que se descubrió que Mohr compuso la canción en 1816, cuando fue asignado a un peregrinaje a la parroquia de Santa María. También testimonia el documento que el compositor de la melodía es en efecto Gruber y que este la compuso en 1818. Se trata, pues, del más antiguo manuscrito que se tiene sobre la historia de la canción y el único que contiene la letra de Mohr. La composición musical de Gruber tiene influencias de la tradición musical de su región y la melodía guarda relación con aspectos del folclore musical austriaco.

Otra versión popular dice que el villancico, interpretado una vez, fue olvidado pronto hasta que un reparador de órganos lo encontró en 1825 y lo revivió. Sin embargo, Gruber publicó diversos arreglos de este a lo largo de su vida, además del manuscrito encontrado de Mohr de 1820 y que se conserva en el Museo Carolino Augusteum de Salzburgo.

Se presume que el villancico ha sido traducido a más de 300 idiomas en todo el mundo y que es el más popular de todos los tiempos. La cifra puede ser superior, si se tiene en cuenta la acción de misioneros cristianos en los cinco continentes que lo han traducido a innumerables idiomas gracias a la facilidad de su interpretación, su brevedad y que puede ser cantado sin acompañamiento instrumental.

La canción fue cantada simultáneamente en inglés y en alemán durante la Tregua de Navidad de 1914,2​ al ser el único villancico conocido por los soldados de ambos frentes.

Fue exitosamente grabada por más de 300 artistas y muy particularmente célebre en versiones de Enya, Stevie Nicks, Bing Crosby y Mahalia Jackson, así como en las instrumentales de Mannheim Steamroller. Existen también versiones muy apreciadas de corales en todo el mundo, entre ellos el célebre coro de los Niños Cantores de Viena.

En 1943 la exiliada austriaca Hertha Pauli escribió el libro Noche de paz. Se trata de la historia de una canción en la cual ella explica a los niños estadounidenses el origen del villancico. El libro fue ilustrado por Fritz Kredel y publicado por Alfred A. Knopf.

En 1988 se hizo un documental para televisión que se llamó «Silent Mouse» (Ratón silencioso), en el cual se cuenta la historia del villancico desde el punto de vista de un ratón. La voz narrante es la de Lynn Redgrave, y Gregor Fisher es uno de los personajes principales. En 1993 aparece una versión latinoamericana interpretada en español por Marco T., muy similar a la de Elvis Presley grabada en 1957. En 2011 el grupo italiano Il Volo, formado por los jóvenes Ignazio Boschetto, Piero Barone y Gianluca Ginoble, interpretó esta canción en inglés y en alemán acompañados por los niños cantores del Coro de la Capilla Musical Pontificia Sixtina.

En 2018, al cumplirse el bicentenario del villancico, la Unesco lo declaró Patrimonio Cultural e Intangible de la Humanidad