CUIDADO SI RECIBES ESTE SUPUESTO SMS DE HACIENDA: ES UNA ESTAFA

En la era digital actual, es imprescindible estar alerta ante los SMS fraudulentos, que imitan comunicaciones legítimas para engañar a las personas y obtener información personal, como contraseñas o datos bancarios. Los y las ciberdelincuentes emplean tácticas de ingeniería social para generar confianza y urgencia en sus víctimas, haciendo que caigan en trampas.

Recientemente, estas estafas han tenido como «emisor» del mensaje a «Hacienda», debido a un supuesto error en la Declaración de la Renta. Aprovechando el miedo de la víctima a recibir una sanción, los estafadores y estafadoras consiguen sus objetivos: quedarse con el dinero.

¿En qué consiste el nuevo timo?

La nueva metodología a la que han recurrido los y las ciberdelincuentes para estafar consiste en enviar un SMS, supuestamente de parte de Hacienda, en el que se informa al destinatario o destinataria de que la Declaración de la Renta está mal. Ante la amenaza de recibir una sanción, el mensaje incluye un enlace para corregir la declaración, «con un nombre bastante creíble», asegura la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

¿Que debes hacer?

Borra directamente el SMS. Lo que intentan es que pinches el enlace para llegar a un lugar donde te enredan y te hacen dejar datos personales o bancarios, o te dicen que si pagas una cantidad mucho menor que la sanción con la que te amenazan, quedarás en paz con Hacienda.

 Comunica el problema a Hacienda a través de los canales que ella misma te ofrece en este enlace.

 En la duda, llama a la Agencia Tributaria para asegurarte: 91 757 57 77

Una tipología de delitos cada vez más común

Pese a que este tipo de estafas a través de SMS es cada vez más común, es importante saber que la Agencia Tributaria nunca solicita por correo electrónico o SMS información confidencial, económica o personal, números de cuenta ni números de tarjeta.

Igualmente, Hacienda tampoco adjunta anexos con información de facturas u otro tipos de datos. «Si te llega un mensaje con un fichero adjunto para descargar, desconfía», concluye la OCU.

Sobre el autor:   Clara González para 65 y mas

EL PERDÓN FAMILIAR: SANACIÓN Y RECONCILIACIÓN SEGÚN LA BIBLIA

La familia es el núcleo fundamental de la sociedad, un espacio donde se forjan vínculos profundos y se transmiten valores esenciales. Sin embargo, las relaciones familiares no siempre son fáciles, y el dolor, el resentimiento y la ira pueden surgir en el camino. En estos momentos, el perdón se convierte en un elemento crucial para la sanación y la reconstrucción de la unidad familiar. La Biblia, como fuente de sabiduría y la vida cristiana, ofrece un profundo entendimiento sobre el perdón, especialmente en el contexto familiar.

El Perdón en la Biblia: Un Mandato Divino

La Biblia aborda el perdón como un principio fundamental para la vida cristiana, un mandato divino que Dios mismo ejemplifica. En el Nuevo Testamento, Jesús nos enseña la importancia del perdón a través de sus palabras y acciones. En el Sermón del Monte, Jesús dice: porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro padre celestial también os perdonará a vosotros. pero si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro padre os perdonará vuestras ofensas (Mateo 6:14-15). Estas palabras resaltan la estrecha relación entre el perdón que Dios nos ofrece y el perdón que debemos ofrecer a los demás, incluyendo a nuestra familia.

El perdón, en la perspectiva bíblica, no es simplemente un acto sentimental, sino una decisión consciente y deliberada que requiere esfuerzo y compromiso. No significa olvidar el daño que se ha causado, sino renunciar al deseo de venganza y al resentimiento que nos amarga el corazón. Perdonar es un acto de liberación, tanto para el que perdona como para el que es perdonado.

Ejemplos Bíblicos del Perdón en la Familia

La Biblia nos ofrece numerosos ejemplos de perdón en el ámbito familiar que nos inspiran y nos muestran la poderosa transformación que puede traer consigo. Algunos ejemplos relevantes son:

José , vendido como esclavo por sus hermanos, luego los perdona y los acoge con amor y compasión. (Génesis 45:1-15)

David , perdonado por Dios después de su pecado con Betsabé, aún siendo rey, se arrepiente y busca la misericordia divina. (Salmos 51)

El hijo pródigo , perdonado por su padre después de haber desperdiciado su herencia. (Lucas 15:11-32)

Estos ejemplos nos muestran que el perdón en la familia es posible, incluso en situaciones de profunda traición y dolor. El perdón, inspirado por el amor de Dios, nos permite romper el ciclo de resentimiento y construir relaciones más sanas y fuertes.

¿Qué significa el perdón en la familia?

En el contexto familiar, el perdón abarca diferentes dimensiones:

Perdonar a los padres: Reconocer que nuestros padres también son seres humanos con errores y limitaciones. Perdonar sus errores del pasado, incluso si fueron dolorosos, nos libera del peso del resentimiento y nos permite construir una relación más saludable con ellos.

Perdonar a los hermanos: Reconocer que la rivalidad entre hermanos es normal, pero que el amor y el perdón deben prevalecer. Perdonar las ofensas, las disputas y los celos nos permite fortalecer los lazos familiares.

Perdonar a los hijos: Reconocer que los hijos cometen errores y que el perdón es esencial para su crecimiento. Perdonar sus errores nos enseña a ser pacientes y comprensivos, y les permite aprender de sus experiencias.

Perdonarse a sí mismo: Reconocer nuestros propios errores y fallos, y aprender de ellos para mejorar como personas. Perdonarnos a nosotros mismos nos libera de la culpa y la vergüenza, y nos permite avanzar con esperanza.

Beneficios del Perdón en la Familia

El perdón en la familia trae consigo numerosos beneficios:

Liberación emocional: El perdón nos libera del peso del resentimiento, la ira y la amargura, permitiéndonos experimentar paz interior y alegría.

Sanación de las heridas: El perdón nos ayuda a sanar las heridas del pasado y a construir relaciones más sólidas y saludables.

Reconciliación: El perdón abre la puerta a la reconciliación, restaurando la armonía y el amor en las relaciones familiares.

Crecimiento personal: El perdón nos ayuda a crecer como personas, a desarrollar la compasión, la empatía y la capacidad de amar más profundamente.

Fortalecimiento de la unidad familiar: El perdón fortalece los lazos familiares, creando un ambiente de confianza, respeto y apoyo mutuo.

Cómo Practicar el Perdón en la Familia

Perdonar no es fácil, requiere tiempo, esfuerzo y compromiso. Aquí te presentamos algunos pasos que pueden ayudarte a practicar el perdón en la familia:

Reconocer el daño: Es importante reconocer el daño que se ha causado, tanto para ti como para la otra persona. No se trata de culpar, sino de comprender la naturaleza del conflicto.

Tomar la decisión de perdonar: El perdón es una decisión consciente que debes tomar, no una emoción que simplemente se siente. Debes elegir perdonar, incluso si no te sientes listo.

Comunicar el perdón: Es importante comunicar tu perdón a la persona que has herido. Esto puede ser difícil, pero es fundamental para la reconciliación.

No olvidar, pero no aferrarte: El perdón no significa olvidar lo que sucedió, pero sí significa no aferrarse al dolor y al resentimiento del pasado.

Ser paciente: El perdón es un proceso que requiere tiempo y paciencia. No esperes que la reconciliación ocurra de la noche a la mañana.

Buscar ayuda: Si te resulta difícil perdonar, no dudes en buscar ayuda profesional. Un terapeuta o consejero te puede guiar en el proceso de perdón.

El Perdón y la Justicia

A veces, la gente confunde el perdón con la justicia. Es importante recordar que el perdón no significa condonar la acción o que la persona que ha causado daño no deba ser responsable de sus actos. El perdón es un acto personal que liberamos a la persona que nos ha herido del peso de nuestro resentimiento, pero no significa que la persona esté libre de las consecuencias de sus acciones.

Algunas preguntas que nos pueden venir a la mente

¿Cómo puedo perdonar a alguien que me ha herido profundamente?

Perdonar a alguien que te ha herido profundamente puede ser un proceso largo y doloroso. Es importante recordar que el perdón es una decisión que debes tomar, no una emoción que simplemente se siente. Puedes empezar por reconocer el daño que se ha causado, tomar la decisión de perdonar, comunicar tu perdón a la persona y ser paciente.

¿Qué pasa si la persona que me ha herido no se arrepiente?

Si la persona que te ha herido no se arrepiente, el perdón puede ser aún más difícil. Sin embargo, el perdón es un acto que haces por ti mismo, no por la otra persona. Perdonar te libera del peso del resentimiento y te permite avanzar en tu vida.

¿Puedo perdonar a alguien sin olvidar lo que sucedió?

Sí, puedes perdonar a alguien sin olvidar lo que sucedió. El perdón no significa olvidar el daño que se ha causado, sino renunciar al deseo de venganza y al resentimiento que nos amarga el corazón. Perdonar es un acto de liberación, tanto para el que perdona como para el que es perdonado.

¿Qué hago si la persona que me ha herido no quiere ser perdonada?

Si la persona que te ha herido no quiere ser perdonada, puedes seguir adelante con tu proceso de perdón. El perdón es un acto personal que haces por ti mismo, no por la otra persona. Puedes elegir perdonar, incluso si la otra persona no está dispuesta a aceptar tu perdón.

¿Cómo puedo saber si he perdonado de verdad?

Saber si has perdonado de verdad es un proceso personal. Puedes preguntarte si aún sientes amargura o resentimiento hacia la persona que te ha herido. Si sientes paz interior y no te sientes afectado por el pasado, es probable que hayas perdonado de verdad.

El perdón en la familia es un regalo que nos damos a nosotros mismos y a los demás. Es un camino hacia la sanación, la reconciliación y la construcción de relaciones más fuertes y saludables. La Biblia nos enseña que el perdón es un mandato divino, un acto de amor que nos libera del peso del resentimiento y nos permite experimentar la paz y la alegría que solo Dios puede ofrecer. Al practicar el perdón en nuestra familia, estamos siguiendo el ejemplo de Jesús y creando un ambiente de amor, unidad y esperanza.

Fuente: Iglesia del pilar.com

UNA VIDA EN COMÚN

Antonio García y su mujer Aurora Rogado nos escriben un bonito testimonio de su camino vital. Os animamos a que nos enviéis vuestros testimonios.

 «Nacimos en unos pueblos salmantinos cercanos, superando las carencias y consecuencias de la Guerra incivil, con racionamientos y escaseces, aunque nunca nos faltó el pan. Nuestros padres no eran beatos, pues sus trabajos y ocupaciones para sacar adelante a la familia tampoco se lo permitían. Sin embargo, siempre nos animaban para acudir al culto y formación en la fe, que ellos vivían con el respeto, la fidelidad, la solidaridad y la lealtad a la palabra dada.

      En los tiempos de Navidad, Reyes, cuaresma, Pascua, primeras comuniones y otras celebraciones, todo el pueblo acudía cantando con alegría sana. Sin apenas darnos cuenta, su ejemplo iba calando en nosotros. Ya adolescentes nuestra fe no decaía participando en el Aspirantado de Acción Católica, Juventud de A.C. o similares.

     Sin mayoría de edad, salimos de casa a trabajar, para no ser una carga familiar, acompañados de la confianza en el Señor. Pasaron unos años y al ser vecinos en Las Arenas-Romo (Vizcaya) las familias de unas hermanas de Aurora y otra de Antonio, allí nos conocimos tomando un café. Luego, charlamos acompañando a Aurora hasta el trenecillo próximo.

      Después nos carteamos durante un tiempo hasta que Aurora decidió irse a Madrid donde trabajaba Antonio, a fin de conocerse mejor. Pasado otro medio año decidimos casarnos en Las Arenas-Romo, donde nos encontramos por primera vez.

     Ya en Madrid, nuestros puntos de vista son algo diferentes, pero siempre juntos y disponibles para colaborar en la parroquia cercana, Ntrª Srª de la Misericordia, tras el campo de fútbol del Rayo  Vallecano, y que a principios de 1968 iniciaba el culto y demás en unas aulas cedidas por las MM Dominicas.

      Allí el párroco novel, D. Rafael Herrero, nos invitó a un curso Bíblico, Movimiento Familiar Cristiano y a formar un grupo de Legión de María de la Curia de Vallecas. También colaboramos con las Comunidades Populares, siempre con la gran familia Zamanillo y otros amigos, hasta el traslado a Alicante, a finales de 1977.

     Una prueba muy dolorosa y difícil fue la de perder el primer hijo, debido a negligencias médicas. Paliado más tarde con el nacimiento de Aurora el 17-12-70, si bien ya particular y con cesárea, bautizada el 9 de enero de 1971 en esa parroquia. Esta niña era muy  alegre y simpática, que colmaba nuestros anhelos. Así, damos gracias a Dios por todo.

     Una vez instalados en Alicante, nuestra hija estudiaba en el colegio Hijas de la Caridad, y allí participamos en Escuela de Padres. Antes como catequistas de 1ª Comunión y Voluntarias de San Vicente de Paúl. Seguimos con Renovación Carismática Católica y Encuentro Matrimonial (Fin de Semana).

    En 1999 conocimos Vida Ascendente. La serenidad del alma que nos sigue ayudando a crecer como persona, pareja, familia, etc, mediante la oración, amistad y espiritualidad, y para vivirlo en la sociedad, con vecinos y conocidos.

      Pasando 15 días de vacaciones en la Residencia de Ferroviarios,                           intentamos formar un grupo de V. A. Unos años después, ya residentes, consideramos que habíamos llegado a una gran familia y debíamos de vivir para ella con nuestro ideal del Evangelio, colaborando y ayudando en voluntariados, manualidades y otros, llegando a formalizar y hacer el anhelado grupo de V.A., que luego quedó interrumpido por el Covid.

       A finales de 2021 y a causa de un repentino infarto perdimos a nuestra hija. No podemos olvidarla y el inmenso dolor lo vamos aceptando gracias a Dios y a las oraciones de todos los conocidos.

       Hasta hace unos días y durante seis años atendimos la sacristía de la Capilla, Aurora ordenando todo para el culto y Antonio ayudándole a colocarlo, con las lecturas del día, cuentas de colectas y recogida al terminar. Realizado siempre con agrado y como un servicio a esta Comunidad, mediante la asistencia de Dios.

          Un saludo en el Señor. Aurora y Antonio.»

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN JOSÉ DE CUPERTINO

José nació en 1603 en el pequeño pueblo italiano llamado Cupertino. Sus padres eran sumamente pobres. El niño vino al mundo en un pobre cobertizo pegado a la casa, porque el padre, un humilde carpintero, no había podido pagar las cuotas que debía de su casa y se la habían embargado.

Triste niñez. Murió el padre, y entonces la madre, ante la situación de extrema pobreza en que se hallaba, trataba muy ásperamente al pobre niño y este creció debilucho y distraído. Se olvidaba hasta de comer. A veces pasaba por las calles con la boca abierta mirando tristemente a la gente, y los vecinos le pusieron por sobrenombre el «Boquiabierta». Las gentes lo despreciaban y lo creían un poca cosa. Pero lo que no sabían era que en sus deberes de piedad era extraordinariamente fervoroso y que su oración era sumamente agradable a Dios, el cual le iba a responder luego de maneras maravillosas.

Un distraído desechable. A los 17 años pidió ser admitido de franciscano pero no fue admitido. Pidió que lo recibieran en los capuchinos y fue aceptado como hermano lego, pero después de ocho meses fue expulsado porque era en extremo distraído. Dejaba caer los platos cuando los llevaba para el comedor. Se le olvidaban los oficios que le habían puesto. Parecía que estaba siempre pensando en otras cosas. Por inútil lo mandaron para afuera.

Al verse desechado, José buscó refugio en casa de un familiar suyo que era rico, pero él declaró que este joven «no era bueno para nada», y lo echó a la calle. Se vio entonces obligado a volver a la miseria y al desprecio de su casa. La madre no sintió ni el menor placer al ver regresar a semejante «inútil», y para deshacerse de él le rogó insistentemente a un pariente que era franciscano, para que le recibieran al muchacho como mandadero en el convento de los padres franciscanos.

Cambio inesperado. Sucedió entonces que en José se obró un cambio que nadie había imaginado. Lo recibieron los padres como obrero y lo pusieron a trabajar en el establo y empezó a desempeñarse con notable destreza en todos los oficios que le encomendaban. Pronto con su humildad y su amabilidad, con su espíritu de penitencia y su amor por la oración, se fue ganando la estimación y el aprecio de los religiosos, y en 1625, por votación unánime de todos los frailes de esa comunidad, fue admitido como religioso franciscano.

Coincidencias agradables. Lo pusieron a estudiar para prepararse al sacerdocio, pero le sucedía que cuando iba a presentar exámenes se trababa y no era capaz de responder. Llegó uno de los exámenes finales y el pobre Fray José la única frase del evangelio que era capaz de explicar completamente bien era aquella que dice: «Bendito el fruto de tu vientre Jesús». Estaba asustadísimo, pero al empezar el examen, el jefe de los examinadores dijo: «Voy a abrir el evangelio, y la primera frase que salga, será la que tiene que explicar». Y salió precisamente la única frase que el Cupertino se sabía perfectamente: «Bendito sea el fruto de tu vientre».

Otra chiripa. Llegó al fin el examen definitivo en el cual se decidía quiénes sí serían ordenados. Y los primeros diez que examinó el obispo respondieron tan maravillosamente bien todas las preguntas, que el obispo suspendió el examen diciendo: «¿Para qué seguir examinando a los demás si todos se encuentran tan formidablemente preparados?» y por ahí estaba haciendo turno para que lo examinaran, el José de Cupertino, temblando de miedo por si lo iban a descalificar. Y se libró de semejante catástrofe por casualidad.

Después de conocer la vida de San José, podemos notar que las «coincidencias o chiripas» se trataban más bien de Providencias de Nuestro Señor.

Fuertes penitencias. Ordenado sacerdote en 1628, se dedicó a tratar de ganar almas por medio de la oración y de la penitencia. Sabía que no tenía cualidades especiales para predicar ni para enseñar, pero entonces suplía estas deficiencias ofreciendo grandes penitencias y muchas oraciones por los pecadores. Jamás comía carne ni bebía ninguna clase de licor Ayunaba a pan y agua muchos días. Se dedicaba con gran esfuerzo y consagración a los trabajos manuales del convento (que era para lo único que se sentía capacitado).

Un caso único y raro. Desde el día de su ordenación sacerdotal su vida fue una serie no interrumpida de éxtasis, curaciones milagrosas y sucesos sobrenaturales en un grado tal que no se conocen en semejante cantidad en ningún otro santo. Bastaba que le hablaran de Dios o del cielo, para qué se volviera insensible a lo que sucediera a su alrededor. Ahora se explicaban por que de niño andaba tan distraído y con la boca abierta. Un domingo, fiesta del Buen Pastor, se encontró un corderito, lo echó al hombro, y al pensar en Jesús Buen Pastor, se fue elevando por los aires con cordero y todo.

Los animales sentían por él un especial cariño. Pasando por un campo, se ponía a rezar y las ovejas se iban reuniendo a su alrededor y escuchaban muy atentas sus oraciones. Las golondrinas en grandes bandadas volaban alrededor de su cabeza y lo acompañaban por cuadras y cuadras.

Los 70 éxtasis. Ya sabemos que la Iglesia Católica llama éxtasis a un estado de elevación del alma hacia lo sobrenatural, durante lo cual la persona se libra momentáneamente del influjo de los sentidos (no oye, no siente) para dedicarse a contemplar lo que pertenece a la divinidad. La palabra éxtasis significa en griego: ser transportado hacia lo sobrenatural.

San José de Cupertino quedaba en éxtasis con mucha frecuencia durante la santa Misa, o cuando estaba rezando los Salmos de la S. Biblia. Durante los 17 años que estuvo en el convento de Grotella, sus compañeros de comunidad presenciaron 70 éxtasis de este santo. El más famoso sucedió cuando diez obreros deseaban llevar una pesada cruz a una alta montaña y no lo lograban. Entonces Fray José se elevó por los aires con cruz y todo y la llevó hasta la cima del monte.

Prohibición de aparecer en público. Como estos sucesos tan raros podían producir verdaderos movimientos de exagerado fervor entre el pueblo, los superiores le prohibieron celebrar misa en público, ir a rezar en comunidad con los demás religiosos, asistir al comedor cuando estaban los otros allí, y concurrir a las procesiones u otras reuniones públicas de devoción.

Cuando estaba en éxtasis lo pinchaban con agujas, le daban golpes con palos, y hasta le acercaban a sus dedos velas encendidas y no sentía nada. Lo único que lo hacía volver en sí, era oír la voz de su superior que lo llamaba a que fuera a cumplir con sus deberes. Cuando regresaba de sus éxtasis pedía perdón a sus compañeros diciéndoles: «Excúsenme por estos ‘ataques de mareo’ que me dan».

Las levitaciones. En la Iglesia han sucedido levitaciones a más de 200 santos. Consisten en elevarse el cuerpo humano desde el suelo, sin ninguna fuerza física que lo esté llevando. Se ha considerado como un regalo que Dios hace a ciertas almas muy espirituales. San José de Cupertino tuvo numerosísimas levitaciones.

Un día llegó el embajador de España con la esposa y mandaron llamar a Fray José para hacerle una consulta espiritual. Este llegó corriendo. Pero cuando ya iba a empezar a hablar con ellos, vio un cuadro de la Virgen que estaba en lo más alto del edificio, y dando su típico pequeño grito, se fue elevando por el aire hasta quedar frente al rostro de la sagrada imagen. El embajador y su esposa contemplaban emocionados semejante suceso que jamás habían visto. El santo rezó unos momentos. Luego descendió suavemente al suelo, y como avergonzado, subió corriendo a su habitación, y ya no bajó más en ese día.

Besando al Niño Jesús. En Osimo, donde el santo pasó sus últimos seis años, un día los demás religiosos lo vieron elevarse hasta una estatua de la Virgen María que estaba a tres metros y medio de altura, y darle un beso al Niño Jesús, y allí junto a la Madre y al Niño se quedó un buen rato rezando con intensa emoción, suspendido por los aires.

Su última misa. El día de la Asunción de la Virgen en el año 1663, un mes antes de su muerte, celebró su última misa. Y estando celebrando quedó suspendido por los aires como si estuviera con el mismo Dios en el cielo. Muchos testigos presenciaron este suceso.

Tratamientos duros. Muchos enemigos empezaron a decir que todo esto eran meros inventos y lo acusaban de engañador. Fue enviado al Superior General de los Franciscanos en Roma y este al darse cuenta que era tan piadoso y tan humilde, reconoció que no estaba fingiendo nada. Lo llevaron luego donde el Sumo Pontífice Urbano VIII el cual deseaba saber si era cierto o no lo que le contaban de los éxtasis y de las levitaciones del frailecito. Y estando hablando con el Papa, quedó José en éxtasis y se fue elevando por el aire. El Duque de Hanover, que era protestante, al ver a José en éxtasis, se convirtió al catolicismo.

El Papa Benedicto XIV que era rigurosísimo en no aceptar como milagro nada que no fuera en verdad milagro, estudió cuidadosamente la vida de José de Cupertino y declaró: «todos estos hechos no se pueden explicar sin una intervención muy especial de Dios».

Getsemaní antes de la glorificación. Los últimos años de su vida, José fue enviado por sus superiores a conventos muy alejados donde nadie pudiera hablar con él. La gente descubría dónde estaba y allá corrían las multitudes. Entonces lo enviaban a otro convento más apartado aún. El sufrió meses de aridez y sequedad espiritual (como Jesús en Getsemaní) pero después a base de mucha oración y de continua meditación, retornaba otra vez a la paz de su alma. A los que le consultaban problemas espirituales les daba siempre un remedio «Rezad, no cansarse nunca de rezad. Que Dios no es sordo ni el cielo es de bronce. Todo el que le pide recibe».

Murió el 18 de septiembre de 1663 a la edad de 60 años.

Tomado del Libro «Vidas de Santos» del P. Eliécer Sálesman

(Fuente: sanjosecupertino.galeon.com)

EL MARAVILLOSO PODER DEL AGUA BENDITA

Un amigo sacerdote me aseguró que innumerables católicos, aun de los más instruidos, no saben para lo que sirve el agua bendita. ¡Es una lástima! ¡Por eso no se benefician con este precioso instrumento instituido por la Iglesia para ayudarlos en prácticamente todas las circunstancias y dificultades de la vida!

Hay varias formas de usarla. La más común es persignarse con ella.

Otra es aspergirla (salpicarla) sobre sí mismo, sobre otras personas, lugares u objetos. Cualquier laico o laica puede hacer esto. Naturalmente, si lo hace un sacerdote tiene más valor.

¿Para qué sirve?

Su efecto más importante es alejar al demonio, que “ronda como león rugiente” , buscando toda especie de mal, como nos advierte San Pedro (I Pe 5,8). Los espíritus malignos, cuyas misteriosas y siniestras operaciones afectan incluso las actividades físicas del hombre, quieren ante todo inducirnos al pecado grave, que conduce al infierno. Para ello emplean todos los recursos.

A veces, por ejemplo, nos provocan un sinnúmero de molestias físicas o psicológicas. Otras veces provocan pequeños incidentes en nuestra vida diaria, causar enredos que parecen tener causas meramente naturales.

Por ejemplo, al momento de cumplir un deber, la persona siente un inexplicable malestar, un inesperado desánimo, un raro dolor de cabeza…

En ciertas oportunidades, sin motivo alguno, el marido se irrita repentinamente con la esposa, o viceversa, de eso surge una discusión y se rompe la paz del hogar. O si no, el padre o la madre se dejan llevar por un movimiento de impaciencia y reprenden duramente al hijo, en vez de amonestarlo con dulzura. El hijo se rebela, sale de casa. ¡Se creó un problema! Todo eso puede evitarse ahuyentando al demonio con una simple señal de la cruz hecha con agua bendita. Cuando sienta usted una irritación extraña, haga la prueba y ponga atención al efecto saludable que produce. Enseguida volverá la serenidad.

Además, el agua bendita es un sacramental que nos alcanza el perdón de los pecados veniales, puede librarnos de accidentes (tránsito, asaltos, caídas), y ayuda hasta a curar enfermedades.

El agua bendita, como todo sacramental, nos invita en las diversas circunstancias del día a invocar el socorro del Divino Espíritu Santo, para el bien de nuestra alma y de nuestro cuerpo.

Otro beneficio muy interesante y poco conocido: se la puede usar eficazmente en provecho de personas que se encuentran distantes de nosotros.

Y aun más, cada vez que la utilizamos para hacer la señal de la cruz por la intención de las almas del purgatorio, ellas son aliviadas en sus sufrimientos.

¿De dónde viene ese poder maravilloso?

Viene del hecho de ser un sacramental instituido por la Santa Iglesia Católica (ver recuadro). El sacerdote bendice el agua como ministro de Dios, en nombre de la Iglesia y como su representante, seguro que nuestro Divino Salvador siempre la atenderá con benevolencia.

Es importante recordar que para que sea agua bendita debe ser bendecida por el sacerdote según el ceremonial prescrito por la Iglesia, en el “Ritual de Bendiciones” y en el propio “Misal Romano”.

Son hermosas y altamente significativas las oraciones para la bendición del agua. Por ejemplo, esta: Señor, Padre Santo, dirige tu mirada sobre nosotros, que redimidos por tu Hijo, hemos nacido de nuevo del agua y del Espíritu Santo en la fuente bautismal; concédenos, te pedimos, que todos los que reciban la aspersión de esta agua queden renovados en el cuerpo y en el alma y te sirvan con limpieza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¡Así que no se olvide!

Es muy conveniente llevar siempre consigo agua bendita para usar en cualquier circunstancia. Por ejemplo, santiguarse con ella al salir o entrar en la iglesia, en casa o en el lugar de trabajo; al iniciar una oración, un trámite, un viaje.

Para alejar del hogar la influencia maléfica de los demonios, es muy aconsejable aspergir en la casa algunas gotas de vez en cuando. Esto puede hacerlo cualquier persona de la familia. Claro está que pedirle a un sacerdote que bendiga la casa es mucho mejor.

¡Por lo tanto, el agua bendita es siempre benéfica y eficaz!

¿QUÉ PAN PEDIMOS EN EL PADRENUESTRO?

La respuesta más habitual a la pregunta que encabeza este artículo es: el pan de cada día, o sea, lo necesario para vivir. No pedimos la opulencia o la riqueza, sino lo que de verdad necesitamos. Este lectura es legítima y con toda seguridad hay que incluirla en la petición de la oración que Jesús enseñó.

Ahora bien, este “pan de cada día” podría tener otro sentido. Los exégetas reconocen que es la traducción de un término difícil, que tiene un sentido de presente, pero también un sentido de futuro (y entonces habría que traducirlo como el pan del mañana, el pan del futuro). De hecho, esta expresión, tal como la han interpretado los primeros escritores cristianos, podría referirse al pan de la Eucaristía (el verdadero pan escatológico), de modo que una posible traducción sería: el pan de la vida eterna, anticípanoslo hoy. Este pan de la vida eterna se anticipa en la eucaristía, en donde recibimos la prenda de la gloria futura.

San Jerónimo traduce la misteriosa palabra (“epioúsios”) por “supersubstantialis”. Este pan super sustancial, esta sustancia nueva, superior, Jerónimo interpreta que se nos da en el Santísimo Sacramento, verdadero pan de vida: “éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera” (Jn 6,50); “vuestros padres comieron el maná en el desierto” (Jn 6,31) y seguían teniendo hambre, y murieron (como nosotros). El pan material no sacia, ni llena el corazón, ni asegura la alegría. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” (Jn 6,54).

En esta petición del padrenuestro quedan ligadas nuestras propias necesidades con las necesidades de los hermanos (por eso pedimos “nuestro” pan y no mi pan), pero al mismo tiempo este pan (sobre todo cuando es compartido) nos hace anhelar este banquete celeste, en donde no habrá ya más necesidad, pues rebosaremos de todo bien. Esta mesa celestial se anticipa en el banquete de la eucaristía, y se nos anuncia y promete en el pan de la palabra de Dios.

Martín Gelabert  Blog Nihil Obstat

Puedes escuchar en el siguiente enlace la canción «Pan  de Vida eterna» de Marco Frisina

EL PADRE ÁNGEL ABRE LA CIUDAD DORADA, UN COMPLEJO DE ALDEAS PARA MAYORES QUE SUFREN SOLEDAD

El presidente y fundador de Mensajeros de la Paz, el sacerdote Ángel García, más conocido como el padre Ángel, ha presentado el proyecto ‘Ciudad Dorada’, un complejo de aldeas de encuentro y lugares de descanso en  Asturias, junto al mar y la montaña, para personas mayores vulnerables.

Este proyecto tiene como objetivo luchar contra uno de los «problemas mayores» de la sociedad actual: «la soledad». «La madre Teresa en Calcuta decía que la soledad no se cura con pastillas, sino que se cura con acompañamiento y con cariño. La soledad es buscar gente que te quiera, gente que te acompañe. Y las grandes residencias a veces, aunque estén muy bien equipadas, son lugares fríos, como los hoteles», ha explicado el padre Ángel en una entrevista concedida a Europa Press.

Ubicada en Colunga, Asturias, Esta ciudad es un complejo de 44 aldeas de encuentro y lugares de descanso junto al mar y la montaña. La primera fase ya está realizada, con 12 aldeas con capacidad para 24 personas. La segunda fase consistirá en la creación de otras 32 Aldeas de Encuentro, según ha explicado el sacerdote en la presentación del proyecto.

Inspirado en la antigua ‘Perlora’, inaugurada en los años 50 como lugar de vacaciones para obreros y empleados de diversas empresas en la localidad del mismo nombre, este complejo quiere ser un lugar de encuentro y descanso, donde los mayores puedan aprender las herramientas que les permitan afrontar la soledad de manera positiva.

Estos espacios están diseñados para ofrecer un hogar, con todos los servicios necesarios, incluyendo comedores, lavanderías y salones para socializar. «Es un proyecto precioso», ha destacado el padre Ángel, que espera que esté terminado para el próximo año y que se pueda extender a otras provincias de España.

Según ha informado la Fundación Social Padre Ángel, impulsora del proyecto, las personas mayores que se beneficiarán serán designadas por los Servicios Sociales de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, a través de convenios de colaboración que garantizarán la sostenibilidad del proyecto a largo plazo. «Necesitamos hacer ciudades pequeñas para que nos conozcamos, para que se sepa que existe Pepín, Josefa, Luis o Marcos. Que sepamos si alguien se pone enfermo, o si alguien se muere, o si a alguien le ha tocado la lotería o le han sacado una plaza de trabajo, para poder felicitarle», ha comentado el sacerdote.

Además, en este caso, el objetivo es acompañar a gente que «está carente de amor y de cariño» porque tal y como ha precisado, «no hay pobreza mayor que la soledad». En este sentido, el padre Ángel ha insistido en cuidar a las personas mayores y a los abuelos y ha advertido de que «con buscarles una residencia» no está todo hecho. «Con nuestras personas mayores o los abuelos a veces nos olvidamos, creemos que con buscarles una residencia ya está todo hecho, a veces hay que buscar la residencia pero después hay que ir a verles, a visitarles, a comer con ellos, a sacarles a la playa o a la ciudad o a dar un paseo», ha remarcado.

Visto en El Norte

ASÍ CONTRIBUYE LA DIETA CETOGÉNICA EN LA TERAPIA DEL CÁNCER DE PÁNCREAS

La Dra. Tan-Shalaby es médica en el Departamento de Medicina, Sección de Hematología y Oncología del VA Pittsburgh Healthcare System y profesora clínica adjunta en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, (ambas en Pensilvania), en un artículo de opinión publicado en ‘Federal Practitionenr’, destaca: «Ya en el año 500 a. C. , el ayuno se utilizaba como un tratamiento eficaz para muchas dolencias médicas. El ayuno continuó hasta los tiempos modernos y, en 1910, Guelpa y Marie propusieron el ayuno como tratamiento antiepiléptico. En 1921, Woodyatt observó que la inanición o el uso de dietas ricas en grasas y bajas en carbohidratos en personas sin comorbilidades médicas significativas producían acetona y β-hidroxibutirato, dos fuentes de energía producidas por el hígado en ausencia de glucosa».

Se pensaba, insiste,  que una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas era una alternativa al ayuno o la inanición, ya que tenía muchos de los mismos efectos deseados mientras seguía nutriendo las células sanas. El término dieta cetogénica (DC) fue acuñado más tarde por Wilder y Peterman, quienes formularon la relación grasa-carbohidratos que todavía se utiliza hoy en día. Normalmente contiene un 75% de grasas, un 20% de proteínas y solo un 5% de carbohidratos. Ambos investigadores informaron que esta dieta mejoró la capacidad mental y cognitiva de sus pacientes, tal y como apuntan en su ensayo publicado en ‘Epilepsia’

También empezó a surgir el uso de la dieta Keto como coadyuvante en la terapia contra el cáncer. En 1922, Braunstein observó que la glucosa desaparecía de la orina de los pacientes con diabetes después de que se les diagnosticara cáncer, lo que sugiere que la glucosa se dirige a las zonas cancerosas, donde se consume a un ritmo mayor del normal.

El resurgimiento

A mediados del siglo XX, el uso de la dieta cetogénica en el tratamiento de la epilepsia y en la investigación del cáncer había disminuido. Sin embargo, a mediados y fines de la década de 1990, con la creación de la Fundación Charlie, la dieta lentamente comenzó a recuperar el reconocimiento. Se publicaron los resultados de muchos estudios in vitro y en animales, y también comenzaron a acumularse datos humanos.

Ahora científicos de la Universidad de California en San Francisco  (UCFS) han descubierto una forma de eliminar el cáncer de páncreas en ratones al someterlos a una dieta rica en grasas, o cetogénica, y administrarles terapia contra el cáncer.

El tratamiento contra el cáncer bloquea el metabolismo de las grasas, que es la única fuente de combustible de la enfermedad mientras los ratones permanezcan con la dieta cetogénica, y los tumores dejan de crecer. El equipo hizo el descubrimiento, cuyo trabajo aparece publicado en ‘Nature’, mientras intentaban descubrir cómo el cuerpo logra subsistir con grasa mientras ayuna.

«Nuestros hallazgos nos llevaron directamente a la biología de uno de los cánceres más mortales, el cáncer de páncreas», ha documentado Davide Ruggero, profesor titular de la Cátedra Goldberg-Benioff y de investigación de la Sociedad Estadounidense del Cáncer en los Departamentos de Urología y Farmacología Molecular Celular de la UCSF y autor principal del artículo.

Por primera vez

El equipo de Ruggero descubrió por primera vez cómo una proteína conocida como factor de iniciación de la traducción eucariota (eIF4E) modifica el metabolismo del cuerpo para que pase al consumo de grasas durante el ayuno. El mismo cambio también ocurre, gracias a eIF4E, cuando un animal sigue una dieta cetogénica.

Descubrieron que un nuevo fármaco contra el cáncer llamado eFT508, actualmente en ensayos clínicos, bloquea el eIF4E y la vía cetogénica, impidiendo que el cuerpo metabolice la grasa. Cuando los científicos combinaron el fármaco con una dieta cetogénica en un modelo animal de cáncer de páncreas, las células cancerosas murieron de hambre.

«Nuestros hallazgos abren un punto de vulnerabilidad que podemos tratar con un inhibidor clínico que ya sabemos que es seguro en humanos. Ahora tenemos evidencia sólida de una manera en la que la dieta podría usarse junto con terapias preexistentes contra el cáncer para eliminar con precisión un cáncer», ha insistido Ruggero.

Los humanos pueden sobrevivir durante semanas sin comida, en parte porque el cuerpo quema la grasa almacenada. Durante el ayuno, el hígado convierte las grasas en cuerpos cetónicos para utilizarlos en lugar de la glucosa, la fuente normal de energía del organismo. El equipo de Ruggero descubrió que el eIF4E en el hígado se volvió más activo, incluso cuando el órgano detuvo su otra actividad metabólica, lo que sugiere que este factor estaba involucrado en la producción de cuerpos cetónicos, un proceso llamado cetogénesis.

«El ayuno ha formado parte de diversas prácticas culturales y religiosas durante siglos, y a menudo se ha creído que favorece la salud», ha documentado el Dr. Haojun Yang, investigador postdoctoral en el laboratorio de Ruggero y coautor del estudio. «Nuestro hallazgo de que el ayuno remodela la expresión genética ofrece una posible explicación biológica de estos beneficios», ha apostillado.

Al rastrear cómo cambiaban las diferentes vías metabólicas durante el ayuno, los científicos descubrieron que eIF4E se activaba por la presencia de ácidos grasos libres, que son liberados por las células grasas al comienzo del ayuno, por lo que el cuerpo tiene algo para consumir. «El metabolito que el cuerpo utiliza para generar energía también se utiliza como molécula señal durante el ayuno», ha declarado Ruggero. «Para un bioquímico, ver un metabolito actuar como una señal es lo más interesante».

Estos mismos cambios en el hígado (producción de cuerpos cetónicos a partir de la quema de grasa, junto con un aumento en la actividad de eIF4E) también ocurrieron cuando a los animales de laboratorio se les dio una dieta cetogénica que consistía principalmente en grasa. «Fue entonces cuando se me encendió la bombilla, Una vez que pudimos ver cómo funciona el camino, vimos la oportunidad de intervenir», ha insistido el investigador.

El talón de Aquiles del cáncer de páncreas

Los científicos primero trataron el cáncer de páncreas con un fármaco llamado eFT508 que desactiva el eIF4E, con la intención de bloquear el crecimiento del tumor. Sin embargo, los tumores pancreáticos continuaron creciendo, sostenidos por otras fuentes de energía como la glucosa y los carbohidratos.

Sabiendo que el cáncer de páncreas puede proliferar con la grasa y que el eIF4E es más activo durante la quema de grasa, los científicos primero sometieron a los animales a una dieta cetogénica, obligando a los tumores a consumir solo grasas, y luego los sometieron a un medicamento contra el cáncer. En este contexto, el medicamento suprimió el único sustento de las células cancerosas y los tumores se redujeron de tamaño.

Ruggero, junto con el Dr. Kevan Shokat, profesor de farmacología celular y molecular de la UCSF, desarrolló eFT508 en la década de 2010 y mostró resultados prometedores en ensayos clínicos. Pero ahora hay una forma mucho más eficaz de utilizarlo.

«El campo ha tenido dificultades para vincular firmemente la dieta con el cáncer y sus tratamientos», dijo Ruggero. «Pero para realmente conectar estas cosas de manera productiva, es necesario conocer el mecanismo».Se necesitarán diferentes combinaciones de dieta y medicamentos para tratar más formas de cáncer.

Esperamos que la mayoría de los cánceres tengan otras vulnerabilidades Ruggero. Esta es la base para una nueva forma de tratar el cáncer con dieta y terapias personalizadas», ha afirmado el investigador.

Autor: Patricia Matey para 65 y mas

LOS ‘PADRES DEL POP’ EN ESPAÑA SE UNEN EN EL ESPECTÁCULO ‘PIONEROS’

El espectáculo ‘Pioneros. Los padres del pop’ reunirá el próximo 12 de enero de 2025 en el Teatro Calderón de Madrid a varios artistas que marcaron la historia del pop en la década de los setenta en España. Entre ellos, destacan Helena Bianco de ‘Los Mismos’, Miguel Ángel Carreño ‘Micky’, Paco Pastor de ‘Fórmula V’, Santi Carulla de ‘Los Mustang’ o Popi González de ‘Los Ángeles’.

Tal y como ha apuntado Santi Carulla durante la entrevista con Europa Press, este espectáculo no llega a ser un concierto, sino un homenaje a las canciones y a los artistas que abrieron el camino al pop español, y en el que junto a una banda de músicos y una puesta en escena audiovisual, repasarán «grandes éxitos».

El pop vs. el reguetón

«El reguetón directamente no es música. Para mí la música es armonía, un trabajo de muchas cosas. Y el reguetón es la simplicidad en el ritmo, en la melodía, la simplicidad en todo. Tiene algo que me gusta mucho y es que no se entiende lo que dicen, con lo cual te ahorras un cabreo», ha asegurado Paco Pastor, en relación con la música más escuchada en la actualidad en España, durante la entrevista.

Por su parte, la artista Helena Bianco ha reivindicado «las raíces» y la cultura musical nacional ya que, asegura, España se está dejando «comer el terreno» por una música que «no nos corresponde».

«Respeto todo lo que es música y creatividad. Pero lo que aflora es el problema que tenemos aquí, ¿por qué nos dejamos comer el terreno? ¿Por qué estamos perdiendo nuestro sitio? Nuestra personalidad, una forma de componer», ha cuestionado.

«Hay grupos y solistas buenísimos con grandes capacidades que se están ignorando porque estamos dejándonos llevar por una música que es divertida pero no nos corresponde, perdemos las raíces», ha criticado.

Así, ha añadido que en España la industria musical «no sabe luchar» por lo propio para después apuntar que el pop u otros géneros «están desapareciendo».

Fuente: 65 y mas

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN JUAN CRISÓSTOMO

Nació en Antioquía (Siria) hacia el año 347. En aquel entonces, dicha ciudad era la segunda más importante del Imperio Romano de Oriente. El padre de Juan, Secundo, era un alto oficial del ejército romano y murió poco tiempo después del nacimiento de Juan por lo que su hermana mayor y él quedaron totalmente a cargo de Antusa, la madre cristiana de ambos.Fue bautizado a los 23 años.

Juan fue un as de la palabra desde muchacho. El famoso rector Libonio, su maestro, que veía en el joven a su natural sucesor, sintió mucho cuando aquel alumno prometedor prefirió la fe a la atractiva retórica. “¡Si los cristianos no me lo hubieran robado!”, exclamará. En efecto, Juan sí fue “robado” por la atracción que sentía por las palabras sagradas, que estudia con atención en el círculo de Diodoro, futuro obispo de Tarso. San Pablo es uno de sus preferidos, al que le dedicará mucho en pensamientos y páginas. Pero toda la Biblia, con sus enseñanzas, deja una huella profunda en aquel joven de Antioquía que se prepara para convertirse en una espada de doble filo en el oriente cristiano del siglo V, precisamente por aquel talento de decir las cosas sabiendo que lo dice bien.

El espíritu no el vientre

El obispo Fabiano lo ordenó sacerdote pero Juan, desde los años del diaconato, demuestra rotundamente que su capacidad de hablar a la gente de las Escrituras es fuera de lo común. Antes de esta fase, el joven también hace la experiencia eremítica – seis años en el desierto, los últimos dos en una caverna – y esto consolida en él un carácter de sobriedad que confiere ulterior fuerza a sus palabras que sacuden siempre por su franqueza. Predica el amor concreto a los hermanos más pobres, insta a los monjes a realizar obras de caridad y a desprenderse del dinero; impulsa a los laicos a evitar la telaraña de la corrupción. En suma, más espacio al espíritu y menos a la carne. Juan es un moralista, en el sentido positivo del término, para una época en la que extraer de los dichos bíblicos normas de comportamiento coherentes con la vida de un bautizado era el camino que se recorría con frecuencia.

Patriarca incómodo

Cuando tenía alrededor de 50 años, en el 397, da el gran salto. Juan está en Constantinopla para suceder al Patriarca Nectario. Cambia el papel: gran visibilidad y cercanía a la corte. El único que no cambia es Juan. El fustigador de la corrupción – que en los palacios del poder bizantino pulula – es fiel a su estilo. La gente lo ama por eso, tal como lo testimonian sus contemporáneos. Los que comienzan a detestarlo cada vez más abiertamente son la nobleza y el clero, apegados a sus privilegios y de aquel hombre que, en lugar de alinearse a los modos del círculo del que ha entrado a formar parte, reciben frases que no hacen descuentos. Indolencia y vicios, sobre todo por parte de quien viste una túnica, son los blancos preferidos. Y a las palabras siguen los hechos. Muchos presbíteros son removidos por indignidad, incluido el obispo de Éfeso. Para muchos es demasiado. Y contra un hombre que en el fondo es más ingenuo que astuto, parte la lista de intrigas.

“Boca de oro”

Capitanea la fronda contra Juan el Patriarca de Alejandría, Teófilo, y la emperatriz Eudoxia. En su ausencia convocan un sínodo que obliga a Juan al exilio. Corre el año 403, pero el alejamiento dura poco. Por aclamación popular, Juan regresa a Constantinopla y sus adversarios vuelen a lanzar el desafío. El 9 de junio del 404 una nueva condena lo aleja del centro del Imperio. El antiguo eremita encuentra una soledad forzada. Juan “boca de oro”, tal como será apodado tiempo después, muere en el año 407, en Comana Pontica, durante uno de los tantos traslados que debía realizar. Su sabiduría permanece intacta a lo largo de los siglos, corroborada por centenares de escritos de un hombre y un sacerdote convencido de que “en todas las cosas” deba darse “gloria a Dios”.

En 1568, Pío V lo declaró doctor de la Iglesia. Es uno de los cuatro doctores orientales. Por su parte, Pío X lo declaró patrono de los predicadores.  La Iglesia Católica lo celebra el 13 de Septiembre