Boletín Mensual Nº 20 de Vida Ascendente Internacional

Un cálido saludo a ustedes, lectores de esta carta, pero también, más allá del pequeño círculo de suscriptores, a todos ustedes, miembros de VAI y amigos lejanos.

Ha pasado un mes desde nuestra cita previa… pero la situación de salud sigue siendo preocupante. El virus sigue ahí, al acecho, dispuesto a aprovechar un momento de baja para asaltarnos. Se requiere una vigilancia rigurosa.

Que estas pocas líneas también os den el valor de afrontar las dificultades, de apoyar a los que os rodean, que son particularmente vulnerables.

A pesar del virus, debemos seguir viviendo, para elegir la vida

Escojamos la vida, negándonos a ceder al miedo, para “encontrar el sueño, la esperanza y la alegría de encontrarnos”, para reiniciar en confianza nuestras actividades en marcha, como nos invita José Ignacio Figueroa, consiliario nacional de VA España.

Escojamos la vida con Susana, Coordinadora continental de América Latina, que recuerda a los miembros de América del Sur la necesidad de celebrar el 1 de Octubre en todo el mundo, día dedicado a los ancianos; con Barthélémy Mopiti Unkende, Presidente de Vida Ascendente en la Republica Democrática de Congo y Orlando Ceceres, Presidente de Vida Ascendente Perú, que han tomado iniciativas para celebrar este día. Este acontecimiento, que puede permitirnos estar asociados con grupos no confesionales que también cuidan a los ancianos, nos hace visibles como cristianos.

Sí, demos testimonio de la vida en nuestro movimiento: con esta carta, lanzamos una serie que les hará descubrir, en la medida de lo posible, los movimientos que componen VAI; comenzamos con España, su historia y el relato que José María Castaño, secretario nacional, nos dio sobre cómo se vivió la pandemia en su país.

Aquellos que ayudaron a alimentar el contenido de este boletín, se les agradece enormemente.

En la esperanza que debe habitar todo cristiano, oremos el uno por el otro…

La Presidenta.

Monique Bodhuin

 

 

NOTICIAS DE ROMA:  Una nueva encíclica “Tutti fratelli”

El domingo 4 de octubre se publicó la encíclica del Papa Francisco sobre la fraternidad, que es también una acusación contra los grandes males que asolan, según él, el mundo actual. Pronto tendremos la oportunidad de hacernos eco de este texto.

 

 

 

VIDA ASCENDENTE EN ESPAÑA

El año 1979, Juan Antonio Castañeda, sacerdote de Ciudad Real, que había conocido Vie Montante en Francia, creó el primer grupo en su parroquia. Pero la fecha clave de comienzo de Vida Ascendente en España fue el año 1979, cuando dos señoras madrileñas con el P. Vicente Lores, Operario Diocesano, lo conocieron en unas Jornadas de Espiritualidad de la Tercera Edad, donde el P. Dierykx, Consejero Espiritual de Vie Montante, dio una conferencia sobre el Movimiento, que les entusiasmó, lo que fue confirmado al asistir, invitadas, en Estrasburgo a un Congreso de Vie Montante (MCR).

La Comisión Episcopal de Apostolado Seglar les encargó su promoción en España, y tras un tiempo de amplia difusión, en noviembre de 1986, la Conferencia Episcopal, erige el Movimiento de Apostolado Seglar de Jubilados y Mayores, como Asociación Publica de Fieles y aprueba sus Estatutos.

Poco a poco el Movimiento se implanta en todas las diócesis españolas (69), contando con el apoyo de sus Obispos diocesanos y muchos párrocos, en cuyas parroquias se reúnen habitualmente los grupos: semanal (62%), quincenal (20%) o mensualmente (18%), llegando a superar los 1.800 grupos y los 25.000 miembros, aunque en los últimos tiempos se han visto reducidos a 1.550 y 17.500 respectivamente.

En los grupos se viven los principios básicos de Vida Ascendente: Amistad fraterna, compartiendo alegrías y tristezas, satisfacciones y dificultades ayudándose mutuamente. Espiritualidad, profundizando en la fe y creciendo en la oración, formación y seguimiento de Cristo, poniendo en común las enseñanzas y experiencias de las lecturas dominicales y guiones que anualmente se publican.  Apostolado que realizan en sus familias y relaciones sociales y de manera especial en las propias parroquias: catequesis, liturgia, caritas, visita a enfermos etc…

En muchas diócesis se realiza una acción de acompañamiento a los mayores en las Residencias e incluso atienden a grupos de Vida Ascendente que se crean.

Vida Ascendente, como único Movimiento Eclesial, participa en aquellos organismos y actividades de Apostolado Seglar: Foros de Laicos, Jornadas, Congresos…y organizó en paralelo al Congreso de Familia en Valencia el año 2006 un Congreso de Mayores con gran participación y contenido.

Desde sus orígenes ha sentido la preocupación que manifestaba el papa Juan Pablo II cuando decía el año 1982 en Valencia (España), “Es necesario que se desarrolle en la Iglesia una pastoral para le tercera edad, en la que se insista en el papel creativo de la misma.”  y el Consejo Pontificio de Laicos publicó, en el año 1998, un documento “La dignidad del mayor y su misión en la Iglesia y en el mundo” en la que insistía sobre ella y daba unas orientaciones para su desarrollo.

Con este fin, y considerando su necesidad e importancia, Vida Ascendente trabajó y lo propuso, en distintas ocasiones, a la Conferencia Episcopal, pero que no ha encontrado eco. Grande fue nuestra alegría cuando el Dicasterio de Laicos, Familia y Vida convocó el Congreso Internacional de la pastoral de la persona mayor, celebrado en Roma los días 29 a 31 de enero pasado con gran éxito de asistencia y contenido, y al que asistieron 70 miembros de Vida Ascendente de España, y que ha dado lugar a que la Conferencia Episcopal Española haya tomado con gran interés y cuenta con Vida Ascendente para su desarrollo.

España, también, ha contribuido con desplazamientos, de diversas personas a América Latina y medios materiales, a implantar Vida Ascendente en algunos de aquellos países, y siempre está dispuesta a contribuir en bien del Movimiento y de las personas mayores.

 Jose María Castaño

Secretario General de Vida Ascendente España

 

 

 

DÍA INTERNACIONAL DE VIDA ASCENDENTE 1° DE OCTUBRE

En América del Sur:

Así presentó Susanna, coordinadora para América Latina el día 1 de octubre:

 ” Queridos amigos integrantes de Vida Ascendente

En noviembre de 2018, hace casi dos años atrás en Santo Domingo, República Dominicana dentro del desarrollo de la 9° ASAMBLEA INTERNACIONAL del Movimiento, se instituía el 1° de octubre, Día Internacional del Movimiento de Vida Ascendente.

Esta propuesta fue elevada por el Presidente de la Comisión Nacional de Perú, don Orlando Cáceres, y después de la votación de todos los participantes de dicha Asamblea, se eligió esta fecha, donde cada uno de los integrantes de este Movimiento, nos sentimos identificados en el mundo entero.

¡Este es un hermoso día para celebrar!!!!!  donde cada país tiene la libertad de hacerlo con las costumbres, tradiciones y folclore que a cada Pueblo lo caracteriza. Lamentablemente este año no lo vamos a poder festejar como a nosotros nos gusta.

Todos sabemos que estamos viviendo un tiempo totalmente atípico, no solo en nuestros países, sino en el mundo entero, debido al Covid 19, virus que azota la tierra y que nos impide reunirnos, especialmente a nosotros los Adultos Mayores, porque somos los que más riesgos corremos de contagiarnos. Tampoco se nos permite celebrar como a nosotros nos gusta, con música, cantos, bailes y abrazos. Sinceramente creo que es esto lo que más extrañamos entre nosotros, ese fuerte abrazo que nos dábamos cada vez que nos veíamos.

Sin embargo, Dios no nos abandona y nos permite estar unidos lo mismo, a lo largo y ancho de nuestra querida América latina de una manera diferente, más espiritual, por medio de la oración y la Santa Eucaristía.

Yo los aliento a seguir adelante y a no perder las esperanzas, buscando siempre la forma de continuar con nuestro accionar apostólico por medio de las redes sociales que nos ofrece hoy, la nueva tecnología.

Bueno queridos todos, por último decirles que no debemos perder la confianza, debemos mantenernos unidos al Señor como la “Vid al Sarmiento”, sabiendo que hay un Dios entre nosotros que nos cuida, nos ama y nos protege. Les envío un fuerte abrazo a la distancia, que el Señor los colme de bendiciones, dándole las gracias por la salud que tenemos y que nos permite seguir de pie.  ¡Muchas felicidades y muy feliz día de VIDA ASCENDENTE!!!!!!

Con el cariño de siempre

 Susana” (Coordinadora de VAI para América Latina)

 

En respuesta a la solicitud del Presidente Orlando Cáceres, la Presidenta de VAI envió un mensaje al Perú para el día dedicado a los ancianos:

 “De la presidenta de VAI, Monique Bodhuin, al presidente nacional de Perú, Orlando Cáceres

Juntos, en este día del 1° de octubre, con otras organizaciones no confesionales que cuidan a los ancianos, Fortalecidos por nuestra especificidad espiritual, podemos hacer que las personas comprendan la dignidad sagrada de cualquier persona más o menos anciana, envejecida, dependiente, hasta su último aliento de vida.

Estamos llamados a trabajar juntos, unidos en un movimiento, VAI, que no es una asociación como cualquier otra, ya que es en el nombre de Cristo que estamos unidos;  comprometerse con VAI, da una responsabilidad apasionante, es estar convencidos de que somos un todo cuya cohesión y unidad provienen del sentido de una misión a cumplir: esta misión es dar testimonio del amor de Cristo a todos los que encontramos, es dar testimonio del amor de Cristo mediante gestos muy concretos con los ancianos, a quienes la sociedad a veces olvida o margina.

Sé que Perú está particularmente afectado por la pandemia de Covid-19 y que todos ustedes están pasando por momentos difíciles, especialmente la personas vulnerables y aisladas. Me uno a vuestra preocupación y dolor; pero no debemos ceder al desaliento o a la angustia.

Que este día sea una oportunidad para testimoniar la esperanza que debe habitar a los miembros de VAI: harán un gran servicio a los que se encuentran, invitándolos a ver cómo actúa Dios, para salir de situaciones aparentemente sin salida. La esperanza cristiana nos enseña a lidiar con el enigma de nuestra vida con la convicción de que “Dios ya se ha arriesgado en este camino”.

(Resumen preparado por Monika Ptak)

En la República Democrática del Congo

 El 1 de octubre se celebró una misa de acción de gracias en la Iglesia de San José en Kinshasa: extractos adjuntos del discurso pronunciado por el presidente Barthélemy MOPITI UNKENDE y algunas fotos que ilustran el evento.

En nombre de la Federación Nacional de Ancianos y de la Tercera Edad, de la que es miembro EL VMRDC, Barthélemy agradeció al párroco de San José su aceptación de celebrar esta Misa de acción de gracias y al Director del Centro Diocesano Pastoral por su ayuda. Continúa: “Las personas mayores cristianas envían sus oraciones a Dios por mantenerlas vivas hasta el día de hoy…

El Papa Francisco, que sigue preocupándose por nuestro futuro, nos dice que si en algún tiempo los ancianos pudieran poblar un pequeño estado, hoy podrían poblar un continente entero”. Estas palabras fueron hechas “en su discurso del 31 de enero de 2020 a los delegados reunidos en Roma para el congreso “la riqueza de los años” en el que participé. El Santo Padre nos alienta y promete acompañarnos con sus oraciones. Nos pide, “por favor”, que oremos por él también”.

 

 

RECOMENZAR EN CONFIANZA

Tras meses de confinamiento y de no poder compartir nuestra vida con las personas que nos importan, tras una Cuaresma sin encuentros, una Semana Santa sin pasos, una Pascua sin aleluyas y un final de curso sin curso y sin final, por fin llegó el verano. Un tiempo de reencuentros, una oportunidad de recuperar los paseos y los viajes —no sin limitaciones— y una época propicia para compartir con los nuestros momentos en los que evocar esos fantasmas que nos atenazaron como un mal sueño que todos deseamos haya quedado definitivamente en el pasado.

Algunos nubarrones quedan en el azul cielo del verano, dudas y miedos que no acaban de disiparse:

¿podremos reunirnos con normalidad este nuevo curso que se nos presenta?;

¿nos dejarán volvernos a encontrar con los que tanto hemos añorado durante el aislamiento —aun sabiendo que a muchos sólo volveremos a encontrarles en el cielo, porque el virus se los ha llevado—?; ¿cómo será esa «nueva normalidad» en nuestro querido movimiento de «Vida Ascendente» ?; ¿qué pasará si hay rebrotes de la enfermedad este otoño?

Demasiadas cosas nos ocupan, nos preocupan y nos quitan la serenidad que creíamos haber alcanzado con el paso de los años.

«No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma» (Mt 10, 28).

Tenemos la sensación de que todo el mundo se ha preocupado tanto de los mayores, de que no se infectaran, de que se aislasen y no entrasen en contacto con nada que puede vulnerar su salud, que corremos el peligro de vivir lo que algunos técnicos han denominado el «síndrome de la cabaña»: «Yo era de salir poco, solo a la compra, a misa y a «vida ascendente », pero ahora ya no salgo para nada, mis hijos o mis nietos me traen lo que necesito y me lo dejan en la puerta, la misa la veo en la tele y mi relación con mis amigos del movimiento la mantengo por medio del móvil». ¿A que nos suena?

Tenemos que agradecer mucho, muchísimo a quienes se han ocupado de que estemos bien y por eso nos han protegido tanto, pero el miedo a lo que pueda venir no nos debe paralizar.

Tenemos que recuperar la ilusión, la esperanza y la alegría de encontrarnos.

Lo haremos con todas las medidas necesarias, con mascarillas, guardando distancias y al aire libre si es necesario y posible, pero tenemos que hacer un inicio de curso por todo lo alto, con las celebraciones que no pudimos hacer para acabar el anterior, con la alegría del reencuentro con los hermanos y sabiendo que donde dos o tres estamos reunidos en su nombre, allí está Él en medio…

Es verdad que quizás no sea prudente todavía hacer grandes concentraciones interdiocesanas, pero como consiliario general estoy dispuesto a acudir allá donde me llaméis para seguir animando, acompañando y formando a todos los queridos amigos de «Vida Ascendente», si no engrandes grupos, en pequeñas comunidades, como hacían los apóstoles con las primeras comunidades cristianas.

Tres frases que debemos grabarnos para comenzar un nuevo curso: nadie sin esperanza, nadie sin ilusión, nadie solo…

Mucho ánimo, que Jesús sigue cuidando de nosotros.

 

Jose Ignacio Figueroa

Consiliario general