BÀRBARA MARTÍNEZ, 90 AÑOS: “EL CUERPO NECESITA MOVIMIENTO”

Si ya es poco habitual encontrar a alguien que haga deporte todos los días del año, todavía lo es más cruzarse con una nonagenaria que lo haga —y, además, que enseñe a hacerlo a los demás—. Ella es Bàrbara Martínez, tiene 90 años y desde hace tres décadas imparte clases diarias de actividad física en la playa del Bogatell, en Barcelona. Cada mañana, de 10 a 11 horas de lunes a viernes, reúne a centenares de personas: algunos acuden para moverse y mantenerse en forma; otros, simplemente, para combatir la soledad y socializar.

Martínez no ha faltado a una sola clase en todos estos años. Solo hace un parón en verano, ya que las altas temperaturas suponen un riesgo para practicar deporte al aire libre, especialmente para las personas mayores. Su vitalidad no es fruto de fórmulas milagrosas, sino de una filosofía de vida tan sencilla como contundente. “Hago lo que me da la gana, como lo que me apetece y vivo tranquila”, Resume Martínez en un reciente vídeo de @lainfopositiva, cuyo equipo se desplazó hasta la playa para hablar con ella.

Más allá del beneficio físico, esta profesora observa emocionada la transformación de sus alumnos a lo largo de las semanas. “Las personas que vienen se lo pasan pipa. Al principio no te diré que estén tristes, pero sí llegan aburridas. Al cabo de una semana ya no son las mismas: tienen otra alegría”, explica. Una prueba, asegura, de que el ejercicio actúa también como un poderoso aliado del bienestar mental y emocional.

Las clases de Bàrbara tienen, además, un sello propio. Desde la prohibición de vestir de negro —porque para ella “el color es vida”— hasta los peculiares nombres de los ejercicios, como “sacar agua del pozo” o “hacer el caganer”. Y, en una ciudad donde las cadenas de fitness no dejan de crecer, Martínez reivindica con orgullo impartir sus sesiones en catalán, mientras decenas de turistas observan con curiosidad al grupo que se ejercita junto al mar.

Cuando alguien le pregunta qué necesita para poder acudir a sus clases, siempre responde lo mismo: “Solo hace falta llegar puntual y decir buenos días. Ya está, ni papeleo ni nada más”, señala.

El movimiento en la tercera edad es una recomendación constante entre los expertos en salud, algo que Bàrbara defiende con la claridad que la caracteriza. “Si no te mueves a esta edad, un día no puedes levantar una pierna y al siguiente no puedes levantar la otra”, advierte en uno de sus vídeos en redes sociales. “El señor que se jubila y cree que su tarea es ir a buscar el periódico, salir al balcón y mirar a los vecinos es un aburrido. El cuerpo necesita movimiento”, añade.

Fuente: La vanguardia

CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS PATRONOS EN JAEN

La Casa de la Iglesia acogía, el pasado lunes 2 de febrero, la Fiesta del Mayor, que Vida Ascendente celebra anualmente en torno a la festividad de la Presentación del Señor.

Se congregaron alrededor de 110 miembros pertenecientes a distintos grupos de Vida Ascendente y otros mayores, los cuales se hicieron presentes superando las adversidades climatológicas del día.

A partir de las once y media comenzaron los actos programados para celebrar la fiesta de sus patronos, Simeón y Ana.

En primer lugar, la presidenta, Dña. M.ª Dolores Núñez García, y el consiliario, D. Facundo López Sanjuán, dieron la bienvenida a los asistentes con gran alegría, destacando la afluencia de personas que habían acudido y la presencia de los nuevos grupos que se han creado en nuestra diócesis.

A continuación, Dña. M.ª Dolores Núñez García presentó al ponente escogido este año para la charla de formación, D. Juan Manuel Bajo, consiliario de Vida Ascendente de la diócesis de Tortosa y delegado de la Pastoral de la Salud, quien ofreció una conferencia muy instructiva y enriquecedora sobre cómo los ancianos podemos, incluso bajo los achaques de la vida, seguir siendo instrumentos de Dios. Animó, además, a todos los asistentes a ser valientes y a aceptar la llamada que nos hace el Señor y el Espíritu Santo en este servicio, en el que podemos hacernos presentes y desempeñar, con nuestra experiencia, un papel importante en la Iglesia.

A la una de la tarde daba comienzo la Eucaristía, presidida por nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebrada, además, por el consiliario diocesano de Vida Ascendente y los sacerdotes diocesanos D. Domingo Pérez, D. Ángel Sánchez, D. Juan Manuel Bajo y D. Francisco Cova.

Homilía

En la homilía, nuestro Obispo diocesano hizo hincapié en el sentido profundo de la fiesta litúrgica que celebra la Iglesia cada 2 de febrero, subrayando la riqueza espiritual de la Presentación del Señor y el valor del testimonio creyente de los mayores. “Cada 2 de febrero, la Iglesia celebra una fiesta llena de luz: la Presentación del Señor. María y José traen a Jesús al Templo; y ese gesto sencillo nos recuerda algo esencial: todo lo recibido se ofrece, y toda la vida -con su historia, sus gozos y sus heridas- puede ponerse en manos de Dios. Por eso venimos en este día a esta Eucaristía con gratitud por el camino recorrido, con el corazón abierto, y con el deseo de seguir dejándonos purificar y renovar por el Señor”.

El Prelado destacó, también, el papel del movimiento Vida Ascendente en la Diócesis, valorando su aportación a la vida eclesial y su compromiso activo desde la fe. “En este día nos encontramos a dos ancianos llenos de esperanza: Simeón y Ana, dos ancianos que han aprendido a esperar, a orar, a escuchar al Espíritu… y a reconocer a Cristo cuando llega. Por eso la Iglesia y el propio movimiento los venera como patronos de los mayores y de Vida Ascendente: Simeón, con sus brazos abiertos para acoger al Salvador; y Ana, con su palabra valiente para anunciarlo a los demás”.

Asimismo, Monseñor Chico Martínez animó a los mayores a vivir esta etapa de la vida como una verdadera vocación dentro de la Iglesia, siendo testigos de esperanza y transmisores de fe y de esperanza. “La Iglesia necesita Simeones y Anas hoy. Personas mayores que no se apagan, que siguen mirando con fe, que sostienen la esperanza de los demás, que hablan bien de Dios porque lo han probado en su vida”.

Finalmente, Don Sebastián quiso invitar a los presentes a reconocer a Cristo en lo cotidiano y a dejarse iluminar por Él como luz del mundo. “Queridos hermanos: hoy pedimos la gracia de Simeón: reconocer a Jesús cuando viene ‘en lo pequeño’: en un Niño, en un gesto sencillo, en una Eucaristía, en un hermano, en una visita, en una llamada, en un rato de oración. Que Cristo, Luz para alumbrar a las naciones, encienda de nuevo nuestra fe”.

Tras la celebración de la Eucaristía, los miembros de Vida Ascendente y otros mayores pudieron compartir un rato de convivencia y comida fraterna en la misma Casa de la Iglesia.

La alegría, el entusiasmo y la convivencia fueron, como siempre, las notas distintivas de este encuentro diocesano.

✍Delegación de la Pastoral del Mayor

SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA 133

Todos endeudados

 

 

Todos endeudados…

por la deuda pública,

según la ONU, en 2024 la deuda pública mundial

ascendió a 102 billones de dólares,

de ellos, 31 billones corresponden a los países en desarrollo;

3.400 millones de personas, el 40 % de la población mundial,

viven en países que gastan más en intereses de la deuda

que en salud y educación.

El Papa Francisco dijo sobre este asunto:

“Hay que implementar políticas que ayuden a solucionar

el problema de la deuda que aqueja a muchos países del sur global,

generando miseria y angustia a millones de familias y de personas.

Animo a los gobernantes de los países de tradición cristiana

a que den buen ejemplo, cancelando o reduciendo,

en la medida de lo posible, las deudas de los países pobres”.

-¿Crees que hay que condonar la deuda “eterna” a los países pobres?

 

Todos endeudados…

con Dios, que para condonarnos la deuda

contraída por los pecados de la humanidad

envió a su Hijo a la tierra y con su sangre firmó la quita en la cruz.

“Dios canceló la deuda que había en contra nuestra

y que nos obligaba con sus requisitos legales,

poniendo fin con la muerte de Cristo en la cruz” (Col 2,14).

“Si alguno comete pecado,

tenemos ante el Padre un buen abogado,

Jesucristo, que se ofreció en sacrificio

para que nuestros pecados sean perdonados;

y no sólo los nuestros sino los de todo el mundo” (1Jn 2,1).

-¿Te sientes perdonado por Dios?

Todos endeudados…

con el planeta, “nuestra casa común”,

con el que tenemos una triple deuda:

“agradecimiento” por todo lo que nos da,

“cuidado” de la Creación,

y “reparación” de los daños causados.

“Se necesitan los talentos y la implicación de todos

para reparar el daño causado por el abuso humano

a la creación de Dios” (LS 14).

-¿Reciclas todos tus desechos?

 

Todos endeudados…

con los “pobres”,

porque la riqueza de algunos países

está directamente relacionada con la pobreza

de millones de personas.

Los 61 países en desarrollo destinaron más del 10%

de sus ingresos públicos al pago de intereses de su deuda,

en detrimento de servicios sociales como la sanidad y la educación.

“Mientras una parte de la humanidad vive en la opulencia,

otra parte ve su propia dignidad olvidada, despreciada o pisoteada

y sus derechos fundamentales ignorados o violados” (FT 22).

-¿Compartes algo de “tu riqueza personal” con los “más pobres”?

Todos endeudados…

con “nosotros mismos”,

porque no logramos ser felices en esta sociedad

“tensionada y cansada” en la que se vivimos,

porque no somos pacíficos ni pacificadores,

ni pacientes, compasivos y humildes de corazón,

ni tampoco amamos a Dios sobre todas las cosas

y al prójimo como a nosotros mismos.

Necesitamos “perdonarnos”

para poder perdonar a nuestros deudores.

-¿Qué deudas tienes contigo mismo?

 

“El malvado pide prestado, y no paga;

pero el hombre bueno

es compasivo y generoso” (Sal 37,21).

 

Julián del Olmo

Domingo, 15 de febrero de 2026

NUEVA SECCIÓN: SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

En el encuentro de la Fiesta de nuestros Santos Patronos el pasado 2 de febrero, que compartieron con Vida Ascendente de Segovia nuestro Presidente y Secretaria nacionales, Jaime y Mercedes, les di a conocer los SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA, cuyo autor es JULIÁN DEL OLMO GARCÍA, sacerdote, periodista, poeta, “hijo del herrero de Yela (Guadalajara)”, alcarreño de la tierra  del trigo, la cebada y la lavanda.

Les pareció que podíamos incorporarlos a nuestro BOLETÍN semanal y aquí estoy presentándolos, con el permiso de su autor, esperando nos sirvan a todos los miembros de nuestro querido Movimiento y a cuantos leen nuestro BOLETÍN para reflexionar y orar. “Con ello me doy por satisfecho, dice el autor, porque ese era el objetivo final”.

JULIÁN DEL OLMO trabajó durante 32 años en los programas religiosos católicos de Televisión Española (TVE) y de 2000 a 2017 fue director del programa “PUEBLO DE DIOS (TVE2). Su larga vida ha transcurrido entre lo rural y lo urbano, lo local y lo global, los pulpitos de las Iglesias y televisión española, la prosa y la poesía. Se definía a sí mismo como “misionero del tercer mundo en el primero”.

El trabajo en TVE lo simultaneó con la atención a enfermos mentales y a sus familiares en el ámbito de los centros de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús y en AFAEP (Asociación de Familiares y Amigos de los Enfermos Psíquicos) fundada por él en 1990. A partir de su jubilación, colabora en la Parroquia San Pío X de Madrid y “acompaña” a las personas mayores.

LOS SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA, en palabras del propio Julián, “están cocinados en ollas de barro, a fuego lento, para que conserven todo su sabor y los “salmodiadores” los disfruten, los personalicen y los enriquezcan. Los “Salmos” son una lectura creyente de lo que vivimos y de lo que sucede en nuestro pequeño y gran mundo. Son una reflexión–meditación-oración personal sobre la presencia de Dios en la vida cotidiana, el guion para comenzar a “conversar” con nosotros mismos, con Dios, con el mundo y con la naturaleza y, a medida que vamos “conversando”, recibir la “iluminación” para ver con claridad aquello que, dentro y fuera de nosotros, es susceptible de mejora”.

Invitamos a leerlos y meditarlos cada semana con sosiego y apertura de mente y corazón, confiando en que su meditación os resultará, luminosa, gozosa y sanante. Gracias por la acogida.

José María López López

Consiliario Diocesano de Vida Ascendente de Segovia

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN VALERIO DEL BIERZO

San Valerio (Valerius del Bierzo), también llamado san Valerio de Astorga (630-695 d. C.), fue un cenobita, escritor y ermitaño del siglo VII que vivió retirado en la comarca de El Bierzo, (provincia de León, comunidad autónoma de Castilla y León, España).

Biografía

Discípulo de san Fructuoso de Braga​ (uno de los llamados «Padres del yermo»), Valerio adoptó la vida anacoreta y ascética de este y habitó en los mismos lugares, principalmente en el monasterio de San Pedro de Montes.

En algunas fuentes se denomina a Valerio como «gallego», confundiendo la Gallaecia geográfica de la división romana con la Galicia étnica. Valerio mismo escribió «Ego indignissimus peccator Asturiensis Prouintia indigena» («Yo, muy indigno pecador originario de la Provincia Asturiense»); lo de «pecador indigno» es una forma de mostrar humildad como común mortal, no considerándose santo a sí mismo. Era originario del territorio astur, concretamente del Conventus Asturum, subdivisión de la provincia de Gallaecia, con sede en Asturica Augusta, la actual Astorga. Acerca de su muerte nada se sabe, e incluso la fecha tradicionalmente aceptada sólo es conocida por testimonios muy tardíos.

Obras

San Valerio dejó un valioso legado literario que abarca diversas temáticas. En primer lugar, relató la vida de su maestro en la hagiografía Vita Sancti Fructuosi (Vida de san Fructuoso). Además, contribuyó al ámbito monástico con un tratado titulado De génere monachorum (Acerca del género monacal), en el que proporciona una visión detallada de la vida monástica.

Valerio escribió una obra única y de gran valor histórico titulada Ordo querimoniae. Esta autobiografía detalla las dificultades y persecuciones que enfrentó por parte del clero local y la población, destacando sus sufrimientos, muchos de los cuales consideraba como directamente provocados por el diablo.

Además de estas obras, Valerio es autor de una famosa carta en la que elogia la peregrinación de la asceta del siglo IV, Egeria. También compiló una obra hagiográfica que relata la vida de diversos padres del monacato antiguo, así como tres breves relatos de visiones del más allá experimentadas por monjes. Su contribución se completa con una pequeña colección de poesía que enriquece su diversa producción literaria. En conjunto, las obras de san Valerio ofrecen una valiosa perspectiva sobre la vida monástica y las adversidades enfrentadas en su tiempo.​

EL GRUPO DE VIDA ASCENDENTE, FORTALEZAS Y DEBILIDADES (III)

2º AMISTAD Y SOLIDARIDAD

  1. A) Compañerismo. _Se crean lazos de amistad y fraternidad que ayudan a los miembros a sentirse menos solos.

Se realizan actividades juntos, fuera de las reuniones, quedan para tomar alguna cosa, celebran fechas importantes, se llaman por teléfono, algunos quedan para ir juntos a la reunión del grupo

B ) Clima de confianza. _Se promueven diálogos respetuosos, la escucha activa y un ambiente de aceptación mutua.

_En el grupo no se hace acepción de personas, se quiere a cada uno como es, se acepta con sus peculiaridades y se valora. Todo ello genera un clima de confianza en el que se pueden compartir cuestiones personales, con la seguridad de ser escuchados con cariño y respeto y la tranquilidad de que la discreción está garantizada.

C,) Apoyo mutuo. -Los miembros se acompañan y ayudan entre sí en los desafíos personales.

a). Ante cualquier dificultad, situación complicada de gestionar, reciben la escucha y atención de los compañeros, los acompañan tanto en la enfermedad, como en las dificultades por las que pasan algunos;

b). Se avisa de acontecimiento que les afectan para que todos puedan estar al lado del que sufre.

  1. c) Se escucha con respeto y se reza por quienes están en alguna dificultad.

Sentir que tienes detrás un grupo que te apoya y reza por ti, es de gran consuelo.

3º APOSTOLADO Y SERVICIO

A)Servicio a la Iglesia. _Los mayores ponen su experiencia, fe y tiempo al servicio de la Iglesia en la parroquia, participando también en actividades diversas: catequesis, liturgia, pastoral de enfermos etc.

  1. A veces cuando llegan al grupo ya tienen otros compromisos con actividades parroquiales, pero en otros casos descubren, en el propio grupo, que pueden ser útiles a la Iglesia y se ofrecen para ello

      B)Transmisión de la Fe. _Los mayores trasmiten su Fe y testimonio a las generaciones más jóvenes.

a). En primer lugar, hablando de la felicidad que le genera seguir al Señor, sensibilizando a las personas de su entorno con la responsabilidad, de todos, ante la soledad no deseada que viven muchos mayores,

b).  inculcando los valores cristianos en los nietos y siendo testigo, con opinión, ante los comentarios y actuaciones e injusticias que se oyen y se viven a diario

C). Compromiso social. Se buscan traducir el compromiso cristiano con acciones concretas para la sociedad y la familia.

  1. a) Vida Ascendente pretende poner al servicio de la sociedad y la Iglesia las cualidades y valores de los mayores, es importante la implicación de los miembros de los grupos en la vida social.
  2. b) Muchos mayores están haciendo diferentes actividades en los centros de participación activa de las ciudades, ayudan a las familias, cuidan nietos, visitan enfermos, o hacen gestiones para quienes no pueden desplazarse.
  3. Implicación en los compromisos. Los miembros del grupo apoyan y participan en los compromisos personales o colectivos de sus miembros (Que es vida Ascendente)
  4. a) El compromiso que se adquiere, a nivel individual, necesita sólo de la propia voluntad, pero a veces ayuda el ejemplo o consejo de los compañeros.
  5. b) En cuanto a los compromisos colectivos se tiene conciencia de que sólo con la confluencia de fuerzas, con el interés y esfuerzo de todos se consiguen los objetivos. El sentido de corresponsabilidad, compromete a que nadie deje de hacer su parte.

 

 

*TIEMPO DE CUARESMA*

«El tiempo de Cuaresma esta ordenado a la preparación de la celebración de Pascua. En efecto, la liturgia cuaresmal dispone a la celebración del misterio pascual, tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles, que recuerdan el bautismo y hacen penitencia» (NUAL, núm. 27).
El tiempo de Cuaresma discurre desde el Miércoles de Ceniza hasta la misa de la cena del Señor del Jueves Santo, exclusive. No obstante, el nombre de este tiempo litúrgico proviene de los cuarenta días penitenciales que distan desde ese miércoles hasta la vigilia pascual de la noche de Pascua, excluyendo los domingos.
El evangelio de san Mateo (6, 1-6. 16-18) que leemos cada año el Miércoles de Ceniza, al comenzar el tiempo de Cuaresma, nos ofrece las tres «armas» para luchar el combate cuaresmal: oración, ayuno y limosna; y llevar a cabo nuestra conversión en las tres dimensiones relacionales de la persona: Dios, uno mismo, los demás.
– Intensificar la oración, afianza nuestra relación con Dios.
– El ayuno nos hace capaces de abrir los ojos y de esponjar el corazón, nos hace más libres para seguir a Jesús dejando de lado aquello que nos lo dificulta.
– Compartir por medio de la limosna dinero, cosas, tiempo, etc. nos hace estar atentos a las necesidades de los otros.
De modo que, tal y como reza el prefacio I de Cuaresma, anhelemos la celebración de la Pascua, con el gozo de habernos purificado, para que por la celebración de los acontecimientos salvíficos que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos e hijas de Dios.
*MIÉRCOLES DE CENIZA*
Dia de ayuno y abstinencia.
El Miércoles de Ceniza marca desde hace siglos el inicio de la Cuaresma, el camino de preparación hacia la Pascua en el que la Iglesia invita a los fieles a la conversión mediante la oración, el ayuno y la limosna.
La ceniza, impuesta sobre las cabezas de los fieles, es un gesto simbólico que, a partir del segundo milenio, ha expresado de forma visible el deseo de renovación interior a través de la penitencia.
Las lecturas nos invitan a volver a Dios con todo el corazón.
En la primera lectura, el profeta no llama solo a gestos externos, sino a un retorno interior: «rasgad el corazón, no las vestiduras». Dios no se cansa de esperarnos, y su misericordia no se apaga, incluso cuando hemos fallado muchas veces.
San Pablo, en la segunda lectura, suplica: «reconciliaos con Dios». El tiempo de Cuaresma no es solo preparación para la Pascua, es también un momento oportuno para sanar heridas, soltar rencores, revisar nuestras prioridades. Hoy es «el día favorable», hoy puede empezar una historia nueva.
En el evangelio, Jesús nos llama a vivir la conversión con autenticidad. Ayuno, limosna y oración no como teatro, sino como expresión de un corazón que busca a Dios. No se trata de aparentar, sino de crecer.
Hoy comenzamos el camino de la Cuaresma marcados por la ceniza. Ese signo humilde nos recuerda que somos frágiles, pero también que somos amados. Volver a Dios no es tristeza, es esperanza. Dejémonos reconciliar por él y comencemos este tiempo como una oportunidad real de cambio, conversión y renovación interior.

CATEQUESIS DEL SANTO PADRE: I. CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA LUMEN GENTIUM 1. EL MISTERIO DE LA IGLESIA, SACRAMENTO DE LA UNIÓN CON DIOS Y DE LA UNIDAD DE TODO EL GÉNERO HUMANO

Queridos hermanos y hermanas, buenos días y bienvenidos.

El Concilio Vaticano II, a cuyos documentos estamos dedicando las catequesis, cuando quiso describir la Iglesia se preocupó, ante todo, de explicar de dónde proviene su origen. Para hacerlo, en la Constitución dogmática Lumen gentium, aprobada el 21de noviembre de 1964, tomó de las Cartas de San Pablo el término “misterio”. Eligiendo este vocablo no quiso decir que la Iglesia es algo oscuro o incomprensible, como a veces comúnmente se piensa cuando se escucha pronunciar la palabra “misterio”. Exactamente lo contrario: de hecho, cuando San Pablo utiliza, sobre todo en la Carta a los Efesios, esta palabra quiere indicar una realidad que antes estaba escondida y que ahora ha sido revelada.

Se trata del plan de Dios que tiene un objetivo: unificar a todas las criaturas gracias a la acción reconciliadora de Jesucristo, acción que se llevó a cabo en su muerte en la cruz. Esto se experimenta ante todo en la asamblea reunida para la celebración litúrgica: allí las diversidades se relativizan, lo que cuenta es encontrarse juntos porque nos atrae el Amor de Cristo, que ha derribado el muro de separación entre personas y grupos sociales (cf. Ef 2,14). Para San Pablo el misterio es la manifestación de lo que Dios ha querido realizar para la entera humanidad y se da a conocer en experiencias locales, que gradualmente se dilatan hasta incluir a todos los seres humanos e incluso al cosmos.

La condición de la humanidad es una fragmentación que los seres humanos no son capaces de reparar, aunque la tensión hacia la unidad habite en sus corazones. En esa condición se inscribe la acción de Jesucristo, que, mediante el Espíritu Santo, venció a las fuerzas de la división y al Divisor mismo. Encontrarse juntos celebrando, habiendo creído en el anuncio del Evangelio, y vivido como atracción ejercitada por la cruz de Cristo, que es la manifestación suprema del amor de Dios; y sentirse convocados juntos por Dios: por eso se usa el término ekklesía, es decir, asamblea de personas que reconocen haber sido convocadas. Así pues, hay una cierta coincidencia entre este misterio y la Iglesia: la Iglesia es el misterio hecho perceptible.

Esta convocatoria, precisamente porque es realizada por Dios, no puede, sin embargo, limitarse a un grupo de personas, sino que está destinada a convertirse en experiencia de todos los seres humanos. Por eso, el Concilio Vaticano II, al inicio de la Constitución Lumen gentium, afirma así: «La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano» (n. 1). Con el uso del término “sacramento” y la consiguiente explicación, se quiere indicar que la Iglesia es en la historia de la humanidad expresión de lo que Dios quiere realizar; por lo que, al mirarla se capta en cierta medida el plan de Dios, el misterio: en este sentido la Iglesia es un signo. Además, al término “sacramento” se añade también el de “instrumento”, precisamente para indicar que la Iglesia es un signo activo. De hecho, cuando Dios obra en la historia, involucra en su actividad a las personas que son destinatarias de su acción. Es mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en sí mismo a las personas y de reunirlas entre ellas.

La unión con Dios encuentra su reflejo en la unión de las personas humanas. Es esta la experiencia de la salvación. No es casualidad que en la Constitución Lumen gentium en el capítulo VII, dedicado al carácter escatológico de la Iglesia peregrina, en el n. 48, se utiliza de nuevo la descripción de la Iglesia como sacramento, con la especificación “de salvación”: «Porque Cristo – dice el Concilio –  levantado sobre la tierra, atrajo hacia sí a todos (cf. Jn 12, 32 gr.); habiendo resucitado de entre los muertos (Rm 6, 9), envió sobre los discípulos a su Espíritu vivificador, y por El hizo a su Cuerpo, que es la Iglesia, sacramento universal de salvación; estando sentado a la derecha del Padre, actúa sin cesar en el mundo para conducir a los hombres a la Iglesia y, por medio de ella, unirlos a sí más estrechamente y para hacerlos partícipes de su vida gloriosa alimentándolos con su cuerpo y sangre».

Este texto permite comprender la relación entre la acción unificadora de la Pascua de Jesús, que es misterio de pasión, muerte y resurrección, y la identidad de la Iglesia. Al mismo tiempo, nos hace sentir agradecidos por pertenecer a la Iglesia, cuerpo de Cristo resucitado y único pueblo de Dios peregrino en la historia, que vive como presencia santificadora en medio de una humanidad todavía fragmentada, como signo eficaz de unidad y reconciliación entre los pueblos.

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EJERCICIOS ESPIRITUALES 2026

Durante los días 11, 12 y 13 de marzo en la Casa de Espiritualidad de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor,  en la C/ Santa Engracia N. 140 – 28003 Madrid tendremos  los Ejercicios Espirituales para Vida Ascendente de Madrid,  aunque están abiertos a todo el mundo, el Director Espiritual será el  Padre Pascual Millán Arregui, bajo el lema “ACERCARNOS MÁS AL SEÑOR”.

  1. Pascual estará interno con nosotros y dispuesto para todo aquel que quiera consultar, aclarar, confesar…

Los ejercicios son en silencio para poder escuchar al Señor.

Tarifas de la Casa de Espiritualidad:

Pensión completa 72 € por día / por persona

Total : 171 €

Pensión sin alojamiento:  27 € (uso de instalaciones y comida)

Sin alojamiento: 32€ (uso de instalaciones, comida y cena)

Pensión nocturna con desayuno: 58 €

Pensión D sin comidas: 15 € por día/ por persona

 

Para inscribirse, son necesarios los datos siguientes:

Nombre y apellidos, y DNI

*Y la inscripción debe hacerse a la mayor brevedad posible*

 

El Programa será el siguiente

DÍA 11/MARZO

Acogida de 10 a 11 H.

11,00.- Presentación de los ejercicios.

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.-Primera meditación

13,30 -Meditación personal

14,00.- Comida

16,00.- Segunda meditación

17,15.-Meditación  personal

18,00.- Merienda

18,30.- Rosario meditado

19,00.- Adoración al Santísimo

19,30.- Eucaristía

20,30.- Cena

21,15.- Completas

DIA 12/MARZO

08,30.- Laudes

09,00.- Desayuno

10,00.- Tercera meditación

11,15.- Meditación personal

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.- Meditación Personal

14,00.- Comida

16,00.- Cuarta meditación

17,15.-Meditación Personal

18,00.- Merienda

18,30.- Rosario meditado

19,00.- Adoración  al Santísimo

19,30.- Eucaristía

20,30.- Cena

21,15.- Completas

DIA 13/MARZ0

08,30.- Laudes

09,00.- Desayuno

10,00.- Quinta meditación

11,15.- Meditación Personal

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.- Meditación  Personal

13,00.- Eucaristía de despedida

14,00.- Comida

16,00.- Encuentro de conclusión

 

 

Tarifas de la Casa de Espiritualidad:

Pensión completa 72 € por día / por persona

Total : 171 €

Pensión sin alojamiento:  27 € (uso de instalaciones y comida)

Sin alojamiento: 32€ (uso de instalaciones, comida y cena)

Pensión nocturna con desayuno: 58 €

Pensión D sin comidas: 15 € por día/ por persona

 

Para inscribirse, son necesarios los datos siguientes:

Nombre y apellidos, y DNI

*Y la inscripción debe hacerse a la mayor brevedad posible*

 

ELOGIO DE LA LECTURA

De la buena, claro. Aunque la pregunta es: ¿y qué es una buena lectura? En principio, bueno es todo lo que me hace bien, lo que sirve para que yo sea mejor, lo que con­tribuye a mi felicidad. Si un tebeo (algunos los llaman comics) me divierte y así mejora mi hu­mor, es una buena lectura. Dentro de las buenas lecturas, las hay adaptadas a personas y circunstancias. Y hay también diferentes niveles de bondad: un tebeo puede ser una buena lec­tura; un libro puede ser una mejor lectura.

Hoy no está de moda la lectura. Lo que seduce son las imágenes, los videos, la televi­sión, el ordenador o computadora, el teléfono móvil o el celular. La única lectura de muchas y muchos es la que aparece en las pantallas, la que ofrecen las redes digitales. Pero esta lectura es superficial, se borra pronto de la memoria, si es que ha llegado a grabarse. Claro, siempre cabe el consuelo de decir: menos es nada.

La lectura requiere tiempo, silencio. El silencio de lo bueno y el tiempo del amor. Una buena lectura es un diálogo entre el autor y el lector. Eso significa que el lector no es pasivo. El lector, mientras lee, reacciona ante lo que lee. La lectura puede incluso sugerirle ideas contrarias a las que el autor propone. La lectura da qué pensar, abre perspectivas, descubre tierras vírgenes, o nuevos caminos para acceder a tierras conocidas.

Para un cristiano la lectura es fundamental. No hay acto litúrgico sin “lectura de la Palabra”. Leer la palabra. Curiosa paradoja: conjugar la letra con el habla. Porque la palabra está para ser hablada. Y, sin embargo, una buena lectura es también una escucha de la palabra. Además de leer la Palabra de Dios, un cristiano debe interesarse por todas aquellas lecturas que le permiten conocer mejor esta Palabra. Pues la Palabra de Dios no se conforma con ser oída. Pide ser comprendida, profundizada, vivida, aplicada. Todo eso requiere reflexión. Y nada mejor para ayudar en esta reflexión y profundizar en nuestra fe que una buena lectura espiritual o teológica.

Al escribir un libro hay quién pretende hacer negocio. Se escriben muchas tonterías. Pero hay otros libros en los que uno pone, además de mucho esfuerzo, lo mejor de sí mismo. Así es todo libro que merezca llamarse teológico. Es un intento de decir la fe en situaciones concretas, ante necesidades nuevas. El lector del libro participa de este intento. Y al leerlo tiene muchas posibilidades de aumentar su sabiduría (capacidad para orientar su vida), su prudencia (capacidad para ofrecer juicios y respuestas equilibradas, fundamentadas, matizadas) y su piedad (abertura a la fe y al amor de Dios). Una buena lectura es siempre una ganancia.

Martin Ballester – Blog Nihil Obstat