SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA 133

Todos endeudados

 

 

Todos endeudados…

por la deuda pública,

según la ONU, en 2024 la deuda pública mundial

ascendió a 102 billones de dólares,

de ellos, 31 billones corresponden a los países en desarrollo;

3.400 millones de personas, el 40 % de la población mundial,

viven en países que gastan más en intereses de la deuda

que en salud y educación.

El Papa Francisco dijo sobre este asunto:

“Hay que implementar políticas que ayuden a solucionar

el problema de la deuda que aqueja a muchos países del sur global,

generando miseria y angustia a millones de familias y de personas.

Animo a los gobernantes de los países de tradición cristiana

a que den buen ejemplo, cancelando o reduciendo,

en la medida de lo posible, las deudas de los países pobres”.

-¿Crees que hay que condonar la deuda “eterna” a los países pobres?

 

Todos endeudados…

con Dios, que para condonarnos la deuda

contraída por los pecados de la humanidad

envió a su Hijo a la tierra y con su sangre firmó la quita en la cruz.

“Dios canceló la deuda que había en contra nuestra

y que nos obligaba con sus requisitos legales,

poniendo fin con la muerte de Cristo en la cruz” (Col 2,14).

“Si alguno comete pecado,

tenemos ante el Padre un buen abogado,

Jesucristo, que se ofreció en sacrificio

para que nuestros pecados sean perdonados;

y no sólo los nuestros sino los de todo el mundo” (1Jn 2,1).

-¿Te sientes perdonado por Dios?

Todos endeudados…

con el planeta, “nuestra casa común”,

con el que tenemos una triple deuda:

“agradecimiento” por todo lo que nos da,

“cuidado” de la Creación,

y “reparación” de los daños causados.

“Se necesitan los talentos y la implicación de todos

para reparar el daño causado por el abuso humano

a la creación de Dios” (LS 14).

-¿Reciclas todos tus desechos?

 

Todos endeudados…

con los “pobres”,

porque la riqueza de algunos países

está directamente relacionada con la pobreza

de millones de personas.

Los 61 países en desarrollo destinaron más del 10%

de sus ingresos públicos al pago de intereses de su deuda,

en detrimento de servicios sociales como la sanidad y la educación.

“Mientras una parte de la humanidad vive en la opulencia,

otra parte ve su propia dignidad olvidada, despreciada o pisoteada

y sus derechos fundamentales ignorados o violados” (FT 22).

-¿Compartes algo de “tu riqueza personal” con los “más pobres”?

Todos endeudados…

con “nosotros mismos”,

porque no logramos ser felices en esta sociedad

“tensionada y cansada” en la que se vivimos,

porque no somos pacíficos ni pacificadores,

ni pacientes, compasivos y humildes de corazón,

ni tampoco amamos a Dios sobre todas las cosas

y al prójimo como a nosotros mismos.

Necesitamos “perdonarnos”

para poder perdonar a nuestros deudores.

-¿Qué deudas tienes contigo mismo?

 

“El malvado pide prestado, y no paga;

pero el hombre bueno

es compasivo y generoso” (Sal 37,21).

 

Julián del Olmo

Domingo, 15 de febrero de 2026