NUEVA SECCIÓN: SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA

En el encuentro de la Fiesta de nuestros Santos Patronos el pasado 2 de febrero, que compartieron con Vida Ascendente de Segovia nuestro Presidente y Secretaria nacionales, Jaime y Mercedes, les di a conocer los SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA, cuyo autor es JULIÁN DEL OLMO GARCÍA, sacerdote, periodista, poeta, “hijo del herrero de Yela (Guadalajara)”, alcarreño de la tierra  del trigo, la cebada y la lavanda.

Les pareció que podíamos incorporarlos a nuestro BOLETÍN semanal y aquí estoy presentándolos, con el permiso de su autor, esperando nos sirvan a todos los miembros de nuestro querido Movimiento y a cuantos leen nuestro BOLETÍN para reflexionar y orar. “Con ello me doy por satisfecho, dice el autor, porque ese era el objetivo final”.

JULIÁN DEL OLMO trabajó durante 32 años en los programas religiosos católicos de Televisión Española (TVE) y de 2000 a 2017 fue director del programa “PUEBLO DE DIOS (TVE2). Su larga vida ha transcurrido entre lo rural y lo urbano, lo local y lo global, los pulpitos de las Iglesias y televisión española, la prosa y la poesía. Se definía a sí mismo como “misionero del tercer mundo en el primero”.

El trabajo en TVE lo simultaneó con la atención a enfermos mentales y a sus familiares en el ámbito de los centros de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús y en AFAEP (Asociación de Familiares y Amigos de los Enfermos Psíquicos) fundada por él en 1990. A partir de su jubilación, colabora en la Parroquia San Pío X de Madrid y “acompaña” a las personas mayores.

LOS SALMOS DE VIDA Y ESPERANZA, en palabras del propio Julián, “están cocinados en ollas de barro, a fuego lento, para que conserven todo su sabor y los “salmodiadores” los disfruten, los personalicen y los enriquezcan. Los “Salmos” son una lectura creyente de lo que vivimos y de lo que sucede en nuestro pequeño y gran mundo. Son una reflexión–meditación-oración personal sobre la presencia de Dios en la vida cotidiana, el guion para comenzar a “conversar” con nosotros mismos, con Dios, con el mundo y con la naturaleza y, a medida que vamos “conversando”, recibir la “iluminación” para ver con claridad aquello que, dentro y fuera de nosotros, es susceptible de mejora”.

Invitamos a leerlos y meditarlos cada semana con sosiego y apertura de mente y corazón, confiando en que su meditación os resultará, luminosa, gozosa y sanante. Gracias por la acogida.

José María López López

Consiliario Diocesano de Vida Ascendente de Segovia