LA SEMANA SANTA ESTÁ AQUÍ

Acabamos  de comenzar la Semana Santa, que concentra las principales celebraciones del año litúrgico cristiano. Y el Triduo Pascual (que va desde el Jueves Santo por la tarde hasta el anochecer del Domingo de Pascua) es el corazón de la Semana Santa. En él conmemoramos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Estas celebraciones son tan importantes que las preparamos durante cuarenta días (la Cuaresma) y las prolongamos durante cincuenta días más (el Tiempo Pascual, que dura hasta Pentecostés).

Además, cada domingo es considerado «la Pascua de la semana» y en cada eucaristía seguimos «anunciando su muerte y proclamando su resurrección» hasta que él vuelva.

Como vemos, la Semana Santa tiene una importancia fundamental en la vida litúrgica de la Iglesia y lo mismo podemos decir respecto a la reflexión bíblica y teológica. Pero, ¿por qué esos días son tan singulares?, ¿por qué la Iglesia dedica tanto tiempo a prepararlos?, ¿por qué da tanta importancia a ese periodo del año?

La respuesta es sencilla: Durante los últimos días de la vida mortal de Jesús tuvieron lugar varios acontecimientos extraordinarios que prepararon el desenlace definitivo: la resurrección de Lázaro, la entrada triunfal en Jerusalén, la purificación del templo, la predicación sobre los tiempos finales, la última Cena, la traición de Judas…

Después vino la muerte, sepultura y resurrección del Señor. Sobre la memoria de esos sucesos se construyó la fe cristiana.

San Juan Crisóstomo escribió a finales del siglo IV una larga homilía sobre la Semana Santa, en la que recoge el sentir de la Iglesia primitiva. Entre otras cosas interesantes, allí afirma lo siguiente:

«He aquí porqué la semana presente se llama la Gran Semana. No es porque los días sean más largos que los otros; otras semanas, en efecto, tienen días con más horas de luz. No es porque los días sean más numerosos, pues en todas las semanas el número de días es el mismo. Es porque, en esta semana, Dios ha hecho cosas particularmente gloriosas, es en esta Gran Semana cuando la larga tiranía del demonio ha sido destruida, la muerte ha sido extinguida, […] el pecado ha sido borrado, el paraíso se ha abierto, […] el Dios de paz ha extendido la paz en el cielo y en la tierra. Por eso la llamamos la Semana Mayor o la Gran Semana».

De hecho, ningún otro acontecimiento de la historia ha dejado tantas huellas en la literatura, en la música y en el arte. Los primeros cristianos comprendieron muy pronto su profundo significado, por lo que fue lo primero que pusieron por escrito en los evangelios. Su narración tiene tanta importancia que algunos autores afirman que los evangelios son relatos del misterio pascual de Cristo, precedidos por una gran introducción, que ayuda a interpretarlos correctamente.

Padre Eduardo Sanz de Miguel Blog.

«VOLVAMOS A DIOS». CARTA CUARESMAL DEL OBISPO DE JAÉN

Queridos fieles diocesanos:

La Cuaresma, que comienza el miércoles de Ceniza, nos pone en marcha hacia un camino que nos conduce a la gran fiesta de los cristianos: la Pascua de Resurrección. Recorremos estos cuarenta días como un retiro ininterrumpido de toda la comunidad cristiana, junto con Jesucristo, en el desierto. Son días de conversión personal y comunitaria que pasan por la oración, el ayuno y la limosna, por la renuncia y la humildad. El rito de la imposición de la ceniza nos introducirá en este espíritu cuaresmal. «Es esencialmente un gesto de humildad, que significa: reconozco lo que soy, una criatura frágil, hecha de tierra y destinada a la tierra, pero hecha también a imagen de Dios y destinada a él. Polvo, sí, pero amado, plasmado por su amor, animado por su soplo vital, capaz de reconocer su voz y de responderle; libre y, por esto, capaz también de desobedecerle, cediendo a la tentación del orgullo y de la autosuficiencia» (Benedicto XVI, 17 de febrero de 2010).

Tiempo para volver

En este tiempo litúrgico se nos concede la gracia de contemplar, ante nuestros ojos, el camino para regresar al Padre, para volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12); dejar el pecado y llegar a la luz del Señor Resucitado, que se nos concede por medio de su perdón. Como nos dice el Papa Francisco: «La Cuaresma es un viaje que implica toda nuestra vida, todo lo que somos. Es tiempo de verificar las sendas que estamos recorriendo, para volver a encontrar el camino de regreso a casa, para redescubrir el vínculo fundamental con Dios, del que depende todo. La Cuaresma es discernir hacia donde está orientado el corazón. Este es el centro de la Cuaresma: hacia dónde está orientado mi corazón» (Miércoles de Ceniza, 17 de febrero de 2021). Ello conlleva entrar en nosotros mismos; escuchar en lo profundo la Palabra del Señor; y descubrir hacia dónde estamos caminando: qué valores nos dirigen la vida; cuál es la orientación de nuestro vivir: qué ansía y busca nuestro corazón… y, con todo ello, acogernos a su misericordia y compasión.

El hombre, frecuentemente anda errante, fuera de camino, por sendas perdidas. Pero llega un momento en que se vuelve con todo su ser a Dios que lo llama y desanda sus sendas extraviadas, descubriendo la verdadera alegría. La conocida parábola del Hijo pródigo, describe así esta vuelta. El hijo menor emancipado «se marchó a un país lejano y allí despilfarró de mala manera toda su fortuna». Caído en extrema miseria, recapacitó y se dijo: «me pondré en camino y volveré a la casa de mi padre» (Lc 15,11-33). El cuadro de miseria y de abandono en que se ve postrado el hijo pródigo de la parábola es la imagen real de tantos hombres, de tantos cristianos, que han creído poseerlo todo y disfrutarlo todo, lejos de la casa paterna. Lo más grave no consiste solo en caer en una situación de miseria moral y de pecado. Lo más grave es conformarse y acostumbrarse a esas situaciones injustas que nos esclavizan. Volver al hogar de Dios, el Padre, después de haber vagado por tierras lejanas y extrañas a la intemperie, eso es la conversión.

Tiempo para la acción

Este año, en nuestra Diócesis de Jaén estamos trabajando un itinerario para la conversión pastoral. Éste nos exige a todos ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las comunidades parroquiales, de los organismos diocesanos, y transformarlo todo —costumbres, estilos, horarios, lenguaje, espacios, prioridades— para que la Iglesia de Jaén esté más al servicio de la evangelización que de autopreservarse a sí misma (EG 27; 33).

Pero, para llegar a una conversión pastoral tenemos que tener la experiencia de una conversión personal. La conversión está en la base de la vida cristiana y en el centro del mensaje de Jesús, porque representa la apertura de la mente y del corazón del hombre para acoger la gracia divina de la salvación y de la santificación. No obstante, esta apertura de la mente y del corazón es, a su vez, un don de Dios. El hombre por sí solo no puede procurársela ni realizarla, sino que debe responder, dócilmente, a la acción estimulante del Espíritu Santo que transforma los corazones. Por eso, es necesario que pidamos esta gracia con humildad: «Conviértenos a ti, Señor, y nos convertiremos» (Lam 5,21); «conviértenos, Dios, Salvador nuestro» (Sal 84,5).

Este volver a Dios se traduce en actitudes nuevas y vitales de arrepentimiento, de deseos de reparación, de cambio de criterios y de conducta, siempre bajo la moción interna del Espíritu. En cierto sentido, la conversión es dejarnos ayudar por Dios, porque Él quiere contar con nosotros para redimirnos y transformarnos.

Transformarnos para transformar. La conversión es también condición previa para dar paso en nuestro interior a la alegría verdadera, es decir, la alegría que es gozo profundo, pero que se manifiesta también hacia fuera en el optimismo, en el buen humor, en la capacidad de acoger a los demás, y en la disponibilidad para ayudar a los necesitados y para compartir nuestros bienes. Solo, si estamos verdaderamente vueltos a Dios, convertidos a Él, oiremos con más claridad el clamor de los pobres y de los oprimidos. Nuestro pueblo tiene necesidad de que se le ayude a salir de la atonía, de la nostalgia inoperante y de la falta de esperanza.

Podemos preguntarnos, como San Ignacio de Loyola en el libro de sus Ejercicios Espirituales, cuando propone la contemplación de la cruz: «Cristo ha muerto en la cruz por mí. Yo ¿Qué he hecho por Cristo? ¿Qué hago por Cristo? y ¿Qué estoy dispuesto hacer por Cristo?». Y ¿esta Cuaresma?

Que nuestra Madre, la Virgen María, nos acompañe en este itinerario hacia un nuevo y renovado encuentro con su Hijo en la alegría Pascual.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

✍+ Sebastián Chico Martínez

Obispo de Jaén

TECNOLOGÍA, SEGURIDAD Y MAYORES: «DEBEMOS APRENDER A CONVIVIR CON LA SOCIEDAD DIGITAL»

La tecnología, una gran aliada para los mayores: «Todos tenemos derecho a aprovechar sus beneficios». Fundación Telefónica y UDP reflexionan sobre el papel de la tecnología en la vida de los mayores.

El número de mayores que hacen uso de las nuevas tecnologías no para de crecer. El 80% de las personas de más de 50 años se maneja en internet, así como seis de cada 10 españoles de entre 65 y 74 años.

Y es que las TIC son una herramienta clave para fomentar el bienestar y la autonomía de las personas. Facilitan tareas, permiten la comunicación y obtención de información en tiempo real y pueden utilizarse para monitorizar, prevenir y tratar a tiempo problemas de salud, entre otras muchas aplicaciones.

Ahora bien, aunque cada vez más personas mayores las usen, muchos no tienen toda la información para, por ejemplo, navegar por la web con seguridad, siendo uno de los principales colectivos víctimas de estafas online, y no todos saben que sus datos también están protegidos en el mundo digital por la Ley y a quien recurrir en estos casos.

Sobre este tema ha versado la conferencia de apertura de la tercera sesión del II Congreso sobre el Derecho a la Autonomía Personal (@CongresoDAP) organizada por la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (@MayoresUDP), la Plataforma de Mayores y Pensionistas (@PlataformaPMP) y el Imserso (@Imserso), con el apoyo de Fundación Telefónica (@fundacionTef) y en colaboración con 65YMÁS.

La ponencia, celebrada el pasado jueves en el Espacio Fundación Telefónica, ha corrido a cargo del subdirector general de Promoción y Autorizaciones de la Agencia Española de Protección de Datos (@AEPD_es), Julián Prieto, quien ha explicado que este organismo independiente tiene como misión proteger “los derechos y libertades fundamentales de las personas”, sobre todo, actualmente, en el mundo online, donde corren más riesgo.

Con todo, Julián Prieto ha asegurado que progresivamente toda la población debe aprender «a convivir con la sociedad digital».

Por ello, “tenemos a los colectivos vulnerables como objetivos fundamentales”, ha añadido Prieto, quien ha sostenido que “la Agencia se pone a disposición de los mayores”.

Y es que una parte del colectivo, según el subdirector, aún no se maneja con soltura en internet. “Sólo uno de cada cuatro dispone de capacidades para hacerlo”, ha señalado. La brecha es particularmente grave en las personas de más de 75 años.

“Queremos ayudar”, ha afirmado. “Hay un conjunto de instituciones que tenemos que colaborar”, ha apostillado.

“Proteger nuestra identidad también depende de nosotros»

También ha versado sobre prevención y tecnología otra de las conferencias de esta tercera sesión. Alexis Hostos, experto en ciberseguridad de Telefónica Tech y responsable de la ponencia ‘Prevención de estafas tecnológicas a personas mayores’, ha asegurado que «cada vez estamos más interconectados, pero también más inseguros que nunca”.

“Proteger nuestra identidad también depende de nosotros mismos”, ha afirmado. Por ello, ha asegurado, la formación es esencial, puesto que buena parte del problema reside en el desconocimiento. “No podemos estar interconectados sin estar seguros”, ha señalado.

Durante esta jornada, se han abordado también temáticas como la utilización del big data para responder a las necesidades del colectivo mayor, la importancia de crear nuevos desarrollos tecnológicos que sean amigables, sencillos, intuitivos y accesibles para que nadie se quede atrás o el uso de la tecnología en el ocio como herramienta para mejorar el bienestar.

En la sesión han participado otros profesionales con grandes conocimientos en nuevas tecnologías, accesibilidad, dependencia o seguridad como: Ignacio Aizpún, director general de ATAM; Julio Lorca, director de Desarrollo de Salud Digital en DKV Salud; Lourdes Muñoz, fundadora de Barcelona Open Data; Miguel Ángel Valero, ingeniero de Telecomunicación y profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid; Irene Cañizares y Vanesa Montoya, de Telefónica I+D; Lourdes Bermejo, Gerontóloga y experta en intervención social; César Cuevas, doctor en Ciencias de la Salud por la Universidad Pública de Navarra y el catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia, Vicente Bellver, entre otros.

El acto inaugural del Congreso ha contado con la presencia de Inmaculada Ruiz, presidenta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) y vicepresidenta de la Plataforma de Mayores y Pensionistas; Lázaro González, presidente de la PMP; Carmen Morenés, directora general de Fundación Telefónica; y Juan José García, director general de Mayores de la Comunidad de Madrid.

Inmaculada Ruiz ha señalado que «la velocidad a la que se han producido los cambios ha hecho que la tecnología no haya llegado igual a todas las personas” y, por ello, ha reclamado «a toda la sociedad, que nos acompañen y respeten nuestro propio ritmo y tengan en cuenta nuestra realidad, necesidades y expectativas”.

“Todas las personas tenemos derecho a sacar los beneficios de las tecnologías. Nadie debe quedarse atrás”, ha afirmado.

Ha coincidido con Ruiz el presidente de la PMP, Lázaro González, quien ha señalado que lo digital debe servir para tres fines: fomentar un envejecimiento activo, facilitar el aprendizaje durante toda la vida y garantizar la autonomía personal.  Y, por esta razón, estas herramientas “tienen que ser amigables y accesibles”, ha añadido.

Por su parte, la directora general de Fundación Telefónica, Carmen Morenés, ha incidido en la necesidad de crear espacios donde los mayores puedan envejecer con garantías. “Tenemos que construir un mundo en el que la tecnología favorezca la calidad de vida», ha indicado.

Finalmente, Juan José García, ha destacado la importancia de las TIC para prevenir y adelantarse a problemas sociales o de salud. «Las tecnologías son una gran oportunidad para que las personas mayores puedan seguir en sus casas», ha reconocido. Por esta razón, la sociedad debe prepararse para no dejar a nadie atrás en la digitalización, ha avisado.

La clausura de esta tercera sesión ha sido llevada a cabo por Antoni Serratosa, vicepresidente de Mayores UDP; Carlos Palacios, director de Acción Social y Voluntariado de Fundación Telefónica y José Aniorte, delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid (@MADRID). La sesión fue conducida por Ana Bedia, directora de 65YMÁS.

Serratosa ha asegurado que es necesaria más «pedagogía» para que todas las personas aprendan a utilizar correctamente y con seguridad las TIC. “Los mayores aceptamos los retos de la digitalización”, ha sostenido.

Por su parte, Carlos Palacios ha afirmado que el problema con la digitalización no es tanto de «conectividad», que es excelente en España, sino más bien «de educación».

Por último, José Aniorte, el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid, ha destacado que «la tecnología puede ser «una gran aliada» para que la administración municipal pueda estar «cada vez más cerca de las personas que puedan necesitarnos”.

Pablo Recio, 65 y Mas

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: DIÓCESIS DE TUI-VIGO, 24 HORAS CON EL SEÑOR

Del viernes 17 de marzo al sábado 18 de marzo de 2023 los templos de las diócesis del mundo se vuelven a unir en la jornada «24 horas para el Señor».

Vida Ascendente de la Diócesis de Tui – Vigo ha participado activamente en esta celebración acompañando al Señor durante toda una hora,  se trata de una invitación del papa Francisco para vivir un encuentro con el Señor y propiciar la reconciliación con Él a través del sacramento de la penitencia. Un carácter penitencial que marca el lema de cada año y que en esta ocasión será: “Ten piedad de mí, que soy un pecador” (Lc 18,13).

LA HISTORIA VIRAL DE CÓMO SU ABUELO HA CELEBRADO DURANTE 87 AÑOS SU CUMPLE EL DÍA EQUIVOCADO

Un joven ha contado que su abuelo iba a cumplir 87 años, pero tuvieron que aplazar la celebración

La esperanza de vida está aumentando, de hecho, en España alcanzará los 84,8 años de media en 2030, pudiendo llegar a los 87,2 años en el caso de las mujeres y a 82,3 años en los hombres, según un reciente estudio liderado por el grupo colaborativo del Estudio de la Carga Mundial de las Enfermedades en España, constituido por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y otros centros españoles y norteamericanos.

Alcanzar las ocho décadas de vida es algo cada vez más normal, aunque eso no quita que no sea algo que debamos celebrar. En ese tiempo de vida, las tradiciones pueden haber variado mucho, así lo han dejado claro varios usuarios en las redes sociales, que se han visto sorprendidos por la historia que ha contado uno de ellos, sobre el curioso caso de su abuelo de 87 años que llevaba toda su vida celebrando su cumpleaños en la fecha equivocada.

Algo tan sencillo como mirar el DNI es un gesto muy común que hoy en día se realiza para casi cualquier operación o trámite, precisamente por eso puede que no prestemos demasiada atención a los detalles que en él figuran, algo que ha sorprendido a miles de usuarios en la red social de Twitter, donde fue compartida esta historia y ha llegado a hacerse viral en poco tiempo.

«Tengo que contar esto porque no lo puedo creer. Mañana es el cumple de mi abuelo, cumple 87 años», comenzaba a explicar Teo en su perfil el pasado lunes 13 de febrero. Contaba que, entre él y su madre, habían decidido regalarle un teléfono de móvil nuevo debido a que el anterior que tenía se le rompió. «Él le dio de baja a la línea y solo se quedaron con el de mi abuela, pero como los otros días cuando los lleve a hacer un trámite se perdió, y estuve 1 hora buscándolo desesperado, nos parecía que tenía que tener una forma de comunicación».

Sin embargo, ya en la tienda a punto de comprar el nuevo teléfono, quisieron ponerlo también a nombre de su abuelo. Así fue como el dependiente lo buscó en el sistema, «pero al verificar los datos, su fecha de nacimiento figuraba el 15/3», contaba. Finalmente, el teléfono lo acabaron comprando a nombre de su madre. «Pero yo recuerdo que hace unos años, en un trámite online que le realicé, también su fecha de nacimiento figuraba el 15/3», añadía.

Una vez fuera, ya con el teléfono móvil comprado, su madre le dijo que podría ser un problema que su abuelo tuviese la fecha de nacimiento mal en el DNI, por lo que le propuso ir a por él y llevarlo al registro civil para solucionarlo.

«Así que fuimos a su casa. Cuando le comentamos la situación, él supersorprendido. Mi abuela nos empieza a traer DNI viejos, el actual, la partida de casamiento de ellos, y otros documentos, ¡y en todos, todos, figura su fecha de nacimiento el 15/3! O sea, ¡hace 87 años que festeja mal su cumpleaños!», relató.

«Cree que nació un día que no nació, y según él, sus padres le festejaban el 14/3 el cumpleaños. Juro que no me entra en la cabeza como jamás miro su DNI, ni ninguno de nosotros», escribía.

Después de esto, su madre y él tuvieron que avisar a todos los invitados al cumple del cambio de fecha, y explicar que no lo habían sabido hasta ese momento. «Nos acabamos de enterar, al igual que él. Se mata de risa. Es un cuelgue, muy despistado y distraído, pero jamás pensé que al punto de no saber ni en qué día nació. Se los tenía que contar», explicaba.

Lo que más le ha sorprendido a este usuario, según indicaba, es que «no es que posiblemente haya nacido el 14 y lo asentaron el 15, conozco que eso pasaba, eso no sorprende. Es que en su DNI figura 15/3 y él no lo sabía! En 87 años jamás miró su DNI. Sigo sin entenderlo», contaba.

Muchos usuarios se han visto igual de sorprendidos, tomándose la situación con humor, mientras que otros han compartido historias similares a la de Teo y su abuelo: «Mí abuela (95 años) siempre nos hizo festejar el 21 de septiembre su cumpleaños. Pero en el documento figura que nació en junio. Su respuesta fue que su cumpleaños ella lo festeja cuando quiere», «A mi abuelo lo anotaron el día de bandera porque si nacía en fecha patria no hacía el servicio militar. Casi hacker los padres», «Totalmente normal. Mi abuelo nació el 7 y lo anotaron el 12 del mismo mes. Obvio festeja toda la semana. Mi abuela nació en mayo y la anotaron en diciembre. Festeja en diciembre porque le gusta que haga calor el día de su cumple, antes era así», «Mi mamá nació el 13 de julio, pero como ese número traía mala suerte, la anotaron el 14. Y siempre festejamos esa última que encima tenía el glamour de celebrar la Revolución Francesa» o «Mi madrina había nacido el 29 de febrero, pero la anotaron el 1 de marzo para que tenga cumpleaños todos los años, no solo los bisiestos. Antes era común», son algunos de los comentarios.

Visto en 65 y mas

María Bonillo

EL DOMINGO DE RAMOS ABRE LA SEMANA SANTA

El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la Pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Mateo.

En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la Iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria – anamnesis – de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.

Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los Olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías. .

Por un momento la gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.

San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: «Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto».

Palabras con una extraña evocación de las mismas que anunciaron el nacimiento del Señor en Belén a los más humildes. Jerusalén, desde el siglo IV, en el esplendor de su vida litúrgica celebraba este momento con una procesión multitudinaria. Y la cosa gustó tanto a los peregrinos que occidente dejó plasmada en esta procesión de ramos una de las más bellas celebraciones de la Semana Santa.

Con la liturgia de Roma, por otro lado, entramos en la Pasión y anticipamos la proclamación del misterio, con un gran contraste entre el camino triunfante del Cristo del Domingo de Ramos y el Vía Crucis de los días santos.

Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús en el madero la nueva semilla que debe empujar el remo evangelizador de la Iglesia en el mundo.

«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Este es el Evangelio, está la nueva noticia, el contenido de la nueva evangelización. Desde una paradoja este mundo que parece tan autónomo, necesita que se le anuncie el misterio de la debilidad de nuestro Dios en la que se demuestra el culmen de su amor. Como lo anunciaron los primeros cristianos con estas narraciones largas y detallistas de la pasión de Jesús.

Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.

La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN BERTOLDO DE MONTE CARMELO

En el monte Carmelo, en Palestina, San Bertoldo, que, abandonando la milicia, fue admitido entre los hermanos que profesaban vida religiosa en ese monte, y más adelante, elegido prior, encomendó la piadosa comunidad a la Madre de Dios. (c. 1188) También se lo conoce como: Bertoldo de Limoges o Bertoldo de Calabria

San Bertoldo nació en Francia y estudió teología en París, donde fue elevado al sacerdocio.

Con su pariente Aimerico, que después llegó a ser patriarca latino de Antioquía, acompañó a los cruzados hacia el oriente y, se encontraba en Antioquía en el tiempo en que ésta fue sitiada por los sarracenos.

Se dice que tuvo una revelación divina, por la que se le dio a conocer que el sitio de la población era un castigo por los pecados y especialmente por la vida licenciosa de los soldados cristianos.

Bertoldo se ofreció en sacrificio e hizo voto de que si los cristianos eran salvados de ese gran peligro, dedicaría el resto de su vida al servicio de la Santísima Virgen. En una visión se le apareció Nuestro Señor acompañado de Nuestra Señora y San Pedro, llevando en sus manos una gran cruz luminosa; el Salvador se dirigió a Bertoldo y le habló de la ingratitud de los cristianos, en pago por todas las bendiciones que habían llovido sobre ellos.

Debido a las insistencias y advertencias del santo, los ciudadanos y los soldados fueron movidos a penitencia. Aunque estaban débiles por los ayunos y privaciones, salieron completamente victoriosos cuando tuvo lugar el siguiente asalto y la ciudad y el ejército fueron liberados. Todo esto sin embargo, al parecer, es una leyenda.

Lo cierto es que por los esfuerzos de un Bertoldo, pariente del patriarca Aimerico, se formó una congregación de sacerdotes en el Monte Carmelo.

Se dice que Bertoldo llevó a su comunidad muchos de los dispersos ermitaños latinos que habían habitado anteriormente en la comarca. Más aún, gracias a su desprendimiento y santidad, fue un ejemplo para la Orden de los Carmelitas, de la que es llamado a menudo fundador.

Parece haber sido probable mente su primer superior, y haber sido alentado por Aimerico.

La vida de Bertoldo transcurrió, en gran parte, en la oscuridad y no hay mucho que relatar acerca de él, excepto el haber emprendido la construcción y reconstrucción de edificios monásticos y el haberlos dedicado en honor del profeta Elías.

Así lo informó después Pedro Emiliano al rey Eduardo I de Inglaterra, en una carta fechada en 1282. San Bertoldo gobernó la comunidad por cuarenta y cinco años y parece haber permanecido allí hasta el tiempo de su muerte, que ocurrió alrededor del año 1195.

El padre Papebroch el bolandista, escribiendo en el Acta Sanctorum, marzo, vol. III, sostenía que San Bertoldo fue el primer superior de la orden carmelitana y que los ermitaños que él reunió a su alrededor no tenían más comunicación con Ellas, que el hecho de haber vivido cerca del Monte Carmelo y haber venerado su memoria. Esta afirmación llevó a una deplorable y acre controversia que duró más de dos siglos, pero todos los estudiosos están de acuerdo en que la opinión del bolandista estaba plenamente justificada. Falta evidencia histórica que pueda establecer cualquier clase de continuidad entre el grupo de ermitaños carmelitas de San Bertoldo y los «Hijos de los Profetas».

INTENCIONES DE ORACIÓN PARA EL MES DE ABRIL

“El Papa Francisco confía cada mes a su Red Mundial de Oración, intenciones de oración que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia”, afirma el sitio web de la iniciativa.

“Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos», es una brújula para una misión de compasión por el mundo”, agrega.

Este mes de abril  oramos:

Por una cultura de la no violencia

Oremos por una mayor difusión de una cultura de la no violencia, que pasa por un uso cada vez menor de las armas, tanto por parte de los Estados como de los ciudadanos.

La Conferencia Episcopal Española nos pide que este mes oremos:

Por los niños, jóvenes y adultos que en el tiempo pascual reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, para que descubran la belleza de la vocación a la santidad.

LA FE UNE, LA IDEOLOGÍA DIVIDE

Los seres humanos somos iguales en lo fundamental, pero diferentes en muchas cosas y esta diferencia es expresión de riqueza, de belleza, de comunión. Es una riqueza para compartir, no para oponernos.

Desgraciadamente, si miramos al conjunto de la Iglesia, a veces tengo la impresión de que hay grupos o personas que crean división por motivos ideológicos, que en ocasiones confunden con la fe. La fe es una cosa: es adhesión a Jesucristo. Sus expresiones son múltiples. Las explicaciones de las grandes verdades de la fe cristiana se expresan en lenguajes y culturas diferentes. Hay quién confunde una expresión cultural con la única posible expresión de la fe. Y entonces aparecen personas que, en vez de esforzarse en entender y comprender, condenan sin entender o, al menos, sin buscar puntos de encuentro o el lado bueno que puede haber en la postura del otro. Comenzar por reconocer el lado bueno del otro es un primer paso importante para encontrarse. Recalcar lo malo que hay en el otro es el mejor (o el peor) modo de alejarse y separarse. Y la vocación cristiana siempre es vocación de encuentro.

Todavía más lamentable, si miramos al conjunto de la Iglesia, son las descalificaciones que se hacen del Papa Francisco. Cada Papa y cada Obispo tiene su estilo, su modo de expresarse, sus preferencias pastorales. Pero esto no es motivo para no respetar al Papa o el Obispo, y no reconocer su autoridad en cuestiones pastorales, disciplinares o litúrgicas. Eso dejando aparte que el problema no es el desacuerdo en estos terrenos, porque ahí hay mucha libertad, sino la crítica sin matices y la manifestación pública de un desacuerdo que se expresa como condena y descalificación.

Los gustos litúrgicos son importantes; las opciones pastorales son importantes. Pero el aceptarse en la diferencia es todavía más importante. Si la liturgia se convierte en un arma descalificatoria, es dudoso que sea una buena liturgia, o sea, un buen culto a Dios. Porque Dios siempre nos llama al entendimiento y el perdón. Las dificultades y tensiones que puedan aparecer en la comunidad eclesial se resolverán, no con medidas de poder o de prepotencia, sino de acogida y, como está de moda decir ahora, de sinodalidad, o sea, de escucha mutua.

BLOG Nihil Obstat – Martin Gelabert.

CÓMO SE CALCULA LA FECHA DE LA SEMANA SANTA Y POR QUÉ CADA AÑO CAMBIA

La luna determina las fechas de la Semana Santa, lo que puede provocar variaciones de hasta 28 días entre un año y otro

La Semana Santa cada año cambia de año. ¿Por qué? Mucha gente se lo pregunta y no sabe realmente que la Semana Santa se puede calcular cada año aunque no tengas a mano ningún calendario… Basta con mirar a la luna. Por ejemplo, en 2019 el Domingo de Ramos fue el 14 de abril y el Domingo de Resurrección el 21 de abril, en 2020 se celebró entre el 5 y el 12 de abril y en 2021 el Domingo de Ramos fue el 28 de marzo y el Domingo de Resurrección el 4 de abril.

¿Cómo podemos calcular cuándo cae la Semana Santa? Es muy sencillo. El domingo de Pascua o Resurrección está marcado como el domingo inmediatamente posterior a la primera luna llena después del equinoccio de marzo, es decir, el comienzo de la primavera, y se debe calcular empleando la luna llena astronómica. Por ello puede ocurrir no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde. Así de sencillo.

En 2023 la primera Luna Llena tras la llegada de la primavera será el 6 de abril, por lo que el primer domingo posterior es el 9 de abril, esto es, el Domingo de Resurrección.

Por qué con luna llena

Durante la Semana Santa, los cristianos celebran la Resurrección de Cristo, la fiesta más importante del calendario litúrgico. De hecho, durante los tres primeros siglos del cristianismo fue la única fiesta que se celebraba. El origen de la fecha se debe a que la muerte de Cristo tuvo lugar en torno a la fiesta de la Pascua Judía. Los Evangelios hacen referencia justamente a esta celebración en el pasaje bíblico de la Última Cena en la que Jesús se reúne con sus discípulos para celebrar esta fiesta en la que los judíos conmemoran su salida de Egipto y el fin de la esclavitud.

Según el judaísmo, los hebreos deben renovar cada año esta celebración el día 15 del mes de Nisan, que empieza con la primera luna nueva de primavera: es decir, el primer plenilunio de primavera, con independencia del día de la semana.

La fecha más frecuente

Con el paso del tiempo y pese a la resistencia de algunas regiones del mundo, la Iglesia fue unificando la fecha de la Pascua. Desde el I Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325, la Semana Santa se celebra el primer domingo de luna llena después del equinoccio primaveral (alrededor del 21 de marzo). Al principio se tenía en cuenta que no coincidiera con la celebración de la Pascua Judía, pero con el paso del tiempo se fue perdiendo esa costumbre en Occidente.

Así pues el Domingo de Pascua acontece en un paréntesis de 35 días, entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ambos inclusive. Las fechas de Pascua se repiten en idéntica sucesión en un periodo de 5.700 años, y la más frecuente ha sido el 19 de abril.