BIENAVENTURANZAS DE LOS ANCIANOS

Caminando por Internet a veces te encuentras unas sorpresas muy gratas, hoy os compartimo unos motivos para agradecer y reflexionar como nos dirigimos hacia el transito a la casa Paterna, agradecidos o amargados

Dichosos los que me miran con simpatía.

Dichosos los que comprenden mi paso cansado.

Dichosos los que hablan en voz alta, para minimizar mi sordera.

Dichosos los que aprietan con calor mis manos temblorosas.

Dichosos los que se interesan de mi lejana juventud.

Dichosos los que no se cansan de escuchar mis relatos y tantas veces repetidas.

Dichosos los que comprenden mi necesidad de cariño.

Dichosos los que me regalan fragmentos de su tiempo.

Dichosos los que se acuerdan de mi soledad.

Dichosos los que se acercan a mi sufrimiento.

Dichosos los que me brindan alegría en esta última etapa de mi vida.

Dichosos los que están cerca en el momento de mi encuentro con el Señor.

 

Cuando entre en la Vida sin fin…, me acordaré de ellos delante del Señor

 

BEATIFICACION DE JUAN PABLO I

Ha pasado a la historia como el Papa de los 33 días de pontificado, o más banalmente como el «Papa de la sonrisa» o, peor aún, como el Papa protagonista de una leyenda negra de muerte repentina alimentada por libros y periódicos. La beatificación ayuda a conocer mejor y también a descubrir la inmensa figura de Juan Pablo I. El magisterio, la profundidad espiritual y humana, la cultura patrística, moral, histórica y dogmática.

Durante la beatificación de Juan Pablo I, el Papa Francisco destacó este domingo 4 de septiembre la humildad y la alegría de Albino Luciani y alentó a imitar su ejemplo para “vivir sin concesiones”, “no a medias”, a amar “hasta el extremo”.

El Santo Padre presidió el rito de la beatificación y pronunció la homilía, mientras que la Santa Misa fue presidida por el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Cardenal Marcello Semeraro.

Durante la liturgia eucarística el Papa permaneció sentado a un costado del altar.

La Eucaristía fue concelebrada por el postulador de la causa, el Cardenal Beniamino Stella, el secretario de Estado Vaticano y presidente de la Fundación Vaticana Juan Pablo I, el Cardenal Pietro Parolin, y también por numerosos cardenales, obispos y sacerdotes.

La ceremonia se llevó a cabo en la plaza de San Pedro del Vaticano, en un clima lluvioso con muchos peregrinos venidos de todas partes de Italia.

En su homilía, el Papa invitó a imitar a Jesús para “amar sin medida”, mirando al Crucificado para “purificarnos de nuestras ideas distorsionadas sobre Dios y de nuestras cerrazones, a amarlo a Él y a los demás, en la Iglesia y en la sociedad, también a aquellos que no piensan como nosotros, e incluso a los enemigos”.

“Amar; aunque cueste la cruz del sacrificio, del silencio, de la incomprensión y de la soledad, aunque nos pongan obstáculos y seamos perseguidos. Porque -como dijo también Juan Pablo I- si quieres besar a Jesús crucificado no puedes por menos de inclinarte hacia la cruz y dejar que te puncen algunas espinas de la corona, que tiene la cabeza del Señor”, dijo el Papa.

En esta línea, el Santo Padre alentó a amar “hasta el extremo, con todas sus espinas; no las cosas hechas a medias, las componendas o la vida tranquila”.

“Si, por miedo a perdernos, renunciamos a darnos, dejamos las cosas incompletas: las relaciones, el trabajo, las responsabilidades que se nos encomiendan, los sueños, y también la fe”, advirtió.

“¡Cuánta gente vive a medias! También nosotros, muchas veces tenemos la tentación de vivir a medias. Vivir sin dar nunca el paso decisivo, esto significa vivir a medias, sin despegar, sin apostar todo por el bien, sin comprometernos verdaderamente por los demás. Jesús nos pide esto: vive el Evangelio y vivirás la vida, no a medias sino hasta el extremo. Vive el Evangelio, vive la vida sin concesiones”, invitó el Papa Francisco.

Por ello, el Papa invitó a imitar al nuevo beato Juan Pablo I porque “vivió́ de este modo: con la alegría del Evangelio, sin concesiones, amando hasta el extremo. El encarnó la pobreza del discípulo, que no implica solo desprenderse de los bienes materiales, sino sobre todo vencer la tentación de poner el propio ‘yo’ en el centro y buscar la propia gloria” y añadió que “por el contrario, siguiendo el ejemplo de Jesús, fue un pastor apacible y humilde”.

“Con su sonrisa, el Papa Luciani logró transmitir la bondad del Señor. Es hermosa una Iglesia con el rostro alegre, un rostro sereno y un rostro sonriente, que nunca cierra las puertas, que no endurece los corazones, que no se queja ni alberga resentimientos, que no está́ enfadada, una Iglesia no enfadada, ni es impaciente, que no se presenta de modo áspero ni sufre por la nostalgia del pasado, cayendo en el ‘indietrismo’”, indicó el Papa.

De este modo, el Papa Francisco sugirió pedir “la sonrisa del alma” que es una sonrisa “transparente, que no engaña” y sugirió rezar con las palabras de Juan Pablo I “Señor, tómame como soy, con mis defectos, con mis faltas, pero hazme como tú me deseas”.

Antes de concluir la ceremonia, el Papa Francisco dedicó un particular saludo a las delegaciones oficiales presentes, encabezadas por el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella y agradeció la presencia de los fieles procedentes de Venecia, Belluno y Vittorio Veneto, Diócesis en las que ejerció su ministerio sacerdotal y episcopal el Beato Albino Luciani.

Luego, el Santo Padre invocó su oración a la Virgen María “para que obtenga el don de la paz en todo el mundo, especialmente en la martirizada Ucrania”.

“Que Ella, la primera y perfecta discípula del Señor, nos ayude a seguir el ejemplo y la santidad de vida de Juan Pablo I”, rezó el Santo Padre.

Al finalizar la Misa, el Papa Francisco saludó en silla de ruedas a los cardenales presentes y recorrió en el papamóvil los pasillos de la plaza de San Pedro para saludar y bendecir a los miles de fieles presentes en el Vaticano. El pasado día 4 Francisco Presidió la Santa Misa de  beatificación de Albino Luciani, Juan Pablo I

LA CAUSA DE CANONIZACIÓN Y LOS RECUERDOS PERSONALES

Una oportunidad preciosa para profundizar, fue  la rueda de prensa del 2 de septiembre en la Sala de Prensa vaticana. Presentes los actores de la causa de canonización, el postulador, el cardenal Beniamino Stella y la vicepostuladora Stefania Falasca. De su parte, no sólo un excursos de la causa de canonización, que duró 19 años, sino también recuerdos y experiencias personales. Por ejemplo, Stella recuerda a su madre que «en relación con la pobreza solía citar a Monseñor Luciani, para decir que el sacerdote no debería tener cuentas bancarias ni libretas de cheques». O la emoción de Falasca que, instada por los reporteros, relató las décadas pasadas, entre estudios y viajes, ahondando en la figura del que calificó como «uno de los Papas más geniales del siglo XX».

La sobrina Lina: «Ayudó a los judíos durante la guerra»

En la onda de este ambiente casi íntimo, inusual para una conferencia de prensa, los testimonios de dos mujeres que conocieron de cerca a Albino Luciani despertaron una gran emoción en la sala. Sor Margherita Marin, la monja de la Congregación de las Hermanas del María Niña, asistente en el departamento papal, quien fue la primera, junto con Sor Vincenza Taffarel, que encontró el cuerpo sin vida del Pontífice. A continuación, la sobrina Lina Petri, hija de su hermana Antonia, que recordó las postales desde Roma «de su tío», los consejos, las charlas sobre San Agustín y Santo Tomás, las llamadas telefónicas con su hermana, como aquella en la que hablando del encuentro en Belluno entre Hitler y Mussolini dijo en dialecto: «¡Estamos en manos de dos locos!». Lina Petri también contó la ayuda ofrecida por su tío a las personas con dificultades durante la guerra, especialmente a los judíos, o el día en que los obispos de Friuli le pidieron consejo sobre si debían celebrarse funerales católicos públicos por Pier Paolo Pasolini, asesinado en una «muerte escandalosa». «Lo autoricé enseguida, no tuve dudas», le confió a su sobrina, «le expliqué que todos necesitamos la misericordia del Señor. Pasolini en Friuli, de adolescente, estaba unido a la iglesia y lo pongo como base’. «Él era así… No hacía juicios condenatorios, sino que partía de lo que había de bueno en las personas».

La deposición de Benedicto XVI

Los testimonios de la religiosa y de la sobrina fueron algunos de los muchos que, en el transcurso del proceso, permitieron reconstruir pieza a pieza la obra y la vida, incluidos los últimos momentos, del Pontífice veneciano. Entre las deposiciones extraprocesales, destaca la de Benedicto XVI: un testimonio, señaló Stella, que representa «un unicum histórico, ya que es la primera vez que un Papa da testimonio de visu sobre otro Papa».

Una investigación exhaustiva y minuciosa

El proceso, que ha sido impulsado desde la Iglesia brasileña hasta la argentina, ha avanzado lentamente, llegando a la fase de beatificación 44 años después de su muerte en 1978, que ha quedado grabada en la memoria colectiva como «el año de los tres Papas». Sin embargo, es precisamente esta lentitud la que ha permitido llevar a cabo un trabajo meticuloso. «La causa del Papa Luciani», subrayó el postulador, «no fue más larga que otras, ni más corta y fácil que otras. Ha sido una investigación sin descuentos: precisa, concienzuda, escrupulosa, llevada a cabo con método histórico-crítico, sobre la base de una seria investigación de las fuentes archivísticas, de una búsqueda bibliográfica dirigida y de un rico panorama testimonial».

El pontificado punta de un iceberg

Y es precisamente la adquisición de las fuentes y de una impresionante masa de documentos, ahora recopilados por la Fundación Vaticana que lleva el nombre del Papa beato, lo que ha permitido la «excavación analítica» gracias a la cual, dijo Falasca, «se ha podido poner en marcha un proyecto de reconstrucción histórica que no es extemporáneo». «A nivel de interés historiográfico», subrayó el vicepostulador y vicepresidente de la Fundación Vaticana Papa Luciani, «Juan Pablo I ha tenido un espacio modesto. Su obra, su personalidad y su pensamiento han recibido poca atención». La causa de canonización ha prestado, por tanto, «un servicio a la verdad histórica, adquiriendo toda la documentación para hablar realmente de Juan Pablo I». Y sobre todo «reconstruir con plenitud un itinerario del cual el pontificado fue la punta de un iceberg».

La pequeña parroquia de montaña

De hecho, la santidad de Luciani tiene raíces lejanas, que se hunden en Canale d’Agordo, el pequeño pueblo del Véneto que lo vio nacer. «A pesar de muchos comentarios, que con demasiada frecuencia han ensalzado la humildad y el provincianismo de la ciudad natal», observó don Davide Fiocco, miembro de la Fundación y director de la casa de espiritualidad «Centro Papa Luciani», «las investigaciones históricas hablan de la vitalidad de una tierra fronteriza, que fue sede de iniciativas económicas y sociales que presumían de primogenitura incluso a nivel nacional y, sobre todo, fue forjadora de personalidades de cierta importancia». No es casualidad que durante el Concilio Vaticano II (quizás un caso único en el mundo) esta pequeña parroquia de montaña contara con hasta tres prelados, además de Monseñor Luciani, entre los Padres Conciliares.

Las mentiras sobre la muerte

Gracias a la investigación científica, pues, se ha podido desmontar la noticia falsa sobre la muerte por envenenamiento que «duró mucho tiempo». Una mentira histórica que, para Stefania Falasca, «ha fagocitado la consistencia y el calibre magistral de este hombre y de este Papa durante tantos años». «Es increíble que 44 años después de su muerte todavía nos preguntemos por qué fue asesinado», exclamó la periodista. Para contrarrestar lo que calificó de «basura publicitaria» están, precisamente, las fuentes: «Y cuando hay fuentes, la historia habla de verdad».

Informes e historiales médicos

En el caso de la muerte de Luciani, se habla de la adquisición de historiales médicos, declaraciones procesuales, partes médicos, los informes de los médicos -el arquíatra pontificio Mario Fontana y el médico Renato Buzzonetti- que habían redactado la causa y el estado clínico, la anamnesis, el expediente y dispuesto la conservación del cadáver. «Algunas personas se preguntan por qué no se realizó una autopsia. Entonces no estaba la ley, Juan Pablo II la introdujo en 1983. Además, la autopsia se solicitó por sospecha y Fontana y Buzzonetti, en el informe de la muerte, escribieron que no la consideraban necesaria’, dijo Falasca. La visión del cadáver, la descripción de las manchas que permitieron restablecer el momento de la muerte, llevaron a los dos profesionales a decretar la de Luciani como «muerte súbita». Y «cuando se escribe así en medicina forense, siempre es muerte natural», subraya el periodista: «Fue un infarto».

El mismo Luciani, que gozaba de «buena salud a pesar de tener algunos antecedentes médicos», había visto signos de ello la noche anterior, con un dolor en el pecho que confundió con un dolor intercostal. No le dio demasiada importancia y se fue a la cama despidiéndose de las monjas como cada noche y diciéndole a sor Margherita su última frase: «Mañana nos vemos, si el Señor quiere todavía, y celebramos la misa juntos».

Los recuerdos de sor Margherita Marin

La religiosa evocó estos fuertes recuerdos con voz tenue, junto con pequeñas pero significativas anécdotas que devuelven la imagen del hombre Albino Luciani. Por ejemplo, aquella vez por la tarde, que viendo a la monja planchando, el Papa, que iba de un lado a otro con papeles en la mano, le dijo: «Hermana, te hago trabajar tanto… Pero no planches tan bien la camisa porque hace calor, sudo y tengo que cambiarla a menudo. Plancha sólo el cuello y los puños, el resto no se ve».

La reliquia: una hoja de papel amarillenta con notas sobre las virtudes teológicas

Papeles en la mano, Juan Pablo I, los tenía siempre. Siempre. Una hoja de papel lo tenía incluso en sus manos cuando murió: notas sobre la virtud de la prudencia en el centro de la catequesis de la audiencia general del miércoles siguiente. En los archivos de la Fundación -que abarcan un periodo de tiempo que va de 1929 a 1978- se han recuperado diarios, cuadernos, notas, transcripciones que muestran cómo todo lo que decía Luciani «nunca se dejaba a la improvisación». De este «sanctum sanctorum» se extrajo la reliquia que será presentada al Papa el domingo: no un fragmento de hueso o parte del cuerpo, como siempre fue el caso, sino un trozo de papel. Una hoja blanca, amarillenta por el tiempo, de unos diez centímetros de grosor, en la que el Papa dibujó un esquema de reflexión espiritual sobre las tres virtudes teologales que recuerda el magisterio de las audiencias generales. Una novedad absoluta, llena de significado: «Es el emblema de lo que es toda su espiritualidad y su búsqueda de las siete lámparas de santificación», dijo Stefania Falasca, «el programa de su pontificado».

Dabusti: «El Espíritu Santo me sugirió que rezara por la niña enferma»

La historia de la joven, aquejada de epilepsia refractaria maligna, y de la milagrosa curación fue contada por el padre Juan José Dabusti, el sacerdote argentino que, ante la desesperación de la madre que le había llamado a la cabecera de su hija después de que los médicos le dijeran que no pasaría la noche, le propuso rezar juntos al Papa Luciani. «Al verla en ese estado, me animé a dirigirme a Juan Pablo I para pedirle la recuperación de su hija, y junto con ella y algunas enfermeras presentes, le recé», relató el sacerdote. «Hasta ese momento, nunca había rezado a Juan Pablo I por una curación. ¿Por qué le propuse a Roxana que rezara allí para que Luciani intercediera por la curación de Candela? No lo sé. Fue el Espíritu Santo».

LA MEDUSA INMORTAL ABRE LA PUERTA A LA LUCHA CONTRA EL ENVEJECIMIENTO

El genoma de la medusa inmortal (Turritopsis dohrnii) ha ayudado a un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo a entender cómo es posible que sea capaz de extender su longevidad hasta el punto de evitar su muerte.

Según ha informado la institución asturiana, el estudio, que cuenta con la dirección de Carlos López-Otín, se ha publicado este lunes en la revista americana Proceedings of the National Academy of Sciences (USA).
La diminuta medusa objeto de estudio, de tan solo unos pocos milímetros de longitud, tiene la capacidad de revertir la dirección de su ciclo vital hacia un estadio anterior asexual llamado pólipo. La inmensa mayoría de los seres vivos, tras la etapa reproductiva, avanzan en un proceso característico de envejecimiento celular y tisular que culmina con la muerte del organismo. Sin embargo, T. dohrnii tiene la facultad de escoger otro camino: revertir su ciclo vital y rejuvenecer.
La secuenciación del genoma de Turritopsis dohrnii, junto con el de su hermana mortal Turritopsis rubra, y el uso de herramientas bioinformáticas y de genómica comparativa han permitido a los investigadores identificar genes amplificados o con variantes diferenciales características de la medusa inmortal.

Estos genes están asociados con la replicación y la reparación del ADN, el mantenimiento de los telómeros, la renovación de la población de células madre, la comunicación intercelular y la reducción del ambiente celular oxidativo.
Desigualdad hasta el final: Los hombres tienen más ventajas que las mujeres, también en la vejez. Todos ellos afectan a procesos que en humanos se han asociado con la longevidad y el envejecimiento saludable. Además, el estudio exhaustivo de los cambios en la expresión génica durante el proceso de rejuvenecimiento en esta medusa inmortal ha permitido descubrir señales de silenciamiento de genes mediadas por la denominada ruta ‘Polycomb’ y el aumento de la expresión de genes relacionados con la vía de pluripotencia celular.
Ambos procesos son necesarios para que células especializadas puedan desdiferenciarse y ser capaces de convertirse en cualquier tipo de célula, formando así el nuevo organismo. Estos resultados sugieren que estas dos rutas bioquímicas son mediadoras fundamentales del rejuvenecimiento cíclico de esta medusa.
En este sentido, Maria Pascual-Torner, investigadora postdoctoral del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y primera autora del artículo junto con Dido Carrero, señala que «más que existir una clave única de rejuvenecimiento e inmortalidad, los diversos mecanismos encontrados en nuestro trabajo actuarían de forma sinérgica como un todo, orquestando así el proceso para asegurar el éxito de rejuvenecimiento de la medusa inmortal».

Finalmente, Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la universidad asturiana, indica que «este trabajo no persigue la búsqueda de estrategias para lograr los sueños de inmortalidad humana que algunos anuncian, sino entender las claves y los límites de la fascinante plasticidad celular que permite que algunos organismos sean capaces de viajar atrás en el tiempo.

De este conocimiento esperamos encontrar mejores respuestas frente a las numerosas enfermedades asociadas al envejecimiento que hoy nos abruman».
En este estudio, financiado por la Unión Europea (de AGE Advanced Grant) y el Ministerio de Ciencia e Innovación, también han participado Dido Carrero, José G. Pérez-Silva, Diana Álvarez-Puente, David Roiz-Valle, Gabriel Bretones, David Rodríguez, Daniel Maeso, Elena Mateo-González, Yaiza Español, Guillermo Mariño, José Luís Acuña y Víctor Quesada, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA), del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA) y del Observatorio Marino de Asturias (OMA).

Raúl Arias

Foto Europa Press

la salud mental en los senior

El 85% de las personas consideran que la salud mental es muy o extremadamente importante. Además, parece ser un aspecto que afecta más a los jóvenes, puesto que en los grupos de mayor edad son muchas más las personas que califican su salud mental como buena o muy buena, en comparación con los menores de 24 años. En general los miembros de la Generación Z declaran tener una menor salud mental, lo que indica que los más jóvenes se enfrentan hoy en día a más problemas psicológicos, o que tienen menos resiliencia.

Son algunas de las conclusiones de una encuesta global realizada por McKinsey Health Institute y que analiza cómo se percibe la salud en la sociedad en 19 países del mundo, un aspecto determinante para el bienestar de las personas. El análisis destaca por la adopción de un concepto más amplio y holístico de la salud, que abarque múltiples dimensiones, como la salud física, mental, social y spiritual. A pesar de que el 75% de los estudios relacionados con la salud están principalmente enfocados en aspectos físicos de las personas, la encuesta demuestra que el bienestar psicológico es uno de los factores más relevantes para el bienestar del ser humano.

Esperanza de vida y percepción de buena salud: correlación negativa

Existe una correlación negativa entre la esperanza de vida y la percepción de buena salud. Prueba de ello es que, a pesar de que Japón es uno de los países con mayor esperanza de vida, tan solo el 30% de los encuestados nipones calificaron su salud como buena o muy buena, lo que sitúa al país con las calificaciones más bajas de la encuesta.

Sentirse saludable no coincide con la presencia o ausencia de enfermedad

La encuesta ha tomado como referencia la opinión de más de 19.000 participantes de todo el mundo y destaca a Nigeria (90%), Argentina (80%) e India (79%) como los países con las calificaciones más altas en el estado de salud general, mientras que Suecia (50%) y Japón (30%) son los que tienen las puntuaciones más bajas. Se trata de un análisis en el que los participantes han adoptado una visión mucho más amplia que la de los sistemas sanitarios, y prueba de ello es que, tal y como demuestran los resultados, sentirse saludable no está directamente relacionado con la presencia o la ausencia de una enfermedad.

Tanto es así que, el 40% de los encuestados que padecen una enfermedad calificaban su salud como buena o muy buena, mientras que más del 20% de los participantes con ausencia de enfermedades aseguraban que su salud era mala o muy mala, demostrando así que las dolencias físicas o psicológicas no siempre delimitan la percepción de la salud general de las personas. El análisis de McKinsey Health Institute subraya la importancia del grado en que las personas se sienten conectadas, valoradas socialmente o con un sentido de propósito.

Los ingresos determinan la percepción de la salud más que la edad

Sentirse saludable es un concepto que abarca diferentes dimensiones y que va más allá de aspectos como la edad, que no necesariamente tiene por qué estar directamente vinculada a la buena salud. De hecho, el 70% de las personas de entre 18 a 24 años y el 60% de entre 75 y 84 años declara tener una buena o muy buena salud general, lo que demuestra que las diferencias en percepción de salud son mínimas, a pesar de la notable diferencia de edad.

Hay otro factor que resulta mucho más determinante en nuestra propia percepción de la salud que existe a nivel mundial, y es el nivel de ingresos, aunque tampoco es determinante. En la mayoría de los países, a medida que el salario aumenta en el tiempo, la percepción de salud de los ciudadanos, también. Sin embargo, en promedio, los países con las rentas medias más altas no son los que cuentan con mejores calificaciones. De hecho, aproximadamente el 75% de los encuestados de México e Indonesia calificaron su salud como buena o muy buena, en comparación con el 45% de los de los participantes de Alemania e Italia. Según la encuesta, en líneas generales, la edad y el nivel de ingresos no son aspectos que puedan interferir en el bienestar y la calidad de vida de las personas.

El valor del entorno social

Uno de los aspectos más determinantes para el bienestar de las personas es el entorno social en el que se rodean. De hecho, otorgar valor a las relaciones personales es una característica inherente al ser humano. Tanto es así que para el 80% de los encuestados, la familia y los amigos representan la principal fuente de apoyo en materia de salud, por encima de los sistemas sanitarios privados (60%) y públicos (54%), y las comunidades religiosas (48%).

Las calificaciones obtenidas en la encuesta demuestran que el apoyo y la salud son aspectos que están directamente conectados. Así, mientras que el 50% de las personas que padecen alguna enfermedad aseguraron bajos índices de apoyo por parte de los sistemas sanitarios públicos, el 80% de las personas con altos índices de apoyo calificaron su salud como buena o muy buena, en comparación con el 40% de las personas con bajos índices de apoyo.

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EL SANTO DE LA SEMANA: Santa Teresa de Calcuta

En la ciudad de Calcuta, en la India, Santa Teresa, Agnes Gonhxa Bojaxhiu, virgen, que, nacida en Albania, trató de apagar la sed de Cristo clavado en la cruz atendiendo con eximia caridad a los hermanos más pobres, y fundó las congregaciones de Misioneros y Misioneras de la Caridad, para servir a los enfermos y abandonados († 1997). Celebramos su memoria el dia 5 de septiembre

Fecha de beatificación: 19 de octubre de 2003, por S.S. Juan Pablo II
Fecha de canonización: 4 de septiembre de 2016 por S.S. Francisco

“De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”, decía la Madre Teresa.

La Madre Teresa nació un 26 de agosto de 1910 en Skopje. Fue la menor de los hijos de Nikola y Drane Bojaxhiu. La bautizaron con el nombre de Gonxha Agnes. Recibió la primera Comunión a los cinco años y medio; y la Confirmación la recibió en 1916.

A los ocho años muere su padre y su familia pasa por una gran estrechez económica. Cuando llegó a los 18 años deja la casa para ingresar al Instituto de la Bienaventurada Virgen María, conocido como las Hermanas de Loreto, en Irlanda. Allí tomó el nombre de Hermana María Teresa por Santa Teresa de Lisieux. Llega a Calcuta el 6 de enero de 1929. Después de hacer sus primeros votos en mayo de 1931, es destinada a la comunidad de Loreto Entally en esa ciudad de la India donde fue docente de las alumnas del colegio St. Mary.

El 24 de mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión perpetua y llegó a convertirse en directora del mencionado colegio en 1944. Sin embargo, un 10 de septiembre de 1946, durante un viaje de Calcuta a Darjeeling para realizar su retiro anual, Madre Teresa recibió lo que ella llamó la “inspiración”, su “llamada dentro de la llamada”. Aquel día la sed de amor y de almas se apoderó de su corazón. En las siguientes semanas, mediante locuciones interiores y visiones, el mismo Jesús le reveló su deseo de encontrar “víctimas de amor” que “irradiasen a las almas su amor”. “Ven y sé mi luz”, le dijo el Señor.

Del mismo modo, le pidió que fundara una congregación religiosa al servicio de los más pobres entre los pobres. Es así que después de muchas dificultades, el 17 de agosto de 1948 se visitó por primera vez con el sari blanco orlado de azul y salió del convento de Loreto para introducirse en el mundo de los pobres.

Recorrió los barrios pobres, visitó familias, lavó las heridas de los niños y ayudó a los olvidados. Todos los días recibía la Eucaristía y salía de casa con el rosario en la mano. Luego de algunos meses, se le unieron algunas de sus antiguas alumnas.

En 1950 se establece oficialmente la Congregación de las Misioneras de la Caridad. Tiempo después envió a sus hermanas a otras partes de la India y abre otras casas en Venezuela, Roma, Tanzania y en los cinco continentes.

Con el tiempo funda también a los Hermanos Misioneros de la Caridad, la rama contemplativa de las Hermanas, los Hermanos Contemplativos y los Padres Misioneros de la Caridad. Así como a los Colaboradores de Madre Teresa y a los Colaboradores Enfermos y Sufrientes. Lo que inspiró a los Misioneros de la caridad laicos y al movimiento Sacerdotal Corpus Christi.

En 1979 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz y los medios de comunicación empezaron a seguir con más atención sus obras que daban testimonio de la alegría de amar y de la grandeza y dignidad de cada persona humana.

Al final de su vida y a pesar de sus problemas de salud, Madre Teresa continuó sirviendo a los pobres. Después de encontrarse por última vez con San Juan Pablo II, retorna a Calcuta y el 5 de septiembre de 1997 volvió a la Casa del Padre.

Este año se conmemoran los 25 años de tránsito a la casa del Padre.

El viaje entre abuela y nieto que ha inspirado a miles de usuarios en las redes

Brad Ryan y su abuela Joy de 92 años están a punto de culminar el gran viaje que iniciaron hace siete años con el que decidieron a visitar todos los parques naturales de Estados Unidos. Por el momento, han visitado 62, y esperan acudir al último muy pronto.

Su viaje se ha hecho muy popular en las redes sociales despues de que Brad decidiese crear una cuenta para compartir cada una de sus etapas, así como los momentos especiales que vivían él y su abuela durante el viaje. Actualmente, su cuenta ha alcanzado los 60 mil seguidores, que están a la espera y deseosos de ver el final del viaje.

Tal y como contaba el joven a medios estadounidenses, todo comenzó después de que su abuela le contase que no había visto una montaña en 85 años. Así, su nieto lo convirtió en un objetivo que debían cumplir, y que al final lo hicieron por todo lo alto, yendo más allá y embarcándose en un viaje que ambos necesitaban mucho.

“Ella no es la típica mujer de 92 años”, contaba a The Washington Post. Tras quedarse viuda, su abuela vivía sola en un pueblo de Ohio, por lo que para Brad fue una oportunidad de reencontrarse con ella, ya que se habían separado mucho después de que los padres de él se divorciaran y se marchase a la universidad. En un primer momento, confesaba que lo hizo para tratar de ayudarla, pero acabó siendo ella quien «terminó salvándome en el proceso», ayudándolo con sus problemas.

Un viaje impulsado por la generosidad

«Quería poder ofrecerle a mi abuela la oportunidad de ver esa primera montaña», explicaba. El primer parque que visitaron fue el Great Smoky Mountains, situado entre Carolina del Norte y Tennessee. Y lo que comenzó con una montaña, terminó siendo muchas más. Y es que ambos ampliaron su viaje gracias a la colaboración de los usuarios, testigos de sus aventuras a través de las redes sociales. «Todo esto está más allá de lo que podría haber imaginado en mi vida», confesaba Joy.

Dormir bajo las estrellas en el Parque Nacional Joshua Tree en California, caminar por el puente en New River Gorge Park en Lansing, rodar por una duna en el Parque Nacional y Reserva Great Sand Dunes de Colorado y hasta ver osos pardos atrapar salmones en Brooks Falls en el Parque Nacional Katmai en Alaska; el viaje de Brad y Joy ha estado lleno de aventuras «mágicas». «Nos dimos cuenta de que había más cosas que queríamos ver y hacer juntos«, explicaba, y a partir de ahí ha podido «ver gran parte del país y conocer a tanta gente con mi abuela a mi lado».

Desde entonces, Joy no solo ha conseguido ver montañas, sino que también las ha escalado, siempre dispuesta a probar cosas nuevas. «Nunca pienso en la edad que tengo, simplemente lo hago», explicaba Joy.

«He visto cosas que la gente nunca ha visto en toda su vida. Simplemente ha sido increíble», aseguraba Brad, describiendo su relación con su abuela como «idílica». «No lo cambiaría por nadie», comentaba su abuela a su vez. «Él es mi mejor amigo».

Consiguieron recaudar casi 12 mil dólares para sus viajes, y después de que comenzaran a compartirlos en las redes sociales, compañías y agencias de viajes también se interesaron por patrocinarlo. «Creo que simplemente inspiramos a la gente«, comentaba Brad. .

La última parada, que esperan completar el año que viene, será el Parque Nacional de Samoa Americana. «Será un día feliz y triste», admitía Joy, quien adelantaba que después de eso quizás podrían empezar a ir a los parques estatales.

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EL NACIMIENTO DE LA VIRGEN MARIA

La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto.

En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor. El Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.

Sin embargo, ya en el siglo V existía en Jerusalén el santuario mariano situado junto a los restos de la piscina Probática, o sea, de las ovejas.

Debajo de la hermosa iglesia románica, levantada por los cruzados, que aún existe -la Basílica de Santa Ana- se hallan los restos de una basílica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda que se ha considerado como la casa natal de la Virgen.

Esta tradición, fundada en apócrifos muy antiguos como el llamado Protoevangelio de Santiago (siglo II), se vincula con la convicción expresada por muchos autores acerca de que Joaquín, el padre de María, fuera propietario de rebaños de ovejas. Estos animales eran lavados en dicha piscina antes de ser ofrecidos en el templo.

La fiesta tiene la alegría de un anuncio premesiánico. Es famosa la homilía que pronunció San Juan Damasceno (675-749) un 8 de septiembre en la Basílica de Santa Ana, de la cual extraemos algunos párrafos:

«¡Ea, pueblos todos, hombres de cualquier raza y lugar, de cualquier época y condición, celebremos con alegría la fiesta natalicia del gozo de todo el Universo. Tenemos razones muy válidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo el género humano ha sido restaurado y la tristeza de la primera madre, Eva, se ha transformado en gozo. Ésta escuchó la sentencia divina: parirás con dolor. A María, por el contrario, se le dijo: Alégrate, llena de gracia!

¡Oh feliz pareja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada toda la creación! Por medio de ustedes, en efecto, la creación ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la única que fue digna del Creador. ¡Oh felices entrañas de Joaquín, de las que provino una descendencia absolutamente sin mancha! ¡Oh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada a luz! Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente. Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna mutación, o mejor dicho, por su benévola condescendencia apareció en la Tierra y convivió con los hombres».

Si pensamos por cuántas cosas podemos hoy alegrarnos, cuántas cosas podemos festejar y por cuántas cosas podemos alabar a Dios; todos los signos, por muchos y hermosos que sean, nos parecerán tan sólo un pálido reflejo de las maravillas que el Espíritu de Dios hizo en la Virgen María, y las que hace en nosotros, las que puede seguir haciendo… si lo dejamos.

Efectos de la Concepción Inmaculada de María

Al ser concebida María sin pecado original, también debería quedar inmune de los efectos de ese pecado en la naturaleza humana, como son:

1.-La pérdida de la gracia, del derecho al cielo y de la inmortalidad.

2.-La concupiscencia o mala inclinación al pecado en la carne, ignorancia en el entendimiento, fragilidad en la voluntad, enfermedades y muerte corporal.

Por consiguiente, sus facultades corporales sensitivas y espirituales conservaron la más admirable armonía, sin manifestación alguna de desorden ni concupiscencia; su entendimiento gozó de espléndida lucidez, su voluntad siempre sujeta a la recta razón y a la voluntad de Dios, y, en fin, su derecho a la inmortalidad y a la incorrupción corporal.

Sin embargo, María sufrió y murió, en virtud de la solidaridad con Cristo que también había de padecer y morir, no como efecto del pecado, sino como medio de expiación del mismo.

Al ser concebida María sin pecado original, también debería quedar inmune de los efectos de ese pecado en la naturaleza humana, como son:

Dios prepara la maternidad Divina de la Virgen María

Dios planeó desde toda la eternidad toda la obra admirable de la Encarnación del Verbo como culminación de la creación del Universo; y como quiera que en la mente sapientísima de Dios cabía simultáneamente la previsión del mal del hombre y de su restauración por medio del mismo verbo revestido de carne mortal, dentro de toda esta visión divina estaba también con preponderante papel, la persona y la misión de María Madre del Verbo hecho carne. Así, pues, la razón misma de ser de la Virgen María estaba en los designios del Altísimo aun antes del tiempo, en su carácter de Madre del Verbo Encarnado.

Nosotros pensamos y proyectamos, pero muchas veces nuestros proyectos, por hermosos y hacederos que parezcan, permanecen en la ineficacia; no ocurre así con Dios, cuyo poder no tiene límites. De ahí que, al pensar Dios desde toda la eternidad en María, Madre de su Hijo Unigénito hecho carne, confiera a esta elegida un carácter muy específico para su existencia. Por eso podemos concluir que la elección de María no es el escoger una persona determinada para una misión específica, sino la predestinación desde antes de los siglos de una Madre para Jesucristo.

La liturgia de la Iglesia dedica con insistencia a la Madre del Señor en sus festividades los textos de los libros sapienciales en los que aparece la Sabiduría, o la Esposa, en la mente de Dios desde antes de los tiempos:

«Desde el principio y antes de los siglos me creó, y para la eternidad viviré » (Ecl 24, 9)

«Yahvé me creó en el comienzo de sus designios, antes de sus obras más antiguas. Desde la eternidad fui constituida, desde el comienzo, antes del origen de la tierra.»

«Cuando el abismo no existía, fui yo engendrada, cuando no había fuentes ricas en aguas. Antes que los montes fueran fundados, antes de las colinas fui yo engendrada » (Prov 8, 22-25)

Estas expresiones son aplicables a la Madre de Dios.

En la Bula «Ineffabilis Deus» de Pío IX leemos cómo «El Dios inefable, habiendo previsto desde toda la eternidad la lastimosísima caída de todo el género humano por la transgresión de Adán, decretó la primera obra de su bondad en el misterio oculto desde los siglos, por medio de la encarnación del Verbo.

«Es pues, la elección y predestinación de María algo íntimamente unido al decreto de la Redención que había de realizarse por el Verbo tan unido, que, concluye el Papa Pío IX, el destino de la Virgen fue preestablecido en un mismo decreto con la Encarnación de la Divina Sabiduría.»

Esta predestinación de Nuestra Señora, desde la eternidad, para ser Madre de Dios, empieza a realizarse con el tiempo. He aquí cómo lo expresa el Concilio Vaticano II:

» El benignísimo y sapientísimo Dios, al querer llevar a término la redención del mundo, cuando llegó la plenitud del tiempo, envió a su Hijo hecho de mujer… para que recibiésemos la adopción de hijos (Gál 4 4-5)

El cual por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación descendió de los cielos, y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen.» (Credo de la Misa: Símbolo de Constantinopla)

Este misterio divino de salvación se nos revela y continúa en la Iglesia, a la que el Señor constituyó como su Cuerpo y en ella los fieles, unidos a Cristo, su Cabeza, en comunión con todos sus santos, deben también venerar la memoria «en primer lugar, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo» (Canon de la Misa. Concilio Vaticano II: Constitución Apostólica «Lumen Gentium», capítulo VIII n.52)

¿DONDE ESTA LA GUERRA? por Juan Pedro Rivero González

Puede que sean solo cosas mías, que no esté bien informado o que los canales de información que uso no sean los adecuados, pero ¿no les parece que llevamos ya unas semanas con una información sobre la invasión de Ucrania bajo mínimos?

Solo escucho hablar del alza de los precios, del gas y los gaseoductos, de reuniones de dirigentes europeos para solventar el problema de este, venga del norte o del sur, del IPC y del precio de la electricidad y de los carburantes. Y no creo que no sean noticias que debamos conocer, solo me pregunto por las que hacían referencia a la invasión de Ucrania y que llenaban los noticieros semanas atrás casi de forma exclusiva. ¿Se acabó la guerra? ¿El ejército ruso ha vuelto a su tierra? ¿Las zonas invadidas son ya rusas y han declarado la paz? ¿Qué pasa con esa guerra? Ya sé que se dan noticias del hecho, pero ¿no les parece que se ha bajado el pistón y los intereses de la audiencia están más cerca de casa, en los efectos que vamos a sufrir y en la crisis que se espera que nos visite?

Es llamativo que nuestra preocupación sea por nuestro propio bienestar, como si un bombardeo sobre una central nuclear ucraniana solo les afectara a los habitantes de Ucrania. Como si nuestro nivel de preocupación solo estuviera circunscrito a lo que nos afecta a nosotros mismos. ¿No será una muestra empírica de nuestro individualismo cultural insolidario y chato que ha convertido en lema inconsciente aquello de “ande yo caliente, que se ría la gente”?

Es normal que cuando nos duele el callo se apaguen las luces del mundo. Porque nuestro callo es nuestro y su dolor es exclusivamente nuestro. Pero no es el único dolor posible en este mundo, ni es el más doloroso de este mundo. Para hacer esta afirmación hace falta un poco de amplitud de mira para no ahogarnos en nuestro vaso y reconocer el océano en el que navega la humanidad.

No hacen muchos años que se pusieron de moda, como campaña solidaria, aquellas cajitas -imitando un medicamento- “para el dolor ajeno”. Así, como de manera juguetona, se proponía medicarnos para nuestros olvidos y descartes, generando una terapia de solidaridad. La interconexión existente en el mundo, imaginado como un cuerpo, es tal que una fiebre ajena nos hace estornudad a nosotros. Que no podemos olvidarnos de los otros porque alguien vendrá de lejos, gritando su dolor, y nos lo recordará.

No se trata de conocer por el mero hecho de conocer. Se trata de saber para corregir y solucionar. La guerra no es un problema meramente ajeno. Los intereses que han llevado a los pueblos a enfrentarse en esta irracional contienda también son intereses nuestros. No nos deberíamos quedar satisfechos por conocer las consecuencias económicas y arañar la solución parcial a la misma para la comodidad de casa, sino ir al fondo del problema, solucionarlo de raíz de la mejor manera posible.

Habrá frío en invierno, y nos costará más llenar la despensa. No nos olvidemos que es porque hay una guerra en Ucrania

«LIBRES, IGUALES Y FRATERNOS»

Hemos comenzado a vivir en estado de sospecha permanente. Basta escucharnos a nosotros mismos en cualquier conversación espontánea en la que participemos. Basta escuchar las noticias en cualquier sobremesa y darnos cuenta que siempre hay una sospecha escondida en los comentarios que hacemos o que escuchamos.

Y lo peor es que no dejan de tener razón quienes sospechan de los intereses ocultos de los incendios de los veranos; no dejan de tener algo de razón los sospechosos de los intereses ocultos que están detrás de las empresas aseguradoras de todo tipo. Una sociedad sin inocencia no necesariamente es una sociedad sana y segura. Mejor que inocencia, deberíamos decir confianza. Detrás de lo que nos dice el vendedor ¿habrá verdad o solo interés por vendernos algo?

Lo grave de este tema es que, al perder la confianza, no nos queda sino edificarnos sobre la sospecha. Y vivir buscando la pulga detrás de toda oreja, o buscándole la quinta pata al gato; y esto es muy estresante. Las instancias que antaño eran espacio de verdad y lugar de confianza social han entrado en crisis. Ya no nos fiamos ni del diagnóstico del médico.

¿Qué interés oculto tendrá este tipo? ¿Quién habrá ocasionado esta desgracia y para qué lo habrá hecho? No solo se apagan las luces de la confianza, sino que se apagan las de la gratuidad. Nadie da un duro por cuatro pesetas. Nadie hace nada por nada. Y la sospecha ahoga cualquier actitud desinteresada. Y algunos aspectos sociales se edifican sobre la gratuidad. Una persona voluntaria, en principio, no tiene otro interés que hacer el bien.

En una sociedad prevenida y desconfiada el voluntario es también sometido al escáner de la sospecha. Y como nadie quiere ser escaneado, pues entra en crisis el espíritu del voluntariado. ¿Dónde están las comisiones de fiesta de otras épocas que dedicaban tanto tiempo a buscar recursos para echar adelante una fiesta popular? Lo sustituye la concejalía de Fiestas del Ayuntamiento. Se acabó la gratuidad y la generosa contribución personal al bien de todos. ¿Dónde están los comedores sociales que organizados por voluntariado existían entre nosotros? Los sustituye un catering organizado y llevado adelante por educadores sociales de la concejalía de Derecho Social. Y así, mil ejemplos que todos conocemos en los que la gratuidad se difumina inevitablemente en una sociedad de la sospecha.

Me comentaron ayer que una trabajadora fue denunciada por sus compañeros por trabajar más de la cuenta. No se trataba de hacer bien y completo su trabajo, sino que era sospechosa de trabajar en contra de sus compañeros para los que la empresa y los intereses de la misma eran sospechosos. Todo bajo sospecha. Hasta el Tribunal Constitucional en España está bajo sospecha. ¡Qué nos puede esperar!

No entramos es las leyes que hacen sospechoso a todo individuo por el hecho de ser un individuo. Esta sociedad debe aplicarse una terapia de reconversión seria, pues la inmensa mayoría de situaciones en las que nos definimos como felices se estructuran en torno a momentos gratuitos organizados desde la gratuidad. La confianza es la llave de la fraternidad. Y, que yo recuerde, esta es un tercio del gripo de la Revolución Francesa, junto a la libertad y la igualdad. ¿Para qué sirve una sociedad de libres e iguales si no es una sociedad fraterna?

Los competidores no son enemigos, solo compiten. Los adversarios políticos no son enemigos, solo muestran sus ideas y proponen lo que consideran. Superemos el enemiguismo sospechoso y desconfiado. Tal vez existe buena voluntad en los demás, aunque lo que pretendan, piensen o digan no coincida con lo nuestro.

¿Y si nos engañan? Pues ellos se llevarán la paga del que miente, y nosotros la inocencia del engañado. Pero romperemos el círculo vicioso de la pseudo prudencia que hace personas infelices.

Juan Pedro Rivero González es delegado de Cáritas Diocesana de Tenerife

¿Porque las abuelas fueron la clave para la supervivencia humana?

En 1980, la antropóloga Kristen Hawkes, de la Universidad de Utah (Estados Unidos), puso de relieve la llamada “hipótesis de la abuela”, que se fue fortaleciendo hasta que, en 2010, se demostró que tenía verdadero sustento científico.

 

Esta famosa hipótesis sostiene que la ayuda de las abuelas prehistóricas pudo alargar esperanza de vida humana, y así, ya desde la época del Homo Sapiens, la presencia de la abuela habría aumentado las posibilidades de sobrevivir de los niños.

La razón argumentada por esta experta es que, en los grupos de cazadores recolectores, las mujeres jóvenes y adultas eran las que proveían la mayoría de las calorías para las familias recogiendo raíces, frutos, tubérculos. Y en cuanto una madre tenía un segundo hijo, el mayor pasaba al cuidado de su abuela, por lo que su supervivencia dependía directamente de ella.

Hawkes ha llegado a emplear simulaciones por ordenador para vincular el papel de las abuelas y la longevidad a un excedente de hombres fértiles de más edad y, a su vez, a la tendencia masculina a proteger a una hembra frente a la competencia y formar un vínculo de pareja con ella en lugar de aparearse con varias compañeras.

Según la hipótesis de la abuela, la madre y la abuela alimentaban a la familia día a día, no los cazadores (que sí cuidaban de los peligros aparte de cazar). Y remarca que el ser humano es la única especie en la cual la mujer vive muchos años pasada su edad reproductiva.

Cruciales para el desarrollo humano

«El papel de las abuelas fue crucial para el desarrollo de los vínculos de pareja en los humanos», aseguraba la antropóloga estadounidense en uno de sus estudios, apuntando a que los vínculos de pareja humanos evolucionaron con el aumento de las ventajas de proteger al compañero, los cuales resultaron de la evolución de nuestra historia de vida de la abuela.

La visión de Kristen Hawkes contradice la visión tradicional de que los vínculos de pareja «resultaron de cazadores machos que alimentan a las hembras y sus crías a cambio de la paternidad de esos retoños, de forma que los machos tienen descendientes y transmiten sus genes».

Para ella, principal impulsora de la hipótesis de la abuela, la clave de por qué las madres pueden tener el segundo, tercer o cuarto hijo no se debe a que el padre llevara a casa los alimentos, sino a que la abuela ayudaba a alimentar a los niños destetados. Eso favoreció el aumento de la longevidad a medida que las abuelas de larga vida ayudaban más, lo que explica la necesidad de que la mujer dejara de poder procrear y se produjera la menopausia como evolución, en el género humano.

Las abuelas, transmisoras del saber

Los estudios han demostrado que las abuelas transmitían sus conocimientos a los más jóvenes de las tribus, enseñándoles a comer, contándoles sobre la tierra y las plantas; qué frutos recolectar y cuáles no; qué hojas curaban una picadura o cómo sacar y detectar tubérculos escondidos a primera vista. Además, se conoce que los niños, a lo largo de la historia, no eran criados solo por la madre, sino por un grupo de mujeres entre abuelas, tías, hermanas… en una crianza comunal y multigeneracional.

De hecho, no solo en la raza humana se daría este papel crucial de las abuelas, ya que estas se erigen como guardianas del conocimiento y transmisoras de sabiduría en otras especies. En las ballenas, orcas, elefantes y jirafas esto se repite: en todas estas especies las abuelas son las que guían a la manada porque son las que saben dónde encontrar comida.

Las abuelas jugaron un rol central en la historia del Homo Sapiens. Y una parte está relacionada intrínsecamente con la comida, que influyó en nuestra longevidad y supervivencia. De hecho, los humanos hemos logrado duplicar la expectativa de vida en comparación con los primates en 60.000 años. Las abuelas compartían conocimientos y experiencias, intercambiaban recetas, daban lecciones de vida cruciales para la supervivencia.

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