Nota del Obispado de Getafe sobre el proyecto “Rebeldes de género”

En los últimos días se ha hecho público el debate político mantenido en el Consistorio de Getafe a raíz de la publicación y distribución de unas guías, presentada como material de educación afectivo-sexual para menores de edad -niños y adolescentes-, que forman parte del proyecto “Rebeldes de género”.

Padres de familia, educadores y fieles en general de nuestra Diócesis nos han pedido una orientación al respecto. Respetando el legítimo debate de nuestros gobernantes en los temas que afectan al bien común, pero conscientes de nuestra obligación como Pastores del Pueblo de Dios, y convencidos de que los católicos no debemos quedarnos al margen en la construcción de un mundo según el proyecto de Dios, queremos expresar lo siguiente:

    1. Recordamos, en primer lugar, que la persona es creada por amor y para amar, que el amor humano y el bien de la persona están tan estrechamente relacionados que esta solo se realiza en la medida en que ama; por eso, la educación afectivo-sexual, acorde con la dignidad del ser humano, no puede reducirse a una información biológica de la sexualidad humana, ni a unas orientaciones de comportamiento a merced de estadísticas interesadas o de imposiciones ideológicas. La educación en esta materia debe consistir en una propuesta de acompañamiento que permita aprender a amar, en el desarrollo progresivo de la personalidad, según la verdad de la propia condición sexuada, desde la infancia a la adolescencia y juventud, integrando los afectos y sentimientos en la vocación de toda persona al amor.
    2. Lamentamos que, con los recursos públicos que deberían servir al bien común, se difundan propuestas partidarias de fuerte sesgo ideológico, que no respetan la conciencia ni el interés de todos. Somos conscientes de la necesidad de educar adecuadamente a los adolescentes en su dimensión afectiva y sexual, pero no parece evidente que los planteamientos dominantes estén ayudando a vivir una afectividad y sexualidad sana: cada vez más violencia y abuso, más ofensas y falta de respeto, más desconocimiento y perversión del sentido verdadero de la sexualidad. ¿Es tan difícil reconocer el fracaso al que están conduciendo los planteamientos de estas guías?
    3. El proyecto Rebeldes de género, ya difundido en otros municipios y comunidades autónomas de España, es una expresión de la más radical perspectiva de género que, entre otras cosas, niega la verdad biológica del ser humano, culpa a la Iglesia -según su terminología- de “la violencia del patriarcado contra las mujeres”, y hiere los sentimientos religiosos. Así, ridiculiza ofensivamente a la Virgen María propuesta como modelo burlesco de “mujer abnegada”. Con esos presupuestos es imposible ofrecer una educación afectiva y sexual que apueste por la igual dignidad de las personas en la distinción real entre el varón y la mujer. Por otra parte, la difusión de las guías que forman parte de ese proyecto quebranta el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos y daña gravemente la convivencia. Pedimos, en consecuencia, que se eliminen de estas guías los aspectos dañinos y ofensivos, y se incorporen planteamientos más amplios y plurales que despojen al texto del sesgo ideológico que lo empapa, al tiempo que animamos a padres y docentes que no se dejen arrebatar la libertad de educar en la verdad del amor y de la dignidad humana.

    4. Además de alertar, es nuestro deseo también compartir con la ciudadanía y proponer a las familias y a los educadores otros medios e iniciativas, desde el humanismo cristiano como una fuente de enriquecimiento para la vida personal, familiar y social. En este sentido, recomendamos vivamente conocer y desarrollar el programa de educación afectivo-sexual, “El lugar del encuentro”, preparado por la Iglesia en España, y posteriormente asumido y publicado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de la Santa Sede. En este enlace se puede consultar gratuitamente: www.educazioneaffettiva.org
    5. Una de las señas de identidad de las gentes de Getafe es, sin duda, el amor a Nuestra Señora de los Ángeles. Nos duele profundamente que se difundan en los centros de enseñanza propuestas que dañan las creencias y el fervor popular de tantos que cultivamos el afecto a la Virgen María, así como la falta de sensibilidad ante la fe de buena parte de los ciudadanos de este municipio.

Obispado de Getafe
17 de abril de 2021