CUIDAR AL ANCIANO ES CUIDAR A CRISTO

Ignacio López-Vivié, capellán en una residencia en Carabanchel, alienta a «esforzarnos como Iglesia y sociedad para socorrer las pobrezas y necesidades» de los mayores

«El primer gran reto del acompañamiento en la vejez sería aprender a mirar a nuestros mayores con ternura, con gratitud, con comprensión, con afecto sincero». Ignacio López-Vivié es el coordinador de la Pastoral de la Salud de la Vicaría VI de Madrid y, además, capellán de la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Carabanchel. Allí lleva siete años atendiendo a hombres, mujeres y matrimonios —actualmente, 123 personas—, siguiendo el lema de santa Teresa Jornet, la madre fundadora: «Cuidar los cuerpos para salvar las almas».

En la Iglesia, relata el sacerdote, hay una larga tradición a la hora de acompañar a los mayores, y en la Iglesia que camina en Madrid se viene trabajando en los últimos años de forma conjunta desde Cáritas Diocesana, Vida Ascendente y Pastoral de la Salud. «Creo que es todo un acierto», pero, consciente de «la inmensa tarea fruto de vivir en una sociedad cada vez más envejecida», apunta la necesidad de equipos de voluntarios que «sean ricos en humanidad y espiritualidad». Detalla que «sería bueno llevar a cabo una pastoral específica para las personas mayores» y señala el reto de «integrarlas más plenamente en las comunidades cristianas y darles una mayor participación». Esto supone «valorar y enfatizar la valiosa aportación que estas personas, con una honda vivencia y experiencia de fe, pueden hacer a la Iglesia en el momento actual». La promoción de encuentros intergeneracionales entre jóvenes y mayores, como ha propuesto en alguna ocasión el Papa Francisco, sería un punto de partida.

Cercanía familiar

La persona mayor demanda, fundamentalmente, «la cercanía de su familia». Por eso es «el ámbito más adecuado para el cuidado de los mayores». Pero, si por circunstancias se hiciera necesario el ingreso en una residencia, «las familias deben acompañarlos con el compromiso firme de visitarlos con mucha frecuencia». Junto a esto, el mayor pide «afecto, escucha, comprensión, ternura y espiritualidad». Esto último lo subraya especialmente el capellán: «Alguien que haya vivido desde pequeño su condición de hijo amado de Dios necesita de manera especial seguir reconociendo su presencia en el día a día, acudir a Él, mostrarle sus necesidades, buscar sentido y esperanza a todo lo que está viviendo, darle gracias por tantas cosas…». De ahí la importancia de facilitarle los sacramentos, la lectura de la Palabra y la oración.

Ante un envejecimiento que se podría traducir en «una mayor pobreza» por los achaques y enfermedades, la vulnerabilidad y «el aumento de la soledad no deseada», el sacerdote vuelve a Francisco cuando recordaba que «envejecer no es una condena, es una bendición». «Por lo tanto —responde—, frente a una cultura del descarte y una mentalidad negativa sobre la ancianidad, a la luz de la fe se invita a afrontarla como un tiempo de gracia». Al mismo tiempo, se anima a «esforzarnos como Iglesia y sociedad para socorrer las pobrezas y necesidades» de los mayores. «Ahora más que nunca la Iglesia debe mostrarse como una comunidad sensible y cercana a los ancianos», que «ha sido el colectivo más golpeado por la pandemia». Comunidades cristianas, sostiene, que «deben ser maestras de ternura» para que las personas mayores «se sientan queridas y valoradas, para aumentar su autoestima, para recibir la gratitud debida a una vida de esfuerzo y sacrificio». «En definitiva, cuidar del anciano pobre y desvalido es cuidar del mismo Cristo», concluye.

Ignacio López-Vivé comparte con Fernando Vidal, María Bazal y José Barceló una mesa redonda en la Jornada Diocesana de Pastoral de la Salud, que se desarrollará este sábado, 11 de febrero, de 18:00 a 20:00 horas, en la casa de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (Martínez Campos, 18). También participan el vicario episcopal para el Cuidado de la Vida, Javier Cuevas, y el delegado episcopal de la Salud, José Luis Méndez.

Begoña Aragoneses

Alfa y Omega

 

LA ALEGRÍA

Estad siempre alegres en el Señor, os lo repito estad siempre alegres” (FILIPENSES 4,4)

El apóstol nos da esa recomendación a cada uno de nosotros porque sabe que no es fácil, pero es una manera de dar testimonio en lo bueno y en lo malo. “Estad siempre alegres en el Señor” no  es una alegría de contagio, ni por estar de fiesta, es la que nos hace compartir con el Señor pues es Él quien nos la da.

La alegría es un sentimiento, una emoción como fruto de la gracia que el Espíritu Santo hace en nosotros. Cuando nuestra entrega a los demás se hace desde el corazón y sin esperar ningún tipo de recompensa pero prende en nuestros hermanos se produce en nuestro interior  una  alegría que no es comparable con nada, se nos ilumina el alma y sale fuera.

La alegría sale de nosotros y le sirve a los demás como predicación sin mediar palabra, los cristianos tenemos que ir  dando testimonio del gozo que tiene el saberse salvado, que nos da la esperanza y nos hace sentir como quien sabe que todo viene del Señor y nos sirve para crecer en esperanza en Él.

La alegría en las cosas buenas brota sin necesidad de proponérnoslo,  es connatural con los acontecimientos gratos que nos ocurren cada día, sabemos reconocer el mimo de Dios por nosotros y surge en nuestro corazón la acción de gracias, el canto de alabanza, encontrando la mano de Dios dentro de nuestro quehacer diario.

La alegría cuando las cosas no parecen ser de nuestro agrado, ahí empieza la dificultad porque no podemos entender que eso nos conviene para crecer o para tomar conciencia de alguna cosa y quitamos el puesto al Señor y queremos hacerlo a nuestra manera y es ahí donde podemos ocultar la alegría que esta presente pero no la vemos. Es la alegría en esos momentos cuando los demás se preguntan ¿ porque?.

Recuerdo aún cuando se murieron mis padres,  iba por la calle con una sonrisa y la gente que me conocía decía: siempre fue así aún cuando llevaba a los dos en sillas de ruedas y les podía indicar de donde sacaba la fuerza entonces y ahora. Porque cuando estaba con ellos sabía que era los pies y las manos del Señor para ellos y cuando  partieron con Él también estaba en mi corazón su ausencia pero la certeza de que con el Señor estaban mejor que conmigo.

La seguridad que nos da hace que vivamos de otra manera alegres y gozosos porque es el centro de nuestra vida.

Seguro que vosotros habréis tenido muchas experiencias que podríamos compartir, lo importante es que podamos dar testimonio y tener la certeza que El es nuestro Padre y que no permitirá que nada sin su consentimiento nos pase y que de todo sacaremos una lección y nos hará crecer para que podamos presentarnos sin miedo ante Él como delante de un amigo al que hace mucho que no vemos.

Si por curiosidad miráis la Biblia la alegría esta en muchos de los Salmos que rezamos, en las lecturas de Antiguo y Nuevo Testamento es como un hilo conductor.

Espero que el Señor os colme de alegría y podáis bendecirle, darle gracias y alabarle por cada una de las cosas que os haga vivir en este momento de más debilidad pero con muchas armas para vencer todas las tentaciones que tendremos hasta el final.

Mercedes Montoya Díaz

 

 

TIEMPO DE CUARESMA

¿Qué es la Cuaresma y por qué se celebra?

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de «preparación para la celebración de la Pascua. La liturgia cuaresmal está dispuesta para que tanto los catecúmenos como los fieles se preparen para celebrar el misterio pascual: los catecúmenos, a través de las diversas etapas de la iniciación cristiana; los fieles, mediante la rememoración de su propio bautismo y las prácticas penitenciales» (Instrucción general del Calendario Romano).

En 2023, la Cuaresma comienza el 22 de febrero (Miércoles de Ceniza) y termina el 6 de abril (Jueves Santo), con la Misa de la Última Cena. La Pascua de Resurrección es el domingo 9 de abril.

¿Qué son los 40 días de Cuaresma?

De los catecúmenos para el bautismo en la Vigilia de Pascua, al correr de los siglos se extendió a 40 días de penitencia, incluidos los domingos. Hoy en día, el Tiempo de Cuaresma es un poco menos de cuarenta días ya que la Iglesia ha designado los días Jueves Santo hasta la víspera (última oración) del Domingo de Pascua como el Sagrado Triduo (3 días) para celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

La cantidad de días de Cuaresma ha variado en la Iglesia, pero es posible que se haya pensado a partir de las 40 horas en que Cristo estuvo muerto, o bien por los 40 días de su retiro al desierto (un número que evoca los 40 años de Israel en el desierto debido a su falta de fe en Dios). Respecto de su conexión con la vida de Cristo, el Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda:

 “Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado” (Hb 4,15). La Iglesia se une todos los años, durante cuarenta días de Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto. (CIC 540)

¿Qué se ofrece tradicionalmente en Cuaresma?

La Cuaresma es un tiempo de penitencia, por lo que es frecuente ofrecer al Señor un sacrificio, tanto para pedir la gracia de la conversión personal como para fortalecer la voluntad para poder cooperar con esa gracia. Ambos fines van juntos porque sin Dios no podemos hacer nada (Jn 15,5)

El mejor sacrificio que podemos hacer es dejar de pecar. Las liturgias de los primeros días de Cuaresma apelan a este tema de la vanidad de la oración y la penitencia sin conversión moral.

Para los católicos, el examen de conciencia diario, la Confesión más asidua, así como la participación más frecuente en la Misa y Santa Comunión, son modos especialmente recomendables para prepararse para Pascua.

Sería también aconsejable leer las Sagradas Escrituras, rezar la Coronilla de la Divina Misericordia y el Santo Rosario, diariamente si es posible, meditando los textos y oraciones.

También es frecuente hacer algún sacrificio material, uno que exija fuerza de voluntad y renuncia, sea dejar de ver televisión o usar las redes sociales, sea no comer alguna comida o postre que uno disfrute especialmente, o bien recreaciones u otros placeres que nos permitimos en exceso y que nos alejan de la oración y las buenas obras. El tiempo que se gana al dejar de lado esas actividades puede destinarse a la oración y al servicio, por ejemplo ofreciéndose en la parroquia o alguna obra de caridad local como un apostolado de ayuda a los pobres o a embarazadas en situación vulnerable.

Santa Catalina de Génova dijo: “Los ayunos de Cuaresma me hacen sentir mejor, más fuerte y más activa que nunca”. El Tiempo de Cuaresma debería ayudarnos a ser más activos en la caridad: amor a Dios y a los hermanos. Esa es la mejor preparación para celebrar el mayor acto de amor de la historia.

“Cuaresma es un tiempo de intensa oración, ayuno y atención a los necesitados. Es una oportunidad para que los cristianos se preparen para la Pascua mediante un serio discernimiento acerca de su vida, con especial atención a la palabra de Dios que ilumina el diario vivir de todos los creyentes.” – San Juan Pablo II

¿Qué significa negarse a uno mismo?

La Madre Angélica lo expresó así:

    “Cuando hacemos penitencia durante la Cuaresma, imitamos a Jesús, primero, y luego fortalecemos nuestra voluntad para poder negarnos cuando aparezca una tentación. La penitencia ofrece dos ventajas. Hablo de la penitencia real, no el dejar de comer cosas dulces, por supuesto. Si dejas de lado algo que realmente te cuesta, y no me refiero al dinero, sino algo interior; al final de la Cuaresma, vas a haber ganado fortaleza, una mayor fuerza de voluntad para dejar de lado cosas grandes.”

¿Cuáles son las condiciones de la Cuaresma?

El arrepentimiento es necesario para la salvación, por lo tanto, los actos que manifiesten arrepentimiento también lo son (Lc 13,1-9; Hch 26,28). A lo largo del año, la Iglesia invita a los fieles a hacer penitencia, estableciendo así algunas normas de ayuno y abstinencia para ayudarlos.

Los viernes de todo el año son días de penitencia, de reconocimiento de nuestro pecado y del precio de nuestra salvación. Es un pequeño Viernes Santo en preparación para cada domingo, que es una pequeña Pascua.

 El miércoles de Ceniza y el viernes Santo son días obligatorios de ayuno y abstinencia para los católicos. Además, los viernes de cuaresma son días obligatorios de abstinencia.

 Para los miembros de la Iglesia Católica de rito latino, la norma del ayuno obliga a personas de entre 18 y 59 años. El ayuno implica que la persona consuma una sola comida completa y dos comidas más magras que juntas no sumen la cantidad de una comida completa. Las normas de la abstinencia de carne obligan a los miembros de la Iglesia Católica de rito latino desde los 14 años de edad.

Los miembros de las Iglesias católicas orientales tienen su propias leyes particulares de su propia Iglesia sui iuris.

El dolor y el sufrimiento te visitan, pero recuerda que el dolor, la tristeza, el sufrimiento no son más que un beso de Jesús, un signo de que te le has acercado tanto que puede besarte.” – Santa Madre Teresa de Calcuta

¿Cuáles son las tres cosas que hacemos en Cuaresma?

En el Sermón de la Montaña, el Señor explica las tres formas que tenemos de orientar el corazón a Dios; y son principios que nos ayudan particularmente en el tiempo de Cuaresma. Tradicionalmente se los denomina los res pilares de Cuaresma y son la limosna (cf. Mt 6,1-4), la oración (cf. Mt 6,5-15) y el ayuno (cf. Mt 6,16-18).

¿Cuáles fueron las tres tentaciones de Jesús?

La primera, cuando Jesús estaba muy hambriento luego de 40 días de ayunar, Satanás le dice que convierta en pan las piedras. Luego le sugiere que se arroje desde el templo asegurándole que los ángeles lo protegerían. Finalmente, le muestra todos los reinos del mundo y le promete que se los daría si Jesús lo adora.

Es interesante notar que Satanás utiliza las Escrituras con un sentido retorcido para intentar convencer a Jesús, la Palabra hecha carne; quien, a su vez, usa las Escrituras en el contexto adecuado para responder al Demonio.

¿Cómo superó las tentaciones Jesús?

Cuando fue tentado por Satanás, Jesús oró sin pausa y ayunó durante cuarenta días. Es un gran ejemplo para todos los fieles: podemos resistir la tentación con ayuno y oración.

¿Qué significado tiene el Miércoles de Ceniza?

Sobre la celebración que hace la Iglesia de este día, el Papa Benedicto XVI expresó:

La liturgia del Miércoles de Ceniza señala la dimensión fundamental de Cuaresma como la conversión del corazón a Dios. Ese es el mensaje que evoca la tradición del rito de las cenizas…

Es un rito con doble significado: el primero tiene que ver con el cambio interior, la conversión y la penitencia, mientras que el segundo evoca la precariedad de la condición humana, como se comprende fácilmente a partir de las dos fórmulas alternativas que acompañan el gesto de colocar las cenizas.

En 2010, durante la audiencia general del Miércoles de Ceniza, el Papa Benedicto XVI dijo:

    Que los cuarenta días de preparación de la Pascua son tiempo favorable y de gracia lo podemos entender precisamente en la llamada que el austero rito de la imposición de la ceniza nos dirige y que se expresa, en la liturgia, con dos fórmulas: «Convertíos y creed en el Evangelio», «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás».

Más adelante, en la misma audiencia, sostuvo:

Con la imposición de la ceniza renovamos nuestro compromiso de seguir a Jesús, de dejarnos transformar por su misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer que muera nuestro «hombre viejo» vinculado al pecado y hacer que nazca el «hombre nuevo» transformado por la gracia de Dios.

¿Qué dice la Biblia a cerca del Miércoles de Ceniza?

El Miércoles de Ceniza no aparece mencionado en la Biblia. Sin embargo, el uso religioso de las cenizas como un signo tiene fundamento en las Escrituras. Las cenizas se usaban en el judaísmo como signo de duelo (Ester 4,3) y arrepentimiento (Jonás 3,6, Job 42,6). Es un signo natural de la transitoriedad de la vida humana y del regreso del pecado hacia Dios.

¿Solo los católicos pueden recibir las cenizas?

La práctica de recibir las cenizas en la frente el Miércoles de Ceniza de parte del sacerdote o ministro que, mientras las coloca, dice “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” o algo similar, no es exclusiva de los católicos. Algunas iglesias no católicas (por ejemplo anglicana, episcopal) lo celebran. Sin embargo, la práctica no es familiar para la Iglesia Oriental Católica Ortodoxa, que generalmente comienzan la Cuaresma con otras prácticas que recuerdan la necesidad del arrepentimiento y el perdón.

Como no es un sacramento, la imposición de las cenizas el Miércoles de Ceniza está abierto a quien quiera recibirlas, independientemente de su fe. Debe hacerse respetando la práctica y la intención católicas, por supuesto. Es común ver personas que no son católicas que se acercan a participar de este rito.

¿Por qué el color litúrgico de la Cuaresma es el morado?

Durante Adviento y Cuaresma se utiliza el color violeta o morado como signo de penitencia, sacrificio y preparación. A medio término de cada uno de estos tiempos –Domenica Gaudete o tercer domingo de Adviento, y Domenica Laetare o cuarto domingo de Cuaresma- se utilizan vestimentas rosas, un color que, tradicionalmente, significa alegría: nos regocijamos a medio camino de la preparación porque ya anticipamos la fiesta de la Navidad o la Pascua.

¿Cuáles son las oraciones y prácticas particulares de Cuaresma?

Los Misterios Dolorosos del Rosario y las Estaciones de Vía Crucis son devociones popularmente asociadas a la Cuaresma. Ambas nos recuerdan la Pasión y Muerte del Señor.

¿Por qué no se cuentan los domingos en Cuaresma?

Los domingos del año son todos ‘pequeñas pascuas’, llenas de la alegría de la Resurrección. De la misma manera, los viernes del año son todos penitenciales porque nos recuerdan el Viernes Santo.

SANTOS PATRONOS EN LA DIÓCESIS DE SEVILLA, ALEGRÍA POSTPANDÉMICA

Continúan llegando noticias de como las distintas diócesis han celebrado el día de nuestros Santos Patronos, las editoras de este boletín andamos estos días muy gozosas con estas nuevas que vienen a poner de relieve las ganas de recomenzar que hay en todo el Movimiento.

Nuestros hermanos de Sevilla nos relatan cómo fue la celebración de los santos Patronos:

“Ayer día de la Presentación del Señor, tuvimos en la Parroquia de Santa María la Blanca, la celebración de la Eucaristía, por ser el día de nuestros Santos Patrones Simeón y Ana. La afluencia de Miembros de nuestro Movimiento fue numerosa, Siendo motivo de alegría el reencontramos después del bajón causado por la Pandemia.

La Eucaristía fue celebrada por el nuevo Consiliario Diocesano, nuestro Párroco, D. Manuel y concelebraron, D. Manuel Mateos (Consiliario saliente), y el Padre Paúl, Juan José, Párroco de San Gonzalo Hicieron acto de presencia los Párrocos de Santa María del Mar, de Los Bermejales y de Santa María la Blanca

Al final se le hizo entrega de un obsequio a D. Manuel Mateos, en agradecimiento por los años que ha dedicado a VIDA ASCENDENTE

A continuación tuvimos un Almuerzo en un Restaurante de la Feligresía un buen rato de confraternidad, y mucha alegría por el reencuentro después de tanto tiempo sin vernos.

SANTOS PATRONOS SIMEON Y ANA EN MÁLAGA: ¡QUE ALEGRÍA, LOS HERMANOS UNIDOS!

Nos llega esta vez desde Málaga la información de la fiesta en esa Diócesis de nuestros santos patrones, Simeón y Ana, con alegría y gozo de estar juntos.

Cada vez que nos llegan las vivencias de los grupos experimentamos que el movimiento está RENACIENDO y eso es para todos juntos dar gracias al Señor.

En Málaga, han celebrado en la fiesta de la Purificación, los patronos de Vida Ascendente, con una eucaristía de acción de gracias, en la parroquia de la Paz, donde es párroco su consiliario diocesano, D. Damián Ramírez, quien presidió la celebración .

Concelebro el P. Carlos Paz, parte de uno de los grupos de la parroquia del Carmen Perchel, participaron un buen número de componentes.

En la homilía destaco la figura de Simeón y Ana como hombre y mujer de fe, de espera confiada y de sólidos cimientos humanos, “mayores en la edad, pero niños en deseos y sueños cumplidos”.

“La edad lleva consigo achaques y limitaciones, pero, sobre todo, experiencia, sabiduría, esperanza, fidelidad, desprendimiento, tranquilidad, madurez…” Afirmó, D. Damián, quien les dirigió la siguiente invitación: “No olvidéis que Dios os ha concedido llegar a la edad que tenéis. Dadle gracias como Simeón y Ana, porque seguro que quiere regalaros ver su rostro, sentir su presencia, transmitir vuestra experiencia… Y seguir creciendo fortaleciendo los tres pilares: amistad, espiritualidad y apostolado”

Que siembra de esperanza y de fortaleza para nuestros hermanos malagueños y para todos nosotros. Gracias

CELEBRACION DE LOS SANTOS PATRONOS EN LA DIÓCESIS DE PAMPLONA

Nuestros hermanos de Vida  Ascendente de la diócesis de Pamplona nos relatan la celebración de los Santos Patronos del Movimiento San Simeón y Santa Ana

Nuestros compañeros de Vida Ascendente de la diócesis de Pamplona celebraron el día de los santos patronos con una Eucaristía presidida por el Vicario General D. Miguel Larrambebere en la Iglesia de San Nicolás, en la que pudieron dar gracias por todo lo recibido.

Y dejando atrás el tiempo tan duro de la pandemia a continuación se reunieron todos los grupos de Navarra para celebrar un almuerzo de fraternidad dejando atrás los tiempos duros de pandemia sufridos.

Es momento de recomenzar, de despegar, de animar a  todos a salir  y demostrar al mundo que seguimos vivos y en la misión.

Gracias Pía Anso por tenernos al corriente.

EL PAPA A LOS SANITARIOS: “MIREN A LOS OJOS DEL QUE SUFRE Y CUIDEN DE ÉL”

Con ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo, que tuvo lugar el  11 de febrero y que este año ha tenido  como tema el lema evangélico «Cuidad de él», el Papa Francisco se reunió con los representantes del Área Médica de la Oficina de Pastoral de la Salud de la Diócesis de Roma para subrayar, a la luz de la Palabra de Dios, tres actitudes que considera importantes para llevar a cabo su trabajo, el cual – aseguró  – realizan con una dinámica bien definida: “transformando la experiencia del sufrimiento en cercanía al dolor ajeno, superando la tentación de la cerrazón, levantando la cabeza, doblando las rodillas y extendiendo las manos”.

Hacerse cercano a los que sufren

La primera actitud que ha citado es: “Hacerse cercano a los que sufren”. “Recordemos ante todo lo importante que es estar cerca de los que sufren, ofreciéndoles escucha, amor y acogida” les pide el Papa, explicando que, para ello, “debemos aprender a ver, en el dolor de nuestro hermano, una ‘señal de precedencia’, que en lo más profundo de nuestro corazón nos obliga a detenernos y no nos permite ir más allá. Se trata de una sensibilidad que aumenta cuanto más nos dejamos implicar en el encuentro con los que sufren. Y caminar así juntos nos ayuda a todos a comprender el verdadero sentido de la vida, que es el amor”.

Dar voz al sufrimiento no escuchado

La segunda actitud importante para el Papa es “dar voz al sufrimiento no escuchado de quienes, en su enfermedad, se quedan solos, carecen de apoyo económico y moral, se exponen fácilmente a la desesperación y a la pérdida de fe, como les puede ocurrir a los enfermos de fibromialgia y dolor crónico”. Por ello, el Santo Padre les pide: “retar” a nuestras ciudades, “a veces desiertas de humanidad y sordas a la compasión” y “acoger” el grito de los que sufren y “hacerlo oír”. Ese grito – continúa el Papa – “No le dejemos encerrado en una habitación, ni permitamos que se convierta simplemente en «noticia»: hagámosle sitio en nuestro interior y amplifiquémoslo con nuestra implicación personal y concreta”.

Convertirse en fermento comprometedor de caridad

Como tercer comportamiento, el Papa señala el de “convertirse en fermento de caridad” o lo que es lo mismo «trabajar en red». Esto significa – explica el Papa – “compartir un estilo de gratuidad y reciprocidad, porque todo el mundo tiene necesidades y todo el mundo puede dar y recibir algo, aunque sólo sea una sonrisa”. Francisco pide hacer crecer a nuestro alrededor una red “que no captura, sino que libera, una red hecha de manos que se estrechan, de brazos que trabajan juntos, de corazones que se unen en la oración y la compasión”. De hecho – subraya – “en medio de las olas más violentas, esta red se ensancha, pero no se rompe” y por ello es importante recordar “el ejemplo de quienes toman la iniciativa” pues también ayuda a otros “a encontrar el valor para implicarse, como demuestra vuestra presencia aquí: enfermos, trabajadores sanitarios y miembros del mundo del deporte, unidos en un compromiso común por el bien de las personas”.

“Estar cerca de los que sufren no es fácil, vosotros lo sabéis bien” ha expresado el Papa a los sanitarios, a quienes por último ha pedido que “no se desanimen” y que ante los obstáculos o malentendidos “miren a los ojos de su hermano o hermana que sufre y recuerden las palabras del Buen Samaritano: Cuida de él”.

Vatican News – Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

OBITUARIOS: D. JOSE PEDRO y D. MARCOS

El sacerdote operario diocesano D. José Pedro Carrero Moreno falleció en la tarde del 31 de enero de 2023 en el Hospital Clínico de Salamanca después de sufrir problemas cardíacos.

Había sido Consiliario Diocesano de Madrid  de “Vida Ascendente”  desde 2007 a 2021, con total entrega,  especialmente en la formación religiosa por su preparación cultural,  cristiana y religiosa, dirigiendo Retiros y Ejercicios Espirituales  y preparando  la reseña de los Evangelios dominicales de los que se repartían a todos los grupos de Madrid y de otras muchas diócesis.

Algunos rasgos sobre su vida y ministerio

D. José Pedro Carrero Moreno nació en Cañaveral (Cáceres) el 19 de mayo de 1933.

Ingresó el 4 de octubre de 1945 en el Aspirantado “Maestro Ávila” de Salamanca, donde realizó los estudios de Humanidades y Filosofía. Cursó la Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y posteriormente, un Diplomado en Teología Pastoral en 1964.

Inició el período de Probación el día 4 de noviembre de 1953 e hizo su primera consagración en la Hermandad el 5 de noviembre del año siguiente.

Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1958 en el Aspirantado Maestro Ávila de Salamanca por Mons. Francisco Barbado Viejo. Estaba incardinado en la Hermandad.

El primer destino que tuvo fue como prefecto y profesor en el Seminario Diocesano de Segovia (1958-1963). Seguidamente fue director espiritual del Aspirantado Menor “Maestro Ávila” de Salamanca (1963-1966) y del Seminario Menor de Valladolid (1966-1972).

Desde 1972 hasta 1986 trabajó en la Parroquia San Cristóbal y San Rafael de Madrid, el primer año como coadjutor y el resto como párroco. A continuación, fue nombrado párroco de la Parroquia Beato Manuel Domingo y Sol de Majadahonda (1986-1994) y, después, de la Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de Pueblo Nuevo y Ciudad Lineal de Madrid (1994-2007).

En la Archidiócesis de Madrid ha desempeñado diversos cargos y responsabilidades (Arcipreste, Delegado de Laicos de la Vicaría II, Delegado del Clero y Delegado de Catequesis de la Vicaría VIII…). Fue además Consiliario Nacional de las Hospitalidades de España de Ntra. Sra. de Lourdes.

Desde el mes de septiembre de 2021 residía en la Residencia Maestro Ávila de Salamanca. Descansa en Paz,  fiel servidor.

El día 4 de febrero hizo el tránsito a los brazos del Padre, el que fuera presidente diocesano de Vida Ascendente de Gran Canaria. D. Marcos García Mirabal

Mary Sinforina, actual Presidenta del Movimiento en la Diócesis lo describe como una gran persona, muy amiga de ayudar,  era un hombre de iglesia, vivía cerca de la catedral y gustaba muchísimo de las reuniones de grupo,  era  muy activo y muy noble, serio y responsable, una excelente persona.

Esperamos que goce ya de la alegría eterna de la presencia del Padre y que nuestra madre la Virgen del Pino, patrona de Gran Canaria lo abrigue bajo su precioso manto celeste.

Descansa en Paz, compañero.

ES TIEMPO DE COMPASIÓN Y SOLIDARIDAD. AYUDEMOS A SIRIA Y TURQUÍA

Alrededor del mediodía del jueves, 9 de febrero, cuando las agencias de noticias daban a conocer que el balance de las víctimas del violento terremoto que ha golpeado a Turquía y Siria habían superado los 17,100 fallecidos y más de 62,914 heridos, desde la cuenta de Twitter @Pontifex_es, el Papa Francisco ha lanzado un nuevo llamamiento en favor de las poblaciones afectadas por esta tragedia:

“Es tiempo de compasión, es tiempo de solidaridad. Basta ya de odio, basta de divisiones que llevan a la autodestrucción de la humanidad. En el dolor, unámonos, ayudemos a quienes sufren en Turquía y Siria, construyamos la paz y la fraternidad en el mundo”

“Basta ya de odio, basta de divisiones”

Mientras los socorristas trabajan duramente día y noche en búsqueda de signos de vida entre los escombros de miles de casas y edificios derrumbados, el Santo Padre invita a la Comunidad Internacional a unirse y a ayudar a “quienes sufren en Siria y Turquía”, a dejar de lado “el odio y las divisiones”, que sólo llevan a la destrucción de la humanidad. Además, el Pontífice alienta a todos a vivir este tiempo como un “tiempo de compasión y solidaridad”.

“Es tiempo de compasión, es tiempo de solidaridad”

Ya este miércoles, en la audiencia general, después de su catequesis, el Papa Francisco había dirigido un pensamiento especial a las poblaciones de Turquía y Siria duramente golpeadas por el terremoto. “Con conmoción – señalaba el Papa – rezo por ellos y expreso mi cercanía a estos pueblos, a los familiares de las víctimas y a todos aquellos que sufren por esta devastadora calamidad”. Asimismo, el Pontífice agradecía a todos los que se esfuerzan por llevar socorro y animaba a todos a solidarizarse con esos territorios, que ya han sido martirizados por una larga guerra.

Las primeras respuestas al pedido del Papa

Mientras tanto, la Unión Europea se declaró «dispuesta a seguir aumentando» su ayuda a las zonas afectadas por el terremoto en el sur de Turquía «en estrecha coordinación con las autoridades turcas». «Nuestros pensamientos siguen estando con ustedes y su pueblo», escribieron los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE en una carta al Presidente turco Recep Tayyip Erdogan. Y ante la gravedad de la situación, la presidencia de la Conferencia Episcopal Italiana ha decidido convocar una colecta nacional, que se celebrará en todas las iglesias italianas, el domingo 26 de marzo de 2023.

Vatican News

LOS SANTOS DE LA SEMANA: CIRILO Y METODIO

Patronos de Europa

Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban Constanino y Miguel. Recibieron sus nombres de Cirilo y Metodio al entrar a la vida religiosa. Son los dos grandes apóstoles de los países eslavos, como por ejemplo: Yugoslavia, Checoslovaquia, Bulgaria, Serbia, Croacia, etc. Nacieron en Tesalónica, Grecia. Su padre era un importante funcionario gubernamental. En su ciudad se hablaban varios idiomas, y entre ellos el eslavo. Fueron siete hermanos. Metodio era el mayor y Cirilo el menor de todos.

Cirilo y Metodio ejercieron su misión evangelizadora en el imperio de la Gran Moravia. Este Estado surgió a comienzos del siglo noveno. Su centro se hallaba en Moravia, en la actualidad parte oriental de la República Checa. También pertenecían a la Gran Moravia territorios eslovacos y su influencia se extendía hasta Bohemia.

En la Gran Moravia propagaban el cristianismo misioneros de Italia Septentrional y principalmente de la vecina Baviera. A mediados del siglo noveno Moravia ya era cristiana, mas el príncipe Rostislav, deseando obtener plena independencia con respecto al imperio franco oriental – la posterior Alemania-, solicitó al emperador de Bizancio, Miguel III, de Constantinopla, el envío de sacerdotes cultos que afianzasen el cristianismo en la Gran Moravia y estableciesen una organización eclesiástica independiente de Baviera. El emperador de Bizancio encargó la misión a dos cultos hermanos, Cirilo y Metodio, oriundos de Salónica, que dominaban la lengua eslava.

Cirilo y Metodio llegaron al imperio de la Gran Moravia en el año 863 y desarrollaron aquí una extraordinaria labor religiosa y cultural. Los hermanos Cirilo y Metodio nacieron en el seno de una familia griega radicada en Salónica. Cirilo cuya labor misionera en la Gran Moravia se extendiera durante cuatro años, aportó grande y fundamentalmente la cultura granmorava, así por ejemplo, el alfabeto compuesto de 38 letras, el que reflejaba la gran riqueza sonora del eslavo antiguo. La escritura eslava de Cirilo recibió el nombre de glagólica.

Cirilo es también el fundador de la literatura eslava. Elaborada la escritura eslava, de inmediato se enfrascó en la traducción de libros religiosos al eslavo antiguo. El primer libro traducido por Cirilo fue el evangeliario, elemento indispensable para celebrar las misas y para la catequesis. Con ayuda de sus discípulos vertió al eslavo antiguo también el misal, el apostolario y otros libros litúrgicos.

Al concluir en Moravia la traducción de los cuatro evangelios, Cirilo escribió el prólogo de esta obra, llamado Proglas. Se trata de una composición poética, escrita en versos, según los cánones griegos, considerada una obra fundamental de la literatura eslava.

Terminados sus cuatro años misioneros en la Gran Moravia, Cirilo viajó a Roma e ingresó en un convento de monjes griegos. Falleció a los 50 días de su estancia en la Ciudad Eterna, el 14 de febrero del 869. Al morir, el primer educador y maestro de los eslavos tenía tan sólo 42 años.

Metodio, hermano de Cirilo y colaborador en la misión en la Gran Moravia, nació alrededor del año 815, también en Salónica. El padre lo destinó a la carrera militar para la cual Metodio tenía notables dotes.

Disgustado por violentos sucesos en la corte bizantina, Metodio renunció al puesto de comandante militar e ingresó en un convento ubicado al pie del Olimpo. Metodio se desempeñó cómo archidiácono del templo de Hagia Sofia, de Constantinopla,y como profesor de filosofía. Metodio fue el arzobispo metropolitano de los granmoravos, aunque no siempre encontró la comprensión y el respaldo del príncipe de la Gran Moravia, Svatopluk.

Bajo la dirección de Metodio se desarrolló la escuela literaria morava de la cual salieron las traducciones al eslavo antiguo de todos los libros del Viejo y del Nuevo Testamento. La traducción de las Sagradas Escrituras fue realizada en la Gran Moravia en ocho meses. Metodio la dictó a los escribanos que utilizaban una especie de taquigrafía.

San Metodio murió el 6 de abril del año 885 y fue enterrado en su templo metropolitano en Moravia. La tradición sitúa el lugar de su sepultura en Velehrad, Moravia del Sur. Sin embargo, el desmoronamiento del imperio de la Gran Moravia como consecuencia de las incursiones de los magiares ocasionó la destrucción de los asentamientos.