EJERCICIOS ESPIRITUALES 2026

Durante los días 11, 12 y 13 de marzo en la Casa de Espiritualidad de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor,  en la C/ Santa Engracia N. 140 – 28003 Madrid tendremos  los Ejercicios Espirituales para Vida Ascendente de Madrid,  aunque están abiertos a todo el mundo, el Director Espiritual será el  Padre Pascual Millán Arregui, bajo el lema “ACERCARNOS MÁS AL SEÑOR”.

  1. Pascual estará interno con nosotros y dispuesto para todo aquel que quiera consultar, aclarar, confesar…

Los ejercicios son en silencio para poder escuchar al Señor.

Tarifas de la Casa de Espiritualidad:

Pensión completa 72 € por día / por persona

Total : 171 €

Pensión sin alojamiento:  27 € (uso de instalaciones y comida)

Sin alojamiento: 32€ (uso de instalaciones, comida y cena)

Pensión nocturna con desayuno: 58 €

Pensión D sin comidas: 15 € por día/ por persona

 

Para inscribirse, son necesarios los datos siguientes:

Nombre y apellidos, y DNI

*Y la inscripción debe hacerse a la mayor brevedad posible*

 

El Programa será el siguiente

DÍA 11/MARZO

Acogida de 10 a 11 H.

11,00.- Presentación de los ejercicios.

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.-Primera meditación

13,30 -Meditación personal

14,00.- Comida

16,00.- Segunda meditación

17,15.-Meditación  personal

18,00.- Merienda

18,30.- Rosario meditado

19,00.- Adoración al Santísimo

19,30.- Eucaristía

20,30.- Cena

21,15.- Completas

DIA 12/MARZO

08,30.- Laudes

09,00.- Desayuno

10,00.- Tercera meditación

11,15.- Meditación personal

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.- Meditación Personal

14,00.- Comida

16,00.- Cuarta meditación

17,15.-Meditación Personal

18,00.- Merienda

18,30.- Rosario meditado

19,00.- Adoración  al Santísimo

19,30.- Eucaristía

20,30.- Cena

21,15.- Completas

DIA 13/MARZ0

08,30.- Laudes

09,00.- Desayuno

10,00.- Quinta meditación

11,15.- Meditación Personal

12,00.- Rezo del Ángelus y café

12,15.- Meditación  Personal

13,00.- Eucaristía de despedida

14,00.- Comida

16,00.- Encuentro de conclusión

 

 

Tarifas de la Casa de Espiritualidad:

Pensión completa 72 € por día / por persona

Total : 171 €

Pensión sin alojamiento:  27 € (uso de instalaciones y comida)

Sin alojamiento: 32€ (uso de instalaciones, comida y cena)

Pensión nocturna con desayuno: 58 €

Pensión D sin comidas: 15 € por día/ por persona

 

Para inscribirse, son necesarios los datos siguientes:

Nombre y apellidos, y DNI

*Y la inscripción debe hacerse a la mayor brevedad posible*

 

ELOGIO DE LA LECTURA

De la buena, claro. Aunque la pregunta es: ¿y qué es una buena lectura? En principio, bueno es todo lo que me hace bien, lo que sirve para que yo sea mejor, lo que con­tribuye a mi felicidad. Si un tebeo (algunos los llaman comics) me divierte y así mejora mi hu­mor, es una buena lectura. Dentro de las buenas lecturas, las hay adaptadas a personas y circunstancias. Y hay también diferentes niveles de bondad: un tebeo puede ser una buena lec­tura; un libro puede ser una mejor lectura.

Hoy no está de moda la lectura. Lo que seduce son las imágenes, los videos, la televi­sión, el ordenador o computadora, el teléfono móvil o el celular. La única lectura de muchas y muchos es la que aparece en las pantallas, la que ofrecen las redes digitales. Pero esta lectura es superficial, se borra pronto de la memoria, si es que ha llegado a grabarse. Claro, siempre cabe el consuelo de decir: menos es nada.

La lectura requiere tiempo, silencio. El silencio de lo bueno y el tiempo del amor. Una buena lectura es un diálogo entre el autor y el lector. Eso significa que el lector no es pasivo. El lector, mientras lee, reacciona ante lo que lee. La lectura puede incluso sugerirle ideas contrarias a las que el autor propone. La lectura da qué pensar, abre perspectivas, descubre tierras vírgenes, o nuevos caminos para acceder a tierras conocidas.

Para un cristiano la lectura es fundamental. No hay acto litúrgico sin “lectura de la Palabra”. Leer la palabra. Curiosa paradoja: conjugar la letra con el habla. Porque la palabra está para ser hablada. Y, sin embargo, una buena lectura es también una escucha de la palabra. Además de leer la Palabra de Dios, un cristiano debe interesarse por todas aquellas lecturas que le permiten conocer mejor esta Palabra. Pues la Palabra de Dios no se conforma con ser oída. Pide ser comprendida, profundizada, vivida, aplicada. Todo eso requiere reflexión. Y nada mejor para ayudar en esta reflexión y profundizar en nuestra fe que una buena lectura espiritual o teológica.

Al escribir un libro hay quién pretende hacer negocio. Se escriben muchas tonterías. Pero hay otros libros en los que uno pone, además de mucho esfuerzo, lo mejor de sí mismo. Así es todo libro que merezca llamarse teológico. Es un intento de decir la fe en situaciones concretas, ante necesidades nuevas. El lector del libro participa de este intento. Y al leerlo tiene muchas posibilidades de aumentar su sabiduría (capacidad para orientar su vida), su prudencia (capacidad para ofrecer juicios y respuestas equilibradas, fundamentadas, matizadas) y su piedad (abertura a la fe y al amor de Dios). Una buena lectura es siempre una ganancia.

Martin Ballester – Blog Nihil Obstat

NUEVA PRESIDENTE EN SEGOVIA

El Sr. Obispo de Segovia, D. Jesús Vidal, atendiendo a la petición de Pilar García Román, Presidenta de Vida Ascendente de Segovia los últimos ocho años, en conformidad con el Artículo 55 de los Estatutos Nacionales que establece un periodo de ejercicio de la presidencia por cuatro años, renovables únicamente por un periodo de cuatro años más y a propuesta del Movimiento, ha nombrado nueva Presidenta Diocesana de Vida Ascendente de Segovia a María Jesús Artalejo Arcones, animadora del Grupo de Vida Ascendente de su parroquia de San José, en la que es secretaria de su Consejo parroquial  y miembro del Consejo arciprestal de Segovia.

Aprovechando la  celebración de los Santos Patronos hicimos el relevo en la presidencia, antes de la Eucaristía, celebrada por el Consiliario Diocesano y dos párrocos de la ciudad, en la que reafirmamos nuestro deseo de los valores de nuestros patronos en nuestra vida de cada día y de tratar de ser luz en nuestros ambientes. A pesar de las inclemencias del tiempo, participaron setenta personas, miembros del Movimiento. Contamos con la presencia del Presidente y Secretaria nacionales de Vida Ascendente, que nos alentaron a seguir comprometidos en el Movimiento, siendo testigos del amor de Dios.

El acto del relevo fue sencillo, generoso, gratificante, evangélico…, como deben hacerse los relevos en la Iglesia. Pilar, la presidenta saliente, “agradecida a Dios y al Obispo que me nombró por la confianza depositada en mi persona y el servicio que he podido prestar, con la ayuda y acompañamiento del Consiliario Diocesano, a la Comisión Diocesana, a este Movimiento tan querido, al que he dedicado en estos ocho años lo mejor de mi persona, del que tanto he recibido y en el que deseo continuar como un miembro más de base, siempre disponible a lo que puedan pedirme” y  María Jesús, la nueva presidenta, con el ánimo de servir lo mejor posible y agradecida también por la confianza depositada en ella para servir al Movimiento con la ayuda de Dios y la de todas las personas que lo configuramos.  Larga vida a Vida Ascendente. Loado sea Dios.

José María López.

Consiliario Diocesano de Segovia

LOS SANTOS DE LA SEMANA: FRANCISCO Y JACINTA MARTO

El de Jacinta y Francisco es un caso único en la historia de la Iglesia, porque ambos fueron los primeros niños canonizados sin haber pasado antes por el martirio. Sin embargo, a pesar de no haber padecido persecución hasta la muerte, ambos se ofrecieron como víctimas de reparación por los pecados de la humanidad.

Francisco Marto nació el 11 de junio de 1908 en Aljustrel, una aldea perdida cercana a la parroquia de Fátima. Su hermana Jacinta lo hizo dos años más tarde, el 5 de marzo de 1910. Como todos los niños de su entorno, ninguno de ellos fue a la escuela y bien pronto acompañaron a su prima Lucía a cuidar el rebaño familiar por los alrededores. Según los recuerdos de esta última, Francisco era un niño tranquilo con mucha sensibilidad hacia la música y la naturaleza, mientras que su hermana tenía más predisposición hacia la oración y las cosas de Dios. Sus padres habían recomendado a los niños rezar el rosario mientras estaban en el campo, lo que hacían después de la merienda.

Su vida cambió radicalmente en 1916, cuando en tres ocasiones recibieron la visita de un ángel que les pidió orar mucho y ofrecer constantemente oraciones y sacrificios a Dios. Meses después, el 13 de mayo de 1917, los niños fueron testigos de la aparición de la Virgen María. Cerca del mediodía, en lo alto de una encina, vieron «una Señora vestida de blanco y más brillante que el sol», dirían. Después de pedirles que no tuvieran miedo y que volvieran a ese lugar el día 13 de los siguientes meses, les aseguró que irían al cielo tras su muerte, pero que antes tendrían que sufrir mucho.

Al principio, los tres niños acordaron no revelar nada de lo sucedido, pero Jacinta no lo pudo evitar y enseguida lo contó en casa. Fue imposible contener la noticia y el 13 de junio medio centenar de vecinos los acompañó a aquella encina. En julio el número de asistentes se multiplicó y eso provocó ya las primeras persecuciones serias. «Excepto los padres de Jacinta y Francisco, en sus familias nadie creyó a los niños. Ni siquiera los padres de Lucía dieron crédito a la noticia, como tampoco lo hizo el párroco de Fátima. Hasta el alcalde del pueblo les llegó a secuestrar y amenazar de muerte si no se desdecían», explica Jaime Vilalta, experto en estas apariciones marianas y autor del libro Un solo secreto dividido en tres partes. «Los pequeños corrieron un riesgo muy grande, pero Dios suele elegir a los más sencillos para confundir a los sabios», afirma.

Las apariciones de la Virgen de aquellos meses dejaron una honda huella en los tres niños, que a partir de entonces no dejaron de rezar el rosario ni un solo día ni de hacer sacrificios por la conversión de los pecadores. «Hacían mortificaciones que nadie a su alrededor podía percibir y que solo Dios podía ver. Tomaban comidas muy frugales y llegaban a ofrecer su propio pan dándoselo a las ovejas o a los pobres. Fue Francisco el que llevó sus penitencias más lejos», revela Vilalta.

Al detalle

«Jacinta y Francisco son dos velas que Dios encendió para iluminar a la humanidad en sus horas sombrías e inquietas», dijo de ellos Juan Pablo II cuando los beatificó en el año 2000. 17 años más tarde la artista portuguesa Sílvia Patrício utilizó este símil para elaborar los tapices que presidieron la canonización de ambos niños. Representó a cada uno con un candil como los que se utilizaban en su época, el de ella portando la luz tenue de la luna, uno de los elementos icónicos de la Virgen María, y el del niño llevando la luz del Sol que nace de lo alto, Jesucristo.

Jacinta empezó a ofrecer sus sacrificios particularmente por el Papa, a quien había visto en algunas visiones sumido en un gran sufrimiento. Francisco, por su parte, se hizo más contemplativo, deseando aún más la soledad de los campos y visitando con más frecuencia el sagrario.

Pero mientras el fenómeno de Fátima crecía y se hacía notorio en todo el mundo, la vida de los niños empezó a eclipsarse, como estrellas fugaces que iluminan el cielo un momento y luego se apagan. El 23 de diciembre de 1918 Jacinta llamó con urgencia a Lucía para contarle que la Virgen la había visitado de nuevo en su casa. Decía que iba a llevarse pronto a Francisco al cielo, mientras que a la niña le aseguraba un poco más de sufrimiento por los pecadores antes de llevarla con Ella.

Y así, tras contagiarse en la epidemia de la llamada «gripe española» que hacía estragos en el mundo aquellos años, Francisco murió el 4 de abril de 1919 en Aljustrel, mientras que Jacinta lo hizo el 20 de febrero de 1920, sola en un hospital de Lisboa. «Ambos vivieron muy pocos años pero sus biografías fueron realmente excepcionales —afirma Jaime Vilalta—. Los dos son un modelo para todos por su sencillez y su pureza, y también por su amor hacia el Papa y la Iglesia».

Fuente: ALFA Y OMEGA

EL GRUPO DE VIDA ASCENDENTE, FORTALEZAS Y DEBILIDADES (II)

¿CÚALES SON LAS FORTALEZAS DE UN GRUPO?

1º Espiritualidad y fortalecimiento en la fe a través de los demás

2º Un espíritu de amistad y solidaridad.

3º Fomento del apostolado y servicio.

4º. Envejecimiento activo

5º. Sentido de pertenencia

6º. Otras fortalezas

1º  ESPIRITUALIDAD Y FORTALECIMIENTO EN LA FE A TRAVÉS DE LOS DEMÁS

Cómo se consigue?

  1. Crecimiento espiritual. _ Se profundiza en la Fe a través del estudio del Evangelio y la reflexión conjunta, sobre temas relacionados con la vida cristiana en los mayores.

_Escuchar lo que Dios nos dice a cada uno, después de reflexionar su palabra y sentir su cercanía, y aplicarlo a la realidad concreta que vive cada miembro del grupo, fortalece nuestra Fe y eleva el espíritu que, poco a poco se va acercando más al Señor

  1. Encuentro personal. _El grupo fomenta un espacio para que los miembros experimenten un encuentro más profundo con Jesús.
  2.  a) Se celebran retiros, se anima a participar, a menudo, en la Eucaristía.

b)Lo vivido en el grupo cambia, también, nuestra forma de relacionarnos con el Señor, pues a medida que avanzamos en su conocimiento, vamos descubriendo y necesitando momentos de intimidad con Él, la oración personal de alabanza, súplica y gratitud. c)Es interesante escuchar las veces que los miembros de nuestros grupos hablan de gratitud, o refieren la necesidad de estar ante el sagrario. Ejemplo de Jueves Santo…

  1. Oración comunitaria.__ La oración se vive en el grupo lo que permite una espiritualidad compartida.

_La oración de comienzo y final de la reunión, la petición expresa por personas o situaciones, el reconocimiento del amor de Dios en nuestras vidas, la reflexión sobre el bien que nos hace pertenecer al grupo, los compromisos de cada jornada, son formas de oración comunitaria, que se amplía participando en la vida parroquial y en las celebraciones propias del movimiento

D ) Encuentro con Dios._ Desde la Fe y la Esperanza se prepara el encuentro definitivo con el Señor.

_ Hay personas que prefieren no pensar en el día que marchemos con el Padre, otras, que recelan de ese momento, que consideran que no hablando de la muerte pueden alejarla.

_Una fortaleza de nuestros grupos es vivir una preparación esperanzada y alegre, porque a medida que conocemos y amamos al Señor vamos descubriendo su infinita misericordia y aumentando nuestra confianza en aquel que murió para salvarnos. (Anécdota, teresiana)

CATEQUESIS DEL SANTO PADRE: I. CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA DEI VERBUM. 5. LA PALABRA DE DIOS EN LA VIDA DE LA IGLESIA

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

En la catequesis de hoy nos detendremos en la profunda y vital relación que existe entre la Palabra de Dios y la Iglesia, relación expresada en la Constitución conciliar Dei Verbum, en el capítulo sexto. La Iglesia es el lugar proprio de la Sagrada Escritura. Bajo la inspiración del Espíritu Santo, la Biblia nació del pueblo de Dios, y está destinada al pueblo de Dios. En la comunidad cristiana tiene, por así decir, su habitat: efectivamente, en la vida y en la fe de la Iglesia encuentra el espacio donde revelar su significado y manifestar su fuerza.

El Vaticano II recuerda que «la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la Palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia». Además, «siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe» (Dei Verbum, 21).

La Iglesia nunca deja de reflexionar sobre el valor de las Sagradas Escrituras. Después del Concilio, un momento muy importante a este respecto fue la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, en octubre de 2008. El Papa Benedicto XVI recogió sus frutos en la Exhortación postsinodal Verbum Domini (30 de septiembre de 2010), en la que afirma: «Precisamente el vínculo intrínseco entre Palabra y fe muestra que la auténtica hermenéutica de la Biblia sólo es posible en la fe eclesial, que tiene su paradigma en el sí de María. […] El lugar originario de la interpretación escriturística es la vida de la Iglesia» (n. 29).

Por tanto, la Escritura encuentra en la comunidad eclesial el ámbito en el que desarrollar su propia tarea y alcanzar su fin: dar a conocer a Cristo y abrir al diálogo con Dios. «La ignorancia de la Escritura – de hecho – es ignorancia de Cristo» [1]. Esta célebre frase de san Jerónimo nos recuerda la finalidad última de la lectura y la meditación de la Escritura: conocer a Cristo y, a través de Él, entrar en relación con Dios; relación que puede ser entendida como una conversación, un diálogo. Y la Constitución Dei Verbum nos presenta la Revelación precisamente como un diálogo en el que Dios habla a los hombres como a amigos (cfr. DV, 2). Esto sucede cuando leemos la Biblia con una actitud interior de oración: entonces Dios viene a nuestro encuentro y entra en conversación con nosotros.

La Sagrada Escritura, confiada a la Iglesia y custodiada y explicada por ella, desempeña un papel activo: con su eficacia y potencia, sostiene y fortalece la comunidad cristiana. Todos los fieles están llamados a beber de esta fuente, sobre todo en la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos. El amor por las Sagradas Escrituras y la familiaridad con ellas deben guiar a quien ejerce el ministerio de la Palabra: obispos, sacerdotes, diáconos, catequistas. El trabajo de los exégetas y de cuantos practican las ciencias bíblicas es muy valioso; y en la Teología, que tiene su fundamento y su alma en la Palabra de Dios, la Escritura ha de ocupar el puesto central.

Lo que la Iglesia desea ardientemente es que la Palabra de Dios pueda alcanzar a todos sus miembros y nutrir su camino de fe. Pero la Palabra de Dios también empuja a la Iglesia más allá de sí misma, la abre continuamente a la misión hacia todos. De hecho, vivimos rodeados de multitud de palabras; sin embargo, ¡cuántas de ellas son palabras vacías! A veces escuchamos también palabras sabias pero que no tocan nuestro destino último. En cambio, la Palabra de Dios sacia nuestra sed de sentido y de verdad sobre nuestra vida. Es la única Palabra siempre nueva: revelándonos el misterio de Dios es inexhaurible, no cesa nunca de ofrecer sus riquezas.

Queridos, viviendo en la Iglesia se aprende que la Sagrada Escritura se refiere totalmente a Jesucristo, y se experimenta que esta es la razón profunda de su valor y su potencia. Cristo es la Palabra viviente del Padre, el Verbo de Dios hecho carne. Todas las Escrituras anuncian su Persona y su presencia que salva, para todos nosotros y para toda la humanidad. Abramos, entonces, el corazón y la mente para acoger este don, siguiendo a María, Madre de la Iglesia.

[1] S. Jerónimo,  Comm. in Is., Prol.:  PL 24, 17 B.

Copyright © Dicasterio para la Comunicación – Libreria Editrice Vaticana

LA TAREA DE NICEA EN OTRO CONTEXTO

En el Concilio de Nicea, para clarificar las relaciones entre el Padre y el Hijo, desde la tradición apostólica, los Padres conciliares no utilizaron términos bíblicos, sino filosóficos. El uso de términos bíblicos comportaba un problema, a saber: que cualquier expresión bíblica podía ser interpretada desde la lógica arriana. Utilizaron, pues, una terminología que era familiar a sus oyentes para que comprendieran la verdad sobre Jesucristo, expuesta por los autores bíblicos. “Nicea introdujo un concepto no bíblico -homoousios- como clave interpretativa de la Biblia. Fue una decisión controvertida, pero a juicio de los Padres de Nicea necesaria, para impedir que la Escritura fuera mal interpretada” (Alberto de Mingo Kaminouchi). A veces la innovación es necesaria para conservar la integridad de la fe.

Pues bien, hoy estamos llamados, en un nuevo contexto cultural y eclesial, a realizar una tarea similar a la que hicieron los Padres de Nicea en su propio contexto. Nos invita y estimula a ello el documento de la Comisión Teológica Internacional dedicado al Concilio de Nicea: “la Iglesia puede inspirarse en los Padres de Nicea para buscar hoy expresiones significativas de la fe en los diferentes lenguajes y contextos… Nicea sigue siendo un paradigma de cualquier encuentro intercultural y de la posibilidad de recibir o forjar nuevas formas auténticas de expresar la fe apostólica”. Como muy bien dice el Papa Francisco, citando a Juan Pablo II, “la renovación de las formas de expresión se hace necesaria para transmitir al hombre de hoy el mensaje evangélico”. Ya el Vaticano II había dicho que la adaptación, o sea “la predicación acomodada de la palabra revelada debe mantenerse como ley de toda evangelización” (Gaudium et Spes, 44).

Hoy, más que nunca, el lenguaje religioso se encuentra ante la tarea de elaborar nuevos “conceptos, categorías, narraciones, parábolas, símbolos, que traduzcan y comuniquen la experiencia cristiana de forma íntegra e inteligible, que puedan relacionar los contenidos de la fe con la experiencia humana actual, con los anhelos y preguntas de la gente, con sus inquietudes y con sus demandas de sen­tido” (A. Jiménez Ortiz). Hoy se necesita “una nueva interpretación que ponga el mensaje bíblico en relación más explícita con los modos de sentir, de pensar, de vivir y de expresarse, propios de cada cultura local”, ya que “los conceptos no son idénti­cos y el alcance de los símbolos es diferente”, y son ellos los que “ponen en relación con otras tradicio­nes de pensamiento y otras maneras de vivir” (Pontificia Comisión Bíblica).

No es menos cierto que una buena pastoral requiere también de actitudes consecuentes en los pastores. La vida del creyente no puede ir por un lado y su fe por otro. De nada serviría una confesión clara y adaptada a los oyentes si la vida del pastor no estuviera en consonancia con ese Dios del que da testimonio. La distancia entre el mensaje y la fragilidad humana de los mensajeros a quienes está confiado el Evangelio daña a la difusión del evangelio. A los pastores no coherentes con la fe que predican, se aplica esta denuncia de la Escritura: “profesan conocer a Dios, mas con sus obras le niegan; son abominables y rebeldes e incapaces de toda obra buena” (Tit 1,16).

Martín Gelabert – Blog Nihil Obstat

ALGUNAS PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA CUARESMA

El Miércoles 18  marca el comienzo de la Cuaresma, refrescamos lo que significa este tiempo

¿Qué es la Cuaresma?

>  Es el tiempo litúrgico que marca la Iglesia para prepararnos para la fiesta de la Pascua. Es un tiempo para la renovación de las promesas bautismales en Pascua de Resurrección mediante la oración, la limosna y el ayuno. Es un tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión.

¿Cuándo empieza y cuándo acaba la Cuaresma?

> La Cuaresma empieza con el Miércoles de Ceniza y acaba antes de la celebración de la Cena del Señor del Jueves Santo

¿Qué se evoca en la Cuaresma?

> Los tiempos que en la Sagrada Escritura muestran una preparación intensa para la misión.

> Los evangelios hablan de un tiempo de soledad de Jesús en el desierto inmediatamente después de su bautismo por Juan, en el comienzo de su vida pública: «Impulsado por el Espíritu» al desierto, Jesús permanece allí sin comer durante cuarenta días; vive entre los animales y los ángeles le servían (cf. Mc1, 12-13). CEC. 538.

> También fueron cuarenta los años que el Pueblo de Israel estuvo por el desierto hacía la Tierra Prometida (Libro del Éxodo).

¿Desde cuándo se celebra la Cuaresma?

>  Desde la Iglesia primitiva, los catecúmenos se preparaban durante un tiempo de conversión para recibir el bautismo en la celebración de la Vigilia Pascual. Muy pronto, las comunidades cristianas se unieron a los catecúmenos y hacían un camino similar de conversión y preparación para la Pascua, en recuerdo de su bautismo.

> Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.

¿A qué nos invita la Cuaresma?

> La Cuaresma invita a una renovación espiritual. Es un tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión, de preparación y de memoria del Bautismo, de reconciliación con Dios y con los hermanos

> Esa renovación se hace visible en la oración, como camino para volvernos a Dios. En la limosna, de tiempo y de dinero, como camino para volvernos al prójimo. Y en el ayuno para liberarnos de nosotros mismos y podernos entregar a Dios y al prójimo.

¿Cuáles son los días de penitencia?

¿Cuáles son los días de ayuno y abstinencia?

> Todos los viernes son días de abstinencia, a no ser que coincidan con una solemnidad. En esos días, el fiel cristiano, mayor de catorce años, debe abstenerse de comer carne (Cf. CIC 1251 y CIC 1252).

> Los días de ayuno son el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo y lo han de vivir las personas mayores de edad y hasta que hayan cumplido 59 años. Estos dos días son también de abstinencia (Cf. CIC 1251 y CIC 1252 ).

¿Qué señala la Conferencia Episcopal para la Cuaresma?

> Los viernes de cuaresma debe guardarse la abstinencia de carnes, sin que pueda ser sustituida por ninguna otra práctica. El deber de la abstinencia de carnes dejará de obligar en los viernes que coincidan con una solemnidad y también si se ha obtenido la legítima dispensa.

> En cuanto al ayuno, establece que ha de guardarse el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Consiste en no hacer sino una sola comida al día; pero no se prohíbe tomar algo de alimento a la mañana y a la noche, guardando las legítimas costumbres respecto a la cantidad y calidad de los alimentos.

> Documento “El modo de observar el ayuno y la abstinencia”

¿Qué significa la imposición de la ceniza?

> El gesto de cubrirse con ceniza es un símbolo penitencial antiguo, vinculado al sacrificio. En la Iglesia primitiva, quienes se acercaban a recibir la penitencia para la celebración del triduo sacro, vestían un hábito penitencia y se ponían ceniza en la cabeza como expresión de su voluntad de convertirse.

> Tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. La Iglesia lo conserva como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal.

> Es un gesto que expresa el deseo de la conversión y la voluntad de una renovación pascual.

¿Cuándo se bendice e impone la ceniza?

 > En la celebración de la eucaristía del miércoles de ceniza, después de la proclamación del Evangelio y la homilía, se bendice e impone la ceniza. La ceniza se ha preparado a partir de los ramos de olivo bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.

Fuente: https://www.conferenciaepiscopal.es

MINISTERIO DE GRATITUD……

El discurso que ha leído en el funeral de Huelva, una joven que ha perdido a su madre. Merece la pena volver a leerlo y reflexionarlo. Muchas gracias Liliana.

“Majestades, excelentísimas autoridades civiles y eclesiásticas que nos acompañáis. Hoy, cuando el vendaval que recorre nuestro interior parece intentar calmarse, queremos empezar estas palabras dando las gracias. En primer lugar, gracias a nuestra diócesis por este funeral, el único funeral que cabía en esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que hoy aquí se ha hecho presente en el pan y el vino bajo la mirada de su madre, en su advocación cinteña. Huelva es una tierra mariana, Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo. Gracias a los que nos acompañáis por amor, por compasión, por empatía… gracias, incluso, a los que lo hacéis por agenda. Gracias al pueblo de Adamuz, ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y que nunca olvidará, así como a la ciudad cordobesa, a los que nos sentimos y nos sentiremos unidos para siempre… sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumirse al caos de los hierros retorcidos, de la sangre, del dolor y de las lágrimas. Acompañaron a nuestros heridos hasta que estuvieron seguros de que estaban a salvo y luego, nos acompañaron en nuestro lamento. Pusieron a nuestra disposición el sustento y el cobijo de esos amargos días, pero sobre todo, pusieron todo su cariño, su entrega y su deseo de hacer que ese duro momento doliera un poco menos.

Gracias a los cuerpos de seguridad y emergencias que acudieron prestos, como siempre, a la llamada… hicieron lo que pudieron con la información y los medios de los que disponían… gracias por vuestra empatía, vuestra cercanía y vuestro afecto en los días posteriores. Gracias a la sanidad andaluza, sin duda sostenida por los profesionales que la integran. Yo sé lo que es volver a casa de una guardia mala y abrazar a tus hijos porque sabes que alguien ya nunca podrá volver a hacerlo con el suyo. Yo sé lo que es intentar sanar el cuerpo de alguien que tiene el alma herida de muerte… tuvo que ser durísimo, compañeros, gracias. Gracias al personal y voluntarios de Cruz Roja, que no han soltado nuestra mano en ningún momento… si no puedes curar, alivia… si no puedes aliviar, consuela… si no puedes consolar, acompaña.

Gracias a nuestras instituciones autonómicas, que se pusieron de frente desde el minuto cero, soportando el caos y los envites de nuestra propia angustia… permitidme, no obstante, una crítica a la lentitud de la información pues, creedme, es mejor saber que imaginar. Gracias también, como no, a las pequeñas corporaciones locales cuyos vecinos iban corriendo la voz de que algo grave estaba azotando los cimientos de la comunidad sintieron nuestro quebranto como el suyo propio… querida Pilar, queridos alcaldes… habéis demostrado que hay que ser grandes como personas para poder ser grandes como servidores públicos.

Y gracias, infinitas gracias a Huelva, nuestra querida ciudad bendecida por el sol, que no ha dejado de arroparnos de una forma extraordinaria, haciéndonos llegar la grandeza de su amor y su propio dolor, intentado así que el nuestro fuera un poco menos desgarrador. Y así han ido pasando los días y el dolor va dejando paso a los recuerdos y nuestro corazón, aún con la misma espada clavada, empieza a esbozar pequeñas y tímidas sonrisas cuando mil estampas pasadas irrumpen continuamente en nuestra mente. Yo tendría algo más de pocos años cuando un día le pregunté a mi madre… «mami, ¿tú cuánto dinero ganas?»… supongo que sería algo que hablábamos entre chiquillos… «lo justo, cariño» -me dijo ella- «porque lo que queda en mi cuenta a final de mes, no es mío»… «¿y de quién es, mamá?», le pregunté porque no lo comprendía… «de los demás», me dijo ella. Así era mi madre… generosa con todo lo que tenía, generosa con sus ganas, generosa con su tiempo, generosa con sus sonrisas… así era ella.

Y es que lo que perdimos ese fatídico domingo 18 de enero no era sólo una cifra… eran vagones llenos de virtudes y defectos, eran vagones llenos de triunfos y derrotas, eran vagones llenos de anhelos y silencios… eran vagones llenos de esperanza. Porque ellos no sólo son los 45 del tren… ellos eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos. Ellos no sólo son los 45 del tren… ellos eran la alegría de nuestros despertares y el refugio de nuestras penas. Ellos no sólo son los 45 del tren… ellos eran la ilusión de buscar un futuro mejor, la alegría de disfrutar momentos en familia o el deseo de volver con nuestros seres queridos… ellos eran eso que ya nunca serán. Porque ellos no son sólo los 45 del tren, ellos eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estamos dando cuenta. Ellos no son sólo los 45 del tren… pero son los 45 del tren.

Y nosotros… nosotros somos las 45 familias a las que se les paró el reloj a las 7:45 de aquella fatídica tarde. Somos las 45 familias que se abrazaron en aquel centro cívico, donde el paso del tiempo se iba inundando de silencio y el silencio iba dejando paso al llanto cuando empezamos a comprender en el lento avance de las horas que volveríamos sin ellos. Somos las 45 familias que han aprendido con demasiada crueldad que la llamada que no se hace se queda sin hacer y el beso que no damos es el que más recordamos. Somos las 45 familias que cambiarían todo el oro de este mundo, que ahora no vale nada, por poder mover las agujas del reloj tan sólo 20 segundos. Y también somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad porque sólo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad, lucharemos para que nunca haya otro tren, pero lo haremos desde la serenidad, desde el alivio, desde la paz de saber que en los brazos de la Virgen ahora duermen y el regazo de una madre que los quiere es quien los mece.

Virgencita de la Cinta, patrona de este gran pueblo, dales paz, serenidad, descanso eterno. Virgen bella, virgen guapa, no los sueltes de tu vera, que no sientan el dolor, que no sientan la miseria. Que el amor y la verdad los cobije para siempre y en el abrazo de Dios la vida venza a la muerte. Madre de la Almudena, virgen que guía el camino, llévales el beso mudo, ese adiós que no les dimos. Remedios, madre querida, reina del Aljaraqueño, bríndales tus firmes manos que ya nunca tengan miedo. Madre del amor hermoso, reina de la Victoria, Dolores del negro luto, concédeles tú la gloria. Y guía también nuestras vidas, humilde Virgen del Sol, y que la misericordia lata en nuestro corazón. Haz que cese este dolor, Virgen morena del Carmen, llévate esta cruel espada con la espuma de los mares.

Y tú, Virgen del Rocío, la que alumbra mis desvelos, la que siempre me acompaña cuando me rompo por dentro, abraza sus corazones y llévales un suspiro con una canción de amor por los años compartidos. Diles que tenemos paz y que seremos valientes, que el odio no nacerá en la rabia que nos crece. Que volverán las sonrisas y seguiremos viviendo y este amor no morirá, vivirá de sus recuerdos. Diles tú, Blanca Paloma, Pastora de la Rocina, que siempre los sentiremos con el sol o con la brisa, y que con fe esperaremos a que llegue ese momento en el que Dios nos abrace y así volvamos a vernos. Descansen en paz.»

Liliana

CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS PATRONOS EN OVIEDO

Con motivo de la celebración de nuestros Santos Patronos, el pasado 2 de febrero, tuvimos la alegría de vivir una jornada profundamente entrañable y llena de sentido comunitario, marcada por la fe compartida, la fraternidad y la gratitud.

La Eucaristía, corazón de la jornada, fué celebrada en un clima de recogimiento y alegría, enriquecida con cantos compartidos que fueron un hilo de luz a lo largo de la celebración, uniendo voces y corazones en una misma oración y llenando la Eucaristía de belleza y esperanza.

Contamos con la participación de cuarenta asistentes de varias Parroquias de diferentes puntos de Asturias, así como con la presencia de un representante del Apostolado Seglar de la Diócesis.

Nos acompañaron también con gran cercanía Don Santiago, anterior consiliario y Don José Manuel García de Jesús, párroco de San Francisco Javier

La Eucaristía estuvo presidida por Don Fermín, nuestro consiliario actual, quien fué acompañado por dos sacerdotes, a quienes agradecemos sinceramente su disponibilidad y su servicio pastoral.

Tras la celebración litúrgica, compartimos una merienda fraterna, verdadero signo de convivencia y hermandad. Las asistentes ofrecieron generosamente tartas caseras, que junto con el café y la conversación distendida crearon un ambiente familiar y acogedor, donde se fortalecieron los lazos y se hizo visible la alegría de caminar juntos.

Fue, en definitiva, una jornada vivida con gratitud, espíritu de familia y profundo sentido de pertenencia, que nos anima a seguir creciendo en la fe y en el compromiso dentro de Vida Ascendente.

Begoña Fuertes