NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: DIÓCESIS DE SEVILLA

El pasado día 2 del presente mes en nuestra Diócesis, celebramos la festividad de Simeón y Ana, nuestros Patronos.

Se celebró la Santa Misa en la Parroquia de la Santa Cruz, oficiada por el Sacerdote Don Francisco de los Reyes Rodríguez López, Párroco de San Andrés y responsable del Grupo de Vida Ascendente de dicha parroquia y,  concelebrada por los Sacerdotes Don Manuel Mateo Fraile, Canónigo de la S.I. Catedral y fundador del grupo de Vida Ascendente de las parroquias de San Nicolás y Santa María la Blanca) y Don Juan José González González, Párroco de San Gonzalo, responsable del grupo de Vida Ascendente de la citada parroquia.

Asimismo queremos agradecer a Don Eduardo Martín Clemens, Párroco de la Parroquia de Santa Cruz y, responsable del grupo de Vida Ascendente de dicha parroquia. por todas las facilidades dada para dicha celebración.

En la Homilía Don Francisco de los Reyes, exaltó a nuestro Movimiento y nos animó a seguir adelante con los objetivos que nos hemos marcados.

Recordó a nuestros Patronos y los puso de ejemplo por su ancianidad, su lucha y Fe cuando en sus brazos cogió al Salvador del Mundo.

Nos ofreció su colaboración para todo lo que necesitemos de él.

Una vez finalizada la Santa Misa, estuvimos de convivencia  departiendo opiniones y proyectos a realizar.

Afortunadamente hemos crecido en grupos y ya estamos en 12 grupos en la Diócesis, estando pendiente de reagrupar a tres grupos más que debido a la Pandemia estuvieron a punto de desaparecer por las bajas tenidas.

Sevilla, 4 de febrero 2024.

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: DIÓCESIS DE JAÉN

Mayores de la Diócesis de Jaén se reúnen en torno a las figuras del viejo Simeón y la profetisa Ana

La Casa de la Iglesia acogía, el pasado viernes, 2 de febrero, la Fiesta del Mayor, que Vida Ascendente celebra anualmente, en torno a Festividad de la Presentación del Señor.

 Se congregaron alrededor de 180 miembros pertenecientes a 35 grupos de Vida Ascendente y otros mayores, venidos de distintos puntos de la Diócesis.

A partir de las once comenzaron los actos programados para celebrar la fiesta de sus patronos, Simeón y Ana.

 En primer, lugar la Presidenta, Dña. Mª Dolores Núñez García, y el Consiliario, D. Facundo López Sanjuán, dieron la bienvenida a los asistentes con gran alegría, la afluencia de personas que habían acudido y la alegría de la presencia de los nuevos grupos que se han creado en nuestra diócesis como Valdepeñas, Los Villares, Torreblascopedro,  Villanueva de la Reina, Alcalá la Real…

A continuación, D. Facundo López, Delegado para la Pastoral de las Personas Mayores y Consiliario diocesano de Vida Ascendente, presentó al ponente escogido este año para la charla de Formación D. Andrés Huete Martos, médico de la ciudad de Martos quien ofreció una conferencia muy instructiva para todos los asistentes al tratar la fragilidad de las personas mayores, los retos y los aspectos físicos, psicológicos y espirituales a los que se enfrenta una persona mayor hoy en día, las distintas dificultades que se han planteado tras la pandemia para las personas mayores, incidiendo en el cuidado y amor que requieren.

A la 1 de la tarde daba comienzo la Eucaristía presidida por el Obispo de nuestra Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez y concelebrada, además, por el Consiliario diocesano de Vida Ascendente, D. Facundo López; y los sacerdotes diocesanos D. Miguel José Cano, D. Domingo Pérez, D. Ángel Sánchez, D. Jose María Romero y D. Antonio Pozo, D. Francisco Javier Cova y D. Joel Nsenkey.

Durante su homilía, el Obispo  se dirigió a los miembros del movimiento de Vida Ascendente, que tanto bien están haciendo en nuestra iglesia diocesana y a tantas personas, le invito a “pensar en nuestra vida como si fuera un cirio encendido que se va consumiendo mientras da luz a los demás. Esta fiesta nos invita a seguir a Jesucristo luz del mundo para que no se apague nunca nuestra luz”.

“En vuestra vida hay mucha riqueza, hay mucha luz, que la vida os ha dado. Gracias por ser luz para los que vamos caminando detrás de vosotros y seguid iluminando… no dejéis de iluminar con vuestros ojos, con vuestras palabras y con vuestros gestos” concluyó el Obispo diocesano.

Tras la celebración de la Eucaristía los miembros de Vida Ascendente y otros mayores pudieron compartir un rato de convivencia y comida fraterna.

Vida Ascendente Jaén

LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA EULALIA DE BARCELONA

Eulalia de Barcelona vivió cerca de Barcina, Hispania (actual Barcelona, España) en los tiempos del emperador Diocleciano (284-305) durante el siglo III o IV, siendo papa Marcelino.

Durante la persecución de los cristianos en la región, Eulalia, una muchacha de entre 13 y 15 años escapó de una casa de campo donde sus padres la habían encerrado para que no se entregase a las autoridades, abiertamente confesó su fe y fue entregada al martirio. Fue víctima de diferentes tormentos y murió en la cruz.

De acuerdo con la tradición, uno de estos tormentos consistió en lanzarla rodando dentro de un tonel lleno de vidrios rotos por la calle (actualmente llamada Baixada de Santa Eulàlia -Bajada de Santa Eulalia-), donde hay una imagen de la santa en una pequeña capilla.

Dice la leyenda que fue clavada desnuda en una cruz de forma de ‘X’ (forma conocida como cruz de Santa Eulalia). En aquel momento para preservar su intimidad le crecieron los cabellos y comenzó a nevar.

Al final de su oración de que el Señor la tomara a Su Reino, la gente vio volar hacia el cielo de su boca una paloma blanca.

Fue canonizada y se considera santa tanto por la Iglesia Católica Romana, como por la Ortodoxa.

Sus despojos fueron localizados en 878 por el obispo Frodoi y trasladados solemnemente a la catedral.

    Fuente: Spider Martirologio + wikipedia

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: LA IRA ES UN VICIO DESTRUCTIVO DE LAS RELACIONES HUMANAS

Este vicio, definido como destructor de las relaciones humanas, estuvo en el centro de la reflexión de Francisco en la audiencia general: tiene una fuerza penetrante que perdura en el tiempo, por lo que debe remediarse rápidamente ejercitando «el arte del perdón, en la medida en que esto sea humanamente posible». Pero no se es humano ni cristiano si uno no se indigna ante una injusticia.

Las pasiones no son siempre malas, «nos corresponde a nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo”, encontrar su “justa medida», nos corresponde a nosotros «educarlas bien para que se vuelvan hacia el bien».  Al final de su catequesis en la audiencia general de hoy, tras hablar del vicio de la ira y de su poder «destructivo», el Papa Francisco afirmó que también existe «una santa indignación», como la que es necesario sentir ante una injusticia.

    “No permitan que la noche los sorprenda enojados, dando así ocasión al demonio […]. Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo. (Ef 4,26-27.31-32).”

La ira es un vicio desenfrenado

«Es un vicio que no deja tregua», afirmó el Papa en el Aula Pablo VI, hablando de la ira y continuando así la serie de profundizaciones sobre los vicios y las virtudes iniciada en la audiencia del pasado miércoles 27 de diciembre. A menudo la ira, de hecho, no se dirige sólo contra quien creemos que nos ha hecho mal, sino también contra la primera persona que resulta estar a nuestro alcance. Y Francisco dió un ejemplo de ello:

Hay hombres que contienen su ira en el lugar de trabajo, demostrándose tranquilos y compasivos, pero que una vez llegados a la casa se vuelven insoportables para la esposa y los hijos. La ira es un vicio desenfrenado: es capaz de quitar el sueño y de hacernos continuamente maquinar en nuestra mente, sin lograr encontrar una barrera para razonamientos y pensamientos.

Llegar pronto a la reconciliación

La ira, prosiguió Francisco, «es un vicio destructivo de las relaciones humanas», y expresa la incapacidad de aceptar a quien es distinto de nosotros o piensa de manera diferente; provoca resentimiento que termina involucrando no sólo ciertos comportamientos, sino a toda la persona que tenemos delante. Es un vicio que quita lucidez y que a menudo no se calma con el paso del tiempo. Por eso es importante, sostuvo el Papa, tratar de afrontar enseguida el problema y llegar a la reconciliación:

Si durante el día puede surgir algún malentendido, y dos personas dejan de entenderse, percibiéndose de pronto alejadas, no hay que entregar la noche al diablo. El vicio nos mantendría despiertos en la oscuridad, rumiando nuestras razones y errores inexplicables que nunca son nuestros y siempre del otro. Es así: cuando una persona está dominada por la ira, siempre dice que el problema es del otro. Nunca es capaz de reconocer sus propias faltas, sus propios defectos.

Ejercitarse en el arte del perdón

Jesús en el «Padrenuestro» nos hace orar para nuestras relaciones humanas: en la vida tenemos que tratar con los deudores incumplidores frente a nosotros; como ciertamente nosotros – observó Francisco – “no siempre hemos amado a todos en justa medida”:

Todos somos pecadores, todos, y todos tenemos las cuentas en números rojos: no lo olviden. Y, por tanto, todo tenemos que aprender a perdonar para ser perdonados. Los hombres no permanecen juntos si no se practican también en el arte del perdón, siempre que esto sea humanamente posible. Lo que contrarresta la ira es la benevolencia, la amplitud de corazón, la mansedumbre, la paciencia.

Existe una «santa indignación»

Si la ira es un vicio terrible porque está «en el origen de las guerras y la violencia», subrayó a continuación el Pontífice, no siempre somos responsables de que surja en nosotros, somos, sin embargo, responsables de su desarrollo. Además, prosiguió, es un sentimiento que no siempre hay que negar, pues existe una «santa indignación, que no es ‘ira’, sino un movimiento interior:

Y a veces es bueno que la ira se desahogue de la manera adecuada. Si una persona no se enfada nunca, si no se indigna ante la injusticia, si no siente algo que le estremece las entrañas ante la opresión de un débil, entonces significaría que no es humana, y mucho menos cristiana.

Francisco señala a Jesús, a quien el Evangelio describe a veces como indignado, pero que «nunca respondió al mal con el mal». «Nos corresponde a nosotros, con la ayuda del Espíritu Santo – concluyó – encontrar la justa medida de las pasiones», nos corresponde «educarlas bien para que se vuelvan al bien y no al mal».

Catequesis completa

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2024/documents/20240131-udienza-generale.html

En el enlace podéis acceder al vídeo de la catequesis

https://youtu.be/tP_xEybJAok

Vatican News

Adriana Masotti – Ciudad del Vaticano

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2024: A TRAVÉS DEL DESIERTO DIOS NOS GUÍA A LA LIBERTAD

Es hora de sacudirnos esa «inexplicable añoranza por la esclavitud» que llevamos dentro y abandonar las «ataduras opresoras» que nos paralizan y nos impiden soñar con un mundo distinto. Lo escribe el Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma 2024.

 “Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí ―en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés―, también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar”. Esta constatación es planteada por el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma 2024, titulado “A través del desierto Dios nos guía a la libertad” y publicado el jueves 1 de febrero, a 13 días del inicio del tiempo litúrgico el 14 de febrero, Miércoles de Ceniza.

Francisco: El camino cuaresmal es sinodal. Una invitación a ponerse en camino siguiendo a Jesús para profundizar y acoger su misterio de salvación, desprendiéndose de la mediocridad y de la vanidad. Es lo que aborda el Papa…

El Santo Padre subraya que nos damos cuenta de ello “cuando nos falta esperanza y vagamos por la vida como en un páramo desolado, sin una tierra prometida hacia la cual encaminarnos juntos”. En este sentido, recuerda que “la Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser ―como anuncia el profeta Oseas― el lugar del primer amor” (cf. Os 2,16-17).

Refiriéndose al éxodo del pueblo de Israel, el Pontífice asegura que el éxodo de la esclavitud a la libertad “no es un camino abstracto” y sostiene que “para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad”. Para ilustrar mejor este punto, el Obispo de Roma cita un pasaje de la Escritura, cuando en la zarza ardiente el Señor atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y sobre todo escucha: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel» (Ex 3,7-8).

Cuaresma, un camino de conversion y sinodalidad. Presentado en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2023. El cardenal Czerny recuerda la llamada del Pontífice a vivir la oración…

“También hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen”, añade.

El Sucesor de Pedro recuerda su viaje a Lampedusa, en el que ante la globalización de la indiferencia planteó dos preguntas, que son cada vez más actuales: «¿Dónde estás?» (Gn 3,9) y «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9).

“El camino cuaresmal será concreto si, al escucharlas de nuevo, confesamos que seguimos bajo el dominio del Faraón. Es un dominio que nos deja exhaustos y nos vuelve insensibles. Es un modelo de crecimiento que nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas (…)”.

El Obispo de Roma evidencia un detalle relevante en el relato del Éxodo: “Es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide”. Y nos propone dos interrogantes: “¿Deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo?”.

Dios no quiere súbditos sino hijos

Francisco reitera que “Dios no se cansa de nosotros” y anima a acoger la Cuaresma “como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2)”.

“Es tiempo de conversión, tiempo de libertad”, asevera, y explica que “el desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud”.

“En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido”.

Esto implica una lucha, reconoce Francisco, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto nos narran claramente: «Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros. El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado”.

El Papa Francisco presidirá la santa misa con la bendición e imposición de las cenizas en la Basílica de Santa Sabina de Roma el 13 de febrero de 2024, Miércoles de Ceniza, a las 17:00 hora de Roma. (ANSA)

Por ese motivo, el Papa afirma que “podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas”.

“Esas cosas en lugar de impulsarnos, nos paralizarán. En lugar de unirnos, nos enfrentarán. Existe, sin embargo, una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira. Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo”.

Tiempo de actuar y de detenerse

El Santo Padre sugiere detenernos en oración para acoger la Palabra de Dios y detenernos ante el samaritano, ante el hermano herido.

“El amor a Dios y al prójimo es un único amor. No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo”, escribe. Por ello, Francisco recomienda la práctica de la oración, la limosna y el ayuno, que “no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan”.

Para el Pontífice, la dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías:

“Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje. Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la esclavitud”.

Tiempo de decisiones comunitarias

El Sucesor de Pedro alude a la forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, y sugiere que en la Cuaresma se tomen “pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados”.

Francisco invita a todas las comunidades cristianas a “ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo”.

“Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana”.

El destello de una nueva esperanza

En la medida en que esta etapa sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad, agrega. El Santo Padre incentiva a todos los fieles a buscar y arriesgar, como dirigió la invitación a los jóvenes durante la JMJ Lisboa 2023.

En su discurso a los universitarios, el Obispo de Roma decía que “en este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos —estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos—, pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo. Y hace falta coraje para pensar esto».

“Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud. La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante”, escribe Francisco y desea a todos un buen camino cuaresmal.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano

Vatican News

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO: UN VILLANCICO Y MAS

Diócesis de Madrid

Con alegría y ganas de celebrar nuestros fiestas navideñas el grupo de Vida Ascendente que se integra en las parroquias a donde esta y un ejemplo de ello lo mostraron estas Navidades el grupo de Nuestra Señora de Altagracia de Madrid, participando en su concurso de villancicos en los que participaron con uno compuesto por ellas. No había premios pero ellas se llevaron el mayor aplauso y la satisfacción de transmitir su alegría y sus ganas de vivir.

Diócesis Canariense-Rubicense

Desde Lanzarote su presidenta María Sinforina  nos comparte esta fotografía del Encuentro y Celebración  de la Virgen de la Candelaria  y la presentación del Niño Jesús en el Templo, y de los Santos Patronos Simeón y Ana.

 

Diócesis de Alcalá de Henares

Iniciamos la jornada con la  Asamblea en el Salón de actos del Obispado, luego hemos  celebrado la Eucaristía en la Iglesia de San Bernardo, de la que es rector nuestro Consiliario   Nacional, y después  para terminar este día de celebración comida fraterna en un restaurante de de la localidad.

 

Diócesis de Málaga

Nuestro consiliario Nacional recibió por Whatsapp esta reseña desde Málaga: Feliz día Ignacio,  Aquí hemos tenido la celebración esta mañana, con bastante participación y muy ilusionados todos. Te mando las fotos por si queréis incluirla en la revista o alguna publicación. Un fuerte abrazo y espero que estés bien.

Diócesis de Pamplona y Tudela

Celebramos los santos patronos con la comida de hoy. Nuestro consiliario Iñaki y el Vicario  don Miguel Larrambebere.

 

 

Diócesis de Jaén

Fiesta de los Patronos 2024. Conferencia  de D. Andrés Huete Martos, médico, sobre los cuidados físicos, psicológicos y espirituales de los Mayores. SANTA MISA presidida por nuestro obispo D. Sebastián Chico Martínez,  con una preciosa homilía. Posterior comida Fraterna

CELEBRACIÓN DE LOS SANTOS PATRONOS SIMEÓN Y ANA EN LA DIÓCESIS DE ORIHUELA-ALICANTE

El jueves 1 de febrero, víspera de la presentación del Señor, acompañados de nuestro Obispo D. José Ignacio y nuestro Consiliario Diocesano D. Tomás,   celebrábamos en la Concatedral de  San Nicolás de Alicante la festividad los santos patronos del Movimiento  Simeón y Ana, aquellos ancianos que esperaban en el templo la llegada del Mesías, y son los únicos que lo reconocieron al llegar allí.

Al entrar en el templo nos recibieron las dos hermosísimas colgaduras de San Simeón y Santa  Ana que el director del Secretariado del  Enfermo y del Mayor D. Francisco Román había llevado a la Concatedral y que daban un aspecto  muy festivo a la celebración.

Durante la homilía, D. José Ignacio nos  predicó sobre como la Iglesia nos los propone de referencia, nos recordó como la oración del Anciano Simeón, el “Nunc Dimitis” se reza todos los días en las Completas, la última oración del día, al igual que el  “Benedictus”  de los Laudes y el “ Magnificat” en las Vísperas.

Simeón dice que ya no espera nada más porque tiene todo lo que deseaba, para los ancianos su “Nunc Dimitis” es ver a su familia crecer sabiendo que es Jesús quien cuida de ellos, sabe que el Señor buscará su alma saliendo a su encuentro y nosotros los ponemos en sus manos, confiamos y nos quedamos en Paz. Como Simeón nos basta saber que Él está aquí. Ana la de Fanuel tiene el don  de la perseverancia y es la imagen  una perseverancia  verdaderamente heroica concedida por Dios.

Ana es la imagen de la llamada  a ser testigos del Evangelio, a anunciar la bondad de Dios. En ese sentido pedimos como Simeón que Jesús sea todo lo que espero para ser feliz, que nos conceda el don de la perseverancia, ser lámpara encendida para los demás,  y el don de ser testigo, altavoz de la bondad de Dios en nosotros.

Hubo momento de agradecer a la Comunidad parroquial de la Concatedral, a nuestro Obispo por mimarnos tanto y tan bien,  dimos gracias por  la Feria Diocesana Lux Mundi  nos ha traído trabajo, hay  6 proyectos de grupos nuevos, a nuestro Consiliario D. Tomas que con tanto mimo prepara las celebraciones  y también a todos los que se acercaron a compartir con nosotros la celebración, y  como no hacerlo, al Señor por todo lo que pone en nuestras vidas.

INVESTIGADORES ESTUDIAN A UN HOMBRE QUE TIENE 93 AÑOS Y EL ESTADO FÍSICO DE UNA PERSONA DE 40

El envejecimiento activo y saludable es una de las máximas en la actualidad, donde las sociedades son cada vez más longevas. En este sentido, no es la primera vez que investigadores se muestran interesados por conocer las claves de un buen envejecimiento, y en esta ocasión, Richard Morgan, un irlandés de 93 años (en el momento de la investigación) que cuenta con el motor aeróbico de una persona de 40 años, ha sido objeto de estudio.

Este estudio, analizó sus entrenamientos, dietas y fisiología para averiguar qué caracterizaba a este hombre, que ha sido cuatro veces campeón mundial de remo interior.

Uno de los aspectos que más destacan los investigadores en el estudio es que este atleta «demostró una cinética de consumo de oxígeno notablemente rápida, similar a los valores de un adulto joven sano, lo que indica una función cardiopulmonar bien desarrollada y/o mantenida». Es aún más sorprendente teniendo en cuenta que Morgan empezó a remar a los 73 años y antes de eso «no realizó ningún entrenamiento o ejercicio estructurado».

«Los atletas expertos de edades avanzadas (mayores de 80 años) que se desempeñan a un nivel de clase mundial representan una población única que proporciona información valiosa sobre la capacidad de los seres humanos para cultivar y retener altos niveles de función fisiológica que ejemplifican una filosofía de envejecimiento saludable», indican.

«Estudios notables hasta la fecha han demostrado que los atletas experimentados poseen atributos fisiológicos que son superiores a los de los individuos sedentarios de la misma edad. Aunque es posible que no se haya establecido la causalidad, los datos refuerzan la suposición de que el entrenamiento en la vejez parece capitalizar la plasticidad de los sistemas fisiológicos desafiados durante el ejercicio de resistencia, estimulando, preservando y logrando así una funcionalidad de alto nivel», añaden.

Lorcan Daly, profesor asistente de ciencias del ejercicio en la Universidad Tecnológica de Shannon en Irlanda y nieto de Morgan, se mostraba «emocionado» de ver su estudio publicado. «¡Un honor completar este análisis en mi propio abuelo!», escribía en sus redes sociales.

Durante la investigación, observaron que el participante mostraba un pulso de oxígeno relativo máximo alto de 0,18 ml · latidos/min/kg, «un indicador predictivo de la salud y la función cardiorrespiratoria», explican. «Este valor estaba un 33% por encima de los máximos previstos para una persona sana y no entrenada de 80 años y un 67% más bajo que un corredor de maratón de 75 años con récord mundial».

Su rutina de ejercicios se basó en hacer 40 minutos de ejercicio al día, cada semana (en su caso, remar unos 30 kilómetros) y combinar entrenamientos fáciles (70%), moderados (20%) e intensos (10%). Además, dos o tres veces a la semana entrena también con pesas y llevaba una dieta rica en proteínas.

De esta forma, los investigadores concluyen que se trata de «hallazgos novedosos» que pueden servir para «resaltar la plasticidad de la capacidad funcional cardiopulmonar y respiratoria, incluso en personas de edad avanzada, cuando se apoya con suficiente estímulo de ejercicio».

Además, las características fisiológicas bien desarrolladas que se observaron respaldan «aún más la premisa de que el entrenamiento físico puede contrarrestar las deficiencias dependientes del envejecimiento en una variedad de sistemas».

EL VIDEO DEL PAPA

El Santo Padre comparte su intención de oración en este mes que enmarca la Jornada Mundial del Enfermo, convocada desde 1992 por Juan Pablo II el 11 de febrero, memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes.

Francisco constata que “hay dos palabras que, cuando algunos hablan de enfermedades terminales, las confunden: incurable e in-cuidable. Y no son lo mismo”. “Curar si es posible, cuidar siempre”, afirma Francisco haciendo referencia a Juan Pablo II en el videomensaje que dirige a cada creyente, a través de la Red Mundial de Oración del Papa.

Cuidar y curar

Una pareja, de espaldas, contempla el mar: el niño abraza a la niña, que se ha quedado sin cabello a causa de la quimioterapia. Una niña está en la cama de su abuelo, en el hospital, abrazándole. Un hombre está junto a la cama de su padre, con una Biblia en el regazo y un Rosario en las manos. Una enfermera acompaña al jardín a un paciente que ya no puede caminar. Un médico explica a una familia el difícil camino que tendrá que recorrer a partir de ahora con su ser querido.

Según cómo las miremos, las imágenes de El Video del Papa de febrero nos hablan de una serie de fracasos o de éxitos: fracasos, si el único resultado aceptable es la sanación; éxitos, si el objetivo es el cuidado. Sanar y curar parecen sinónimos, pero no lo son. Francisco lo explica claramente: incluso cuando hay pocas posibilidades de curación, «todos los enfermos tienen derecho al acompañamiento médico, al acompañamiento psicológico, al acompañamiento espiritual, al acompañamiento humano». Y continúa: “No siempre se consigue la curación. Pero siempre podemos cuidar al enfermo, acariciar al enfermo”.

Enfermos, familias y cuidados paliativos

En nuestra cultura del descarte no hay lugar para los enfermos terminales. Y no es casualidad que, en las últimas décadas, la tentación de la eutanasia haya ido ganando terreno en muchos países. En cambio, Francisco nos invita a mirar al enfermo con amor -a comprender, por ejemplo, que el contacto físico puede dar mucho incluso a quien ya no es capaz de hablar y parece no reconocer ya a sus propios familiares- y a acompañarle de la mejor manera posible, durante todo el tiempo que necesite.

No se trata de prolongar innecesariamente el sufrimiento: al contrario, el Papa insiste en la importancia de los cuidados paliativos y de la familia, que -como escribió la Congregación para la Doctrina de la Fe en la carta Samaritanus bonus de 2020- “está al lado del enfermo y da testimonio de su valor único e irrepetible”.

Sobre los cuidados paliativos, Francisco reitera que “garantizan al paciente no solo la atención médica, sino también un acompañamiento humano y cercano”. En tanto, al hablar sobre el rol de las familias, recuerda que “no pueden quedarse solas en esos momentos difíciles”, pues “su papel es decisivo y tienen que tener los medios adecuados para desarrollar el apoyo físico, espiritual y social”.

Por eso, el Papa concluye pidiendo las oraciones y el compromiso de todos para que  “los enfermos terminales y sus familias reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto desde el punto de vista médico como humano”.

Ver el video completo aquí:

 https://youtu.be/Z0m82Ldwa7o

Hay dos palabras que, cuando algunos hablan de enfermedades terminales, las confunden: incurable e in-cuidable. Y no son lo mismo.

Incluso cuando existan muy pocas posibilidades de curación, todos los enfermos tienen derecho al acompañamiento médico, al acompañamiento psicológico, al acompañamiento espiritual, al acompañamiento humano.

A veces no pueden hablar, a veces pensamos que no nos conocen, pero si les tomamos la mano entendemos que están en sintonía.

No siempre se consigue la curación. Pero siempre podemos cuidar al enfermo, acariciar al enfermo.

San Juan Pablo II decía que “curar si es posible, cuidar siempre”.

Y aquí es donde entran los cuidados paliativos, que garantizan al paciente no solo la atención médica, sino también un acompañamiento humano y cercano.

Las familias no pueden quedarse solas en esos momentos difíciles.

Su papel es decisivo. Tienen que tener los medios adecuados para desarrollar el apoyo físico, el apoyo espiritual, el apoyo social.

Oremos para que los enfermos terminales y sus familias reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto desde el punto de vista médico como humano.

Papa Francisco – Febrero 2024

Fuente: Jesuitas.lat

LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA DOROTEA DE CAPADOCIA

En Cesarea de Capadocia a fines del Siglo III, nació Dorotea, cuando Diocleciano, a nombre del Emperador Maximiano Galerio, regía los destinos del imperio romano.

Dorotea era cristiana, amaba y servía al verdadero Dios y le honraba con el ayuno y la oración

Era muy atractiva, mansa, humilde, pero sobre todo, prudente y sabia. Quienes la conocían, se maravillaban de sus dones y glorificaban a Dios por su sierva. Por su amor perfecto a Cristo alcanzó la corona de la virginidad inmaculada y la palma del martirio.

La fama de la santidad de Dorotea llegó a oídos del perseguidor de los cristianos Saprizio, el Prefecto, quien mandó a apresarla para interrogarla. Cuando se instaló el tribunal, trajeron a Dorotea quien, después de haber elevado su oración ante Dios, se mantuvo firme delante del Prefecto.

¿Cómo te llamas?” , le preguntó.

“Mi nombre es Dorotea”, respondió la joven.

Saprizio dijo: “He mandado traerte para que ofrezcas sacrificios a los dioses inmortales, según la ley de nuestros augustos príncipes”.

Respondió Dorotea: “El Dios que está en el cielo es la augusta Majestad, sólo a Él sirvo: Adorarás al Señor, tu Dios y a él sólo servirás. Los dioses que no crearon el cielo y la tierra, perecerán de la tierra. Pues bien, a qué emperador debemos obedecer, al terrenal o al celestial, a Dios o a un hombre. Los emperadores son hombres mortales como lo fueron también estos dioses, de los cuales adoráis sus imágenes”.

Saprizio añadió: “Si quieres regresar sana y salva, cambia tu decisión y ofrece el sacrificio a los dioses, de lo contrario te haré castigar por las leyes más severas, para escarmiento de los demás”.

“Ante esto -replicó Dorotea- daré testimonio de temor de Dios, para que todos aprendan a temer a Dios y no a los hombres airados que, como criaturas irracionales o perros rabiosos, se lanzan contra los hombres inocentes, se agitan, se inquietan, ladran insolentes y los desgarran con mordeduras”. Saprizio dijo. “Veo que estás resuelta a mantenerte firme en tu confesión inútil y quieres morir. Escúchame, y ofrece sacrificios para que escapes del “potro” (caballete de torturas).

Esas torturas son pasajeras, pero los tormentos del infierno son eternos. Para escapar de la pena eterna, no temo estos sufrimientos, pues Jesús dijo: “No temáis los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma, temed más bien a Aquel que puede herir el cuerpo y el alma en el infierno” , dijo Dorotea. Saprizio replicó: “Entonces teme a los dioses y ofréceles sacrificios, para evitar el castigo de su ira”.

Pero ella dijo: “De ningún modo me convencerás, esos dioses son los espíritus de hombres vanos que vivieron torpemente y murieron como seres irracionales, porque no conocieron al Creador del cielo y de la tierra, del mar y de todas las cosas. Las almas de tus ídolos cuya imagen impresa en metales adoráis, arden en el fuego, donde también irán los que negaron al Creador”.

Saprizio se encendió en cólera y dijo a los verdugos: “Ponedla en el potro, atormentadla hasta que ofrezca el sacrificio a los dioses”.

La sierva de Dios inmutable y firme, le interpeló: “¿Qué esperas? Haz lo que debes hacer, así podré ver a Aquel por cuyo amor no temo la muerte ni los tormentos”.

Saprizio añadió: “¿Pero, quién es Aquel que tu deseas?”.

“Cristo, el Hijo de Dios”, respondió Dorotea.

Y ¿dónde está Cristo? preguntó Saprizio.

Dorotea respondió: Si creemos en su Omnipotencia, Él está en todas partes; si miramos en cambio su Humanidad santísima, profesamos que el Hijo de Dios subió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre omnipotente, desde allí, verdadero y único Dios con el Padre y con el Espíritu Santo, nos invita al Paraíso de sus delicias, donde los árboles siempre están cargados de frutas. En toda las estaciones florecen los lirios, las rosas, verdean los campos los montes, las colinas se adornan, el agua fluye dulcemente y las almas de los santos gozan en Cristo. Si creyeses lo que yo creo, también tú podrías entrar en el Paraíso de las delicias de Dios”.

Saprizio sentenció: “Olvídate de esas pequeñeces, ofrece incienso a los dioses, cásate y disfruta en esta vida sino perecerás como tus padres”.

Conversión y martirio de Crista y Calixta

Después de esto, Saprizio llamó a dos hermanas Crista y Calixta quienes, poco antes habían apostatado y les ordenó: “Así como vosotras abandonasteis la vanidad y la superstición cristiana y ya adoráis a los dioses invictos, por lo cual os recompensé; ahora debéis inducir a Dorotea a renunciar de su necedad, os premiaré con mejores regalos”.

Llevaron a su casa a Dorotea y trataron de persuadirle: “Acepta lo que te dice el juez, y te librarás del peligro de las penas como nosotras. No desperdicies tu vida con los tormentos y la muerte”.

Dorotea, con dulzura, les reprochó: “Oh, si escuchaseis mi consejo, os arrepentiríais de haber ido tras los dioses falsos, pero el Señor es bueno y misericordioso hacia quienes se convierten a Él de todo corazón”. Crista y Calixta se conmovieron: “Pero si ya hemos matado a Cristo en nuestro corazón, cómo lo resucitaremos?”.

Dijo Dorotea: “Pecado más grande es desesperar de la misericordia del Señor que ofrecer sacrificios a los ídolos. No desesperéis porque el Señor puede curar vuestras llagas. No hay llaga que El no pueda sanar. Es Salvador porque salva; es Redentor porque redime; liberador porque no cesa de liberar. Arrepentíos de corazón, tened fe y seréis perdonadas”.

Las dos mujeres se arrojaron a sus pies, bañadas en lágrimas y le suplicaron su intercesión para ofrecer a Dios su arrepentimiento y alcanzar el perdón. Dorotea elevó su oración conmovida por las lágrimas: “Oh Señor que has dicho, “No quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.” Y “hay mayor fiesta en los cielos por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no han pecado”, muestra tu piedad hacia quienes el Demonio te había arrebatado. Vuelve a llamarlas a tu grey para que con su ejemplo, regresen a Ti todos los que se alejaron de tu amor”.

Mientras así oraba, el Prefecto mandó traer a Crista y Calixta para averiguar si habían logrado replegar el ánimo de Dorotea.

Ellas respondieron: “Estabamos equivocadas, habíamos obrado inicuamente al ofrecer sacrificios a los dioses falsos por miedo a las penas y dolores pasajeros; pero ya nos hemos arrepentido para alcanzar el perdón de Dios”. Entonces Saprizio, se rasgó sus vestidos y ordenó furioso que las amarrasen juntas de espaldas y las pusieran en el suplicio de la copa, si no adoraban a los dioses, mas, ellas elevaron su oración: “Señor Jesús, acepta nuestro arrepentimiento y concédenos tu perdón.” Y repitiendo esta confesión fueron torturadas y quemadas vivas.

Dorotea les animaba: “Id al cielo, con la certeza del perdón de vuestros pecados, sabed que habéis recuperado la palma del martirio que habías perdido. Viene a abrazaros el Padre, alegre por el hijo perdido y hallado”.

Muerte de Dorotea

Luego, Dorotea al ser torturada nuevamente, comprendió que había llegado por fin su anhelada aspiración. Subió feliz al tormento porque, aquellas almas que el Demonio había raptado de Dios, en ese momento, habían sido reconquistadas. Dijo a Saprizio “En el cielo hay una gran fiesta; gozan los Angeles, se alegran los Arcángeles, exultan los Apóstoles, los Mártires y todos los Profetas. Apresúrate, haz pronto lo que debes hacer, para poder unirme a la alegría y gozo de los santos”.

Entonces Saprizio hizo aplicar en los costados de la joven, antorchas encendidas, y luego la hizo abofetearla hasta desfigurar la cara. Finalmente dictó la sentencia de muerte: “A Dorotea, joven muy soberbia que se negó a adorar a los dioses inmortales para salvar su vida y más bien, quiso resueltamente morir por no sé qué hombre que se llama Cristo, ordeno la pena de muerte a espada”.

Dorotea exclamó dichosa: “Te agradezco, oh Amado de las almas, porque me invitas a tu Paraíso y a las nupcias celestiales”.

Mientras salía del pretorio, Teófilo, el abogado de Saprizio, en forma irónica le dijo: “Oh tú, esposa de Cristo, mándame rosas y manzanas del paraíso de tu esposo.” Dorotea le respondió: “Sí, te las mandaré”.

Al llegar al lugar del suplicio, oró un instante, y se realizó el prodigio: apareció un niño con tres manzanas y tres rosas. Dorotea le ordenó: “Llévalas a Teófilo y dile: “He aquí, te mando del Paraíso lo que me has pedido”. Enseguida, la joven fue degollada, y, circundada con la gloria del martirio, fue al encuentro de Cristo.

La Iglesia Católica celebra su memoria el día 6 de febrero

Conversión y muerte de Teófilo

Teófilo, aún estaba burlándose de la promesa de Dorotea, cuando en ese mismo instante apareció el niño con las manzanas y rosas: “He aquí, Dorotea desde el paraíso de su Esposo te manda estos dones”. Era el mes de Febrero.

Teófilo los tomó y exclamó en alta voz: “Cristo es el verdadero Dios, no hay en Él ningún engaño”.

Le dijeron los compañeros: “¿Te has vuelto loco”, Teófilo, o bromeas?; “No me he vuelto loco, ni intento bromear- dijo- tengo razones para creer en el verdadero Dios. Mirad, Capadocia está inmersa en un frío glacial, ningún arbusto está revestido de su verde follaje, de dónde creéis que vengan estas manzanas y rosas magníficas?”.

Bienaventurados los que creen en Cristo; los que sufren por su Nombre. Él es el verdadero Dios y quien cree en Él, es un verdadero sabio”.

Con estas palabras, los compañeros fueron ante el Magistrado: “Tu abogado Teófilo que luchó y persiguió a los cristianos hasta la muerte, está alabando y bendiciendo el nombre de no sé qué Jesucristo y muchos creen en su predicación”.

Teófilo confesó: “Alabo a Cristo a quien hasta hoy, he negado”. Le dijo el Magistrado: “Me sorprende que tú, hombre prudente, pronuncies ese nombre, si antes habías perseguido a cuantos lo nombraban”. Teófilo respondió: “Ahora creo que Él es el verdadero Dios porque me sacó del error y me condujo a la vía recta.”

Añadió el Magistrado: “Todos crecen en la sabiduría, los sabios llegan a ser más sabios; tú en cambio, de sabio te haces ignorante, llamas Dios a Aquel que fue crucificado por los judíos según dicen los cristianos”.

Dijo Teófilo: “He oído que fue crucificado y por esto, en mi error, creía que no fuese Dios, pero me arrepiento de mis pecados y blasfemias, y profeso que Cristo es Dios”.

Continuó el Magistrado “Y dónde y cómo te has hecho cristiano, si hasta hoy habías adorado a nuestros dioses?”. Contestó Teófilo: “Desde el momento en que he pronunciado el nombre de Cristo, he creído en Él, me he convertido en cristiano. Creo con todo mi corazón en Cristo inmortal, Hijo de Dios, predico su Nombre santo, inmaculado, en el cual no hay engaño como en tus dioses”. “¿Quieres decir que nuestros dioses son impostores?” preguntó Saprizio.

Teófilo dijo: “Mentiría si digo que no hay falsedad en estos simulacros que el hombre ha tallado de la madera, ha fundido del bronce, ha limado del hierro, ha modelado del plomo, custodiados por los mochuelos, entretejidos por las telas de araña en cuyas partes cóncavas hacen nidos los ratones. Como no te miento, es justo que tú aceptes la Verdad y te liberes de la falsedad. Y como tú juzgas a los mentirosos, es necesario que te liberes de la mentira y te conviertas a la verdad que es Cristo”.

El Magistrado dijo: “Infeliz Teófilo, quieres morir de una muerte execrable. Si persistes en tu necedad, ordenaré que te den una muerte con crueles suplicios”.

Respondió Teófilo: “Yo deseo encontrar la verdadera vida. Ya he tomado esta decisión y estoy resuelto a ello.”

Cuando estuvo en el caballete de tormentos exclamó: “ahora soy verdadero cristiano porque estoy en la cruz. (la forma del potro era como una cruz) Gracias, Oh Cristo, porque me has concedido ser elevado en tu madero”.

Luego laceraron sus costados con garfios de hierro y los quemaron con antorchas encendidas. Antes de ser decapitado entregó su espíritu con esta oración: “Oh Cristo, Hijo de Dios, creo en Ti: inscríbeme en el número de tus santos”.

(Fuente: aciprensa.com | Tomado de las Actas del Martirio)