CENTENARIA EN SEVILLA

Como cada trece de cada mes, nuestro grupo de Vida Ascendente y algunos feligreses de la Parroquia, rezamos el Santo Rosario ante la Virgen de Fátima, pero hoy ha sido un día muy especial, ya que es el aniversario de nuestra querida Mari Carmen López Domínguez

Terminado el rezo, Africa, hizo un precioso panegírico de Mari Carmen que nos emocionó tanto a ella como todos los presentes. A continuación y acompañados por el párroco, P. Alfonso, pasamos al salón parroquial para compartir la tradicional tarta de cumpleaños.

Mari Carmen, es un espejo en el que todos quisiéramos mirarnos de una intensa vida familiar y perteneciente a varios grupos de la parroquia e incluso, durante largo tiempo, fue voluntaria en el comedor social de las Hermanas de la Caridad y se unió a Vida Ascendente cuándo el Grupo se instituyó en la parroquia y con su espíritu, sencillo y amable, nos cautivó, haciendo cada semana, unos acertadísimos comentarios, escritos a puño y letra, al evangelio que correspondía.

Gracias Mari Carmen por cuanto nos has dado y que Dios siga siempre contigo.

Manolo y Paqui

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN JOSÉ

Esposo de María, madre de Jesús. Descendiente de David, José era el padre putativo de Jesús, a cuyo nacimiento asistió en Belén.

Vivió en Nazaret ejerciendo el oficio de carpintero y, al parecer, murió antes de que comenzase la vida pública de Jesús.

Su culto, extendido en Oriente antes del siglo V, no llegó a Occidente hasta la Edad Media. En 1870 fue proclamado patrón de la Iglesia universal; es también patrono de los carpinteros y de los moribundos.

Dentro del cristianismo, San José encarna las virtudes de la honestidad, el amor al trabajo y la fe inquebrantable en Dios.

Los hechos relativos a la vida de San José aparecen en los Evangelios, sobre todo en los de San Mateo y San Lucas.

Descendiente de la casa del rey David, José se casó con María, pero, antes de que cohabitasen, supo que María había concebido un hijo.

San José, «como era realmente bueno y no quería denunciarla, determinó repudiarla en secreto» (Mateo 1:19). Sin embargo, un ángel se le apareció en sueños y le reveló que el hijo que María tenía en su seno había sido concebido por obra del Espíritu Santo.

Tras el nacimiento de Jesús en Belén, San José, avisado de nuevo por un ángel, tomó a Jesús y a la Virgen María y los condujo a Egipto para huir de la furia del rey de Judea, Herodes el Grande.

A la muerte del monarca, y después de una nueva revelación del ángel, San José retornó a su país; pero, por temor al sucesor de Herodes, la familia no se estableció en Belén, sino en Nazaret de Galilea. Allí San José ejerció su oficio de carpintero.

Los evangelios citan por última vez a San José en el episodio (narrado por San Lucas) en el que Jesús se perdió durante una visita a Jerusalén, y fue hallado por sus padres en el templo, discutiendo con los doctores.

Nada cierto se sabe acerca de la muerte de San José, aunque por la narración evangélica parece probable que fuera antes de que Jesús iniciara su vida pública.

El culto a San José comenzó posiblemente entre las comunidades cristianas de Egipto.

En Occidente fueron los servitas, una orden mendicante, quienes en el siglo XIV comenzaron a festejar el 19 de marzo como la fecha de la muerte de San José, y esta devoción tendría luego impulsores como el papa Sixto IV y la mística española Santa Teresa de Jesús.

El papa Pío IX lo declaró patrono de la Iglesia universal el año 1870. Casi cien años después, en 1955, Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero el 1 de mayo.

LAS TRES CLAVES DEL PAPA PARA LAS CONFESIONES: AFABILIDAD, PATERNIDAD Y TERNURA MATERNA

El Papa recibió en audiencia a los participantes en el Curso sobre el Fuero Interno organizado por la Penitenciaría Apostólica y entregó el discurso preparado, en el que propone una reflexión sobre el Acto de Contrición: quien ama a Dios, ama al hermano y busca su bien, confesores y penitentes deben comprometerse para que en este año de preparación al Jubileo florezca en muchos corazones y lugares el sentido del perdón divino.

Vivir «cada confesión como un momento único e irrepetible de gracia» y dar «generosamente el perdón del Señor, con afabilidad, paternidad» y «ternura materna»: es el aliento que el papa Francisco dirigió, tras un breve saludo, en el discurso entregado a los participantes en el Curso sobre el Fuero Interno organizado por la Penitenciaría Apostólica y recibidos en audiencia en la Sala Clementina del Palacio Apostólico.

Una tarea «hermosa y crucial» confiada al confesionario, ya que «permite ayudar a tantos hermanos y hermanas a experimentar la dulzura del amor de Dios», reza el texto, que propone una meditación sobre el Acto de Contrición, la oración que se recita durante el rito de la Reconciliación, compuesta por san Alfonso María de Ligorio, «pastor cercano a la gente y hombre de gran equilibrio».

Acto de Contrición: tres actitudes

En la reflexión preparada, el Papa se detiene en «tres actitudes expresadas en el Acto de Contrición», para ayudar a meditar sobre la propia relación personal con la misericordia de Dios: «el arrepentimiento ante Dios, la confianza en Él y el propósito de no recaer». El primero «no es fruto del autoanálisis ni de un sentimiento psíquico de culpa», explica Francisco, sino que brota «de la conciencia de nuestra miseria ante el amor infinito de Dios, de su misericordia sin límites». Esto impulsa a «pedirle perdón» rezando: «Dios mío, me arrepiento y me duelen, de todo corazón, mis pecados, porque te he ofendido a Ti, infinitamente bueno», e induce a convertirse, a reflexionar sobre uno mismo y sobre las propias obras.

«En realidad, en la persona, el sentido del pecado es proporcional precisamente a la percepción del amor infinito de Dios: cuanto más sentimos su ternura, más deseamos estar en plena comunión con Él, y más se nos hace evidente la fealdad del mal en nuestra vida», señala el Papa. Y debemos recordar, añade Francisco, que «Dios no se cansa nunca de perdonarnos», por lo que nosotros no debemos cansarnos nunca de pedirle perdón.

Confesando, pues, haber ofendido a Dios «infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas», se reconoce la «infinita bondad de Dios» y la primacía de Su amor en la propia vida, aclara Francisco. De hecho, «amar ‘sobre todas las cosas'» a Dios significa ponerlo «en el centro de todo, como luz en el camino y fundamento de todo orden de valores, confiándole cada cosa». Esto «anima todo otro amor: a los hombres y a la creación -precisa el Pontífice- porque quien ama a Dios ama a su hermano y busca su bien, siempre, en la justicia y en la paz».

El humilde propósito de no pecar

Por último, el Acto de Dolor expresa la voluntad de «no volver a caer en el pecado cometido». Se trata de un propósito y no de una promesa, señala Francisco, hasta el punto de que «san Juan María Vianney, el Cura de Ars, solía repetir que ‘Dios nos perdona, aunque sabe que volveremos a pecar'».

De hecho, ninguno de nosotros puede prometer a Dios que no volverá a pecar, y lo que se requiere para recibir el perdón no es una garantía de impecabilidad, sino un propósito actual, hecho con recta intención en el momento de la confesión. Además, es un compromiso que hacemos siempre con humildad, como subrayan las palabras “con tu santa ayuda”.

Misericordia es el nombre de Dios

En cuanto a la conclusión de la oración del penitente -«Señor, misericordia, perdóname»-, coloca las palabras «Señor» y «misericordia» «como sinónimos», haciendo notar que «Dios es misericordia, misericordia es su nombre» y que «en todo acto de misericordia, en todo acto de amor, resplandece el rostro de Dios». Y sobre esta consideración, el Papa invita a confesores y penitentes a rezar y comprometerse para que este año de preparación al Jubileo «pueda ver florecer la misericordia del Padre en muchos corazones y en muchos lugares».

Fuente Vatican News

¿QUÉ ES LA SEMANA DE PASIÓN?

La Palabra del Señor nos dice cómo convertir la muerte en vida, los llantos en cantares, la tristeza en gozo.
No hay tiempo que perder, los acontecimientos se precipitan. La Palabra del Señor nos dice cómo convertir la muerte en vida, los llantos en cantares, la tristeza en gozo. Es la paradoja del Evangelio: «Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna» (Jn 12,24-25).
A esta semana se la llama «de Pasión» por la proximidad de la Semana Santa. Debemos disponernos a celebrar la Pascua, fiesta del nuevo nacimiento, de novedad de vida, de reiniciar con gozo el seguimiento de Cristo, quien nos presenta el paradigma cristiano: «Cristo, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna» (Hbr 7, 9).
Dispongámonos a renovar el pacto sagrado, el de nuestro bautismo, porque «mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva (Jr 31, 31).
La forma que todos tenemos a nuestro alcance es la reconciliación, la súplica del perdón. Si por lo que sea no hemos caminado por senda llana en los días cuaresmales, siempre se nos ofrece la misericordia, y es posible celebrarla, si la pedimos con humildad: «Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme» (Sal 50).
La enseñanza de Santa Teresa
Tenemos la llamada a la renovación de las promesas bautismales, aunque con dolor debamos reconocer, como hace Santa Teresa, nuestras incoherencias. «¿Qué remedio, Señor, para poder después vivir, que no sea muriendo con la memoria de haber perdido tanto bien como tuviera estando en la inocencia que quedó del bautismo?» (Las Exclamaciones del Amor de Dios 3, 2).
Son días de concentrar la mirada en Cristo. Antiguamente, durante esta semana permanecían cubiertas todas las imágenes, y sólo se mostraba a Cristo Crucificado en la celebración del «Miserere», canto del salmo 50. Aunque actualmente, en general, no se cubren los altares, sin embargo tenemos la recomendación de centrar nuestros ojos en el Señor, según nos enseña la maestra espiritual.
«Miradle cargado con la cruz, que aun no le dejaban hartar de huelgo. Miraros ha El con unos ojos tan hermosos y piadosos, llenos de lágrimas, y olvidará sus dolores por consolar los vuestros, sólo porque os vayáis vos con El a consolar y volváis la cabeza a mirarle» (Camino de Perfección 25, 5).
Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama y Vos, bien mío, queréis mirar con amor. Paréceme que sola una vez de este mirar tan suave a las almas que tenéis por vuestras, basta por premio de muchos años de servicio (Las Exclamaciones del Amor de Dios 14, 1).
Por: Don Ángel Moreno de Buenafuente | Fuente: http://www.la-oracion.com

ADVIERTEN DEL «IMPORTANTE» INFRADIAGNÓSTICO DEL VIRUS SINCITIAL EN PERSONAS MAYORES

La doctora Esther Redondo, miembro del grupo de trabajo IMVAP (infeccioso, migrante, vacunas y actividades preventivas) de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (@IMVAPsemergen) y miembro de NeumoExpertos, ha advertido de que el (VRS) es una patología que supone «una importante carga de enfermedad infradiagnosticada entre los adultos mayores». Así se ha pronunciado en dos jornadas científicas en torno a la prevención de la enfermedad neumocócica y el virus respiratorio sincitial organizada por Pfizer.

Asimismo, la doctora Redondo ha afirmado que la enfermedad neumocócica también afecta a los adultos y, aunque hay vacunas que protegen frente a esta infección, las coberturas frente al neumococo en personas mayores son, en general, y en todas las CCAA «subóptimas».

Por estos motivos, esta experta ha destacado que «la vacunación es la mejor estrategia para prevenir ambas patologías respiratorias» y ha abogado por la utilización de las nuevas vacunas disponibles frente al VRS y el neumococo para las personas de 60 o más años.

Incidencia en mayores está infraestimada

«La incidencia y carga de enfermedad asociada al VRS en adultos está infraestimada y hay estudios que indican que habría que multiplicar por 2,3 el número de casos diagnosticados de VRS en adultos para obtener la verdadera carga de enfermedad», ha concretado Redondo, añadiendo que al contraer una infección por VRS, los adultos mayores tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Entre ellas, una enfermedad del tracto respiratorio inferior (ETRI) que puede causar neumonía y que también son frecuentes las complicaciones cardiovasculares como arritmias o infartos, que pueden ocurrir hasta en un 24 por ciento de los pacientes adultos con ETRI por VRS. «Además, otro hecho frecuentemente observado en las personas mayores de edad más avanzada es que quedan en un estado de fragilidad o dependencia tras la enfermedad», según ha comentado.

Por último, Redondo ha apuntado que esta susceptibilidad al VRS en el adulto mayor se ve incrementada por la disminución de la función inmunitaria relacionada con la edad (inmunosenescencia) y que esto les impide defenderse adecuadamente contra el virus, también por la mayor frecuencia de patologías crónicas subyacentes como la EPOC, la diabetes, la patología cardiovascular crónica, las enfermedades renales y hepáticas crónicas o ciertas enfermedades neurológicas crónicas, que incrementan el riesgo de infección y complicaciones.

«La disponibilidad de nuevas soluciones, eficaces y seguras, para prevenir una ETRI asociada al VRS en personas de 60 o más años es, sin duda, una gran noticia. Desde el grupo NeumoExpertos en Prevención (NEP) entendemos que, desde el punto de vista de la protección individual, cualquier persona a partir de los 60 años podría beneficiarse de la vacunación frente al VRS en cuanto las vacunas estén comercializadas», explica la portavoz de NeumoExpertos.

Enfermedad neumocócica

La doctora María Garcés-Sánchez, pediatra y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, ha destacado que el impacto de las vacunas conjugadas frente a neumococo en estos últimos 10 años ha sido «muy significativo».

«En concreto, se estima que por cada mil niños vacunados se evita la mortalidad en casi 3 de ellos. Esto implicaría que esta vacunación ha evitado más de 170 millones de casos de enfermedad neumocócica invasora y neumonía neumocócica y más de 600.000 fallecimientos en niños menores de 5 años», apunta la especialista, que ha recalcado que la enfermedad neumocócica afecta a las edades extremas de la vida y tiene también un impacto muy significativo en la población de mayor edad.

«La vacunación infantil también ha contribuido significativamente a proteger de forma indirecta a las personas mayores. A pesar de ello, no podemos olvidar que existen más de 95 serotipos de esta bacteria y, aunque la vacunación va directamente dirigida a los serotipos más frecuentes y con mayor potencial invasor, otros serotipos pueden modificar su potencial patogénico y producir también este tipo de enfermedades», indica la doctora Garcés-Sánchez.

En este sentido, la pediatra y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría afirma que, a pesar de su impacto y las excelentes coberturas de vacunación actuales, todavía existen serotipos capaces de generar enfermedad en los niños, como el 11A, el 24F y el 23B.

Visto en 65 y mas

MAYORES QUE SE UNEN EN VALENCIA PARA VIVIR JUNTOS Y LUCHAR CONTRA LA SOLEDAD

La falta de inversores y de ayudas públicas dificulta el camino para que estos grupos puedan poner en marcha sus proyectos de cohousing sénior.

Nosotros somos solo unos matados que no queremos ir a una residencia, ni queremos estar solos. Queremos hacer cosas juntos en una comunidad formada por abuelos».

Con estas palabras explica Martín García las razones por las que forma parte de una cooperativa valenciana que lucha por poner en marcha las primeras viviendas colaborativas para personas mayores de la Comunitat Valenciana.

Tiene 74 años y, junto a un grupo de amigos y amigas, disponen ya de un terreno en Godella (Valencia) donde ya se han iniciado las obras. En uno o dos años, podrán mudarse a una de las 21 unidades habitacionales con zonas comunes en una casa rehabilitada de unos 500 metros cuadrados.

En términos similares se pronuncia Marisa Baz, de otra cooperativa de viviendas colaborativas. Su proyecto, sin embargo, está estancado, a la espera de financiación. Y es que la falta de inversores y de ayudas públicas hace que empezar a construir sea una misión casi imposible.

A sus 70 años, afirma que no quieren estar «solos en casa aislados». Se estima que el 40% de las personas mayores vive sola.

La pandemia de la Covid-19, con el confinamiento, además, agravó este sentimiento de soledad y el aislamiento de miles de personas. En este contexto, el cohousing ha ido cobrando fuerza como una de las soluciones para evitar la soledad no deseada.

De hecho, la Comunitat Valenciana cuenta con una ley, de marzo de 2023, de viviendas colaborativas que fue la primera de España. Este fenómeno de viviendas colaborativas consiste en una forma de vida en la que los vecinos disponen de viviendas individuales y espacios comunes compartidos.

Se trata en definitiva, de un modelo de convivencia para que los mayores puedan envejecer de manera activa y evitar el aislamiento. Con el objetivo de poner en marcha proyectos de cohousing sénior, en la Comunitat Valenciana hay una decena de grupos que se han constituido en cooperativa, aunque ninguno todavía ha podido concluir con éxito su propósito.Además, el encarecimiento de las materias primas por la guerra de Ucrania, ha dificultado el camino para que estos proyectos se hagan realidad.

Único proyecto en obras

La falta de financiación y de apoyo por parte de las Administraciones públicas hace que todavía no se haya puesto en marcha ninguna obra de este tipo en Valencia. Sin embargo, la cooperativa Resistir ha conseguido que ya se inicien las obras de su proyecto.

Su presidente, Martín García, explica a EL ESPAÑOL que llevan siete años luchando con el objetivo de «acabar con la soledad no deseada».Su proyecto consiste en la construcción, en un solar del municipio valenciano de Godella, de 21 unidades habitacionales (de unos 50 metros cuadrados aproximadamente) y la rehabilitación de una antigua casa protegida de unos 500 metros cuadrados, para destinarla al uso social.

Tras más de tres años de burocracia y trámites administrativos, el Ayuntamiento de Godella les concedió la licencia de obra, que ya ha comenzado. Sin embargo, el camino hasta llegar ahí no ha sido fácil.

Según cuenta García, el plan inicial era conseguir la cesión de un suelo público. No lo consiguieron. Se pusieron entonces en contacto con un inversor privado que tenía varios proyectos de alquileres y llegaron a un acuerdo. Él construye el proyecto y después lo alquila a la cooperativa, que a su vez realquila los espacios a los socios.

«Somos el primer proyecto que se va a firmar en Valencia», destaca. La previsión es que la obra dure entre 18 y 24 meses. El éxito de la iniciativa es tal que, según explica Martín García, tienen ocho solicitudes para formar parte de la comunidad en lista de espera.

«Los poderes públicos se han negado a darnos ningún suelo público», denuncia el presidente de la cooperativa. Al respecto, lamenta la falta de apoyo y de ayudas públicas: «Es una lucha larga y desalentadora, pero si no hago esto, ¿qué hago?».

En búsqueda de socios

Otro de los proyectos más avanzados es el de la cooperativa Vacaciones Permanentes, creada por un grupo de amigos de «toda la vida», que vivían en Albacete y Valencia y que querían afrontar «de una manera saludable» la vejez.

Lo explica Javier Vicente, que tiene 69 años y forma parte de la comisión de comunicación del grupo. «Queremos evitar la soledad no deseada que es el azote de los mayores», afirma.

La asociación adquirió un solar de casi 40.000 metros cuadrados en Alfara de la Baronía (Valencia) en 2021 y ahora están tramitando los permisos de obras. La idea es que concluyan en 2025.

El proyecto prevé la construcción de 44 viviendas de 60 metros cuadrados y de unos espacios comunes, como comedor comunitario, lavandería, salas multiusos, gimnasio, biblioteca, sala de televisión o enfermería. El resto del terreno se destinará a jardines

Son en estos momentos 32 socios, por lo que todavía tienen unidades habitacionales de sobra.

El camino para hacer realidad el sueño es largo, reconoce, pero intenta ser positivo, en ese tiempo les da tiempo a conocerse mejor y a pasar tiempo juntos antes de mudarse en comunidad.

¿Por qué elegir este modelo de vida? «No nos apetece ni ser un miembro pasivo de una residencia habitual ni ser un abuelo que llamamos maleta, que está unos meses con cada hijo», asegura.

En este sentido, defiende esta «forma diferente de envejecer, acompañado por un grupo de amigos, con unos servicios comunes y compartidos». «Colaboración, apoyo mutuo y autogestión» son las palabras que usa para definir el cohousing.

«Ofrecemos una visión optimista de la vejez, teniendo en cuenta que es un periodo de la vida que tiene muchos sinsabores de salud», destaca.

Marisa Baz, de Cau Cohousing, coincide en que este modelo de vivienda está todavía «muy verde». En su caso, llevan más de un año intentando encontrar un inversor. Son tres parejas y cuatro personas solas. Todos rondan los 70 años.

Explica que eligió el cohousing desde joven, cuando se juntaba con su grupo de amigos en el terreno de uno de ellos. «Sin pareja, ni hijos, ni hermanos, ni padres, buscas acompañamiento y esta idea es genial», defiende, aunque lamenta que la cuestión económica se interpone entre ellos y su sueño.

«Hay mucho desconocimiento y una falta de conciencia sobre lo que aportan estos proyectos a la sociedad», asegura. En esta línea, por su experiencia, afirma que los empresarios buscan construir edificios convencionales para «convertirlos en apartamentos y sacarles rentabilidad».

Considera que la falta de crédito es uno de los principales problemas a los que se enfrentan. «Necesitas un inversor o una entidad bancaria que haga un préstamos para empezar la obra, pero a nuestra edad, nadie nos presta nada», asegura. Al respecto, propone que sea la Generalitat Valenciana la que les avale.

Ayudas de la Generalitat

De hecho, el Gobierno valenciano anunció el inicio de la elaboración de la orden para aprobar las bases y la convocatoria de ayudas para fomentar el cohousing para las personas mayores.

El objetivo es incrementar la oferta de vivienda en alquiler asequible o social tanto en entornos urbanos, como en rurales.

Así, la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda dirigida por Susana Camarero ha puesto en marcha una línea de subvenciones, complementarias a las del Ejecutivo central, para personas mayores de 65 años que se encuentran en determinadas circunstancias de vulnerabilidad.

La cuantía total máxima de estas ayudas para el ejercicio 2024 será de 6,5 millones de euros, de los que 4,3 corresponden a la aportación del Ministerio de Vivienda y 2,18 a la Generalitat.

Tendrán un carácter plurianual y podrán beneficiarse tanto personas mayores como entidades y empresas.

Las ayudas se destinarán a la creación de unidades residenciales tipo cohousing de nueva construcción o rehabilitadas. Los promotores de dichas actuaciones podrán recibir de hasta el 75% de la inversión, 630 euros por metro cuadrado o 75.000 euros por unidad residencial.

Fuente: Raquel Miralles  @ramiralles Valencia para EL ESPAÑOL

LA SANTA DE LA SEMANA: SANTA MATILDE

En Quedlinburg, en Sajonia, santa Matilde, esposa fidelísima del rey Enrique I, la cual, conspicua por la humildad y la paciencia, se dedicó a aliviar a los pobres y a fundar hospitales y monasterios.

Matilde era descendiente del célebre Widukind, capitán de los sajones en su larga lucha contra Carlomagno, como hija de Dietrich, conde de Westfalia y de Reinhild, vástago de la real casa de Dinamarca.

Cuando la niña nació en el año 895, fue confiada al cuidado de su abuela paterna, la abadesa del convento de Erfut. Allí, sin apartarse mucho de su hogar, Matilde se educó y creció hasta convertirse en una jovencita que sobrepasaba a sus compañeras en belleza, piedad y ciencia, según se dice.

A su debido tiempo se casó con Enrique, hijo del duque Otto de Sajonia, a quien llamaban «el cazador». El matrimonio fue excepcionalmente feliz y Matilde ejerció sobre su esposo una moderada, pero edificante influencia.

Precisamente después del nacimiento de su primogénito, Otto, a los tres años de casados, Enrique sucedió a su padre en el ducado. Más o menos a principios del año 919, el rey Conrado murió sin dejar descendencia y el duque fue elevado al trono de Alemania. No cabe duda de que su experiencia de soldado valiente y hábil le resultó muy útil, puesto que su vida fue una lucha constante en la que triunfó muchas veces de manera notable.

El mismo Enrique y sus súbditos atribuyeron sus éxitos, tanto a las oraciones de la reina, como a sus propios esfuerzos. Esta seguía viviendo en la humildad que la había distinguido de niña. A sus cortesanos y a sus servidores, más les parecía una madre amorosa que su reina y señora; ninguno de los que acudieron a ella en demanda de ayuda quedó defraudado.

Su esposo rara vez le pedía cuentas de sus limosnas o se mostraba irritado por sus prácticas piadosas, con la absoluta certeza de su bondad y confiando en ella plenamente. Después de veintitrés años de matrimonio, el rey Enrique murió de apoplejía, en 936. Cuando le avisaron que su esposo había muerto, la reina estaba en la iglesia y ahí se quedó, volcando su alma al pie del altar en una ferviente oración por él. En seguida pidió a un sacerdote que ofreciera el santo sacrificio de la misa por el eterno descanso del rey y, quitándose las joyas que llevaba, las dejó sobre el altar como prenda de que renunciaba, desde ese momento, a las pompas del mundo.

Habían tenido cinco hijos: Otto, más tarde emperador; Enrique el Pendenciero; San Bruno, posteriormente arzobispo de Colonia; Gerberga que se casó con Luis IV, rey de Francia y Hedwig, la madre de Hugo Capeto. A pesar de que el rey había manifestado su deseo de que su hijo mayor, Otto, le sucediera en el trono, Matilde favoreció a su hijo Enrique y persuadió a algunos nobles para que votaran por él; no obstante, Otto, resultó electo y coronado. Enrique no aceptó de buena gana renunciar a sus pretensiones y promovió una rebelión contra su hermano, pero fue derrotado y solicitó la paz. Otto lo perdonó y, por la intercesión de Matilde, le nombró duque de Baviera.

La reina llevó desde entonces una vida de completo auto-sacrificio; sus joyas habían sido vendidas para ayudar a los pobres y era tan pródiga en sus dádivas, que dio motivo a críticas y censuras. Su hijo Otto la acusó de haber ocultado un tesoro y de mal gastar los ingresos de su corona; le exigió que rindiera cuentas de todo cuanto había gastado y envió espías a vigilar sus movimientos y registrar sus donativos.

Su sufrimiento más amargo fue descubrir que Enrique instigaba y ayudaba a su hermano en contra de ella. Lo sobrellevó todo con paciencia inquebrantable, haciendo notar, con un toque de patético humor, que por lo menos la consolaba ver que sus hijos estaban unidos, aunque sólo fuera para perseguirla. «Gustosamente soportaré todo lo que puedan hacerme, siempre que lo hagan sin pecar, si es que con ello se conservan unidos», solía decir, según se afirma.

Para darles gusto, Matilde renunció a su herencia en favor de sus hijos y se retiró a la residencia campestre donde había nacido. Pero poco tiempo después de su partida, el duque Enrique cayó enfermo y comenzaron a llover los desastres sobre el Estado. El sentimiento general era que tales desgracias se debían al trato que los príncipes habían dado a su madre; Edith, la esposa de Otto, lo convenció para que fuera a solicitar su perdón y le devolviera todo lo que le habían quitado.

Sin que se lo pidieran, Matilde los perdonó y volvió a la corte, donde reanudó sus obras de misericordia. Pero no obstante que Enrique había cesado de importunarla, su conducta continuó causándole gran aflicción. El nuevamente se volvió contra Otto y, posteriormente castigó una insurrección de sus propios súbditos en Baviera con increíble crueldad; ni aun los obispos escaparon a su cólera.

En 955, cuando Matilde lo vio por última vez, le profetizó su próxima muerte y lo instó a arrepentirse, antes de que fuera demasiado tarde. En efecto, al poco tiempo, murió Enrique y la noticia causó un dolor muy profundo en la reina.

Emprendió la construcción de un convento en Nordhausen; hizo otras fundaciones en Quedlinburg, en Engern y también en Poehlen, donde estableció un monasterio para hombres. Es evidente que Otto jamás volvió a resentirse porque su madre gastara los ingresos en obras religiosas, pues cuando él fue a Roma para ser coronado emperador, dejó el reino a cargo de Matilde.

La última vez que Matilde tomó parte en una reunión familiar fue en Colonia, en la Pascua de 965, cuando estuvieron con ella el emperador Otto «el Magno», sus otros hijos y nietos. Después de esta reaparición, prácticamente se retiró del mundo, pasando su tiempo en una y otra de sus fundaciones, especialmente en Nodhausen.

Cuando se disponía a tratar ciertos asuntos urgentes que la reclamaban en Quedlinburg, se agravó una fiebre que había venido sufriendo por algún tiempo y comprendió que pronto iba a llegar su último momento. Envió a buscar a Richburg, la doncella que la había ayudado en sus caridades y que era abadesa en Nordhausen.

Según la tradición, la reina procedió a hacer una escritura de donación para todo lo que hubiera en su habitación, hasta que no quedó nada más que el lienzo de su sudario. «Den eso al obispo Guillermo de Mainz (que era su nieto). El lo necesitará primero que yo». En efecto, el obispo murió repentinamente, doce días antes de que ocurriera el deceso de su abuela, acaecido el 14 de marzo de 968.

El cuerpo de Matilde fue sepultado junto con el de su esposo, en Quedlinburg, donde se la venera como santa desde el momento de su muerte.

Fuente: Vida de los Santos de Butler, Tomo I

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO: «LOS DONES DE DIOS ESTÁN HECHOS PARA SER COMPARTIDOS»

El Santo Padre ha presidido este miércoles la audiencia general donde ha querido examinar y poner en cuestión «la envidia y la vanagloria»

El Papa Francisco ha presidido este miércoles en el Aula Pablo VI su novena catequesis sobre los vicios y las virtudes de la audiencia general. El Santo Padre ha querido examinar la envidia y la vanagloria, «dos vicios propios de quien aspira ser el centro del mundo, quiere aprovechar todo y todos y ser objeto de toda alabanza y de todo amor».

Francisco ha explicado que «la envidia aparece ya desde las primeras páginas de la Biblia. Cuando leemos el relato de Caín y Abel vemos que, movido por la envidia, Caín llegó incluso a matar a su hermano menor. El envidioso busca el mal del otro, no solo por odio, sino que en realidad desearía ser como él. En la base de este vicio está la idea falsa de que Dios debe actuar según la lógica mundana, sin embargo, la lógica divina es el amor y la gratuidad».

Ha añadido que los que fueron contratados primero «creen tener derecho a un salario más alto que los que llegaron los últimos, pero el amo da a todos la misma paga y a los que protestan les responde: ¿No puedo hacer con mis cosas lo que quiero? ¿O tienen envidia porque soy bueno? Nos gustaría imponer a Dios nuestra lógica egoísta, pero la lógica de Dios es el amor. Los bienes que nos da son para compartirlos. Por eso San Pablo exhorta a los cristianos: ‘Ámense fraternalmente los unos a los otros, compitan en estimarse recíprocamente’. ¡Este es el remedio contra la envidia!».

El yo enorme de los que se vanaglorian

En referencia a la vanagloria, ha expuesto que «se manifiesta como una autoestima desmesurada y sin fundamentos. El que se vanagloria es egocéntrico y reclama atención constantemente. En sus relaciones con los demás no tiene empatía ni los considera como iguales. Tiende a instrumentalizar todo y a todos para conseguir lo que ambiciona».

El Pontífice ha añadido que «la instrucción más hermosa para superar la vanagloria se encuentra en el testimonio de San Pablo. El Apóstol se enfrentó siempre a un defecto que nunca pudo superar. Tres veces pidió al Señor que lo librara de aquel tormento, pero finalmente Jesús le respondió: “Te basta con mi gracia; porque la fuerza se manifiesta plenamente en la debilidad”».

Pincha en el enlace para leer completo el texto de la Audiencia del Papa
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2024/documents/20240228-udienza-generale.html

Pincha en el enlace para ver completa la Audiencia del Papa
https://www.youtube.com/watch?v=1EcmMJsG6aI

MARÍA BRANYAS, LA PERSONA MÁS LONGEVA DEL MUNDO, CUMPLE 117 AÑOS

María Branyas, la mujer más longeva del mundo, está de enhorabuena. El  lunes 4 de marzo ha cumplido 117 años.

La centenaria, que vive en una residencia de mayores en la provincia de Gerona, en el municipio de Olot, nació en Estados Unidos, en la ciudad de San Francisco, en 1907.

Desde inicios de 2023 es la persona más longeva del mundo.

Regresó a Cataluña en 1915 y tiene dos hijas, siete nietos y once bisnietos.

Según ha contado su hija Rosa Moret, en los últimos meses su madre habría pegado «un bajón lento», aunque «no le duele nada, no tiene ninguna enfermedad».

También es consciente, explica, de ser la mujer más mayor del mundo, pero dice restarle importancia y considera que estos récords son «tonterías».

Según explica su hija, Branyas tiene ya algunos problemas físicos y de memoria, pero mantiene sus facultades mentales y se expresa con normalidad con sus seres queridos.

Su familia le llevó un pastel de cumpleaños y alguna manualidad para celebrar los 117 años en la visita que le hizo a la residencia  de Santa María del Tura, donde María vive.

 Cabe destacar que la longevidad de Branyas está siendo objeto de estudio científico e incluso ha entrado en el Libro de los Récord Guinness de 2024.

Además, en sólo dos meses será considerada como unas de las 10 personas más longevas de la historia.

«Muchos me preguntan qué dieta sigo por vivir tantos años. Yo siempre he comido poco, pero de todo, y nunca he seguido ningún régimen. No he sufrido ninguna enfermedad ni he pasado por un quirófano. Pienso que la longevidad es también tener suerte. Suerte y buena genética», confesaba Branyas en 2022 en sus redes.

RENOVACIÓN DE CARGOS EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

El arzobispo de Valladolid, Mons. Luis Argüello García, ha sido elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para el cuatrienio 2024-2028, con 48 votos en la primera votación.

Este nombramiento ha tenido lugar en la mañana del martes 5 de marzo, en el marco de la 124ª Asamblea Plenaria que se celebra en Madrid del 4 al 8 de marzo. Sustituye en el cargo al arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, que ocupaba este cargo desde el año 2020.

Mons. Argüello, arzobispo de Valladolid desde 2022

Mons. Luis Javier Argüello García nació el 16 de mayo de 1953 en Meneses de Campos (Palencia). Obtuvo la Licenciatura en Derecho Civil (1976) por la Universidad de Valladolid.

En esta misma ciudad, cursó después los estudios eclesiásticos, en el centro de los PP. Agustinos. Fue ordenado sacerdote el 27 de septiembre de 1986 y desarrolló su ministerio sacerdotal en la diócesis vallisoletana.

El 14 de abril de 2016 el papa Francisco le nombró obispo auxiliar de la archidiócesis de Valladolid. Recibió la consagración episcopal el 3 de junio del mismo año. El viernes 17 de junio de 2022 es nombrado arzobispo de esta diócesis, de la que tomó posesión el 30 de julio de este mismo año.

Mons. Argüello ha sido Secretario General de la CEE de 2018 a 2022. En la actualidad era miembro de la Comisión Permanente, de la Comisión Episcopal para el Clero y Seminarios y responsable del Servicio de Pastoral Vocacional.

La Asamblea Plenaria ha elegido como vicepresidente de la CEE, para el cuatrienio 2024-2028, al cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, con 39 votos en la segunda votación.

Este nombramiento ha tenido lugar en la mañana del martes 5 de marzo, en el marco de la 124ª Asamblea Plenaria que se celebra en Madrid del 4 al 8 de marzo. Durante el cuatrienio 2020-2024, ha sido el vicepresidente de la CEE el cardenal Carlos Osoro Sierra, arzobispo emérito de Madrid.

Arzobispo de Madrid desde 2023

El cardenal José Cobo Cano nació en Sabiote (Jaén) el 20 de septiembre de 1965. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1988, entró en el seminario de Madrid ese mismo año. Realizó los estudios de Ciencias Morales en el Instituto Redentorista, vinculado a la Universidad Comillas. El 23 de abril de 1994 fue ordenado sacerdote.

El 29 de diciembre de 2017 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Madrid, asignándole la sede titular de Beatia (Baeza, Biatien-sis), que tenía como metropolitana a Sevilla. Recibió la ordenación episcopal el 17 de febrero de 2018.

El 12 de junio de 2023 el papa Francisco lo nombró arzobispo de Madrid y el 8 de julio tomó posesión de esta archidiócesis en la catedral de La Almudena. El 30 de septiembre de este mismo año, fue creado cardenal en la Basílica de S. Pedro, con el título de Santa María de Montserrat de los Españoles.

En la Conferencia Episcopal Española ya era miembro, como arzobispo de Madrid, de la Comisión Ejecutiva y de la Comisión Permanente, desde julio de 2023. Además, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral social y promoción humana, desde 2020 a 2023, aunque ya pertenecía a esta Comisión, antes denominada de Pastoral Social, desde abril 2018.

Mons. Luis Argüello, junto con el nuevo vicepresidente, el cardenal José Cobo, han comparecido en rueda de prensa esta misma mañana.

Fuente: CEE