El Santo de la semana: SAN VICENTE FERRER

San Vicente Ferrer vivió durante la crisis del Cisma de occidente en Europa. Tuvo una importante participación política en el conflicto. Además, fue un incansable predicador en gran parte del continente.

 

Síntesis biográfica

  En el desarrollo histórico de la cultura occidental la palabra fue perdiendo valor. En cualquier trámite civil o religioso es necesaria la existencia de un escrito que garantice veracidad. Sin embargo, eso no ha impedido el surgimiento de figuras que sobresalieron por el poder de su palabra.

Este es el caso de san Vicente Ferrer, dominico nacido en Valencia  el 23 de enero de 1350. Sus padres fueron Guillermo Ferrer, notario, y Constança Miquel. Fue bautizado en la Parroquia de san Esteban.

En 1367 Vicente tomó el hábito dominicano. Realizó sus estudios en Barcelona y desde entonces ya era reconocido como gran predicador. Fue ordenado presbítero en 1379 y regresó a su convento en Valencia.

Fue elegido Prior en un difícil contexto: la Peste negra, relajación espiritual de muchos religiosos y el cisma de occidente.

 En 1386 empezó una intensa labor en Valencia. Era catedrático de Teología, predicador, confesor y consejero. Fue reconocido como Maestro en Sagrada Teología. En 1394 Benedicto XIII, el Papa de Aviñón, lo llamó para ser su confesor y asesor diplomático.

 Fray Vicente se percató del grave daño del cisma para la Iglesia. Pidió al Papa salir de la curia para dedicarse a la predicación.

En 1399 empezó una ardua labor misionera por gran parte de Europa. Los pueblos salían a recibirlo cuando llegaba a predicarles y pasaba la jornada visitando a los más necesitados. Sus sermones eran transcritos y recorrían toda Europa. En 1412 fue uno de los elegidos para dirimir la sucesión de la corona de Aragón.

 Su presencia en los pueblos era considerada signo de paz y reconciliación. Fue Maestro de vida espiritual. Sobresale su obra Tratado de la vida espiritual. Para Vicente la «contemplación» es inseparable de la oración y del estudio. Murió en Francia el 5 abril de 1419.

San Vicente fue canonizado el 29 de junio de 1455 en Roma por el papa Calixto III. Su fiesta se celebra el 5 de abril, aunque desde muy antiguo, en Valencia, se celebra el lunes posterior a la Octava de Pascua. 

¿Qué nos dice hoy?

  El cisma de occidente supuso una profunda división en la Iglesia y la sociedad. Pero, a pesar del conflicto y de su posición política, san Vicente siempre optó por la paz. Para los cristianos, la indiferencia o la guerra nunca son una opción válida. Desde el lugar que ocupamos en la sociedad estamos llamados a contribuir en el surgimiento de un mundo mejor.

«EL ROBO DE LA ALEGRÍA»

Juan Pedro Rivero González es Delegado de Cáritas Diocesana de Tenerife

Quisiera hacer una reivindicación literaria a la alegría que debería gobernar la existencia y relaciones de las personas humanas. Esa emoción anhelada siempre por quienes abrimos los ojos al drama narrado por tantos cantantes de lamentaciones de nuestra existencia. Temo que haya quienes trabajen, con intereses ocultos, por borrar de nuestra alma el gusto por la alegría.

Si abriste los ojos sorprendido y descubriste en el fondo de tu mente una duda malévola e irónica hacia estas letras entrelazadas, si sospechaste que es ilusoria la pretención de reivindicar la alegría, si consideraste absurdo el esfuerzo, puede que hayas sido poseído por el espíritu global del pesimismo inoculado en la humanidad. Porque los tristes y pesimistas olvidan la importancia de dar la palabra debidamente a los que tienen buenas noticias que compartir. Es más fácil de dominar un espíritu alicaído y zozobrado que un entusiasta de la realidad.

No nos debemos dejar robar la alegría. Lo diga quien lo diga y lo diga por los motivos por lo que lo diga. Hemos sido hechos para la alegría y hasta nuestro sistema inmunológico lo sabe. La tristeza arrastra tras de sí, como flautista de Amelín, el rosario de virus, bacterias y otras especies de bichos merecedores de nuestros temores. Quien le roba la alegría a una persona debería ser considerado el mayor de los delincuentes posibles.

Poco tiene que ver la alegría con el elixir de una supuesta vida sin problemas, o con la narcotizada existencia del que no toma conciencia de lo real. La alegría nace del sentido divertido que tiene tomar conciencia de todo lo que nos es posible y de cuánto nos falta por alcanzar. La alegría de la más pequeña victoria contra nuestros problemas reales. La dicha de la paciencia que descubre cuánto crece una planta invisible a los ojos que la miran.

¿Quiénes son los que más ríen? ¿Las personas sin problemas? No. Porque la experiencia es argumentativa al respecto. Un mundo satisfecho nos engorda del sobrepeso del primer mundo, pero es inversamente proporcional a los niveles sociales de depresión, tristeza y amargura de este mundo satisfecho. Hemos olvidado el canto y el baile y nos resulta molesto que otros, que vienen de cualquier “sur” nos molesten con sus movimientos, ritmos y sonidos cargados de una alegría que no está ausente aún en el tercer mundo fabricado por los satisfechos.

Te doy lo que me pidas, pero no me pidas esconder la alegría. Y si no la puedo mostrar por la inercia contagiosa del mundo en el que vivo, permíteme que la reivindique, al menos literariamente. Al menos en el deseo.

Por muy dura que sea la existencia, por muy dramática que parezca y que lo pueda ser -porque ejemplos múltiples tenemos a la orden del día-, hemos de resistirnos a considerar como sinónimo de drama el término tragedia. La tragedia es el drama sin esperanza. Y, si miramos bien y en la dirección adecuada, la esperanza es el motor de la historia.

Las personas somos constructores de alegría. Y en Cuaresma, la nota fundamental es la alegría.

El reflejo de lo vivido

 

El colegio Santa María la Nueva acoge la exposición ‘Memorias del Nansa’, un homenaje al valor y las cualidades de las personas mayores de la fotógrafa Marta Campa

Marta Campa, con algunos de los retratos que componen la exposición. – Foto: Valdivielso

La historia de un pueblo se refleja en el rostro de sus gentes. El colegio Santa María la Nueva y San José Artesano, en Burgos, acogió durante los días 28 y 29 de marzo la exposición ‘Memorias del Nansa’, de la fotógrafa y también alumna del centro Marta Campa. La muestra se hizo para rendir homenaje a las personas mayores y concienciar a las nuevas generaciones de su importancia en la sociedad actual.

La exposición está compuesta de retratos en blanco y negro de los ancianos en el Valle del Nansa, en Cantabria, que reflejan rostros de nostalgia y soledad. El proyecto nació con la idea de hacer algo social, el padre de Marta era de la zona y ella siempre ha sentido un cariño especial por sus abuelos, explica, además, ve «una falta de valores en la gente joven, que no aprecia lo que tienen».

El proyecto rinde homenaje a esta generación, e infunde valores de respeto y admiración hacia ellos; puede parecer una «generación invisible a los ojos de la sociedad, pero con su esfuerzo han logrado que tengamos un presente y futuro mejor».

Las jornadas contaron también con una ponencia en la que se abordaron dos temas que han marcado duramente las vidas de nuestros mayores: la posguerra y la covid. Para ilustrarlo, se proyectó  un vídeo con una entrevista a una de las retratadas, una mujer que encarna muchas de las cosas que se muestran. Esta anciana vio con apenas un año como su padre se fue a la guerra y nunca pudo saber nada más de él; además, ya casada, vivía con su marido en unas condiciones muy duras, tenían ganado en casa y él trabajaba precariamente en una mina. Estas personas son, en palabras de la fotógrafa, el mejor patrimonio que tenemos, pero «como vivimos tan acelerados no nos damos cuenta del tesoro que son los abuelos».

En la charla, Marta habló sobre las severas condiciones a las que tuvieron que sobrevivir los mayores, para dar voz a las personas que ayudaron hace poco menos de 100 años a levantar un país devastado por la guerra. Así, se quiere trasmitir también amparo y solidaridad hacia el pueblo ucraniano y concienciar a los jóvenes que el día de mañana podemos ser nosotros quienes estemos en esa situación. Por otro lado, se hablará también de como los mayores han sufrido el coronavirus. Ellos han sido el grupo más aislado y muchos, ya sea por el virus u otro motivo, han fallecido en completa soledad durante los dos años de pandemia.

La autora busca llegar a los corazones de los visitantes tanto como los retratados llegaron al suyo, pues ha sido un proyecto, que «ha nacido de corazón» y ha sido muy emotivo para ella por todo el esfuerzo y pasión de los mayores por dejarnos un buen legado. La exposición, destaca, es un proyecto social sin ánimo de lucro y completamente apolítico, que puede adaptarse tanto a centros educativos como a ayuntamientos y otros eventos solidarios, con la única finalidad de que la gente mayor se sienta querida. El colegio también señala que es necesario educar y concienciar a los alumnos sobre la importancia de estas personas.

Visto en El Diario de Burgos

 Por Marina Urizarna

Ejercicios Cuaresmales para el Movimiento

 

 

 El pasado mes de marzo, en la casa de espiritualidad de las Esclavas de Cristo Rey, el consiliario nacional  de Vida Ascendente D. José Ignacio  Figueroa, dirigió los ejercicios Cuaresmales.

Os dejamos el enlace para que podáis leer los textos íntegros  y ver los videos de las ocho meditaciones.

https://vidaascendente.es/ejercicios-espirituales/

 

Catequesis del Santo Padre sobre la vejez (V): Simeón y Ana, ejemplo de fidelidad en la espera

El Santo Padre continuó con su serie de catequesis sobre el sentido y el valor de la vejez, bajo el tema “La fidelidad a la visita de Dios para la generación que viene”.

El Papa Francisco habló de Simeón y Ana, figuras bíblicas modelo de vejez, de los que: “Primero, aprendemos que la fidelidad de la espera afina los sentidos. Por otro lado, lo sabemos, el Espíritu Santo hace precisamente esto: ilumina los sentidos”.

Su Santidad propone el ejemplo de los ancianos Simeón y Ana e indica que ellos “conservan esta sensibilidad del espíritu y son capaces de entender las diferentes situaciones, como estos dos entendieron que esta situación que estaba ante ellos era la manifestación del Mesías”.

Estar atentos a las visitas del Señor

Para Francisco, “una vejez que se ha ejercitado en la espera de la visita de Dios no perderá su paso: es más, estará también más preparada a acogerla, tendrá más sensibilidad para acoger al Señor cuando pasa”.

Y recordó que “una actitud del cristiano es estar atento a las visitas del Señor, porque el Señor pasa en nuestra vida con las inspiraciones, con la invitación a ser mejores. Y san Agustín decía: ‘Tengo miedo de Dios cuando pasa’ .  ‘¿Pero por qué tienes miedo?’ .  ‘Sí, tengo miedo de no darme cuenta y dejarlo pasar’. Es el Espíritu Santo que prepara los sentidos para entender cuándo el Señor nos está visitando, como hizo con Simeón y Ana”.

En este sentido, el Papa apunta que “hoy más que nunca necesitamos esto: necesitamos una vejez dotada de sentidos espirituales vivos y capaz de reconocer los signos de Dios, es más, el Signo de Dios, que es Jesús”. Y añade que “la anestesia de los sentidos espirituales —y esto es feo— la anestesia de los sentidos espirituales, en la excitación y en el entumecimiento de los corporales, es un síndrome generalizado en una sociedad que cultiva la ilusión de la eterna juventud, y su rasgo más peligroso está en el hecho de que esta es mayoritariamente inconsciente. No nos damos cuenta de estar anestesiados”.

Esto, insiste “sucede: siempre ha sucedido y sucede en nuestra época. Los sentidos anestesiados, sin entender qué sucede; los sentidos interiores, los sentidos del espíritu para entender la presencia de Dios o la presencia del mal, anestesiados, no distinguen”.

Pérdida de sensibilidad del alma

La pérdida de sensibilidad del alma “no se refiere simplemente al pensamiento de Dios o de la religión. La insensibilidad de los sentidos espirituales se refiere a la compasión y la piedad, la vergüenza y el remordimiento, la fidelidad y la entrega, la ternura y el honor, la responsabilidad propia y el dolor ajeno. Es curioso: la insensibilidad no te hace entender la compasión, no te hace entender la piedad, no te hace sentir vergüenza o remordimiento por haber hecho algo malo”.

El Pontífice describe también que en una sociedad “que ejerce principalmente la sensibilidad por el disfrute, disminuye la atención a los frágiles y prevalece la competencia de los vencedores. Y así se pierde la sensibilidad. Ciertamente, la retórica de la inclusión es la fórmula de rito de todo discurso políticamente correcto. Pero todavía no trae una real corrección en las prácticas de la convivencia normal: cuesta que crezca una cultura de la ternura social”.

No ser protagonistas, sino solo testigos

De la historia de Simeón y Ana “viene una indicación escondida que merece ser llevada a primer plano. ¿En qué consiste, concretamente, la revelación que enciende la sensibilidad de Simeón y Ana?”. Esto, “consiste en el reconocer en un niño, que ellos no han generado y que ven por primera vez, el signo seguro de la visita de Dios. Ellos aceptan no ser protagonistas, sino solo testigos. Y cuando un individuo acepta no ser protagonista, sino que se involucra como testigo, la cosa va bien: ese hombre o esa mujer está madurando bien”.

Pero, prosigue el Sucesor de Pedro, “si tiene siempre ganas de ser protagonista no madurará nunca este camino hacia la plenitud de la vejez. La visita de Dios no se encarna en su vida, de los que quieren ser protagonistas y nunca testigos, no los lleva a la escena como salvadores: Dios no se hace carne en su generación, sino en la generación que debe venir. Pierden el espíritu, pierden las ganas de vivir con madurez y, como se dice normalmente, se vive con superficialidad”.

“Es la gran generación de los superficiales, que no se permiten sentir las cosas con la sensibilidad del espíritu. ¿Pero por qué no se lo permiten? En parte por pereza, y en parte porque ya no pueden: la han perdido. Es feo cuando una civilización pierde la sensibilidad del espíritu. Sin embargo, es muy bonito cuando encontramos ancianos como Simeón y Ana que conservan esta sensibilidad del espíritu y son capaces de entender las diferentes situaciones, como estos dos entendieron que esta situación que estaba ante ellos era la manifestación del Mesías”, explica el Papa Francisco

La sensibilidad espiritual de la edad anciana “es capaz de abatir la competición y el conflicto entre las generaciones de forma creíble y definitiva. Supera, esta sensibilidad: los ancianos, con esta sensibilidad, superan el conflicto, van más allá, van a la unidad, no al conflicto. Esto ciertamente es imposible para los hombres, pero es posible para Dios. ¡Y hoy necesitamos mucho de la sensibilidad del espíritu, de la madurez del espíritu, necesitamos ancianos sabios, maduros en el espíritu que nos den una esperanza para la vida!”, concluye.

Visto en Exaudi.org

Texto completo en:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20220330-udienza-generale.html

DESDE KIEV: «NADIA A SUS 75 AÑOS HA PUESTO SU LAVADORA, DUCHA Y COCINA AL SERVICIO DE LOS SOLDADOS”

El enviado especial a Kiev, Mikel  Ayerastan, relata en Herrera en COPE el día a día de esta mujer, «otra forma de luchar» contra la invasión rusa.

Mujeres que han dejado a sus maridos o a sus hijos adolescentes en el frente, niños aterrorizados por el sonido de las bombas, ancianos que han abandonado un hogar al que no saben si volverán.

Desde el inicio de la invasión rusa han salido de Ucrania 3,5 millones de personas en su mayoría mujeres y niños, según datos de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El Gobierno calcula que a España han llegado unos 25.000, aunque el número total se desconoce porque muchos lo han hecho a través de redes familiares y de amigos.

Este éxodo ha provocado una marea de solidaridad en los países de la UE por la que los ucranianos «están muy agradecidos», según ha contado en Herrera en COPE, el enviado especial a Kiev, Mikel Ayestaran. «Te das cuenta de la fuerte conexión, son unos refugiados que se han ido teniendo un ojo en Ucrania y que quieren volver, pero en estas situaciones el refugiado sabe cuándo sale pero nunca cuando podrá regresar».

Cuando se cumple un mes de la invasión de Ucrania, “el número de muertos crece cada día, hay millones de refugiados y desplazados y la destrucción es total en lugares como Mariúpol, la zona cero de la guerra». Además «no hay un panorama a la vista que anuncie que esto puede terminar”.

Muchos de los que allí se quedan, están en los los puestos de control que dan acceso sobre todo “a las zonas más cercanas a las posiciones del frente, en el norte, noreste y noroeste”. En los últimos días estos controles “se han endurecido, se registra coche por coche, hay que enseñar los documentos y no es suficiente con el pasaporte, los periodistas necesitamos la acreditación militar».

Hay mucho miedo a que los colaboradores de Rusia “se infiltren para realizar actos de sabotaje”. En la capital, Kiev, se encuentra “el puesto más caliente” y en su frente “chavales» como Alex, un fotógrafo, “que ha dejado la cámara para coger un fusil».

Muy cerca de ese puesto de control vive Nadia, una mujer de 75 años, en un barrio por el que los soldados acceden a un bosque que rodea Kiev. “Es un lugar bucólico» pero que arroja una imagen es «estremecedora y triste».

«Nadia ha puesto su casa, lavadora, ducha y cocina al servicio de esos soldados”. Ella está en su casa “con sus tres perros y su gato, entre disparos y bombas. En su huerto, donde están las gallinas, se puede ver la ropa de los soldados secándose al sol. Los militares que van por la noche a combatir se la dejan, algunos se duchan y ella les prepara unos huevos fritos para que desayunen».

En las guerras, advierte Ayestaran, que ha vivido otros conflictos en Siria o Afganistán, “hay muchas formas de luchar” y la de esta mujer es una de ellas. “Es un ejemplo de resistencia popular, los que se han quedado lo han hecho para resistir a la invasión y cada uno hace lo que puede, es un auténtico ejemplo de organización».

A la hora de apoyar moralmente a los ucranianos que se han quedado, advierte el periodista, “la Iglesia tiene un papel clave». “Un sacerdote nos insistía en el mensaje de la defensa del mundo libre, al final esto se ha convertido en un muro de defensa del mundo libre, hay que luchar para que esto se quede aquí”, ha concluido.

Por María Bandera Redactora jefe y directora de COPE

Visto en cope.es

El inventor de 93 años que trabaja para los mayores: El soporte de mi abuelo

 

José María Almira Romero inventó hace más de tres décadas el popular «pincho de la sombrilla», ideado principalmente para que las sombrillas no se volasen en la playa con el viento.

Ahora, con 93 años, ha creado un nuevo aparato, un soporte que en este caso está dirigido a las personas mayores, en especial a las personas con movilidad reducida, para facilitarles el proceso de ponerse la ropa sin tener que agacharse.

Este aparato, que ha sido denominado como «El soporte de mi abuelo», nació por una razón: su mujer sufrió una caída y se rompió la rótula y una costilla, lo cual le provocó tener que estar en un sillón sin apenas poder moverse durante casi dos meses,

Él la ayudaba en todo lo que necesitaba, también a vestirse, pero quería facilitarle ese proceso, así es cómo surgió la primera versión de «El soporte de mi abuelo». Hizo un artilugio muy parecido a lo que es ahora, y que ya funcionaba.

Con él su mujer era capaz de ponerse la ropa con una mano sin problemas, y eso la puso muy contenta, sobre todo al ver que podía volver a valerse por sí sola».

Esa versión se fue modificando y mejorando, tal y como explica José María, hasta llegar a lo que es ahora. «Está funcionando muy bien. A la gente le gusta, lo ven útil, y en el fondo hace su papel», asegura. «Me siento muy satisfecho de ver que este aparato está consiguiendo ayudar a tanta gente. Son muchas las personas que ya nos llaman para pedir uno, aunque de esto ya se encarga mi nieta», explica, y añade que «lo mío es calentarme la cabeza y crear cosas para los mayores, para facilitarles su día a día».

En concreto, «El soporte de mi abuelo» es un soporte de ayuda para la puesta de pañales, ropa interior y/o pantalones sin necesidad de agacharse, una tarea que se vuelve más complicada con el paso de los años. De esta forma, «las personas que lo requieran, pueden satisfacer una necesidad básica y tan personal de forma autónoma», siempre «velando por la intimidad que todos necesitamos a lo largo de nuestra vida».

El objetivo es «que aquellas personas que sufran las consecuencias del paso de los años o la pérdida de movilidad puedan mejorar su calidad de vida, preservando su intimidad e independencia a la hora de vestirse».

Para su creación, José María explica que utilizó el aluminio como principal material para asegurar que fuese resistente. Se trata de «un producto sencillo, funcional, sin extravagancias ni decoros innecesarios para su utilización que aumenten el coste de producción y por tanto, el precio de venta.

Es manejable y nada aparatoso, y todo esto, al precio más barato», así lo definen. «Porque el fin último del proyecto es que sea accesible a todos los bolsillos y que todo el que sufra de la necesidad que se pretende subsanar, pueda permitírselo».

Desde que en 1988 José María crease su famoso «pincho de la sombrilla» hasta su creación más reciente han pasado más de treinta años en los que se ha dedicado a su trabajo en la banca, durante 42 años, y a su pasión, la mecánica, en lo que trabajaba por las tardes. «Me gustaba la mecánica más que nada y le tengo un cariño enorme», y explica que incluso en el banco donde trabajaba estaba muy solicitado por su habilidad para reparar máquinas.

Así que, estas invenciones de José María a lo largo de los años se han debido, tal y como asegura, fundamentalmente a una necesidad que pensó que podía solucionar. Y así ha sido.

«Lo hice sobre todo para los mayores. Primero el pincho de la sombrilla, para que no tuvieran que agacharse, después este soporte, también para ayudar a los mayores a vestirse». Es más, desvela que ya está en proceso de un tercer invento. «Ya estoy con ello, trabajando en algo, también pensado para los mayores, porque al final de los mayores se acuerda poca gente, y necesitamos tener un poco más de ayuda».

A pesar de su edad, a José María no lo detiene nada. «Me propongo lo que sea. Cuando me caliento la cabeza y me desvelo por las noches decidido a hacer algo nuevo, lo consigo. Hay un refrán que dice Quien la sigue la consigue, pues yo soy bastante cabezota y no me conformo si veo que puedo ayudar o mejorar algo. Solo hay una vez que no lo conseguí y es de lo único que me arrepiento, una única cosa que no finalicé, pero ya no me ha vuelto a pasar», concluye.

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NOTICIAS DE  EIM 2022

 

En boletines anteriores os hacíamos partícipes de la celebración  del  I Encuentro Internacional de Mayores en  Santiago de Compostela el dia 1 de octubre, también que desde el dia 26 de septiembre nos íbamos a concentrar todos en Fátima para peregrinar bajo el manto de la Virgen hasta Santiago.

Allí el plato fuerte será la Vigilia de Oración que presidirá, si no hay ningún contratiempo el Nuncio de su Santidad en España D. Bernardito Aúza.

Pero también tendremos otras muchas actividades, en Fátima tras la oración de la mañana y celebración de la Eucaristía en el Santuario de Fátima dispondremos de tiempo acompañados de nuestro guía de conocer el Santuario, la aldea de los Pastorcitos, el lugar de las apariciones y los lugares de oración, y  tras la cena  nos concentraremos en la Explanada para el Rosario de las Antorchas.

Podremos aprovechar nuestro tiempo libre para reconciliarnos con el Padre, para pasear, descansar o para dar gracias  por la peregrinación que estamos realizando.

Intenciones de Oración para el mes de abril

“El Papa Francisco confía cada mes a su Red Mundial de Oración, intenciones de oración que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia”, afirma el sitio web de la iniciativa.

“Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos», es una brújula para una misión de compasión por el mundo”, para este mes de abril nos propone orar Abril:

Por el personal sanitario

Recemos para que el compromiso del personal sanitario de atender a los enfermos y a los ancianos, especialmente en los países más pobres, sea apoyado por los gobiernos y las comunidades locales.

La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobó en su reunión del 19 al 23 de abril de 2021  las intenciones de la CEE para el año 2022

Para este mes de Abril la Conferencia Episcopal Española nos propone orar

 

    Por todos los que reciben los sacramentos de la Iniciación Cristiana, para que, configurados con Cristo, sacerdote, profeta y rey, lleguen a la madurez de la fe confesada, celebrada, vivida, orada y testimoniada.

 

El santo de la semana: San Francisco de Paula

 

Nació en un pueblecito llamado Paula, en la actual  Italia, en 1416.

Cuando tenía unos pocos años se enfermó gravemente de los ojos. Se encomendó junto con sus padres a San Francisco y este santo le obtuvo de Dios la curación.

En acción de gracias se fue a los 14 años en peregrinación a Asís, y allá recibió la inspiración de convertirse en ermitaño, dedicado a rezar y a hacer penitencia. Encontró una morada aislada en una cueva a la orilla del mar. Ahí permaneció solo durante seis años entregándose a la oración y a la mortificación, alimentándose de hierbas silvestres y agua.

En 1435 dos compañeros se le unieron en su retiro, y para darles alojamiento mandó a construir tres celdas y una capilla: de esta manera se originó la nueva orden.

El número de sus discípulos aumentó gradualmente, cerca de 1454, con el permiso de Pirro, Arzobispo de Cosenza, Francisco construyó un monasterio grande y una iglesia. La construcción del monasterio fue la ocasión de una gran explosión de entusiasmo y devoción de parte de la gente hacia Francisco: hasta los nobles cargaban piedras y se unían al trabajo.

Su devoción aumentó debido a los múltiples milagros que el santo obró en respuesta a sus oraciones. La regla de vida adoptada por  Francisco  y sus religiosos era de extraordinaria severidad. Ellos guardaban una abstinencia perpetua y vivían en extrema pobreza, pero la humildad era la señal distintiva de la orden.

Francisco tuvo que fundar varias casas para sus religiosos y, en todos sus conventos puso una consigna o ley que había que cumplir siempre. Decía así: «Cuaresma perpetua». Esto quiere decir que en la alimentación se debían hacer las mortificaciones que antiguamente se hacían en cuaresma con el fin de fortificar la voluntad.

Miles de hombres decidieron abandonar la vida pecaminosa del mundo e irse a la Comunidad religiosa fundada por San Francisco de Paula.

En 1474 Sixto IV le dio permiso de escribir una regla para su comunidad, y de asumir el titulo de los Ermitaños de San Francisco: esta regla fue formalmente aprobada por Alejandro VI, quien, sin embargo, les cambió el nombre por el de Mínimos.

Después de la aprobación de la orden, Francisco fundó varios nuevos monasterios en Calabria y Sicilia. También estableció conventos para monjas, y una tercer orden para laicos, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís

El tenía un extraordinario don de profecía: así predijo la captura de Otranto por los turcos en el 1480, y su subsiguiente recuperación por el rey de Nápoles.

 También fue dotado con el discernimiento de conciencias. Él no hacía acepción de personas de cualquier rango o posición. Reprendió al Rey de Nápoles por su mal proceder y como consecuencia sufrió mucha persecución.

Cuando Luis XI estaba en su lecho de muerte envió una delegación a Calabria para rogarle al santo que lo visitara. Francisco se negó a ir ni podían convencerlo hasta que el Papa le ordenó ir. Entonces él fue donde el rey a Plessis-les-Tours y permaneció con él hasta su muerte.

Carlos VIII, el sucesor de Luis, admiraba mucho al santo y durante su reinado lo mantuvo cerca de la corte y lo consultaba frecuentemente. Este rey construyó un monasterio para los Mínimos en Plessis y otro en Roma en la Colina Pinciano.

El concepto que Carlos VIII tenía del santo fue compartido por Luis XII, quien le sucedió al trono en el 1498. Francisco estaba deseoso por regresar a Italia, pero el rey no se lo permitía, ya que no deseaba perder sus consejos y orientaciones.

Los últimos tres meses de su vida estuvo en pleno aislamiento, preparándose para la muerte. Reunió a su comunidad a su alrededor el Jueves Santo y los exhortó especialmente a tener mutua caridad entre ellos y a mantener el rigor de su vida y en particular la abstinencia perpetua. Al día siguiente, Viernes Santo, los reunió de nuevo, les dio sus últimas instrucciones y nombró un vicario general. Luego recibió los últimos sacramentos, pidió que se le leyera la Pasión Según San Juan, y durante dicha lectura, su alma pasó a la eternidad.

León X lo canonizó en el 1519. En el 1562 los hugonotes descerrajaron su tumba y encontraron su cuerpo incorrupto. Lo arrastraron y lo quemaron, pero algunos de sus huesos fueron preservados por los católicos y puestos en relicarios en diversas iglesias de su orden.

La Orden de los Mínimos no parece haber sido muy extensa en ningún momento, pero tenía casas en muchos países. La regla definitiva fue aprobada en 1506 por Julio II, quien también aprobó una regla para las monjas de la orden

El Papa Pablo VI dijo en 1977 que San Francisco de Paula es un verdadero modelo para los que tienen que llamarles la atención a los gobernantes que abusan de su poder y que malgastan en gastos innecesarios el dinero que deberían emplear en favor de los pobres. Por muchos años nuestro santo recorrió ciudades y pueblos llevando los mensajes de Dios a las gentes. Y en aquellos tiempos (como ahora) había alcaldes, gobernadores, ministros y hasta jefes de Estado que abusaban de su poder y gastaban los dineros públicos para enriquecerse o para hacer gastos inútiles y conseguir lujos, en vez de socorrer a los necesitados. A ellos les iba recordando San Francisco que a cada uno le dirá Cristo en el día del juicio aquellas palabras que dijo en el Evangelio: «Dame cuenta de tu administración».

También les recordaba esta frase del Apocalipsis: «He aquí que tengo y traigo conmigo mi salario. Y le daré a cada uno según hayan sido sus obras». Todo esto hacía pensar muy seriamente a muchos gobernantes y los llevaba a corregir los modos equivocados de proceder que habían tenido en el pasado.

 La fiesta de San Francisco de Paula se celebra en la Iglesia universal el 2 de abril, el día en que murió.