ACLARANDO CONCEPTOS

Leyendo el Blog Nihil Obstat de Martin Gelabert encontramos estos tres post que por su profunda interrelación y para poder seguir mejor la línea argumental os los hemos agrupado en un solo artículo, y los dos restantes también los agruparemos para no perdernos.

SACERDOTES, CONSAGRADOS, RELIGIOSOS.

Comienzo una serie de entregas que podrían llevar como título general: “aclarando conceptos”. En principio van a ser cinco artículos. Los tres primeros dedicados a precisar el concepto de consagración, vida religiosa, laicado, secularidad y virginidad. El cuarto y el quinto responderán a la pregunta de si los llamados consejos evangélicos son exclusivos de la vida religiosa o consagrada.

¿Es lo mismo un seglar que un laico? ¿Es lo mismo un religioso que un sacerdote? ¿Es lo mismo un consagrado que un religioso? Las confusiones en estos terrenos son muchas. Incluso entre “la gente de Iglesia” hay, en ocasiones, confusiones o, al menos, imprecisiones.

Tener claros algunos conceptos no nos hace mejores cristianos, por supuesto. Ni nos hace amar más a la Iglesia. Pero no está mal tener las cosas claras, para situarse mejor y para tratar a cada uno como le corresponde.

Vamos con la distinción entre religioso y sacerdote. Alguna vez he oído que tal persona ha ido a un “colegio de curas”. Pues si ese “colegio de curas” es un colegio de agustinos o de dominicos, se trata de un colegio regido por religiosos. Algunos religiosos son sacerdotes y algunos son laicos.

El sacerdocio es un ministerio ordenado, como el diaconado o el episcopado. Ser religioso es vivir con un cierto estilo, en el que lo determinante es la profesión de los llamados consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia. Entre los religiosos algunos han recibido el ministerio presbiteral o diaconal. Otros no. Los que no han recibido el orden del presbiterado o diaconado son laicos.

La distinción entre consagrados y religiosos es más sutil y la mayoría de la gente no sabe distinguirlos. Para empezar, consagrado es todo cristiano, pues por el sacramento del bautismo ha sido hecho hijo de Dios.

Consagración es dedicación. Pues bien, todos los cristianos estamos consagrados, dedicados a la comunión con Dios, unidos a Jesucristo, habitados por su Espíritu, santificados por su presencia. Ahora bien, esta consagración general de todos los bautizados, es posible vivirla con unos rasgos específicos o peculiares, que dan lugar a la vida de “especial consagración”.

Especial no por mejor, sino por distinta. Y ya se sabe, algunas distinciones son muy necesarias. Ahí es donde hay que situar las distintas modalidades de “vida consagrada”: monjes, monjas, religiosos, institutos seculares, eremitas, vírgenes consagradas. Diferentes modalidades: una consagrada en un instituto secular hace voto de virginidad, pero no es monja, ni es religiosa. Estas modalidades las iremos aclarando en sucesivas entregas.

LAICO Y SECULAR

De las preguntas formuladas en el post anterior, la más delicada y la que se presta a más confusiones es: ¿es lo mismo un seglar que un laico? Hay dos maneras de comprender y definir al laico.

Por una parte, los laicos son los fieles cristianos que no han recibido el sacramento del orden ni pertenecen al estado religioso. Pero es posible (y quizás mejor) entender por laicos aquellos fieles que no han recibido el sacramento del orden. En este sentido se puede y se debe afirmar que hay religiosos laicos y religiosos presbíteros.

Ahora bien, los religiosos laicos no son seglares. Secularidad y consagración en la vida religiosa son dos realidades diferentes y excluyentes. El religioso o la religiosa laica ha renunciado al ejercicio de la secularidad, no se casa, ni desarrolla su vida según las normas de la secularidad.

Lo típico del seglar es el matrimonio, la vida familiar y el trabajo remunerado como medio de vida. Cierto, hay seglares que no se casan, pero no han profesado públicamente los consejos evangélicos. Por tanto, están en disposición de casarse, cosa que no puede afirmarse de un religioso.

Aquí también es posible hacer un matiz, porque hay realidades que no acaban de definirse por medio de un solo concepto o palabra. Pues lo típico del seglar es ocuparse más directa y específicamente de los asuntos mundanos. No de cualquier manera, sino con espíritu evangélico. Por eso el seglar cristiano vive en el mundo y es “secular”, pero no del todo. Porque el cristiano vive ya en comunión con Dios y por eso su mirada, su esperanza, sus sentimientos no son del todo mundanos. Son, sobre todo, evangélicos y celestiales. La secularidad cristiana es relativa.

SECULARIDAD Y VIRGINIDAD

Lo típico del consagrado es la virginidad. Cierto, en la Iglesia hay una forma de vida consagrada caracterizada por la secularidad. Esa forma es la de los miembros de los llamados institutos seculares, que quieren vivir, a la vez, la consagración, mediante la profesión de los consejos evangélicos, y la secularidad. Son consagrados que no llevan hábito; la mayoría no viven en común, tampoco trabajan en obras propias (aunque hay alguna excepción). Se insertan en la vida civil y son como fermentos evangélicos en la masa del mundo.

En la práctica pueden vivir como un perfecto seglar. Pero no de cualquier manera. Su objetivo es siempre el evangelio, el testimonio de Cristo, no el ganar dinero. Por eso, no pueden ejercer cualquier profesión, ni de cualquier manera. Buscan aquellos lugares donde hay más posibilidades de vivir y practicar gratuitamente el amor evangélico.

En su vocación de compatibilizar secularidad y consagración, lo determinante es la consagración. A este respecto conviene dejar claro que el trabajo no santifica; lo que santifica es el amor. Por eso, los miembros de los institutos seculares han de vivir sobria y pobremente, y ayudar generosamente con lo que les sobra a los necesitados o entregarlo a la Iglesia.

Una palabra sobre las vírgenes consagradas. El orden de las vírgenes, que no viven en comunidad ni bajo la autoridad de ninguna abadesa o superiora, sino solo bajo la tutela del obispo, es una forma de vida consagrada muy antigua (aparece ya en los inicios de la Iglesia) y muy moderna (porque ha cobrado nuevos impulsos después del Vaticano II).

Esta consagración no se justifica por ninguna misión concreta ni por ninguna finalidad apostólica. Su razón de ser, su carisma es el amor y la entrega total a Cristo como signo de que él es el único esposo de la Iglesia. Es una vocación estrictamente personal y totalmente eclesial, porque no está ligada a ninguna institución, ni a ningún fundador, ni a ninguna misión concreta.

Cada una decide su propia vida. Unas dan preferencia a la oración y a la contemplación, viviendo una vida casi eremítica; otras están más integradas en la vida parroquial o en servicios diocesanos.

También aquí conviene precisar que son laicas, pero no seglares. Ya hicimos notar que un jesuita o un dominico no ordenado es laico. Laico quiere decir miembro del pueblo de Dios, sin autoridad sacramental. Seglar o secular es el que vive según la lógica de la vida mundana.

Lo típico del seglar es el matrimonio. No es el caso de las vírgenes consagradas. No son religiosas ni monjas, pero no son seglares. Su consagración es diferente a la de los miembros de un instituto secular. Son una manifestación más de la riqueza de la vida consagrada y de sus diferentes modalidades.

Blog Nihil Obstat. Martin Gelabert

MITO DERRIBADO: JÓVENES Y SÉNIORS COINCIDEN EN LA IMPORTANCIA DE TRABAJAR CON DIFERENTES GENERACIONES

Los trabajadores sénior valoran la tecnología para hacer bien su trabajo más que los jóvenes

Trabajadores jóvenes, de entre 20 y 30 años y sénior, de entre 55 y 67 años, coinciden en la importancia de relacionarse con personas de otras edades en el trabajo. En concreto, cuatro de cada cinco personas de cada generación valoran como muy o bastante importante trabajar en equipos intergeneracionales. Aseguran que las empresas en las que conviven empleados jóvenes y mayores toman mejores decisiones, tienen más capacidad para retener el talento y saben cuidar a sus empleados. Una abrumadora mayoría considera que el talento no tiene edad.

Estas son algunas de las conclusiones de la ‘Encuesta Merck: jóvenes, séniors y un futuro que escribir juntos’, impulsada por la compañía de ciencia y tecnología Merck con el apoyo técnico de la agencia de investigación 40db, que ha sondeado la opinión de 2.554 personas de estas dos generaciones en España.

 Los resultados de esta encuesta desmontan algunos mitos y creencias, muy arraigadas, sobre las que se construye el edadismo, como que los sénior están desmotivados, desechan la idea de seguir formándose y mantienen una mala relación con la tecnología. Según la propia compañía, esta encuesta contribuye a “ofrecer una visión ajustada a la realidad actual en

Una mayoría de encuestados considera que aquellas empresas en cuyos equipos conviven empleados de diferentes generaciones toman mejores decisiones. Son los sénior quienes creen significativamente más en los equipos intergeneracionales. Los trabajadores mayores atribuyen a las empresas que hacen coincidir a empleados jóvenes y veteranos en los mismos equipos o proyectos la ventaja competitiva de tomar mejores decisiones (un 72,5% así lo destaca), una mayor capacidad para retener el talento (69,9%) y creen que son más innovadoras y eficientes. Entre los trabajadores jóvenes, un 66,5% creen que las empresas intergeneracionales saben cuidar a sus empleados y un 64,9% toman mejores decisiones.

Entre los jóvenes hay diferencias por sexo en las respuestas. Los hombres junior creen en mayor medida que los equipos intergeneracionales son menos eficientes (28,3%) y que puede haber problemas de comunicación entre generaciones (42%). Para un 67,5% de las mujeres jóvenes, destacan, sin embargo, que dichas empresas toman mejores decisiones.

El talento no tiene edad, pero aún hay prejuicios

Existe un amplio consenso con respecto a la idea de que el talento no tiene edad y que se trabaja mejor en equipos intergeneracionales. De hecho, un 91,9% de los veteranos y un 80,7 de los jóvenes están muy o bastante de acuerdo con que el talento no tiene edad y un 73,6% de los sénior y 67,6% de los junior con que se trabaja mejor con personas de todas las edades. También hay consenso a la hora de valorar los equipos intergeneracionales: 4 de cada 5 consideran importante trabajar con personas de otras generaciones y en torno a 3 de cada 4 (más entre los Séniors) afirman que les gustaría hacerlo.

Sin embargo, no todo es positivo y aún quedan prejuicios que derribar. Cuando la pregunta es más directa y personal, los resultados difieren. Solo el 10% de los jóvenes aseguran que les gusta o interesa más trabajar con personas de 46 años en adelante y tan sólo un 1% escoge trabajar con compañeros que superan los 55 años.

Del mismo modo, los sénior muestran menos interés en trabajar con personas por debajo de los 31 años, ya que solo el 7% opta por trabajar con jóvenes de 20 a 30 años.

El mercado laboral, cada vez más sénior

“En España se está dando una seniorización del mercado laboral y, si se mantiene el ritmo de envejecimiento de los últimos años, los séniors representarán el 30% de la población activa en 2030. No podemos desaprovechar su talento”, explica Manuel Zafra, presidente de Merck en España.

Manel Domínguez, autor del libro “Sénior. La vida que no cesa” y doctor en Comunicación Social, explica que le gustaría dejar como legado a los jóvenes “una nueva sociedad intergeneracional y humanista basada en la reciprocidad y el respeto mutuo entre las generaciones. Que se valore y se reconozca la contribución de cada grupo generacional, creando un entorno inclusivo en el que todas las voces sean escuchadas y valoradas”. Por su parte, Lavinia Corduneanu, portavoz en Madrid de la asociación de jóvenes Equipo Europa, afirma que a su generación le gustaría “heredar ante las adversidades que nos esperan un futuro o una sociedad innovadora y resiliente donde, a través de un trabajo en equipo y un pacto intergeneracional, los sénior nos transmitan sus conocimientos para poder resolver los problemas sociales de una forma más efectiva, eficiente, sostenible y justa”.

 “En Merck queremos ayudar a definir un futuro próspero para el país mediante el aprovechamiento de todo el talento resultante de la diversidad generacional que hay en él. Jóvenes y séniors tienen mucho que aportar en la construcción de un futuro al que los jóvenes darán forma, en gran medida, gracias al legado que el conocimiento de las generaciones más sénior dejará en ellos” añade Manuel Zafra.

Sin embargo, los sénior son más propensos que los jóvenes a creer que no se reconoce a los de su generación. Casi un 30% considera que se reconoce poco o nada a los trabajadores mayores.

El sambenito de estar desfasado, poco motivado o no ser digital

Las respuestas de la generación de 55 a 67 años en esta encuesta desmontan algunos de los estereotipos más asentados en la sociedad. Los trabajadores sénior consideran que hacer uso de la tecnología es imprescindible para hacer bien su trabajo en mayor medida que los jóvenes (59% vs 48%). Los resultados de la investigación también desmitifican la imagen del sénior como una persona sin interés en actualizar sus conocimientos: el 56% de esta generación dice que lo que mejor le define profesionalmente son sus ganas de seguir formándose. Para Manel Domínguez, “la sociedad vive en una desinformación dentro de una mentira orgánica infundada, aceptada y establecida respecto a los valores de la longevidad que afecta directamente a sus protagonistas seniors”.

Conocimientos desfasados, pocas competencias digitales y mala adaptación a los cambios son los estereotipos sobre los sénior que ambas generaciones ven más injustos. Ellos, los trabajadores mayores, son aún más propensos a señalar como injusta la creencia de que están desfasados. Dentro de los sénior, las mujeres señalan en mayor medida, como un sambenito injusto la poca capacidad de aprendizaje (34,7%) y los hombres que estén poco motivados (28,7%).

Trabajador sénior: más satisfechos y dispuestos a dar un paso atrás

Los trabajadores sénior están dispuestos en mayor medida que los jóvenes a dar un paso atrás en su carrera por motivos personales (44,1% frente al 34% de los jóvenes); y apenas se autodefinen como ambiciosos profesionalmente (22%) frente a un 46% de los jóvenes que sí lo hacen. ¿Dejar el trabajo actual para cumplir el sueño de su vida? aquí hay notables diferencias. Solo un 47% de los sénior dicen estar dispuestos a hacerlo frente a un abrumador 80% de respuestas afirmativas entre los jóvenes. Quizá porque la edad de retiro está más cercana o quizá, sencillamente, porque están más a gusto en su trabajo. Según los resultados de esta encuesta, un 62,5% de los trabajadores sénior están muy o bastante satisfechos con su trabajo, frente a un 56,5% de los jóvenes.

En cuanto a su capacidad de adaptación en el terreno laboral, muestran una menor predisposición a moverse de ciudad (33% vs 52%) o país (25% vs 43%) por una buena oferta de trabajo. Y solo 1 de cada 3 sénior (frente a 2 de cada 3 jóvenes) reconoce que cambiaría de empleo actualmente. Sin embargo, los veteranos están más dispuestos a emprender un negocio o proyecto laboral: un 43,3% frente al 25,6% de los junior.

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MILAGROS, LA ABUELA PODCASTER DE 100 AÑOS QUE DA CONSEJOS A LOS JÓVENES PARA «DARLE VIDA A LOS AÑOS»

La centenaria se puso sin papeles delante del micrófono y compartió cómo llegar a los 100 años «con dignidad y esperanza»

Milagros Castellá va a cumplir 101 años y vive en Valencia. Uno de sus sueños ha sido siempre dedicarse a la radio. Desde la residencia en la que vive, se ha unido a varios de sus compañeros en Ballesol (Valencia), como Pedro Armando Flores, de 94 años, más conocido como Diamantino en redes sociales, para grabar una serie de podcast en los que se dirigen a todos los nietos con consejos «para saber cómo darle vida a los años».

En el taller de radio de Ballesol Patacona, Castellá se ha propuesto también «insuflar optimismo (a los otros residentes) y ganas de contar sus historias de vida». «Hay que dar voz a las personas mayores, la sociedad no puede dejar de lado el legado ni la experiencia que dejamos, queremos que nos pregunten… aunque nuestra audiencia sea muy limitada pero muy fiel», confiesan ambos al finalizar cada podcast que cada semana se encargan de editar en una mesa de mezcla.

Con el primer episodio Milagros sentó toda una declaración de intenciones. «Yo sí tengo ganas», es el nombre que ha decidido para el programa y desmentir «la triste y común idea de dos amigas que pensaban que haber perdido la juventud les quitaba las ganas de vivir», desvela la centenaria.

Uno de los objetivos por parte de la residencia de fomentar los programas de radio es «reforzar la atención, el aprendizaje y memoria de los mayores», dice Javier Simarro, técnico de animación sociocultural en Ballesol Patacona. Además, así los usuarios se mantienen activos mentalmente y se estimula su memoria a corto plazo.

Milagros se puso sin papeles delante del micrófono y compartió cómo llegar a los 100 años «con dignidad y esperanza, dejando de pensar en lo que fuimos para ser más objetivos y buscar el optimismo en lo que nos rodea», afirma la podcaster.

Tanto el contenido del programa, como la duración o los invitados de cada uno o la música es elección de los residentes que participan en el taller, por lo menos una vez a la semana. Desde la residencia cuentan que decidieron apostar por esta actividad por los beneficios que han comprobado los psicólogos y los profesionales de la animación sociocultural que tiene la radio como «medio cálido y humano vinculado a lo emotivo que posibilita la sensación de compañía y participación» entre los ancianos.

LA IGLESIA DE BURGOS REACTIVA UN MICROMECENAZGO PARA SALVAR 50 IGLESIAS: «LA CAMPAÑA ‘PRO TEMPLOS’ SE RENUEVA»

Se trata de una página web que permite a los usuarios hacer un donativo a alguno de los 50 edificios que requieren urgente restauración

En 2006, la archidiócesis de Burgos instauró el segundo domingo de agosto la campaña «Pro Templos», una iniciativa que pretende ayudar a la rehabilitación de templos y ermitas y permitir restaurar más inmuebles de los que se acogen al ‘Convenio de las Goteras‘ y otras ayudas de las administraciones. En el presente año, la campaña cambia de formato y, a través de una página web y mediante la tecnología QR, los usuarios pueden hacer una aportación puntual a uno de los cincuenta edificios que se pretenden recuperar en esta ocasión. Además, como es habitual, se realizará una colecta especial en todas las parroquias el día 13 de Agosto, con el objetivo de recaudar más de 40.000 euros en un solo fin de semana, que se destinarán a otras parroquias fuera de este listado.

Templos que requieren urgente restauración

La propia archidiócesis burgalesa ha informado de que la comisión diocesana de patrimonio ha seleccionado medio centenar de templos que requieren urgente restauración. Sus necesidades son accesibles a través de un portal digital creado para la ocasión, protemplos.es. Desde esta web, los colores de un semáforo alertan de la urgencia de intervención en cada edificio, permitiendo a los usuarios hacer una aportación económica y obtener la deducción fiscal correspondiente. Además, cada uno de estos cincuenta templos tendrá en sus fachadas un código QR directo a la web, para hacer una donación de forma sencilla, cómoda e instantánea, gracias a la plataforma de donativos donoamiglesia.es.

Con el título «SOS», la campaña otorga a cada templo un semáforo en función de su grado de deterioro y el momento de intervención. El color rojo indica que se requieren importantes obras de restauración, de ahí la necesidad de aportación. Hay cuarenta y cuatro edificios en color rojo (niveles 7, 8 y 9) y seis en color ámbar (niveles 4, 5 y 6) [ver listado completo]. Cuando la obra se haya completado, el color del edificio cambiará a verde.

Desde la archidiócesis indican que «la restauración del patrimonio religioso es una de las prioridades de la archidiócesis y de las propias parroquias, sobre todo del ámbito rural. A pesar de las ayudas de las administraciones, se precisa mayor colaboración económica para rehabilitar los más de 1.500 edificios religiosos de la provincia». Gracias al ‘Convenio de las Goteras’ (vigente desde 1993) y a iniciativas como la campaña «Pro Templos», se ha intervenido en más de 900 edificios en las últimas décadas. El año pasado se restauraron 119 edificios, en los que se ha invertido un total de 2.865.080,29 euros (1.000.000  procedente de Diputación, 870.563,30 de ayuntamientos, 129.999 de ayudas de otras instituciones, 412.921,57 de las parroquias y 451.596,42 del Arzobispado).

Leido en Ecclesia

OBITUARIO: MARÍA DEL CARMEN GUTIÉRREZ DE LA IGLESIA PARTIÓ A LA CASA DEL PADRE

El pasado día 13 de agosto nos sorprendió inesperada y tristemente la noticia del fallecimiento de María del  Carmen, cuando habíamos recibido unos días antes una fotografía, adjunta, llena de vida con su esposo Ángel que habían estado comiendo con nuestros presidentes Álvaro y Jaime y sus esposas que pasaban unos días en Santander.

Los designios del Señor son inescrutables y un infarto se llevó a María del Carmen en su compañía  premiándola de una vida entregada a su servicio.

Todos los que los conocimos sabemos cuanta ha sido  su dedicación a Vida Ascendente, no solo en su diócesis de Santander donde ejerció junto a Ángel, su compañero de camino, de presidentes, cuantas veces fueron necesarios, ante la dificultad de encontrar a quien se comprometiese y coordinadores interdiocesanos de la región de Cornisa Cantábrica y María del Carmen como Vicepresidenta Nacional,  participando en la difusión y formación del Movimiento en toda España donde fueron requeridos. Hablamos en plural porque es imposible separar uno del otro, ambos siempre juntos, en cualquier acontecimiento o actividad.

María del  Carmen era la musa inspiradora de su esposo Ángel, al que todos conocemos como autor de nuestros guiones de reflexión anuales,  y era constante su colaboración  leyendo y animando.  Nadie como ella conocía el Movimiento y la situación en cada diócesis y a sus miembros, siempre dispuesta a echar una mano en lo que pudiesen necesitar.

Desde la presencia del Dios bueno y misericordioso estamos seguros seguirá velando   por nuestro querido Movimiento y a Ángel le brindamos nuestro recuerdo y oraciones esperando seguir contando con su disponibilidad y entrega.

José María Castaños

EL SANTO DE LA SEMANA: SAN PEDRO CLAVER

Misionero jesuita español que desempeñó una vasta labor evangelizadora en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, bautizando y adoctrinando a los esclavos que llegaban de África. Canonizado por la Iglesia en 1888 y patrón de Colombia, es llamado, tal y como él mismo se definió, El apóstol de los negros o El esclavo de los negros.

Hijo de los labradores Pedro Claver y Minguella y Ana Corberó, quedó huérfano de madre a los trece años de edad. Puesta de manifiesto su vocación religiosa, dos años después recibió la tonsura eclesiástica de manos del obispo de Vic en la parroquia de su localidad natal, Verdú.

Se trasladó a Barcelona para iniciar estudios de gramática en el Estudio General de la Universidad. A mediados de 1600 o 1601, terminada la retórica, pasó al Colegio Jesuita de Belén para cursar filosofía. Allí decidió ingresar en la Compañía de Jesús, y el 7 de agosto de 1602 entró en el noviciado de Tarragona.

Tras hacer los votos, fue enviado a Gerona para ampliar sus estudios de humanidades y luego, el 11 de noviembre de 1605, al colegio de Montesión en Palma de Mallorca para cursar filosofía. Allí trabó gran amistad con el portero Alonso Rodríguez, un anciano hermano lego que le imbuyó aquella inquietud misional que había caracterizado la Compañía de Jesús desde su fundación por San Ignacio de Loyola, con el temprano exponente de San Francisco Javier.

En 1608 se trasladó a Barcelona para estudiar teología. No pudo terminar los estudios, pues recibió una carta del Provincial, fechada el 23 de enero de 1610, por la que se le concedía el permiso para trasladarse a América, como era su deseo.

Pedro Claver viajó hasta Tarragona para unirse a otros religiosos y seguir hacia Valencia y Sevilla, donde otros jesuitas se sumaron al grupo. Embarcó en el galeón San Pedro (perteneciente a la flota mandada por don Jerónimo de Portugal y Córdoba) que zarpó del puerto andaluz en abril del mismo 1610, y arribó a Cartagena de Indias. Desde allí Claver y sus compañeros emprendieron el camino a Santa Fe de Bogotá, remontando el río Magdalena y tomando luego el camino de Honda.

Una vez la capital neogranadina se encontró con que no podía seguir los estudios de teología, pues faltaban profesores. Fue asignado al Colegio de la Compañía como coadjutor hasta 1612, cuando la llegada de nuevos religiosos le permitió proseguir dichos estudios. Claver fue enviado luego al noviciado de Tunja para la tercera aprobación, y finalmente al colegio de Cartagena, al que llegó en noviembre de 1615. Se ordenó subdiácono al mes siguiente y en 1616 recibió el diaconado y la ordenación sacerdotal.

El nuevo jesuita fue enviado a ayudar al padre Sandoval, que tenía a su cargo la catequización de los negros. Sandoval tuvo que ir a Lima en 1617 y Claver hubo de ocuparse él solo de todo el trabajo.

En 1618 se le unió un jesuita italiano, el padre Carlos de Orta, pero murió al año siguiente; afortunadamente, el padre Sandoval regresó a Cartagena en 1620. El 3 de abril de 1622 hizo Claver su profesión. Al pie de la fórmula de los votos consignó de su puño y letra “Petrus Claver, aethiopum semper servus” (“Pedro Claver, esclavo de los negros para siempre”). Era lo que quería ser y lo que siempre fue.

El padre Claver ejerció su apostolado con total dedicación, siguiendo el procedimiento empleado por el padre Sandoval. Cuando el gobernador le anunciaba la llegada de un barco negrero, trataba de averiguar de qué región procedía su “carga”, con objeto de buscar los intérpretes adecuados para hablar con los esclavos.

Los propietarios de esclavos se negaban a suministrarle intérpretes o ponían muchos obstáculos, motivo por el cual el Colegio de Cartagena terminó comprando un grupo de esclavos-intérpretes oriundos de diversas regiones de África para que ayudaran a Claver.

El religioso pasaba con ellos al buque negrero, al que llevaba regalos como naranjas, limones, tabaco, pan o aguardiente. Bajaba a las bodegas y decía a los esclavos que estaba allí para cuidar de que los blancos les trataran bien; les aseguraba que no iban a matarlos, como a menudo creían, y les alentaba a abrazar la fe cristiana, para lo que debían instruirse. Luego preguntaba por los enfermos y los niños nacidos en la travesía, a quienes dedicaba sus cuidados de urgencia.

Cuando le impedían subir al buque negrero, hacía lo mismo en los almacenes donde se hacinaban los esclavos. Claver repetía las visitas varios días, y dedicaba después varias horas a la catequesis por medio de los intérpretes. Esta labor solía hacerla en un patio, ante un cuadro de Jesús crucificado, y terminaba con el acto de contrición. Cuando los catecúmenos estaban bien instruidos procedía a bautizarlos, y luego les entregaba unas medallas de plomo que tenían impresos los nombres de Jesús y María.

El padre Claver cuidaba también de los negros que vivían usualmente en Cartagena y hasta de los de la provincia, a los que dedicaba una misión anual por Pascua. Manifestaba especial preocupación por los enfermos, lisiados e indigentes, a los que hacía objeto de sus desvelos.

Diariamente acudía a los dos hospitales de San Sebastián y San Lázaro, donde consolaba y curaba a los internados. En las cárceles atendía no sólo a los negros, sino también a presos diversos, como los protestantes de la isla de Santa Catalina, que procedían de capturas realizadas por las naves españolas. El jesuita terminó por ser respetado por las autoridades cartageneras y por los mismos propietarios de esclavos, que temían verle aparecer. Vivía con extrema austeridad, durmiendo en una esterilla y comiendo frugalmente, y dedicado a sus rezos en los ratos libres.

En 1651 Cartagena fue azotada por una epidemia. El padre Claver contrajo la enfermedad y le quedó como secuela una parálisis progresiva que, sin embargo, no fue obstáculo para que continuase visitando a los leprosos de San Lázaro, adonde se hacía conducir en mula, e incluso a los pocos esclavos que llegaban.

A raíz de la independencia de Portugal en 1640 habían disminuido los barcos negreros, pues dicha nación había detentado el asiento. Se produjo entonces un vacío que duró hasta que volvió a organizarse el negocio de la trata. Pese a ello seguían llegando algunos barcos, como una embarcación con carga de esclavos araraes en 1651. San Pedro Claver se hizo vestir y, ayudado de un bastón, fue al almacén donde se habían almacenado para la venta. Los instruyó durante varios días y bautizó a no pocos.

El 6 de septiembre de 1654 enfermó de gravedad y al día siguiente se le dio la extremaunción. A su muerte, acaecida en la noche del 7 al 8 de septiembre de 1654, numerosos fieles habían ido a visitarle. Tuvo unas solemnes honras fúnebres y fue enterrado en la capilla del Santo Cristo, en la iglesia de la Compañía. El proceso de su beatificación empezó en 1658. En 1747 fue declarado Venerable por Benedicto XIV; fue beatificado en 1851 por Pío IX, y canonizado en 1888 por León XIII. Su fiesta se celebra el 9 de septiembre.

Cómo citar este artículo:

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de San Pedro Claver». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/pedro_claver.htm [fecha de acceso: 11 de agosto de 2023].

INTENCIONES DE ORACIÓN

“El Papa Francisco confía cada mes a su Red Mundial de Oración, intenciones de oración que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia”, afirma el sitio web de la iniciativa.

“Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos», es una brújula para una misión de compasión por el mundo”, agrega.

Este mes de septiembre oramos: Por las personas que viven al margen

Oremos para que las personas que viven al margen de la sociedad, en condiciones de vida infrahumanas, no sean olvidadas por las instituciones y nunca sean descartadas.

La Conferencia Episcopal Española nos pide que este mes oremos:

 Por los catequistas y profesores cristianos, para que tengan siempre presente la importancia de su misión y se formen adecuadamente a fin de que su labor produzca frutos abundantes.  

 

LA NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA

El 8 de septiembre celebramos el Nacimiento de la Virgen María o Natividad de María. Se celebra nueve meses después de la dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen, que tiene lugar el 8 de diciembre.

Muchos siglos habían pasado desde que Dios, en los umbrales del Paraíso, prometiera a nuestros primeros padres la llegada del Mesías. Cientos de años en los que la esperanza del pueblo de Israel, depositario de la promesa divina, se centraba en una doncella, del linaje de David, que concebirá y dará a luz un Hijo, a quien pondrá por nombre Enmanuel, que significa Dios con nosotros (Is 7, 14). Generación tras generación, los piadosos israelitas esperaban el nacimiento de la Madre del Mesías, aquella que ha de dar a luz, como explicaba Miqueas teniendo como fondo la profecía de Isaías (cfr. Mi 5, 2).

A la vuelta del exilio en Babilonia, la expectación mesiánica se hizo más intensa en Israel. Una ola de emoción recorría aquella tierra en los años inmediatamente anteriores a la Era Cristiana. Muchas antiguas profecías parecían apuntar en esa dirección. Hombres y mujeres esperaban con ansia la llegada del Deseado de las naciones. A uno de ellos, el anciano Simeón, el Espíritu Santo había revelado que no moriría hasta que sus ojos hubieran visto la realización de la promesa (cfr. Lc 2, 26). Ana, una viuda de edad avanzada, suplicaba con ayunos y oraciones la redención de Israel. Los dos gozaron del inmenso privilegio de ver y tomar en sus brazos a Jesús niño (cfr. Lc 2, 25-38).

Incluso en el mundo pagano —como afirman algunos relatos de la antigua Roma— no faltaban señales de que algo muy grande se estaba gestando. La misma pax romana, la paz universal proclamada por el emperador Octavio Augusto pocos años antes del nacimiento de Nuestro Señor, era un presagio de que el verdadero Príncipe de la paz estaba a punto de venir a la tierra. Los tiempos estaban maduros para recibir al Salvador.

Dios se esmera en elegir a su Hija, Esposa y Madre. Y la Virgen santa, la muy alta Señora, la criatura más amada por Dios, concebida sin pecado original, vino a nuestra tierra

Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos (Gal 4, 4-5). Dios se esmera en elegir a su Hija, Esposa y Madre. Y la Virgen santa, la muy alta Señora, la criatura más amada por Dios, concebida sin pecado original, vino a nuestra tierra. Nació en medio de un profundo silencio. Dicen que en otoño, cuando los campos duermen. Ninguno de sus contemporáneos cayó en la cuenta de lo que estaba sucediendo. Sólo los ángeles del cielo hicieron fiesta.

De las dos genealogías de Cristo que aparecen en los evangelios, la que recoge San Lucas es muy probablemente la de María. Sabemos que era de esclarecida estirpe, descendiente de David, como había señalado el profeta hablando del Mesías —saldrá un vástago de la cepa de Jesé y de sus raíces florecerá un retoño (Is 11, 1)— y como confirma San Pablo cuando escribe a los Romanos acerca de Jesucristo, nacido del linaje de David según la carne (Rm 1, 3).

Con su nacimiento surgió en el mundo la aurora de la salvación, como un presagio de la proximidad del día

Un escrito apócrifo del siglo II, conocido con el nombre de Protoevangelio de Santiago, nos ha transmitido los nombres de sus padres —Joaquín y Ana—, que la Iglesia inscribió en el calendario litúrgico. Diversas tradiciones sitúan el lugar del nacimiento de María en Galilea o, con mayor probabilidad, en la ciudad santa de Jerusalén, donde se han encontrado las ruinas de una basílica bizantina del siglo V, edificada sobre la llamada casa de Santa Ana, muy cerca de la piscina Probática. Con razón la liturgia pone en labios de María unas frases del Antiguo Testamento: me establecí en Sión. En la ciudad amada me dio descanso, y en Jerusalén está mi potestad (Sir 24, 15).

Hasta que nació María, la tierra estuvo a oscuras, envuelta en las tinieblas del pecado. Con su nacimiento surgió en el mundo la aurora de la salvación, como un presagio de la proximidad del día. Así lo reconoce la Iglesia en la fiesta de la Natividad de Nuestra Señora: por tu nacimiento, Virgen Madre de Dios, anunciaste la alegría a todo el mundo: de ti nació el Sol de justicia, Cristo, Dios nuestro (Oficio de Laudes).

El mundo no lo supo entonces. Dormía la tierra.

La voz del Magisterio

«La Sagrada Escritura del Antiguo y del Nuevo Testamento y la venerable Tradición, muestran en forma cada vez más clara el oficio de la Madre del Salvador en la economía de la salvación y, por así decirlo, lo muestran ante los ojos. Los libros del Antiguo Testamento describen la historia de la Salvación en la cual se prepara, paso a paso, el advenimiento de Cristo al mundo».

«Estos primeros documentos, tal como son leídos en la Iglesia y son entendidos bajo la luz de una ulterior y más plena revelación, cada vez con mayor claridad, iluminan la figura de la mujer Madre del Redentor; bajo esta luz, es insinuada proféticamente en la promesa de victoria sobre la serpiente, dada a nuestros primeros padres caídos en pecado (cfr. Gn 3, 15)».

«También Ella es la Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo cuyo nombre será Emmanuel (cfr. Is 7, 14; Mi 5, 2-3; Mt 1, 22-23). Sobresale entre los humildes y pobres del Señor, que de Él esperan con confianza la salvación. En fin, con Ella, excelsa Hija de Sión, tras larga espera de la primera, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva economía, cuando el Hijo de Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne».

Concilio Vaticano II (Const. dogm. Lumen gentium, n. 55).

«Mirad a María, hermosa como la luna, pulchra ut luna. Es una manera de expresar su excelsa belleza. ¡Qué hermosa debe de ser la Virgen! ¡Cuántas veces nos ha impresionado la belleza de una cara angelical, el encanto de la sonrisa de un niño, la fascinación de una mirada pura! Ciertamente, en el rostro de su propia Madre, Dios ha recogido todos los resplandores de su arte divino. ¡La mirada de María! ¡La sonrisa de María! ¡La dulzura de María! ¡La majestad de María, Reina del cielo y de la tierra! Como brilla la luna en el cielo oscuro, así la hermosura de María se distingue sobre todas las hermosuras, que parecen sombras junto a Ella. María es la más hermosa de todas las criaturas. No es sólo la belleza natural la que se refleja en aquel rostro. Dios ha revestido su alma con la plenitud de sus riquezas por un milagro de su omnipotencia y ha hecho pasar a la mirada de María algo de su dignidad sobrehumana y divina. Un rayo de la belleza de Dios brilla en los ojos de su Madre».

«Pero la Iglesia no compara a María tan sólo a la luna; sirviéndose también de la Sagrada Escritura (cfr. Ct 6, 10), pasa a una imagen más intensa y exclama: ¡Tú eres, María, electa ut sol , elegida como el sol! La luz del sol tiene una gran diferencia con la de la luna: es luz que calienta y vivifica. Brilla la luna sobre los grandes glaciares del Polo, pero el glaciar permanece compacto e infecundo, como permanecen las tinieblas y perdura el hielo en las noches lunares del invierno. La luz de la luna no tiene calor, no lleva la vida. Fuente de luz y de calor y de vida es el sol. Ahora bien, María, que tiene la belleza de la luna, brilla también como un sol e irradia un calor: vivificante. Hablando de Ella, hablándole a Ella, no olvidemos que es verdadera Madre nuestra; porque a través de Ella hemos recibido la vida divina. Ella nos dio a Jesús y con Jesús la Fuente misma de la gracia. María es medianera y distribuidora de las gracias».

«Electa ut sol. Bajo la luz y el calor del sol florecen sobre la tierra y dan su fruto las plantas; bajo el influjo y la ayuda de este sol que es María, fructifican en las almas los buenos pensamientos. Quizá ya en este momento estáis inundados del encanto que mana de la Virgen Inmaculada, Madre de la divina gracia, medianera de las gracias, por ser Reina del mundo».

«Volved a recorrer, queridos hijos e hijas, la historia de vuestra vida. ¿No veis un tejido de gracias de Dios? Entonces podéis pensar: en estas gracias ha entrado María. Las flores han despuntado y los frutos han madurado en mi vida gracias al calor de esta Señora, elegida como el sol».

Pío XII (siglo XX). Radiomensaje en la apertura del Año Mariano, 8-XII-1953.

La voz de los Padres de la Iglesia

«Se llamaba Joaquín; era de la casa de David, rey y profeta; su mujer se llamaba Ana. Permaneció sin hijos hasta la vejez, porque su esposa era estéril. Y, sin embargo, precisamente a ella le estaba reservado el honor al que, según la ley de Moisés, aspiraban todas las mujeres que dan a luz, honor que no había sido concedido a ninguna mujer privada de hijos».

«Joaquín y Ana, en efecto, eran dignos de honor y de veneración, tanto en palabras como en obras; eran conocidos como pertenecientes a la estirpe de Judá y David, a la descendencia de reyes. Cuando se unieron las casas de Judá y de Leví, la rama real y la sacerdotal quedaron mezcladas. Así está escrito tanto respecto a Joaquín como respecto a José, con quien se desposó la Virgen santa. De este último se afirma directamente que era de la casa y tribu de David (cfr. Mt 1, 16; Lc 1, 5); pero lo eran los dos: uno según la descendencia natural de David, el otro en virtud de la ley según la cual eran levitas».

«También la bienaventurada Ana era una rama elegida de la misma casa. Esto significaba de antemano que el rey que nacería de su hija iba a ser sumo sacerdote, en cuanto Dios y en cuanto hombre. Sin embargo, la falta de hijos causaba un gran dolor a los venerables y estimados padres de la Virgen, a causa de la ley de Moisés y también por las burlas que recibían de algunos hombres necios. Deseaban el nacimiento de un descendiente que borrara la ignominia ante sus ojos y ante el mundo entero, y llevarles así a una gloria superior».

«Entonces la bienaventurada Ana, como aquella otra Ana madre de Samuel (cfr. 1 Sam 1, 11), fue al templo y suplicó al Creador del universo que le concediera un fruto de sus entrañas, para consagrárselo, a cambio de haberlo recibido como don. Tampoco el bienaventurado Joaquín estaba inactivo, sino que pedía a Dios que lo librase de la falta de hijos».

«El Rey benigno, el Autor generoso de todos los dones, escuchó la oración del justo y envió un anuncio a los dos cónyuges. Primero mandó un mensaje a Joaquín mientras se hallaba rezando en el templo. Le hizo oír una voz del cielo que le decía: «Tendrás una hija que será gloria, no sólo para ti, sino para el mundo entero». Este mismo anuncio le fue hecho a la bienaventurada Ana; ella no cesaba de rezar a Dios con ardientes lágrimas. También a ella le fue enviado el mensaje de parte de Dios, en el jardín donde ofrecía sacrificios con peticiones y plegarias al Señor. El ángel de Dios vino a ella y le dijo: «Dios ha escuchado tu oración; darás a luz a la anunciadora del gozo y la llamarás María, porque de Ella nacerá la salvación del mundo entero»».

«Después del mensaje tuvo lugar el embarazo; y de la estéril Ana nació María, iluminadora de todos: así, en efecto, se traduce el nombre de María: «iluminadora». Entonces los venerables padres de la feliz y santa niña quedaron colmados de una gran alegría. Joaquín organizó un banquete e invitó a todos sus vecinos, sabios e ignorantes, y todos dieron gloria a Dios, que había obrado para ellos un gran prodigio».

«De este modo, la angustia de Ana se trocó en una gloria más sublime, la gloria de convertirse en puerta de la puerta de Dios, puerta de su vida y comienzo de su gloriosa conducta».

Vida de María atribuida a San Máximo el Confesor (siglo VII).

(Los hechos expuestos se inspiran en escritos apócrifos, principalmente en el «Protoevangelio de Santiago», que se remonta al siglo II).

La voz de los santos

«Muchísimo daño, amadísimos, nos causaron un varón y una mujer; pero, gracias a Dios, igualmente por un varón y una mujer se restaura todo. Y no sin gran aumento de gracias. Porque no fue el don como había sido el delito, sino que la grandeza del beneficio. Excede a la estimación del daño».

«Así, el prudentísimo y clementísimo Artífice no quebrantó lo que estaba cascado, sino que lo rehizo más útilmente por todos modos, a saber, formando un nuevo Adán del viejo y transfundiendo a Eva en María».

«Ciertamente, podía bastar Cristo, pues toda nuestra suficiencia nos viene de Él; pero no era bueno para nosotros que estuviese el hombre solo (cfr. Gn 2, 18). Mucho más conveniente era que asistiese a nuestra reparación uno y otro sexo, no habiendo faltado para nuestra corrupción ni el uno ni el otro. Fiel y poderoso Mediador de Dios y de los hombres es el hombre Cristo Jesús, pero los hombres respetan en Él una divina majestad. Parece estar la humanidad absorbida en la divinidad, no porque se haya mudado la substancia, sino porque sus afectos están divinizados. No se canta de Él sólo la misericordia, sino que se le canta igualmente la justicia, porque aunque aprendió, por lo que padeció, la compasión, y vino a ser misericordioso (cfr. Hb 5, 8), con todo eso tiene la potestad de juez al mismo tiempo. En fin, nuestro Dios es un fuego que consume. ¿Qué mucho tema el pecador llegarse a Él, no sea que, al modo que se derrite la cera a la presencia del fuego, así perezca él a la presencia de Dios?»

«Así pues, ya no parecerá estar de más la mujer bendita entre todas las mujeres, pues se ve claramente el papel que desempeña en la obra de nuestra reconciliación, porque necesitamos un mediador cerca de este Mediador y nadie puede desempeñar tan provechosamente este oficio como María. Mediadora demasiado cruel fue Eva, por quien la serpiente antigua infundió en el varón el pestífero veneno. Pero fiel es María, que propinó el antídoto de la salud a los varones y a las mujeres. Aquélla fue instrumento de la seducción, ésta de la propiciación; aquélla sugirió la prevaricación, ésta introdujo la redención. ¿Qué recela llegar a María la fragilidad humana? Nada hay en Ella austero, nada terrible; todo es suave, ofreciendo a todos leche y lana».

«Estudia con cuidado toda la serie de la historia evangélica, y si encuentras en María algo de dureza o de reprensión desabrida, o la señal de alguna indignación, aunque leve, tenla en adelante por sospechosa y recela el llegarte a Ella. Pero si más bien (como sucede en verdad) encuentras que todo lo que pertenece a Ella está llena de piedad y de misericordia, de mansedumbre y de gracia, agradéceselo a aquel Señor que, con su benignísima misericordia, proveyó para ti tal mediadora que nada puede haber en la Virgen que infunda temor. Ella se hizo toda para todos; se hizo deudora de sabios y de ignorantes, con una caridad copiosísima. A todos abre el seno de la misericordia, para que todos reciban de su plenitud: redención el cautivo, curación el enfermo, consuelo el afligido, el pecador perdón, el justo gracia, el ángel alegría; en fin, gloria a toda la Trinidad; y la misma Persona del Hijo recibe de Ella la substancia de la carne humana, a fin de que no haya quien se esconda de su calor».

San Bernardo (siglo XII). Sermón en el Domingo infraoctava de la Asunción, 1-2.

Visto en Opusdei.org

  1. A. Loarte

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LOS ABUELOS EN LAS DISTINTAS DIÓCESIS

DIÓCESIS DE TENERIFE

Peregrinación de Vida Ascendente a San VICENTE de Los Realejos.

EL  18 de julio se ha celebrado la fiesta de los abuelos en Los Realejos. El movimiento de Vida Ascendente en San Vicente ha participado para ganar el Jubileo del Santo que se está llevando a cabo este año.

Fue un día muy hermoso, lleno de alegría. Hemos venerado la reliquia del Santo y hemos compartido una oración con sacerdotes que nos animaron a seguir siendo semilla de fe y esperanza en la familia, tanto en nuestros hijos como en nuestros nietos.

Algunos de ellos estuvieron presentes junto a sus abuelas, alegrando la reunión. Ahora tendremos un período de descanso de verano para luego comenzar con nuevas actividades en septiembre, siempre con el ánimo de nuestro Dios que está con nosotros en todo momento. Confiamos en que así sea. Amén

DIÓCESIS DE JAÉN

Nuestra Diócesis de Jaén se ha unido a la invitación del Papa Francisco para celebrar la III Jornada Mundial de los Abuelos y Mayores, bajo el lema «Su misericordia se extiende de generación en generación» Lc 1, 50.

La Delegación para la Pastoral de las personas mayores y la Comisión Diocesana de Vida Ascendente han trabajado conjuntamente para que dicha jornadas se puedan celebrar en todas las parroquias invitándoles y enviándole el documento del Papa y un subsidio Litúrgico.

Nuestros mayores y sus nietos han tomado un papel protagonista durante los actos de esta jornada de diversos modos donde se han llevado a cabo celebraciones con amplia participación en parroquias como las de Torreperogil, Martos, Arjona, La Higuera, Villardompardo, Baeza, la parroquia del Salvador de Jaén. Al igual que también se ha llevado a cabo en varias residencias de mayores.

De una manera especial, resaltamos Bailén, donde se unieron las tres parroquias en una única celebración de la Eucaristía en San José Obrero, presidida por el Vicario Episcopal, D. Manuel Ángel Castillo Quintero y por el delegado de la Pastoral para el Mayor, D. Facundo López Sanjuán, tras la celebración de la Santa Misa tuvieron un rato de fraternidad y convivencia con una comida para más de 270 personas mayores, la cual fue financiada por el Ayuntamiento de Bailén.

DIÓCESIS DE ORIHUELA – ALICANTE

En Onil,  Santa Ana y San Joaquín es una fiesta con mucha tradición. Comenzó la celebración con una Eucaristía a las 19,30, el calor nos daba una tregua, una brisa fresca y la sombra de los pinos hacían un gozo del entorno.

La homilía nos transportó a la época de los abuelos de Jesús,  como el Señor actúa en ellos y como ellos ponen toda su confianza en el Señor, perseverando en la oración, y de cómo la Virgen estaría ayer muy contenta de ver como honrábamos a sus padres.

Después celebramos una merienda con los hijos y los nietos, mientras los más jóvenes y no tan jóvenes jugaban a carreras y a tiro de cantos, en una zona habilitada por el Ayuntamiento que también pone música. Las abuelas se encargaban de poner la mesa, tortilla de patatas, empanada, hojaldres, empanadillas, y hasta tarta d queso,   acompañados de bebida fresquita aunque la tarde no estaba siendo calurosa.

Es una tarde muy especial que con mucho cariño preparan mayores y jóvenes, un festejo intergeneracional y muy divertido bajo la atenta mirada de San Joaquín y Santa Ana que velan por todos nosotros como solo lo hace un abuelo.

Nuestro grupo de Vida Ascendente recibió a los amigos de Campello, que ya forman parte de nuestra familia.

DIÓCESIS  CORIA – CÁCERES

La Presidenta diocesana nos comentaba ese mismo día, Está siendo una jornada completa para dignificar la ancianidad. Aquí hemos tenido una celebración diocesana muy interesante. Todo por el mayor,  Vida Ascendente y diálogo intergeneracional.  Los distintos actos se han celebrado con la máxima solemnidad.

Feliz día a todos.

SE DESPIDE DE SUS VECINOS ANTES DE IR A LA RESIDENCIA CON UN EMOTIVO MENSAJE

Vivió durante 42 años en el mismo edificio, donde crearon «esta comunidad tan bonita»

Dejar la casa que se ha convertido en nuestro hogar es una de las decisiones más difíciles que podemos llegar a hacer a lo largo de nuestra vida, independientemente del motivo, ya que en muchas ocasiones supone dejar recuerdos y personas atrás. Es lo que le ha ocurrido a José Ignacio, quien debe mudarse a una residencia de mayores y dejar la que ha sido su casa durante más de cuatro décadas.

Y es que esos son muchos años, suficientes para crear relaciones de amistad, crear un hogar e incluso una comunidad que puede llegar a convertirse en una familia. Es por ello que, antes de marcharse, ha querido despedirse de todos sus vecinos, y lo ha hecho de una forma que los ha conmovido, no solo a ellos, también a miles de personas en las redes sociales, donde su carta de despedida se ha vuelto viral.

«El mensaje de un abuelo que se va de su vecindario», escribía un usuario en la red social de Instagram, compartiendo la emotiva carta de despedida que José Ignacio dejó pegada en el edificio junto a una imagen suya, para que todos pudieran leerla.

«Hola vecinos. El viernes me ingresan en la residencia de ancianos y estos son mis 3 últimos días aquí», comenzaba escribiendo, agradeciendo a su vez el buen trato recibido por todos sus vecinos en todos estos años.

«Quería agradeceros por siempre haber sido respetuosos conmigo y haberme tratado con cariño. Haber vivido aquí 42 años de mi vida ha sido un placer», continuaba.

José Ignacio echará de menos muchas cosas del que ha sido su hogar durante tanto tiempo, pero destacaba algunas en concreto de la «comunidad tan bonita» que han creado, la cual espera que «siga existiendo muchas generaciones más». «Echaré de menos las blancas escaleras, recoger una carta del buzón cada mañana, e incluso los niños que jugaban tocando a los timbres por la noche», señalaba.

«Pero voy a estar bien», añadía. «Os quiere, José Ignacio», finalizaba esta carta, que ha recibido una gran cantidad de comentarios en las redes sociales de usuarios que han mostrado su apoyo, mientras que otros recordaban a su vez que no conocen las circunstancias del hombre ni de su familia que los han llevado a tomar esta decisión y dejar su casa para ir a una residencia.

«Nada volverá a ser como antes, disfrutar de los vuestros y compartir es lo único que te vas a llevar», «Qué buena despedida le tienen que hacer a ese hombre», «Ojalá nuestros abuelos sean eternos», «Despidiéndose como un caballero, ya no quedan», o «Ahora quiero un José Ignacio de vecino», son algunos de los comentarios que ha recibido.

Fuente: 65 y más