PEREGRINACIÓN JUBILAR DE VIDA ASCENDENTE DE ALCALÁ A SAN ISIDRO

El martes, día 17, al haber concedido la Santa Sede a nuestra Archidiócesis un Año Jubilar con motivo del IV centenario de la canonización de San Isidro, integrantes de nuestro Movimiento de la Diócesis de Alcalá, en número de 48, iniciamos, con nuestro Consiliario Nacional al frente, la peregrinación a Madrid.

Llegamos a la capital a las 10 horas e, inmediatamente, visitamos la Capilla de la Cuadra de San Isidro, donde, según cuenta la tradición popular, estuvo situado el espacio donde guardaba el Santo los bueyes que utilizaba en la labranza y, actualmente, oratorio ubicado en la planta baja de un edificio vecinal construido a mediados del siglo XIX, 1856, en el número 3 de la hoy denominada calle Pretil de Santisteban, próxima a la Carrera de San Francisco y muy cerca de la Colegiata bajo la advocación del Santo Patrón de Madrid.

El inmueble en el que, actualmente, se sitúa la Capilla y a la que no se podía acceder hasta principios del actual siglo, pertenecía al Marqués de Villanueva de la Sagra. Ya en su interior una voluntaria miembro de la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid, nos indicó que, en fechas determinadas, se celebraba la Eucaristía, señalando, igualmente, que el retablo que la preside es de estilo neoclásico en el que se ven representadas las imágenes de San Isidro con la yunta de bueyes y, Santa María de la Cabeza.

Desde lo que estima la tradición eran las Cuadras de San Isidro nos dirigimos en paseo de apenas diez minutos a la Colegiata, donde estaba previsto que, a las 12 horas, participáramos en la Misa del Peregrino. La Colegiata de San Isidro desde que en 1885, tuvo lugar la constitución de la diócesis de Madrid, fue la catedral provisional de la capital y, en calidad de tal, se mantuvo hasta 1993 cuando se culminaron las obras de la actual Catedral de Santa María La Real de la Almudena.

Después de la Santa Misa, concelebrada por el Consiliario Nacional y un vicario de la Colegiata, tuvimos ocasión de venerar el cuerpo incorrupto de San Isidro depositado en un sarcófago y el de las reliquias de Santa María de la Cabeza, en una urna, incorporados al retablo mayor. En un recorrido por el interior de la Colegiata, pudimos contemplar el retablo presidido por la Sagrada Familia, en la Capilla del Pilar y varios lienzos atribuidos a Francisco de Ricci.

Nos llamó particularmente la atención la Capilla de la Dormición de Nuestra Señora, donde se exhibe un precioso y valioso retablo pictórico del siglo XVI. El edificio de la Colegiata fue incendiado poco después de iniciada la Guerra Civil, destruyendo el fuego numerosas obras de arte, entre ellas el retablo mayor que había sido trazado por Ventura Rodríguez. Concluida la contienda fue reproducido, al parecer, con gran acierto.

Finalizada nuestra estancia en la Colegiata, nos dividimos por los alrededores con ánimo de recuperar fuerzas para poder llegar en forma a un restaurante próximo, donde acabamos de recuperarlas en su totalidad, con un almuerzo de fraternidad.

Desde la llegada a Madrid fue palpable el sentimiento de amistad, de hermandad, entre todos los peregrinos que concluimos nuestra estancia en la capital con un rápido recorrido por el Museo de San Isidro, situado en la denominada «Casa de San Isidro» donde, según la tradición, estuvo situada la casa de Iván de Vargas, patrón de nuestro Santo pero sin que exista prueba fehaciente de que así fuera, es más, los indicios descartan tal posibilidad.

En el museo se encuentra uno de los pozos que se reivindican como en el que tuvo lugar la caída de su hijo Ilan y del cuál fue salvado por las oraciones de sus padres. A las 17.00 horas, con buen ánimo y renovados nuestros deseos de superación personal y del Movimiento, regresamos a nuestras respectivas localidades.

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO Y LA CONFERENCIA EPISCOPAL

El Papa Francisco confía cada mes a su Red Mundial de Oración, intenciones de oración que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia”, afirma el sitio web de la iniciativa.

“Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para  transformar nuestra plegaria en «gestos concretos», es una brújula para una misión de compasión por el mundo”, agrega.

Este mes de febrero oramos por las parroquias

Oremos para que las parroquias, poniendo la comunión en el centro, sean cada vez más comunidades de fe, fraternidad y acogida a los más necesitados.

La Conferencia Episcopal Española nos pide que este mes oremos

Por los pobres, los marginados, los migrantes, los desplazados por las guerras y conflictos, los que pasan hambre o cualquier otro tipo de necesidad, para que no seamos indiferentes ante su sufrimiento y puedan encontrar siempre en la Iglesia una mirada compasiva y una mano tendida.

LOS BENEFICIOS DEL ABRAZO

Nos abrazamos poco y no utilizamos su capacidad de combatir la soledad, el estrés, el aislamiento

En España parece que la vieja costumbre del abrazo está decayendo para dar paso al beso superficial y automático. Sin embargo, los estudios señalan que ese abrazo caluroso y amigable tiene múltiples y beneficiosas funciones.

Abrazar o ser abrazado, no cabe duda de que simboliza algo más que un gesto. El que abraza de verdad comparte la alegría de un encuentro. El que se ve abrazado, se siente acogido, compartido, con una mayor relación humana. Por eso muchos políticos lo utilizan como argumento. Y en todas las latitudes. Según los especialistas, ese abrazo tiene un por qué: reduce la tensión arterial y disipa los sentimientos de enojo aislamiento y soledad.

Es bueno abrazarse. Hay un lenguaje del gesto, en el que el tacto ocupa un lugar privilegiado. Tocar y sentirse tocado forma parte de la relación humana y mejora el trato con la familia y con los amigos.

Desde el comienzo

No es algo nuevo. Los primeros abrazos marcan. La estadísticas señalan que los bebés que son abrazados por sus madres al menos durante 20 minutos inmediatamente después del parto, lloran menos, duermen mejor y comen más que los demás. Hoy ya se impone en la mayoría de centros la llamada “piel con piel” en la que el niño desnudo es abrazado por la madre en contacto de pieles durante una larga media hora.

Una de las grandes especialistas en estas cuestiones es Lía Barbery, autora de El lenguaje de los abrazos, terapeuta y especialista entre otras cosas en fobias y en ansiedad. Con ella hablamos hace algún tiempo. Y sostiene que el abrazo implica una metáfora, como si exigiera que cada uno de nosotros nos preguntáramos cómo y de qué manera se abraza uno a la Vida. Lía propone una reflexión sobre cómo abordamos la relación de nuestra existencia frente a las propuestas que la vida nos pone delante.

En cuanto a los beneficios del abrazo es contundente: estimula la producción de oxitocina, hormona liberada por el cerebro en diversas situaciones, entre otras en el momento del parto, en la lactancia. Esta hormona considerada como la del comportamiento del apego y el afecto explica científicamente la auténtica sensación de bienestar que se experimenta en el momento del abrazo, puesto que actúa como anti estrés bajando los niveles de cortisol, lo que reduce la ansiedad y la sensibilidad al dolor. El contacto-abrazo, refuerza la amistad y el sentido de pertenencia al género, lo que se puede entender como un mecanismo adaptativo frente a los peligros circunstanciales. Hay muchas investigaciones en este sentido.

Y no es que beneficie a  algunas personas, es que habría que buscar a quién no beneficia. El abrazo es el lenguaje del corazón que, sin palabras, comunica emociones y sentimientos. Y un detalle importante: los abrazos ni se dan ni se reciben. Se comparten.

Ventajas para los mayores

Hay etapas –como infancia y senectud– en las que los abrazos son mucho más necesarios, por la mayor fragilidad que se tiene. Los mayores que sienten ese abrazo tienen una mejor calidad de vida y mayor defensa inmunitaria.

El abrazo evita el aislamiento, potencia la autoestima y ayuda a la empatía. La comunicación afectiva con nosotros y con el otro, crece; estimula la gratitud, despierta la creatividad, devuelve la alegría, el buen humor, brinda reconocimiento a nuestro «niño interior» y favorece las respuestas asertivas. Sería un inmenso catálogo. Pero es especialmente recomendable para quien tiene baja autoestima

Lia Barbery, a la que podemos considerar experta en abrazos distingue claramente entre el abrazo y el pseudo abrazo. «Me refiero siempre al abrazo y no a esos remedos de abrazo, tan pobre y vacío como los gestos de beso al aire al acercar las mejillas, tan utilizados socialmente. Deberíamos abrazarnos más, deberíamos ser sibaritas del abrazo

También debemos tener en cuenta que en ocasiones el abrazo sustituye a las palabras que no  nos surgen o no encontramos . Y transmite mucho mas que una fórmula social. En momentos de expresar compasión, o empatía, por ejemplo son bienhallados los abrazos. Son los encargados normalmente de dar las bienvenidas y también las despedidas. Como dice Lia, con abrazos se tejen abrigos para el alma.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid.

PAPA FRANCISCO RESALTA LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO EN IGLESIAS ANTES Y DESPUÉS DE LA MISA

El Papa Francisco destacó la importancia de la formación litúrgica y exhortó a mantener silencio en la iglesia antes y después de las celebraciones eucarísticas para colocar en el centro el encuentro con Jesús.

Así lo dijo el Santo Padre el 20 de enero al recibir a los participantes de un curso internacional de formación para responsables diocesanos de las celebraciones litúrgicas que se llevó a cabo en el Pontificio Instituto San Anselmo de Roma.

En su discurso, el Papa Francisco lamentó que a menudo hay mucho ruido en las sacristías, por lo que invitó a redescubrir y valorizar el silencio con el fin de colocar en el centro el encuentro con Jesús y dejar “resonar el eco” de la Palabra de Dios.

“Las sacristías suelen ser ruidosas antes y después de las celebraciones, pero el silencio abre y prepara para el misterio: permite la asimilación, deja resonar el eco de la Palabra escuchada”, explicó el Pontífice.

En esta línea, el Santo Padre advirtió que “la fraternidad es hermosa, saludarse es lindo, pero es el encuentro con Jesús lo que da sentido a nuestro encuentro, a nuestra reunión”. Por ello pidió: “¡Debemos redescubrir y valorar el silencio!”.

Asimismo, el Papa solicitó a los sacerdotes preparar en la oración las homilías y hacerlo con “espíritu apostólico”, pues «por lo general son un desastre”, lamentó.

“Lo he dicho muchas veces, porque es algo que nunca terminamos de entender: la homilía no es una conferencia, es un sacramental… Se prepara en oración, se prepara con espíritu apostólico”, subrayó.

Por ello, el Santo Padre sugirió que las homilías estén formadas siempre por “un pensamiento, un afecto y una imagen” para que “la gente se lleve algo a casa”.

Mercedes De La Torre

Mercedes De La Torre es una periodista mexicana radicada en Roma, que informa sobre el Vaticano desde 2006. Ha cubierto en televisión, radio y prensa diversos viajes internacionales de los pontificados de Benedicto XVI y del Papa Francisco. Licenciada en Pedagogía y Comunicación con maestría en Comunicación Institucional de la Iglesia y especialidad en Evangelización a través de las redes sociales. Forma parte del equipo de Redacción de ACI Prensa desde octubre de 2018.

SAN SIMEóN Y SANTA ANA, PATRONOS DE VIDA ASCENDENTE

Comprender la escena profética de Lucas nos ayuda a ser más conscientes de lo que dice el cántico de Simeón que rezamos todos los días en las Completas.

De la mano de Benedicto XVI miramos la escena: el viejo profeta Simeón y la profetisa Ana, movidos por el espíritu de Dios, se presentan en el templo y saludan como representantes del Israel creyente al “Mesías del Señor”.

A Simeón se le describe como hombre justo, piadoso y que espera la consolación de Israel. Es hombre “justo”, como san José, porque vive en y de la Palabra de Dios, vive en la voluntad de Dios descrita en la Torá. Es “piadoso” porque vive en una íntima apertura personal hacia Dios. Y espera la consolación de Israel porque vive orientado hacia lo que salva y redime, hacia quien ha de venir.

Benedicto XVI quiere hacernos sentir la actitud de Simeón que espera la “consolación” de Israel. Por eso al tomarlo en sus brazos sabe que el Espíritu de Dios, el Paráclito, el Dios consolador, está en este Niño, y bendice a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa puedes dejar a tu siervo irse en paz». Este texto está presente en la liturgia y, desde los tiempos antiguos, forma parte de la oración de la Iglesia tanto en las iglesias de Oriento como de Occidente. Y junto con el Benedictus y el Magnificat, transmitidos también por Lucas en el relato de la infancia de Jesús, pertenecen al patrimonio de plegarias de la iglesia judeocristiana.

Nos pueden ayudar mucho en nuestra situación concreta las dos afirmaciones cristológicas que centran el himno que entona Simeón: Jesús es «luz para alumbrar a las naciones» y existe para la «gloria de su pueblo Israel». Están tomadas del profeta Isaías.

Jesús es esa figura, llena de misterio, que aparece en el primer y segundo canto del Siervo de Yahvé. La esencia de su misión conlleva la universalidad, la revelación a las naciones, a las que el siervo lleva la luz de Dios. Las palabras de consuelo del profeta están dirigidas al Israel atemorizado al que se le anuncia una ayuda mediante el poder salvador de Dios.

¿No estamos necesitadísimos nosotros de ambas afirmaciones? Luz para alumbrar nuestro camino y el de todos los pueblos y consuelo ante todo lo que nos angustia y atemoriza, ante todo lo que sucede.

Junto al profeta Simeón estaba la profetisa Ana, una mujer de ochenta y cuatro años que, después de estar siete años casada, vivía viuda desde hacía decenios.

Simeón y Ana dos ancianos que esperan el nuevo Israel, y que ofrecen la acción de gracias de cuarenta generaciones a ese Niño que acaba de nacer, y la confianza y seguridad en la Historia de la promesa, de la historia de la salvación que ha llegado a su punto cumbre.

Ana confiesa la esperanza de sus padres por parte de Israel. No descendía de la tribu de Judá, pero Jesús venía para todo Israel, y para ser luz de los gentiles. Se nos dice que era hija de Fanuel, de la tribu de Aser, que estaba en las tribus dispersas. Y comenzó a expresar su acción de gracias y reconocimiento a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Su profecía consistió en su anuncio, en la transmisión de la esperanza de la que ella vivía.

«No se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones». Dice Benedicto XVI que Ana es la imagen por excelencia de la persona verdaderamente “piadosa”.

En el templo se siente como en su casa, se siente a gusto y segura en las cosas de Dios, como un niño a gusto y seguro en los brazos de su padre o de su madre. Es una mujer colmada por el Espíritu.

La piedad es esa disposición habitual que nos abre a un amor confiado a Dios. En el Nuevo Testamento sabemos que es un amor filial hacia Dios. «Habéis recibido el Espíritu de adopción filial por el que clamamos: ¡Abba! ¡Padre!».

Dice san Agustín que la piedad nos da Espíritu de hijo para con Dios y, desde este Espíritu, espíritu de hijo para con los superiores que gobiernan, espíritu de padre para con los pequeños, de hermano para los iguales y de entrañas de compasión para con los que tienen necesidades y penas, y una tierna inclinación para socorrerlos.

Los ancianos Simeón y Ana son testigos de la memoria del pueblo. Transmiten las promesas y las esperanzas a las nuevas generaciones. El testimonio de estos dos ancianos fue la última voz de la profecía que había cumplido su cometido.

El antiguo testamento había iniciado su historia de salvación con las vidas de hombres y mujeres tan concretos que los conocemos por sus nombres. Ahora en el pórtico del nuevo testamento tenemos a estos dos ancianos. También el Evangelio de Lucas nos presenta a Zacarías y a Isabel. Su hijo Juan, el precursor, estaba ya en el umbral del Nuevo Testamento, del nuevo comienzo de la creación, de la “nueva creación”, que es la redención.

En el templo de Jerusalén estaba el Redentor, un Dios que, para cumplir la promesa y redimir al hombre, se había encarnado en el seno de una mujer y había nacido de la manera más humilde, sencilla y silenciosa.

Dios los sostuvo en la esperanza y respondió al anhelo de estos ancianos. Les llegó el día del consuelo y vieron a su Redentor. En ellos se hicieron realidad las palabras de Isaías: «el Señor consuela a su pueblo y rescata a Israel».

Comunión y Liberación

EL AÑO LITÚRGICO

Carmen Pérez

LOS SERVICIOS SOCIALES EN ESPAÑA SIGUEN SIN ESTAR A LA ALTURA DE LAS NECESIDADES DE LOS MAYORES

Los principales servicios sociales para personas mayores de España –residencias, viviendas tuteladas, centros de día y de mayores, teleasistencia y ayuda a domicilio– siguen sin llegar a todos los potenciales usuarios y sin estar a la altura de las necesidades de las personas de más de 65 años. Es a la conclusión a la que llegan varios expertos y dirigentes de organizaciones de familiares o de mayores consultados por 65YMÁS al analizar el informe Servicios Sociales Dirigidos a las Personas Mayores en España en 2021, publicado en diciembre de 2022 por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).

En dicho documento, el Imserso, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, da información sobre el perfil del usuario de Servicios Sociales en España –edad, sexo, comunidad autónoma…– en 2021, sobre la titularidad –pública o privada– de estos, su precio y sobre otros datos de interés.

Ahora bien, es posible que algunos de estos datos no se correspondan exactamente con los actuales, puesto que el Gobierno puso en marcha en 2021 un Plan de Choque para el impulso del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia 2021-2023, pactado con sindicatos y patronal, para tratar de reducir las listas de espera y para dotar de más recursos –600 millones al año– a los Servicios Sociales que gestionan las comunidades autónomas.

Además, en junio de 2022, el Ministerio de Derechos Sociales y las comunidades acordaron por mayoría cambiar el modelo de la Dependencia y centrarlo más en las personas, dándose de margen hasta finales de 2029, para lograr que todas las residencias se dividan en unidades de convivencia; haya más personal, mejor formado y menos precario; se fomente la participación de los usuarios y se aumente el número de horas que presta la Ayuda a Domicilio; entre otros cambios.

Sin embargo, a ojos de sindicatos y agrupaciones de usuarios y familiares consultados por este diario, estas reformas y estos fondos podrían no ser suficientes para afrontar los retos del presente ni tampoco para los que vendrán en el futuro, por el envejecimiento progresivo de la población.

Y es que los índices de cobertura de servicios para personas dependientes estaban aún, al final de 2021, en cifras muy bajas, a su parecer, yendo del 9% en teleasistencia a sólo el 1% para los centros de día –100.000 plazas–.  Las residencias de mayores, «en serio peligro» por la inflación disparada

El crecimiento de residencias y de centros de día, estancado

Además, el crecimiento de ciertos servicios se ha estancado, como las residencias de mayores. Según los datos aportados por el Imserso, el 4,2% de las personas de más de 65 años vivían en centros de este tipo. Concretamente, en toda España, en 2021, había 397.743 plazas, de las cuales el 61,5% eran de financiación pública –gestionadas por empresas (concertadas) o por la administración– y acogían sobre todo a mujeres –el 76%– de más de 80 años.

“En los centros residenciales estábamos en el mismo índice de cobertura que en 2020″, denuncia el presidente de la plataforma de familiares de usuarios de residencias Pladigmare (@pladigmare), Miguel Vázquez.

“La situación ideal es que hubiese un 5%», entiende. “Pedimos que elaboren planes de residencias públicas para arreglar el desequilibrio a favor del sector privado”, propone.

«Nos preocupa algo que evidencian las estadísticas, más allá de medias nacionales: continúan existiendo grandes diferencias territoriales e inequidad en los servicios sociales a los que pueden acceder los ciudadanos en función del territorio. En el caso de algunas CCAA, son enormes. Tomando como ejemplo las plazas en centros residenciales podemos ver como en Castilla y León hay un índice de cobertura de 7,81, en Castilla La-Mancha de 6,80 o en Extremadura de 6,71, mientras que en Canarias sólo es del 2,66 o en Valencia del 2,69.

Si analizamos los modelos de gestión de esas mismas residencias podemos ver cómo mientras hay Comunidades donde prima la iniciativa pública, como Extremadura –la única Comunidad donde hay más residencias de titularidad pública que privada–, otras optan mayoritariamente por la iniciativa privada, como es el caso de Madrid donde hay 6,69 residencias privadas por cada pública, o de Cataluña donde hay 5,6 residencias privadas por cada pública, con el agravante en el caso de Madrid de que la mayoría de las plazas privadas ni siquiera son concertadas», comentan desde CCOO.

«Con la información que se presenta, intuimos que hay muchas tareas pendientes para acercarnos a los planteamientos de la Convención de personas con discapacidad de la ONU (Art. 19, 2007) y a los objetivos que plantee la Estrategia de Desinstitucionalización que se está elaborando: asuntos como tamaño del centro, transformación a unidades de convivencia, ratios de personal, formación y lucha contra su precarización y feminización, vida cotidiana, diseño ambiental, sujeciones y otros, nos sitúan lejos de esa deseada normalización de la vida cotidiana de las personas que habitan estos centros», opina la gerontóloga Mayte Sancho.

«Y sobre los centros de día. ¿Qué se puede decir? Sólo hay disponibles 100.000 plazas, para un colectivo de más de nueve millones de personas, con una tasa de cobertura del 1%. Falta dotación. No únicamente sirven para acoger personas, también prestan atención psico-social, rehabilitadora, así como higiénica y médica, etc. Si hubiera más podrían compensar en parte la insuficiencia de residencias para mayores que son igualmente insuficientes», comenta.

Una opinión, que comparte el director de la Confederación Estatal de Mayores Activos (Confemac), Vicente Pérez, quien entiende que esta modalidad debe desarollarse más para garantizar que los mayores puedan envejecer en su casa. “Es un apoyo importante para que la persona mayor permanezca en su domicilio”, afirma. «Creemos que está todo desequilibrado», afirma.

Desde el Imserso, organismo dependiente del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, su director, Luis Barriga, reconoce que si bien en los últimos años han aumentado sobre todo los índices de cobertura en servicios centrados en el hogar, también se ha financiado la reconversión de las residencias de mayores para que se transformen en edificios más hogareños –nuevo modelo de cuidados–. Con todo, avisa, la política debe ir orientada hacia la «desinstitucionalización» de las personas dependientes, para que puedan envejecer en sus domicilios.

Y es que, puntualiza, desde la Unión Europea no se va a financiar un modelo que no vaya orientado a este fin. «Con los Fondos de Recuperación hicimos una primera inversión de 700 millones de euros que se trasladó a las CCAA para la transformación del modelo de cuidados en los centros residenciales –obras para que no sean ‘minihospitales’, sino hogares–. Ahora bien, la Comisión Europea nos citó a varias reuniones y tuvimos que justificarles por qué invertimos en residencias, cuando de lo que estábamos hablando era de desinstitucionalización. Nosotros les tuvimos que decir: hay 400.000 personas en estos centros y no podemos abandonarlos a su suerte, sabemos que la apuesta a futuro son los servicios de proximidad, pero también hay de renovar los centros, no cerrándolos, sino haciendo que sean entornos vivibles. Costó mucho que la Comisión Europea aceptase. Y, al final, acabaron diciendo que, por esta vez, valía, pero que nos olvidásemos de más dinero para este fin, en los próximos fondos. Es más, hay estados miembros que llegan a ser tan radicales en esta cuestión que defienden que no se dé ni un euro público para la atención en centros de atención residencial. Nosotros somos bastante más moderados en este tema. Pero es un cambio inevitable», explica.

La Ayuda a Domicilio no llega a todos

Con todo, pese a los nuevos fondos aportados por el Gobierno, en opinión de los expertos, los índices de cobertura de la Ayuda a Domicilio tampoco son suficientes aún.

Según los datos del Imserso, el índice de cobertura es del 5,34, la media de horas prestadas al mes se sitúa en las 19,70 –sumando cuidados y tareas– y el precio público de este servicio 308,4 euros –o 15 euros la hora–, financiado en su mayoría por las administraciones. Aun así, cabe señalar que el índice ha aumentado del 4,93 al 5,34 desde 2019.

«Solo da cobertura al 5% de la población mayor. Es manifiestamente insuficiente, dada la gran cantidad de personas en situación de vulnerabilidad y /o exclusión social. En mi opinión, la causa es la incapacidad presupuestaria para dar cobertura a mayor población. Las administraciones deberían hacer un esfuerzo para conseguirlo. Este es un servicio de ayuda que funciona razonablemente bien, aunque la prestación se reduce a muy pocas horas y un par de días a la semana, pero debería ser suficiente para una población que no demanda mucha más atención por este concepto», valora a este diario el experto en el sector de la Dependencia y economista, Julián Salcedo.

«Creo que sería conveniente revisar objetivos y prestaciones en el marco de modelos de atención basados en derechos y preferencias de las personas. En este sentido, pienso que la Ayuda a Domicilio ha de ser fortalecida en recursos y reorientada para cumplir el objetivo que pretende», propone la gerontóloga Pura Díaz-Veiga.

«Las mayores actuaciones se deben dar en el entorno familiar de las personas dependientes, esto es, en su hogar. Para ello se deben mejorar las condiciones de las personas –generalmente mujeres– que trabajan en el Servicio de Atención Domiciliaria. Se deben aumentar sustancialmente el número de días y horas dedicadas a la atención domiciliaria de las personas asistidas», propone el secretario general de Pensionistas CCOO (@pensCCOO), Juan Sepúlveda.

Además, opina el presidente de la Federació d’Associacions de Gent Gran de Catalunya (@Fatec), Josep Carné, dotar de más medios a la ayuda a domicilio serviría para reducir la lista de espera. «De los temas que más nos preocupan son las personas que, con derecho a prestación, están a la espera de su confirmación –lo que nosotros decimos que están en el Limbo–. Estamos convencidos de que hay que potenciar de forma seria la atención domiciliaria, que seguramente ayudaría a reducir costos y potenciaría la salud de las personas atendidas», indica.

Ahora bien, matiza el presidente de Pladigmare, Miguel Vázquez, además de dotar de más medios a este servicio, se debe pensar en diseñar el entorno para que este servicio pueda darse en las mejores condiciones. «El Gobierno de la Nación tiene muy claro que quiere retrasar al máximo posible la institucionalización. El asunto es que tiene que tener en cuenta que, según un informe de FOESA, hay decenas de miles de viviendas que no tienen condiciones de habitabilidad. Allí no sé cómo van a hacer para potenciarla”, apostilla.

Por su parte, el director del Imserso asegura que el sector está en crecimiento desde 2019 y que cada vez se está desarrollando más para hacer frente a una demanda creciente y se tiende a trabajar en un enfoque más comunitario e integral. «La Ayuda a Domicilio se gestiona proporcionando horas sueltas en las casas, pero sin Equipos de Atención de Zona –grupos multidisciplinares–. Esto acaba generando problemas de precarización del empleo y también fomenta que el tiempo ofrecido acabe no dando respuesta a lo que las familias necesitan. Hace falta una revisión del modelo de gestión. La Ayuda a Domicilio sirve para que las personas permanezcan en el domicilio, pero también, para que sean activos. Por eso, tiene que crecer y cambiar. Es hacia dónde debemos ir y lo que propone el Plan de Desinstitucionalización», indica.

Eso sí, reconoce, se debe conseguir también que el sector sea atractivo para los trabajadores, puesto que cada vez se van a necesitar más y, actualmente, no los hay. «Como decía el presidente de los Estados Unidos: Pay them more (Pagádles más). Si pretendemos que el sector sea atractivo, con la precarización que existe y el sobreesfuerzo que se le exige al personal, vamos ‘dados’. O se prestigia la profesión, se mejoran las condiciones laborales y se les va cualificando más, o estamos perdidos. Desgraciadamente, ya somos un sector de paso. Muchas personas no quieren permanecer en él, aunque sea vocacional. Es un desafío de primer orden. Tan es así que en la Cumbre de Davos ha sido uno de los temas estrella –España necesitará 920.000 nuevos empleos sanitarios y sociosanitarios–. Es un problema europeo y español. Uno de los objetivos del Plan de Choque era la reducción de las listas de espera, pero el segundo, era la mejora de las condiciones laborales, porque si el sector no es atractivo, se irá devaluando y eso va en detrimento de la atención a las personas», señala.

«Es uno de los desafíos más importantes. No es de un año para otro, pero sí es uno de los más urgentes, porque no hay personal. Hay que planificar de dónde lo vamos a sacar, cómo lo vamos a formar y de qué manera mejoramos sus condiciones laborales para que tengan trabajos dignos que además aplauda la sociedad», indica.

Teleasistencia, un servicio en auge

En cuanto al servicio de teleasistencia, «es el que cuenta con un número más elevado de personas usuarias. A 31 de diciembre de 2021, este servicio atiende a 934.274 personas, es decir, un 9,86% de las personas mayores. Se trata de un servicio altamente feminizado, el 74,4% son mujeres, y cuenta con un elevado porcentaje de personas usuarias de 80 y más años (70%)», explican en el informe del Imserso.

«Este caso es de máximo interés, ya que es un recurso de bajo coste con utilidades amplias, sobre todo por su faceta protectora que proporciona seguridad a sus usuarios. Sin embargo, toca ya avanzar en los desarrollos de la teleasistencia que tienen evidencia amplia sobre su eficacia: teleasistencia móvil –importante por su papel preventivo especialmente ante caídas–, teleasistencia avanzada y un uso compartido más fluido con el sistema sanitario», indica la gerontóloga Mayte Sancho.

«Se observa un incremento sólido en los servicios. Creo que por fin nos situamos en índices de cobertura bastante similares a los de otros países de Europa. Siempre a distancia del norte de Europa, claro», afirma. «En general, todos los servicios que se desarrollan en ámbitos comunitarios y ayudan a que las personas permanezcan donde desean, aunque han crecido bastante, necesitan una reformulación en la línea de creación de ecosistemas locales de cuidados que integran todas las atenciones, desde los no remunerados hasta la atención sanitaria social, con algún perfil profesional de carácter coordinador: gestora del caso, sobre todo», propone.

Qué puedo pedir a través del botón de la teleasistencia (citas médicas, vacunas…)

«La teleasistencia ha de ampliar sus prestaciones y coordinarse con otros servicios para adecuarse a las necesidades diversas de sus usuarios, entre los que podría incorporar cuidadores tanto familiares como remunerados», añade la gerontóloga Pura Díaz-Veiga.

Con todo, para Julián Salcedo, la cobertura podría ser mayor y es muy desigual entre CCAA. «Siendo, como es, un servicio de gran utilidad para las personas que viven solas y/o tienen dificultades de movilidad, lo primero que llama la atención es que es un servicio utilizado por algo menos del 10% de los mayores, y solo en seis CCAA, supera el 15%. ¿Por qué no es así en las 11 restantes? Algo falla sin duda, y lo más probable es que no resulte atendido convenientemente este servicio, esencial para ese colectivo», indica.

Por su parte, el director del Imserso, Luis Barriga, justifica: «La teleasistencia es una herramienta fundamental. Si queremos que las personas permanezcan en sus domicilios y reciban los apoyos allí es importantísima la conexión con sistemas que atiendan, cuando haya problemas, y que puedan predecir y planificar. El número de teleasistencias se va a incrementar. Ya lo vemos en datos de 2022. Otro de los objetivos del Plan de Choque era convertirla en un derecho subjetivo, por el mero hecho de ser dependiente».

Más allá de los centros de mayores

Finalmente, los centros de mayores son el servicio que más número de afiliados tiene entre el colectivo. «Según la información disponible, los 3.770 que hay en España cuentan con 3.836.386 personas asociadas, es decir, el 40,48% de los mayores. Es el servicio con una menor feminización: el 57,6% de sus socios son mujeres», indican en el documento.

Aun así, si bien las cifras de cobertura son elevadas, matizan los expertos, en este caso, el problema reside en la oferta que se da, que no se adapta del todo o no siempre al perfil del mayor que está por llegar.

De esta manera, para el director de Confemac, Vicente Pérez, aunque los centros de participación activa suelen funcionar bien, se promueve sobre todo el envejecimiento de «consumidor», donde el usuario es «receptor».  “También hay un envejecimiento activo de personas que quieren seguir aportando y ese debería fomentarse desde los centros de participación», señala.

«La mejor prueba de que funcionan es que su tasa de cobertura alcanza a más del 40% de la población objetivo. Constituyen un lugar de encuentro que les ayuda a combatir la soledad. Aunque por lo general carecen de servicios atractivos, sirven para eso, para combatir la soledad, encontrar compañía y, como no, para pasar un buen número de horas a resguardo evitando tener que consumir energía en sus casas o, lo que es peor, tener que prescindir de ella. No estaría de más que las administraciones que los gestionan hicieran una encuesta entre los usuarios, y también entre la población que no los utiliza, para conocer cuáles son sus demandas de servicios. Probablemente, no podrán ser atendidas en su totalidad, pero al menos serían conocidas», concluye el experto en el sector de la Dependencia y economista, Julián Salcedo.

Murcia fomenta el envejecimiento activo a través de cursos y talleres en sus centros de mayores.

«No sólo es importante el número, sino también que estos servicios sean de calidad, poniendo a la persona en el centro de la atención, y para ello es necesario dotarlos de una financiación suficiente. Como sindicato queremos destacar que es imposible dar atención de calidad y centrada en la persona si no existen a la vez unas buenas condiciones laborales, es decir, calidad en el empleo», finalizan desde CCOO.

Desde el Imserso, recuerdan que con el programa de ciudades amigables con los mayores se ha querido fomentar la participación del colectivo en la vida social y existen diversos proyectos y cauces para fomentar su participación.

«Uno de los programas de los que estamos más orgullosos son las Ciudades Amigables con las Personas Mayores. Lo que fomenta es que los municipios generen políticas urbanas de proximidad que atiendan esta realidad y creen contextos donde la participación social, cultural y política se dé más allá de los centros de mayores. A partir de ahí, se ha creado una red de municipios, muy rica. En ésta, pueblos de 500 habitantes comparten experiencias con Barcelona, por ejemplo, y ven qué funciona y qué no. Todo va orientado a la participación de los mayores en sus entornos. Está claro que la población mayor es uno de los puntales de la preservación de una vida en sociedad, amigable, armónica, saludable… Es un colectivo esencial. Y es inevitable que ese segmento de la población acabe empoderándose», indica Luis Barriga.

El problema de las listas de espera

Por último, cabe señalar que aparte de que muchos de los Servicios Sociales son muy mejorables, otro de los problemas que siguen sin terminar de resolverse son las listas de espera para acceder a estas prestaciones –más de 100 personas mueren al día en espera de un servicio de este tipo–.

Ahora bien, según afirma el director del Imserso, en los últimos años se ha reducido considerablemente esta lista –solicitantes, pedientes de valoración y pendientes de prestación de servicio–. «Para hacernos una idea, al inicio del Plan de Choque había 311.000 personas en espera, por más de seis meses, y ahora, tenemos 224.000. Y al tiempo que se ha reducido la lista, se ha atendido con prestación efectiva a 100.000 más. Se ha pasado de 1.084.000 personas a 1.290.000 personas atendidas en dos años. Y eso ha hecho que la lista –solicitud, valoración y servicio– pase de ser del 16,83% al 11,33%. El punto ideal estaría en el 7% u 8%, por lo que aún queda camino por recorrer. Pero la línea es muy positiva», afirma.

Con todo, esta reducción no es homogénea en todas las CCAA. «Por debajo del 8% tenemos a la inmensa mayoría. Está Aragón, que tiene un 3%, Asturias, con un 7,69%, Baleares, 7,48%, Cantabria, 3,8%, Castilla y León, 3,72%, Castilla-La Mancha, 3,97%. Y por otro lado están Cataluña, con un 19% o Canarias, que es de las que más camino tiene que recorrer, con un 33%, pero partía de un 46%. Es verdad que todavía hay regiones que tienen un problema. Por ejemplo, la Comunidad Valenciana tenía unas listas muy abultadas y le ha costado años ponerse al día. Son asuntos que no se resuelven nunca de la noche a la mañana, pero es importante iniciar caminos de descenso y todas lo han hecho. Y luego, hay casuísticas, como el caso catalán donde sabemos que no todos lo que figuran están realmente en listas de espera, sino que es un problema de la velocidad a la que llega la información –entre municipios y Generalitat–», afirma Barriga.

Sobre el autor:

Pablo Recio

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LA FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

Aunque esta fiesta del 2 de febrero cae fuera del tiempo de navidad, es una parte integrante del relato de navidad. Es una chispa de fuego de navidad, es una epifanía del día cuadragésimo. Navidad, epifanía, presentación del Señor son tres paneles de un tríptico litúrgico.

Es una fiesta antiquísima de origen oriental. La Iglesia de Jerusalén la celebraba ya en el siglo IV. Se celebraba allí a los cuarenta días de la fiesta de la epifanía, el 14 de febrero. La peregrina Eteria, que cuenta esto en su famoso diario, añade el interesante comentario de que se «celebraba con el mayor gozo, como si fuera la pascua misma»‘. Desde Jerusalén, la fiesta se propagó a otras iglesias de Oriente y de Occidente. En el siglo VII, si no antes, había sido introducida en Roma. Se asoció con esta fiesta una procesión de las candelas. La Iglesia romana celebraba la fiesta cuarenta días después de navidad.

Entre las iglesias orientales se conocía esta fiesta como «La fiesta del Encuentro» (en griego, Hypapante), nombre muy significativo y expresivo, que destaca un aspecto fundamental de la fiesta: el encuentro del Ungido de Dios con su pueblo. San Lucas narra el hecho en el capítulo 2 de su evangelio. Obedeciendo a la ley mosaica, los padres de Jesús llevaron a su hijo al templo cuarenta días después de su nacimiento para presentarlo al Señor y hacer una ofrenda por él. (1)

Esta fiesta comenzó a ser conocida en Occidente, desde el siglo X, con el nombre de Purificación de la bienaventurada virgen María. Fue incluida entre las fiestas de Nuestra Señora. Pero esto no era del todo correcto, ya que la Iglesia celebra en este día, esencialmente, un misterio de nuestro Señor.

En el calendario romano, revisado en 1969, se cambió el nombre por el de «La Presentación del Señor». Esta es una indicación más verdadera de la naturaleza y del objeto de la fiesta. Sin embargo, ello no quiere decir que infravaloremos el papel importantísimo de María en los acontecimientos que celebramos. Los misterios de Cristo y de su madre están estrechamente ligados, de manera que nos encontramos aquí con una especie de celebración dual, una fiesta de Cristo y de María.

La bendición de las candelas antes de la misa y la procesión con las velas encendidas son rasgos chocantes de la celebración actual. El misal romano ha mantenido estas costumbres, ofreciendo dos formas alternativas de procesión. Es adecuado que, en este día, al escuchar el cántico de Simeón en el evangelio (Lc 2,22-40), aclamemos a Cristo como «luz para iluminar a las naciones y para dar gloria a tu pueblo, Israel».

Significado de la fiesta. La fiesta de la Presentación celebra una llegada y un encuentro; la llegada del anhelado Salvador, núcleo de la vida religiosa del pueblo, y la bienvenida concedida a él por dos representantes dignos de la raza elegida, Simeón y Ana. Por su provecta edad, estos dos personajes simbolizan los siglos de espera y de anhelo ferviente de los hombres y mujeres devotos de la antigua alianza. En realidad, ellos representan la esperanza y el anhelo de la raza humana.

Al revivir este misterio en la fe, la Iglesia da de nuevo la bienvenida a Cristo. Ese es el verdadero sentido de la fiesta. Es la «Fiesta del Encuentro», el encuentro de Cristo y su Iglesia. Esto vale para cualquier celebración litúrgica, pero especialmente para esta fiesta. La liturgia nos invita a dar la bienvenida a Cristo y a su madre, como lo hizo su propio pueblo de antaño: «Oh Sión, adorna tu cámara nupcial y da la bienvenida a Cristo el Rey; abraza a María, porque ella es la verdadera puerta del cielo y te trae al glorioso Rey de la luz nueva»(2).

Al dramatizar de esta manera el recuerdo de este encuentro de Cristo con Simeón, la Iglesia nos pide que profesemos públicamente nuestra fe en la Luz del mundo, luz de revelación para todo pueblo y persona.

En la bellísima introducción a la bendición de las candelas y a la procesión, el celebrante recuerda cómo Simeón y Ana, guiados por el Espíritu, vinieron al templo y reconocieron a Cristo como su Señor. Y concluye con la siguiente invitación: «Unidos por el Espíritu, vayamos ahora a la casa de Dios a dar la bienvenida a Cristo, el Señor. Le reconoceremos allí en la fracción del pan hasta que venga de nuevo en gloria».

Se alude claramente al encuentro sacramental, al que la procesión sirve de preludio. Respondemos a la invitación: «Vayamos en paz al encuentro del Señor»; y sabemos que este encuentro tendrá lugar en la eucaristía, en la palabra y en el sacramento Entramos en contacto con Cristo a través de la liturgia; por ella tenemos también acceso a su gracia. San Ambrosio escribe de este encuentro sacramental en una página insuperable: «Te me has revelado cara a cara, oh Cristo. Te encuentro en tus sacramentos».

Función de María. La fiesta de la presentación es, como hemos dicho, una fiesta de Cristo antes que cualquier otra cosa. Es un misterio de salvación. El nombre «presentación» tiene un contenido muy rico. Habla de ofrecimiento, sacrificio. Recuerda la autooblación inicial de Cristo, palabra encarnada, cuando entró en el mundo: «Heme aquí que vengo a hacer tu voluntad». Apunta a la vida de sacrificio y a la perfección final de esa autooblación en la colina del Calvario.

Dicho esto; tenemos que pasar a considerar el papel de María en estos acontecimientos salvíficos. Después de todo, ella es la que presenta a Jesús en el templo; o, más correctamente, ella y su esposo José, pues se menciona a ambos padres. Y preguntamos: ¿Se trataba exclusivamente de cumplir el ritual prescrito, una formalidad practicada por muchos otros matrimonios? ¿O encerraba una significación mucho más profunda que todo esto? Los padres de la Iglesia y la tradición cristiana responden en sentido afirmativo.

Para María, la presentación y ofrenda de su hijo en el templo no era un simple gesto ritual. Indudablemente, ella no era consciente de todas las implicaciones ni de la significación profética de este acto. Ella no alcanza a ver todas las consecuencias de su fiat en la anunciación. Pero fue un acto de ofrecimiento verdadero y consciente. Significaba que ella ofrecía a su hijo para la obra de la redención con la que él estaba comprometido desde un principio. Ella renunciaba a sus derechos maternales y a toda pretensión sobre él; y lo ofrecía a la voluntad del Padre. San Bernardo ha expresado muy bien esto: «Ofrece a tu hijo, santa Virgen, y presenta al Señor el fruto bendito de tu vientre. Ofrece, para reconciliación de todos nosotros, la santa Víctima que es agradable a Dios’. (3)

Hay un nuevo simbolismo en el hecho de que María pone a su hijo en los brazos de Simeón. Al actuar de esa manera, ella no lo ofrece exclusivamente al Padre, sino también al mundo, representado por aquel anciano. De esa manera, ella representa su papel de madre de la humanidad, y se nos recuerda que el don de la vida viene a través de María.

Existe una conexión entre este ofrecimiento y lo que sucederá en el Gólgota cuando se ejecuten todas las implicaciones del acto inicial de obediencia de María: «Hágase en mi según tu palabra». Por esa razón, el evangelio de esta fiesta cargada de alegría no nos ahorra la nota profética punzante: «He aquí que este niño está destinado para ser caída y resurgimiento de muchos en Israel; será signo de contradicción, y una espada atravesará tu alma, para que sean descubiertos los pensamientos de muchos corazones» (Lc 2,34-35).

El encuentro futuro. La fiesta de hoy no se limita a permitirnos revivir un acontecimiento pasado, sino que nos proyecta hacia el futuro. Prefigura nuestro encuentro final con Cristo en su segunda venida. San Sofronio, patriarca de Jerusalén desde el año 634 hasta su muerte, acaecida en el año 638, expresó esto con elocuencia: «Por eso vamos en procesión con velas en nuestras manos y nos apresuramos llevando luces; queremos demostrar que la luz ha brillado sobre nosotros y significar la gloria que debe venirnos a través de él. Por eso corramos juntos al encuentro con Dios».

La procesión representa la peregrinación de la vida misma. El pueblo peregrino de Dios camina penosamente a través de este mundo del tiempo, guiado por la luz de Cristo y sostenido por la esperanza de encontrar finalmente al Señor de la gloria en su reino eterno. El sacerdote dice en la bendición de las candelas: «Que quienes las llevamos para ensalzar tu gloria caminemos en la senda de bondad y vengamos a la luz que brilla por siempre».

La candela que sostenemos en nuestras manos recuerda la vela de nuestro bautismo. Y la admonición del sacerdote dice: «Ojalá guarden la llama de la fe viva en sus corazones. Que cuando el Señor venga salgan a su encuentro con todos los santos en el reino celestial». Este será el encuentro final, la presentación postrera, cuando la luz de la fe se convierta en la luz de la gloria. Entonces será la consumación de nuestro más profundo deseo, la gracia que pedimos en la poscomunión de la misa:

Por estos sacramentos que hemos recibido, llénanos de tu gracia, Señor, tú que has colmado plenamente la esperanza de Simeón; y así como a él no le dejaste morir sin haber tenido en sus brazos a Cristo, concédenos a nosotros, que caminamos al encuentro del Señor, merecer el premio de la vida eterna.

VINCENT RYAN

Adviento-Epifanía

Paulinas 1986, 119-125

  1. Para el trasfondo viejotestamentario, cf Levítico 12,2-5; Exodo 13,1-3; Números 18,15-16.
  2. Del Adorna thalamum, cantado en la procesión. Cf también el responsorio de después de la primera lectura en la Liturgia de las horas.
  3. Citado en la encíclica Marialis cultus 20.

LOS INVESTIGADORES ESPAÑOLES DEL CSIC MAYORES DE 70 AÑOS QUE PAUSARON SU JUBILACIÓN PARA BUSCAR UNA VACUNA CONTRA LA COVID

Luis Enjuanes, Mariano Esteban y Vicente Larraga son investigadores del CSIC y todos tienen más de 70 años. Al inicio de la pandemia algunos estaban jubilados o muy cerca de hacerlo. Sin embargo, dieron un paso al frente y lideraron sus laboratorios para desarrollar las vacunas españolas contra la COVID.

Pronto se cumplirán 3 años del inicio de la pandemia de COVID-19 que paralizó a todo el mundo. Este virus se extendió por, prácticamente, la totalidad de los territorios que componen el mapa de nuestro planeta, planteando a las naciones una nueva filosofía para combatir las enfermedades.

Un año después del inicio de la propagación mundial del virus, las empresas comenzaron a distribuir las primeras vacunas. Así, al comienzo de la campaña de vacunación era frecuente comparar con las personas cercanas el tipo de dosis que te habían suministrado, ya fuera AstraZeneca, Moderna, Pfizer… Las cuales sacaron sus vacunas a contrarreloj debido a la urgencia del momento.

En España se empezó a trabajar en el desarrollo de una vacuna nacional tan pronto como se secuenció el COVID-19. Para esta tarea, que recientemente ha comenzado a dar sus frutos con la elaboración de la primera vacuna que protege del daño cerebral causado por el coronavirus, surgieron tres personas que lideraron sus respectivos proyectos. Así, Luis Enjuanes, Mariano Esteban y Vicente Larraga se pusieron al frente de sus laboratorios cuando ya se habían jubilado o estaban a punto de ello.

Esta terna de virólogos del CSIC ha dedicado toda su vida la investigación científica y todos tienen más de 70 años. En los albores de la pandemia y luego en lo más crudo de la misma actuaron en calidad ‘ad honorem’, es decir, sin retribución económica. Gracias a sus décadas de trabajo, España está desarrollando vacunas propias que servirán como dosis de refuerzo a las ya administradas, lo que pone aun más en valor su determinación a pesar de sus edades.

Luis Enjuanes: «Esta experiencia me ha cambiado mucho»

A sus 77 años, el todavía virólogo del CSIC Luis Enjuanes, ha dirigido en los últimos años el desarrollo de un prototipo de vacuna contra la COVID-19 que protegerá contra la infección y la transmisión del virus. En un equipo con 16 personas a su cargo han tratado de elaborar la que podría ser una de las mejores vacunas contra el SARS-CoV-2 por varias razones.

La primera es que el ARN que se inyecta puede multiplicarse por 5.000 veces dentro del organismo. La segunda es que las personas vacunadas no enferman ni tampoco transmiten el virus. La tercera es que su administración podría ser intranasal, brindando mayor protección en las vías respiratorias, pues en palabras de Enjuanes: «Este virus entra prioritariamente en nuestro organismo a través de las vías respiratorias, por eso, si inmunizas esa zona la protección es mayor».

Los plazos para su lanzamiento han sido complicados de definir puesto que es una vacuna totalmente nueva: «No se ha hecho ninguna de este tipo». Eso sí, con experiencias previas positivas en ratones que no se volvieron a infectar.

«Ha afectado mucho a nuestro modo de vida, a la vida familiar y social, al ocio… La gente se va a volver más precavida», aseguró el virólogo a los medios de comunicación del CSIC, por ello indicando que «la vacunación es la única forma frenar la pandemia de forma masiva».

Sobre su experiencia desde el inicio de la pandemia y capitanear un grupo para el desarrollo de una vacuna, todo ello a sus más de 70 años, Enjuanes confesó que le había «cambiado mucho»: «Yo estaba empezando a reducir mi actividad científica, pero para los que somos especialistas en coronavirus resultaba duro abandonar el barco en estas circunstancias. Por eso seguimos trabajando. He extendido mi periodo como ‘ad honorem’ hasta que vea que la situación está encarrilada y que la dirección del laboratorio queda en buenas manos».

Mariano Esteban: «Seguimos en la brecha unos jubilados»

Tan pronto como se descubrió la secuencia genética de este coronavirus a comienzos de 2020, Mariano Esteban decidió volver a la actividad científica e ir a por la vacuna.

«Poco antes de que empezase la crisis sanitaria había decidido ir reduciendo mi laboratorio. Al irrumpir el SARS-CoV-2, me doy cuenta de que necesitaré personal y vuelvo a reclutar a gente con experiencia que había finalizado sus contratos», recordó en una entrevista al CSIC.

«España no puede depender siempre de los demás. Tenemos el conocimiento científico y somos buenos en la parte básica de desarrollo de la vacuna», afirmó este virólogo que, recientemente, acaba de publicar un estudio en el que demuestra que el SARS-CoV-2 infecta y daña neuronas en distintas regiones del cerebro, y que esos daños son «evitados completamente» por la vacuna contra el covid desarrollada por el CNB-CSIC.

«Es importante que haya varias vacunas y que las españolas estén ahí para contribuir al control de la pandemia. Por eso seguimos en la brecha unos jubilados. Y muy satisfechos ¿eh? Mis colegas Luis Enjuanes y Vicente Larraga, y yo mismo, estamos totalmente volcados en esto», declaró sobre la importante labor que hacen.

Vicente Larraga: «Hemos visto la dificultad de la vida en la calle y estamos más endurecidos»

Vicente Larraga es un parasitólogo que trabaja en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas y es junto a sus colegas anteriores, el otro investigador de más de 70 años que sigue al pie del cañón: «Hay que seguir fabricando vacunas y es tan importante que tengamos nuestra propia capacidad para hacerlas», dijo a los medios del CSIC.

La vacuna en la que trabajan presenta varias características diferentes a las demás, ya que al ser sintética es más adaptable, además de resistir a temperatura ambiente.

«Sí pienso que una gran parte de la población se ha dado cuenta de nuestra importancia», señaló. «Confío más en que la sociedad vea la necesidad de la investigación y que eso a largo plazo influya en la clase política», deseó el investigador.

Sobre la presión que han sufrido sus compañeros anteriormente mencionados, Larraga lanzó esta valiosa reflexión: «Somos mayores, niños de la posguerra. España era muy diferente en los años 50, era otro mundo, y la presión era algo constante. En aquella España millones de personas tenían que luchar a diario para sobrevivir. Quiero decir que nosotros hemos visto la dificultad de la vida en la calle y creo que mentalmente estamos más endurecidos. Tenemos interiorizada la idea de apretarse el cinturón y tirar para adelante».

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HOY VISITAMOS LA CATEDRAL DE ASTORGA

La catedral que hoy se contempla está levantada sobre otra de estilo románico, de gran belleza y riquísima decoración a juzgar por los elementos que han llegado hasta nosotros. En el último tercio del siglo XV comenzó a ser demolida por su cabecera para dar paso a la catedral actual, que guarda un gran parecido con las catedrales del gótico alemán.

La sorprendente fachada corresponde a las últimas etapas constructivas de la catedral, comienzos del siglo XVIII. Es un espectacular retablo de piedra, obra maestra del barroco leonés. La integran tres portadas y un hastial, primorosamente tallado como obra de orfebrería y flanqueado por dos torres gemelas de planta cuadrada, unidas por graciosos arbotantes y puentecillos a los cuerpos centrales y coronadas por chapiteles.

Presidiendo en todo lo alto, el descendimiento de Cristo y el Padre Eterno.

El programa iconográfico desarrolla una impresionante predicación. Cinco escenas evangélicas salen al paso en mediorrelieves elocuentes. A la izquierda, Cristo con el azote expulsa a los mercaderes del templo. A la derecha, Jesús escribiendo con el dedo en la tierra, cuando una mujer sorprendida en adulterio es llevada para que la condene. En la parte superior derecha de la concha, la escena de la curación del hidrópico. En la parte superior izquierda, se representa la escena del ciego de Betsaida, vestido de peregrino. Presidiendo en todo lo alto, el descendimiento de Cristo y el Padre Eterno.

Arquitectura interior

El espacio interior de la catedral impresiona por su sorprendente elevación y su luminosidad.

Su planta es rectangular, de siete tramos, con tres capillas absidiales y tres naves de extraordinaria altura, dos semejantes y la central más alta. En ella confluyen gran variedad armónica de estilos y lenguajes artísticos de cada época, siempre con el predominio de su gótico-tardío.

Esta catedral gótica es la única en España de abolengo alemán. Muestra de ello son las bóvedas correspondientes a las capillas absidiales y a los dos primeros tramos. En las bellas crucerías estrelladas convive el racionalismo gótico con la sofisticada y lujosa estética del tiempo de los Reyes Católicos.

En las estrellas del último tramo, en torno a la rosa de la clave dorada, con vivos y graciosos colores se asoman rostros de papas, obispos, monjes… pero será la heráldica del cordero del Apocalipsis el símbolo más representado y repetido de la catedral, ya que hace alusión al escudo del Cabildo Catedral de Astorga.

En la fachada de los pies se puede contemplar el reloj de sol y luna, ingeniosa obra Bartolomé Hernández en el año 1800. Marca las 24 horas del día, según la esfera y las fases de luna.

 

Las Vidrieras

La arquitectura y la luz filtrada por los vitrales multicolores se funden en el espacio interior de la catedral creando un ambiente de misticismo propicio a la oración.

Las vidrieras más antiguas y de mayor valor son las que están encima de la capilla de San Miguel, San Juan Bautista y San Jerónimo, que están en el lado de la epístola. Dichas vidrieras pertenecen a los años de 1525 a 1527 y son de filiación burgalesa.

Las vidrieras del crucero con la Presentación, la Epifanía y cuatro apóstoles dentro de hornacinas fueron contratadas en el año de 1558 a Rodrigo Herreros, vecino de León. Tienen gran semejanza a la de la capilla de El Salvador que este vidriero hizo para la Catedral de León.

Junto a éstas vidrieras se pueden ver otras de nueva factura del año 2000.

La Capilla Mayor

En la capilla Mayor se puede observar el gran retablo obra de Gaspar Becerra. Nos encontramos también con la cátedra del obispo y el coro procedente de Vega de Espinareda; el altar y el ambón, y la cripta de los Marqueses de Astorga.

En lo que al gran retablo se refiere es una obra maestra del Renacimiento español que no sólo asombra por sus majestuosas dimensiones, sino por la lograda síntesis de las bellas artes, de la teología y la piedad en perfecta armonía de cultura y fe.

Becerra trajo de Italia el clasicismo del Renacimiento, el patrón estético derivado de la última manera de Miguel Ángel, y supo adaptar con original aportación creativa el arte español formando una escuela de numerosos seguidores.

Sin duda es la obra cumbre del maestro andaluz Gaspar Becerra, indispensable hoy para conocer y valorar la original aportación de su genio artístico cada vez más reconocido y comprendido. Con justicia es llamado el Miguel Ángel español. Becerra trajo de Italia el clasicismo del Renacimiento, el patrón estético derivado de la última manera de Miguel Ángel, y supo adaptar con original aportación creativa el arte español formando una escuela de numerosos seguidores.

Constituido por banco, tres cuerpos y ático o remate, el retablo mayor de la catedral de Astorga se organiza en cinco calles de las que destaca la central, en la que se representa la Asunción, figura femenina en actitud escorzada de proporciones llenas, y la original composición de La Coronación. El retablo consagra el clasicismo en la arquitectura de los retablos con su monumentalidad, distribución ordenada y remates de frontones en los encaramientos e introduce el manierismo romano de clara influencia miguelangelesca en la escultura castellana.

Capilla del Santísimo y Ntra. Señora de la Majestad

El retablo que contiene esta capilla fue mandado erigir por el obispo don Alfonso Mexía de Tovar que se distinguió por su fervor mariano, por su cultura y mecenazgo de artistas. El diseño fue trazado por Juan de Peñalosa y Sandoval, canónigo de esta catedral y pintor, además de discípulo de Pablo de Céspedes. Junto con el diseño, creó las pinturas que aparecen flanqueando a la Virgen de la Majestad. A su derecha la imagen Santa Teresa, copia de la que hizo Fray Juan de la Miseria y a su izquierda San Genadio, obispo de Astorga en el siglo X.

El retablo se hizo expresamente para la Virgen de la Majestad, que preside la hornacina principal. Resaltar que todo el programa inconográfico es de inspiración contrarreformista.

Venerada a lo largo de casi nueve siglos, la imagen de Nuestra Señora de la Majestad es de singular belleza. Su importancia y su valor excepcional se deben tanto a la antigüedad, data del siglo XII, como a la perfección y calidad de su esmerada talla.

Desde el año 1994 es también la capilla del Santísimo que se reserva en un sagrario, perteneciente al siglo XVI.

El Coro

El coro de la catedral está reservado para la oración cantada del Cabildo Catedralicio que, en nombre de toda la comunidad diocesana, reza la Liturgia de las Horas. La plegaria tiene su centro, no en el altar, como la eucaristía, sino en la asamblea.

En el respaldo del coro bajo se representan medias figuras, asomadas a una especie de mirador, con arco trilobulado y pretil con su rótulo y pequeños monstruos o querubines en ángulos superiores. Se inicia hacia 1520, cuando coexiste el gótico hispanoflamenco con la corriente italiana hacia el renacimiento, llegando al barroquismo.

En el centro del coro se encuentra un gran atril llamado facistol. Tiene cuatro caras en forma de pirámide truncada que pueden girar sobre el pedestal, donde se podía poner hasta cuatro cantorales correspondientes a cada voz.

La sillería coral está realizada en madera de nogal en el siglo XVI, sin repetición de ninguno de los detalles de cada silla.

La reja que cierra el coro está considerada, dentro del llamado estilo greco-romano, como un valioso ejemplar perteneciente al primer tercio del siglo XVII, entre los años 1622 y 1629.

El Claustro

En el año 1755, bajo la dirección de Gaspar López, el antiguo claustro fue reformado. El actual se compone de un estilo neoclásico, liso, con los arcos pegados a los viejos muros, con bóvedas de ladrillo y enlucidos. Las portadas de acceso a la catedral, sacristía, capilla de Santa Marina y a un pequeño patio interior son muy bellas en su sobriedad.

A la izquierda se puede descubrir los paneles en los que se indican algunos detalles del plan director de las vidrieras de la catedral.

La estatua yacente de un obispo. En la serena sonrisa de su rostro aparece la actitud del creyente de la Edad Media ante la muerte.

En el claustro destaca la réplica de un sarcófago paleocristiano del siglo IV. Procedente de Astorga, el original estuvo en la catedral hasta 1869, encontrándose hoy en el Museo Arqueológico Nacional. Representa el testimonio artístico más antiguo de la fe en nuestras tierras. En la copia que se puede contemplar se observan diferentes escenas de indudable inspiración cristiana, como la resurrección de Lázaro o la multiplicación de los panes y los peces.

Además, podemos contemplar la estatua yacente de un obispo, obra primorosa, donde se aprecia la finura y elegancia del esculpido. La cabeza descansa sobre un almohadón. Bajo los pies, un dragón o grifo de cabeza aplastada. En la serena sonrisa de su rostro aparece la actitud del creyente de la Edad Media ante la muerte.

SÄLLBO, EL EXPERIMENTO DE VIVIENDA SUECO QUE UNE A MAYORES DE 70 AÑOS, JÓVENES Y REFUGIADOS

Nuevas alternativas de vivienda para mayores

«Aquí nadie se siente solo. Todo el mundo tiene alguien con quien charlar, compartir tiempo o incluso pedir ayuda para montar un mueble de Ikea», explica una de las participantes del proyecto Sällbo, el experimento de convivencia intergeneracional y multicultural surgido en la localidad sueca de Helsinborg, que se ha convertido en un modelo de éxito nacional e internacional. Un total del 51 viviendas de alquiler social en las que conviven personas mayores de 70 años, junto a jóvenes suecos y refugiados de países como Afganistán, donde la socialización es una de las claves.

Una curiosa cláusula en el contrato de alquiler que les obliga a pasar al menos dos horas con sus vecinos en actividades compartidas, es la seña de identidad del proyecto que comenzó en 2019 como incitativa de la empresa municipal de vivienda de la localidad sueca, Helsingborgshem, para combatir la soledad de los mayores y mejorar la integración entre diferentes colectivos sociales y que ahora ha adquirido una nueva dimensión.

Desde entonces, Sällbo ha conseguido superar la pandemia del coronavirus, atar lazos entre sus grupos de convivencia y sobre todo convencer a sus inquilinos sobre esta nueva forma de vida. «Estamos muy contentos porque casi todos los que empezaron este experimento hace tres años, han decidido continuar en él –sobre todo los mayores– y han firmado para 2023 sus nuevos contratos permanentes de alquiler», explica a 65YMÁS Dragana Curovic, responsable e impulsora del proyecto. «Cuando llegamos a cierta edad nos sentimos muy solos. Está bien encontrar un lugar así», reconoce uno de los veteranos inquilinos.

El germen del proyecto

Basado en la receta de ofrecer una vivienda en alquiler a precios razonables –entre 400 y 500 euros–, favorecer la convivencia y la inclusión entre diferentes colectivos, así como crear espacios compartidos de socialización se creó la iniciativa Sällbo, que viene de la unión de las palabras compañerismo (sällskap) y vivir (bo) en sueco. «La idea inicial surgió a raíz de la rehabilitación de una antigua residencia de mayores, que quisimos reconvertir en un espacio de inclusión bajo el concepto de nuevas formas de vida», nos cuenta Curovic.

«Pero entonces pasó algo. Comenzó la crisis migratoria de refugiados y el ayuntamiento nos pidió un espacio para alojarlos, por lo que vimos la oportunidad de aunar todos los objetivos: ofrecer un espacio de convivencia intergeneracional, combatir la soledad de los mayores y contribuir a la integración de diferentes grupos sociales en un mismo espacio», relata la impulsora del proyecto, quien nos reconoce que tras algunos prejuicios y obstáculos iniciales, encontraron la manera conectar. «Los jóvenes suecos de entre 18 y 25 años han sido clave para tender puentes entre las diferentes generaciones y culturas».

«Como una familia» tras el Covid

Por si fuera poco, a los meses de iniciar el proyecto, en noviembre de 2019, estalló la pandemia. «Todas las actividades que habíamos creado conjuntamente para socializar, como el gimnasio, la sala de yoga o de juegos se paralizaron durante los primeros meses para que no se produjesen contagios», explica la experta en inserción social. Pero según relata esta circunstancia de aislamiento, dio una nueva dimensión al proyecto que incluía un 60% de mayores y un 40% de jóvenes, incluidos los refugiados.

Al poco tiempo los inquilinos «empezaron a verse entre ellos como familia». Según relatan, el intercambio fue más allá de lo que podían aportar mayores y jóvenes en cuanto a conocimientos de historia o tecnología, sino que se empezaron a ayudar mutuamente. «Un ejemplo de ello es que los jóvenes refugiados terminaron el confinamiento sabiendo mucho más del idioma sueco y los mayores mejoraron enormemente sus habilidades digitales», cuenta Curovic.

Efectos sobre la salud física y mental de mayores y jóvenes

Entre las lecciones aprendidas del proyecto, que ahora pretende servir de modelo para otras iniciativas, sus impulsores destacan que los inquilinos valoran especialmente el no sentirse solos nunca más. «La gente mayor nos confesaba al principio del proyecto que aunque tenían familia, pasaban la mayor parte del tiempo de la semana solos. En Sällbo esto ya no pasa más. Todo el que quiera compartir un juego o un rato de charla, solo tiene que salir a los espacios comunes».

También los sorprendentes efectos sobre la salud física y mental de jóvenes y mayores. «Una de las inquilinas mayores entró en silla de ruedas y un día la ví sin muletas llevando ropa a la lavandería. Me dijo que se sentía bien, animada y con fuerza y que eso le había permitido levantarse de la silla. Es uno de los resultados de combatir la soledad no deseada», cuenta Curovic.

Pero la impulsora del proyecto defiende además, que los jóvenes, especialmente los refugiados, han salido también reforzados de esta experiencia conjunta. «Muchos ya tienen trabajo, son valorados en la comunidad y van adaptándose cada vez mejor». Por último, el grupo de jóvenes suecos también aseguran haber aprendido mucho durante estos años, sobre todo de la experiencia de los mayores y de ser un punto de unión con culturas diferentes.

Leído en 65 y más por Marta Jurado