Boletín Mensual Nº33 de Vida Ascendente Internacional

En unas semanas finalizará el año 2021 pero este boletín del año que finaliza no debería tener el triste sabor de lo que se va…

Como al comienzo de cada boletín, esta es una oportunidad para enviarles un saludo lleno de alegría por el reencuentro, aunque sea digital; También es una oportunidad para renovar mi más sincero saludo a usted y a los miembros del Comité Ejecutivo.

Y luego los artículos de esta carta traen grandes satisfacciones …

El tema propuesto por el padre Mashtaki nos pone frente a una hermosa imagen: José en el momento de su muerte está rodeado de sus seres queridos por él y a quienes, con total discreción, dedicó su vida …; Después de haber hablado tanto, en tiempos de pandemia, sobre la soledad en la que han muerto algunos de los ancianos, conocemos el precio de la presencia de seres queridos en este momento final.

Entonces, Jaime Tamarit nos hace pensar en el acto de transmisión; no duden en enriquecerse en este tema de capital importancia para las personas mayores que somos, llenos de conocimiento y experiencia.

Además, el contenido de esta carta da un testimonio de vitalidad : después del día de los abuelos y ancianos celebrada en el marco de la Iglesia universal por algunos de ustedes, otros Miembros de VAI, en América del Sur (Colombia y Perú), en la República Democrática de Congo han tomó iniciativas para celebrar el 1o Octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, decretado por la ONU ; Ellos son, por lo tanto, parte de un enfoque presencial en la  sociedad civil y en la participación en su actividad. Que todos sean calurosamente agradecidos, y más concretamente, Susana coordinadora continental y el Padre Montferrand, consejero espiritual para Argentina, quienes los alentaron a hacerlo A través de todas estas iniciativas. Es el sentido de la misión evangelizadora llevada a cabo por los miembros de VAI que está en acción, el tercer «pilar» de nuestro Movimiento.

Finalmente, recibimos noticias de Guatemala; como en una familia que recibe una señal de uno de sus miembros que ha estado silencioso durante mucho tiempo, nos regocijamos con esta noticia al ver que en este país, VA vive y da testimonio de su fe.  Gracias al grupo de Santo Tomás de Aquino por enviarnos la sonrisa de sus miembros.  Esta foto, como la enviada por el presidente Mopiti, muestra una realidad concreta de lo que está sucediendo en la distancia, más allá de los océanos o continentes. Recibimos con alegría esta información.

Entremos con alegría en el camino del Adviento.

La Presidenta.
Monique Bodhuin


EL AÑO 2021, AÑO SAN JOSÉ

 El padre Gregory Mashtaki, Consejero Espiritual para el África anglófona nos invita a meditar sobre la figura de San José, bajo cuyo patrocinio se sitúa el año 2021.

Para el mes de noviembre el tema elegido es el siguiente: San José (Anciano) Murió en presencia de María y Jesús.

El Padre Mashtaki también nos informa que se organizará una peregrinación nacional del 29 al 31 de octubre de 2021, en Songea en su país (Tanzania) en honor a San José y la Sierva de Dios, Sor Bernadette Mbawala de Tanzania.


EL ARTE DE TRASMITIR EN LA RELACIÓN INTERGENERACIONAL

A comienzos del año 2020, el tema de las relaciones intergeneracionales fue abordado repetidamente en el Congreso sobre el apostolado de las personas mayores de Roma y posteriormente en el congreso sobre el apostolado seglar de Madrid.

Este año, en el día del padre, mi hija Lucía me dedicó un libro con un bello poema de Santa Teresa de Calcuta sobre la trasmisión de los valores entre generaciones, que reza así:

Enseñarás a volar,
Pero no volarán tu vuelo;
Enseñarás a soñar,
Pero no soñarán tu sueño;
Enseñarás a vivir,
Pero no vivirán tu vida;
Sin embrago, en cada vuelo,
En cada sueño, en cada vida
Permanecerá siempre
La vuelta del camino enseñado

Este poema me impresionó por la libertad expresada en el acto de la trasmisión. Cuando mencioné este poema en la reunión mensual del Comité Internacional de Vida Ascendente, el consiliario francés, Monseñor François Maupu, sacó a colación un libro que me ayudó a comprender la esencia del acto de trasmitir. Este libro, de Nathalie Sarthou-Lajus, lo encontré traducido al español en la editorial Narcea.

En este libro, Nathalie me ha hecho comprender la diferencia profunda que existe entre los actos de formar y de trasmitir, diferencia de la que no era consciente. Formamos a las personas enseñando ciencia, arte, teología y filosofía, con ello educamos a las generaciones venideras en los conocimientos sobre ciencia, fe y humanidades.

Sin embargo, el acto de trasmitir consiste en trasmitir, dentro de la vida familiar, una manera de vivir en libertad basada en la vida cotidiana, la manera de cocinar el contar historias, etc. En una casa donde hay libros, se lee, si hay discos se oye música, se heredan las recetas familiares. Se fomenta el gusto por lo esencial de la vida cotidiana y la capacidad de asombro y entusiasmo que nos ayudarán a elegir a lo largo de nuestra vida.

La trasmisión es libertad. Con imposición no hay trasmisión. Impregnado el libro por un sentido profundo de la libertad en la trasmisión, dedica en contraposición un capítulo a la violencia de no trasmitir. Esta ausencia de trasmisión produce generaciones jóvenes desarraigadas de las referencias de su núcleo familiar, proclives a la violencia. Fenómeno del que somos testigos y que tan difícil nos es de explicar.

Nada mejor que las palabras textuales de Nathalie para entender la diferencia entre educación y trasmisión:

”Trasmitir y educar son dos actos que no se confunden, sino que se superponen …

Educar viene del latín ‘e-ducere’, que significa «conducir fuera» para salir del estado de ignorancia y dependencia de la infancia.

Trasmitir es inscribir al ser humano en la cadena de generaciones y hacerle ver que él es uno entre otros. La trasmisión indica que nosotros no somos nuestro propio origen; recibimos una herencia y los que nos la trasmiten, la han recibido de generaciones anteriores …

El acto de trasmitir es siempre un proceso aleatorio. Se escapa y supera nuestra voluntad … Una obra puede ser tan diversa y contradictoria como lo diferente que puede ser un niño de sus padres y hermanos o hermanas. «Es como si una gallina hubiera puesto un huevo de pato»”

Siguiendo el texto, conviene abordar lo que implica la ausencia de la trasmisión:

“El sentido de la trasmisión es como un acto de humanización que quiere instituir una filiación, poner límites, atribuir un lugar a cada uno, distinguir la muerte de la vida. Cuando este esfuerzo de humanización es el objeto de una deficiencia o, peor aún, de un rechazo, las sociedades se deshacen en la violencia.

Muchos jóvenes se radicalizan porque se encuentran en la situación patética de desheredados, sufriendo un vacío de significado. Aterrorizados por este vacío que llevan en su interior, se convierten en presa fácil para el adoctrinamiento y se someten a maestros o gurús que los descargan de la responsabilidad de dar sentido a sus vidas”

Este libro me ha devuelto a la infancia, al sentimiento de pérdida con la muerte de mis padres. Un encuentro intergeneracional dentro de mí mismo. Me hizo consciente de la semilla indestructible de felicidad que supone el haber vivido una infancia feliz en la que hubo trasmisión.

Jaime Tamarit
Vice Presidente VAI


EL DÍA 1 DE OCTUBRE EN LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

Barthélémy Mopiti, presidente de VM Congo RDC nos informó que este día del 1 de octubre dedicado a los ancianos fue organizado por la Fenapa, una organización secular a la que VM está adscrita; como dice el presidente en su última carta, la Fenapa «permite que los ancianos se reúnan sin distinción de sexo, tribu, religión o coloración política para hablar de los problemas que les conciernen… Cada ser humano, comenta, tiene dos paraguas que lo cubren, uno espiritualmente, el otro corporalmente». Este día del 1 de octubre brindó la oportunidad de recordar a la audiencia el establecimiento por parte del Santo Padre de la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y Ancianos, que en adelante tendrá lugar cada año el cuarto domingo de julio.

 

Barthélemy Mopiti Unkende


1º DE OCTUBRE DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS MAYORES
Y DÍA INTERNACIONAL DEL MOVIMIENTO VIDA ASCENDENTE

Tenemos que comenzar a salir de este momento especial que estamos viviendo, para “volver a llevar nuestra espiritualidad a las realidades de la vida, afianzar la amistad y cumplir con nuestra misión de apostolado”, como leemos en el mensaje de Susell : “Volver a nuestras reuniones para celebrar con amistad y abrazos.  Ofrecer nuestra sonrisa serena del que tiene la mirada positiva de la vida, palabras que animan y consejos atinados de los que ya vivimos muchas tormentas”

Recibí también el saludo de Susana Zonni, nuestra coordinadora continental, con ocasión de esta celebración mundial de los Mayores.  Y nos llegó el libro “La riqueza de los años” con las intervenciones en el Primer Congreso de Pastoral de Personas Mayores, de Roma 2020.  Del Secretario del Dicasterio, P. Alexandre Mello, rescaté los pasajes sobre “espiritualidad específica” que requiere nuestra edad.  La adjunto a esta.

La Fundación Navarro Viola celebra también en Día Mundial de las Personas Mayores, tratarán en una reunión los derechos de las personas mayores en el campo de la salud, del envejecimiento y de los derechos humanos.  Encontramos entre los expositores a la Dra. Silvia Gascón, de la Universidad Isalud, líder del proyecto “ciudades amigables con los mayores”, autora de “Vejez y pobreza en Argentina”.  Actualmente coordina los lazos de Red Mayor. Nos une a ella muchos años de trabajo en común con nuestro movimiento Vida Ascendente.

En este volver a la vida nosotros los mayores sabemos cómo cuidarnos, respetuosos de las indicaciones ya fuimos vacunados, ahora podremos retomar de a poco la vida, en esto tenemos que ser un ejemplo en la familia y en nuestra comunidad parroquial. Llenos de vida interior salimos a transmitir esperanza, consuelo en muchos casos, y deseos de compartir la vida con hijos y nietos como antes.

El Dr. Guillermo Bustos, colaborador de nuestros grupos desde Córdoba, en un escrito sobre “Caídas en Personas Mayores” dice muy atinadamente: “El alma tiene que empujar al cuerpo, la actitud depresiva, soledad y tristeza, predispone a la enfermedad y a las caídas.  Primero se cae el alma, después el cuerpo”.

Salgamos entonces del encierro, retomemos nuestras reuniones y aumentemos así la posibilidad de vivir y transmitir nuestro entusiasmo y alegría, nuestra espiritualidad. Esa será nuestra celebración del Día Mundial de las Personas Mayores.

P. Montferrand
28 septiembre 2021


SALUDOS POR EL DÍA INTERNACIONAL DE VIDA ASCENDENTE

Estimados Presidentes/a, Coordinadores/a:

Espero que al recibo de esta, se encuentren ustedes muy bien de salud.

El motivo de esta comunicación es para desearles un feliz y bendecido día de Vida Ascendente Internacional, que se celebrara el próximo 1° de Octubre del corriente año.

Donde cada país lo hará de acuerdo a sus propios protocolos. Algunos podrán hacerlo presencialmente y otros serán de manera virtual, a lo que ya estamos medianamente acostumbrados. Lo importante es celebrar, vivir con mucha alegría y esperanza, este día tan especial para nosotros los Adultos Mayores. Dando gracias también a Dios, por pertenecer a este hermoso Movimiento, que nos ha permitido conocernos y disfrutar juntos muchos momentos.

El motivo de enviar esta nota con tanta anticipación, se debe a que mañana me operan de una mano, y si sale todo bien, la semana que viene de la otra, por lo tanto, no iba a poder escribirles.

Adjunto, les envío una carta del Tesorero de Vida Ascendente Internacional, donde solicita a los dirigentes de cada país latinoamericano, enviar el aporte que cada uno hace anualmente.

Siempre espero noticias de ustedes, es para mí una alegría muy grande recibirlas. Sepan que siempre estoy a disposición de lo que necesiten de acuerdo a mis posibilidades.

Como siempre reciban todo mi cariño, y el deseo ferviente de volvernos a encontrar en un tiempo no muy lejano. Un fuerte abrazo en el Señor y a la distancia.

Susana


EN PERÚ CELEBRAMOS EL DÍA INTERNACIONAL DE VIDA ASCENDENTE

Como es de conocimiento de Uds., y de todos los miembros de nuestro Movimiento, el 1 de Octubre celebramos el » EL DIA INTERNACIONAL DE VIDA ASCENDENTE».

En Perú, lo celebramos virtualmente con la Santa Eucaristía, a las 12 pm, y a las 7pm desarrollamos un programa festivo, reflexivo sobre la importancia de este día, amenizado con música, canciones y bailes de personas mayores.

El tema central es un video que ilustra nuestro programa que está en marcha: » YO ESTOY CONTIGO TODOS LOS DÍAS». Es la ayuda que hemos brindado al Sr. SANTOS RINCON VEGA, anciano abandonado y sumido en la pobreza extrema. Esta actividad lo iniciamos a partir del 2 de mayo hasta su internamiento definitivo en un Asilo, durante el mes de setiembre.

Obra humanitaria y cristiana que nos permite materializar nuestra fe como reforzamiento de los pilares de nuestro Movimiento: Amistad, Espiritualidad y Apostolado. Es el esfuerzo de toda nuestra junta directiva destacando la participación personal de nuestra coordinadora Sra. Carmen Chueca Sánchez, junto a la Sra. Amparo Pereyra.

Seguiremos avanzando.
Cordialmente, un abrazo afectivo para Uds.

 Orlando Cacéres


EL DÍA 1° DE OCTUBRE EN COLOMBIA

Queridos Susana, nuestra Coordinadora Continental y Padre Oswaldo Montferrand, Consiliario Continental de Vida Ascendente

En nombre de Vida Ascendente Colombia expreso a ustedes nuestros agradecimientos por sus mensajes con ocasión de la celebración del día mundial del Movimiento, hoy 1° de octubre. Nos animan y nos orientan en nuestras actividades, y las valoramos mucho en especial en tiempos de pandemia.

Esta tarde celebraremos presencialmente en oración al Señor con gratitud y con afecto, y mediante sendas Resoluciones, la vida y obra de tres consejeros espirituales del Movimiento que marcharon a la Casa del Señor. El primero, colombiano, el padre Gabriel Arias Posada, que el año entrante por esta época cumplirá 20 años de su martirio y quien fuera cofundador de Vida Ascendente por los países de América Latina y el Caribe desde su responsabilidad como secretario ejecutivo del CELAM. El segundo, el jesuita Gonzalo Amaya, S.J.,, colombiano también, nuestro Consiliario en Bogotá, y el tercero el padre Antonio José Velásquez, venezolano, quien desde la pastoral familiar del CELAM acompañó la de los mayores en compañía de Vida Ascendente, continuando la tradición eclesial entre nosotros. Los dos últimos fallecieron afectados por el virus de la pandemia.

En la noche nos reuniremos virtualmente con nuestros hermanos y hermanas de Vida Ascendente desde México hasta Uruguay vía Zoom, como ha sido tradición en nuestros países con especial estímulo desde Vida Ascendente Perú, y agradeceremos al Señor por tantas cosas buenas recibidas y pediremos por ustedes, por los demás directivos e integrantes del Movimiento en el Continente y en el mundo, de manera que con ocasión de la celebración mundial estemos unidos en oración y en alegría.

Deseamos para ustedes toda bendición del Señor y la intercesión de la santísima Virgen María.

Clemencia O. Rodríguez G.
Vida Ascendente Colombia


VIDA ASCENDENTE EN GUATEMALA

En Guatemala se dieron los primeros pasos en 1985, por iniciativa de Monseñor Eduardo Fuentes, quien ante las exhortaciones del Papa Juan Pablo II, deseaba hacer realidad la existencia de la Pastoral de la Tercera Edad.  Con este propósito, se llevó a cabo un taller de capacitación en Antigua Guatemala y se integró una Junta Directiva que dio seguimiento a esta propuesta.

En 1989 fue cuando finalmente se fundó el Movimiento en Guatemala, con el apoyo de la referida Junta Directiva, particularmente de la Sra. Yolanda Nadler, quien organizó el primer grupo de Mayores y Jubilados que dio lugar a la constitución del Movimiento Vida Ascendente en nuestro país.

Las acciones del Movimiento fueron inmediatamente abaladas por el entonces arzobispo Monseñor Próspero Penados del Barrio y forman parte del Plan Pastoral Familiar de la Archidiócesis de Guatemala.

Actualmente la presidenta de Vida Ascendente en Guatemala es Doña Maria Eugenia de Gebhardt, que cuenta con una junta directiva constituida por una vicepresidenta, una tesorera, una secretaria, tres vocales y dos asesores.

Esta junta se reúne con una periodicidad mensual y organiza encuentros de formación, retiros espirituales de adviento y cuaresma y celebraciones en fechas significativas para el Movimiento, como son el día de la madre y la festividad de San Joaquín y Santa Ana, modelo de santidad para los abuelos.

Vida ascendente cuenta con seis comunidades con un número elevado de miembros, como es el caso de la comunidad de Santo Tomás de Aquino, grupo de 18 personas.

Este día de los abuelos se celebra con gran emotividad en un encuentro con excursión y ágape en el que los asistentes comparten las viandas que ellos mismos aportan.

Maria Eugenia de Gebhardt
Presidenta de Vida Ascendente Guatemala

Carta pastoral del Arzobispo de Toledo

En el siguiente enlace podéis leer la carta pastoral enviada por Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo:

Los sueños se construyen juntos

 

 

 

Boletín Mensual Nº32 de Vida Ascendente Internacional

El gris característico de la temporada de otoño en la región de Francia donde vivo no contagia a la alegría que siento al saludarles en este mes de octubre y a la felicidad que me da esta cita, aunque “sea solo digital”.

Van a leer una carta con más contenido de lo habitual.

De hecho, habla de la celebración del Primer Día Mundial de los Abuelos y de los Ancianos, deseada por el Santo Padre y a la que VAI quiso responder.

Algunos documentos son simplemente parte del anuncio y atestiguan, por parte de los responsables, la voluntad de responder a la propuesta del Santo Padre; otros se relacionan con los logros que dio lugar esta celebración. A todos Ustedes, que han mostrado una gran movilización y que nos han hecho conocer o bien sus proyectos o bien sus iniciativas, les doy un agradecimiento muy sincero y cálido. Puede que las medidas sanitarias impuestas por la pandemia no siempre hayan permitido dar a este día el alivio y el alcance que hubieran deseados, pero, como dijo uno de ustedes, se ha dado un primer paso: en el futuro se darán más, más grandes.

El informe de este día cruza, a nivel del calendario, otra fecha importante para los adultos mayores, la del 1 de octubre, Día Mundial de las Personas Mayores decretada por la ONU; Perú lo ha pensado y se lo agradezco.

Todas estas iniciativas constituyen una hermosa «cosecha»; forman parte de esta misión a la que quieren responder a través de tu compromiso con VAI: se trata de testimoniar con hechos la Palabra de Dios, Palabra de solidaridad, fraternidad y amor.

Antes de concluir apoyándome en la hermosa meditación sobre “Dios viticultor” que abre nuestro boletín, quisiera recomendar a sus oraciones a Robert Henckes, presidente de honor de la Vie Montante Francófona Bélgica: debe ser sometido en los próximos días a una cirugía muy pesada.

Así que aquí estoy retomando la metáfora del texto de Robert Henckes en la apertura de esta carta: después de la cosecha, llega el momento de la poda; así que dejémonos «podar según la voluntad de Dios, viticultor concienzudo, permaneciendo abiertos a las propuestas de su voluntad».

Y «nuestros brotes bien recortados» continuarán dando frutos.

La Presidenta.
Monique Bodhuin


NUESTRAS VACACIONES Y EL VITICULTOR

Para la mayoría de las personas y especialmente para los jóvenes, las vacaciones son un tiempo de libertad y descanso, de caminar, de deporte y un tiempo para relaciones. Esto es menos cierto para las personas mayores.

Personalmente, las vacaciones de 2021 me parecen problemáticas: el largo confinamiento por el Covid y un importante problema de salud cambian la perspectiva de libertad durante las vacaciones. Así es como tendremos que quedarnos en Bélgica y no podemos pensar en grandes viajes.

Entonces, ¿a dónde ir y qué hacer? Descansa, se dirá, ¡pero he estado en reposo durante varios meses! Además, me falta la energía y las iniciativas para conocer a otros y / o explorar nuestro país. El confinamiento me ha obligado a renunciar a las reuniones amistosas y muchos contactos están casi rotos. Ante esta situación y por falta de iniciativas y nuevas propuestas, me quedaría en casa, en mi agradable apartamento.

¿Una coincidencia? El texto bíblico que recibo es el de Dios – viticultor – que poda la viña. Poda las ramitas inútiles para que la savia pueda alcanzar abundantemente la rama donde crecerán las uvas de la cosecha. Por lo tanto, es el viticultor quien decidirá qué rama se regará y dónde crecerá el racimo de uvas de la cosecha. Cuando pienso en esta imagen, me digo a mí mismo que no tendré que forzar mi mente para decidir qué haré, también como pareja, durante estas vacaciones post-Covid. Bastará con que me deje podar según la voluntad de Dios Padre, un viticultor concienzudo, permaneciendo abierto a las propuestas de su voluntad.

Por lo tanto, el éxito de nuestras vacaciones depende de Dios y me libero de esta responsabilidad. No merezco el fruto de mis vacaciones ya que las recibo. Ahora recibimos una propuesta para quedarnos en la costa en agosto: ¡el estudio de uno de nuestros hijos estará libre durante varios días! Una cuñada nos invita a su casa en las Ardenas…

También tenemos la oportunidad de invitar a amigos, ver las parejas de nuestros nietos, pasar un día de barbacoa con la familia. También podemos recibir a una amiga que acaba de perder a su hermana de una manera brutal y tomarnos el tiempo para escucharla y orar con ella.

También está la lista de llamadas telefónicas que se deben hacer, tanto al Señor allá arriba, a través de nuestras ardientes oraciones como a nuestros seres queridos que están en dificultades.

Y nos sorprenderá encontrar un día «virgen» en nuestra agenda, un día para vivir tranquilamente agradeciendo al Padre viticultor por sus beneficios. Él podó nuestra vida muy corta y las uvas madurarán sin nuestros esfuerzos.

¡Gracias Señor!

Robert Henckes
Extracto de la Revista «Sérénité» de Vie Montante Bélgica


EL AÑO 2021, AÑO SAN JOSÉ

El padre Gregory Mashtaki, Consejero Espiritual para el África anglófona nos invita a meditar sobre la figura de San José, bajo cuyo patrocinio se sitúa el año 2021.

Para el mes de octubre el tema elegido es el siguiente: San José (Ancianos) en obediencia silenciosa a la voluntad de Dios.

«Sabemos que era un humilde carpintero (cf. Mt 13, 55) prometido en matrimonio a María (cf. Mt 1, 18; Lc 1,27); un hombre justo» (cf. Mt 1, 19) siempre dispuesto a llevar a cabo la voluntad de Dios, manifestada en su Ley (cf. Lc 2,22,27,39) y a través de cuatro sueños (cf. Mt 1,20; 2,13,19,22)

En cada circunstancia de su vida, José supo pronunciar su «fiat», al igual que María en la Anunciación, y como Jesús en Getsemani.

Todos podemos encontrar en San José al hombre que pasa desapercibido, al hombre de la presencia diaria, discreto y oculto, un intercesor, un apoyo y un guía en momentos de dificultad.


CON MOTIVO DEL PRIMER DÍA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y LAS PERSONAS DE EDAD, EL COMITÉ EJECUTIVO DE LA ORGANIZACIÓN NACIONAL DE LA ASOCIACIÓN CATÓLICA DE PENSIONISTAS Y PERSONAS MAYORES EN TANZANIA HA PROPUESTO UN PROGRAMMA PARA LA CELEBRACIÓN DEL DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS MAYORES CON LOS JÓVENES EN TANZANIA PARA EL 25 DE JULIO DE 2021:

EL TEMA: «YO SIEMPRE ESTOY CONTIGO» (MATEO 28:30)

ANTES Y DURANTE LA MISA, SE DEBE SEGUIR EL SIGUIENTE PROGRAMA:

    1. Tener una misa especial como actividad especial para la celebración.
    2. Se organizará una procesión de misa por ancianos, jóvenes y coros de iglesias locales antes de la misa.
    3. Se leerán las lecturas de la Misa: la primera por el líder de los jóvenes y la segunda por un miembro delegado. Habrá regalos y ofrendas para los necesitados que serán dados por los ancianos junto con los jóvenes.
    4. Todos los cristianos durante la celebración nos apoyarán.
    5. La Oración Internacional de Roma por los Ancianos será recitada durante la Misa por toda la congregación.
    6. Mensaje del Consejero Espiritual Nacional para leer.

Todos los cristianos presentes participarán en una contribución especial de dinero, bienes y alimentos para ser entregados a los necesitados de la parroquia.

Los grupos de ancianos incluyen pensionistas, ministros de la Iglesia, personal pastoral, agricultores, pescadores y desempleados que deben estar entre los beneficiarios de los regalos y ofrendas del día.

PROGRAMA QUE DEBE SEGUIRSE TRAS LA CELEBRACIÓN DE LA MISA DEL DÍA:

    1. Una conferencia impartida por jóvenes para honrar a sus mayores.
    2. Los ancianos darán orientación y consejos buenos y constructivos a sus jóvenes.
    3. Una palabra de aliento del celebrante de la Misa y líder de la Iglesia local para alentar a los nuevos miembros a unirse a nuestra Asociación en Tanzania.
    4. Foto de grupo para tomar después de la misa.
    5. Los ancianos que no pueden ir a la iglesia recibirán la Eucaristía durante este período.
    6. El celebrante mayor recibirá un regalo por su servicio, ya sea obispo o sacerdote.
    7. La celebración después de la misa por parte de los grupos dependerá de su situación financiera pero no es obligatoria.

La alegría del Evangelio… Ancianos en evangelización.

P. Gregory Mashtaki, Consejero Espiritual Nacional
En nombre del COMITÉ EJECUTIVO DE LA ORGANIZACIÓN NACIONAL


PRIMERA CELEBRACIÓN DEL DÍA MUNDIAL Y DESAFÍOS DE LA PANDEMIA DE COVID-19 PARA LAS PERSONAS MAYORES Y LOS ABUELOS EN UGANDA

El día de los abuelos y los ancianos dio lugar en Uganda a una hermosa colaboración entre VA Uganda y el servicio de la pastoral de los jóvenes, como lo muestra el informe de Margaret.

Aguas arriba, el obispo responsable de la pastoral de los jóvenes en la conferencia episcopal de Uganda fue parte de la dinámica de la campaña lanzada por el Vaticano en el verano de 2020 «Los ancianos son tus abuelos»; Refiriéndose al tema del día del 25 de julio «Estoy con vosotras hasta el fin de los días» (Mat 28, 20), invitó a los jóvenes de 19 diócesis a estar con los ancianos, relevos del Señor, orando por ellos, ofreciéndoles apoyo psicológico y moral, y tomando iniciativas de solidaridad: distribución de alimentos, utensilios de cocina o equipos domésticos, mantenimiento de casas, paisajismo de jardines, construcción de baños. En un mensaje, el cardenal Wamala desafió a los jóvenes: «Queridos jóvenes, les exhorto a hacer esto con generosidad y amor. Los ancianos pueden darles mucho más de lo que imaginan, como dice el libro de Ben Sira (8,9)».

El Papa Francisco anunció el 31 de enero una nueva celebración en honor a todos los abuelos y ancianos que se celebrará anualmente el cuarto domingo de julio. Este año se celebró el 25 de julio. El tema del evento es «Siempre estoy con vosotros» (Mt 28,20) Creo que proviene de la primera Conferencia Internacional sobre la Pastoral de los Ancianos que tuvo lugar en el Vaticano en enero de 2020. Uganda tenía una delegación de seis miembros en esa conferencia.

Es por eso que Life Ascending Uganda (LAU) se alegró y elogió el apoyo de Su Santidad el Papa Francisco a los ancianos decretando este día especial. Se nos dice: «La Iglesia necesita vuestras oraciones como una respiración profunda. … nuestra vocación ahora es preservar nuestras raíces, transmitir tradiciones… y transmitir la Fe a los jóvenes… (Mensaje del Papa a los ancianos y abuelos del 13 de julio de 2021)

Life Ascending Uganda, el Apostolado de los Ancianos, así como el Apostolado de los Jóvenes hicieron grandes planes para ese día. Todas las diócesis estaban listas para conmemorar este día de una manera solemne.

Desafortunadamente, entramos en confinamiento total dos meses antes del día de la celebración.

Si bien estas medidas son necesarias para limitar la propagación del Covid-19, los efectos físicos, psicológicos, sociales y económicos negativos son evidentes y más pronunciados en las personas mayores.

La disminución obligatoria de la interacción social conduce a una reducción en la calidad de vida, un cambio de dieta, un aumento del aislamiento que a menudo conduce a la depresión. Las personas mayores luchan por acceder a los servicios sociales debido a los lazos familiares rotos, su única fuente de apoyo; incluso no pueden recibir ayuda inmediata en caso de problemas de salud. Esto conduce a un aumento de las complicaciones de salud relacionadas con la edad debido a la inaccesibilidad a los centros de salud, la falta de fondos y la menor atención a los problemas de salud no relacionados con el COVID.

Los mayores experimentan trastornos del sueño debido a los días de soledad, lazos familiares rotos y actividad física reducida. También están demasiado preocupados por lo que podría suceder con sus hijos confinados en áreas urbanas. Sobre todo, el futuro les parece vacío e incierto, sin esperanza de compartir un día de felicidad con sus seres queridos, confinados en las ciudades.

El Día de los Ancianos y los Abuelos trajo una vez más vida y esperanza. La noticia más importante para ellos es darse cuenta de que podrían ser reconocidos y destacados, honrados y amados incluso durante el confinamiento. ¡El temor era que el Coronavirus impidiera que esto ocurriese!

Gracias
a Dios por la tecnología moderna que en esta era digital ofrece soluciones numericas.

Con el apoyo de jóvenes que técnicamente están más preparados para el uso de las soluciones digitales, la celebración fue posible.

La semana del 19 al 24 de julio: Tuvimos varias actividades en las diferentes diócesis.

    • Conferencias en Radio María: Se transmitieron conferencias que difundían el mensaje de amor de la Iglesia a ancianos y abuelos del Papa Francisco. Además, se compartieron mensajes para crear conciencia sobre el papel y la importancia de los ancianos en la Iglesia y la sociedad. También se destacaron los desafíos de este grupo etario. Esto produjo mucha emoción en los ancianos. Hubo muchos llamamientos a los estudios para expresar su gratitud al Santo Padre. En respuesta, los jóvenes llamaron para mostrar su gratitud a sus abuelos. Se rompió el silencio del confinamiento.
    • Actividades caritativas: El Apostolado de los ancianos (LAU) y el Apostolado de la juventud organizaron una semana nacional de caridad en apoyo de los ancianos y abuelos necesitados a nivel familiar y de la pequeña comunidad. Las actividades caritativas fueron variadas, desde donaciones físicas hasta apoyo en las tareas domésticas.

Los miembros de la Juventud y la LAU visitan y entregan regalos a las personas mayores.

Los jóvenes y los MIEMBROS de la LAU realizan una limpieza general del recinto de los ancianos y rezan con ellos.

    • Artículos periodísticos: Se escribieron artículos en periódicos locales sobre la vida de las personas mayores, destacando la existencia de la LAU.
    • Emisiones de radio: Las diócesis han organizado a través de las radios locales sesiones especiales de oración para los ancianos, incluida una misa en su honor y oraciones por los abuelos y los ancianos fallecidos.
    • Reuniones intergeneracionales: Los jóvenes se unieron a los ancianos de sus comunidades para rezar el Rosario y una Novena en preparación del día, en favor de los ancianos necesitados y los difuntos.

25 de julio

Celebramos la Misa Pontificia en la Catedral Archidiocesana de Kampala, dirigida por Su Eminencia, el Obispo Paul Ssemwogerere, Presidente de la Comisión para el Apostolado de los

LAU tuvo la oportunidad de dirigirse a los ancianos y felicitarlos por este primer día de celebración mundial en su honor. Debido a la situación de confinamiento, fue una misa virtual, transmitida en canales de televisión, radios, Facebook y YouTube.


La Presidenta de LAU pronuncia un discurso al final de la Misa en la Catedral de Rubaga en Kampala, Uganda.

Foto de grupo con el obispo Paul Ssemwogeresobre, celebrante principal, los miembros de la LAU y los funcionarios de la Secretaría Nacional

Todas las demás diócesis celebraron una Santa Misa virtual y ofrecieron oraciones especiales por los ancianos y los abuelos haciendo un buen uso de las estaciones de radio y televisión locales. Agradezco especialmente a las diócesis de Hoima, Soroti, Lugazi y la Arquidiócesis de Kampala que estuvieron a la cabeza.

En resumen, el día se celebró bien. La mayoría de los obispos se mostraron muy agradecidos por la iniciativa del Movimiento de Vida ascendente y ahora están más abiertos a las actividades de la LAUen sus respectivas diócesis. El Obispo de la Diócesis de Lugazi, el Reverendo Christopher Kakooza, compuso un himno para Life Ascending Uganda (LAU) y el Obispo de la Diócesis de Soroti solicitó a LAU conversaciones de divulgación con todos los sacerdotes diocesanos. La Diócesis de Hoima ha lanzado oficialmente Life AascendenteUganda – Chapitre de Hoima.

En general, hay una mejor conciencia de la LAU en el país.

Agradecemos a Su Santidad el Papa Francisco por la iniciativa de la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas mayores.

Margaret W Mugeni Atim
Presidenta de Life Ascending Uganda


EL DÍA DEL 25 DE JULIO EN BENÍN

La Conferencia Episcopal de Benín ha dado una cálida bienvenida a la institución de la Jornada Mundial de los Abuelos y Personas Mayores por parte del Santo Padre, que se celebró por primera vez el 25 de julio de 2021.

La Conferencia Episcopal aprovechó esta oportunidad para solicitar el apoyo de todos los fieles durante una solicitación especial para ayudar a Radio Inmaculada Concepción de Benín en su proyecto de reparación del centro emisor que permitirá la cobertura del territorio nacional. De hecho, Radio Inmaculada Concepción es la radio más escuchada por los ancianos en Benín.

El primer día de abuelos y ancianos fue celebrado en algunas parroquias por todos los fieles y en otras por los miembros de las secciones parroquiales de Vida Ascendente que, después de la celebración eucarística, se reunieron para intercambiar sobre todo los documentos recibidos de Vida Ascendente Internacional como parte de este día. Las actividades continuaron con el intercambio de ágapes y festejos.

Se han comprometido para una celebrar de manera más elaborada la próxima jornada, que tendrá lugar el último domingo de julio de 2022.


EL DÍA DEL 25 DE JULIO EN SENEGAL

Vie Montante en Senegal, un movimiento cristiano de pensionistas y ancianos, está estructurado en secciones. La sección, célula básica autónoma del movimiento, vive la Espiritualidad, el Apostolado y la Amistad.

Después de varias reuniones en comité para responder a la pregunta de cómo celebrar el Día de los Abuelos, la Junta Ejecutiva propuso las siguientes iniciativas:

Misa de Acción de Gracias en todas las secciones que se complementará con las siguientes líneas de actuación:

    • compartir entre personas mayores
    • intercambios entre ancianos y jóvenes
    • foro sobre la «herencia» legada a los jóvenes por los ancianos
    • visitas a pacientes en un centro que acoge y atiende a jóvenes con discapacidad
    • reforestación del patio de algunas parroquias y colegios católicos privados del país.Nosotros en Senegal, a través de la voz de nuestro Presidente Coordinador, oramos por la unidad de los ancianos que se han convertido en abuelos.

Sed todos bendecidos.


CARTA DEL ASESOR ESPIRITUAL DE AMÉRICA DEL SUR

Queridos amigos y amigas de Vida Ascendente

Hoy comienzo la novena de preparación para la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores que viviremos el domingo 25 de julio por primera vez. Con esta carta quiero llegar a ustedes para trasmitirles toda mi alegría y mi acción de gracias a Dios que está siempre con nosotros y nos conduce siempre de su mano.

Repaso todos los años caminando junto al Movimiento Vida Ascendente, vuelvo a ver tantos rostros y tantos lugares que fueron etapas de ese camino al que nos convocó el Señor, los encuentros y las publicaciones que nos permitieron conocernos, ayudarnos, intercambiar experiencias.

Puedo ver este presente que nos regala Dios por medio del Papa Francisco, tan cercano a los marginados por el mundo, conocedor de la realidad de los abuelos y de los mayores, en esta sociedad que globaliza con la indiferencia. El Papa nos convoca a esta Jornada Mundial para hacer visible nuestra presencia en el mundo familiar, en la sociedad y también en nuestra Iglesia.

Estos días de preparación no serán suficiente para agradecer esta tierna caricia de Dios que estamos recibiendo. Será necesario hacer una gran acción de gracias día a día, para que nuestras oraciones y nuestras ocupaciones suban al Padre que inspiró este Movimiento y que está con nosotros todos los días.

El domingo 25 estaremos muy juntos a pesar de las distancias, me uniré en mi Misa con todos ustedes y con todos los que en el mundo vivimos el don de una larga vida, esa Vida Ascendente que tanto amamos.

Padre Osvaldo Montferrand
15 de julio 2021


UNA LLAMADA RETRANSMITIDA POR LA COORDINADORA DE VAI PARA SUR AMERICA PARA CELEBRAR EL DÍA DEL 25 DE JULIO

Queridos amigos de Vida Ascendente

Mañana con mucho jubilo celebramos la “Primera Jornada mundial de los abuelos y las personas mayores”, bajo el lema “Yo estoy contigo todos los días”.

Esta fecha fue instituida por el Santo Padre Francisco, muy cercana por cierto a la celebración de San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesús, día que, durante muchos años, los integrantes de Vida ascendente, tomamos como propio.

Creo que más allá de las restricciones que hay debido a este tiempo de pandemia, no debemos dejar de celebrarlo, ya que es un día muy importante para nosotros que somos abuelos y para todos los adultos mayores. El Santo Padre nos alienta y nos quiere expresar con este lema del Evangelio de San Mateo, la cercanía del Señor y la Iglesia en la vida de cada persona mayor.

El Papa Francisco, instituyo esta jornada mundial, que se celebrara anualmente, el cuarto domingo de julio, para revalorar a quienes fuimos los primeros encargados en orientar en la fe, dentro de los hogares y en la sociedad. Este, es una llamada a continuar con nuestra misión evangelizadora, porque no hay edad en la que puedas retirarte de la tarea de trasmitir el Evangelio, llevando la buena Noticia a todos los sectores de la sociedad, especialmente a nuestros jóvenes y niños. Reconociendo que nuestra vocación es también ayudar y cuidar nuestras raíces.

Como siempre me despido de todos ustedes con fuerte abrazo y deseándoles un muy feliz día!!!!!!!!!!!

Susana Zonni
Coordinadora VMI por Suramérica El 24 de julio 2021


CÓMO UN EQUIPO DE ESTRASBURGO CELEBRÓ
LA PRIMERA JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y ANCIANOS.

El responsable del equipo del Movimiento Cristiano de Pensionistas (MCR) se puso en contacto con el responsable de Acción Católica para los Niños (ACE) para definir el contenido de una reunión entre jóvenes de la ACE y ancianos del MCR. Como el período estival no proporcionó las condiciones necesarias para celebrar el evento, se tomó la decisión de posponerlo para el 11 de septiembre: será una oportunidad para que cada uno de los movimientos de acción católica reinicie las actividades y entre en el año Amoris Laetitia. «La atención a los ancianos se inserta así en el tejido habitual de nuestra pastoral», escribió el cardenal Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Para organizar la reunión de la tarde nos inspiramos en las propuestas nacionales del MCR que sugerían organizar un tiempo de intercambios entre ancianos y jóvenes en torno a una merienda; el cercano inicio del año escolar proporcionó el tema. Los ancianos presentes fueron invitados a hablar sobre la escuela de su infancia; los materiales de la vieja escuela fueron objeto de una presentación explicativa, los niños incluso descubrieron un viejo escritorio escolar de roble con sus surcos para plumas y la ubicación del tintero; Marie-Jo contó la historia de su primera mañana de escuela, muy diferente a las de hoy; otras, mayores, evocaron «su escuela» durante la Segunda Guerra Mundial: sin derecho a hablar francés, germanización de su primer nombre (por lo tanto, Geneviève se negó a responder «presente» a la llamada de su primer nombre transformado en Génova), informes escolares completamente escritos en alemán con temas muy diferentes a los de de hoy.

Con este encuentro hemos querido responder modestamente a la misión que el Santo Padre confía a todos los ancianos: transmitir las raíces a los jóvenes, recordar.

Este tiempo de encuentro terminó con la Misa de acción de gracias animada por los participantes, mayores y jóvenes. En las intenciones de oración se dio gracias por este tiempo de fecundidad renovada que debe ser la vejez, por este vínculo entre generaciones. El Santo Padre llama enérgicamente a una alianza entre los jóvenes y los ancianos; ya en 2020, durante la audiencia que concluyó el Congreso, dijo: «Los ancianos son el presente y el futuro de la Iglesia… ¡son el futuro de una Iglesia que con los jóvenes profetiza y sueña! Por eso es importante que los ancianos y los jóvenes se hablen entre sí»; propósitos acentuados en su mensaje del 25 de julio: “¿Quién mejor que los jóvenes pueden tomar los sueños de los ancianos y convertirlos en realidad? En nuestros sueños de justicia, paz y solidaridad radica la posibilidad de que nuestros jóvenes tengan nuevas visiones y que juntos seamos capaces de construir el futuro. “

Monique Bodhuin
Presidenta de VMI

Boletín Mensual Nº31 de Vida Ascendente Internacional

No puedo imaginar presentar este nuevo boletín sin saludarle amistosamente, cálidamente, con alegría.

La repetición del saludo al principio de cada carta no disminuye en modo alguno la sinceridad de mis palabras y el placer que tengo de encontrarles, suscriptores del boletín, o lectores ocasionales, repartidos por todos los continentes.

En la continuidad de la I Jornada Mundial de los Abuelos y de los Ancianos, descubrirán una carta cuyo contenido se centra en el papel que los abuelos pueden desempeñar en la transmisión de la fe y en la forma concreta en que pueden ejercer este papel. En el mensaje escrito para este día, el Santo Padre insiste firmemente en nuestra responsabilidad en este ámbito.

Entre los miembros de VAI, algunos reanudan sus actividades después de lo que se llama en Europa, las vacaciones de verano, otros, en otros continentes, no se han beneficiado de este recorte y no han dejado de trabajar: en cualquier caso, hacerse esta pregunta sobre la transmisión de la fe, actuar para dar testimonio de «este tesoro de la fe», esto constituye un gran desafío para nosotros los ancianos. Es difícil, no hay una receta milagrosa… pero ¿no derriba la fe las montañas…?

En su meditación sobre el regreso a la escuela, que, para cada discípulo de Cristo, debe ser también una salida, el padre Maupu escribe: «El Señor me envía; me invita a salir de mí mismo»; estas pocas fórmulas se hacen eco de lo que dijo el Santo Padre en su mensaje del 25 de julio, cuando se dirigió a cada abuela y abuelo: «No hay edad para la jubilación cuando se trata de la misión de anunciar el Evangelio, de anunciar las tradiciones a los nietos. Siempre hay que ponerse en marcha pero sobre todo, salir de sí mismo para emprender algo nuevo».

¡Así que salgamos, atrevámonos a emprender!

La Presidenta.
Monique Bodhuin


ES LA VUELTA AL COLE, SALGAMOS

En el hemisferio norte, septiembre es el mes en que los escolares regresan a la escuela. Es la vuelta al cole. En Francia, esta palabra » vuelta al cole » se utiliza para designar todas las actividades que se reanudan después del período de vacaciones: retorno profesional, año académico, parlamentario, judicial, etc.

Si la palabra » vuelta » corresponde a esta época del año, su opuesto, la palabra «salida» también estaría bien. Porque las actividades que comienzan de nuevo te invitan a salir de casa, a conocer colegas, clientes, proveedores.

En el Evangelio de San Mateo (cap 13, v. 3), un sembrador también sale a sembrar. En el Evangelio de San Marcos (cap 1, v. 38), Jesús dice: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar «. Al igual que él, los bautizados están invitados a salir, no sólo para encontrarse con compañeros de escuela o compañeros de trabajo, sino también para sembrar y dar testimonio del Evangelio. Desde el momento del comienzo del año escolar, somos enviados por el Señor mismo.

Vale la pena preguntarse a quién, y para qué me envía el Señor hoy. Algunos son enviados a actividades de servicio: atención a parientes, miembros de la familia; atención a los pobres en una asociación. No olvidemos esta actividad tan importante de visitar a las personas que están aisladas, enfermas o discapacitadas. Otros son enviados a actividades apostólicas: servicio a la comunidad cristiana, animación de tiempos de oración o celebraciones eucarísticas en residencias de ancianos, catequesis con los más jóvenes, grupos de oración.

El Señor me envía; me invita a salir de mí mismo. Tal vez no pueda ir muy lejos; tal vez no pueda salir de la casa donde estoy o de la habitación, debido a mi edad, mis discapacidades, mi enfermedad. También en este caso, el Señor me envía: me pide que me interese por lo que sucede a mi alrededor en el mundo, que me interese por las personas que vienen a visitarme y por aquellas a las que puedo llamar. También me envía a participar en la oración permanente de su Iglesia: la oración litúrgica, el rosario, mi oración personal más simple y espontánea, que son el respiro del cuerpo de Cristo.

Cualquiera que sea mi edad y mi situación, el Señor me envía. A su llamada, salgamos. Y a todos, buen camino.

Padre François Maupu
Consiliario de VAI


PARA EL DÍA 25 DE JULIO, UNA LLAMADA RECIBIDA EL 30 DE JULIO DEL DICASTERIO PARA LOS LAICOS, LA FAMILIA Y LA VIDA

«Queridos amigos,

El pasado domingo celebramos la primera Jornada Mundial de los Abuelos y Ancianos, uno de los actos más significativos del Año de la Familia Amoris Laetitia.

Para el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la pastoral de los ancianos es uno de los ámbitos de compromiso más importantes porque estamos convencidos de que, como dijo el Santo Padre el domingo, «sin diálogo entre los jóvenes y los abuelos, la historia no avanza, la vida no avanza».

Ya hemos recibido información, incluso a través de las redes sociales, sobre cómo se ha celebrado el Día en todo el mundo. Pero también quisiéramos saber cómo se celebró en el marco de vuestra conferencia o asociación episcopal, para compartir las modalidades de aplicación, creatividad y, finalmente, el Espíritu tal como se manifiesta en las diferentes realidades de los cinco continentes. Por este motivo, le pedimos que nos envíe, si lo desea, fotos, cuentos, vídeos a la dirección de correo electrónico:
anziani@laityfamilylife.va

Un cordial saludo en Cristo»
Seremos el relevo de todos los testimonios que enviarán a VAI.


EL AÑO 2021, AÑO SAN JOSÉ

El padre Gregory Mashtaki, Consejero Espiritual para el África anglófona nos invita a meditar sobre la figura de San José, que patrocina el año 2021.

Para el mes de septiembre el tema elegido es el siguiente: San José y los ancianos – Relaciones con hijos y nietos (huida a Egipto).

Del Papa Francisco (Con el corazón de un padre) …:»¡Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, y maestros muestran a nuestros hijos, a través de gestos simples y diarios, cómo enfrentar y atravesar una crisis readaptando hábitos, mirando hacia arriba y estimulando la oración!

… Ser padre significa introducir al niño en la experiencia de la vida, en la realidad. No para retenerlo, no para encarcelarlo, no para poseerlo, sino para hacerlo capaz de elegir, de libertad, de salidas»…

Padre Gregory Mastaki
Consiliario de Vida Ascendente para África Anglófona


¿QUÉ PUEDEN HACER LOS ABUELOS PARA TRANSMITIR LA FE A LOS NIETOS?

Esta es una pregunta que a menudo se hacen las personas mayores cuando sus hijos convertidos en padres y a los que ellos bautizaron e iniciaron en la fe católica, no trasmiten esas enseñanzas a sus nietos.

Detrás de esta actuación suele esconderse- entre otros muchos factores- el propio fracaso personal de los hijos al dar el paso de una fe infantil a una fe adulta —asumida, interiorizada y madurada— que probablemente aflorara en algún momento en ellos, pero que en la actualidad esta adormecida.

Parece, pues, necesario y aconsejable, que mientras los hijos resuelven sus creencias, los abuelos intervengan en este proceso educativo tan importante para el buen desarrollo de la personalidad de sus nietos y de su futura felicidad. Pero ¿cómo hacerlo sin que esto sea tomado por los hijos como una intromisión?

Es apremiante que cada persona se dé a sí misma la respuesta más adecuada a su caso concreto, estudiando la manera mejor de hacerlo y si fuera necesario pidiendo ayuda a alguna persona capacitada para darnos consejo. No obstante, parecen lógicos los siguientes puntos:

a) En primer lugar, los abuelos han de ser coherentes con su fe y en su vida, o sea, con lo que dicen y hacen.

b) Hoy día no basta la fe del carbonero, por lo tanto se tendrá que estudiar para dar buena razón de nuestra fe y también tendremos que llenarnos de argumentos sólidos para poder explicar a otros en que creemos, por que creemos y para que creemos.

c) El amor mueve montañas. Si los propios hijos se sienten queridos, entenderán que es el amor a los nietos lo que impulsa a los abuelos a «entrometerse» en la educación religiosa.

d) Las prisas los apremios, las insistencias, no son lo más adecuado. Sería conveniente estar atentos para captar el momento más oportuno para hablar con nuestros hijos y proponerles nuestra ayuda en este cometido.

Es muy importante que los abuelos comprendan cómo son los procesos educativos, cuáles son las distintas etapas por las que ha de pasar una persona y qué papel hay que desempeñar en cada momento como responsable de una familia.

Los procesos educativos van acompañados de distintas etapas en que la persona aprende, interioriza, aceptando o no, lo aprendido, y forja poco a poco su propia personalidad convirtiéndose en la persona que decide ser por sí misma, y cuando el proceso se ha completado, hay que respetarlo.

En la familia se empieza siendo cabeza de la misma y por lo tanto educador, para pasar a ser cabeza de generación, con otras competencias distintas, pero no menos importantes, de tal manera que la educación propiamente dicha correspondería exclusivamente al cabeza de familia, o sea, a los padres y la complementariedad a esa educación, sí podría incumbir a la cabeza de generación o sea los abuelos. Es, pues, en este contexto, donde los abuelos sí tendrían autoridad más que justificada para aportar su granito de arena en la trasmisión de la fe a sus nietos.

Unos abuelos que se han esforzado no solo en educar sino en dar también ejemplo de vida y que saben respetar a los hijos estando en el sitio que les corresponde, están en óptimas condiciones para, con el debido consentimiento familiar, transmitir la fe. Si este consentimiento no se concediese, los abuelos no deben olvidar lo ya dicho: que hay un tiempo para educar y otro para respetar. ¿Entonces los abuelos no pueden hacer nada? Sí, sí, y no poco. Pueden rezar para que donde ellos no llegan llegue Dios que todo lo puede.

Fina Pérez Sánchez-Osorio
Parroquia de Santa Catalina de Alejandría (Madrid)
Extracto del diario “Tres Pilares” N°222 de Vida Ascendente España


DAR TESTIMONIO DE NUESTRA FE A NUESTROS NIETOS

Yendo más allá de las preguntas y sufrimientos generados por una realidad que debe ser aceptada -hijos alejados de la Iglesia, nietos que no están bautizados- podemos compartir con nuestros nietos «este tesoro» que es la fe; esto gracias a las oportunidades que nos ofrece la vida cotidiana:

Con los más pequeños:

    • Leamos los relatos bíblicos: las preguntas que ciertos eventos pueden plantear pueden proporcionar una oportunidad para hablar acerca de Dios
    • Inventemos con ellos unas palabras de oración sencilla sobre lo que viven para introducirlos en una presencia misteriosa: «gracias por este hermoso paseo por las montañas» «Jesús, te encomiendo mi pena».
    • Que se maravillen de la belleza de la naturaleza y podamos hacerles sentir «Dios presente en toda la creación».

Para niños mayores:

    • Vivir nuestra fe reaccionando activamente a lo que pueden cuestionarnos («¿por qué vas a misa?») estimulando su inteligencia espiritual («Esto es lo que creo… lo que otros están diciendo… y ¿qué te parece?”).
    • Un evento familiar (bautismo, muerte de un ser querido) puede plantear preguntas sobre el significado de la existencia y hacer posible abordar la cuestión de la trascendencia.
    • Un museo, una obra literaria pueden, a través de sus preguntas, constituir un primer paso hacia Dios.
    • Compartamos su «ciencia de la vida», para iluminarlos cuando nos pidan una decisión que tomar o una elección de vida que tomar.

Estos simples intercambios pueden ser para los nietos los faros de un camino que conduce a Dios: Despertadores y transmisores, esta es una hermosa especificidad de abuelos. Esperemos que Dios intervenga para guiar a nuestros nietos por el camino del encuentro con Él. Hagamos nuestra la súplica de Cristo en la cruz: «Padre todo es posible para ti»; una monja comenta estas palabras «palabra extrema donde lo absoluto de la angustia viene a coincidir con lo absoluto de la confianza»

Monique Bodhuin
Presidenta de VMI


UN MOMENTO TIERNO Y DELICIOSO CUANDO ACOMPAÑAS A UN NIÑO HACIA SU NOCHE

Una hermosa página leída recientemente en una de las Notas publicadas diariamente en el sitio web del MCR francés

Hola, soy Catherine del Ariège [1], es jueves 22 de julio.

Luna ya estaba en la cama y lista para quedarse dormida. Yo, su abuela, no quería perderme este tierno y delicioso momento en el que acompañas a un niño hacia su noche. Le pedí que orara a Dios. No se sabía a ninguna oración de memoria.

«¿Qué podemos decir? «Bueno, dije, faltando de imaginación yo misma: «Cuéntale sobre tu día y luego pídele que cure a los que están enfermos, a los que tienen hambre, etc….»

Enumeré algunas de las desgracias del mundo. Me escuchó, seria, pero un poco triste. Entonces, de repente, con la mirada luminosa, se enderezó y me dijo respondiendo consecuentemente a mi catálogo de sufrimientos: «¡Pero entonces, debemos orar por Dios!» Yo, desconcertada, no pude responder «Sí, es una buena oración, digo». La besé, apagué la luz y cerré suavemente la puerta.

Pensé: no eran los sufrimientos de los demás los que la afectaban por encima de todo, ni el poder de un Dios a quien se le podía pedir que todo se arreglara; sino que sintió que para Dios, de quien se le había dicho que era infinitamente bueno, debía ser terrible ver la incesante desgracia de los hombres … Así se unió intuitivamente a lo que Etty Hillesum escribió cuando se fue a los campos de exterminio, convirtiendo totalmente nuestras perspectivas habituales, que iba a tener que ayudar a Dios.

Entonces pude entender mejor por qué Jesús dijo a sus discípulos: «Que los niños pequeños vengan a mí».

Les deseo un buen día…

[1]  una región francesa cerca de las montañas de los Pirineos (Nota del editor)

Boletín del Cerro de los Ángeles

En el siguiente enlace podéis leer y descargar el Boletín del Cerro de los Angeles de Julio – Agosto 2021:

Boletin_Cerro_Julio_Agosto_2021.01

Newsletter especial 25 de julio

Hola a todos ustedes, amigos que se han suscrito a nuestra Newsletter y amigos a quienes se distribuye.

Una Newsletter antes de tiempo… ¡Las noticias obligan!

De hecho, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, encargado de la aplicación del Primer Día Mundial de los Abuelos y Ancianos, organizó el pasado 22 de junio en Roma, bajo la presidencia del Cardenal Farrell, Prefecto del Dicasterio, una rueda de prensa destinada a lanzar oficialmente este día anunciada por el Papa Francisco el pasado mes de enero.

Queríamos compartir con ustedes este momento, durante el cual su Presidenta tuvo el honor de hablar.

Además del mensaje del Papa Francisco, que nutre este día y que destaca la cercanía del Señor a cada anciano, esta Newsletter especial presenta el contenido de esta conferencia de prensa; incluye:

    • los discursos pronunciados en el día del 25 de julio por su Eminencia el Cardenal Farrell, Prefecto del Dicasterio, y por el Dr. Vittorio Scelzo, Director de la Oficina para Jóvenes y Ancianos, quien explicó el significado y la importancia de este día.
    • las tres intervenciones que siguieron: la de la joven Elena, la de María-Sofía, ambas comprometidas con el servicio de los mayores, la de la presidenta de VAI.

También les presentamos la oración escrita para este evento y que será dicha por el Papa Francisco el 25 de julio.

Que estos documentos les ayuden a darles al día 25 de julio un alivio especial.

La próxima Newsletter se publicará en agosto; leerán artículos que nos han sido enviados recientemente y que dan noticias de diferentes países. Por último, les recuerdo que, en este mes de julio, el Padre Mashtaki nos invita, en el contexto del año de San José, a reflexionar sobre el compromiso de las personas mayores en la sociedad.

Buena lectura, buena reflexión; que el Espíritu Santo alimente su creatividad y entusiasmo.

La Presidenta Monique Bodhuin


MENSAJE EN VIDEO DEL SANTO PADRE
Día Mundial de los Abuelos y Ancianos: «Estoy contigo todos los días»

Queridos abuelos, queridas abuelas!

» Estoy contigo todos los días» (cf. Mt 28,20)! Esta es la promesa que el Señor hizo a Sus discípulos antes de ascender al cielo, y es la misma promesa que Él también te está repitiendo hoy, querido abuelo y querida abuela. A ti. «Estoy contigo todos los días» son también las palabras que como Obispo de Roma, y como persona mayor como ti, me gustaría dirigirme a ti con motivo de esta primera Jornada Mundial de los Abuelos y Ancianos. Toda la Iglesia está cerca de ti – digamos que es mejor, está cerca de nosotros – se preocupa por ti, te ama y no quiere dejarte en paz!

Soy muy consciente de que este mensaje te llega en un momento difícil: la pandemia ha sido una tormenta inesperada y furiosa, un duro calvario que ha azotado la vida de todos, pero que nos ha dado un trato especial, incluso más duro, a nosotros, los mayores. Muchos de nosotros hemos caído enfermos; muchos han perdido la vida o han visto morir a sus cónyuges o seres queridos; otros se vieron obligados a la soledad durante mucho tiempo, aislados.

El Señor conoce cada uno de nuestros sufrimientos presentes. Él está al lado de aquellos que tienen la dolorosa experiencia de ser marginados; nuestra soledad –agravada por la pandemia– no le es indiferente. Una tradición cuenta que San Joaquín, el abuelo de Jesús, también fue excluido de su comunidad porque no tenía hijos; su vida –como la de su esposa Ana– se consideraba inútil. Pero el Señor le envió un ángel para consolarlo. Mientras estaba triste a las puertas de la ciudad, un enviado del Señor se le apareció para decirle: «¡Joaquín, Joaquín! El Señor ha respondido a tu insistente oración». Giotto, en uno de sus famosos frescos, parece situar el episodio durante la noche, una de esas tantas noches sin dormir, llenas de recuerdos, preocupaciones y deseos, a las que muchos de nosotros estamos acostumbrados. 1 , 2

Pero también cuando todo parece oscuro, como durante estos meses de pandemia, el Señor sigue mandando ángeles para consolar nuestra soledad y repetirnos: «Estoy contigo todos los días». ¡Te lo dice, me dice a mí, nos lo dice a todos! Este es el significado de este Día que quería que celebráramos por primera vez este año, después de un largo período de aislamiento y una recuperación aún lenta de la vida social: ¡que cada abuelo, cada abuela, cada persona mayor – especialmente las más aisladas entre nosotros – reciba la visita de un ángel!

A veces tendrán los rasgos de nuestros nietos, otras veces los de nuestros familiares, amigos de siempre o que hemos conocido en estos momentos difíciles. Durante este tiempo, aprendimos la importancia de los abrazos y de las visitas para todos nosotros, y lo triste que estoy por el hecho de que en algunos lugares, estos gestos aún no son posibles!

Pero el Señor también nos envía Sus mensajeros a través de la Palabra de Dios, que Él nunca echa de menos en nuestras vidas. ¡Leamos una página del Evangelio todos los días, oremos a los Salmos, leamos a los Profetas! Nos sorprenderá la fidelidad del Señor. Las Escrituras también nos ayudarán a entender lo que el Señor espera de nuestra vida hoy. De hecho, envía a los trabajadores a su viña a todas horas del día (cf. Mt 20,1-16), en cada estación de la vida. Puedo testificar yo mismo que recibí la llamada para convertirme en Obispo de Roma en el momento en que había alcanzado, por así decirlo, la edad de jubilación y no pensé que podría hacer mucho nuevo. El Señor siempre está cerca de nosotros, siempre, con nuevas invitaciones, con nuevas palabras, con Su consuelo. Él siempre está cerca de nosotros. Sabes que el Señor es eterno y nunca se retira, nunca.

1 El episodio de este relato en proto evangelio de Santiago.
2 Esta es la imagen que se eligió como logo del Día Mundial de los Abuelos y Ancianos.

En el Evangelio de Mateo, Jesús dijo a los apóstoles: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. » (28, 19-20). Estas palabras también se dirigen a nosotros hoy y nos ayudan a comprender mejor que nuestra vocación es preservar las raíces, transmitir la fe a los jóvenes y cuidar de los más pequeños. Escuchen atentamente: ¿cuál es nuestra vocación hoy, a nuestra edad? Preservar las raíces, transmitir la fe a los jóvenes y cuidar de los más pequeños. No lo olvides.

No importa la edad que tengas, si todavía estás trabajando o no, si has estado solo o todavía tienes una familia, si te has convertido en abuela o abuelo muy temprano o después, si todavía eres independiente, o si necesitas ayuda, porque no hay edad de jubilación para la misión de proclamar el evangelio , para transmitir las tradiciones a los nietos. Hay que seguir el camino y, sobre todo, salir de ti mismo para emprender algo nuevo.

Por lo tanto, hay una vocación renovada para ti también en un momento crucial de la historia. Te preguntarás: ¿cómo es esto posible? Mi energía se está agotando gradualmente y no creo que pueda hacer mucho. ¿Cómo puedo empezar a comportarme de manera diferente cuando el hábito se ha convertido en la regla de mi existencia? ¿Cómo puedo dedicarme a los que son más pobres cuando ya tengo tantas preocupaciones sobre mi familia? ¿Cómo puedo ampliar mis horizontes cuando ni siquiera puedo salir de mi casa? ¿No es mi soledad una carga demasiado pesada? ¿Cuántos de ustedes se hacen esta pregunta: ¿no es mi soledad una carga demasiado pesada? Nicodemo le hizo a Jesús mismo una pregunta similar cuando le preguntó: «¿Cómo puede nacer un hombre cuando es viejo?» (Jn 3,4). Esto es posible, responde el Señor, abriendo su corazón a la acción del Espíritu Santo que sopla donde quiera. El Espíritu Santo, en virtud de la libertad que tiene, va a todas partes y hace lo que quiere.

Como he dicho muchas veces, ya no saldremos igual de esta crisis que atraviesa el mundo entero: saldremos mejor o peor parado. Y «Ojalá no se trate de otro episodio severo de la historia del que no hayamos sido capaces de aprender. – tenemos una cabeza dura! –. ¡Ojalá que no nos olvidemos de los ancianos que han muerto por falta de respiradores! […] Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca » (Enc. Fratelli tutti, n. 35). Nadie huye solo. Todos somos deudores, unos de otros. Todos hermanos.

En esta perspectiva, quiero decirte que te necesitamos para construir, en fraternidad y amistad social, el mundo del mañana: aquel en el que viviremos –nosotros con nuestros hijos y nietos– cuando la tormenta haya amainado. Todos debemos ser » parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas «(ibíd.,n. 77). Entre los diferentes pilares que tendrá que sustentar esta nueva construcción, hay tres que puedes, mejor que nadie, ayudar a colocar. Tres pilares: sueños, memoria y oración. La cercanía del Señor dará la fuerza para emprender un nuevo camino, incluso a los más frágiles entre nosotros, a través de los caminos del sueño, de la memoria y de la oración.

El profeta Joel hizo una vez esta promesa: » vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones » (3,1). El futuro del mundo está en esta alianza entre jóvenes y mayores. ¿Quién mejor que los jóvenes, puede tomar los sueños de los ancianos y llevarlos a cabo? Pero para que eso suceda, debemos seguir soñando: en nuestros sueños de justicia, paz y solidaridad

reside la posibilidad de que nuestros jóvenes tengan nuevas visiones y que juntos seamos capaces de construir el futuro. Es importante que ti también testificas que es posible salir renovado de una experiencia de desgracia. Y estoy seguro de que no es el único calvario, porque en tu vida has tenido muchos otros y has logrado superarlo. También aprenda de esta experiencia para salir de ella ahora.

Por esta razón, los sueños están íntimamente ligados a la memoria. Me refiero a lo precioso que es el doloroso recuerdo de la guerra y a lo que las nuevas generaciones pueden aprender sobre el valor de la paz. Y depende de ti transmitir esto, tú que has vivido el dolor de la guerra. Recordar es una verdadera misión para toda persona mayor: la memoria, y transmitir esta memoria a los demás. Edith Bruck, quien sobrevivió a la tragedia del Holocausto, dice que «el hecho de iluminar incluso una conciencia vale la pena, el esfuerzo y el dolor de mantener viva la memoria de lo que sucedió, y continúa. Para mí, recordar es sinónimo de vivir». Pienso también en mis abuelos y en aquellos de ustedes que tuvieron que emigrar y saben lo difícil que es salir de su casa, como muchas personas siguen haciéndolo hoy en busca de un futuro. Algunos de ellos, tal vez los tengamos a nuestro lado y nos cuiden. Esta memoria puede ayudar a construir un mundo más humano y acogedor. Pero, sin memoria, no se puede construir; sin los cimientos, nunca construirás una casa. ¡nunca! Y los fundamentos de la vida son la memoria. 3

Por último, la oración. Como dijo una vez mi predecesor, el Papa Benedicto, el santo anciano que sigue orando y trabajando por la Iglesia: «La oración de los ancianos puede proteger al mundo, probablemente ayudándolo aún más incisivamente que el activismo de tantos».4 [4]Lo dijo casi al final de su pontificado en 2012. ¡Qué bonito es! Su oración es un recurso muy preciado: es un pulmón del que ni la Iglesia ni el mundo pueden privarse (cf. Exhort. ap. Evangelii Gaudium, n. 262). Especialmente en este momento difícil para la humanidad, cuando estamos cruzando, todos en el mismo barco, el mar tormentoso de la pandemia, su intercesión por el mundo y por la Iglesia no es en vano, pero indica a todos la confianza serena de un puerto seguro.

Querida abuela, querido abuelo, en el momento de concluir mi mensaje, también me gustaría contarte el ejemplo del beato –y pronto santo– Charles de Foucauld. Vivió como ermitaño en Argelia y en este contexto periférico, testificó sobre «su aspiración de sentir a cualquier ser humano como un hermano» (Enc. Fratelli tutti, n. 287). Su historia muestra cómo es posible, incluso en la soledad del desierto, interceder por los pobres de todo el mundo y convertirse verdaderamente en un hermano o hermana universal.

Le pido al Señor que, siguiendo Su ejemplo, cada uno de nosotros pueda expandir nuestros corazones, hacerlos sensibles a los sufrimientos de los más pequeños y ser capaces de interceder por ellos. Que cada uno de nosotros aprenda a repetir a todos nosotros, y a los más jóvenes en particular, estas palabras de consuelo que hoy nos han dirigido: «¡Estoy contigo todos los días»! ¡Sigamos adelante y tengamos valor! Que el Señor os bendiga.

Roma, San Juan de Latrán, 31 de mayo de 2021, Fiesta de la Visitación de la Virgen María.

Para ver el video, haga click aquí

1  El episodio de este relato en proto evangelio de Santiago.
2  Esta es la imagen que se eligió como logo del Día Mundial de los Abuelos y Ancianos.
3  La Memoria es la vida, la escritura respira. L’Osservatore Romano, 26 enero 2021.
4  Visita a la residencia de ancianos «Viva gli anziani», 2 de noviembre de 2012.


INTERVENCIÓN DE SU EMINENCIA EL CARDENAL FARRELL

El Día Mundial de los Abuelos y Ancianos es una celebración. De eso sentimos la necesidad; después de un año tan difícil, hay una necesidad real de fiesta, abuelos y nietos, jóvenes y mayores. «Era necesario celebrar», dice el Padre en la parábola. Se abre una nueva página, después de meses dramáticos de dificultades. Pero la Iglesia nos invita a dar un paso más y nos habla de ternura. Ternura hacia las personas mayores porque, como nos recuerda el Santo Padre en el mensaje que hoy les presentamos, el Coronavirus «les ha reservado un tratamiento más severo». Por eso el Papa espera la visita de un ángel que baje a consolarlos en su soledad, e imagina que este ángel puede tener la apariencia de un joven que visita a un anciano.

Por otro lado, la Jornada también nos habla de la ternura de los abuelos hacia sus nietos, la guía segura que los mayores pueden ser para tantos niños perdidos, sobre todo en una época como la que vivimos, donde las relaciones humanas se han vuelto escasas.

La ternura no es solo un sentimiento privado, que calma las heridas, sino una forma de estar en relación con los demás, que también debe respirarse en el espacio público. Nos hemos acostumbrado a vivir solos, de no besarnos, a considerar al otro como un peligro para nuestra salud. Nuestras sociedades, nos dice el Papa en Fratelli tutti, están ahora fragmentadas.

La ternura puede convertirse en una forma de ser, que nace del corazón, de una mirada de compasión, y se traduce en pensamientos y acciones imbuidos de auténtica caridad. El cristianismo se compone de vínculos emocionales, abrazos, encuentros, y la soledad no es normal para un creyente, si su existencia se centra en su relación con Dios. «Estoy con ustedes todos los días» – el tema del Día que vamos a celebrar – es la promesa que cada uno de nosotros ha recibido del Señor y que cada uno de nosotros está llamado a repetir a sus hermanos y hermanas.

Por lo tanto, la ternura tiene un valor social, que la celebración del Día pretende afirmar. Es un bálsamo que todos necesitamos y nuestros abuelos pueden ser los proveedores de él. En la frágil y endurecida sociedad que ha surgido de la pandemia, no solo hay una necesidad de vacunas y recuperación económica (aunque fundamental), sino también una necesidad de volver a aprender el arte de las relaciones. En esto, los abuelos y los ancianos pueden ser nuestros maestros. Por eso también son tan importantes.

El mensaje que hoy presentamos es a la vez cariñoso y exigente con los abuelos y los mayores. El Santo Padre se dirige a ellos con palabras cariñosas, pero también anuncia una llamada a «una vocación renovada en un momento crucial de la historia». Tres elementos caracterizan esta llamada: «sueños, memoria y oración. La cercanía del Señor – dice el Papa – dará la fuerza para emprender un nuevo camino, incluso a los más frágiles entre nosotros, en los caminos del sueño, la memoria y la oración». Sin embargo, lo que parece más relevante no es tanto la forma en que se declina esta vocación, sino el hecho de que sean considerados como destinatarios de una convocatoria concreta.

En la Iglesia, con el Papa Francisco, los abuelos y los ancianos tienen un lugar de honor y el Día que celebramos pretende reafirmarlo. En cuanto a la atención pastoral, se invita a cada una de nuestras comunidades a no considerar a los ancianos como clientes de nuestros servicios sociales, sino a considerarlos como protagonistas de nuestros programas y a valorar su espiritualidad. Poner a los abuelos y a las personas mayores en el centro, acogiendo el valor de su presencia es la única alternativa real a la cultura de los desechos. Lo opuesto a esto último no son sólo las obras de caridad (por muy necesarias que sean), sino la atención pastoral, en la conciencia del valor que representan para las familias, la Iglesia y la sociedad.

Ahora me gustaría centrarme en un tema querido por el Santo Padre: la sabiduría de los ancianos. La insistencia en la sabiduría no se deriva de la idea de que las personas mayores están dotadas de mayor sabiduría que otras, sino más bien de la sabiduría experimental, la sabiduría de muchos años de vida.

Las personas mayores son, en esta perspectiva, un gran recurso para salir de la crisis, para bien y no para mal. Sobre todo, nos ayudan a entender que la crisis que estamos viviendo no es la primera, ni la última, y que la historia de la humanidad forma parte de una historia que la trasciende. En su mensaje, el Papa le dice a cada anciano que «es necesario que ustedes también testifiquen que es posible salir renovado de una experiencia de desgracia» y cita, como ejemplo, la experiencia de la guerra, que tantas personas han vivido.

No despreciar a la generación mayor significa no ser aplastado por el presente. Los obstáculos a los que nos enfrentamos hoy en día, que parecen insuperables, toman las proporciones adecuadas si los vemos desde una perspectiva a largo plazo. Es en este sentido que la experiencia de las personas mayores puede ayudar a los jóvenes: ayudarles a leer sus propias vidas de una manera más desprendida y realista, con la precaución necesaria para tomar buenas decisiones. ¿Cuántas veces un abuelo ha ayudado a un nieto a entender que una decepción aparentemente grande era un nuevo camino que el Señor estaba trazando para él?

Del mismo modo, ¿no debería la conciencia de que la Iglesia nació de la experiencia de generaciones de cristianos, que nos precedieron y se nutrieron de su fe, llevarnos a entender que las crisis que estamos experimentando son sólo etapas en el viaje de un pueblo en la historia? El Papa Francisco dedicó algunos pasajes importantes de Fratelli tutti precisamente a la necesidad de no perder la conciencia histórica, valorando a los abuelos, que son la voz y la presencia de esta conciencia.

Espero que el Día Mundial de los Abuelos y ancianos nos ayude a aumentar nuestro afecto por nuestros abuelos y descubrirlos como maestros de la ternura, guardianes de nuestras raíces y proveedores de sabiduría. Por nuestra parte, toda la Iglesia repite a cada abuelo y a cada persona mayor: «estaremos con ustedes todos los días», hasta el fin de los tiempos.


INTERVENCIÓN DEL DR. SCELZO

Me gustaría darles alguna información sobre el primer Día Mundial de los Abuelos y Ancianos, que se celebrará por primera vez este año el 25 de julio, y presentarles el material que nuestro Dicasterio pone a su disposición a partir de hoy. Desde el mediodía, en el sitio www.amorislaetitia.va, encontrará el mensaje del Santo Padre para el Día, en video y en una versión simple para imprimir y dar a los ancianos; también habrá una oración compuesta para la ocasión, algunas sugerencias pastorales sobre cómo celebrar el Día, una guía litúrgica y una colección de palabras del Santo Padre sobre los ancianos.

Desde el principio, imaginamos un Día lo más descentralizado posible para hacer llegar el mensaje a todos los abuelos y a todas las personas mayores, incluso a los más solos. Por lo tanto, este año, somos conscientes de que muchos aún no podrán participar en ninguna reunión pública debido a las restricciones relacionadas con la pandemia. Además, incluso en lugares como Italia, donde la situación sanitaria está mejorando y permitiría a la gente ir a la iglesia, muchas personas mayores siguen estando asustadas o no pueden hacerlo.

Por esta razón, el Día será una oportunidad para experimentar la Iglesia en el camino de salida. Imaginemos que los nietos transmiten el mensaje del Santo Padre a sus abuelos y que los jóvenes de nuestras parroquias y comunidades eclesiales van en busca de los mayores solos en su barrio para decirles «estoy con ustedes todos los días». No es casualidad que el mensaje haya sido firmado por el Santo Padre el día de la Visitación. Este pasaje del Evangelio describe efectivamente el curso del Día: una mujer joven que visita apresuradamente a un pariente anciano para mostrarle su afecto y ayudarla en la práctica.

Incluso Joaquín, el abuelo de Jesús, que vivía en las afueras de su ciudad, fue visitado por un ángel que le dijo que su oración había sido escuchada (esta es la imagen que elegimos como logotipo). Los ángeles existen y nuestros jóvenes pueden convertirse en ángeles si ayudan a los ancianos a salir de su aislamiento. El Papa describe la soledad como una roca, pero sabemos que se pueden rodar piedras pesadas.

Es un gesto arraigado en la tradición cristiana -tanto es así que dos de las obras de misericordia son las visitas: a los enfermos y a los presos- que hoy adquiere un significado adicional. Durante más de un año, fue casi imposible reunirse. Visitar a una persona mayor sola es una forma de recuperar un mínimo de normalidad y de resistir la idea de que la soledad es inevitable. Por supuesto, pedimos a todo el mundo que respete estrictamente las normas sanitarias de cada país, pero en muchos lugares ahora es posible reunirse -con las precauciones habituales- y no podemos acostumbrarnos a la idea de que es normal mantenerse alejados unos de otros.

Al visitar a los nietos a sus abuelos y a los jóvenes solo a los ancianos, uno puede transmitir el mensaje del Papa o escuchar el video, uno puede orar con la oración preparada para el Día y uno puede dar una flor o hacer un pequeño regalo.

En Roma, el 25 de julio a las 10:00 horas, el Santo Padre celebrará una misa con los abuelos y ancianos de su diócesis. Un número limitado de personas participará, en cumplimiento de las normas sanitarias que estarán vigentes en ese momento. Del mismo modo, cada diócesis y cada parroquia podrían dedicar una de sus misas dominicales a la celebración de este Día. Sugerimos que el mayor número posible de abuelos y adultos mayores participen en persona, para que su presencia sea una clara muestra de la importancia que tienen en la comunidad. De la misma manera – los días antes y después del 25 de julio – se pueden organizar celebraciones eucarísticas

u oraciones en hospitales o residencias para ancianos. Nuestro deseo es que todos los abuelos y todas las personas mayores realmente participen en este Día.

La forma en que cada diócesis o comunidad celebra el Día probablemente – y con suerte – será muy diferente y adaptada a las necesidades pastorales de cada contexto. Cuando ya existe una tradición en este sentido, los invitamos a mantenerla. Una sugerencia que nos gustaría hacer es dedicar un memorial especial a los ancianos que han muerto a causa del Coronavirus. Todos sabemos cuántas personas nos han dejado sin que siquiera sea posible organizar funerales. Un memorial —tal vez leyendo sus nombres y encendiendo una vela— podría ser un valioso gesto de reconciliación para cada pequeña comunidad.

Un poco más de un mes nos separa del Día, que es un tiempo bastante corto para empezar a organizar la celebración. En unos días, publicaremos el vídeo de la oración recitada por el Santo Padre con personas mayores de todo el mundo (entre ellas también se encuentra el obispo más viejo del mundo, de 101 años). En los próximos días, lanzaremos una campaña social e invitaremos a todos – especialmente a los más pequeños – a contar la historia de las visitas y las iniciativas resultantes utilizando el hashtag #IamWithYouAlways.


TESTIMONIO DE ELENA LIOTTA

Elena forma parte del movimiento «Juventud por la Paz» en el marco de la Comunidad de Sant’Egidio.

Cuando acababa de entrar en la escuela secundaria, fue invitada a visitar a ancianos en un instituto en el centro de Roma; ella nos cuenta lo que la hizo descubrir este mundo que era desconocido para ella «la alegría de detenerse y escuchar… valora cada momento vivido con los que te aman»; otro descubrimiento a través de los intercambios: «lo que Roma era antes de mi nacimiento, el trabajo duro de una generación que reconstruyó Italia».

Refiriéndose a los meses de la pandemia durante los cuales los ancianos fueron mantenidos en aislamiento forzado, concluye que «la soledad puede ser mortal»; si bien los contactos se podían mantener gracias a la tecnología, «eso no pudo reemplazar la belleza y la alegría de las visitas «. Cuando se volvieron a permitir las visitas, dice que los llevó «varios minutos reconocernos. Así que con paciencia reconstruimos la historia de nuestra amistad, las cosas que estábamos haciendo juntos, antes de que el Covid-19 cambiara nuestras vidas, como la cita semanal para la oración, los paseos en el centro de Roma».

Al final, Elena pide esta alianza entre jóvenes y mayores «el gran recurso para soñar con un futuro diferente, un futuro mejor para todos».


TESTIMONIO DE MARIA-SOFIA SOLI
Una persona mayor que cuida de personas mayores y satisface sus necesidades y expectativas.

Refiriéndose a la pandemia «que nos ha hecho sucumbir muchos, muchas veces en soledad, sin el consuelo de un abrazo, un último adiós o el de la bendición de un rito funerario», Maria-Sofia invita a no «desperdiciar esta crisis»,a aprender de ella.

Lejos de pensar que «ya no somos útiles para nadie», María-Sofía afirma que los mayores tienen que vivir, en palabras del mismo Papa Francisco, «una vocación renovada…: transmitir las raíces, la fe a los jóvenes y cuidar a los más pequeños». Y continúa citando al Papa Francisco: «Les recomiendo que hablen con los jóvenes, no para criticarlos, sino para escucharlos y luego sembrar algo. Este diálogo es el futuro».

María-Sofía denuncia un sistema que afirma que «lo que se nos da –recursos, atención, cuidados– se quita a los jóvenes» porque «nuestros nietos son nuestra verdadera y gran riqueza»; por lo tanto, es parte de la dinámica de compartir y diálogo que propugna el Papa Francisco. Como este último propone en su mensaje, los ancianos quieren compartir sus sueños con los jóvenes, transmitirles la memoria «fundación de una casa en construcción» y dedicar tiempo a la oración; la oración «por nosotros, los ancianos, puede ser nuestro servicio a los demás»; es extender el corazón de uno a las dimensiones del mundo y a las pruebas que pasan a través de él; es como decir: «por el pensamiento estoy contigo, te acompaño con mi memoria y mi oración».


INTERVENCIÓN DE LA SRA. MONIQUE BODHUIN

Estoy muy agradecida a Su Eminencia el Cardenal Farrell por el honor que me ha otorgado al ofrecerme a hablar aquí en nombre de Vida Ascendente Internacional (VAI), un movimiento de acción católica de unos cuarenta mil miembros repartidos por todos los continentes y cuya misión se basa en tres pilares: amistad, espiritualidad y compromiso con la sociedad.

Es un hermoso evento que este Primer Día Mundial de abuelos y personas mayores; Agradezco al Cardenal y a sus colaboradores por implementarlo; una primicia que no podría prescindir de una secuela…

El mensaje del Santo Padre da el significado y el tono de este día; podemos extraer orientaciones de él, y su contenido es una fuente de gran y fuerte esperanza para todas las personas mayores.

La cita de Mateo que abre el mensaje del Santo Padre: «Estoy con ustedes todos los días», resuena como una declaración de gran ternura; esta cercanía del Señor a la que nos remiten las palabras de Mateo se puede traducir, en la vida cotidiana de los ancianos, por unos sencillos gestos o momentos: es la mano de este niño que sostienen y que les da la confianza para caminar, es la alegría de las rondas y risas infantiles la que alegra su soledad y rompe el silencio de las horas que pasan. Depende de cada uno de nosotros encontrar las modalidades que expresen esta presencia afectuosa y sincera ternura que los ancianos necesitan para alimentar sus ganas de vivir.

Este deseo de vivir se ha visto socavado durante más de un año por la pandemia; mucho antes de que el virus del Covid-19 puso al mundo patas arriba, el Papa Francisco nunca perdió la oportunidad de decirle a la Iglesia y al mundo que el cuidado de los ancianos es el deber de todos los hombres y mujeres, dignos de ese nombre: para él, una civilización que descuida a sus mayores es una civilización perdida… Las personas mayores han pagado un alto precio por la pandemia: viviendo solos, han experimentado momentos de mayor soledad; medidas muy restrictivas en las instituciones de acogida, en las residencias de ancianos y de descanso han trastocado enormemente su deseo de vivir, y qué decir del sufrimiento de quienes, cuando fueron hospitalizados, se les prohibió visitarlos y murieron solos y abandonados. ¿Cómo podría nuestra conciencia cristiana no sentirse desafiada por estas situaciones?

Con este Primer Día de los Abuelos y las Ancianos, queremos decirles a los abuelos y personas mayores que tienen un lugar completo en nuestros corazones y más allá, que la comunidad eclesial los reconoce como una parte integral de ella; este evento nos invita a ser los portadores de este mensaje de proximidad, a jugar a los ángeles – la palabra griega «annguelos» de la que proviene, significa «quien anuncia» -. Seremos estos ángeles, ese día, dándonos cuenta de que estamos llamados a seguir haciéndolo a lo largo de las semanas, para dar a este día todo su significado.

A través de las palabras del Santo Padre encuentro los objetivos del congreso internacional organizado en Roma a finales de enero de 2020 bajo el título «La riqueza de los años». Este Congreso se sustentó en algunas ideas contundentes: tener en cuenta los carismas de la vejez, dar a los ancianos un lugar pleno y completo en la comunidad eclesial, permitirles desempeñar con las generaciones más jóvenes el papel que su experiencia humana hizo de alegrías pero también de desgracias cruzadas y vencidas, así como su vida de fe.

Las palabras del Santo Padre enfatizan la importancia de la conexión intergeneracional; de igual forma, el Año de la Familia que se inauguró el 19 de marzo, nos invita a implementar esta dimensión ya que los abuelos son parte de la familia. Entre las generaciones más jóvenes, los abuelos juegan un papel crucial en la familia, sea cual sea, que forma parte del testimonio de la vida: se basa en sus raíces, en la memoria que llevan, en la experiencia de su vida, que hace que las personas entiendan lo que es esencial, en su «saber ser», en su relación con Cristo que da sentido a su vida.

Es sobre este vínculo intergeneracional, entre abuelos y nietos pero también más ampliamente, entre jóvenes y ancianos que el MCR, Mouvement Chrétien des Retraités (Movimiento Cristiano de Pensionistas), la rama francesa de VAI, construyó su día del 25 de julio; unas palabras sobre este: un título «El tiempo de la merienda», un lema «jóvenes y mayores, compartamos nuestros sueños… y construyamos el mundo del mañana». Este proyecto ha dado lugar a una asociación entre VAI y el MCR y será objeto de un lanzamiento oficial el 6 de julio, en Taizé, en presencia del Hermano Alois y en el que participaré.

La realización de este evento no debe hacernos olvidar a aquellos que no pudieron participar en el día; habrá que acudir a ellos, a esas personas aisladas que necesitan especialmente presencia: leer con ellos el mensaje del Santo Padre, recitar con ellos la oración del Santo Padre que se refiere a la presencia infalible del Señor en su vida cotidiana. Esta es una manera de integrar a estas personas mayores aisladas en el ministerio comunitario y reconocer su dignidad como hijas e hijos amados de Dios. Y no debemos quedárnos ahí…

Para mí, este primer Día de abuelos y ancianos es un punto de partida; lleva consigo una dimensión de apertura al futuro: ser fieles a nuestra misión de bautizar «siempre debemos seguir el camino pero sobre todo salir de nosotros mismos, emprender algo nuevo» como escribe el Santo Padre. Esta novedad podría ser:

    • formar estructuras para vivir mejor este arte de ser abuelos o simplemente personas mayores: el reto es ser auténticos «transmisores y despertadores de la fe»
    • estructuras transversales donde viejos y jóvenes se reunirán para intercambiar en verdad sobre el «arte de ser» que los ancianos pueden testificar, pero también sobre el deseo que cada joven lleva en él, para construir esta alianza entre jóvenes y ancianos que el Papa Francisco llama.

Concluiré citando al Santo Padre porque estas pocas palabras son ricas en esperanza para el futuro y dan una dirección: «Quién, mejor que los jóvenes, puede tomar los sueños de los ancianos y convertirlos en realidad. Pero para eso debemos seguir soñando».


ORACIÓN POR EL PRIMER DÍA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y ANCIANOS

Te doy gracias, Señor,
Para la comodidad de Tu presencia:
En mi soledad,
Tú eres mi esperanza y mi confianza;
¡Desde mi juventud, has sido mi roca y mi fortaleza!
Gracias por la familia que me diste
Y por la bendición de una larga vida.
Gracias por los momentos de alegría y por los momentos de dificultad.
Gracias por los sueños hechos realidad y por los que aún están por venir.
Gracias por este tiempo de fecundación renovada al que me llamas.
Aumenta, oh Señor, mi fe,
Hazme un instrumento de tu paz;
Enséñame a acoger a los que sufren más que yo,
Enséñame a no dejar nunca de soñar
Y para contar Tus maravillas a las generaciones más jóvenes.
Protege y guía al Papa Francisco y a la Iglesia,
Para que la luz del Evangelio se extienda hasta los confines de la tierra.
Envía tu Espíritu, oh Señor, para que renueve la faz del mundo,
Calma la tormenta de la pandemia,
Consuela a los pobres y pone fin a toda guerra.
Apóyeme en mi debilidad,
Y hazme vivir al máximo
Cada momento que me das
Con la certeza de que estás conmigo todos los días
Hasta el fin de los tiempos.
Amén.

Boletín Mensual Nº28 de Vida Ascendente Internacional

 

Un cordial saludo a todos ustedes, miembros y gerentes de VAI; ya sea que la geografía los coloque cerca o más allá de los océanos o al otro lado del mundo, me siento cerca de cada uno de ustedes que leen este boletín: esta reunión mensual es para mí como una conversación amistosa.

Últimamente, un programa de televisión francés presentaba a los ancianos -a los que a veces llaman «los vejestorios»- como personas animadas por «un fuego interior [1]», con un «deseo de seguir viviendo, amando, riendo…   *»; un periodista que comentaba sobre el programa concluyó «Una edad de vida, que a medida que nuestras sociedades ganan en longevidad, tiene más y más futuro*»; el Congreso de Roma «la riqueza de los años», fue en esta dirección.

No podría este «fuego interior» ser precisamente la acción del Espíritu Santo en nosotros, que nos hace actuar y vivir con esperanza: en su artículo «como el viento», el padre Maupu escribe hermosas líneas sobre este tema.

Las palabras del periodista citado anteriormente se hacen eco de las del Santo Padre que invita a los ancianos a construir el futuro con las generaciones más jóvenes. Se toma un primer paso con este «primer día mundial de los abuelos y ancianos”, ya mencionado en las cartas anteriores y al que volvemos aquí:

    • con la carta del cardenal Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que define los desafíos de este enfoque y nos invita con insistencia a celebrar el evento.
    • con la detallada presentación de la iniciativa tomada por el Movimiento Francés y con la que se asocia VMI: «Jeunes y viejos están invitados a compartir sus sueños… » ; es posible en todas las latitudes.
    • con el artículo de Jaime Tamarit sobre la concienciación del Movimiento Español, sobre la importancia de las relaciones intergeneracionales y sobre el proyecto de implantación de esta colaboración entre jóvenes y mayores.
    • Esta carta también contiene algunos recordatorios:
    • estamos en el Año de la Familia y leerán lo que el Dicasterio propone para redescubrir la exhortación apostólica Amoris Laetitia; el día 25 de julio es parte de esta dinámica
    • el año 2021 se coloca bajo el patrocinio de San José: una oportunidad para descubrir cómo la figura del santo puede enriquecer nuestra vida espiritual.

Buen camino al 25 de julio

La Presidenta.
Monique Bodhuin

[1] Jeanne Ferney, artículo en La Croix del martes 1 de junio


COMO EL VIENTO

Algunas personas con COVID han perdido el gusto. Este es uno de los posibles síntomas del COVID, entre otros.  Esta no es la manifestación más grave, pero los afectados dicen lo inconveniente que es para ellos. Tal vez conozca algunos de ellos; tal vez ese sea su caso. Digo esto por el Espíritu Santo cuya venida celebramos el día de Pentecostés. De hecho, el Espíritu Santo es el que nos da un gusto por las cosas de Dios: nos da un gusto por la oración, un gusto por la Palabra de Dios, por la lectura de los Evangelios y la Biblia, un gusto también por nuestros hermanos: nos hace realmente preocuparnos por ellos. Ven, Espíritu Santo, da nos el gusto de Dios.

A diferencia de los nombres «Padre» e «Hijo», el nombre dado a la persona del Espíritu Santo no es un nombre que generalmente se le da a una persona. Por eso, para hablar de él, muchas veces también recurrimos a comparaciones, a imágenes: fuego, viento, agua, luz, aceite… Me quedaré en la imagen del viento. En el día de Pentecostés, es el viento el que sacude la casa donde están los apóstoles, este viento del que Jesús dijo: «El viento sopla donde quiera, no sabes de dónde viene, no sabes a dónde va». Como el gran viento de Pentecostés, el Espíritu Santo puede sacudir una vida, causar conversión; como el viento que permite a los veleros avanzar, el Espíritu Santo nos da para avanzar en nuestras vidas como creyentes.

El viento, no lo vemos; lo que vemos son los efectos que produce. Cuando un árbol es agitado por el viento, no veo el viento, pero veo el efecto que produce: las hojas se mueven… Veo las hojas moviéndose y sé que el viento que no veo está ahí.

En la Iglesia y en nuestro mundo, el Espíritu Santo que no veo está allí. Por ejemplo, hombres y mujeres se reúnen los domingos por la mañana en una iglesia; los vemos caminar hacia la iglesia y encontrarse allí. No van a un espectáculo. ¡Su recogimiento es la obra del Espíritu Santo! El que no vemos, el Espíritu Santo, los pone en movimiento y los une. O bien hombres y mujeres viven juntos en un monasterio donde oran y trabajan: es el Espíritu Santo quien los une. La gente da la bienvenida a los pobres, ayuda a los necesitados: es el Espíritu Santo quien empuja a los creyentes a estos gestos de fraternidad. O más bien, las personas mayores se reúnen regularmente para vivir tiempos de convivencia y espiritualidad como parte del movimiento Vida Ascendente, es el Espíritu Santo quien los lleva a estas reuniones. ¡Acostámonos a ver en estas manifestaciones ordinarias de la vida de la Iglesia la obra extraordinaria del Espíritu Santo!

Cinco veces en el Evangelio de San Juan, Jesús prometió enviarnos el Espíritu Santo; y en el libro de Hechos de los Apóstoles, San Lucas describe en varias ocasiones la venida del Espíritu Santo. Comprobamos que estas palabras anuncian una realidad. Vemos esta realidad todos los días. Puede haber manifestaciones excepcionales del Espíritu Santo: él es libre, «sopla donde quiera». Pero sobre todo, estemos atentos a sus manifestaciones cotidianas, que parecen banales solo para ojos acostumbrados y miradas superficiales. Cuando vemos las hojas de los árboles moviéndose, sabemos que el viento está ahí. Cuando veamos a los bautizados viviendo y actuando, aprendamos a reconocer la presencia del Espíritu Santo.

Padre François Maupu


CARTA DEL CARDENAL FARRELL

 

Estimados Señoras y Señores:

El Santo Padre ha decidido instituir la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebrará cada año en toda la Iglesia el cuarto domingo de julio, cerca de la memoria de los santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús. El tema escogido por el Santo Padre “Yo estoy contigo todos los días” (cf. Mt 28,20) pretende manifestar la cercanía del Señor y de la Iglesia a la vida de cada persona mayor, así como la cercanía entre jóvenes y mayores. Significativamente, en este año la celebración de la Jornada se realizará el domingo 25 de julio, precisamente en el centro del Año Familia Amoris Laetitia que acaba de comenzar, dedicado a releer y potenciar las numerosas indicaciones contenidas en la exhortación apostólica Amoris Laetitia, cinco años después de su publicación. El estrecho vínculo entre los abuelos y las personas mayores y la familia es demasiado evidente: ellos son un elemento esencial de la familia, un tesoro humano y espiritual de enorme valor y, por tanto, indispensable.

Las personas mayores representan hoy, no solo en términos numéricos, una parte significativa del santo Pueblo fiel de Dios, y la decisión del Santo Padre de dedicarles una jornada especial pretende subrayar la urgencia de prestarles una atención pastoral adecuada que valorice conscientemente los recursos espirituales. Además, la emergencia sanitaria que estamos viviendo desde hace más de un año ha golpeado con especial dureza a las personas mayores, lo que invita a cada una de nuestras comunidades a mostrar, de forma aún más concreta, la cercanía de la Iglesia a las personas mayores.

Con motivo de la I Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, de forma compatible con la evolución de la crisis sanitaria, el Santo Padre presidirá una celebración eucarística en el Vaticano. Al mismo tiempo, invitamos a cada asociación internacional de fieles, movimientos eclesial y nueva comunidad para dar a conocer a sus miembros este acontecimiento y encontrar formas más adecuadas de incluirlo en sus actividades pastorales.

Nos imaginamos esta Jornada como una verdadera fiesta del encuentro entre abuelos y nietos y entre jóvenes y mayores. En este sentido, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida pondrá a disposición, a partir de mediados de junio, una serie de herramientas pastorales que se presentarán en el sitio dedicado al Año Familia Amoris Laetitia www.amorislaetitia.va. También está prevista la publicación de un mensaje del Santo Padre en vista de la Jornada.

Con la esperanza de que la celebración de la Jornada sea una oportunidad para transmitir a nuestros abuelos y a nuestros mayores la cercanía de la Iglesia en estos tiempos difíciles, les envío un cordial saludo en Cristo Resucitado.

                                                           Kevin Card. Farrell Prefecto


FOMENTAR LAS RELACIONES INTERGENERACIONALES

 

La pandemia que estamos sufriendo estos años 2021 y 2022 se ha llevado a muchos de nuestros mayores y ha cambiado nuestra manera de relacionarnos. Nos encontramos más solos y aislados, pero debemos mantener la esperanza para salir con energía de esta situación con un espíritu renovador.

Renovación supone conectarse de nuevo con la sociedad e incorporar a las nuevas generaciones de mayores que llegan a la edad provecta con un bagaje cultural distinto al nuestro.

En estos años, la Iglesia, atenta la evolución de la sociedad, nos ha procurado orientaciones en los principales eventos relacionados con el apostolado seglar, entre ellos:

Congreso sobre el Apostolado del Mayor “La riqueza de los años”. Celebrado en Roma en enero del año 2020.

Congreso sobre el apostolado laico “Una Iglesia en Salida”. Celebrado en Madrid en febrero del mismo año.

Quinto aniversario, el 19 de marzo, de la publicación de la Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia”: en esta ocasión el Papa Francisco lanzó, hasta junio de 2022, “El Año de la Familia”, bajo el patrocinio de San José, junto con una propuesta de 12 itinerarios.

En todos ellos se nos anima al fortalecimiento del apostolado de la persona mayor y a la renovación mediante la promoción de las relaciones intergeneracionales, especialmente dentro de la familia.

Vida Ascendente ya es apostolado de la persona mayor y se ocupa de que el papel de los mayores sea tenido más en cuenta dentro de la Iglesia promoviendo la creación de dicasterios del Apostolado de la Persona Mayor en cada diócesis.

Ahora debemos fortalecer las relaciones intergeneracionales como expresión del espíritu renovador con el que debemos salir de la crisis de soledad producida por la pandemia.

Con este objeto, nuestro presidente y yo comenzamos a visitar colegios como el Juan Pablo II de Parla, donde se celebra el día de los abuelos, proponiendo que Vida Ascendente se una a esta celebración y se promuevan los encuentros entre nietos y abuelos. También mantuvimos un encuentro con Don Ginés, obispo de Getafe, proponiéndole la organización de encuentros intergeneracionales al fin de la pandemia. En ambos encuentros la acogida de esta propuesta fue motivadora y don Ginés nos puso en contacto con el delegado diocesano para la enseñanza.

¿Qué esperamos de estos encuentros?: Revitalización y renovación.

Revitalización tendiendo lazos entre las miradas al futuro de los jóvenes y las miradas al pasado de los mayores. Enlazar las esperanzas de los primeros y las lecciones aprendidas de los segundos, las ilusiones para el futuro de los primeros y las satisfacciones de la obra bien hecha de los segundos.

Renovación no haciendo exclusivos a los miembros de Vida Ascendente estos encuentros entre generaciones, sino abriéndolos a todas las personas mayores que se interesen por ellos. Esto fomentará la participación de la nueva generación de mayores que, como hemos indicado viene con un bagaje cultural distinto y con los que necesitamos conectar para renovarnos.

Necesitamos ideas para que estos encuentros despierten el interés mutuo entre ambas generaciones. En el congreso de Roma, Maria Voce, presidenta de los Focolares, nos habló acerca del diálogo entre generaciones y resaltó los caminos a recorrer en el diálogo intergeneracional dibujados por el Papa en el sínodo de los obispos:

    • “Un primer paso en la dirección de la escucha es liberar nuestras mentes y nuestros corazones de prejuicios y estereotipos”.
    • “Los adultos deben superar la tentación de subestimar la capacidad de los jóvenes y juzgarlos negativamente”
    • Los jóvenes, por su parte deben: “superar la tentación de no escuchar a los adultos y de considerar a las personas mayores ‘cosas antiguas, pasadas de moda y aburridas’”
    • Los adultos deben no absolutizar su experiencia recurriendo al lema ‘siempre se ha hecho así’ que induce a su vez a los jóvenes a ir por el camino contrario, porque sienten que ese inmovilismo no les interpela
    • Cada época de la vida espiritual tiene sus bellezas. Las bellezas son diferentes

A la vista de esta cooperación entre movimientos de apostolado y encuentros entre generaciones, pienso en el dogma del Cuerpo Místico tan profundamente expuesto en las epístolas de San Pablo. Somos miembros de un mismo cuerpo, Jesucristo es la cabeza, el Espíritu Santo es su alma vivificante y cada miembro tiene su misión.

Quisiera terminar con un bello poema de Santa Teresa de Calcuta sobre la trasmisión de los valores entre generaciones, que me dedicó mi hija en el día del padre:

Ensañarás a volar,
Pero no volarán tu vuelo;
Enseñarás a soñar,
Pero no soñarán tu sueño;
Enseñarás a vivir,
Pero no vivirán tu vida;
Sin embrago, en cada vuelo,
En cada sueño, en cada vida
Permanecerá siempre
La vuelta del camino enseñado

Jaime Tamarit
Vicepresidente de Vida Ascendente (España)


EL DÍA 25 DE JULIO
EN EL MOVIMIENTO CRISTIANO DE LOS JUBILADOS (MCR/ FRANCIA) Y EN VAI

 

Para responder a la llamada del Papa Francisco en relación con la celebración, el 25   de julio, del día de los Ancianos y Abuelos, el Mouvement Chrétien des Retraités francés (MCR) quiso establecer una asociación con VAI y, con este fin, invitó a la presidenta de VAI a participar en el trabajo del comité directivo creado para la preparación de este evento bajo el tema de «Tiempo de merienda».

Esta celebración se organizará en torno a una merienda organizada por abuelos para niños pequeños. Se planean dos momentos destacados:

Se dedicará una primera vez al lanzamiento oficial del evento el 6 de julio en Taizé, una comunidad monástica ecuménica que da la bienvenida a jóvenes de todo el mundo que quieren dedicar un momento de sus vidas a orar y reflexionar sobre su futuro; este lanzamiento tendrá lugar con una mesa redonda que reunirá a líderes de VAI, el MCR, la Comunidad Taizé y   movimientos juveniles.

En un segundo paso, se hará una declinación de este evento en las parroquias. También se propuso a los grupos de VAI de todo el mundo tomar esta iniciativa.

Esta es una gran oportunidad para hacer algo juntos después de este largo tiempo de silencio debido a la pandemia.

Los dirigentes nacionales del MCR invitaron a los equipos a vivir este día en práctica en todo el territorio nacional y en todas las parroquias. Para contribuir al éxito de la jornada, se publicó una guía para los responsables; se pusieron a disposición herramientas de comunicación (carteles y folletos de presentación del proyecto) y los canales habituales de difusión del   movimiento (sitio internet, revista) para sensibilizar a los miembros y a todo el pueblo de Dios.   También se invita a los líderes de equipo a acercarse a otros movimientos de la Iglesia (Pastoral de la familia, movimientos de jóvenes …) y las autoridades eclesiales de las diócesis para la organización de misas dedicadas.

El tema elegido para este evento es Le hora de la merienda, pero todas las ideas son bienvenidas y se pueden declinar alrededor de un aperitivo, alrededor de un juego con los más jóvenes. Los encuentros animados en relación con la parroquia deben ser momentos de convivencia, diálogo, descubrimiento de unos a otros y ternura compartida.

Página preparada por Monika Ptak


 EL AÑO 2021, AÑO DE SAN JOSÉ

 

En el boletín anterior, los invitamos a apropiarse de las propuestas del Padre Mashtaki, consejero espiritual para el África de habla inglesa: invitándonos a meditar sobre la figura de San José, bajo cuyo patrocinio se coloca el año 2021, nos dio una lista de temas susceptibles de alimentar nuestras reflexiones en equipo y el contenido de nuestras oraciones.

Para el mes de junio el tema elegido es el siguiente: San José y las vocaciones en la Iglesia; ¿No ha asumido el propio San José plenamente su vocación de esposo de María y padre adoptivo de Jesús?


FORO: ¿DÓNDE ESTAMOS CON AMORIS LAETITIA?

Del 9 al 12 de junio de 2021, tendrá lugar el Foro «¿Dónde estamos con Amoris Laetitia? » organizado por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Estrategias para la implementación de la exhortación apostólica del Papa Francisco.

El encuentro tendrá lugar con los responsables de las oficinas de la pastoral de la familia, Conferencias Episcopales, movimientos eclesiales y asociaciones internacionales de la familia.

El programa de seminarios web incluirá las siguientes sesiones:

 9 de junio de 2021

    • Introducción por el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio
    • Un mensaje en vídeo del Santo Padre
    • ¿Dónde estamos con Amoris Laetitia? por el Padre Alexandre Awi Mello, Secretario del Dicasterio
    • El catecumenado en el matrimonio

10 de junio de 2021

    • La formación de los acompañantes
    • Educación de los niños

11 de junio de 2021

    • Espiritualidad conyugal
    • Misioneros familiares

 12 de junio de 2021

    • La fragilidad de las familias
    • Presentación del Encuentro Mundial de las Familias, Roma 2022

EL PAPA INSTITUYÓ EL MINISTERIO DEL CATEQUISTA

 

El Motu proprio del Papa Francisco «Antiquum ministerium», con el que el Papa Francisco establece el ministerio laico de catequista, fue publicado el martes 11 de mayo de 2021. Él presenta este ministerio como una emergencia para la evangelización del mundo contemporáneo.

«La fidelidad al pasado y la responsabilidad por el presente son las condiciones esenciales para que la Iglesia pueda cumplir su misión en el mundo: esto es lo que escribe el Papa Francisco en el Motu proprio Antiquum ministerium – memorial litúrgico de San Juan de Ávila, sacerdote y doctor de la Iglesia – con el que instituye el ministerio laico de catequista.

Nombramiento de Jaime Oliveira como director del secretariado de la Pastoral del Mayor de la diócesis de Huelva

SANTIAGO GÓMEZ REALIZA GRANDES CAMBIOS EN SU PRIMER AÑO DE OBISPO EN HUELVA

Nuevos párrocos y cargos diocesanos en las distintas vicarías territoriales para poner en marcha el plan pastoral del prelado

Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva

Nuevos delegados y directores de los secretariados

El Obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, en línea con las directrices del congreso de Roma sobre el Apostolado del Mayor, nombra director del secretariado para este apostolado a Don Jaime Oliveira, presidente de Vida Ascendente en esa diócesis.

Destacamos la noticia

 

 

 

Jaime Olivera, presidente de Vida Ascendente de la diócesis de Huelva

En los secretariados Sebastián Martín Macías, director del de Pastoral de Carreteras y asesor espiritual del Equipo Diocesano de la Renovación Carismática Católica. Juan Romero Domínguez, diácono permanente, director del Secretariado de Apostolado del Mar. Jaime Alfonso Oliveira López, director del Secretariado para la Pastoral de los Mayores. Nicanor Rubén Sánchez Arancibia, director del Secretariado para las Causas de los Santos. Freddy Enrique Uzcátegui Rodríguez, director del Secretariado de Pastoral de Juventud y Adolescencia.

Análisis de Debilidades. Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (DAFO)
de la Diócesis de Huelva

En la búsqueda de este nombramiento, hemos encontrado este interesante análisis DAFO que es bueno compartir por su interés.

Entrevista a la hermana Olga de la Cruz,

Entrevista a la hermana Olga de la Cruz
Hermanas Carmelitas del Convento de Loeches de Alcalá de Henares (Madrid)

Dentro del programa de entrevistas Encuentros en Cuerpo y Alma que realiza el CEU San Pablo, se ha realizado una entrevista con la hermana Olga de la Cruz, que tan frecuentemente comparte con nosotros en Vida Ascendente.

En este enlace podréis encontrar el video de esta interesante entrevista:
https://youtu.be/7J0XAtJfLMY

X Encuentro Mundial de las Familias en Roma

 

“Amoris Laetitia”, la alegría del amor, es la exhortación con la que el Papa Francisco cierra el recorrido de dos Sínodos dedicados a la familia. Nos acerca la doctrina de siempre con un lenguaje claro y apropiado. La familia  hoy es una urgencia pastoral  de la Iglesia. Es «objeto de evangelización», pero, al mismo tiempo, es  un privilegiado «sujeto evangelizador» dentro de la Iglesia. Es el corazón de la sociedad y de la Iglesia. Con motivo del quinto aniversario de la  publicación de esta exhortación, el Papa Francisco inauguró el 19 de marzo de 2021 el año de la Familia que concluirá en Roma el 26 de junio de 2022.

La Exhortación apostólica  quiere confirmar con fuerza,  no el “ideal” de la familia, sino su realidad rica y compleja. Hay en sus páginas una mirada abierta que se nutre, no de abstracciones o proyecciones ideales, sino de una atención pastoral a la realidad. Es fruto de una experiencia concreta con personas que saben por experiencia qué es la familia y el vivir juntos por muchos años.

El Papa Francisco mira  a los mayores como un tesoro, no como un problema. Pide a la familia que les ofrezca  condiciones favorables para que puedan desarrollar su personalidad, teniendo en cuenta tanto  lo que pueden aportar como lo que necesitan recibir. Y pide a los mayores que se  dejen querer, que se dejen cuidar,  y que den siempre testimonio de amor y servicio.

Es un documento largo y complejo: 264 páginas, 9 capítulos. Intentamos ofrecer unas pinceladas para animar a todos a una lectura y reflexión profunda de esta exhortación:

Capítulo primero: “A la luz de la Palabra”                                                                            

La Biblia “está poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares” .    La  familia no es un ideal abstracto sino fruto de un “trabajo artesanal’”. La Palabra de Dios “no se muestra como un secuencia de tesis abstractas, sino como una compañera de viaje para todas las familias, también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino”.

Capítulo segundo: “La realidad y los desafíos de la familia”

El Papa considera la situación actual de las familias con “los pies sobre la tierra”; afrontando numerosos desafíos: desde el fenómeno migratorio a las negociaciones ideológicas de la diferencia de sexos; desde la cultura de lo provisorio a la mentalidad antinatalista y al impacto de la biotecnología en el campo de la procreación; desde la falta de casa y de trabajo a la pornografía y el abuso de menores; desde la atención a las personas con discapacidad, al respeto a los ancianos…

El Papa insiste en prestar atención a la realidad concreta. Afirma: “las exigencias y llamadas del Espíritu resuenan en los acontecimientos mismos de la historia”,  que pueden conducirnos a una comprensión más profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia”.

El individualismo exagerado hace difícil hoy la entrega a otra persona de manera generosa. “Se teme la soledad, se desea un espacio de protección y de fidelidad; pero, al mismo tiempo, crece el temor de ser atrapado por una relación que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales” .                                                                                                                      

 El realismo rechaza un ideal teológico del matrimonio. No ofrece “un camino dinámico de crecimiento  y realización

Las familias no se sostienen solamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bioéticas y morales. Necesitan  la apertura a la gracia”.  “Estamos llamados a formar las conciencias no a pretender sustituirlas”(AL 37).  «Debemos florecer donde el Señor nos ha plantado» (Mercedes Vilá. Valencia).

Capítulo tercero: “La mirada puesta en Jesús: la vocación de la familia”

El tercer capítulo está dedicado a algunos elementos esenciales de la enseñanza de la Iglesia a cerca del matrimonio y la familia: la vocación de la familia según el Evangelio tal como fue entendida por la Iglesia; la indisolubilidad, la sacramentalidad del matrimonio, la transmisión de la vida y la educación de los hijos. (Cita el Papa  ampliamente: la Gaudium et spes del Vaticano II, la Humanae vitae de Pablo VI, la Familiares consortio de Juan Pablo II.)

Reconoce que hay elementos positivos presentes en las formas matrimoniales de otras tradiciones religiosas. La reflexión incluye también a las “familias heridas» Afirma que la doctrina debe expresarse con claridad. Hay que estar atentos a cómo las personas viven y sufren.

Capítulo cuarto: “El amor en el matrimonio”                                                                                

 El cuarto capítulo trata del amor en el matrimonio, y lo comenta a partir del “himno al amor” de San Pablo en 1 Cor 13,4-7. Se trata de un discurso amoroso;  atento a describir el amor humano en términos concretos. Entra en el mundo de las emociones de los conyugues –positivas y negativas- y en la dimensión erótica del amor. Se trata de una contribución extremamente rica y preciosa para la vida cristiana de los conyugues. «La combinación de alegrías y de fatigas, de tensiones y de reposo, de sufrimientos y de liberación, de satisfacciones y de búsquedas, de fastidios y de placeres,  constituye precisamente, el matrimonio».

El capítulo se concluye con una reflexión muy importante sobre la “transformación del amor”  “No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable: comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad”.

Capitulo quinto: “El amor que se vuelve fecundo.                                                                   

El capítulo quinto está todo concentrado en la fecundidad del amor. Se habla de la manera de recibir una vida nueva, de la espera propia del embarazo, del amor de madre y de padre. Pero también de la fecundidad ampliada:  de la adopción, de la aceptación, de la contribución de las familias para promover la “cultura del encuentro”, de la vida de la familia en sentido amplio con la presencia de: tíos, primos, parientes de parientes, amigos…

Amoris laetitia concibe a la familia como amplia red de relaciones. La misma mística del sacramento del matrimonio tiene un profundo carácter social. Dentro de esta dimensión el Papa subraya  el rol de la relación entre jóvenes y ancianos,  la relación entre hermanos.. como práctica de crecimiento en relación con los otros.

Capítulo sexto: “Algunas perspectivas pastorales”

Ofrece  orientaciones pastorales para construir familias sólidas y fecundas según el plan de Dios. Recurre a las Relaciones conclusivas de los dos Sínodos y a las catequesis del Papa Francisco y de Juan Pablo II. Confirma que las familias son sujeto,  y no solamente objeto, de evangelización.

El Papa afronta el tema de la preparación al matrimonio, de acompañar a los esposos en los primeros años de vida matrimonial (incluido el tema de la paternidad responsable), pero también en algunas situaciones complejas y en particular en las crisis, sabiendo que “cada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el oído del corazón”.  Nuestra tarea pastoral más importante con respecto a las familias  -dice-, es fortalecer el amor y ayudar a   sanar heridas. También el acompañamiento a  personas abandonadas, separadas y divorciadas.  Pone de relieve el sufrimiento de los hijos en las situaciones de conflicto. Y  concluye: “El divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del número de divorcios«.   Aborda  las situaciones de matrimonios mixtos y de aquellos con disparidad de culto,  las situaciones de las familias que tienen en su interior personas con tendencia homosexual, confirmando el respeto en relación a ellas. Pastoralmente preciosa es la parte final del capítulo sobre el tema de la perdida de las personas queridas y la viudez.                                                                                                            

Capítulo séptimo: “Reforzar la educación de los hijos”                                                       

  El séptimo capítulo esta todo dedicado a la educación de los hijos: su formación ética, el valor de la sanción como estímulo, el paciente realismo, la educación sexual, la transmisión de la fe, la vida familiar como contexto educativo. Interesa, sobre todo, generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduración de su libertad, de capacitación, de crecimiento integral, de cultivo de la auténtica autonomía”. Los mayores tenemos que saber perder el tiempo para transmitir experiencias, conocimientos y valores y enseñar a cada uno a ir hacia adelante partiendo de sí mismo.“Si a la educación sexual que debe realizarse en el cuadro de una educación para el amor y la recíproca donación.

Capítulo octavo: “Acompañar, discernir e integrar la fragilidad”

  El capítulo octavo constituye una invitación a la misericordia y al discernimiento. El Papa usa tres verbos muy importantes: “acompañar, discernir e integrar” que son fundamentales para afrontar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares.

Es un capítulo muy delicado. El Papa asume lo que ha sido fruto de las reflexiones del Sínodo sobre temáticas controvertidas. Para evitar equívocos, reafirma con fuerza: “Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano.

Sobre la “lógica de la misericordia pastoral” Papa Francisco afirma con fuerza: “A veces nos cuesta mucho dar cabida  en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio” .

Capítulo noveno: “Espiritualidad conyugal y familiar”

El noveno está dedicado a la espiritualidad conyugal y familiar, “hecha de gestos reales y concretos”. Habla de la oración, de la espiritualidad del amor exclusivo y libre en el desafío y el anhelo de envejecer y gastarse juntos, reflejando la fidelidad de Dios. Es una honda “experiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en él” .

El Papa afirma: “ninguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduración de su capacidad.

Concluye el capítulo:  ¡Caminemos familias, sigamos caminando! No desesperemos por nuestros límites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comunión que se nos ha prometido” .

Los mayores somos una parte considerable del laicado católico. La Iglesia quiere aprovechar el potencial y la riqueza de los mayores para la evangelización  y desea considerarles colaboradores valiosos para esta misión. Convoca a los mayores, como miembros de la pastoral familiar,  a salir a evangelizar; a salir al encuentro de las familias.

                                                                 Ángel García