ENSAYO SOLIDARIO

Juan Pedro Rivero González es Delegado de Cáritas diocesana de Tenerife

Quiero aprovechar este encuentro semanal en este medio de comunicación para subrayar uno de tantos gestos solidarios a los que estas fechas previas a la Navidad se prestan tanto. Me refiero al gesto que los costaleros de varias cofradías y hermandades de San Cristóbal de La Laguna y La Cuesta tienen previsto realizar el próximo sábado 17 de diciembre por las calles del casco histórico de la ciudad de Aguere.

Para ellos, la imagen de María o de Jesús tiene una importancia especial. Custodian su culto con dedicación y esmero. Pero son, también, conocedores de que “(…) lo que hacen con uno de estos hermanos más débiles, conmigo lo hacen” (Mt 25). Por eso, en esta ocasión, sobre el paso que cargan sobre los hombros estarán, no las imágenes de sus titulares, sino los hermanos que tienen necesidades; y cargarán los alimentos imperecederos con la misma devoción que cargan las otras imágenes. Cambian el peso de la madera por el peso de una acción caritativa y social. Cargan al mismo, de distinta manera.

Esto queda iluminado por el fogonazo de luz que brota de Belén. Aquel bebé, envuelto en pañales y que su mamá colocó en un pesebre, pobre y maloliente, es la causa de este gesto de amor al prójimo. No solucionarán todos los problemas, está claro; pero hacer algo, emprender lo posible, aunque no todo quede resuelto, es vivir en clave de gratuidad y esperanza. Hay distintas formas de realización de la espiritualidad; esta es también una forma adecuada que quiero felicitar.

En la mesa de la cena de Navidad no nos podemos contentar con estar nosotros solos, los nuestros, a lo que nos unen vínculos de sangre o afecto. Mesas grandes deben existir, en las que quepan los que están y los que deberían estar sentados a alguna mesa esa noche y todas las noches del año. Una mesa que difumine la soledad y haga posible nuevos vínculos, entrelazados por un amor que viene del Cielo. Estoy seguro que en este ensayo solidario el Cristo Resucitado de Santo Domingo de Guzmán estará sonriendo y feliz de ver que han cambiado su peso por el peso de ayuda solidaria. Estoy seguro. Estoy seguro que Nuestra Señora de los Dolores en la Cuesta sonreirá como buena Madre al ver a sus costaleros cargar el peso que alivia y ayuda a tantos hijos suyos.

No quiero que esto se convierta en un discurso de romanticismo altruista, sino una proclamación de fe verdadera en Cristo que, con su venida, aquella primera Navidad, ha cambiado el rumbo de la historia transformando la oscuridad del egoísmo en claridad meridiana de gratuidad y afecto mutuo.

Permíteme una propuesta navideña. Propongámonos hacerle un regalo al Niño que nace la noche santa del 24 de diciembre. Al menos el regalo de una pregunta: ¿Qué puedo hacer por los demás? No importa que no sea mucho. La cantidad es una categoría que existe al otro lado de lo humano. La calidad de un pequeño gesto es todo, cuando se trata de seres humanos, de personas. ¿Qué puedes hacer por los demás? ¿Tienes tiempo para compartirlo con otros? ¿Cómo anda tu solidaridad? ¿Qué salud tiene tu amor fraterno?

Preguntas como estas cambian la historia.

Muchas gracias a los cofrades y hermanos, a todos los costaleros de las parroquias de San Cristóbal de La Laguna. Será un gran gesto.

Leído en Canarias diario.com

NOTICIAS DEL MOVIMIENTO

Acompañados por D. Juan Iniesta, Vicario Episcopal de la zona Sierra y párroco de Peñas  de San Pedro, ha tenido lugar el pasado día 5 de diciembre  el  Encuentro de Adviento de Vida Ascendente en la Diócesis de Albacete, se reunieron una veintena de personas  en las instalaciones del Obispado.

 

 

Tambien el grupo de Villadompardo en la Diócesis de  Jaen nos comunicaba  su participacion en el Quinario a la Inmaculada, nos produce mucha alegria tener noticias de las actividades de los grupos, ¡¡estamos en marcha!!

UN CORTO DE 20 MINUTOS, UNA PARROQUIA QUE SE QUEDABA SIN NAVIDAD… Y PREMIADO EN PAÍSES MUSULMANES

Con el Adviento, se acaba de estrenar online el corto navideño (de 20 minutos) titulado La Historia 253536, del director de cine Óscar Parra de Carrizosa, conocido por dirigir Bajo un manto de estrellas, la historia de los mártires de Almagro.

La Historia 253536 habla de un sacerdote que se hace muchas preguntas y tiene dudas, y de una parroquia de pueblo donde se anuncia, con tristeza, que no habrá misa del Gallo esa noche de Navidad.

«Basándome en un hecho real, he escrito este cortometraje que nos habla de muchas cosas, pero principalmente de la redención. Los relatos de redención siempre me han apasionado. Realmente creo en su poder catártico y liberador. Y tengo la convicción de que todos tenemos derecho a equivocarnos, a tener dudas y a emerger de nuestras propias cenizas», explica el director.

La historia está basada, asegura, «en un impactante hecho real». «Es una hermosa historia de redención. Un relato que sobrevuela sobre una idea fundamental: Dios no abandona a nadie. Y esa es la sensación que me encantaría dejar en el espectador. Que, pase lo que pase, Él está ahí. A la espera. Porque sigue creyendo en ti», añade.

Un corto premiado en países musulmanes

Recientemente, el corto ganó el premio del Festival de Cine Internacional de los Pueblos Imouzzer Kandar, en Marruecos. Óscar Parra lo celebra, como un signo de una historia de fe que traspasa fronteras, aunque comenta que «como detalle, en realidad triste, el premio se entregó en lo que fue la antigua iglesia de Nuestra Señora de la Alegría en Imouzzer Kandar, hoy reconvertido por Marruecos en centro cultural». Recogió el premio el actor Luis Fernández de Eribe, que interpreta a un importante monseñor en la historia.

El corto también ganó el Diploma Especial a mejor cortometraje en la V Edición del Festival Ouled Teima du film International (FOTFI), en Marruecos, y competirá en la final del The Digital Gate International Film Festival de Argelia, el Festival benguerir de Cinema «Le Cinémaet les valeurs humaines universelles» y el Festival de Cine Internacional de Omán. Y ha ganado otro premio en Jordania. Es, por lo tanto, una historia de fe que logra abrirse espacios insospechados.

«Es un corto tremendamente católico, lo cual me parece tremendo. Estoy muy contento y sorprendido por el hecho de que países con un 97% de musulmanes hayan seleccionado y premiado La Historia 253536», comenta el director.

«Rodar en un recinto sagrado siempre me aporta. Yo soy creyente, católico para más señas. Y estar en un templo rodando una historia navideña es el súmmum para mí. Sí, antes del rodaje se retiró al Santísimo, pero aun así, podía sentir la presencia del Señor entre nosotros. Casi me parecía verle ahí, sentado en un banco de la iglesia, sonriendo, atento al rodaje. Feliz. Si a esto le añado que he rodado en la misma iglesia en que fui bautizado hace ya muchas décadas, la emoción es inevitable. Mi querida iglesia de San Braulio, en el madrileño barrio de Aluche», detalla el cineasta.

Desde el año 2018, este director se siente impulsado a rodar un cuento de Navidad cada año. «Francamente, es que me encanta la Navidad. Me hace feliz. Reafirma mi fe y, además, he visto que ayuda a evangelizar, ¡que es una obligación que tiene todo creyente!»

Os dejamos el enlace al corto

https://www.youtube.com/watch?v=bCDN-9x8IkQ&feature=emb_rel_end

LAS ANTIFONAS DE LA «O»

Todos los días se rezan las vísperas, el rezo litúrgico de la tarde, que siempre incluyen el recitado del Magníficat de la Virgen María, su cántico de alabanza a Dios proclamado durante la visita a su prima Santa Isabel. Este cántico de María se introduce y concluye con una antífona, una oración breve.

Del  17 al 24 de diciembre se celebran las Ferias Mayores de Adviento estos 8 días previos a la solemnidad de Navidad la liturgia se orienta a preparar con mayor énfasis la conmemoración del nacimiento del Redentor.

En los primeros 7 días de este período, las antífonas que introducen el Magníficat tienen categoría y características especiales. Son las llamadas “antífonas mayores” o “antífonas de la O”. Se llaman de la O porque todas empiezan con la exclamación “Oh”, dando origen este hecho a la advocación de Santa María de la O.

Estas antífonas mayores son 7 y se proclaman del 17 al 23 de diciembre. Aunque fueron compuestas hacia los siglos VII y VIII, ya encontramos referencias a ellas en Boecio (siglos V y VI). Podemos así decir, que las antífonas de Adviento han sido parte de la tradición litúrgica desde los primeros tiempos de la Iglesia.

Todas ellas cantan a Cristo, el esperado por todos los pueblos, y muestran las ansias con que la Iglesia anhela su venida. Son un compendio de la cristología más antigua de la Iglesia y expresan el deseo de salvación de toda la humidad a lo largo del tiempo.

Estas breves oraciones dirigidas a Cristo condensan el espíritu del Adviento y la Navidad. La admiración de la Iglesia antes el misterio de un Dios hecho hombre, se expresa en la exclamación “Oh”. Nos muestran la compresión cada vez más profunda del misterio de Cristo y la súplica urgente por su venida: ven Señor.

Como decíamos, cada antífona empieza con la exclamación Oh, seguida de un título mesiánico tomado del Antiguo Testamento pero interpretado a la luz del Nuevo Testamento. Los títulos son:

O Sapientia (Sabiduría),  O Adonai (Señor Poderoso), O Radix (Raíz), O Clavis (Llave), O Oriens (Sol-Amanecer), O Rex (Rey), O Emmanuel (Dios con nosotros).Antífonas y el Magnificat

Es una aclamación a Jesús el Mesías, reconociendo todo lo que representa para nosotros y que termina siempre con la súplica: Ven Señor y no tardes más.

Estas antífonas se proclaman también en el cántico del aleluya de las misas de estos días.

Comenzando con la exclamación “Oh”, expresamos un asombro repetido siete veces que nos van preparando para la celebración del nacimiento de Jesús.

El día 17, la primera de ellas evoca al hombre perdido que pide a Dios encontrar el camino: “Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven y muéstranos el camino de la salvación.”

El día 18, la antífona identifica a Jesús que esperamos como el Dios eterno que libró a Israel de Egipto. “Oh Adonai, Pastor de la Casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la Zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo.”

El día 19, se recuerda el tronco de Jesé, padre del rey David que florece en Jesús, esperanza de la humanidad: “Oh Raíz del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos no tardes más.”

El día 20, se contemplan la llave y el cetro, que evocan el poder de Dios que nos libera de nuestras esclavitudes y del poder de la muerte: “Oh llave de David y Cetro de la Casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombras de muerte.”

El día 21 pedimos la luz que llegará a nosotros con el nacimiento y la presencia de Jesús entre nosotros: “Oh Sol (Amanecer) que naces de lo alto, resplandor de luz eterna, Sol de justicia ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.”

El día 22 el hombre formado del barro por Dios suplica a su hacedor la salvación: “Oh rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia, que haces en dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.”

El día 23 la humanidad suplica el encuentro con aquel que se define como Enmanuel (Dios con nosotros) y por el cual nos llega la salvación: “Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro”.

Los monjes benedictinos que entonaban en vísperas estas oraciones cantadas disponían las antífonas con un propósito definido. Si se lee cada título mesiánico en latín y se toma la primera letra, en orden inverso, es decir -Emmanuel, Rex, Oriens, Clavis, Radix, Adonai, Sapientia- tenemos el acróstico EROCRAS, que significa “mañana vendré”.

Así Jesús, para cuya venida nos hemos ido preparando los cristianos durante todo el Adviento y a quien nos hemos ido dirigiendo con estos 7 títulos mesiánicos contesta a nuestras súplicas y cumple su promesa: “mañana vendré”.

De este modo, estas antífonas, las Antífonas de la O, no solo infunden intensidad al tiempo de espera y expectación que es el Adviento, sino que nos conducen hacia su alegre fin.

Un año de “en camino”.

En octubre de 2021 iniciábamos la aventura de asomarnos al mundo de la Radio para poner en marcha el programa «éramos tan jóvenes», que nos permitía dar el primer paso en el camino de  acercar la vida de nuestro Movimiento a cada vez más personas que forman parte de ese ambiguo colectivo que denominamos «los mayores». No podemos dejar de dar gracias a Dios porque Luis Manuel de Prada, director de Radio María, pensase en este pobre cura para dirigir un programa de radio relacionado con la Pastoral de las Personas Mayores. A trancas y barrancas y gracias a un equipo humano del que me siento muy orgulloso, ya tenemos grabado nuestro programa número 32.

Dos meses después, tras constatar que los medios de comunicación en papel están siendo arrinconados por los medios digitales, arrancábamos la andadura de este sencillo medio de difusión que es «en camino». Parece que estamos empezando y ya hace un año que aparecía el primer número del nuestro boletín. Os hemos contado la vida de casi 50 santos. Hemos enlazado más de 150 comentarios a los evangelios dominicales y festivos. Hemos tenido la oportunidad de dar a conocer unas 300 noticias relacionadas con el mundo de la ancianidad… y, aun así, estamos empezando.

Porque vivir es estar permanentemente comenzando. Evangelizar es estar permanentemente buscando caminos para seguir haciendo presente a Jesucristo que parece cada vez más distante del Dios y menos interesado por responder a las grandes preguntas que sólo encuentran eco en los grandes silencios del corazón del ser humano.

En este tiempo en que nos preparamos para recibir al Emmanuel, podemos redescubrir la importancia de la palabra, de la comunicación. Estamos en la era de las comunicaciones, de las redes sociales, de la “aldea global”; parece que nunca como ahora personas que se encuentran a mucha distancia, pueden sentir la cercanía de sus seres queridos sencillamente presionando la pantalla de su smartphone… Pero nunca como ahora el ser humano ha estado tan solo, tan aislado, tan inmerso en un mundo virtual que le saca de la verdad del mundo afectivo, del abrazo a los seres queridos, de las sonrisas reales que tenemos a nuestro alrededor.

Nuestro boletín pretende ser un antídoto del virus de la soledad, una oportunidad para sentirnos unidos y en comunión, haciendo familia con los que comparten con nosotros edad y esperanzas. Hacernos mayores no supone prescindir de nuestro mundo de relaciones; al contrario. La edad de la ancianidad es la edad de las oportunidades para compartir ilusiones, sueños y proyectos; es la época de hacer nuevos amigos, de entablar nuevas conversaciones, de aportar nuestra experiencia, nuestra sabiduría y nuestra pericia en las cosas que realmente importan.

Ayudadnos a que este medio sea útil, mandándonos vuestras sugerencias, vuestros testimonios, las cosas que pasan a los mayores que tenéis cerca y todo aquello que os ayude a sentir que somos familia.

Gracias por vuestra paciencia. Ahora el niño cumple un año, echa los dientes y da sus primeros pasos. Sigamos todos juntos haciéndolo crecer y compartiendo esos pasos “en camino”…

José Ignacio Figueroa, Consiliario Nacional

LOS 5 SIGNOS QUE ‘ANUNCIAN’ AÑOS ANTES QUE VAS A DESARROLLAR ALZHÉIMER, SEGÚN CAMBRIDGE

Las enfermedades neurodegenerativas preocupan mucho a la comunidad científica y a la sociedad, y por eso los expertos están continuamente buscando señales y maneras de mejorar los tratamientos actuales. Los últimos en aportar más luz a este asuntos han sido un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), que han publicado sus hallazgos en la revista Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association.

El estudio se ha centrado en mejorar la detección precoz de estas enfermedades, y también ha mejorado el sistema que ayuda a seleccionar a los pacientes que pueden someterse a terapias experimentales.

El problema actual es que estas enfermedades se detectan ya muy tarde a pesar de que hay algunas señales que aparecen décadas antes. Por eso el equipo acudió al Biobanco, una base de datos biomédicos a la disposición de los investigadores clínicos, donde hay registros genéticos, de salud y de hábitos de vida de medio millón de voluntarios británicos entre los 40 y los 69 años. Se recopilaron tests de resolución de problemas, de memoria, de tiempo de reacción, de fuerza de agarre,  medidas de ganancia o pérdida de peso y las caídas.

Los 5 signos de alerta

Con todo esto, se dieron cuenta que las personas que desarrollaron alzhéimer o demencia frontotemporal obtuvieron peores resultados en:

    1.- Resolución de problemas.

    2.- Tiempo de reacción.

    3.- Recuerdo de listas de números.

  4.-Memoria prospectiva (capacidad para acordarse de hacer algo más adelante).

    5.- Tests de emparejamiento de figuras familiares.

Además, las personas con alzhéimer tenían más posibilidades de sufrir una caída. En este caso, los que tenían  parálisis supranuclear progresiva (PSP) se cayeron el doble.

«Al mirar el historial de los pacientes, nos resultó evidente que estaban mostrando de forma sutil algún grado de discapacidad cognitiva años antes de que sus síntomas fueran lo bastante obvios como para justificar un diagnóstico positivo», explica Nol Swaddiwudhipong, primer autor del trabajo. «Esto es un paso adelante para cribar a las personas a partir de los 50, a aquellos con hipertensión o los que no tienen suficiente actividad física en su vida, para tratar de intervenir pronto y ayudarles a reducir el riesgo».

«La gente no debería preocuparse sin motivo si, por ejemplo, le cuesta recordar números de teléfono», apunta Tim Rittman, del Departamento de Neurociencia Clínica de la Universidad de Cambridge. «Incluso los individuos sanos tendrán puntuaciones mejores y peores que los demás. Pero lo que sí es importante es hablar con nuestro doctor si nos damos cuenta que estamos teniendo problemas para recordar en nuestra vida diaria», concluye.

Laura Moro, 65 y mas

EL VATICANO ESTRENA LA NAVIDAD: «REDESCUBRAMOS LA SORPRESA Y EL ASOMBRO PARA CELEBRAR ESTAS FIESTAS»

El  sábado tres de diciembre tuvo lugar la inauguración del alumbrado y la decoración navideña de la Plaza de San Pedro. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal español Fernando Vérgez Alzaga, Presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano, en presencia de Sor Raffaella Petrini, Secretaria General del mismo Governatorato.

Como previa a este momento tan simbólico que da inicio a las fiestas navideñas, el Santo Padre recibió en audiencia a las delegaciones guatemaltecas que este año han donado el árbol y el pesebre para la Plaza de San Pedro, y el nacimiento para el Aula Pablo VI.

El valor de las raíces

«El árbol y el pesebre son dos signos que siguen fascinando a grandes y pequeños. El árbol, con sus luces, nos recuerda a Jesús que viene a iluminar nuestras tinieblas, nuestra existencia muchas veces encerrada en la sombra del pecado, el miedo y el dolor. Y sugiere una reflexión más: los árboles y los hombres necesitan raíces. Sólo quien está enraizado en buena tierra se mantiene firme, crece ‘maduro’, resiste los vientos que lo sacuden y se convierte en punto de referencia para quien lo mira», expresó el Papa.

Francisco recalcó la importancia de mantenerse firmes. «Sin raíces nada de esto sucede: sin cimientos sólidos uno permanece tambaleante. Es importante cuidar las raíces, tanto en la vida como en la fe. A este respecto, el apóstol Pablo recuerda el fundamento en el que arraigar la propia vida para mantenerse firme: dice que hay que permanecer ‘arraigados en Jesucristo’. Esto es lo que nos recuerda el árbol de Navidad: estar arraigados en Jesucristo», comentó.

El Papa también apuntó la importancia simbólica del nacimiento. «El pesebre nos habla del nacimiento del Hijo de Dios que se hizo hombre para estar cerca de cada uno de nosotros. En su genuina pobreza, el pesebre nos ayuda a redescubrir la verdadera riqueza de la Navidad y a purificarnos de los muchos aspectos que contaminan el paisaje navideño», explicó.

Para Francisco, la Navidad es más que grandes celebraciones. «El belén recuerda una Navidad diferente a la consumista y comercial: es otra cosa; acordaos siempre del bien que nos hace apreciar los momentos de silencio y de oración en nuestros días, a menudo abrumados por el frenesí. El silencio favorece la contemplación del Niño Jesús, ayuda a intimar con Dios, con la frágil sencillez de un pequeño recién nacido», afirmó.

Los ángeles del belén

«Si de verdad queremos celebrar la Navidad, redescubramos la sorpresa y el asombro de la pequeñez a través del pesebre, la pequeñez de Dios, que se hace pequeño, que no nace en el esplendor de las apariencias, sino en la pobreza de un establo. Y para encontrarlo debemos alcanzarlo allí, donde está; necesitamos abajarnos, necesitamos hacernos pequeños, dejar toda vanidad, para llegar a donde está», apuntó el Papa.

El Santo Padre propone la oración para vivir una buena Navidad. «Y la oración es la mejor manera de decir gracias al don de amor, de decir gracias a Jesús que quiere entrar en nuestros hogares y corazones. Dios nos ama tanto que comparte nuestra humanidad y nuestra vida. Él nunca nos deja solos, está a nuestro lado en toda circunstancia, en la alegría y en el dolor. Incluso en los peores momentos, Él está ahí, porque Él es el Emmanuel, el Dios con nosotros, la luz que ilumina las tinieblas y la tierna presencia que nos acompaña en el camino», concluyó.

Aquí puedes ver completa la inauguración de los pesebres y el árbol del Vaticano.

https://youtu.be/6bhUsSRwKiA

Por su parte, el Embajador de Guatemala ante la Santa Sede señaló que en este nacimiento se ha plasmado las tradiciones del pueblo guatemalteco. «En nuestra cultura, los ángeles son muy importantes en los nacimientos, obviamente el centro es el Niño Dios, este Niño Dios es importante porque es la réplica de un Niño Dios de la familia del Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias y otro aspecto del nacimiento es que en el centro está la Monja Blanca, que es la identidad de todo guatemalteco, esta flor, la Monja Blanca representa la pureza y la paz, por ello, la paz es un tema central en este nacimiento porque es lo que refleja nuestra flor nacional», comentó el diplomático.

Aquí puedes leer las palabras completas del Papa Francisco:

Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

Os doy la bienvenida el día en que se presenta el belén y el árbol de Navidad, situados en la plaza de San Pedro, así como el belén instalado en esta sala. Os saludo a todos con afecto, comenzando por el obispo de Trivento y el párroco de Sutrio -en representación del arzobispo de Udine- agradeciéndoles sus amables palabras. Saludo a las autoridades civiles, en particular al Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, al Presidente de la Región de Friuli Venezia Giulia, al Consejero de la Región de Abruzzo ya los Alcaldes de Sutrio y Rosello. Os agradezco el regalo de estos símbolos navideños, que contemplarán muchos peregrinos de todo el mundo.

Me gustaría dirigir un pensamiento especial a los artesanos de la madera que esculpieron las estatuas del belén; a los chicos de la estructura «Quadrifoglio» de Rosello, que hicieron parte de la decoración del árbol; a los que han cultivado abetos y árboles menores destinados a otros ambientes vaticanos en el vivero de Palena. Mi agradecimiento va también para los técnicos y el personal de la Gobernación, aquí reunidos con el cardenal Fernando Vergez y sor Raffaella Petrini.

El árbol y el pesebre son dos signos que siguen fascinando a grandes y pequeños. El árbol, con sus luces, nos recuerda a Jesús que viene a iluminar nuestras tinieblas, nuestra existencia muchas veces encerrada en la sombra del pecado, el miedo y el dolor. Y sugiere una reflexión más: como los árboles, también los hombres necesitan raíces. Porque sólo quien está enraizado en buena tierra se mantiene firme, crece, “maduro”, resiste los vientos que lo sacuden y se convierte en punto de referencia para quien lo mira. Pero, queridos míos, sin raíces nada de esto sucede: sin cimientos sólidos uno permanece tambaleante. Es importante cuidar las raíces, tanto en la vida como en la fe. A este respecto, el apóstol Pablo recuerda el fundamento en el que arraigar la propia vida para mantenerse firme: dice permanecer «arraigados en Jesucristo» (Col 2, 7). Esto es lo que nos recuerda el árbol de Navidad: estar arraigados en Jesucristo.

Y así llegamos al pesebre, que nos habla del nacimiento del Hijo de Dios que se hizo hombre para estar cerca de cada uno de nosotros. En su genuina pobreza, el pesebre nos ayuda a redescubrir la verdadera riqueza de la Navidad ya purificarnos de los muchos aspectos que contaminan el paisaje navideño. Sencillo y familiar, el belén recuerda una Navidad diferente a la consumista y comercial: es otra cosa; acordaos del bien que nos hace apreciar los momentos de silencio y de oración en nuestros días, a menudo abrumados por el frenesí. El silencio favorece la contemplación del Niño Jesús, ayuda a intimar con Dios, con la frágil sencillez de un pequeño recién nacido, con la mansedumbre de estar acostado, con el tierno cariño de los pañales que lo envuelven.

Raíces y contemplación: el árbol nos enseña de raíces, el pesebre nos invita a la contemplación. No olvides estas dos actitudes humanas y cristianas. Y si de verdad queremos celebrar la Navidad, redescubramos la sorpresa y el asombro de la pequeñez a través del pesebre, la pequeñez de Dios, que se hace pequeño, que no nace en el esplendor de las apariencias, sino en la pobreza de un establo. Y para encontrarlo debemos alcanzarlo allí, donde está; necesitamos abajarnos, necesitamos hacernos pequeños, dejar toda vanidad, para llegar a donde Él está. Y la oración es la mejor manera de decir gracias ante este don gratuito de amor, de decir gracias a Jesús que quiere entrar en nuestros hogares y corazones. Sí, Dios nos ama tanto que comparte nuestra humanidad y nuestra vida. Él nunca nos deja solos, está a nuestro lado en toda circunstancia, en la alegría y en el dolor. Incluso en los peores momentos, Él está ahí, porque Él es el Emmanuel, el Dios con nosotros, la luz que ilumina las tinieblas y la tierna presencia que nos acompaña en el camino.

Queridos hermanos y hermanas, renuevo mi gratitud por los regalos navideños del árbol y del pesebre, y os deseo a cada uno de vosotros, de vuestras familias y de vuestras comunidades una santa Navidad, encomendándoos a la protección materna de María, Madre de Dios y nuestra. Y les pido por favor que oren por mí, gracias.

EL SANTO DE LA SEMANA : SAN JUAN DE LA CRUZ

Presbítero de la Orden de los Carmelitas y doctor de la Iglesia, el cual, por consejo de santa Teresa, fue el primero de los hermanos que emprendió la reforma de la Orden, empeño que sostuvo con muchos trabajos, obras y ásperas tribulaciones, y como demuestran sus escritos, buscando una vida escondida en Cristo y quemado por la llama de su amor, subió al monte de Dios por la noche oscura, descansando finalmente en el Señor, en Úbeda, de la provincia de Jaén.

Patrón de la teología mística y de los poetas en español

Era hijo de Gonzalo de Yepes y de Catalina Álvarez, tejedores de buratos. El padre y el hermano pequeño, Luis, mueren cuando Juan tiene sólo tres años, por lo que la madre y los dos hijos restantes (Francisco y el propio Juan) se ven obligados por la acuciante pobreza (las penalidades pasadas hicieron de Juan un hombre de escasa corpulencia, bastante bajo de estatura (Santa Teresa lo llamaba «mi medio fraile»)) a trasladarse primero a Arévalo (donde viven durante cuatro años) y en 1551 a Medina del Campo.

Allí, aliviados algo por el incremento de fortuna que les ha reportado el matrimonio del hermano mayor, se instalan definitivamente. Juan, gracias a su condición de pobre de solemnidad, puede asistir al Colegio de los Niños de la Doctrina, privilegio que le obliga a realizar ciertas contraprestaciones, como asistir en el convento, la ayuda a Misa y a los Oficios, el acompañamiento de entierros y la práctica de pedir limosna. La mínima formación recibida en el colegio le capacitó para continuar su formación en el recién creado (1551) colegio de los jesuitas, que le dieron una sólida base en Humanidades. Como alumno externo y a tiempo parcial, debía compaginar sus estudios con un trabajo asistencial en el Hospital de Nuestra Señora de la Concepción de Medina, especializado en la curación de enfermedades venéreas contagiosas.

Así, pues, entre 1559 y 1563, estudia con los jesuitas; durante los primeros tres años, recibe la formación según la novedosa ratio studiorum, en la que el latín era la base de todos los estudios; en el cuarto año, aparte de recibir formación en retórica, aprende a escribir en latín, a construir versos latinos y a traducir a Cicerón, César, Virgilio, Ovidio, Marcial y Horacio. Simultáneamente, vive las nuevas corrientes del humanismo cristiano, con estilo y comportamientos renovados en la pedagogía.

A los veintiún años, en 1563, ingresa en los Padres Carmelitas de Medina (orden de los Carmelitas), adoptando el nombre de fray Juan de Santo Matía. Tras realizar el noviciado entre 1563 y 1564 en el convento de Santa Ana, se traslada a Salamanca donde estudiará en el Colegio de San Andrés de los Cármenes entre 1564 y 1567 los tres cursos preceptivos para bachillerarse en Artes. Durante el tercer curso, fue nombrado, por sus destrezas dialécticas, prefecto de estudiantes en el colegio de San Andrés.

En 1567 regresa a Medina del Campo por unos pocos días para ser ordenado presbítero y celebrar su primera misa en presencia de su hermano, del resto de su familia y de sus amigos del convento. Allí conocerá a Teresa de Cepeda y Ahumada, futura Santa Teresa de Jesús, que había llegado a la ciudad para fundar una nueva sede de su Reforma Carmelita, los llamados carmelitas descalzos. Teresa convence a Juan y lo une a su causa de reforma de los Carmelitas. Esta orden reformada tropezó con una gran hostilidad por parte de los carmelitas calzados.

Juan regresa a Salamanca e inicia estudios de Teología durante el curso 1567-1568, pero solo realiza un curso, cuando los preceptivos hubieran sido cuatro, por lo que no obtuvo ni siquiera el grado de bachiller.

En agosto de 1568 abandona Salamanca para acompañar a Teresa en su fundación femenina de Valladolid.

El 28 de noviembre de 1568 funda en Duruelo el primer convento de Descalzos de la rama masculina del Carmelo Descalzo siguiendo la Regla Primitiva, esto es, un establecimiento que propugna el retorno a la práctica original de la Orden; en la ceremonia, cambia su nombre por el de fray Juan de la Cruz. En 1570 la fundación se trasladó a Mancera, donde Juan desempeño el cargo de Subprior y Maestro de novicios; tras una estancia en Pastrana para poner en marcha su noviciado, se establece en 1571 en Alcalá de Henares, como Rector del colegio recién fundado.

Juan se convierte en uno de los principales formadores para los nuevos adeptos a esta reforma carmelitana. En 1572, Juan de la Cruz viaja, a invitación de Teresa de Jesús, al Convento de la Encarnación, en donde asumirá las tareas de Vicario y Confesor de las monjas. Permanecerá aquí hasta finales de 1577, por lo que acompañará a la madre Teresa a la fundación de diversos conventos de Descalzas, como el de Segovia.

Durante este periodo, en el seno de la Orden del Carmen se habían agravado los conflictos jurisdiccionales entre los carmelitas calzados y descalzos, debidos a distintos enfoques espirituales de la reforma; por lo demás, el pleito se enmarcaba también en la confrontación entre el poder real y el pontificio por dominar el sector de las órdenes religiosas. Así, en 1575, el Capítulo General de los Carmelitas decidió enviar un visitador de la Orden para suprimir los conventos fundados sin licencia del General y de recluir a la madre Teresa en un convento. Finalmente, en 1580 el Carmelo Descalzo se erige en Provincia exenta y en 1588 es reconocida como Orden.

En este contexto es en el que se produce el encarcelamiento de Juan de la Cruz, quien ya en 1575 había sido detenido y encarcelado en Medina del Campo durante unos días por los frailes calzados. La noche del 3 de diciembre de 1577 Juan de la Cruz es nuevamente apresado y trasladado al convento de frailes carmelitas de Toledo, donde es obligado a comparecer ante un tribunal de frailes calzados para retractarse de la Reforma teresiana. Ante su negativa, es recluido en una prisión conventual durante ocho meses.

Es durante este periodo de reclusión cuando escribe las treinta y una primeras estrofas del Cántico espiritual (en la versión conocida como protocántico), varios romances y el poema de la fonte.

Tras concienciarse de que su liberación iba a ser difícil, planea detenidamente su fuga y entre el 16 y el 18 de mayo de 1578, con la ayuda de un carcelero, se escapa en medio de la noche y se acoge en el convento de las Madres Carmelitas Descalzas, también en Toledo. Para mayor seguridad, las monjas lo envían al Hospital de Santa Cruz, en el que estuvo mes y medio.

En 1578 se dirige a Andalucía para recuperarse completamente. Pasa por Almodóvar del Campo y luego llega como Vicario al convento de El Calvario en la serranía jienense. Entabla amistad con Ana de Jesús, tras algunas visitas a la fundación de Beas de Segura.

En junio de 1579 se establece en la fundación de Baeza donde permanece como Rector del Colegio Mayor hasta 1582, en que marcha para Granada tras ser nombrado Tercer Definidor y Prior de los Mártires de esa ciudad. Realiza numerosos viajes por Andalucía y Portugal, por razones del cargo. En 1588 es elegido Primer Definidor y Tercer Consiliario de la Consulta, la cual le traslada a Segovia.

Tras un nuevo enfrentamiento doctrinal en 1590, es destituido en 1591 de todos sus cargos, quedando como simple súbdito de la comunidad. Durante su viaje de vuelta a Segovia, cae enfermo en el convento de La Peñuela y es trasladado a Úbeda, donde muere la noche del 13 al 14 de diciembre.

Su sepulcro, un magnífico mausoleo, digno de visita, se encuentra el convento de Carmelitas de Segovia, al pie de las Peñas «rajeras»

EL BELÉN

Poner en casa el Belén se ha convertido en una de las tradiciones que motiva y une a la familia los días previos a la llegada de la Navidad. Los belenes actuales están formados por elementos históricos que muestran la realidad tal cual fue.

¿Cómo se inició esta tradición?

“Más tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel”; con estas palabras Miqueas profetizaba la ciudad de nacimiento del Mesías; y la misma expresión utilizaron los sumos sacerdotes para indicarle a Herodes dónde tenía que nacer el Rey que andaban buscando los Magos de Oriente guiados por la estrella. Hoy en día, con este nombre conocemos la representación figurativa de la Natividad de Jesús y el ambiente que lo rodeaba.

Los elementos del Belén que muestran su realidad

Los belenes actuales están formados por elementos históricos que muestran la realidad tal cual fue, siendo el más importante la Sagrada Familia; pero, también, por muchos otros con carácter simbólico que, aunque no estuvieron presentes en el momento del Nacimiento, sí manifiestan la realidad más profunda de lo que aconteció.

Por poner algún ejemplo podríamos citar el mismo portal. Con frecuencia se representa como lo que fue, un establo, pero muchas veces lo vemos como un templo en ruinas significando que lo viejo ha pasado y que se inicia una nueva relación con Dios.

Es muy expresiva la conocida presencia del buey y el asno que no aparecen en los evangelios de la infancia, pero que el profeta Isaías, al empezar su Libro, los nombra con esta frase “conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo”, animales que, a pesar de su poca inteligencia, saben perfectamente quién los alimenta, no como el pueblo de la antigua Alianza al que Isaías tiene que corregir por sus desviaciones.

Los pastores, que sí estuvieron presentes la gran Noche, simbolizan al pueblo cercano al Señor, los israelitas, los primeros en recibir el mensaje de la salvación. Advertidos del acontecimiento por el coro angélico acuden prestos adorar al Niño Dios y a ofrecerle sus dones como símbolo de la entrega de sus vidas.

Especialmente expresiva es la presencia de los Magos con sus pajes que con sus tres razas y sus diferencias de edad significan la humanidad entera a la que está destinado el mensaje de Redención y que, como los pastores se acercan a adorarlo ya a ofrecer sus dones, el oro como Rey, el incienso como Dios y la mirra como hombre.

La estrella que guía a los magos simboliza la luz de la fe que es la que nos lleva hasta la presencia del Señor. Muchos otros personajes y elementos pueden aparecer en nuestros Belenes: el castillo de Herodes, personas realizando distintos oficios, animales, plantas, que completan el conjunto dando aspecto de autenticidad. Pero tenemos que evitar colocar figuras que desvirtúen el gran mensaje que San Francisco quiso comunicar con el primer Belén en Greccio.

Las primeras representaciones belenísticas hay que buscarlas en las catacumbas de época romana. Y más concretamente en un fresco de principios del siglo II hallado en la conocida como Capella Greca (capilla griega), en las catacumbas de Priscila en la Vía Salaria de Roma.

La escena muestra la figura de la Virgen María estrechando en su pecho al niño Jesús envuelto en pañales. Frente a ellos aparecen los tres Magos de Oriente, que visten una túnica corta, sin manto, gorro ni corona. Sería dos siglos más tarde, en el año 320, cuando se adoptó oficialmente el 25 de diciembre como la fecha oficial del nacimiento de Cristo, justo el mismo día en que los romanos celebraban la festividad del Sol Invictus para conmemorar el solsticio de invierno.

Entre los años 432 y 440, el papa Sixto III trasladó a Roma, desde Tierra Santa, algunos los fragmentos de la «santa cuna», y los dispuso en una pequeña capilla habilitada a tal efecto en la iglesia de Santa Maria ad Preasepe (Santa María en el Pesebre), también conocida como «la Redonda». Allí, el papa empezó a celebrar representaciones que recreaban el nacimiento de Cristo.

Dicha iglesia pasaría a ser conocida con el tiempo como la Basílica de Santa María la Mayor y se convertiría en una de las más importantes de la Ciudad Eterna. Pero sería a partir del siglo VIII cuando el nacimiento y la resurrección de Jesús empezaron a ser representados en escenas costumbristas que tenían lugar en las plazas públicas de la ciudad.

Dichas representaciones teatrales populares (muy criticadas por el papa Inocencio III, que las consideraba sumamente vulgares) poco a poco fueron incorporando más y más personajes, algunos de los cuales a veces estaban incluso fuera de lugar.

Una tradición que se afianza

En 1233, Francisco de Asís llegó, junto con su hermano León, a la población de Greccio, en la región italiana del Lazio. Para intentar evangelizar a la población de la región, mayoritariamente analfabeta, Francisco pidió una dispensa al papa Honorio III para crear el primer belén en una cueva muy cerca de la ermita de la localidad.

Con la ayuda de Giovanni Velita, un señor feudal, que le proporcionó el pesebre, la paja y los animales, el futuro santo (aunque algunos historiadores afirman, sin embargo, que quien realmente ofició la misa aquella noche fue san Antonio de Padua) convocó a los habitantes del pueblo al toque de la campana de la iglesia.

Debido al frío invernal de la región, la figura del niño Jesús fue sustituida por un muñeco, pero no así la de los animales que sí eran reales. La leyenda cuenta que a la hora en que la tradición fijaba el nacimiento de Jesús, el muñeco cobró vida y empezó a llorar. Otras leyendas, sin embargo, afirman que en lugar de llorar el muñeco sonrió y extendió sus brazos hacia el santo.

Francisco de Asís llegó a la población italiana de Greccio, y para intentar evangelizar a la población, mayoritariamente analfabeta, pidió una dispensa al papa Honorio III para crear el primer belén en una cueva muy cerca de la ermita de la localidad.

De la representación teatral y con personas reales se pasó muy pronto la realización de las figuras con diferentes materiales. En poco tiempo la tradición empezó a popularizarse, y en las ciudades italianas, durante los siglos XIV y XV, las iglesias se decoraban con belenes durante las celebraciones navideñas.

Al parecer, la primera forma moderna de belén se debe a san Cayetano de Thiene, que en 1534 ideó un pesebre con figuras de madera pintadas que iban cubiertas con ropajes de la época y cuya cabeza estaba hecha de terracota, cartón piedra o madera. Asimismo era habitual que en el interior de las figuras se introdujera un alambre con el objetivo de articular los miembros y facilitar de este modo el movimiento.

Los belenes barrocos

Durante el Barroco, la tradición del belén alcanzó también a las casas señoriales, aunque muy pronto los hogares más humildes quisieron imitar también a los señores. Muy reconocidos a nivel mundial son los belenes napolitanos del siglo XVIII, que reflejaban el entorno del Nápoles de la época, mezclando lo sagrado y lo profano, e incluían a personajes populares de la ciudad. De hecho, su introducción en España se debe a Carlos III, que había sido rey de Nápoles y era un gran entusiasta de aquella tradición.

El rey y su esposa, María Amalia de Sajonia, importaron aquella costumbre a nuestro país y la introdujeron en sus palacios. De hecho construyeron una sala especial para la realización del conocido como «Belén del Príncipe» (primero en el palacio del Buen Retiro y después en el palacio Real), un típico belén napolitano en el que se representaban las costumbres y vestimentas locales, y fue encargando a los reconocidos imagineros valencianos José Esteve Bonet y José Ginés Marín y al murciano Francisco Salzillo.

 Carlos III y su esposa María Amalia importaron aquella costumbre a nuestro país y la introdujeron en sus palacios, construyendo una sala especial para la realización del Belén del Príncipe, un típico belén napolitano.

A mediados del siglo XIX, poco a poco esta costumbre se fue extendiendo a todos los hogares españoles. Fue entonces cuando empezaron a fabricarse las figuras de belén en serie. Destacan las producidas en barro, muchas veces sin cocer y pintadas con vivos colores, en las fábricas de Murcia, Granada, Barcelona y Olot (Girona). Todas aquellas figuras podían adquirirse en tiendas de imaginería religiosa o en los típicos mercadillos navideños que empezaron a extenderse por toda la geografía española.

Los belenes en España

Como hemos visto, los belenes se componen de muchas y variopintas figuras. Aparte de las principales, como pueden ser la Virgen María, el niño Jesús, San José, y, por supuesto, el burro y el buey, en un belén que se precie no puede faltar la estrella de Belén, que guió a los magos de Oriente hasta el portal, así como tampoco los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar.

Estos personajes aparecen representados de diversas maneras en los pesebres: desplazándose lentamente en su viaje hasta Belén o ya ante el pesebre en postura de adoración al niño Jesús. A veces viajan solos y otras van acompañados de sus pajes y séquito.

España sigue distinguiéndose por su gran tradición belenística, cuya calidad es ampliamente reconocida. Así, entre los belenes más populares de nuestro país se encuentran algunos como el Belén Bíblico de Jerez de los Caballeros, en Badajoz (el belén monumental más grande de Europa); el Belén viviente de Buitrago del Lozoya, en Madrid; el Belén mudéjar de Sevilla, que cuenta con edificios emblemáticos de la ciudad; el Belén de Salzillo, que se expone en el Museo Salzillo de Murcia; el Belén de Ocaña, en Toledo, que se muestra en el convento de Santo Domingo de Guzmán de esta localidad y cuenta la historia de la Salvación desde la creación del hombre hasta la resurrección de Jesús; el Belén con luz y sonido de la Concatedral de Guadalaja, y el original Belén de Rute, en Córdoba, que está íntegramente hecho de chocolate.

Una vez conocida su historia y algunas de sus tradiciones más emblemáticas, solo nos queda perdernos por alguno de los muchos mercadillos navideños que se extienden a lo largo y ancho de nuestro país para comprar aquella figuritas que deseamos que conformen nuestro particular belén. Grande o pequeño, la tradición es hacerlo en compañía de nuestros seres queridos, y eso es algo que, como el belén mismo, ha perdurado a lo largo de los años. ¡Ah! y tampoco podemos olvidarnos, mientras componemos nuestro belén, de otra de las tradiciones navideñas más entrañables que lo acompañan: escuchar la tonadilla de un alegre villancico.

ESPAÑA CONSIGUE QUE EL PARLAMENTO EUROPEO INSTALE EL PRIMER BELÉN EN SUS 70 AÑOS DE HISTORIA

El Parlamento Europeo inauguró el pasado día 30   un belén tradicional murciano realizado por el taller de Jesús Griñán, convirtiéndose así en el primer nacimiento en la historia de la Eurocámara.

La obra elegida para el Parlamento Europeo tiene dos metros de altura y recrea un portal de Belén con la Sagrada Familia y los Reyes Magos, así como los restos arquitectónicos de una tradicional iglesia barroca murciana y la Catedral de Murcia.

El artesano Jesús Griñán estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia. Comenzó a trabajar como aprendiz en el año 1952, en uno de los talleres belenistas más antiguos de la Región de Murcia. En 1983 fundó su propia empresa junto a su mujer y sus hijos, cuando la demanda de sus belenes aumenta, contrata eventualmente algunos trabajadores con el fin de poder hacer frente a dicha demanda. Así mismo ha registrado la marca Belenes de Murcia con el fin de evitar cualquier confusión con respecto a otros talleres artesanos de igual apellido.

La obra de Jesús Griñán es muy conocida tanto en España como en el extranjero, debido a las exposiciones realizadas en Bélgica, París, Japón y Miami. Cada año por Navidad se exhibe un nacimiento de un metro de altura en la embajada de España en Tokio y otra de dimensiones más reducidas en el consulado de España en Osaka (Japón). También sobresale la donación que el propio artesano hizo al Parque Temático de España en la provincia de Mie (Japón) donde no había expuesta ninguna artesanía de la Región de Murcia.

El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, asistió  a la inauguración el pasado 30 de noviembre en la sede de esta institución europea creada en 1952, coincidiendo con su agenda institucional en Bruselas.

De cara a seleccionar el origen del nacimiento, y a pesar de que podía haberse elegido otra procedencia, la Eurocámara ha tenido en cuenta la gran tradición de la artesanía belenista de la Región, que es valorada como un referente nacional e internacional por la calidad y el detallismo de sus piezas.

Esta histórica instalación se ha llevado a cabo gracias a la insistencia de la europarlamentaria Isabel Benjumea, que lo tomo como cruzada personal cuando hace tres años le contestaron negativamente con el pretexto de que podía herir sensibilidades,   ha contado con el aval de la presidenta del Parlamento Europeo, la maltesa Roberta Metsola, y el objetivo del Gobierno regional es que se mantenga en el futuro, como una tradición consolidada. Así, en lo que se refiere a decoración propia de estas fechas, la sede del Parlamento Europeo solo ha venido contando hasta ahora con un árbol navideño.

Visto en Europa Press